Sentencia Penal Nº 7/2011, Audiencia Provincial de Huelva, Sección 1, Rec 163/2010 de 12 de Enero de 2011

Documentos relacionados
Ver más documentos relacionados
  • Regulación de la valoración de la prueba en el proceso civil

    Órden: Civil Fecha última revisión: 12/05/2017

    La valoración de la prueba es la actividad judicial que busca el convencimiento o el rechazo de la misma. Esta actividad judicial se plasma en la sentencia, a los efectos de dejar patente la relación entre esta actividad y el pronunciamiento en ...

  • Fases del proceso de prueba en el juicio ordinario y verbal

    Órden: Civil Fecha última revisión: 02/06/2016

      La prueba será el mecanismo por el que las partes pretenden que el Tribunal adquiera el convencimiento de la verdad o certeza del hecho o afirmación fáctica que alegan. La prueba tendrá por objeto los hechos que guarden relación con la tutuel...

  • Los medios de prueba en el proceso laboral

    Órden: Laboral Fecha última revisión: 07/06/2016

    Los Art. 90-96 ,LJS, se encargan de desarrollar todo los relacionado con las pruebas y los medios probatorios.                    Medios de prueba en el proceso laboral               Confesión Las posiciones para la prueba de c...

  • La prueba en el procedimiento administrativo

    Órden: Administrativo Fecha última revisión: 19/01/2017

    La prueba en el procedimiento administrativo se encuentra regulada en los Art. 77-78 ,Ley 39/2015, de 1 de octubre, preceptos que establecen, entre otras cuestionses, que los hechos relevantes para la decisión de un procedimiento podrán acreditarse...

  • La prueba testifical en el proceso laboral

    Órden: Laboral Fecha última revisión: 06/06/2016

    La prueba testifical es un medio concreto de prueba de naturaleza personal por el que una persona física ajena al proceso, denominada testigo, declara sobre hechos percibidos, vistos y oídos por ella o que ha sabido de referencia y sobre los cuales...

Ver más documentos relacionados
Ver más documentos relacionados
Ver más documentos relacionados
Ver más documentos relacionados
Libros Relacionados
  • Orden: Penal
  • Fecha: 12 de Enero de 2011
  • Tribunal: AP - Huelva
  • Ponente: Fernandez Entralgo, Jesus
  • Núm. Sentencia: 7/2011
  • Núm. Recurso: 163/2010
  • Núm. Cendoj: 21041370012011100048

Encabezamiento

AUDIENCIA PROVINCIAL DE HUELVA

SECCIÓN PRIMERA

ORDEN JURISDICCIONAL PENAL

RECURSO DE APELACIÓN

NÚMERO Y AÑO

PROCEDIMIENTO

NÚMERO Y AÑO

0163/2010

JUICIO DE FALTAS

0526/2010

JUZGADO DE INSTRUCCIÓN

LOCALIDAD Y NÚMERO

HUELVA 2

MAGISTRADO: Ilustrísimo Señor

Don Jesús Fernández Entralgo

(Presidente)

La Sección Primera de la Ilustrísima Audiencia Provincial de Huelva, en la causa de referencia, ha dictado,

EN NOMBRE DE S.M., EL REY,

la siguiente

S E N T E N C I A

REGISTRO GENERAL

NÚMERO

En la Ciudad de Huelva, a doce de enero del dos mil once.

La Sección Primera de la Ilustrísima Audiencia Provincial de Huelva, constituida como órgano unipersonal, y actuando, en tal concepto, el Ilustrísimo Señor Magistrado Don Jesús Fernández Entralgo, ha visto el recurso de apelación interpuesto por LA ESTRELLA SEGUROS S.A. contra la Sentencia dictada, con fecha seis de octubre del dos mil diez, por el Juzgado de Instrucción número 2 de los de Huelva, en Juicio de Faltas número 526 del 2010.

Intervinieron como partes apeladas , el Ministerio Fiscal y Ascension .

Antecedentes

Primero:

Con fecha seis de octubre del dos mil diez, se dictó sentencia número en Juicio de Faltas número 526 del 2010, del Juzgado de Instrucción número 2 de los de Huelva .

En dicha resolución se fijaron los siguientes hechos, como probados:

«... Que el día 25 de febrero de 2010 sobre las 22:00 horas en el Paseo Marítimo de Huelva el vehículo Volkswagen Tranporter matrícula ....-NCM , asegurado por La Estrella y conducido por Eulogio , acompañado de Dulce , al cruzarse en la vía un perro, dio un volantazo, perdiendo el control del vehículo, debido a la lluvia que mojaba la calzada, yendo a colisionar contra el bordillo de la acera, padeciendo Dulce , como consecuencia de ello, lesiones de las que tardó en curar 30 días, 4 de los cuales estuvo impedida, quedándole como secuelas síndrome postraumático cervical (1 punto)....»

Su parte dispositiva contenía el siguiente fallo:

«... Que debo condenar y condeno a Eulogio como autor responsable de una falta de lesiones imprudentes prevista y penada en el artículo 621.3 del Código Penal , a la pena de multa de 15 días a razón 3 euros diarios (45 euros) con 7 días de arresto sustitutorio en caso de impago, imponiéndole las costas, y que indemnice a Dulce en la suma de 1.665,68 euros por días de curación e impedimento y secuelas, siendo responsable directo y solidario del pago de las indemnizaciones, incrementadas en los intereses establecidos por el artículo 20 de la Ley de Contrato de Seguro, la Cía . de Seguros LA ESTRELLA.

Dedúzcase testimonio de esta resolución, que será notificada a los interesados con instrucción de sus derechos, y llévese a las actuaciones e incorpórese la presente al legajo de sentencias de este Juzgado. ...»

Segundo:

Contra dicha sentencia, se interpuso, en tiempo y forma, recurso de apelación por LA ESTRELLA SEGUROS S.A. .

Tercero:

Se dio traslado a las demás partes personadas, a fin de que pudieran formular sus alegaciones.

Remitidas las actuaciones a este Tribunal, no se estimó precisa la celebración de vista; quedando pendiente el procedimiento de resolución en esta segunda instancia.

Hechos

Se mantienen los fijados, como tales, en la sentencia recurrida, que se dan por reproducidos.

Fundamentos

Primero:

Se tienen por reproducidos los argumentos invocados en la resolución impugnada, que se comparten en lo sustancial y coincidente.

Segundo:

El recurso de apelación contra las sentencias dictadas en primera instancia, cualquiera que sea el procedimiento (juicio de faltas, o alguno de los modelos abreviados por delito), está construido sobre la idea de la atribución de una plena cognitio al órgano decisor, con la única restricción que impone la prohibición de la reforma peyorativa o reformatio in peius (Sentencias 54 y 84 de 1985, de 18 de abril y de 8 de julio, respectivamente, del Tribunal Constitucional).

En orden a la valoración de la prueba, tanto el Juez de instancia como el de apelación son igualmente libres para apreciarla en conciencia ( Sentencia 124/1983, de 21 de diciembre, del Tribunal Constitucional ).

Esta concepción del recurso de apelación como oportunidad de revisión plena de la resolución impugnada se vino manteniendo sin fisuras, durante casi veinte años, como doctrina constitucional.

Sin embargo, el propio Tribunal Constitucional en Pleno, a partir de su fundamental Sentencia 167/2002, de 18 de septiembre , advierte que «... no basta con que en apelación el órgano ad quem haya respetado la literalidad del art. 795 LECrim ., en el que se regula el recurso de apelación en el procedimiento abreviado [aplicable, por remisión del 976, al juicio de faltas], sino que es necesario en todo caso partir de una interpretación de dicho precepto conforme con la Constitución, hasta donde su sentido literal lo permita ... para dar entrada en él a las exigencias del derecho fundamental a un proceso con todas las garantías ...», con especial atención a las exigencias de inmediación y de contradicción.

En síntesis, tanto en aquella Sentencia pionera como en las muchas que la siguieron (así, las 197/2002, de 28 de octubre ; 198/2002, de 28 de octubre ; 200/2002, de 28 de octubre ; 212/2002, de 11 de noviembre ; 230/2002, de 9 de diciembre ; 47/2003, de 27 de febrero ; 189/2003, de 27 de octubre ; 10/2004, de 9 de febrero ; 12/2004, de 9 de febrero ; 40/2004, de 22 de marzo ; y 59/2005, de 14 de marzo ), en todas las cuales se enjuiciaron demandas de amparo en casos en que una sentencia penal absolutoria en primera instancia había sido revocada en apelación y sustituida por otra condenatoria, tras realizar una nueva valoración de la credibilidad de testimonios (declaraciones de los acusados o declaraciones testificales) en la que se fundamenta la modificación del relato de hechos probados y la conclusión condenatoria, el Tribunal Constitucional reprobó este proceder, ya que se trataba de medios de prueba que, por su carácter personal, no podían ser valorados de nuevo sin inmediación, contradicción y publicidad, esto es, sin el examen directo y personal de los acusados o los testigos, en un debate público en el que se respetase la posibilidad de contradicción.

Sin duda, estas exigencias reducen las posibilidades de que al resolver el recurso de apelación pueda revisarse -especialmente en perjuicio del acusado- la valoración de las pruebas personales (el interrogatorio del acusado, en cuanto puede contribuir a la formación de la convicción del órgano jurisdiccional; la prueba testifical y la pericial en cuanto no se objetive estrictamente en documentos incorporados al proceso) hecha por el juzgador en primera instancia.

Ello no obstante también ha afirmado expresamente el Tribunal Constitucional (en sus Sentencias 198/2002, de 28 de octubre ; 230/2002, de 9 de diciembre ; y Autos 220/1999, de 20 de septiembre ; 80/2003, de 10 de marzo ; y 40/2004, de 22 de marzo ) que existen otras pruebas, y en concreto la documental, cuya valoración sí es posible en segunda instancia sin necesidad de reproducción del debate procesal, porque, dada su naturaleza, no precisan de inmediación.

Tercero:

Las dos únicas personas que declararon en juicio elaboraron un discurso objetivamente verosímil y coherente, tanto interna como comparativamente. La lesión sufrida por Dulce es compatible con la dinámica de la colisión. De su realidad no parece haber duda.

La Defensa de la entidad aseguradora, presente en el acto del juicio, tuvo oportunidad de interrogar al conductor y a la lesionada recabando de ellos detalles que ahora considera insuficientemente probados y existe al menos un principio de prueba escrita de la reparación dl vehículo por desperfectos que son asimismo compatibles con la forma en que se dice ocurrieron los hechos.

El juzgador en primera instancia no abrigó duda sobre la credibilidad y fiabilidad de las personas que ante él declararon.

En estas circunstancias, no se encuentran motivos objetivos suficientes para modificar su criterio, por lo que el recurso no puede ser estimado.

Cuarto:

No existen motivos para imponer las costas de esta instancia, al no apreciarse temeridad ni mala fe en ninguna de las partes intervinientes.

Por cuanto antecede,

Fallo

que, desestimando el recurso de apelación interpuesto por LA ESTRELLA SEGUROS S.A. contra la Sentencia dictada, con fecha seis de octubre del dos mil diez, por el Juzgado de Instrucción número 2 de los de Huelva, en Juicio de Faltas número 526 del 2010, debo confirmar, y, en consecuencia, confirmo, dicha sentencia, sin hacer imposición de las costas de esta instancia.

Contra esta sentencia no cabe ulterior recurso.

Notifíquese la presente resolución al Ministerio Fiscal y a las demás partes procesales.

Devuélvanse los autos originales al Juzgado de Instrucción de su procedencia, acompañando testimonio de esta sentencia, para su ejecución y cumplimiento.

Así, por esta sentencia, actuando como órgano unipersonal de apelación, lo pronuncio, mando y firmo.

PUBLICACIÓN .- La anterior sentencia ha sido publicada, en el día de su fecha y en audiencia pública, por el Ilustrísimo Señor Magistrado Ponente.

Doy fe.

Reformatio in peius
Valoración de la prueba
Medios de prueba
Prueba de testigos
Mala fe
Temeridad