Decreto 29/2005, de 11 de marzo, por el cual se establece la ordenacion y el curriculum de Bachillerato en las Illes Balears. - Boletín Oficial de las Islas Baleares, de 31-03-2005

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  • Ámbito: Baleares
  • Boletín: Boletín Oficial de las Islas Baleares Número 50
  • Fecha de Publicación: 31/03/2005
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La Ley Orgánica 10/2002, de 23 de diciembre, de calidad de la educación (BOE nº. 307, de 24 de diciembre)en el título I, capítulo V, sección segunda, fija cuáles son los objetivos, la organización y la titulación de Bachillerato. Según establece la Ley Orgánica 10/2002, de 23 de diciembre, de calidad de la educación, en su artículo 8.2, corresponde al Estado fijar las enseñanzas comunes, que son los elementos básicos del currículum, en cuanto a los contenidos, objetivos y criterios de evaluación con la finalidad de garantizar una formación común a todo el alumnado y la validez de los títulos correspondientes. La fijación de estas enseñanzas es, en todo caso y por su propia naturaleza, competencia exclusiva del Estado de acuerdo con lo que prevé la Ley Orgánica 8/1985, de 3 de julio, reguladora del derecho a la educación en su disposición adicional primera, 2.c (BOE nº. 159, de 4 de julio).

El Real Decreto 827/2003, de 27 de junio (BOE nº. 154, de 28 de junio), por el cual se establece el calendario de aplicación de la nueva ordenación del sistema educativo, en el capítulo II, artículo 5.d, dispone la implantación, para el curso 2004-05, de la nueva ordenación de las enseñanzas en el primer curso de Bachillerato, regulada por la Ley Orgánica 10/2002, de 23 de diciembre, de calidad de la educación; no obstante, el Real Decreto 1318/2004 (BOE nº. 130, de 29 de mayo), en su artículo único modifica el calendario de aplicación de la nueva ordenación del sistema educativo y la pospone para el curso 2006-07. Desde el momento de esta implantación dejarán de impartirse las enseñanzas correspondientes al primer curso de Bachillerato, reguladas por la Ley Orgánica 1/1990, de 3 de octubre, de ordenación general del sistema educativo (BOE nº. 238, de 4 de octubre).

En el curso 2007-08, según establece el Real Decreto 1318/2004 que modifica el Real Decreto 827/2003, se implantará, con carácter general, la nueva ordenación de las enseñanzas en el segundo curso de Bachillerato regulada por la Ley Orgánica 10/2002, de 23 de diciembre, de calidad de la educación y dejarán de impartirse las enseñanzas correspondientes al segundo curso de Bachillerato, reguladas por la Ley Orgánica 1/1990, de 3 de octubre, de ordenación general del sistema educativo.

La Ley Orgánica 2/1983, de 25 de febrero, por la que se aprueba el Estatuto de autonomía de las Illes Balears (BOE nº. 51, de 1 de marzo), en el artículo 15.1, determina que corresponde a la comunidad autónoma la competencia de desarrollo legislativo y de ejecución en materia de enseñanza en toda su extensión, niveles y grados, modalidades y especialidades, de acuerdo con lo que dispone el artículo 27 de la Constitución y las leyes orgánicas que, de conformidad con el apartado 1 del artículo 81 de ésta, lo desarrollan, y sin perjuicio de las facultades que el artículo 149.1.30.a atribuye al Estado y a la Alta Inspección en lo que concierne a su cumplimiento y garantía.

Mediante el Real Decreto 1876/1997, de 12 de diciembre (BOE nº. 14, de 16 de enero 1998), sobre el traspaso de funciones y servicios de la Administración del Estado a las Illes Balears en materia de enseñanza no universitaria; de acuerdo con la disposición final novena de la Ley Orgánica 10/2002, de 23 de diciembre, de calidad de la educación, con el Real Decreto 832/2003, de 27 de junio (BOE nº. 159, de 4 de julio), y con la disposición final segunda del mismo Real Decreto, por el cual se establecen la ordenación general y las enseñanzas comunes del Bachillerato, corresponde al Gobierno de las Illes Balears dictar, en el ámbito de sus competencias, las disposiciones que sean necesarias para establecer el currículum del Bachillerato.

La normativa estatal la integran: el Real Decreto 832/2003, de 27 de junio, por el cual se establecen la ordenación general y las enseñanzas comunes del Bachillerato; la Orden ECD/1923/2003, de 8 de julio, por la cual se establecen los elementos básicos de los documentos de evaluación de las enseñanzas escolares de régimen general reguladas por la Ley Orgánica 10/2002, de 23 de diciembre, de calidad de la educación, así como los requisitos formales derivados del proceso de evaluación que son necesarios para garantizar la movilidad del alumnado (BOE nº. 165, de 11 de julio; corrección de errores en el BOE nº. 189, de 8 de agosto); Orden de 12 de noviembre de 1992, por la cual se regula la evaluación y la calificación de los alumnos que cursan el Bachillerato (BOE nº. 279, de 20 de noviembre); Real Decreto 943/2003, de 18 de julio, por el cual se regulan las condiciones para flexibilizar la duración de los diversos niveles y etapas del sistema educativo para los alumnos superdotados intelectualmente (BOE nº. 182, de 31 de julio); y el Real Decreto 1741/2003, de 19 de diciembre, por el cual se regula la Prueba General de Bachillerato (BOE nº. 19, de 22 de enero de 2004).

La normativa autonómica vigente para esta etapa educativa es: el Decreto 125/2000, de 8 de septiembre (BOIB nº. 114, de 16 de septiembre), por el cual se establece la ordenación general de las enseñanzas de la Educación Infantil, la Educación Primaria, y la Educación Secundaria Obligatoria en las Illes Balears; el Decreto 56/2004, de 18 de junio, por el cual se establece la ordenación general de las enseñanzas de la Educación Infantil, la Educación Primaria y la Educación Secundaria Obligatoria en las Illes Balears (BOIB nº. 91, de 29 de junio); el Decreto 111/2002, de 2 de agosto (BOIB nº. 104, de 29 de agosto), por el cual se establece la estructura y la ordenación de las enseñanzas del Bachillerato en las Illes Balears.

La Ley 3/1986, de 29 de abril, de normalización lingüística, reconoce la lengua catalana como propia de las Illes Balears, y como tal, como lengua vehicular en el ámbito de la enseñanza y oficial en todos los niveles educativos (BOCAIB nº. 15, de 20 de mayo). El Decreto 92/1997, de 4 de julio (BOCAIB nº. 89, de 17 de julio), regula la enseñanza de y en Lengua Catalana, propia de las Illes Balears, en todos los niveles educativos y en todos los centros de la enseñanza no universitaria, y regula su uso como lengua vehicular. La Orden del 12 de mayo de 1998 regula el uso de la lengua catalana, propia de las Illes Balears, como lengua de la enseñanza en los centros docentes no universitarios (BOCAIB nº. 69, de 26 de mayo).

El currículum que establece este Decreto comprende los principios esenciales de la propuesta educativa y establece los objetivos generales, los contenidos, los criterios de evaluación y las orientaciones metodológicas; es decir, configura los componentes curriculares que tienen que concretarse posteriormente por parte del profesorado, mediante las programaciones didácticas y la propia práctica educativa.

Los criterios de evaluación se fijan por asignaturas y por cursos. Tienen que ser aplicados en el marco global del currículum, de acuerdo con los objetivos y los contenidos de la asignatura correspondiente. Estos criterios establecen los tipos y grados de aprendizaje, mediante un sistema de evaluación continua y diferenciada.

El centro educativo como ámbito privilegiado de aprendizaje tiene que estimular la educación como servicio a la sociedad, la formación integral, la lectura crítica del entorno, los fundamentos de una identidad colectiva, la diversidad entendida como fuente de enriquecimiento individual y colectivo y el fomento de la convivencia, de la solidaridad, del espíritu democrático y de la libertad respetuosa con todos los seres humanos, ya que son aspectos fundamentales de la educación integral. Por eso en los currículums se incluyen las actitudes, valores y normas como principios para desarrollar y reforzar el respeto a los demás y al entorno. Éstos, junto con la cultura del esfuerzo personal, son garantía de progreso individual y social, necesario para la construcción de un espacio europeo común e intercultural.

Con este Decreto, también, se pretende fomentar la autonomía pedagógica y organizativa de los centros, favorecer el trabajo en equipo del profesorado y estimular su actividad investigadora a partir de la práctica docente. Los centros docentes tienen que elaborar el proyecto educativo donde se fijarán los objetivos y las prioridades educativas, así como los procedimientos de actuación. Para la elaboración del mencionado proyecto tendrán que tenerse en consideración las características del centro y de su entorno escolar, así como las necesidades educativas del alumnado.

El proyecto educativo de centro tiene que incluir, al menos, los siguientes elementos: la organización y la distribución temporal de las diversas asignaturas; las modalidades con las asignaturas específicas y optativas para cada opción; la distribución de las asignaturas en cada uno de los dos cursos; las programaciones didácticas de las diversas asignaturas con los objetivos, los contenidos y la metodología; los criterios de evaluación y calificación del alumnado; los criterios de evaluación del desarrollo del currículum del Bachillerato; los planes de acción tutorial y de orientación académica y profesional, y el proyecto lingüístico de centro. La autonomía organizativa se concretará en: la programación general anual, las normas y procedimientos de funcionamiento y organización interna reflejadas en el reglamento de régimen interior, y la memoria anual de la tarea realizada.

Las modificaciones sustanciales de la ordenación del Bachillerato que propone la Ley Orgánica 10/2002, de 23 de diciembre, de calidad de la educación son:

Las modalidades del Bachillerato que se desarrollan: Artes, Ciencias y Tecnología, y Humanidades y Ciencias Sociales.

Cumpliendo las recomendaciones de la Unión Europea, se da más protagonismo al estudio de una Segunda Lengua Extranjera, que pasa de ser meramente optativa a convertirse en una asignatura específica en la modalidad de Humanidades y Ciencias Sociales.

Se incluye una asignatura específica en la modalidad de Ciencias y Tecnología llamada ‘Tecnologías de la Información y de la Comunicación’, de acuerdo con la creciente importancia de estas nuevas tecnologías en la sociedad actual.

El establecimiento de una Prueba General de Bachillerato, cuya superación es requisito necesario para obtener el correspondiente título, que responde a la necesidad de homologar nuestro sistema educativo con los de los países de nuestro entorno y, al mismo tiempo, garantizar unos niveles básicos de igualdad en los requisitos exigibles a todo el alumnado, cualquiera que sea su lugar de residencia, para obtener una titulación con efectos académicos y profesionales válidos en todo el territorio español.

Para obtener el Título de Bachiller, el alumnado que haya superado todas las asignaturas de los dos cursos de Bachillerato y aquéllos que hayan finalizado el tercer ciclo de grado medio de las enseñanzas de Música o Danza y tengan aprobadas las asignaturas comunes del Bachillerato deberán realizar la Prueba General de Bachillerato.

Las programaciones didácticas de todas las asignaturas tienen que incluir actividades que estimulen el interés y el hábito de la lectura, la expresión oral y la comunicación.

Con estas modificaciones se pretende hacer posible una educación integral y una formación que responda a las nuevas exigencias y a los retos de una sociedad en constante evolución y que exige una preparación fundamentada en el esfuerzo y en los valores.

Para acabar, hay que mencionar que el centro educativo no constituye el único ámbito de educación; la familia, con especial relevancia, y los agentes sociales tienen funciones educativas propias e indelegables, fundamentales para el desarrollo integral del alumnado.

La familia, los centros escolares y el resto de agentes educativos tienen que plantear su actuación de manera coordinada y complementaria; sólo así se conseguirá una sociedad que permita y estimule la integración de todos los ciudadanos.

Por todo eso, de acuerdo con el Consejo Consultivo y a propuesta del Consejero de Educación y Cultura, después de la consulta previa al Consejo Escolar de las Illes Balears y de la deliberación del Consejo de Gobierno en la reunión de 11 de marzo de 2005

DECRETO

Artículo  1. Normativa y ámbito de aplicación

1. Este Decreto, de acuerdo con lo que establece la disposición final novena de la Ley Orgánica 10/2002, de 23 de diciembre, de calidad de la educación, constituye el despliegue normativo para el Bachillerato de lo que dispone el artículo octavo de la mencionada Ley e integra lo que establece el Real Decreto 832/2003, de 27 de junio, regulador de la ordenación general y las enseñanzas comunes del Bachillerato.

2. En atribución de las competencias plenas en materia de educación, asumidas de acuerdo con el Estatuto de Autonomía, este Decreto es de aplicación en los centros educativos de las Illes Balears.

Artículo  2. Principios generales

1. El Bachillerato constituye una etapa de la Educación Secundaria y comprenderá dos cursos académicos. Podrá cursarse en régimen diurno, nocturno y a distancia

2. El Bachillerato se desarrollará en modalidades y opciones diferentes que permitirán al alumnado una preparación especializada para su incorporación a estudios posteriores y para la inserción laboral.

3. La permanencia en el Bachillerato en régimen diurno será de cuatro años, como máximo.

4. De conformidad con la disposición adicional segunda del Real Decreto 832/2003, de 27 de junio, se podrá flexibilizar la duración del Bachillerato para aquel alumnado que haya sido identificado como superdotado intelectualmente, de acuerdo con las normas que establezca la Consejería de Educación y Cultura.

5. El Bachillerato será impartido por el profesorado que establece el artículo 36 de la Ley Orgánica 10/2002, de 23 de diciembre, de calidad de la educación.

Artículo  3. Acceso

1. Podrá acceder a los estudios de Bachillerato el alumnado que tenga el Título de Graduado en Educación Secundaria Obligatoria o su equivalente a efectos académicos.

2. Asimismo, podrá acceder a los estudios de Bachillerato:

a)A cualquiera de las modalidades, el alumnado que haya obtenido el correspondiente Título de Técnico de Formación Profesional, cuando hubiera accedido a estas enseñanzas mediante la prueba que se prevé en el artículo 38.2 de la Ley Orgánica 10/2002, de 23 de diciembre, de calidad de la educación.

b)A la modalidad de Artes, el alumnado que haya obtenido el título de Técnico de Artes Plásticas y Diseño si han cursado ciclos formativos de grado medio, después de haber accedido a ellos mediante la prueba prevista en la correspondiente normativa.

c)A la modalidad que se determine, teniendo en cuenta su relación con los estudios cursados, el alumnado que haya obtenido los correspondientes títulos de Técnico Deportivo, en cualquiera de sus modalidades o especialidades deportivas, después de haber accedido a estas enseñanzas mediante la superación de la prueba de madurez prevista en la normativa correspondiente.

Artículo  4. Finalidades

Las finalidades del Bachillerato son:

a)Proporcionar al alumnado una educación y formación integral, intelectual y humana, así como los conocimientos y habilidades que le permitan desarrollar su función social y laboral con responsabilidad y competencia.

b)Consolidar, en todas las asignaturas de la etapa, la comprensión lectora y la capacidad de expresarse correctamente en público.

c)Cimentar el hábito y el interés por la lectura.

d)Capacitar para acceder a la Formación Profesional de grado superior y a los estudios universitarios.

e)Garantizar una formación común a todo el alumnado de nuestro sistema educativo y la igualdad y validez de los títulos correspondientes.

Artículo  5. Objetivos

Los currículums de Bachillerato, en sus diferentes modalidades, tienen que tener como finalidad desarrollar en el alumnado las siguientes capacidades:

a)Potenciar y comprometerse con los valores de las sociedades democráticas y los derechos humanos para consolidar una sensibilidad ciudadana y una conciencia cívica y responsable.

b)Conocer los rasgos lingüísticos, históricos, artísticos y medioambientales que configuran el patrimonio cultural y natural de nuestra comunidad para desarrollar actitudes de respeto, conservación y mejora.

c)Cimentar la iniciativa personal y los hábitos de lectura, estudio y disciplina, como condiciones necesarias para el eficaz aprovechamiento de los aprendizajes y como medio del desarrollo personal.

d)Conocer las realidades del mundo contemporáneo, sus antecedentes históricos y los principales factores de su evolución con el fin de tener una perspectiva universal y plural.

e)Dominar las habilidades básicas propias de la modalidad de Bachillerato escogida con la finalidad de adquirir las competencias necesarias para la continuidad de estudios o la incorporación al mundo laboral.

f)Trabajar de forma sistemática y con discernimiento sobre criterios propios y ajenos y fuentes de información distintas, con el fin de plantear y de resolver adecuadamente los problemas propios de los diversos campos del conocimiento y de la experiencia.

g)Comprender los elementos y los procedimientos fundamentales de la investigación y de los métodos científicos de cada disciplina para aplicarlos a la explicación de los fenómenos y de las realidades del medio físico y social.

h)Comprender y saberse expresar, de manera oral y escrita, en la Lengua Catalana y en la Castellana utilizando todas las posibilidades y la riqueza de sus recursos. i)Conocer las obras literarias más significativas y utilizar los recursos básicos con el fin de profundizar en su análisis.

j)Adquirir los conocimientos necesarios para expresarse con fluidez en una o más lenguas extranjeras.

k)Profundizar en el conocimiento y en el uso habitual de las tecnologías de la información y las comunicaciones para el aprendizaje.

l)Cimentar el espíritu emprendedor y el trabajo en equipo con actitud de creatividad, flexibilidad e iniciativa y, al mismo tiempo, adquirir confianza en uno mismo para formarse y analizar la realidad con sentido crítico e innovador.

m)Desarrollar la sensibilidad artística y el criterio estético que le permita la formación y el enriquecimiento cultural.

n)Consolidar la práctica del deporte para que contribuya al desarrollo personal y a una vida saludable.

o)Conocer y valorar de forma crítica la trascendencia de la ciencia y de la tecnología sobre las condiciones de vida, así como cimentar la sensibilidad y el respeto por el medio ambiente.

p)Desarrollar la sensibilidad hacia las diversas formas de voluntariado que mejoran el entorno social y, especialmente, aquél desarrollado por los jóvenes.

Artículo  6. Lengua y cultura propia de la comunidad

1. Es de especial interés, para mantener la identidad propia de las Illes Balears, el conocimiento específico de su historia, lengua, cultura y tradición. Desde las asignaturas tiene que preverse este contexto y, por eso, dentro del currículum se determinan los rasgos fundamentales que hay que asegurar.

2. Al final de la etapa de Bachillerato, el alumnado, independientemente de cuál sea su lengua habitual al iniciar la enseñanza, tiene que dominar la lengua catalana y la castellana.

Artículo  7. Currículum

1. A los efectos de aquello que dispone este Decreto, se entiende por currículum de Bachillerato el conjunto de objetivos, contenidos, criterios de evaluación y orientaciones metodológicas que tienen que regular la práctica educativa en esta etapa.

2. Para poder desarrollar al máximo las capacidades, formación y oportunidades de todo el alumnado, los centros docentes podrán ampliar el currículum respetando lo que establece la Consejería de Educación y Cultura.

3. La Consejería de Educación y Cultura podrá autorizar a los centros para ofrecer proyectos educativos que refuercen y amplíen determinados aspectos del currículum referidos a los ámbitos lingüístico, humanístico, científico, tecnológico, artístico, deportivo y de las tecnologías de la información, siempre respetando el principio de la no discriminación.

Artículo  8. Asignaturas y ordenación

1. El Bachillerato se organizará en asignaturas comunes, asignaturas específicas de cada modalidad y asignaturas optativas.

2. Las asignaturas comunes del Bachillerato contribuirán a la formación general del alumnado. Las específicas de cada modalidad y las optativas le proporcionarán una formación más especializada y variada, preparándolo y orientándolo hacia estudios posteriores y hacia la actividad profesional. Cuando se implanten asignaturas optativas de carácter profesional, el currículum podrá incluir un complemento de formación práctica en instituciones y empresas específicas.

3. Las modalidades del Bachillerato serán las siguientes:

a)Artes.

b)Ciencias y Tecnología.

c)Humanidades y Ciencias Sociales.

4. El alumnado de Bachillerato tiene que cursar seis asignaturas comunes en el primer curso y cinco asignaturas comunes en el segundo curso. Tres asignaturas específicas de la modalidad elegida y una asignatura optativa, en cada curso, de acuerdo con lo que disponga la Consejería de Educación y Cultura.

5. Las asignaturas comunes del Bachillerato son las siguientes:

a)Para el primer curso: Educación Física Filosofía Lengua Castellana y Literatura I Lengua Catalana y Literatura I Lengua Extranjera I Sociedad, Cultura y Religión

b)Para el segundo curso: Historia de España Historia de la Filosofía y de la Ciencia Lengua Castellana y Literatura II Lengua Catalana y Literatura II Lengua Extranjera II

6. Las asignaturas específicas de la modalidad de Artes son: Dibujo Artístico I y II Dibujo Técnico I y II Fundamentos de Diseño Historia del Arte Imagen Técnicas de Expresión Gráfico Plástica Volumen

7. Las asignaturas específicas de la modalidad de Ciencias y Tecnología son: Biología Biología y Geología Ciencias de la Tierra y del Medio Ambiente Dibujo Técnico I y II Electrotecnia Física Física y Química Matemáticas I y II Mecánica Química Tecnología de la Información y de la Comunicación Tecnología Industrial I y II

8. Las asignaturas específicas de la modalidad de Humanidades y Ciencias Sociales son: Economía Economía y Organización de Empresas Geografía Griego I y II Historia del Arte Historia de la Música Historia del Mundo Contemporáneo Latín I y II Matemáticas Aplicadas a las Ciencias Sociales I y II Segunda Lengua Extranjera

9. Los centros educativos que impartan el Bachillerato tienen que ofrecer todas las asignaturas específicas de las modalidades que tienen autorizadas, además de las asignaturas optativas de acuerdo con las posibilidades del centro. Todas estas asignaturas estarán organizadas en diferentes opciones de acuerdo con lo que disponga la Consejería de Educación y Cultura.

10. Los centros tienen que organizar los grupos y los horarios de manera que el alumnado pueda elegir como asignaturas optativas las otras asignaturas específicas no escogidas de la opción.

11. El alumnado de la modalidad de Humanidades y Ciencias Sociales que elija, en segundo curso, la Segunda Lengua Extranjera como asignatura específica, tendrá que haber superado la correspondiente asignatura optativa de primer curso o acreditar, mediante una prueba propuesta por el departamento de coordinación didáctica correspondiente, los conocimientos y nivel para este curso.

12. Los centros educativos tienen que ofrecer aquellas asignaturas optativas que, de acuerdo con lo que dispone el artículo 31.3 de la Ley Orgánica 1/1990, sean necesarias para acceder a los ciclos de Formación Profesional de grado superior impartidos en el mismo centro.

Artículo  9. La lengua catalana en la enseñanza

1. La lengua catalana, propia de las Illes Balears, es la lengua de la enseñanza. El Gobierno tiene que potenciar el uso normal de la lengua catalana, propia de las Illes Balears.

2. Para conseguir los objetivos señalados, los centros tienen que concretar y adaptar a sus características y necesidades los planteamientos curriculares, establecidos en el Anexo I de este Decreto, a partir del proyecto lingüístico incluido en el proyecto educativo de centro.

Artículo  10. Horario

1. La Consejería de Educación y Cultura determinará el horario de Bachillerato, de acuerdo con el Anexo II del Real Decreto 832/2003, de 27 de junio (BOE nº. 159, de 4 de julio), que desarrolla la ordenación general y las enseñanzas comunes de Bachillerato según la Ley Orgánica 10/2002, de 23 de diciembre, de calidad de la educación.

2. Para poder desarrollar al máximo las capacidades, formación y oportunidades de todo el alumnado, los centros docentes podrán ampliar el horario escolar y los días lectivos, respetando, en todo caso, el calendario escolar establecido por la Consejería de Educación y Cultura.

Artículo  11. Programaciones didácticas.

1. Los centros docentes tienen que desarrollar, adecuar y concretar los currículums mediante las programaciones didácticas.

2. El profesorado, en el ámbito de los departamentos didácticos, tiene que elaborar las programaciones didácticas de su especialidad de acuerdo con el currículum del Bachillerato y tiene que tener en cuenta las características específicas de su alumnado y del entorno del centro.

3. Las programaciones tienen que contener la adecuación y la secuenciación de los objetivos generales de las asignaturas; la secuencia de los contenidos a lo largo de cada curso; las estrategias metodológicas; los criterios de evaluación y calificación, los procedimientos de recuperación, las estrategias y los procedimientos de evaluación del proceso de enseñanza-aprendizaje.

4. Las programaciones tienen que permitir las adecuaciones necesarias para atender al alumnado con necesidades educativas especiales.

5. La metodología didáctica del Bachillerato tiene que favorecer la capacidad del alumnado para el auto aprendizaje, para trabajar en equipo y para aplicar los métodos apropiados de investigación. Tiene que dedicarse especial atención a la relación entre los aspectos teóricos de las asignaturas y sus aplicaciones prácticas.

6. Los departamentos didácticos de las asignaturas de lenguas modernas tienen que coordinar sus programaciones didácticas con la finalidad de evitar repeticiones, unificar la terminología y reforzar los contenidos.

7. Con la finalidad de consolidar el hábito de la lectura y perfeccionar la expresión oral, los departamentos didácticos incluirán en sus programaciones didácticas actividades que contribuyan a mejorar la comprensión lectora y la capacidad de expresarse en público.

8. Igualmente, los departamentos didácticos tendrán que incluir la utilización de las tecnologías de la información y la comunicación entre los procedimientos para el aprendizaje de las respectivas asignaturas.

9. Las programaciones didácticas de los departamentos son públicas y tienen que estar al alcance de la comunidad educativa. Los centros tienen que dar publicidad especial a los criterios de evaluación y calificación, y a los objetivos educativos.

Artículo  12. Materiales curriculares

1. La Consejería de Educación y Cultura tiene que fomentar la elaboración de materiales curriculares para favorecer el desarrollo del currículum, dictar las disposiciones que orienten el trabajo del profesorado en este sentido y regular los procedimientos de supervisión.

2. Los órganos de coordinación didáctica de los centros docentes públicos tendrán autonomía para elegir, si procede, los libros de texto y el resto de materiales curriculares que tengan que usarse en cada curso y asignatura, siempre que se adapten al currículum normativo establecido. Los libros de texto y otros materiales tendrán que reflejar y fomentar el respeto a los principios, valores, libertades, derechos y deberes constitucionales a los que tiene que ajustarse toda la actividad educativa.

3. La supervisión de los libros de texto y del resto de material curricular formará parte del proceso ordinario de inspección que ejerce la administración educativa.

4. Los libros de texto y materiales curriculares adoptados no podrán ser sustituidos por otros durante un periodo mínimo de cuatro años. Excepcionalmente, cuando la programación docente lo requiera, la Consejería de Educación y Cultura podrá autorizar la modificación del plazo anteriormente establecido.

Artículo  13. Tutoría y orientación

1. La orientación y la tutoría del alumnado forma parte de la función docente. Corresponde a los centros educativos la programación de las actividades de tutoría incluidas en el plan de acción tutorial siempre de acuerdo con aquello que establezca para tal efecto la Consejería de Educación y Cultura.

2. Cada grupo de alumnos tiene que tener un docente como tutor. La función tutorial implica la coordinación de las actividades de tutoría y llevar a término el conjunto de acciones educativas que contribuyen a potenciar y consolidar las capacidades del alumnado y a orientarlo para conseguir su madurez y autonomía. Esta acción tutorial tiene que permitir que el alumnado encuentre respuestas a aquellos aspectos que también son parte de su formación, y que quedan, generalmente, fuera de las programaciones específicas. De esta manera, contribuye a la formación de la personalidad y favorece la reflexión sobre los factores personales y las exigencias sociales que condicionan sus deseos y decisiones en lo que concierne a su futuro.

3. Todo el conjunto del profesorado que interviene en un grupo de alumnos, con la coordinación del tutor o tutora responsable del grupo, tiene que ejercer la acción tutorial.

4. La orientación académica y profesional tiene que tender a hacer que el alumnado consiga al final del Bachillerato la madurez necesaria para realizar las opciones académicas y profesionales más adecuadas a sus capacidades e intereses, teniendo en cuenta la superación de los hábitos sociales discriminatorios que condicionan el acceso a los diferentes estudios profesionales.

Artículo  14. Evaluación

1. La evaluación del aprendizaje del alumnado en el Bachillerato será continua y se realizará de forma diferenciada según las distintas asignaturas del currículum.

2. El profesorado evaluará tanto los aprendizajes del alumnado como los procesos de enseñanza y su propia práctica docente en relación con la consecución de los objetivos educativos del currículum para cada curso y concretados en las programaciones didácticas.

3. Cada profesor evaluará al alumnado teniendo en cuenta los objetivos específicos y los conocimientos adquiridos en cada una de las asignaturas, según los criterios de evaluación que se establezcan en el currículum y concretados en las programaciones didácticas para cada curso, considerando la madurez académica del alumnado en relación con los objetivos del Bachillerato y sus posibilidades de progreso en estudios posteriores.

4. Las decisiones en la evaluación tienen que tomarse de forma colegiada por el equipo docente que interviene en el aprendizaje del alumnado, coordinado por el profesor tutor y con el asesoramiento del departamento de orientación. El tutor es el encargado de coordinar y registrar informaciones, actuaciones y decisiones relativas al proceso de evaluación del alumnado.

5. El proceso y los documentos de evaluación se regirán por la normativa vigente establecida por la Consejería de Educación y Cultura.

Artículo  15. Promoción y permanencia

1. Para poder cursar el segundo año de Bachillerato será preciso haber recibido calificación positiva en las asignaturas de primero con dos excepciones como máximo.

2. El alumnado podrá realizar una prueba extraordinaria de las asignaturas que no haya superado, en los primeros días de septiembre.

3. Una vez realizada la prueba extraordinaria, cuando el número de asignaturas no superadas en el primer curso sea superior a dos, el alumno tiene que permanecer otro año en el mismo curso y repetirlo en su totalidad.

4. El centro tiene que organizar la atención al alumnado de segundo curso que tiene que recuperar alguna de las asignaturas del primer curso.

5. El alumnado que, al haber acabado el segundo curso, una vez realizada la prueba extraordinaria, tuviera pendiente de evaluación positiva más de tres asignaturas, tiene que repetir el curso en su totalidad. Aefectos de repetición, se considerarán asignaturas diferentes las correspondientes a cada uno de los cursos, independientemente de su denominación.

6. Las disposiciones incluidas en los puntos 1, 3 y 5 del presente artículo y el punto 3 del artículo 2 no afectan al alumnado que curse el Bachillerato a través de la enseñanza para las personas adultas en sus regímenes de Bachillerato a distancia o de Bachillerato nocturno.

Artículo  16. Cambio de modalidad

La Consejería de Educación y Cultura establecerá las condiciones en que el alumnado, que haya cursado el primer curso en una modalidad del Bachillerato, pueda cursar en segundo una modalidad distinta.

Artículo  17. Titulación

1. En virtud de lo que establece el artículo 19 del Real Decreto 832/2003, de 27 de junio, que establece la ordenación general y las enseñanzas comunes del Bachillerato, para obtener el Título de Bachiller será necesaria la evaluación positiva en todas las asignaturas de la modalidad cursada y la superación de una Prueba General de Bachillerato, en cualquiera de las opciones, tal como prevé la normativa vigente.

2. El Título de Bachiller será único y en él constará la modalidad cursada y la calificación final obtenida, con dos cifras decimales.

3. La calificación final del Bachillerato se calculará ponderando un 40 por ciento la calificación obtenida en la Prueba General de Bachillerato y un 60 por ciento la nota media del expediente académico del alumno en el Bachillerato.

4. El Título de Bachiller facultará para acceder a la Formación Profesional de grado superior y a los estudios universitarios. Asimismo, facultará para acceder a grados y estudios superiores de enseñanzas artísticas, sin perjuicio de aquellos otros requisitos que en cada caso establezca la normativa correspondiente.

5. La evaluación positiva en todas las asignaturas de cualquier modalidad de Bachillerato da derecho a un certificado que tendrá efectos laborales y, además, posibilitará el acceso a los ciclos formativos de grado superior a través de una prueba que permita la acreditación de las capacidades del alumno en relación con el campo profesional, del que se trate, de acuerdo con lo que establece el artículo 38.3.c de la Ley Orgánica 10/2002, de 23 de diciembre, de calidad de la educación.

Artículo  18. Titulación para el alumnado de música y danza

1. De acuerdo con lo que establece el artículo 41.2 de la Ley Orgánica 1/1990, de 3 de octubre, de ordenación general del sistema educativo, modificado por la disposición final segunda de la Ley Orgánica 10/2002, de 23 de diciembre, de calidad de la educación, el alumnado que supere el tercer ciclo del grado medio de las enseñanzas de Música o Danza obtendrá el Título de Bachiller si supera las asignaturas comunes de Bachillerato y la primera parte completa de la Prueba General de Bachillerato de acuerdo con la normativa vigente; en el caso de que quiera obtener el Título de Bachiller por alguna de las modalidades establecidas, se examinará, además, de las asignaturas específicas vinculadas a la opción elegida.

2. Con el fin de cursar simultáneamente los estudios de Música o Danza con los de las asignaturas comunes, los alumnos pueden matricularse de éstas siempre que tengan el Título de Graduado en Educación Secundaria Obligatoria. También pueden realizarse los estudios de las asignaturas comunes del Bachillerato con posterioridad a la superación del tercer ciclo del grado medio de las enseñanzas de Música o Danza siempre que tengan el Título de Graduado en Educación Secundaria Obligatoria.

3. La Consejería de Educación y Cultura tiene que facilitar la posibilidad de cursar simultáneamente las enseñanzas de Música o Danza y las de Bachillerato a aquellos alumnos que hayan superado el segundo ciclo de grado medio, mediante la coordinación de la organización y la ordenación académica de ambos tipos de estudios.

Artículo  19. Cooperación con las familias

1. Los centros de educación secundaria tienen que cooperar con las familias como primeras responsables fundamentales de la educación del alumnado, con el fin de asegurar el desarrollo integral y armónico.

2. Los centros escolares tienen que adoptar medidas de comunicación periódicas con las familias o con los tutores legales, para informarlos y orientarlos sobre los procesos de enseñanza, aprendizaje, especialización curricular y evaluación del alumnado, y así conseguir una mejora en el proceso educativo.

3. Los documentos que recogen los proyectos institucionales de los centros tienen que estar al alcance de todas las familias.

Artículo  20. Alumnado con necesidades educativas especiales

La Consejería de Educación y Cultura tiene que establecer, para aquel alumnado con problemas graves de audición, visión, motricidad o de otros que se determinen, el marco que regule los posibles planes de actuación, y puede autorizar, si es el caso, la exención total o parcial de determinadas asignaturas de Bachillerato.

Artículo  21. Alumnado superdotado intelectualmente

La flexibilización de esta etapa se hará una sola vez y consistirá en su incorporación a un curso superior al que le corresponde por su edad. No obstante, en casos excepcionales, la Consejería de Educación y Cultura podrá adoptar medidas sin tales limitaciones y establecerá las normas que determinarán el procedimiento, los trámites y los plazos que tienen que seguirse. En todo caso, las medidas adoptadas incorporarán programas de atención específica. La solicitud de autorización de la flexibilización tiene que ir acompañada de la autorización de los padres o tutores legales. La autorización de la flexibilización se hará constar en el Expediente Académico del alumno.

Artículo  22. Medidas y recursos

1. Para alcanzar niveles óptimos en la calidad de las enseñanzas que se regulan en el presente Decreto, la Consejería de Educación y Cultura tiene que establecer medidas de intervención sobre los recursos al alcance de los centros, la ratio, la formación permanente del profesorado, la elaboración de materiales curriculares, la orientación escolar, la investigación y la evaluación educativas y todos aquellos factores que incidan sobre la educación.

2. La Consejería de Educación y Cultura tiene que favorecer la elaboración de materiales que desarrollen el currículum, y dictar disposiciones que orienten el trabajo del profesorado en este sentido.

3. Entre estas orientaciones se incluirán aquéllas referidas a la evaluación de los aprendizajes del alumnado, de los procesos de enseñanza y aprendizaje y de la propia práctica docente.

Disposición adicional primera. Currículums

En el Anexo I se incluyen los currículums de las asignaturas de Lengua Catalana y Literatura, Lengua Castellana y Literatura, segunda Lengua Extranjera, Historia de la Filosofía y de la Ciencia, Tecnologías de la Información y de la Comunicación de la modalidad de Ciencias y Tecnología, y de Sociedad, Cultura y Religión.

Disposición adicional segunda. La educación para personas adultas

1. Las personas adultas podrán acceder a los estudios de Bachillerato mediante los regímenes a distancia y de nocturno.

2. La Consejería de Educación y Cultura tiene que adecuar el currículum a las peculiares características de la educación a distancia y organizar la estructura de los estudios de Bachillerato en régimen de nocturno.

3. La Consejería de Educación y Cultura tiene que establecer las condiciones básicas para que las personas mayores de 21 años puedan presentarse, en la modalidad de Bachillerato que deseen, a la Prueba General de Bachillerato para la obtención del Título de Bachiller.

Disposición adicional tercera. Sociedad, Cultura y Religión

1. La asignatura de Sociedad, Cultura y Religión, según lo que dispone el Real Decreto 832/2003, de 27 de junio, comprenderá dos opciones de desarrollo: una, de carácter confesional, de acuerdo con la confesión por la cual opten los padres o tutores legales o, si procede, los alumnos, entre aquéllas con respecto a cuya enseñanza el Estado tenga suscritos acuerdos; otra, de carácter no confesional. Ambas opciones serán de oferta obligatoria por los centros y el alumnado tiene que elegir una.

2. Las enseñanzas comunes de la opción no confesional están incluidas en el Anexo I. La determinación del currículum de la opción confesional, Religión, corresponde a la autoridad respectiva de cada una de las iglesias o confesiones en los términos que el Real Decreto mencionado prescribe.

3. Las calificaciones obtenidas en la evaluación de la asignatura de Sociedad, Cultura y Religión no computarán en las convocatorias para la obtención de becas y ayudas para estudio que realice el Gobierno de las Illes Balears cuando hiciera falta acudir a la nota media del expediente para realizar una selección entre los solicitantes.

Disposición adicional cuarta. Profesorado de Sociedad, Cultura y Religión

La asignatura de Sociedad, Cultura y Religión en su opción no confesional podrá ser atribuida al profesorado con la preparación académica que se considere idónea para su impartición. En todo caso, tendrán la consideración de tales los especialistas en Geografía e Historia y en Filosofía de los cuerpos de catedráticos y de profesores de Enseñanza Secundaria.

Disposición adicional quinta. Convalidaciones

1. Las asignaturas de Bachillerato se convalidarán por módulos profesionales de ciclos formativos de grado medio de Formación Profesional específica superados previamente por el alumno según establece la normativa básica vigente.

2. Las asignaturas de las modalidades de Artes del Bachillerato se convalidarán por módulos de los ciclos formativos de grado medio de Artes Plásticas y Diseños superados previamente por el alumno según establece la normativa básica vigente.

3. El Estado establecerá, con efectos generales, las equivalencias entre las enseñanzas de régimen especial de Música y Danza, correspondientes al tercer ciclo de grado medio, y las enseñanzas de Música y Educación Física de Bachillerato.

Disposición adicional sexta. Autorización para impartir modalidades

Los centros educativos quedan autorizados para impartir las modalidades de Bachillerato que ofertaban con anterioridad a la publicación de este Decreto. Los centros que impartían la modalidad de Ciencias de la Naturaleza y la Salud y/o la modalidad de Tecnología quedan autorizados para impartir la modalidad de Ciencias y Tecnología.

Disposición adicional séptima. Aplicación

La aplicación de lo que se dispone en este Decreto queda condicionada al Real Decreto 1318/2004, de 28 de mayo, que modifica el Real Decreto 827/2003, de 27 de junio, que establece el calendario de aplicación de la nueva ordenación del sistema educativo, establecida por la Ley Orgánica 10/2002, de 23 de diciembre, de calidad de la educación.

Disposición transitoria primera. Currículums

Se consideran vigentes los objetivos, los contenidos y los criterios de evaluación de los currículums de las asignaturas de Bachillerato publicados con anterioridad por la Consejería de Educación y Cultura y no incluidos en el anexo I de este Decreto.

Disposición derogatoria. Derogación normativa

Queda derogado, según el calendario de implantación de la nueva ordenación del sistema educativo establecida por la Ley Orgánica 10/2002, de 23 de diciembre, de calidad de la educación, el Decreto 111/2002, de 2 de agosto, por el cual se establece la estructura y la ordenación de las enseñanzas del Bachillerato en las Illes Balears; así como las normas iguales o de inferior rango que contravengan este Decreto.

Disposición final primera. Desarrollo

Se autoriza a la Consejería de Educación y Cultura para dictar todas las disposiciones que sean necesarias para aplicar y desarrollar lo que dispone este Decreto.

Disposición final segunda. Entrada en vigor

Este Decreto entra en vigor el día siguiente al de su publicación en el Boletín Oficial de las Illes Balears. De acuerdo con lo que se establece en la disposición adicional séptima se ha de aplicar el año académico 2006/07 en el primer curso de Bachillerato, y el año académico 2007/08, en el segundo curso de Bachillerato.

Palma, 11 de marzo de 2005

EL PRESIDENTE

Jaume Matas Palou

El Consejero de Educación y Cultura

Francesc J. Fiol Amengual

ANEXO

SEGUNDA LENGUA ESTANGRERA: ALEMÁN. BACHILLERATO DE HUMANIDADES.

1. INTRODUCCIÓN

El hecho de conocer lenguas extranjeras es una necesidad cada vez más grande en la sociedad actual. Las relaciones profesionales, los estudios y la formación general, los intercambios culturales de todo tipo, el incremento del turismo y de la ayuda humanitaria a países en vías de desarrollo, así como las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación, convierten esta necesidad en una exigencia dentro del proceso formativo de las personas. Las Illes Balears, ya sea por su situación geográfica o por el atractivo que supone para otros pueblos de Europa, se han convertido en un punto de encuentro importante de diferentes culturas. El turismo, la economía y la diversidad cultural de nuestras islas hace que el aprendizaje de lenguas extranjeras sea imprescindible e inexcusable. El contacto directo con ciudadanos de lengua alemana, que hayan establecido su residencia en las islas o que las visiten durante sus vacaciones, hace que los jóvenes se den cuenta de la importancia del alemán en las Baleares y se sientan atraídos por el estudio de esta lengua. Las lenguas son fundamentalmente medios de comunicación, y el aprendizaje de una lengua extranjera tiene que permitir sensibilizarse sobre las diferentes manifestaciones de la comunicación humana, tanto sociales como culturales. Aprender lenguas extranjeras influye en el desarrollo integral de la personalidad, aumenta la autoestima, acelera la construcción del pensamiento formal y genera confianza en las propias estrategias de aprendizaje, lo que repercute en un dominio mayor de la lengua materna. El hecho de dominar otras lenguas permite también conocer otras culturas y ayuda a ser más tolerante. Además, pertenecer a la Unión Europea crea la perspectiva real de una mayor movilidad entre los diferentes países europeos y hace que el uso efectivo de las lenguas extranjeras como medio de comunicación y de comprensión entre los pueblos, y como elemento facilitador de la cooperación cultural, técnicas y científicas, sea cada vez más importante. Asimismo, el Consejo de Europa reconoce el papel de las lenguas extranjeras como elemento clave en la construcción de la identidad europea e impulsa a sus miembros el estudio de las lenguas de su ámbito plurilingüe y multicultural, por el cual ha establecido el ‘Marco Común de Referencia Europeo para el aprendizaje, la enseñanza y la evaluación de las lenguas modernas’, dónde se indica que para desarrollar progresivamente la competencia comunicativa en una determinada lengua el alumnado tiene que alcanzar determinadas destrezas comunicativas. La mayor parte del alumnado que accede al Bachillerato, y especialmente el que cursa las Modalidades de Humanidades y Ciencias Sociales, ha alcanzado previamente unos conocimientos de la lengua extranjera que le permite desarrollarse en situaciones habituales de comunicación. En esta etapa es muy importante incidir en el hecho que el alumnado alcance un mayor grado de autonomía de la lengua, teniendo en cuenta que se habrán perfilado con más precisión sus necesidades e intereses de futuro. El aprendizaje de la lengua extranjera en el Bachillerato supone, por una parte, la prolongación y consolidación de los conocimientos adquiridos a lo largo de la educación primaria y de la etapa de la educación secundaria obligatoria y, por otra parte, el desarrollo de las capacidades más especializadas, teniendo en cuenta los intereses profesionales y académicos que orientarán el futuro laboral del alumnado. En el Bachillerato, el currículum tiene que continuar siendo abierto y flexible, diseñado a partir de las necesidades e intereses de un alumnado que ha entrado de pleno en la última etapa de la adolescencia. Esta etapa se caracteriza, primeramente, por un notable aumento de las capacidades cognitivas, lo que lo hace ya capaz de manejar conceptos abstractos y progresar en la aproximación metalingüística y comunicativa del lenguaje. También ha aumentado su capacidad para la organización y el autocontrol, y, por lo tanto, su capacidad por continuar con el aprendizaje de idiomas durante la vida adulta y por ser cada vez más autónomo. No hay que decir que la relación con asignaturas como el catalán, el castellano, el inglés, etc., tiene que aprovecharse siempre que sea necesario, como también hace falta tener en cuenta la ayuda que suponen las nuevas tecnologías para el estudio de lenguas, ya que favorecen el desarrollo casi de todas las destrezas y sobre todo la autonomía en el aprendizaje.

2. OBJETIVOS GENERALES

1. Comprender e interpretar críticamente los textos orales, escritos y visuales emitidos en situaciones de comunicación habitual y por los medios de comunicación.

2. Utilizar estrategias de comprensión que permitan realizar inferencias de significado léxico desconocido con la ayuda del contexto, de su propio conocimiento del mundo y de aspectos lingüísticos como la formación de palabras, prefijos y sufijos, sinónimos y antónimos, etc..

3. Leer comprensivamente sin la ayuda del diccionario y de forma autónoma textos de temática general (literarios, científicos, humanísticos, etc.)y otros adecuados a los intereses del alumnado, captando los elementos esenciales y su función y organización discursiva.

4. Expresarse en la lengua extranjera con corrección y fluidez, oralmente y por escrito, utilizando las estrategias comunicativas adecuadas en diversas situaciones. Ser capaz también de utilizar la lengua de manera creativa.

5. Reflexionar sobre el funcionamiento de la lengua extranjera con la finalidad de mejorar las producciones propias y comprender las del interlocutor en situaciones cada vez más variadas e imprevistas.

6. Reflexionar sobre los procesos de aprendizaje propios, con el fin de desarrollar recursos de corrección y evaluación, mostrando una capacidad de razonamiento propia y espíritu crítico, lo que permitirá seguir más tarde con el aprendizaje de la lengua extranjera.

7. Conocer los aspectos fundamentales del medio sociocultural propio de la lengua extranjera para mejorar la comunicación y facilitar la comprensión e interpretación de culturas diferentes a la nuestra.

8. Valorar la lengua extranjera como medio para comunicar y acceder a otros conocimientos y culturas, y reconocer su importancia para mejorar la comprensión de la lengua y cultura propia y como medio de comunicación y entendimiento internacional en un mundo intercultural.

9. Valorar críticamente las diferentes formas de organizar la experiencia y estructurar las relaciones personales, y comprender el valor relativo de las convenciones y normas culturales.

3. CONTENIDOS

I. Habilidades comunicativas

1. Predicción e inferencia de informaciones en distintos tipos de textos y comprobación de las ideas anticipadas o suposiciones hechas mediante una audición o lectura posterior.

2. Obtención de información global y específica en textos orales y escritos, identificando las ideas principales y familiarizándose con los distintos acentos con el fin de realizar las tareas encomendadas.

3. Identificación de palabras de enlace y elementos de referencia en textos con el fin de interpretar la cohesión y la coherencia de estos textos.

4. Lectura autónoma de textos escritos de temática actual, sobre la vida cultural o relacionados con los intereses profesionales, presentes o futuros, del alumnado.

5. Comparación y contraste entre informaciones sobre un mismo tema publicado o emitido en diversos medios de comunicación.

6. Participación activa en discusiones o debates sobre temas diversos utilizando argumentaciones a favor y en contra, tanto oralmente como por escrito, con la finalidad de resolver problemas de forma cooperativa o tomar decisiones en grupo sobre un tema específico.

7. Narraciones orales y escritas sobre acontecimientos o experiencias personales, y redacción de distintos textos teniendo en cuenta las características propias de cada tipo de texto.

8. Construcción de textos coherentes poniendo atención a la utilización correcta de los elementos lingüísticos, a la estructuración de las frases y párrafos, a la importancia del contenido y de las ideas expuestas en relación con un tema determinado.

9. Planificación de los mensajes que se desean transmitir teniendo en cuenta los interlocutores, la intención comunicativa y los esquemas textuales adecuados.

10. Participación en la elaboración de proyectos: elaboración de diarios, folletines, encuestas, sondeos, etc., integrando las destrezas de forma apropiada.

II. Reflexión sobre la lengua

A)Funciones del lenguaje y gramática

1. Comprender narraciones escritas sobre acontecimientos pasados.

2. Relatar hechos ocurridos en el pasado y acontecimientos del presente.

3. Expresar relaciones de finalidad y de restricción entre distintas acciones.

4. Expresar relaciones espaciales, temporales, causales, finales, restrictivas con objetos y personas.

5. Ordenar acontecimientos cronológicamente, destacar informaciones, matizar, expresar hechos con coherencia.

6. Expresar la posesión, ampliar información sobre objetos y personas.

7. Expresar condición, irrealidad, solicitar y pedir con cortesía.

8. Expresar y comprender procesos de elaboración. Expresar acciones impersonales.

9. Expresar deseos, ganas, posibilidades, la conveniencia o inconveniencia de hacer alguna cosa.

10. Describir objetos y personas mediante atributos que expresen temporalidad

B)Léxico y semántico

1. Consolidación y ampliación del vocabulario de los temas tratados en los cursos anteriores.

2. Fórmulas y expresiones.

C)Fonética

1. Perfeccionamiento de la pronunciación.

2. Acentuación de palabras.

3. Entonación de frases.

III. Aspectos socioculturales

1. Identificación de los rasgos dialectales más significativos de la lengua extranjera.

2. Valoración positiva de modelos culturales diferentes a los propios.

3. Reconocimiento de diferencias culturales y de comportamientos sociales entre grupos de hablantes de la misma comunidad lingüística.

4. Reflexión sobre similitudes y diferencias entre culturas.

5. Valoración de la lengua extranjera como medio para acceder a otras culturas y como instrumento de comunicación internacional.

6. Reflexión sobre otras formas de organizar las experiencias, con el fin de desarrollar actitudes de comprensión para con otras convenciones culturales.

7. Uso de registros adecuados según el contexto comunicativo, el interlocutor y la intención de los interlocutores.

8. Reconocimiento de la importancia de la lengua extranjera para profundizar en conocimientos que resulten de interés a lo largo de la vida profesional.

4. CRITERIOS DE EVALUACIÓN

I. Habilidades comunicativas

1. Extraer información global y específica requerida con antelación: de mensajes orales con soporte visual, emitidos por los medios de comunicación sobre cuestiones generales de la actualidad, aspectos de las culturas asociadas con la lengua extranjera y temas generales relacionados con sus estudios e intereses y de textos escritos variados, utilizando las estrategias más adecuadas con el fin de inferir significados de datos desconocidos y mostrar la comprensión con una tarea específica.

2. Participar con fluidez en conversaciones improvisadas, narraciones, exposiciones, argumentaciones y debates preparados previamente, sobre temas de interés para el alumnado, relacionados con otras asignaturas del currículum o con aspectos sociales y culturales de los países en los cuales se habla la lengua extranjera, utilizando las estrategias de comunicación y el tipo de discurso adecuado a la situación.

3. Leer de manera autónoma la información contenida en textos escritos referidos a la actualidad, en la vida cultural o relacionados con sus estudios e intereses presentes o futuro.

4. Redactar, con ayuda del material de consulta adecuada, textos que exijan una planificación y una elaboración reflexiva de contenidos. Cuidar de la corrección lingüística, la cohesión y la coherencia.

II. Reflexión sobre la lengua

1. Utilizar reflexivamente los conocimientos lingüísticos, sociolingüísticos, estratégicos y discursivos alcanzados y aplicar con rigor los mecanismos de autocorreción con el fin de reforzar la autonomía en el aprendizaje.

2. Utilizar de forma espontánea las estrategias de aprendizaje adquiridas y consultar material de referencia tal como diccionarios de diferentes tipos, gramáticas, grabaciones y otras fuentes, con el fin de resolver problemas nuevos planteados en la comunicación o profundizar en el aprendizaje del sistema lingüístico y de datos socioculturales.

3. Analizar y reflexionar sobre los diferentes componentes de la competencia comunicativa como elementos que ayudan a conseguir el éxito en la comunicación.

4. Valorar la efectividad de las reglas conocidas como resultado de procesos inductivos deductivos y mostrar disponibilidad para modificarlas si cabe.

III. Aspectos socioculturales

1. Analizar, mediante documentos auténticos, las manifestaciones culturales y los aspectos sociolingüísticos transmitidos por la lengua extranjera, desde una perspectiva enriquecida por las diferentes lenguas y culturas que el alumnado conozca.

2. Identificar elementos cinéticos, gestuales, modelos de comportamiento, que se diferencian dentro de los grupos de una misma comunidad lingüística y entre los miembros de culturas diferentes.

3. Utilizar registros adecuados y considerar el contexto en el cual se lleva a cabo la comunicación.

4. Comprender datos e informaciones que sean propias de la civilización de países donde se habla la lengua extranjera y del ámbito de la comunicación profesional y que favorezcan la comunicación internacional.

5. ORIENTACIONES METODOLÓGICAS

Orientaciones para la enseñanza/aprendizaje

Para activar la competencia comunicativa se utilizan diversas estrategias y destrezas lingüísticas y discursivas de forma contextualizada, por lo tanto, las actividades en las cuales se utiliza la lengua extranjera están enmarcadas en ámbitos que pueden ser de uso público (todo el que se relaciona con la interacción social cotidiana), personal (relaciones familiares y prácticas sociales individuales), laboral o educativo. También, tendrá que hacerse un uso ecléctico de los diferentes métodos conocidos en la enseñanza de lenguas extranjeras. La competencia comunicativa que se desarrolla en el proceso de realización de tareas de comunicación incluirá las siguientes subcompetencias: competencia lingüística (elementos semánticos, morfosintácticos y fonológicos), competencia pragmática o discursiva (funciones, actos de habla, conversaciones, etc.)y competencia sociolingüística (convenciones sociales, intencionalidad comunicativa, registros, etc.). La competencia estratégica también podría incluirse como subcompetencia de la competencia comunicativa. El alumnado utilizará estrategias de comunicación de forma natural y sistemática con la finalidad de hacer efectivos los actos de comunicación realizados mediante las destrezas comunicativas. Las destrezas que tendrán que desarrollarse serán: productivas (expresión oral y escrita), receptivas (comprensión oral y escrita e interpretación de códigos no verbales)y basada en la interacción o mediación. La especificación de contenidos por cursos tiene que ser interpretada como una continuidad en la cual las habilidades comunicativas, la reflexión sobre la lengua y los aspectos socioculturales se irán construyendo progresivamente y, por lo tanto, cualquier conocimiento tratado con anterioridad volverá a aparecer en diferentes contextos. Igualmente, la correlación entre las funciones del lenguaje y los aspectos gramaticales se tratará de forma flexible, teniendo en cuenta que una misma función del lenguaje puede realizarse a través de diferentes exponentes lingüísticos y viceversa. El enfoque anterior expone una serie de implicaciones metodológicas que se concretan en la necesidad de seleccionar temas para el desarrollo de las unidades de trabajo que resulten no sólo interesantes para su edad, sino que contemplen también sus necesidades futuras. Las tareas de aprendizaje surgirán a partir de los temas escogidos, teniendo en cuenta los conocimientos previos del alumnado y, con éstos como punto de referencia, se plantearán los objetivos y se desarrollarán los contenidos para la consecución de los objetivos. La evaluación de estas tareas comunicativas se hará incluyendo los resultados y las dificultades que puedan surgir. El aprendizaje previo del alumnado y el desarrollo de los procesos de autonomía facilitarán el planteamiento de tareas de aprendizaje con los mismos contenidos y objetivos tanto si tiene tratamiento de primera lengua extranjera como de segunda. De la misma forma, la autonomía en el aprendizaje contribuirá a conseguir que el aprendizaje esté más personalizado y motive el interés por otras lenguas extranjeras. Para facilitar un aprendizaje significativo tiene que enseñarse al alumnado a reflexionar, a fin de que sea capaz de transferir conocimientos, no sólo dentro de una sola asignatura, sino también entre asignaturas diferentes. Por eso es necesaria su participación activa dentro del proceso de enseñanza aprendizaje. Pero no todo el alumnado tiene la misma facilidad para las lenguas, como tampoco aprenden todos de la misma manera ni al mismo ritmo, cosa que tiene que contemplarse en la elaboración de las programaciones de aula, en las que tendrán que marcarse unos mínimos que garanticen resultados positivos para todos los integrantes del proceso de enseñanza aprendizaje, es decir, tanto para el profesorado como para el alumnado. El error es un de los elementos que integran el proceso de enseñanza aprendizaje. A medida que aumenta el nivel lingüístico del alumnado, pueden aparecer errores de nuevos tipos, que se deben a generalizaciones a partir de las adquisiciones anteriores, a la conciencia cada vez más grande de otras lenguas conocidas y a la complejidad propia del nivel. Hay que matizar, sin embargo, los tipos de errores y graduar la importancia en lo que concierne a la comunicación, la frecuencia, etc.. El currículum es suficientemente abierto como para permitir al profesorado adaptarlo a las circunstancias que se presenten y añadir o quitar lo que considere oportuno. El espacio donde se desarrollará el proceso será preferentemente el aula, sin que por eso no se consideren otros espacios, tales como el aula de informática, de audiovisuales o de otros como pueda ser un centro de enseñanza al extranjero con que se haga un intercambio, etc.. Los materiales que se utilizarán tienen que ser muy diversos con el fin de favorecer la progresión de cada alumno según sus capacidades, y tienen que escogerse teniendo en cuenta no sólo temas de actualidad, sino también los intereses del alumnado y su utilidad en un futuro mundo laboral. Los documentos o textos que se ofrezcan al alumnado tienen que ser auténticos, aunque eso signifique que tengan que adaptarse. Precisamente el entorno que nos rodea en las Illes Balears hace relativamente fácil acceder a textos auténticos, ya que hay diarios, revistas e, incluso, una emisora de radio en lengua alemana. También se recomienda poner el alumnado en contacto con producciones literarias y artísticas, procurando un acercamiento a estos textos con una metodología adecuada, es decir, mirando de no introducirlos sólo por propiciar el estudio del léxico o la gramática. En suma, los documentos y soporte de trabajo introducidos en clase tendrán que ser escogidos no tan sólo por su interés lingüístico, sino también por su aspecto estético, estimulador de la imaginación y la reflexión. En definitiva, los conocimientos alcanzados al finalizar el Bachillerato tendrán que servir para comunicarse oralmente y por escrito de forma correcta y fluida con interlocutores diversos y en diferentes situaciones. El proceso de enseñanza aprendizaje contribuirá a la formación educativa del alumnado desde una perspectiva global con el fin de favorecer el desarrollo de su personalidad, la integración social, las posibilidades de acceso a datos de interés, etc. Especialmente en esta etapa educativa las lenguas se utilizarán para promover la formación intelectual y conocer información específica propia de otras áreas de conocimiento, que permitan al alumnado estar en contacto con los cambios permanentes en el ámbito científico, humanístico y tecnológico.

Orientaciones para la evaluación

La evaluación será continua y diferenciada, es decir, ligada al proceso de aprendizaje. Se trata de evaluar el acceso progresivo al uso de la lengua y de su manipulación, un proceso de adquisición cíclico y acumulativo. Desde este punto de vista se dará verdadera importancia a la revisión constante de las producciones y a buscar una reutilización permanente de las adquisiciones. Se realizará, por lo tanto, una evaluación inicial que permita al profesorado conocer el nivel de conocimientos ya alcanzado por el alumnado y reforzarlos si fuera necesario. Durante el proceso de aprendizaje se evaluarán no sólo los conocimientos, sino, y más importante, el mismo proceso de aprendizaje. Es primordial, pues, que el alumnado sepa cuáles son los objetivos que tienen que alcanzarse y de qué manera se llevará a cabo la evaluación. En lo concerniente a la frecuencia y periodicidad de la evaluación, ésta acompañará en todo momento, como ya se ha indicado antes, todo el proceso de enseñanza-aprendizaje. Es importante remarcar que no se tiene que caer en el error tradicional de impartir clases comunicativas y evaluar después sólo los conocimientos gramaticales. Las pruebas que se preparen tienen que evaluar todas las destrezas por igual. Los procedimientos y las actitudes no se evaluarán mediante pruebas específicas, sino mediante la observación directa y continua en el aula, ya que en definitiva lo que interesa es la utilización y práctica de la lengua unida a una predisposición positiva para con la cultura que la rodea. Hay diversas técnicas al alcance del profesorado para llevar a cabo la evaluación: pruebas escritas (cuestionarios, redacciones, etc.), pruebas orales (diálogos, conversaciones en grupo, preguntas directas, exposiciones, etc.), grabaciones, trabajos de investigación, traducciones, dictados, etc.. Se escogerán aquéllas que mejor se adapten al tipo de alumnado y a la dificultad de la materia. Además de las pruebas escritas tradicionales, que se realizarán puntualmente, ya sea a final de unidad o de forma global, se evaluarán las intervenciones orales del alumno en clase, independientemente de su grado de corrección, los trabajos en grupo, en pareja e individuales tanto en el aula como en casa y la utilización de la lengua objeto de estudio. En esta etapa es fundamental que el alumnado aprenda a elaborar sus propias estrategias de autocorrección. Éste tiene que ser parte activa en el proceso de evaluación, reflexionando sobre sus carencias y puntos fuertes, y haciéndose responsable de la consecución de los objetivos sobre el cual se estructura el proceso de aprendizaje. Este aspecto de la autoevaluación es uno de los pilares sobre el cual se construye la idea del ‘Marco de Referencia Europeo’, documento que regula el nivel de conocimiento de lenguas dentro de la Comunidad Europea.

SEGUNDA LENGUA EXTRANJERA: INGLÉS. BACHILLERATO DE HUMANIDADES Y CIENCIAS SOCIALES.

1. INTRODUCCIÓN

Nadie duda hoy en día de la importancia del dominio de lenguas extranjeras en nuestro mundo contemporáneo. Tanto para el desarrollo cognitivo, intelectual y laboral de las personas como para el desarrollo personal y afectivo, conocer la lengua y cultura de los países con más influencia en el mundo es primordial para la completa formación del individuo. El aprendizaje de una lengua extranjera tiene como finalidad conseguir la habilidad necesaria para comunicarse de una manera eficaz con personas de otros países y culturas. Además, con la aparición de las nuevas tecnologías, el aprendizaje de las lenguas extranjeras constituye un elemento primordial en la formación integral del alumnado y le facilita la inserción en el mundo laboral y de la comunicación en general. El aprendizaje de una lengua extranjera en el Bachillerato implica, por una parte, la integración y nivelación de los conocimientos alcanzados en la etapa anterior y, por la otra, la consolidación y ampliación de estos conocimientos. En esta nueva etapa de Bachillerato, tiene que desarrollarse la autonomía del alumnado, ya que éste es de cada vez más consciente de los intereses profesionales y académicos que orientarán su futuro laboral. Las lenguas extranjeras constituyen un elemento indispensable en la futura construcción de Europa. Así lo reconoce el Consejo de Europa, marco de referencia común europeo para el aprendizaje de lenguas extranjeras. Por esta razón el aprendizaje de una lengua extranjera es un instrumento muy adecuado para apreciar la diversidad cultural de otros países y fomentar el concepto y práctica de la ciudadanía europea reconocida en los tratados de la Unión Europea. En el caso del aprendizaje de la lengua inglesa se trata de una herramienta todavía más valiosa, ya que la influencia de los países de habla inglesa como los Estados Unidos y el Reino Unido dentro de la cultura occidental es muy considerable en los ámbitos cultural, científico, deportivo y artístico. Es importante utilizar materiales muy diversos que fomenten la autonomía del aprendizaje y que recojan las cuatro destrezas básicas. El material escogido tiene que tener en cuenta, no tan sólo los intereses del mundo de los adolescentes, sino que también tiene que tener conexión con el mundo actual y tiene que incluir de alguna manera temas de actualidad en los campos de la vida social, económica, política, cultural, etc. Por otra parte, también tienen que desarrollarse los mecanismos que despertarán en el alumnado el interés por las lenguas y lo ayudarán a continuar con el aprendizaje de idiomas durante su vida adulta. El dominio progresivo de la lengua que el alumnado va consiguiendo en el Bachillerato le permitirá tener acceso a todo tipo de información que le será muy útil, tanto en su vida personal como profesional. Esta información no proviene únicamente de los países de habla inglesa, sino casi de toda la comunidad internacional, ya que las características del mundo actual hacen necesario poder utilizar el inglés como a lengua franca con el fin de ser capaz de comunicarse con otras personas tanto por escrito como oralmente. La introducción del inglés como segunda lengua extranjera en el alumnado de la Modalidad de Humanidades y Ciencias Sociales y a otras modalidades abre inmensas posibilidades de proyección internacional al estudiante que ya empieza a dominar una primera lengua extranjera europea (alemán probablemente). Tanto si el alumnado de bachillerato decide estudiar una carrera universitaria como si quiere cursar algún ciclo formativo o incorporarse directamente al mundo laboral, el conocimiento de una lengua de comunicación internacional, cómo es actualmente el inglés, le facilitará el acceso a una gran cantidad de nuevos conocimientos que le permitirán completar la formación profesional y disfrutar también de las posibilidades de realización personal por medio de sus intereses y aficiones. El aprendizaje de la competencia comunicativa se llevará a término a través de diversas estrategias en las que se utilizarán textos y representaciones de todo tipo que permitirán acceder a otras culturas, mostrando diversos valores y normas tanto sociales como culturales. El contacto con estos valores y normas enriquecerá, sin duda, tanto la cultura como la personalidad integral del estudiante a la vez que le permitirá una visión más amplia, y una relativización de sus propios valores personales y de su cultura. El desarrollo de las estrategias comunicativas será el resultado de unos procedimientos de exposición de la lengua, de un proceso de reflexión sobre su sistema lingüístico y de una práctica de comunicación efectiva a través de todo tipo de material. Además, la interacción entre los que aprenden y el profesorado permitirá al alumnado aprovechar todo el material del que dispone para enriquecer sus recursos propios de expresión tanto en el lenguaje hablado como escrito. Se trata de encontrar un equilibrio integrador entre las destrezas productivas como la expresión oral y escrita, y las receptivas como la comprensión oral y escrita. En esta etapa en que el estudiante domina mejor los aspectos formales de la lengua, ha de ser capaz a través de la práctica de utilizar expresiones para dar opiniones propias y demostrar que puede utilizar todo aquello que ya ha aprendido construyendo textos propios. Se trata en definitiva que el alumnado adquiera una competencia comunicativa suficiente para utilizar las estrategias más adecuadas que necesita en cada momento para poder comunicarse. Al acabar el bachillerato, el alumnado tendría que ser capaz de incorporar todos los elementos sociales y culturales con el fin de expresarse y organizar su discurso de una manera ordenada y eficaz, utilizando recursos expresivos estilísticos que supongan una cierta originalidad. En cuanto a las actitudes y los valores, será conveniente revisar y reforzar lo que se vio en la educación secundaria obligatoria y, a la vez, profundizar en nuevos aspectos que el alumnado, que tiene ahora una mayor madurez, puede coger con más profundidad en una edad en que tiene mayor capacidad crítica y de reflexión. El conocimiento de otras lenguas es un objetivo pedagógica inexcusable en el marco de la Unión Europea, a la cual pertenecemos. Además, el hecho de vivir en una comunidad con lengua propia donde gran parte de la población es bilingüe hace que los aprendices sean más conscientes de la necesidad del aprendizaje de una lengua extranjera y, por otra parte, favorece la adquisición de competencias lingüísticas, ya que surgen más elementos de contraste entre las lenguas. Para finalizar, habrá que tener en cuenta que la enseñanza de la lengua inglesa en el marco de las Illes Balears tiene todavía un valor añadido a causa de las características de nuestro contexto socioeconómico. Es altamente probable que muchos de estudiantes tengan que utilizar alguna lengua extranjera en su futuro profesional, no únicamente con personas procedentes de países de habla inglesa, sino también con personas que utilizarán el inglés como segunda lengua. Por esta razón puede ser muy útil incorporar textos o situaciones extraídas del ámbito turístico en sus múltiples facetas.

2. OBJETIVOS

1. Comprender e interpretar críticamente los textos orales, escritos y visuales emitidos en situaciones de comunicación habitual y por los medios de comunicación.

2. Utilizar estrategias de comprensión que permitan realizar inferencias de significado léxico desconocido con la ayuda del contexto, de su propio conocimiento del mundo y de aspectos lingüísticos como la formación de palabras, prefijos y sufijos, sinónimos y antónimos, etc..

3. Leer comprensivamente sin la ayuda del diccionario y de forma autónoma textos de temática general (literarios, científicos, humanísticos, etc.)y otros adecuados a los intereses del alumnado, captando los elementos esenciales y su función y organización discursiva.

4. Expresarse en la lengua extranjera con corrección y fluidez, oralmente y por escrito, utilizando las estrategias comunicativas adecuadas en diversas situaciones. Ser capaz, también, de utilizar la lengua de manera creativa.

5. Reflexionar sobre el funcionamiento de la lengua extranjera con la finalidad de mejorar las producciones propias y comprender las del interlocutor en situaciones cada vez más variadas e imprevistas.

6. Reflexionar sobre los procesos de aprendizaje propios, con el fin de desarrollar recursos de corrección y evaluación, mostrando una capacidad de razonamiento propia y espíritu crítico, lo que permitirá proseguir más tarde con el aprendizaje de la lengua extranjera.

7. Conocer los aspectos fundamentales del medio sociocultural propio de la lengua extranjera para mejorar la comunicación y facilitar la comprensión e interpretación de culturas diferentes a la nuestra.

8. Valorar la lengua extranjera como medio para comunicar y acceder a otros conocimientos y culturas, y reconocer su importancia para mejorar la comprensión de la lengua y cultura propia y como medio de comunicación y entendimiento internacional en un mundo intercultural.

9. Valorar críticamente las diferentes formas de organizar la experiencia y estructurar las relaciones personales, y comprender el valor relativo de las convenciones y normas culturales.

3. CONTENIDOS

BLOQUE 1. HABILIDADES COMUNICATIVAS

Conceptos

1. Lectura autónoma y crítica de textos escritos sobre la actualidad sociocultural relacionados con los intereses académicos y profesionales del alumnado: artículos de los medios de comunicación, textos descriptivos, textos narrativos, textos biográficos, cartas, etc..

2. Obtención de información global y específica en textos orales y escritos, identificando las ideas principales, distinguiendo hechos de opiniones, cogiendo tanto la información implícita como la explícita y familiarizándose con el distinto tipo de textos, y elaboración de conclusiones.

3. Composición coherente de textos atendiendo las características que los definen: formales/informales, con atención al registro, al contenido, estructurando las ideas en frases y párrafos y haciendo un uso correcto de los elementos lingüísticos y del vocabulario. Redacción de reseñas de libros, de películas y de obras de teatro, redacciones argumentativas y de artículos para un diario o revista. Redacción de cartas con distintas finalidades.

4. Redacción de textos con distintas finalidades comunicativas: descripción de personas, de objetos, de lugares, de situaciones/actividades de cada día y de procesos; narración de acontecimientos y hechos o experiencias personales y de biografías. Razonamientos, justificaciones y argumentaciones: expresión de ideas a favor o en contra, gustos y preferencias razonando las opiniones propias con el fin de convencer en situaciones de intercambio y negociación. La instrucción, desde la sugerencia a la prohibición. Formulación de hipótesis y especulaciones, estableciendo condiciones, y hablar de verdades generales. Expresar quejas, deseos, y sentimientos de pesar y arrepentimiento.

5. Resumen de textos, captando las ideas principales y utilizando adecuadamente el vocabulario propio.

6. Escuchar y entender las ideas generales y/o datos específicos de comunicaciones orales de distintos emisores, del profesorado, de los medios de comunicación, canciones, etc., familiarizándose con distintos acentos y entendiendo los distintos contextos sociales, con el fin de realizar las tareas requeridas. Predecir y confirmar.

7. Comunicación oral fluida y eficaz, habiendo planeado el mensaje que quiere transmitirse y prestando atención a los interlocutores, al registro y a las connotaciones en diversas situaciones: diálogos, debates, pequeñas exposiciones de temas, y programas de radio. Influencia de la conducta y del lenguaje no verbal. Demostrar comprensión: excusarse y quejarse, sugerir, invitar, aceptar o rechazar invitaciones. La instrucción, desde la sugerencia a la prohibición: consejo, permiso, prohibición, advertencias, recomendar, expresión de posibilidad y probabilidad, duda y condicionalidad, expresar acuerdo o desacuerdo. Expresar sentimientos y hablar de relaciones personales. Pedir información utilizando preguntas directas/indirectas y referirse a una información recibida anteriormente utilizando verbos específicos. Hablar de cambios en diferentes lugares, en objetos, en la sociedad y en los procesos, mediante entrevistas, cuestionarios, diálogos, debates o exposición de temas.

8. Participación activa en discusiones o debates sobre temas diversos haciendo uso de la argumentación y contraargumentación, tanto oralmente como por escrito, con la finalidad de resolver problemas o tomar decisiones en grupo sobre un tema concreto; opiniones, razonamientos y justificaciones.

Procedimientos

1. Uso de textos y documentos de diversa naturaleza, procedencia y soportes: documentos visuales y audiovisuales, textos escritos y documentos sonoros y textos con soporte informático. Los textos pueden estar, entre otros, anuncios, canciones, documentales, pequeñas conferencias, noticias, etc..

2. Predicción del contenido en diferentes tipos de textos e inferencia de informaciones a partir de ilustraciones, del título, de lo que ya sabe el alumnado sobre el tema o de preguntas y formulación de hipótesis. Localización, interrelación y globalización de los elementos significativos.

3. Lectura de textos. Comprobación de hipótesis y obtención de información mediante la lectura y/o audición de textos. Toma de notas de textos orales y uso de los distintos tipos de lectura según las funciones de los textos y la intención del lector. Selección de las ideas principales/globales y/o específicas. Entender informaciones que reflejen las opiniones, la actitud y la intención del autor y que no sean mencionadas explícitamente.

4. Adquisición de la actitud critica mediante la exposición en textos, orales y/o escritos, de diversa procedencia sobre un mismo tema. Extraer conclusiones.

5. Detección de palabras clave, de enlace y de elementos de referencia de los textos con el fin de interpretar la cohesión y coherencia. Deducción del significado de palabras no conocidas a través del contexto y la similitud de su forma con otras palabras conocidas.

6. Uso continuo y correcto del diccionario, tanto bilingüe como monolingüe: definición, acepciones, abreviaturas, ortografía, etc..

7. Producción de textos orales y escritos libres o a partir de soportes y pautas lingüísticas y textuales: descripciones, narraciones, biografías y cartas, expresión de opiniones, resúmenes.

8. Comunicación eficaz y correcta, mediante la selección de las ideas para escribir un texto, la organización lógica de ideas en frases y párrafos con el fin de obtener un texto o exposición coherente, teniendo en cuenta los interlocutores, la intención comunicativa y el registro, haciendo uso de los conectores y de las normas de puntuación.

9. Uso del lenguaje propio del alumnado, simple y claro, en textos escritos y cartas, con cuidado de los párrafos de introducción y conclusión, la estructura y el formato de las cartas y la autocorreción de los errores.

Responder a preguntas verdadero/falso y dar razones con palabras propias.

Audición comprensiva de mensajes emitidos por hablantes con diferentes acentos.

11. Creación de diálogos formales e informales en situaciones de la vida real: presentarse, hablar por teléfono, contrastar, invitar, sugerir, aceptar o rechazar, dar consejo e instrucciones, convencer, quejarse y disculparse.

12. Participar en la elaboración de proyectos como un diario, un folleto, encuestas, programas de radio, páginas web, etc., integrando las destrezas de forma adecuada.

13. Comparación de la fonética y estructura morfosintáctica del inglés con la primera lengua extranjera y con las lenguas oficiales de la comunidad autónoma: catalán y castellano.

Actitudes, valores y normas

1. Interés por comunicarse y expresarse.

2. Esfuerzo por desinhibirse a la hora de expresarse oralmente.

3. Interés por comprender mensajes y saber adoptar una actitud crítica.

4. Respeto por las opiniones diferentes a las propias.

5. Participación activa en las tareas de clase: implicación responsable en las actividades por parejas y/o grupos, discusiones o debates, haciendo uso de la argumentación y contraargumentación, con el fin de resolver problemas o tomar decisiones sobre un tema específico, y elaboración y organización del propio material de trabajo.

6. Actitud reflexiva, crítica y positiva ante su aprendizaje, como también valorar el esfuerzo y las ventajas que supone aprender lenguas extranjeras. Autoevaluación y coevaluación del aprendizaje.

7. Toma de conciencia de la importancia del inglés en las nuevas tecnologías y autonomía a la hora de buscar información (Internet, medios de comunicación...), y autocorrección de errores para solucionar los errores.

8. Interés con el fin de aprovechar las posibilidades de que ofrece el hecho de vivir en las Illes Balears, a la hora de comunicarse en situaciones reales fuera del contexto escolar. Valoración del multilingüismo existente en nuestra sociedad y apreciación del inglés como lengua franca o común de los diversos grupos que conviven en las Illes Balears.

9. Hábito de consulta del diccionario.

BLOQUE 2. REFLEXIONES SOBRE LA LENGUA Y SU APRENDIZAJE

Conceptos

a)Funciones de lenguaje y gramática

1. Describir detalladamente el aspecto físico y el carácter de una persona real o imaginaria. Orden de adjetivos (size, shape, colour, nationality, material + noun)y adjetivos compuestos (fair-haired, long planned, etc.). Participios de presente y de pasado (bored, boring, etc.). Algunas expresiones idiomáticas (pull one’s leg, spend a penny, etc.).

2. Expresar sentimientos y hablar de relaciones personales: Be + adjetivo. Comparaciones: As if, (not)as..., as, as though. Verbo + adjetivo: Look angry / smell nice, etc.. Phrasal verbos utilizados en el desarrollo de las relaciones personales (break up with, fall in for, etc.). Falsos amigos (attend, pretend, realize, resign, support, smoking, footing, parking, inhabited, etc.).

3. Solicitar información utilizando preguntas indirectas. Referirse a una información recibida con anterioridad utilizando verbos específicos. Estilo indirecto, revisión: statements. Preguntas (wh-questions, yes/no questions), órdenes, sugerencias. Estilo indirecto con verbos introductorios: accept, advise, agree, apologise, ask, beg, declare, explain, insist, invite, offer, etc..

4. Narrar una biografía y planificar una narración. Subordinadas de finalidad introducidas por so (that), (in order)to, in order not to, so as to, so as not to. Adjetivo + enough. Enough + sustantivo. Too + adjetivo. Uso del infinitivo después de verbos de entendimiento y voluntad (hope, begin, remember, etc.)y adjetivos (easy to understand, pleased to see you). Phrasal verbos. Verbo + adverbio/preposición.

5. Formular hipótesis y especular. Establecer condiciones y hablar de verdades generales. Expresar quejas, deseos y sentimientos de pesar y arrepentimiento. Oraciones condicionales tipo I, II y III. Revisión. Oraciones condicionales con unless /as long as /providing, provided. Wish + pasado simple (I wish you were...)o pretérito pluscuamperfecto (I wish, I hadn’t). Tipo de futuro, revisión. Presente Simple: futuro planificado impersonal. Futuro periodístico (be + infinitivo).

6. Dar y pedir consejos. Persuadir y advertir. Oraciones de relativo especificativas y explicativas. Diferencias. Oracions subordinadas consecutivas introducidas por so /such... that Should / had better + bare infinitive. Would rather + bare infinitive. Conectores: Although, even if, in spite of, etc..

7. Mostrar acuerdo o desacuerdo y dar explicaciones. Conectores: For this reason, in addition to, moreover, on the one hand, on the other hand, because, whereas, for exemple, consequently, etc.. Verbos (regret, remember, stop, etc.)+ gerundio (pasado)o infinitivo (futuro). Formación de palabras para composición y derivación: Prefijos para formar antónimos; un -, in -, im -, il -, ir -, dis -, etc. (unable, incredible, inmoral, illegal, irresponsable, disable, etc.). Sufijos para la formación de palabras. Nombre /adjetivo + ly para formar adverbios (manly, immediately). Noun + ful /less, y, para adjetivos (handful, waterless, sunny). Adjetivo + ness para nombres abstractos (happiness). Adjetivo /noun + en para verbos (harden, frighten, enlighten).

8. Analizar cambios en diferentes lugares, cosas y en la sociedad. Hacer suposiciones o referencias a hechos pasados. Voz pasiva, revisión: usos y formas. Impersonal (It is said...)Objeto indirecto como sujeto (They were given a prize). Have /get something + participio. Pretérito perfecto continuo. Pretérito pluscuamperfecto continuo. Need /needn’t + infinitivo. Verbos seguidos de gerundio o de infinitivo: mismo significado /diferente (like reading /like to read; stop working /stop to work). Could /may /might /must /should /ought to + infinitivo perfecto.

b)léxicos y semánticos

1. Profundización en el vocabulario y expresiones relacionados con los temas tratados: Reporting verbs.

2. Familias de palabras y su formación: nombres y adjetivos compuestos, sufijos y prefijos.

3. Fórmulas y expresiones, expresiones coloquiales. Frases hechas. Palabras que van juntas. Palabras + preposiciones.

4. Palabras que se confunden fácilmente: Do, make, say, tell, adjetivos en –ed i –ing, etc..

5. Phrasal verbs.

6. Conectores: introducir, añadir, secuenciar, contrastar, ordenar, dar razones y concluir. Expresiones para dar opinión.

7. Gerundios e infinitivos.

8. Sinónimos y antónimos.

9. Lenguaje informal y formal.

10. El lenguaje de las cartas.

11. Inglés británico e inglés americano. Diferencias básicas.

c)Fonética

1. Revisión de fonemas sordos/sonoros. Pronunciación del pasado de los verbos y sustantivos plurales. Formas débiles y contracciones.

2. Homógrafos: /au//? u/ (row, row; bow, bow; tower, tower, etc.).Homòfons (right, write, rite; weight, wait; their,there; muscle, mussel; so, sew, sow; blue, blew, etc.).

3. Ritmo. Acentuación de palabras (inicial, excepto prefijos)y frases (sustantivos, verbos, adjetivos). Debilitación de vocales no acentuadas.

4. Entonación de frases: descendente (afirmaciones, órdenes, exclamaciones y wh-questions), ascendente (yes/no questions).

Procedimientos

1. Relativos al análisis y la comprensión: interrelación y globalización de los elementos significativos. Búsqueda del conector adecuado según el contexto. Búsqueda del adverbio de grado adecuada según el contexto. Identificación de las formas de pasado simple. Identificación de las partes de la oración en diversos ejemplos. Graded Readers: soporte auditivo en CD para una mejor comprensión auditiva.

2. Relativos a la expresión lingüística. Memorización comprensiva. Organización y memorización comprensiva de vocabulario. Reformulación de textos y documentos, desde el enunciado hasta el texto. Cumplementación de frases y/o textos. Reformulación de un texto mediante el uso de conectores. Conexión entre una oración principal y la oración subordinada más adecuada. Aplicación de las normas de puntuación en un texto. Expansión de oraciones a partir de palabras determinadas. Reformulación de oraciones utilizando Phrasal verbs, verbos modales. Preparación de textos y documentos con soporte informático. Internet y sus aplicaciones en inglés en clase. Ejercicios gramaticales con ordenador en diversos niveles.

3. Relativos a la reflexión sobre la lengua y la comunicación. Conceptualización de hechos de lengua y comunicación. Inferencia y aplicación de los usos de los tiempos verbales a partir de ejemplos concretos. Inferencia y aplicación del uso de los verbos auxiliares modales a partir de ejemplos concretos. Inferencia y aplicación de los usos de subordinadas condicionales a partir de ejemplos concretos. Observación y comparación de diferentes modalidades discursivas: diferentes variedades lingüísticas. Comparación de las expresiones temporales amb ago, during /for, since just /yet /already; ever, still, nolonger y sus equivalentes en la lengua propia. Comparación de algunos conectores y sus equivalentes en la lengua propia: but, or, nor, however, etc.. Identificación del formato y de los hechos estilísticos presentes en una carta informal/formal.

4. Relativos al campo lexicosemántico. Deducir el significado de las palabras del contexto, de otras palabras ya conocidas, sea de la lengua materna, del inglés o de otras lenguas. El ordenador: diccionarios electrónicos, monolingüe/bilingües con sonido e imagen. Correctores ortográficos y gramaticales. Enciclopedias en inglés, etc.. Sistematización del aprendizaje de una lengua a partir de técnicas como el Vocabulary notebook (por orden alfabético, familias de palabras, etc.), representación fonética, memorización de verbos irregulares, revisión periódica del vocabulario pasivo, etc.). Aprender a recordar palabras y expresiones nuevas en contexto. Evitar errores de ortografía. Uso correcto y continuo del diccionario, tanto bilingüe cono monolingüe.

Actitudes, valores y normas

1. Actitudes hacia el aprendizaje de la lengua. Esfuerzo personal. Actitud de revisión y esfuerzo para mejorar el aprendizaje. Interés por resolver posibles problemas y carencias. Constancia en el trabajo.

2. Interés por continuar aprendiendo Interés por incorporar nuevos conocimientos. Asunción de riesgos con el fin de experimentar con la lengua y adquirir una cierta riqueza expresiva. Maximizar los recursos existentes en el entorno social del estudiante: usar y disfrutar de las versiones originales de las películas disponibles en DVD, versiones subtituladas en el cine, páginas web en inglés sobre temas de interés general o específico, participación en grupos de conversación o intercambio con nativos que faciliten un aprendizaje continuo, etc..

3. Hábito de reflexión lingüística. Inferencia de normas de uso. Reflexión sobre las propias carencias. Hábito de autocorrección de las tareas propuestas.

4. Interés por desarrollar la autonomía en el aprendizaje. Toma de responsabilidad por el propio aprendizaje. Interés y esfuerzo por adquirir una cierta autonomía en el aprendizaje. Interés por encontrar las técnicas de trabajo más adecuadas al estilo de aprendizaje propio.

5. Actitudes hacia con el campo lexicosemántico. Interés por utilizar vocabulario y expresiones nuevas. Esfuerzo por encontrar la forma personal más adecuada para aprender el vocabulario. Rigor en el uso del diccionario, tanto bilingüe como monolingüe.

6. Actitud hacia la fonética. Interés por aprender y utilizar correctamente las fonemas inglesas con el fin de poder entender conversaciones normales, participar y poder disfrutar de los medios sonoros de comunicación en versión original: televisión, películas, etc..

BLOQUE 3. ASPECTOS SOCIOCULTURALES

Las características socioculturales que definen las culturas de los países donde se habla la lengua extranjera, como también otros datos relevantes de carácter histórico o geográfico, constituyen un aspecto importante del aprendizaje de la lengua extranjera, ya que ayudan, sin duda, a ampliar el área de conocimientos de estos países.

Conceptos

1. Tratamiento de los puntos de referencia sociales: hábitos, tradiciones, maneras de pensar, vivir y relacionarse . También se considerarán los aspectos científicos, institucionales, geográficos, e históricos, en las diferentes comunidades de los países anglosajones.

2. Identificación de los rasgos dialectales más significativos de la lengua extranjera.

3. Aproximación a los movimientos literarios y artísticos, especialmente los contemporáneos, a través de textos y de obras.

4. Uso de los registros y del lenguaje no verbal adecuados según el contexto comunicativo y la intención de los interlocutores.

Procedimientos

1. Reconocimiento y valoración de los elementos culturales más importantes que aparecen de forma contextualizada, como también estereotipos y otros valores significativos como elementos decisivos para comprender la cultura extranjera.

2. Identificación de los datos e informaciones importantes relativas a la historia, geografía y civilización de los países donde se habla la lengua extranjera que expliquen rasgos esenciales de la cultura actual, exponiendo al alumnado todo tipo de materiales genuinos, visuales, lingüísticos e informáticos provenientes de los países de habla inglesa fácilmente disponibles actualmente a través de televisión satélite, por cable etc..

3. Comparación del estilo de vida de los países donde se habla la lengua extranjera para contrastarlo con el estilo de vida de nuestra comunidad.

4. Reconocimiento y análisis crítico de los comportamientos socioculturales que permitan una visión más amplia y global de otras culturas.

5. Uso de la lengua utilizando el registro, y la formalidad adecuada, atendiendo los usos, tradiciones y convenciones, formulas lingüísticas específicas de la lengua inglesa, no tan sólo en lo que concierne a las estructuras lingüísticas y al vocabulario, sino también atendiendo la entonación y el lenguaje corporal.

6. Identificación de normas y pautas de conducta diferentes a las nuestras de las sociedades donde se habla la lengua extranjera.

7. Reconocimiento de la importancia de la lengua extranjera en los nuevos sistemas de comunicación tecnológica como Internet y su utilidad práctica. Reconocimiento y valoración de los elementos culturales más importantes que aparecen de forma contextualizada, así como estereotipos y otros valores significativos como elementos decisivos para comprender la cultura extranjera.

8. Favorecer las relaciones con las otras culturas aprovechando la situación de nuestra comunidad, el contacto con nativos, las posibilidades que Internet pone a nuestro alcance y los programas internacionales e intercambios.

Actitudes, valores y normas

1. Valoración del enriquecimiento personal que implica la posibilidad de la utilización de la lengua extranjera para ponerse en contacto con otros pueblos y culturas y como medio para eliminar barreras.

2. Actitud de respeto y valoración de otras culturas y pueblos, formulando opiniones críticas, pero de valoración de todo aquello de positivo que nos aporta cada cultura, superando las visiones estereotipadas.

3. Curiosidad y actitud receptiva y critica para con la información que los medios de comunicación nos hacen llegar en la lengua extranjera.

4. Respeto por las diferencias de opinión que el contacto entre personas y pueblos pone necesariamente de relieve.

5. Reconocimiento de la presencia de la lengua extranjera en nuestra comunidad y su importancia en las nuevas tecnologías de la información y comunicación, para profundizar en conocimientos que sean de interés a lo largo de la vida profesional.

6. Ser conscientes de las posibilidades enriquecedoras que puede aportarnos la presencia de la lengua extranjera en esta comunidad mediante el turismo, los residentes extranjeros, etc..

7. Valoración positiva del uso de la lengua extranjera e interés por establecer relaciones sociales con hablantes de lenguas extranjeras: correspondencia, turismo, estudios, intercambios, etc..

8. Esfuerzo por aprender las convenciones de otras culturas para facilitar la comunicación.

9. Valoración de la propia identidad cultural en relación con otras culturas.

4. CRITERIOS DE EVALUACIÓN

Los criterios de evaluación establecen los tipos y grado de aprendizaje que se espera que el alumnado haya alcanzado con respecto a las capacidades que expresan los objetivos generales.

BLOQUE 1. HABILIDADES COMUNICATIVAS

1. Extraer informaciones globales y específicas, pedido con anterioridad, de textos orales con ayuda visual, emitido por los medios de comunicación, sobre cuestiones generales de actualidad, aspectos de las culturas asociadas con la lengua francesa y temas generales relacionados con sus estudios e intereses, así como de textos variados, utilizando las estrategias más adecuadas para inferir significados de datos desconocidos y demostrar la comprensión con una tarea específica.

2. Participar conversas improvisadas con fluidez, en narraciones, en exposiciones, en argumentaciones y en debates preparados previamente sobre temas de interés por el alumnado, relacionados con otras áreas del currículum o con aspectos sociales y culturales del países donde se habla la lengua francesa, y utilizar las estrategias de comunicación y el tipo de discurso adecuados a la situación.

3. Leer de manera autónoma la información contenida en textos escritos haciendo referencia a la actualidad, a la vida cultural o relacionados con sus estudios e intereses presentes y futuro.

4. Redactar, con ayuda del material de consulta adecuada, textos que pidan una planificación y una elaboración reflexiva de contenidos, haciendo cuidado de la corrección lingüística, la cohesión y la coherencia.

BLOQUE 2. REFLEXIONES SOBRE LA LENGUA

1. Utilizar reflexivamente los contenidos lingüísticos, sociolingüísticos, estratégicos y discursivos alcanzados y aplicar con rigor los mecanismos de autocorrección que refuercen la autonomía en el aprendizaje.

2. Utilizar de manera espontánea las estrategias de aprendizaje adquiridas y consultar los materiales de referencia, como los diccionarios de diverso tipo, las gramáticas, las grabaciones y de otros fondos, para resolver los nuevos problemas planteados durante la comunicación o profundizar en el aprendizaje del sistema lingüístico y de datos socioculturales.

3. Analizar y reflexionar sobre los diferentes componentes de la competencia comunicativa como elementos que ayudan a alcanzar la comunicación.

4. Valorar la efectividad de las reglas que se conocen como resultado de procesos inductivos y deductivos y mostrar disponibilidad para modificarlas si es necesario.

BLOQUE 3. ASPECTOS SOCIOCULTURALES

1. Analizar, con la ayuda de documentos auténticos, las manifestaciones culturales y los aspectos sociolingüísticos transmitidos a través de la lengua francesa, desde una perspectiva enriquecedora para las diferentes lenguas y culturas que el alumnado conozca.

2. Identificar elementos cinéticos, gestuales, patrones de comportamiento, etc. que son diferentes entre los grupos de una misma comunidad lingüística y los miembros de culturas diferentes.

3. Usar registros adecuados y considerar el contexto en que se produce la comunicación.

4. Comprender los datos e informaciones que favorecen el desarrollo profesional, que sean propias de la civilización de los países donde se habla la lengua francesa y en el ámbito de la comunicación internacional.

5. ORIENTACIONES METODOLÓGICAS

Orientaciones para la enseñanza/aprendizaje

La metodología de la enseñanza de la lengua extranjera ha ido cambiando en estos últimos años y es lógicamente probable que continúe cambiando en el futuro. Por esta razón las orientaciones que se exponen sólo son pautas generales. En cada caso siempre será el profesorado quien seleccione la metodología más adecuada a su personalidad y a la situación del alumnado que tiene en la clase. Es evidente que la comunicación es la finalidad del aprendizaje de una lengua, motivo por el cual el llamado método comunicativo tendría que ser la base de la metodología que tiene que utilizarse. A pesar de eso, hay que tener en cuenta las limitaciones y lagunas de este método, como las de cualquier otro. Así pues, sería conveniente adoptar un punto de vista general más ecléctico que integre otros tipos de enseñanza/aprendizaje, como, por ejemplo, prácticas estructurales de los elementos gramaticales, fonéticos o de vocabulario, etc.. El concepto de actividades comunicativas orales y escritas no se entiende solamente en un sentido estrictamente funcional, sino en el aspecto más amplio. Se refiere a las grandes funciones lingüísticas fundamentales: la descripción, la narración, la explicación y la exposición, la argumentación, las instrucciones y la negociación. A pesar de eso no tiene que olvidarse que, para alcanzar una competencia lingüística referida a estos ámbitos, habrá que suministrar al alumnado las herramientas gramaticales adecuadas, tanto morfosintácticas como gramaticales, fonéticas, léxicas, etc. Es importante aprovechar las características que nuestra comunidad nos ofrece para motivar al alumnado, como también el interés que, normalmente, tiene por el uso de los medios de comunicación y de las nuevas tecnologías con el fin de motivar y establecer una conexión real entre el mundo del aula y la vida de su comunidad. También tienen que aprovecharse las posibilidades de intercambios y proyectos que nuestra inserción en la Unión Europea nos ofrece. Eso no creará tan sólo motivación para aprender lenguas extranjeras, sino que también fortalecerá el conocimiento de otras realidades, creará una actitud abierta y crítica y los hará más responsables. En el mundo actual, donde el aprendizaje es considerado de cada vez más una actividad que no se detiene cuando se abandonan los estudios sino que continúa a lo largo de toda la vida, la tendencia es no enseñar tan sólo la lengua, sino también enseñar a aprender de tal forma que el proceso de aprendizaje pueda seguir con éxito cuando el alumnado deje el aula. La primera tarea del profesorado es crear un ambiente positivo y abrir puertas al alumnado a fin de que sus intereses sean cada vez más amplios. Es fundamental despertar en el alumnado el deseo de aprender y estimularlo con progresivos retos a fin de que se sienta satisfecho e involucrado en el proceso de aprendizaje. Si se consigue que el alumnado considere como suyos los objetivos de la enseñanza de la lengua, haciéndolo consciente de la importancia de cada objetivo, se sentirá más implicado en todo el proceso y corresponsable de los objetivos y tareas. El papel del profesorado ha sufrido modificaciones significativas, ya que no es únicamente el de transmisor de conocimientos, sino que es más exigente. Es a la vez instructor, dinamizador, transmisor de valores y consejero a fin de que el alumnado participe más plenamente en su aprendizaje. Como profesional, el profesorado es quien conoce la asignatura y las culturas directa o indirectamente implicadas en la lengua que imparte. También es importante que conozca las metodologías más importantes no necesariamente por aplicar la última metodología que está de moda, sino por utilizar la más adecuada a cada situación con el fin de ayudar a potenciar todos los aspectos positivos que por naturaleza tiene el alumnado mientras le suministra unas herramientas para aprender. Como dinamizador, el profesorado tiene que crear con el alumnado un buen clima de confianza para que la dinámica del grupo sea generadora de intercambio. También es importante crear el hábito de trabajo a fin de que el alumnado pueda organizarse en el trabajo haciendo posible la propia autonomía. Como transmisor de valores, el profesorado tiene que estimular la autoconfianza y tiene que saber tratar debidamente los errores iniciales del alumnado con el fin de despertar una actitud positiva hacia el aprendizaje de la lengua. El alumnado no es tan solo receptor de conocimientos, sino que tiene que aprovechar su bagaje de conocimientos lingüísticos y culturales para tener un papel más activo en su proceso de aprendizaje. Es importante conseguir una progresiva independencia del alumnado con respecto al profesorado a fin de que, en la medida en que sea posible, el alumnado desarrolle una autonomía personal, y sea más consciente de sus intereses y objetivos académicos y profesionales. De esta manera se estimula la toma de decisión, la reflexión sobre su aprendizaje y su capacidad de autoevaluación. En el bachillerato, la lengua extranjera objeto de estudio será la lengua vehicular principal entre el profesorado y el alumnado, durante el desarrollo de las actividades y entre el alumnado mismo. Se trata de mejorar y profundizar en la comprensión y el uso de la lengua, procurando un tratamiento equilibrado de las cuatro destrezas básicas para con el uso significativo de la lengua con hasta comunicativos. Para conseguir la fluidez y el éxito en la comunicación, es importante que las destrezas se desarrollen progresivamente y de la forma más personalizada posible, ya que hay diversas formas de aprender y sería bueno que el alumnado pudiese aprovechar la más adecuada a su personalidad. A todo el material didáctico que se ha utilizado, como libros de texto, magnetófono, vídeo, retroproyector, etc., podrán añadirse todos los materiales que los medios de comunicación y las nuevas tecnologías nos han aportado en estos últimos años, cómo son básicamente el ordenador y las múltiples posibilidades que en la actualidad ofrece la red de Internet. Estos medios permitirán una mayor exposición del alumnado en muestras muy variadas de comunicación y documentos diversos. En lo que concierne a los textos, se dará especial importancia a los que están directamente relacionados con la modalidad de bachillerato que el alumnado curse y con temas culturales y de actualidad. Por descontado, se introducirán textos literarios como novelas cortas o adaptadas, que son escogidas no tan sólo por su interés lingüístico, sino también por su aspecto estético y estimulador de la imaginación y reflexión.

Para la evaluación

Todos conocemos la importancia de la evaluación en el rendimiento escolar. En las asignaturas de lenguas extranjeras, más que no en otras asignaturas, la evaluación es compleja. Hay que evaluar la competencia comunicativa, la capacidad del alumnado para comunicarse oralmente y por escrito, la capacidad de entender los mensajes y de reaccionar rápidamente. A causa de las implicaciones psicológicas que contiene el lenguaje, no es siempre fácil dar una calificación que resuma el grado de consecución de los objetivos. Aunque el objetivo de la evaluación es medir el trabajo hecho y sus resultados, la evaluación tiene que ser considerada como punto de partida para continuar el proceso de aprendizaje y no como meta final. Es importante, pues, que el alumnado sepa cuáles son los objetivos que tienen que alcanzarse y de qué manera se llevará a cabo la evaluación. Los instrumentos de la evaluación pueden ser pruebas objetivas, pero también tienen que tenerse en cuenta proyectos, trabajos en grupo, en pareja, el trabajo individual de clase y hecho en casa, etc. El alumnado tiene que tomar parte activa en el proceso de evaluación, porque reflexionar sobre el propio aprendizaje implica una toma de conciencia de la propia situación: las carencias y los puntos fuertes, el esfuerzo y en definitiva una actitud positiva por la consecución de los objetivos con el fin de responsabilizarse del propio aprendizaje. Pueden introducirse técnicas de evaluación de grupo, con las cuales el alumnado aprende a evaluar trabajos hechos por otros compañeros o compañeras. Aprender a valorar el trabajo hecho por otro ayuda a saber valorar el propio trabajo y ayuda también a aceptar positivamente las críticas que puedan recibirse de parte del profesorado o de otros compañeros.

Los procedimientos se evaluarán junto con los objetivos relativos a hechos y conceptos, ya que lo que interesa es la utilización y práctica de la lengua. Los contenidos de valores, normas y actitudes no son destinados a ser evaluados pruebas específicas, sino que tienen que ser evaluados en periodos largos, a partir de observaciones globales del comportamiento por parte del profesorado y de instrumentos de autoevaluación y coevaluación que impliquen el alumnado en la consecución de los objetivos establecidos. Hay muchas técnicas de evaluación como hay muchas formas de aprender. El profesorado tiene que escoger las más adecuadas a cada grupo clase, actividad y objetivo que tiene que evaluarse y también a los distintos ritmos de cada grupo clase, teniendo en cuenta el efecto que cada una de las formas de evaluación puede tener en el proceso de aprendizaje. Algunas tareas evaluadoras tomarán la forma de una monitorización informal que se llevará a cabo paralelamente en el proceso de enseñar/aprender. De la misma manera que en la metodología utilizada en la clase tiene que tenerse en cuenta la diversidad del alumnado y sus distintas formas de aprender, las técnicas de evaluación también tienen que ser diversas, y tienen que ofrecer a los estudiantes diversos estímulos a partir de los cuales puedan producir y revisar la propia actuación, ofreciendo suficientes puntos de análisis para sacar conclusiones y encontrar soluciones a sus dificultades. La evaluación se hará a partir de trabajos hechos en casa, trabajo individual, en parejas, en grupos en el aula, proyectos, tareas, hojas de evaluación, ejercicios de autoevaluación, ejercicios de control, pruebas puntuales, pruebas objetivas de final de unidad o pruebas globales, pruebas orales o escritas, grabaciones y trabajos hechos en casa, cuestionarios, etc. También se evaluará la actitud activa y participativa en el aula. Tradicionalmente la evaluación tenía lugar en el estadio final del proceso del currículum. Ahora la evaluación se hace paralelamente a otras actividades curriculares, como parte del proceso de aprendizaje y de una forma cíclica y acumulativa en diferentes momentos, tanto durante las fases de planificación e implantación como durante una fase de evaluación especifica, cómo puede ser al final de un bloque de contenido o al final de un periodo de tiempo determinado. La autoevaluación es la herramienta más adecuada para que el alumnado tome conciencia de los propios errores. La revisión constante de producciones mediante un código de autocorrección conduce a la eliminación progresiva de errores y a la utilización y reutilización de las adquisiciones propias. La coevaluación implica tanto al profesorado como los aprendices. La evaluación de los compañeros puede resultar en muchos de casos doblemente positiva. Por una parte el alumnado que corrige se fija más, clarifica conceptos, y por la otra, el alumnado que es corregido acepta normalmente las correcciones más fácilmente, o discute lo que no entiende con más confianza que si se hace frente a todo el grupo clase o el profesor. La evaluación se realiza durante todo el proceso de aprendizaje de muy distintas formas. Al principio de éste proceso, es decir, al principio de curso, se hará la evaluación inicial con el objetivo que tanto el profesorado como el alumnado tengan una visión clara de la situación del grupo clase en general y de cada alumno en particular (nivel, expectativas, aptitudes y actitudes). A partir de aquélla se adecuan la programación y las actividades de la clase para atender las necesidades concretas y la diversidad. Durante todo el curso se llevará a cabo una evaluación formativa. Se evaluará no tan sólo para obtener resultados cuantificables que se reflejan en una nota objetiva, sino también, cosa más importante, como parte de este mismo proceso de aprendizaje. La evaluación se considera como punto de partida que favorece el proceso de aprendizaje y no como meta al final al proceso. En este sentido, representa un papel importando, ya que estimula el estudiante a seguir progresando. Los instrumentos de esta evaluación pueden ser muy variados e incluyen todas las actividades realizadas en clase: el trabajo de las cuatro destrezas, la gramática, las tareas y los proyectos, las actitudes en clase para con el trabajo como grupo, lo trabajo individual, en parejas, y en grupos. Finalmente, una vez acabada cada unidad o tema, se hará la evaluación sumativa para medir el grado de consecución de los objetivos y capacidades. El alumnado tendría que saber cuáles son los objetivos que tienen que alcanzarse, y como y cuándo se llevará a cabo esta evaluación. Los instrumentos de esta evaluación serán, básicamente, pruebas objetivas, que tendrán que ser consecuentes y proporcionales a las actividades realizadas en clase.

SEGUNDA LENGUA EXTRANJERA: FRANCÉS. BACHILLERATO DE HUMANIDADES Y CIENCIAS SOCIALES.

1. INTRODUCCIÓN

El incremento de las relaciones internacionales por motivos educativos, laborales, profesionales, culturales, turísticos o de acceso a los medios de comunicación, entre otros, hace que el conocimiento de lenguas extranjeras sea una necesidad en aumento en la sociedad actual y en nuestra comunidad, las Illes Balears. De esta manera, el desarrollo de las tecnologías convierte las lenguas extranjeras y especialmente la lengua francesa, en un instrumento indispensable para la inserción en el mundo de la ocupación y la comunicación en general. El dominio de las lenguas extranjeras supone la posibilidad de acceder a otras culturas, costumbres e idiosincrasias. Asimismo, facilita las relaciones interpersonales, favorece una formación integral del individuo, y al mismo tiempo desarrolla el respeto por los otros países, sus hablantes y sus culturas, y nos permite comprender la lengua propia. La integración dentro de la Unión Europea de países con hablantes de lenguas diversas también exige el dominio de las lenguas extranjeras que facilite la comunicación entre los miembros de esta amplia comunidad. En este contexto, se reconoce el papel de las lenguas extranjeras como elemento clave en la construcción de la identidad europea: una identidad plurilingüe y multicultural, así como uno de los factores que favorece la libre circulación de personas y facilita la cooperación cultural, económica, técnica y científica entre los países eliminando, los prejuicios y la discriminación. El alumnado que accede al Bachillerato y, concretamente, a la Modalidad de Humanidades y Ciencias Sociales, tiene un bagaje de conocimientos de la lengua francesa que le permite desenvolverse en situaciones habituales de comunicación. En esta etapa, es necesario desarrollar más su autonomía ya que se habrán perfilado con una mayor precisión las necesidades e intereses de futuro en cada alumno. Por lo tanto, el aprendizaje de la lengua francesa dentro de esta modalidad de Bachillerato supondrá, por una parte, la prolongación y la consolidación de aquello que ya conocen y, de otra, el desarrollo de las capacidades más específicas en función de los intereses profesionales y académicos que guiarán el futuro laboral del alumnado. No hay que olvidar que estos estudios constituyen una prolongación no obligatoria de la formación y que finalización coincide, o bien con la incorporación al mundo laboral, o bien con la prosecución de estudios de formación profesional específica de grado superior o universitarios. El Consejo de Europa insiste en la necesidad de que las personas desarrollen competencias suficientes para relacionarse con otros miembros de los países europeos y de lengua materna diferente. Como consecuencia, estima que tiene que darse un nuevo impulso a la enseñanza de idiomas, lo que contribuye al desarrollo de la idea de ciudadanía europea y recomienda la adquisición de un cierto nivel de competencia comunicativa en más de una lengua extranjera durante la etapa educativa de la enseñanza secundaria obligatoria. Y es precisamente en esta etapa posterior cuando tienen que desarrollarse todavía más los mecanismos que permitan al alumnado continuar el aprendizaje de idiomas durante la vida adulta. Por eso, ya desde la enseñanza secundaria, después la enseñanza superior y también en la formación profesional, sin olvidar la educación de adultos y otros itinerarios educativos, el profesorado y el alumnado dispone del Programa Sócrates (Acciones: Comenius, Erasmus, Gruntvig, Lingua, Leonardo da Vinci...)donde varios de los estados miembros de la Unión Europea tienen como lengua oficial la lengua francesa y de los asociados la mayoría estudia la lengua francesa como primera lengua extranjera. Se pretende, con este programa de acción de la Unión Europea, ampliar el campo de las relaciones interpersonales y acceder a las nuevas tecnologías, adquirir información, y utilizarla con finalidades diversas, como estudios posteriores profesionales o recreativos. El Consejo de Europa también establece un marco de referencia común europeo para el aprendizaje de lenguas extranjeras, indicando que para desarrollar progresivamente la competencia comunicativa en una determinada lengua, el alumnado tiene que ser capaz de llevar a término una serie de tareas de comunicación. Las tareas de comunicación configuran un conjunto de acciones que tienen una finalidad comunicativa concreta dentro de un ámbito específico. Para su realización se activa la competencia comunicativa, se ponen en juego diversas estrategias y se utilizan diferentes destrezas lingüísticas y discursivas de forma contextualizada. Por lo tanto, las actividades en que se utiliza la lengua francesa están enmarcadas en ámbitos que pueden ser de tipo público (todo aquello que esté relacionado con la interacción social cotidiana), personal (relaciones familiares y prácticas sociales individuales), laboral o educativo. La competencia comunicativa, que se desarrollará en el proceso de realización de tareas de comunicación, incluirá las siguientes subcompetencias: competencia lingüística (elementos semánticos, morfosintácticos y fonológicos), competencia pragmática o discursiva (funciones, actos de palabra, conversación, etc.)y competencia sociolingüística (convenciones sociales, intencionalidad comunicativa, registros, etc.). La competencia estratégica podría incluirse también como subcompetencia de la competencia comunicativa. El alumnado utilizará estrategias de comunicación de forma natural y sistemática con la finalidad de hacer eficaces los actos de comunicación realizados a través de las destrezas comunicativas. Las destrezas que se desarrollarán serán: productivas (expresión oral y escrita), receptivas (comprensión oral y escrita e interpretación de códigos no verbales)y basada en la interacción o mediación. La especificación de contenidos por cursos tiene que ser interpretada como un continuo donde las habilidades comunicativas, la reflexión sobre la lengua y los aspectos socioculturales se irán construyendo progresivamente y, por lo tanto, cualquier conocimiento tratado anteriormente volverá a aparecer en diferentes contextos. De la misma manera, la correlación entre funciones del lenguaje y aspectos gramaticales será tratada de forma flexible, comprendiendo que una misma función del lenguaje puede realizarse a través de diferentes exponentes lingüísticos y viceversa. La situación específica de las Illes Balears, donde conviven dos lenguas oficiales y donde viven o pasan sus vacaciones muchos extranjeros, obliga a tener todavía más en cuenta la necesidad de integración y de complementariedad de las lenguas, así como las relaciones de nuestra comunidad con la cultura francófona y también la gran diversidad de procedencias, en estos últimos años, del alumnado.

2. OBJETIVOS

La enseñanza de la asignatura de francés en la etapa de Bachillerato tendrá como objetivos desarrollar en el alumnado las capacidades siguientes:

1. Comprender e interpretar críticamente los textos orales, escritos y visuales emitidos en situaciones de comunicación cotidiana y por los medios de comunicación.

2. Utilizar estrategias de comprensión que permitan inferir significados del léxico desconocidos a través del contexto, su propio conocimiento del mundo y aspectos lingüísticos, como formación de palabras, prefijos y sufijos, sinónimos y antónimos, etc..

3. Leer sin ayuda del diccionario textos de temática general o adecuados a los intereses del alumnado, comprendiendo los elementos esenciales y captando la función y la organización discursiva.

4. Utilizar la lengua francesa de forma oral y escrita con el fin de comunicarse con fluidez y corrección mediante el uso de estrategias adecuadas.

5. Reflexionar sobre el funcionamiento de la lengua francesa en la comunicación con el fin de mejorar las producciones propias y comprender las de los demás, en situaciones cada vez más variadas e imprevistas.

6. Reflexionar sobre los propios procesos de aprendizaje utilizando recursos autónomos basados en la observación, la corrección y la evaluación con la finalidad de continuar el estudio de la lengua francesa en un futuro.

7. Conocer los aspectos fundamentales del medio sociocultural propio de la lengua francesa para conseguir una mejor comunicación, una mejor comprensión e interpretación de culturas diferentes a la propia.

8. Valorar la lengua francesa como medio para acceder a otros conocimientos y culturas, reconociendo la importancia para una mejor comprensión de la lengua y cultura propias, y también como medio de comunicación y entendida internacional en un mundo multicultural.

9. Valorar críticamente otras formas de organizar la experiencia y estructurar las relaciones personales entendiendo el valor relativo de las convenciones y las normas culturales.

10. Conocer la base de los lenguajes específicos de los sectores socioeconómicos mayoritarios en las Illes Balears.

3. CONTENIDOS

BLOQUE 1. HABILIDADES COMUNICATIVAS

Conceptos

1. Textos orales y escritos: anticipación, suposición e ideas principales.

2. Acentos geográficos.

3. Coherencia, cohesión, corrección y adecuación textual.

4. La información en los medios de comunicación.

5. Narraciones orales y escritas de acontecimientos o de experiencias personales.

6. La intención comunicativa y los esquemas textuales.

Procedimientos

1. Predicción, inferencia, obtención de información global y específica en diferentes tipos de textos orales y escritos y comprobación de las ideas anticipadas o suposiciones hechas mediante la escucha o la lectura posterior.

2. Familiarización con los diferentes tipos de acento mediante la audición comprensiva de hablantes con acentos diversos para realizar las tareas pedidas.

3. Identificación de palabras de enlace y elementos de referencia en textos para interpretar la cohesión y la coherencia de éstos.

4. Construcción de textos coherentes mediante la corrección del uso de elementos lingüísticos, la estructuración de frases y párrafos y relevancia del contenido e ideas expuestas en relación con un tema determinado.

5. Comparación y contraste entre las informaciones sobre un mismo tema publicados o emitidos en diverso medios de comunicación.

6. Lectura autónoma de textos escritos relacionados con la actualidad, con la vida cultural o relacionados con los intereses profesionales, presentes o futuros del alumnado.

7. Redacción de diferentes tipos de textos según sus características.

8. Planificación de los mensajes que se desean transmitir teniendo en cuenta a los interlocutores.

9. Utilización del diccionario y de medios audiovisuales e informáticos de manera progresiva y autónoma.

Actitudes, valores y normas

1. Aceptación del francés como instrumento de comunicación en el aula.

2. Tendencia a la superación de las dificultades lingüísticas o personales para expresarse en francés.

3. Curiosidad y respeto por las ideas y la cultura de otros pueblos.

4. Participación en la elaboración de proyectos como la elaboración de un periódico, un folleto, una encuesta, un sondeo, etc., integrando las destrezas de forma apropiada.

5. Interés por leer textos escritos en francés de manera autónoma con el fin de conseguir información.

6. Estima para la corrección formal y oral en la elaboración de textos escritos y orales.

7. Aceptación de los errores propios como elemento del proceso de aprendizaje.

8. Tendencia a la autonomía.

BLOQUE II. REFLEXIONES SOBRE LA LENGUA.

Conceptos

a. Aspectos pragmáticos de la lengua

1. Dar y pedir opiniones y consejos.

2. Persuadir, advertir, argumentar.

3. Solicitar información utilizando preguntas indirectas. Hacer referencia a una información ya recibida utilizando verbos específicos.

4. Narrar acontecimientos, películas, biografías. Planificar el relato respetando las técnicas de expresión.

5. Formular hipótesis y especular.

6. Establecer condiciones y hablar de verdades generales.

7. Expresar quejas, deseos y sentimientos de pesar y arrepentimiento.

8. Describir con detalle el aspecto físico y el carácter de una persona real e imaginaría.

9. Mostrar acuerdo y desacuerdo. Dar explicaciones.

10. Expresar sentimientos y hablar de las relaciones personales.

b. Aspectos lingüísticos

b1)Gramaticales

11. Revisión de los tiempos verbales simples y compuestos y de las perífrasis verbales más usuales.

12. Utilización de los tiempos de pasado. Passé composé con être i avoir.

13. El condicional simple y compuesto. Uso del pluscuamperfecto y del imperfet.

14. Imperativo afirmativo y negativo. Colocación de los pronombres personales.

15. Revisión de la oración interrogativa.

16. El estilo indirecto.

17. Los conectores.

18. Expresión de la anterioridad, la simultaneidad y la posterioridad.

19. Revisión del adjetivo.

20. Oraciones condicionales.

21. Oraciones comparativas.

22. Presentativos.

23. La oposición y la concesión.

24. Expresión de la causa.

25. Expresión de la consecuencia.

26. Expresión de la finalidad.

27. Oraciones declarativas. Órdenes /sugerencias.

28. Expresión de la obligación.

29. Preposiciones, locuciones y adverbios más utilizados. Determinantes.

b2)Léxicos y semánticos Léxico, fórmulas y expresiones relacionadas con los ámbitos siguientes:

30. Descripción física, emocional... Descripción geográfica.

31. Salud. Avoir mal à...

32. Los gustos.

33. Los intereses.

34. Los proyectos.

35. Las dudas.

36. La localización, etc..

b3)Fonéticos y fonológicos

37. Pronunciación de fonemas con especial dificultad.

38. Acentuación.

39. Entonación.

40. Ritmo.

Procedimientos

1. Identificación de estructuras lingüísticas.

2. Uso del vocabulario nuevo.

3. Producción de un texto escrito u oral por imitación.

4. Audición selectiva de grabaciones audiovisuales.

5. Formulación de la opinión con argumentos explicativos.

6. Lectura de textos de dificultad creciente.

7. Búsqueda de información en soporte escrito y multimedia.

8. Comprobación de las producciones propias y de los compañeros.

9. Memorización de estructuras y textos cortos.

10. Transferencia de los conocimientos adquiridos en otras asignaturas y de la vida propia para mejorar las producciones personales.

11. Utilización de los diccionarios, enciclopedias y otras fuentes de documentación, incluidas las nuevas tecnologías de la información.

Actitudes, valores y normas

1. Interés por comunicarse, expresarse.

2. Rigor en la corrección del error como elemento para progresar.

3. Esfuerzo personal y responsabilidad.

4. Hábito de reflexión lingüística.

5. Hábito de revisión de la producción lingüística propia.

6. Interés para desarrollar la autonomía en el aprendizaje.

7. Interés por continuar aprendiendo.

8. Reconocimiento del papel que juega la lengua francesa en las tecnologías de la información y la comunicación.

9. Participación en las tareas de grupo.

BLOQUE 3. ASPECTOS SOCIOCULTURALES

Conceptos

1. Identificación de los rasgos dialectales más significativos de la lengua francesa.

2. Diferencias culturales y sociales entre grupos de hablantes de la misma comunidad lingüística.

3. La lengua francesa y la comunicación internacional.

4. Los registros, los contextos, el interlocutor y la intención comunicativa.

5. Nuestra identidad y la de otras culturas.

6. El francés y la vida profesional.

7. Presencia francesa en las Illes Balears.

Procedimientos

1. Audición selectiva de grabaciones audiovisuales.

2. Reconocimiento de los elementos socioculturales en los materiales utilizados.

3. Importancia de los hábitos de vida de los francófonos como elementos facilitadores de comunicación.

4. Audición, lectura y uso de registros adecuados según el contexto comunicativo, el interlocutor y la intención del interlocutor.

5. Reflexión sobre la alteridad y la diferencia.

6. Reflexión sobre los prejuicios y estereotipos en las culturas y los pueblos.

7. Reflexión sobre otros modos de organizar las experiencias, con la finalidad de desarrollar actitudes de comprensión hacia otras convenciones culturales.

8. Búsqueda del predominio de la lengua francesa en algunas actividades profesionales.

9. Concienciación de los vínculos entre las Illes Balears y los países francófonos.

Actitudes, valores y normas

1. Valoración del francés como medio para tomar contacto con francófonos.

2. Apreciación de las diferencias culturales como elemento enriquecedor.

3. Actitud crítica razonada y sentido del humor.

4. Apertura y curiosidad intelectual.

5. Superación de prejuicios y estereotipos sobre las culturas y los pueblos.

6. Reconocimiento de la importancia de la lengua francesa para profundizar en los conocimientos que sean de interés a lo largo de la vida profesional.

7. Valoración de la lengua francesa como medio para acceder a otras culturas y como instrumento de comunicación internacional.

4. CRITERIOS DE EVALUACIÓN

Los criterios de evaluación establecen los tipos y grado de aprendizaje que se espera que el alumnado haya alcanzado con respecto a las capacidades que expresan los objetivos generales.

BLOQUE 1. HABILIDADES COMUNICATIVAS

1. Extraer informaciones globales y específicas, solicitadas con anterioridad, de textos orales con ayuda visual, emitidos por los medios de comunicación, sobre cuestiones generales de actualidad, aspectos de las culturas asociadas con la lengua francesa y temas generales relacionados con sus estudios e intereses, así como de textos variados, utilizando las estrategias más adecuadas para inferir significados de datos desconocidos y demostrar la comprensión con una tarea específica.

2. Participar con fluidez en conversas improvisadas, en narraciones, en exposiciones, en argumentaciones y en debates preparados previamente sobre temas de interés para el alumnado y relacionados con otras áreas del currículum o con aspectos sociales y culturales de países donde se habla la lengua francesa, utilizando las estrategias de comunicación y el tipo de discurso adecuados a la situación.

3. Leer de manera autónoma la información contenida en textos escritos haciendo referencia a la actualidad, a la vida cultural o relacionados con sus estudios e intereses presentes y futuros.

4. Redactar, con ayuda del material de consulta adecuada, textos que exijan una planificación y una elaboración reflexiva de contenidos, teniendo cuidado de la corrección lingüística, la cohesión y la coherencia.

BLOQUE 2. REFLEXIONES SOBRE LA LENGUA

1. Utilizar reflexivamente los contenidos lingüísticos, sociolingüísticos, estratégicos y discursivos alcanzados y aplicar con rigor los mecanismos de autocorrección que refuercen la autonomía en el aprendizaje.

2. Utilizar de manera espontánea las estrategias de aprendizaje adquiridas y consultar los materiales de referencia, como los diccionarios de diverso tipo, las gramáticas, las grabaciones y otras fuentes, para resolver los nuevos problemas planteados durante la comunicación o profundizar en el aprendizaje del sistema lingüístico y de aspectos socioculturales.

3. Analizar y reflexionar sobre los diferentes componentes de la competencia comunicativa como elementos que ayudan a alcanzar la comunicación.

4. Valorar la efectividad de las reglas que se conocen como resultado de procesos inductivo-deductivos y mostrar disponibilidad para modificarlas si es necesario.

BLOQUE 3. ASPECTOS SOCIOCULTURALES

1. Analizar, con la ayuda de documentos auténticos, las manifestaciones culturales y los aspectos sociolingüísticos transmitidos a través de la lengua francesa, desde una perspectiva enriquecedora para las diferentes lenguas y culturas que el alumnado conozca.

2. Identificar elementos cinéticos, gestuales, patrones de comportamiento, etc. que son diferentes entre los grupos de una misma comunidad lingüística y los miembros de culturas diferentes.

3. Usar registros adecuados y considerar el contexto en que se produce la comunicación.

4. Comprender los datos e informaciones que favorecen el desarrollo profesional, que sean propias de la civilización de los países donde se habla la lengua francesa y en el ámbito de la comunicación internacional.

5. ORIENTACIONES METODOLÓGICAS

Orientaciones para la enseñanza/aprendizaje

Como ya hemos señalado, no tiene que olvidarse que estos estudios son una prolongación no obligatoria de la formación y que la conclusión coincide, bien con la incorporación al mundo laboral, bien con la continuación de estudios de ciclos formativos de grado superior o universitarios; por eso, teniendo en cuenta el bagaje de conocimientos en lengua materna, lo que se pretende en lengua francesa es que la capacidad de razonar, de formular, de argumentar, de realizar hipótesis, de reflexionar, de analizar aquello que han empezado en la ESO quede consolidado en el Bachillerato y, por lo tanto, tenemos que continuar trabajando lo más específico de estos estudios, es decir, razonar y planificar sobre situaciones y experiencias desconocidas por el alumnado y sin embargo conseguir el objetivo con la ayuda de todo lo que ha aprendido. Buscamos que el estudiante llegue a su propio equilibrio afectivo y social. Habrá de ser capaz de asimilar nuestra cultura y cualquier otra, porque aprender una lengua es un procedimiento adecuado para apreciar y valorar la diversidad cultural y la propia identidad, y desarrollar una actitud abierta, crítica y de contraste de los valores culturales. Tenemos que conseguir alumnos autónomos para que sean capaces de proseguir su aprendizaje individual o guiado, tanto si continúan sus estudios como sí deciden incorporarse a la vida laboral. De esta manera, la adquisición de la competencia comunicativa en una lengua extranjera además de asimilar formas lingüísticas y saberlas usar e interpretar está ligado al conocimiento de los valores, las normas colectivas sociales y culturales que comparten los interlocutores, evitando el estereotipo. Por eso, las actividades que se propondrán tendrán que permitir la intervención activa del alumnado para llegar a aprendizajes significativos y funcionales, potenciar la reflexión, la toma de decisión y la búsqueda. Así pues, es necesario desarrollar todavía más su autonomía, ya que en esta etapa se habrán perfilado con una mayor precisión las necesidades e intereses personales, profesionales y académicos del futuro del alumnado. ¿Qué hacer para llegar? Utilizaremos los materiales curriculares y los recursos didácticos. No tenemos que olvidar que cualquier objeto puede ser un material útil, según la actividad que se realice, y que los recursos serán todos los medios que podemos aprovechar para enseñar. Entonces, tendremos que analizar qué materiales consideramos más adecuados según la diversidad del alumnado y la actividad escogida, teniendo muy claro que tendrán que cumplir estas funciones: innovadora, motivadora, operativa y formativa. Además, tenemos que tener en cuenta que el aprendiz de esta etapa es más capaz de reflexionar sobre la lengua y sobre el propio proceso de aprendizaje, y de adquirir más recursos expresivos y estilísticos de la lengua; por lo tanto, tendrá cuidado con la expresión, la organización discursiva y textual, así como en promover en el alumnado la crítica en función del contexto y de los interlocutores. Para conseguirlo, un gran número de recursos didácticos impresos nos serán útiles como la prensa (la misma noticia comparada en diversos periódicos), la búsqueda bibliográfica en la biblioteca, el soporte del libro de texto, de ejercicios, diccionarios, gramáticas, obras literarias, traducciones... Sin dejar de lado que, hoy en día, los medios audiovisuales, como el retroproyector, nos facilitan mucho la tarea correctora, o la comprensión oral, con películas subtituladas, o el estudio con la radio, la televisión, vídeo, etc. (acentos, debates, documentales, situaciones reales...), que combaten la teorización, los enseñan a aprender, los estimulan y reducen el tiempo de aprendizaje. Por eso se crearon los proyectos Mercurio y, en los medios informáticos, el proyecto Atenea. También tendríamos que volver a recordar el Programa Sócrates, ya mencionado en la introducción de este currículum de la lengua francesa en el Bachillerato. Tampoco tenemos que olvidar las nuevas tecnologías, indispensables actualmente, que nos permiten el trabajo y el estudio de la lengua francesa en prácticamente todas sus formas de producción y que son accesibles para casi la totalidad del alumnado individualmente y también en grupo dentro del aula de informática. Los cambios en los medios de comunicación y las nuevas tecnologías tienen que reflejarse en la enseñanza-aprendizaje de la lengua extranjera, sin dejar de lado la oferta cultural de nuestra comunidad en lengua francesa (exposiciones, obras de teatro en francés o de autores franceses, cine en versión original, obras de artistas franceses, contactos con turistas franceses, intercambios directos con alumnos de países francófonos... Por último, no deberíamos olvidar que el profesorado, como transmisor de valores, estimulará la autoconfianza y la autonomía, muy importantes en el tratamiento del error y de la autocorrección; para que al finalizar la etapa los alumnos sean personas autónomas, capaces de tomar decisiones y reflexionar sobre su aprendizaje y que, cómo personas que tienen que incorporarse a una sociedad democrática, tendrán que haber recibido no contenidos tan sólo de la asignatura de francés en sí, sino también, igualmente importantes, los valores que inspiran las sociedades democráticas y los derechos humanos (la paz, la solidaridad, la educación ambiental...)siempre que se tenga la oportunidad, y se integrarán como una parte más del currículum a través de los documentos y soportes de trabajo escogidos por su interés lingüístico y cultural.

Orientaciones para la evaluación

La evaluación será continua y diferenciada, es decir, ligada al proceso de aprendizaje. Se trata de evaluar el acceso progresivo al uso de la lengua y de su manipulación, un proceso de adquisición cíclico y acumulativo. Desde este punto de vista se dará verdadera importancia a la revisión constante de las producciones y a buscar una reutilización permanente de las adquisiciones. Se realizará, por lo tanto, una evaluación inicial que permita conocer al profesorado el nivel de su alumnado y los conocimientos que ya han alcanzado y que, si fuera necesario, tendrán que reforzar. Durante el proceso de aprendizaje se evaluarán no sólo los conocimientos, sino, y más importante, el mismo proceso de aprendizaje. Es primordial, pues, que el alumnado sepa cuáles son los objetivos que tienen que alcanzarse y de qué manera se llevará a cabo la evaluación. En cuanto a la frecuencia y periodicidad de la evaluación, ésta acompañará en todo momento, como ya se ha indicado antes, todo el proceso de enseñanzaaprendizaje. Es importante remarcar que no tiene que caerse en el error tradicional de impartir clases comunicativas y evaluar después sólo los conocimientos gramaticales. Las pruebas que se preparen tienen que evaluar todas las destrezas por igual. Los procedimientos y las actitudes no se evaluarán mediante pruebas específicas, sino mediante la observación directa y continua en el aula, ya que en definitiva lo que interesa es la utilización y práctica de la lengua, unida a una predisposición positiva hacia la cultura que la rodea. Hay diversas técnicas al alcance del profesorado para llevar a cabo la evaluación: pruebas escritas (cuestionarios, redacciones, etc.), pruebas orales (diálogos, conversaciones en grupo, preguntas directas, exposiciones, etc.), grabaciones, trabajos de investigación, traducciones, dictados, etc.. Se escogerán aquéllas que mejor se adapten al tipo de alumnado y a la dificultad de la asignatura. Además de las pruebas escritas tradicionales, que se realizarán puntualmente, ya sea a final de unidad o de forma global, se evaluarán las intervenciones orales del alumno en clase, independientemente de su grado de corrección, los trabajos en grupo, en pareja e individuales tanto en el aula como en casa y la utilización de la lengua objeto de estudio. En esta etapa es fundamental que el alumnado aprenda a elaborar sus propias estrategias de autocorrección. Éste tiene que tomar parte activa en el proceso de evaluación, reflexionando sobre sus carencias y aptitudes, y haciéndose responsable de la consecución de los objetivos sobre los cuales se estructura el proceso de aprendizaje. Este aspecto de la autoevaluación es uno de los pilares sobre el que se construye la idea del ‘Marco de Referencia Europeo’, documento que regula el nivel de conocimiento de lenguas dentro de la Comunidad Europea.

HISTORIA DE LA FILOSOFÍA Y DE LA CIENCIA

1. INTRODUCCIÓN

La historia de la filosofía y de la ciencia es una asignatura común a todas las Modalidades del Bachillerato, que culmina la educación filosófica en el Bachillerato y, por lo tanto, está estrechamente relacionada con la asignatura que se imparte en el primer curso. Supone una profundización conceptual y una visión histórica de los grandes problemas que se han analizado en el primer curso entorno al conocimiento, la realidad, el ser humano, la acción y la sociedad desde un punto de vista sistemático. Completa las grandes líneas de desarrollo de la educación filosófica, profundiza el análisis de los filósofos más relevantes, lo que constituye una base de formación humanística indispensable, así como un conocimiento básico del desarrollo científico. Sistematiza la relación que existe entre la ciencia y la filosofía, y hace una atención especial a aquellos científicos que hayan tenido relevancia en la historia de las ideas científicas. La formación que aporta el conocimiento del pensamiento filosófico y científico es general, para todos, tanto para el alumnado que no volverá a estudiar filosofía, como para aquéllos que no volverán tener contacto a la ciencia. La justificación de la presencia de la historia de la filosofía y de la ciencia en el currículum de Bachillerato, en consecuencia, no puede ser diferente de aquélla que se ha dado a la introducción del currículum de filosofía del primer curso, como tampoco no podrán ser muy distintos los objetivos y los criterios de evaluación. La única diferencia, realmente significativa es el énfasis que se pone en la exigencia que las teorías filosóficas y científicas se presenten situadas en las circunstancias históricas y sociales concretas en que serían construidas como respuestas a unas preguntas planteadas en el contexto sociocultural de una época determinada. Hay diversas maneras de enfocar la historia de la filosofía y de la ciencia y no porque los cambios en su evolución puedan explicarse de forma diferente, sino también porque son bastante diferentes las actividades y producciones intelectuales que a lo largo del tiempo han sido consideradas sólo filosóficas. No es extraño, pues, que sea enorme el número de autores, escuelas, corrientes, movimientos, sistemas o teorías que legítimamente pueden incluirse en una historia de la filosofía. Ante este panorama tienen que seleccionarse los contenidos de acuerdo con criterios que tengan en cuenta, por una parte, las necesidades formativas de los jóvenes destinatarios de esta enseñanza y, de otra, la significación del conocimiento de autores, corrientes filosóficas e hitos científicos para obtener una visión ponderada del papel que ha representado el pensamiento filosófico, científico y técnico en el conjunto de la cultura. La función que tiene que ejercer la historia de la filosofía y de la ciencia en el currículum de Bachillerato es doble: por una parte, tiene que proporcionar una información básica, que permita al alumnado localizar autores y sistemas; y, por otra parte, tiene que atender a completar la formación filosófica, mediante el estudio y análisis de algunos de los autores más representativos de cada época. Es conveniente presentar al alumnado unas visiones de conjunto de cada época y un esquema de las principales tendencias, junto con los filósofos y científicos que las han representado. Esta función informativa, que puede realizarse como contextualización de la función formativa, no tiene que exigir desarrollos historiográficos, exhaustivos; pero sin ésta, cómo es obvio, resulta difícil profundizar en aquellos filósofos que permitan completar la formación filosófica del alumnado. La historia de la filosofía y de la ciencia que se imparte en segundo curso de Bachillerato no es una historia de toda la cultura occidental en todas sus manifestaciones; pero tiene que mantenerse un análisis contextual que permita captar el sentido diacrónico y dialógico de las ideas. Por lo tanto, tienen que evitarse algunos peligros en la articulación del currículum: el historicismo filosófico exhaustivo, el historicismo culturalista, que disuelve la tradición filosófica, y la excesiva erudición hermenéutica en el comentario de textos. Según estos criterios no tendría sentido reducir la historia de la filosofía y de la ciencia a una lista cronológica más o menos exhaustiva de teorías, corrientes y autores de los cuales pareciera que puede extraerse la prueba que no hay ninguna opinión desbaratada que no haya sido sostenida por algún filósofo. No obstante, tampoco podrían presentarse los contenidos seleccionados sin tener una visión de conjunto de cada época y un esquema de las principales tendencias filosóficas que incluyera los autores más representativos. Y es que en la selección de los contenidos de esta asignatura, parte de los cuales se deja en la discreción del profesorado, la contextualización dentro del pertinente marco histórico tiene que jugar un papel fundamental. La cuestión que tendría que presidir y acompañar el desarrollo de la programación de esta asignatura es la que se refiere a qué aportaciones filosóficas del pasado son significativas para comprender los problemas del presente. La respuesta a esta pregunta exige combinar el contexto actual, en el cual aparece la variedad de intereses contemporáneos, y el contexto coetáneo a los intereses filosóficos planteados en la época histórica que se pretende estudiar. En este punto conviene evitar las dos ilusiones: pensar, por una parte, que los problemas del pasado son los mismos que los que tenemos en la actualidad, o, por otra parte, que aquellos problemas no tienen nada a ver con los problemas del presente. Por muy diferentes que sean las circunstancias sociales y políticas del pasado, y por mucho que el historiador acentué estas diferencias para caracterizar una determinada situación histórica, podemos encontrar un seguido de experiencias comunes que han sido tema de aquello que un poeta decía ‘la conversación que nosotros mismos somos’. La genealogía de un concepto es una historia de la continuidad a través del cambio y de la unidad a través de la diversidad. Los conceptos de naturaleza o de justicia, por ejemplo, son entendidos hoy de manera lo suficientemente distinta de la que tenían los antiguos, pero estos y otros conceptos, aun siendo conocidos a través de traducciones, retienen sobradamente un significado básico que nos permite reconocerlos en los diferentes contextos lingüísticos en que son utilizados. Sobre la base de la contextualización esquemática puede abordarse el análisis de los problemas tratados en el curso anterior, explicados en el contexto de las corrientes y autores más importantes de la filosofía occidental. No hay que olvidar que la filosofía se muestra en sus textos originales. Por este motivo el recurso a la lectura, la interpretación y el comentario de una pequeña antología de textos significativos, «canónicos», de los autores seleccionados, que presentan de forma coherente y relevando los problemas estudiados es completamente indispensable para estudiar la historia de la filosofía y de la ciencia. Para aquél que se aproxima a la historia del pensamiento todavía es más decisivo tener en cuenta que la exploración contemporánea de los conceptos centrales de la filosofía y de la ciencia no hubiera sido posible sin el constante recurso en aquello que estos conceptos retienen de las construcciones o ruinas del pasado. En eso consiste la historicidad de la filosofía y de la ciencia, cuya comprensión exige enlazar sin solución de continuidad los problemas filosóficos del presente con los del pasado. Estos problemas no son otros que aquéllos que se expresan a grandes rasgos con los contenidos conceptuales de la asignatura de filosofía I, que el profesorado tiene que utilizar para seleccionar los autores y corrientes filosóficas más significativas para comprender y valorar críticamente las realidades del mundo contemporáneo y los antecedentes históricos que las han condicionado. Este es uno de los objetivos fundamentales del Bachillerato que la filosofía, como asignatura común en todas las modalidades, tiene que contribuir a alcanzar de manera diferenciada aportando un enfoque integrador que supere la disyunción entre la cultura humanística y la cultura científica.

2. OBJETIVOS

El desarrollo de esta asignatura tiene que contribuir al hecho que el alumnado adquiera las siguientes capacidades:

1. Reconocer y comprender desde una perspectiva histórica los problemas filosóficos y científicos estudiados en el curso anterior e identificar los términos en que se expresan en los textos de los autores seleccionados.

2. Comprender las teorías filosóficas y científicas como tentativas de solución a problemas planteados en un determinado contexto histórico y en conexión con otras realizaciones culturales.

3. Comprender las distintas soluciones que se han propuesto a los problemas filosóficos y científicos, situándolas en su contexto histórico y cultural, con el fin de poder entender su vinculación con otras manifestaciones teóricas y prácticas de las circunstancias que las han originado.

4. Conocer los principales rasgos de los periodos en que se divide la historia de la filosofía y de la ciencia occidental y relacionar los aspectos sociales, económicos y políticos de cada uno de éstos con las producciones de la técnica, la ciencia y la filosofía.

5. Consolidar la actitud crítica enfrente a opiniones contrapuestas, propias y ajenas, sometiéndolas a una reflexión racional, y analizar los preconceptos, prejuicios y posiciones ideológicas que puedan existir como condicionantes.

6. Conocer y valorar el esfuerzo de la razón humana en su intento incesante por plantear y resolver las grandes cuestiones filosóficas y científicas.

7. Comprender la historia de la filosofía y de la ciencia como un avance espiral, que ha reanudado los problemas con un creciente nivel de radicalismo metodológico.

8. Conocer y utilizar adecuadamente la terminología básica de los autores estudiados.

9. Valorar la utilidad de la reflexión filosófica a lo largo de la historia para acercarse a la solución de problemas filosóficos, morales, sociales y políticos, y reconocer su significación para la comprensión del mundo actual.

10. Conocer las grandes aportaciones científicas y técnicas que, a lo largo de la historia, han supuesto un cambio significativo o relevante en la concepción del mundo que nos rodea.

11. Identificar y valorar los hechos, descubrimientos y teorías específicas que han supuesto hitos importantes en el desarrollo científico y técnico así como sus repercusiones sociales, culturales y políticas.

12. Analizar la mutua interacción entre el desarrollo de la ciencia y los planteamientos filosóficos, la influencia de la reflexión filosófica sobre el conocimiento y el método en la investigación científica y las modificaciones que el desarrollo científico ha tenido sobre las ideas de los filósofos y de su propio hacer.

13. Leer de una manera comprensiva y crítica textos de autores diversos y opuestos, compararlos entre sí, analizarlos, interpretarlos, hacer un comentario crítico y descubrir la importancia del diálogo racional como medio de aproximación a la verdad.

14. Exponer correctamente, de palabra y por escrito, el pensamiento filosófico y científico de los autores estudiados y expresar el pensamiento propio con corrección lingüística, rigor, orden, claridad, coherencia y creatividad.

15. Desarrollar hábitos de trabajo intelectual y estrategias de acceso, recogida, selección y organización de informaciones pertinentes para realizar trabajos escritos o exposiciones orales sobre algún tema de interés filosófico y científico.

16. Practicar correctamente el diálogo y el debate de posiciones contrapuestas, y valorarlos como medio de aproximación a la verdad y como vía privilegiada para el ejercicio activo del respeto a los demás, la tolerancia positiva contra cualquier forma de discriminación y la comprensión mutua.

17. Identificar y juzgar críticamente el uso de conceptos, creencias, teorías o formas de pensar que conducen a posiciones de carácter intolerante, excluyente o discriminatorio y, en general, que sean desmoralizadoras o antidemocráticas.

3. CONTENIDOS

Conceptos

1. Filosofía griega: de los presocráticos al helenismo

Las principales cuestiones que hace falta considerar son, por ejemplo, el tráfico del mito en el logos entre los presocráticos; los primeros intentos metafísicos de Parménides y Heráclito; la significación de los filósofos pluralistas; los sofistas y Sócrates en el marco del nacimiento de la ‘polis’ y de la democracia en Atenas, y el proyecto ético del epicureísmo y el estoicismo, etc.. En cualquier caso, se estudiarán Platón y Aristóteles de modo específico, ya que resultan imprescindibles para comprender la historia de la filosofía y de la ciencia occidentales.

1. Platón

2. Aristóteles

Estos dos autores tienen que ser estudiados obligatoriamente, ya que las líneas principales de su pensamiento son necesarias para comprender la historia de la filosofía y de la ciencia occidental. Ahora bien, no pueden ser estudiados exclusivamente ni a margen de otras aportaciones que, desde los presocráticos hasta Demócrito y los sofistas, prepararon el camino para la formación de estos dos grandes sistemas. Tampoco pueden desligarse del problema político del nacimiento y la crisis de la democracia en Atenas ni de los proyectos del helenismo que tanta influencia tuvieron en épocas posteriores. Tendría que hacerse especial referencia a las ideas precientíficas de los presocráticos y al espíritu científico del periodo helenístico que influirán en el Renacimiento cuando se redescubran los textos de los científicos griegos, especialmente Arquímedes y los pitagóricos.

2. Filosofía medieval y renacentista: la revolución científica

Tiene que contextualizarse la filosofía medieval mediante los grandes problemas que se suscitan entorno a la necesidad de poner de acuerdo la fe, representada por las religiones monoteístas, y la razón, representada, sobre todo, por las filosofías de Platón y Aristóteles. El platonismo cristiano tiene su expresión más completa en el pensamiento de San Agustín de Hipona, en tanto que la síntesis entre cristianismo y filosofía aristotélica quedó modelada en el de Santo Tomás de Aquino. A partir del siglo XIV se inicia la crisis de la Escolástica medieval que es consecuencia, por una parte, de la filosofia de Guillermo de Ockham y, por otra, del desarrollo científico del siglo XIV (Oresme, Buridan, Sajonia). El pensamiento renacentista supone la introducción de nuevos temas de reflexión: la matematización de la naturaleza, un nuevo concepto del hombre o la cimentación moderna de la política. En este último caso, adquiere un relieve especial la figura y la obra de N. Maquiavelo. Entre los autores que se citan a continuación, el profesorado elegirá dos para su estudio detallado.

1. Agustín de Hipona

2. Ramon Llull

3. Tomás de Aquino

4. Guillermo de Ockham

5. Maquiavelo

6. Luís Vives

7. Galileo

En cualquier elección, sin embargo, tendrá que contextualizarse este estudio dentro del marco de los grandes problemas de la cultura medieval y renacentista. La referencia al platonismo y al aristotelismo es inexcusable tanto para explicar la continuidad de sus planteamientos a la alquimia, como para dar cuenta de la ruptura que supuso la nueva ciencia constituida, entre otros, por las aportaciones de los astrónomos (Copérnico, Kepler)y de la mecánica de Galileo, cuya idea fundamental no puede obviarse. En este bloque de contenidos no puede faltar, en cualquier caso, una referencia al pensamiento de Ramon Llull, valorado más fuera que en nuestras islas, ni a Anselmo Turmeda, Ramón Sibiuda y Luís Vives, los humanistas de los países de lengua catalana que tanta influencia tuvieron como precursores de la modernidad.

3. Filosofía moderna

El eje fundamental es el nuevo concepto de racionalidad que surge en los siglos XVI y XVII y se caracteriza por la secularización del pensamiento, el nacimiento de la ciencia moderna, la búsqueda de una nueva antropología basada en el sujeto consciente y una nueva forma de organizar el gobierno basada en la democracia. En este contexto tienen que considerarse las grandes corrientes constituidas por el racionalismo y el empirismo, entre los representantes puede mencionarse a Descartes, Spinoza, Locke y Hume. A lo largo del siglo XVIII, o Siglo de las Luces, surgen diferentes formas de interpretar la Ilustración. En el campo de la filosofía política, adquiere especial relevancia la fundamentación que realiza Rousseau de la democracia. Por otra parte, aparece un nuevo racionalismo crítico con Kant, que realizará una síntesis acabada y completa de los supuestos gnoseológicos y éticos de las corrientes racionalistas y empiristas. En este periodo histórico el profesorado seleccionará dos autores entre los propuestos.

8. Descartes

9. Spinoza

10. Locke

11. Hume

12. Rousseau

13. Kant

14. Newton

La comprensión de cualquiera de ellos tiene que permitir relacionarlos con otros autores de corrientes afines o diferentes. En la práctica, es inviable estudiarlos sin recurrir a los tópicos de la problemática general del racionalismo, el empirismo y de la filosofía de la Ilustración, sin embargo tendría que irse más allá de estos tópicos con el recurso a la lectura de algunos textos seleccionados de éstos u otros autores como Berkeley, Leibniz o Pascal. Asimismo tendrá que hacerse una referencia específica a la figura de Newton quién, junto con otros científicos y las aportaciones de la medicina de la época, influyen poderosamente en la aceptación de las ideas empiristas y racionalistas. Tendrá que darse un especial relieve al pensamiento político de cariz democrático que se abre paso durante el siglo XVIII, como también en la recepción en las Illes Balears de las ideas ilustradas en confrontación con el pensamiento conservador dominante.

4. Filosofía contemporánea

Entre las corrientes filosóficas del siglo XIX pueden estudiarse el liberalismo utilitarista de J.S. Mijo, el materialismo histórico dialéctico del marxismo, el vitalismo de Nietzsche, que suponen una culminación de los problemas de la filosofía y, a la vez, constituyen un antecedente del pensamiento actual. Mientras que el liberalismo utilitarista propone una concepción individualista que legitima el sistema económico en el que todavía estamos inmersos, el marxismo se centra sobre todo en el análisis de las contradicciones del sistema económico y político propios del capitalismo industrial. Desde otra perspectiva, el vitalismo de Nietzsche se ocupa del ocaso de la cultura occidental dominada por los valores racionalistas de los griegos y los valores morales del cristianismo. La aparente dispersión de las corrientes filosóficas del siglo XX puede articularse desde la preocupación constante por el sentido del conocimiento y de la ciencia iniciando unos conocimientos básicos de la epistemología de la ciencia; para el análisis del lenguaje en todas sus formas naturales y artificiales Wittgenstein, el Positivismo Lógico y la filosofía Analítica -. También se produce una evidente preocupación por la existencia y esencia del ser humano, tanto en el plan ontológico como el axiológico Heidegger, Max Scheler, Sartre, etc. . Por su relevancia y presencia en la filosofía española, tendremos que tener en cuenta la figura de José Ortega y Gasset. De las unidades siguientes, el profesorado elegirá a dos autores para su estudio específico.

15. J.S. Mijo

16. Marx

17. Nietzsche

18. Wittgenstein

19. Heidegger

20. Ortega

21. Marie Curie

Para obtener un panorama general del pensamiento contemporáneo sería bueno escoger un hilo conductor, como el vuelco lingüístico, la disolución del sujeto, la influencia de la ciencia y la tecnología o la crisis de la razón, que diera sentido a la aparente dispersión de las corrientes filosóficas de este periodo. En cualquier caso tienen que situarse estas corrientes y autores en el marco de los cambios sociales que supusieron la revolución industrial y el drama de las guerras mundiales y de los cambios científicos que, tanto en el ámbito de las ciencias naturales como en el de las ciencias humanas, han causado un fuerte impacto en la filosofía contemporánea y el desarrollo de la epistemología. Tendrán que tratarse explícitamente los hitos científicos más importantes de la modernidad, la teoría de la evolución, la relatividad, las ideas cuánticas para el microcosmos, las biotecnologías y el origen y formación del universo, sin olvidar los anticipos industriales y tecnológicos, basados en el vapor, la electricidad y la química, y las tecnologías de la información y la comunicación, así como los problemas éticos y ecológicos surgidos del desarrollo. Sería interesante, en este panorama, la referencia a autores más vinculados a las Illes Balears que han contribuido a la formación del pensamiento actual.

Procedimientos

1. Terminología Adquisición de un vocabulario básico a través de la lectura de textos, la búsqueda del significado de los términos y la comprensión de los conceptos en el contexto en que se usan.

2. Identificación y delimitación de problemas. Identificación y formulación de cuestiones y problemas de cariz filosófico y reflexión crítica sobre las respuestas que ofrece la historia de la filosofía y de la ciencia.

3. Adquisición de conocimientos específicos.

3.1 Caracterización de sistemas, teorías y formas de entender el mundo.

3.2 Descubrimiento de relaciones entre hechos históricos, conceptos y teorías.

3.3 Uso de conceptos en un marco teórico coherente.

4. Comentario de texto. Elaboración de comentarios de texto mediante el desarrollo de habilidades intelectuales de carácter analítico y sintético.

4.1 Lectura y comprensión general del texto.

4.2 Determinación del tema y reconocimiento del problema tratado.

4.3 Análisis de la estructura lógica y retórica del discurso.

4.4 Explicación de las ideas principales o de la tesis o tesis sostenidas en el texto.

4.5 Interpretación de textos filosóficos dentro del contexto histórico y proyección de los problemas que se plantean sobre cuestiones actuales para aportar respuestas personales debidamente argumentadas.

5. Composición escrita y exposición oral.

5.1 Preparación y realización de exposiciones orales.

5.2 Formulación escrita u oral de la visión personal alcanzada o deducirla, argumentando las propias ideas y estableciendo relaciones entre ellas y algunos conceptos filosóficos.

5.3 Utilización de la disertación filosófica para expresar las propias ideas y argumentarlas o para exponer razonadamente ideas ajenas.

6. Obtención, procesamiento y aplicación de la información.

6.1 Localización selección y utilización de fuentes de documentación e información diversas para recoger, elaborar, contrastar la información. Manejo de documentación filosófica, literaria, filmográfica, etc. e interpretación adecuada.

6.2 Consulta de fuentes bibliográficas y búsqueda de material de apoyo necesario para realizar trabajos escritos y la preparación de debates.

6.3 Organización y sistematización de los datos obtenidos a través de estrategias diversas.

6.4 Confección de fichas, esquemas, mapas conceptuales, cuadros cronológicos y resúmenes.

7. Trabajos monográficos.

7.1 Realización de trabajos escritos, individualmente y en grupo, sobre temas al alcance del alumnado.

7.2 Planificación y ejecución de pequeños trabajos de investigación relacionados con algún apartado del currículum.

8. Debates. Participación en debates sobre temas filosóficos o de historia de la ciencia aportando datos, argumentando opiniones, contrastando ideas e incorporando las aportaciones del resto.

9. Crítica de la propia ideología. Identificación de diferentes aspectos de la propia forma de entender el mundo y aclaración y organización de sus elementos, teniendo en cuenta aquello que ofrece la historia del pensamiento filosófico y científico.

10. Crítica de prejuicios. Crítica de las conceptualizaciones de carácter excluyente y discriminatorio (androcentrismo, etnocentrismo u otros).

Actitudes, valores y normas

1. En el ámbito intelectual. Curiosidad y apertura intelectual.

1.2. Espíritu crítico en relación con la expresión y argumentación de las ideas propias y ajenas.

1.3. Espíritu crítico en relación con los resultados de la actividad cognoscitiva del ser humano.

1.4. Disposición abierta hacia la participación en el proceso colectivo e individual de aclaración y estructuración de las propias ideas.

1.5. Actitud activa y productiva, tanto en lo que concierne a la lectura como a la reflexión y producción de ideas y comentarios.

1.6. Flexibilidad: Actitud abierta a modificar las propias convicciones.

2. Racionalidad.

Claridad y rigor intelectual. Precisión conceptual y terminológica. Rigor en la expresión y argumentación de las propias ideas y en el análisis de las expresiones ajenas. Desarrollo del pensamiento autónomo y crítico. Actitud metódica en el análisis y evaluación de discursos informativos y argumentativos, bien sean propios o ajenos. Conciencia que la expresión clara, el rigor argumentativo y la objetividad constituyen un freno a los prejuicios y una vía abierta a la racionalidad y a la tolerancia.

3. Actitudes para con los demás.

3.1 Tolerancia, respeto e imparcialidad.

3.2 Participación y cooperación.

3.3 Solidaridad y responsabilidad.

3.4 Valoración negativa de actitudes discriminatorias.

3.5 Adopción de actitudes abiertas ante la confrontación de opiniones.

3.6 Respeto y atención hacia las ideas y argumentaciones del resto.

4. Actitudes hacia el trabajo y el estudio.

4.1 Rigor en la ejecución del trabajo.

4.2 Constancia en el trabajo.

4.3 Planificación y organización del trabajo.

4.4 Tendencia a utilizar estrategias diversas para la obtención, la contextualización y el tratamiento crítico de la información.

4.5 Interés por la reflexión y el análisis de las diferentes dimensiones humanas y la relación entre éstas y el momento histórico actual.

4.6 Reconocimiento de la importancia de la evolución histórica del ser humano, de su saber y de sus ideas y valoración de la influencia que este proceso tiene en la sociedad actual.

4. CRITERIOS DE EVALUACIÓN

1. Identificar, conocer, explicar y usar, correctamente la terminología filosófica básica de los autores y corrientes de pensamiento estudiadas.

2. Analizar con rigor metodológico textos filosóficos breves extraídos de un repertorio de obras previamente seleccionadas dando cuenta del problema que tratan, de su estructura expositiva, de la conexión entre las ideas que se expresan y de los razonamientos que están presentes.

3. Interpretar el sentido de textos filosóficos relacionándolos con el conjunto de la obra del autor/a, comparándolo con el pensamiento de otros autores/as de la misma corriente o que hayan tratado una misma problemática, y situarlos, en cualquier caso, en el pertinente contexto histórico.

4. Comentar y juzgar críticamente textos filosóficos identificando los supuestos que los sustentan, la dependencia que tienen de corrientes de pensamiento anteriores, la influencia que han ejercido en planteamientos filosóficos posteriores y la vigencia o debilidad de sus razonamientos para la conformación del propio pensamiento.

5. Realizar actividades de documentación sobre diversos aspectos de la historia del pensamiento y organizar la información obtenida en fichas, esquemas, mapas conceptuales o cuadros cronológicos y confeccionar pequeños trabajos de investigación.

6. Ordenar exponer y situar cronológicamente los principales filósofos y científicos, y las diversas teorías filosóficas y de la ciencia, analizadas en el desarrollo de los núcleos y en el estudio de los textos, relacionándolas unas con otros.

7. Comparar y relacionar las cuestiones filosóficas y científicas estudiadas con las condiciones históricas, sociales y culturales en las que surgieron y con los problemas coetáneos a los cuales intentaron dar respuesta.

8. Exponer oralmente y por escrito, de manera crítica, el pensamiento de un filósofo, el contenido de una de las obras analizadas o las propias ideas sobre un problema filosófico actual aplicando los conceptos, razonamientos o teorías que ofrece la historia del pensamiento, e indicando claramente los elementos básicos que articulan la propia argumentación.

9. Participar en debates sobre cuestiones filosóficas y científicas, que susciten el interés del alumnado aportando las propias reflexiones, aprovechando las aportaciones de los compañeros y estableciendo relaciones significativas con otras posiciones sostenidas a lo largo de la historia de la filosofía y de la ciencia.

10. Reconocer y repudiar las conceptualizaciones de carácter excluyente y discriminatorio, como el esclavismo, el androcentrismo y el etnocentrismo, que aparecen eventualmente en los discursos filosóficos de diferentes épocas, y valorar positivamente los intentos de superarlas .

11. Criticar la propia concepción del mundo descubriendo su supeditación a determinados factores históricos, políticos, sociales y culturales y las asunciones implícitas que la condicionan.

12. Apreciar la capacidad de la razón para formular explicaciones tentativas de la realidad y para orientar la acción humana y valorar la lucha de una parte de la humanidad a lo largo de la historia para hacer posible la pervivencia.

13. Mostrar la implicación de los sistemas filosóficos y científicos en el desarrollo histórico de las ideas y de los cambios sociales.

14. Elaborar, individualmente o en equipo, resúmenes y tablas sincrónicas donde la filosofía y la ciencia, se pongan en relación con otros acontecimientos históricos.

5. ORIENTACIONES METODOLÓGICAS

Para la enseñanza y aprendizaje

Si a partir de Hegel es incontestable que estudiar historia de la filosofía es lo mismo que estudiar filosofía, entonces el enfoque de la enseñanza de historia de la filosofía y de la ciencia tiene que remitir a las orientaciones didácticas de filosofía I para asumirlas y adaptarlas a los nuevos contenidos. En esta adaptación deben tenerse en cuenta, por una parte, las características del alumnado y sus intereses y, por otra, la peculiaridad del enfoque histórico en el aprendizaje de conceptos, métodos y teorías filosóficas. Historia de la filosofía y de la ciencia es una asignatura común a todas las modalidades de Bachillerato que tiene una función propedéutica, preparar al alumnado para poder continuar con éxito unos estudios de grado superior, y una función formativa y terminal que ofrece las herramientas adecuadas para pensar con autonomía y críticamente sobre las realidades del mundo contemporáneo, la cultura a la cual pertenece y sus raíces históricas. Esta doble intencionalidad tiene que servir de guía para seleccionar los contenidos y programar las actividades de aprendizaje donde entren en juego los procedimientos más adecuados y favorezcan las actitudes pertinentes. El currículum de historia de la filosofía y de la ciencia, efectivamente, es más abierto que el de otras materias, ya que de una lista de autores se elijan pocos, y de éstos, dos de cada bloque de contenidos, para su estudio detallado. Aunque esta elección es competencia del profesorado parece que el criterio más razonable para realizarla no sea exclusivamente su arbitrio, sino que se tenga en cuenta la Modalidad de Bachillerato que cursa el grupo de alumnos y los intereses que manifiesten. Una buena estrategia sería, por ejemplo, que después de una introducción en cada bloque de contenidos donde se expusieran los rasgos más generales de la época se hiciera una presentación sucinta de cada uno de los autores que figuran en la lista o, mejor aún, que el alumnado mismo se encargue de hacerla, para negociar, a continuación, los dos autores de cada periodo que se estudiarán intensivamente. La negociación con el grupo es un procedimiento que, además de servir de evaluación inicial, tiene la ventaja de poner en marcha una dinámica que facilita enormemente la ejercitación en el diálogo y la investigación en comunidad. En cualquier caso, se siga o no esta estrategia, hay que aplicar los procedimientos que se consideren más oportunos para hacer una evaluación inicial que permita conocer los intereses y conocimientos del alumnado. En el transcurso del desarrollo de cada secuencia didáctica tienen que tenerse en cuenta, naturalmente, los resultados de la evaluación inicial con el fin de ayudar a ampliar, modificar, corregir o hacer, más racional la visión del problema estudiado. No tiene que descuidarse la prescriptiva presencia de los valores que en esta asignatura pueden tratarse situándolos adecuadamente en el contexto histórico en que aparecen. Así, la consideración de la paideia, entendida como educación del ciudadano, tan central en el desarrollo de la filosofía griega, constituye un marco excelente para promover la educación moral y cívica. Las diferentes vicisitudes en la conceptualización de la naturaleza, cuestión presente en todos los periodos de la historia de la filosofía y de la ciencia, tiene que ser ocasión para introducir los aspectos más básicos de la educación ambiental. La atención alar papel de las mujeres en la configuración del pensamiento filosófico, la consideración que se hace en algunas teorías y su presencia o ausencia en las historias de la filosofía y de la ciencia tiene que propiciar una actitud crítica frente al androcentrismo dominante. Finalmente, la educación por los derechos humanos puede realizarse de una manera especialmente operativa rastreando sus orígenes en los antecedentes históricos y sus primeras formulaciones en íntima conexión con las ideas filosóficas de la Ilustración. En relación con la educación por la paz constituye una ocasión inmejorable emprender el análisis de los planteamientos ecuménicos de Ramón Llull y Leibniz como también el estudio de Kant sobre la paz perpetua. La filosofía vive en los textos y para acceder a ésta es imprescindible la lectura, el análisis, la interpretación y el comentario de los textos en que se manifiesta. Estas actividades tienen que constituir el eje de la enseñanza de la historia de la filosofía y de la ciencia porque son los textos los que permiten entrar en contacto y ‘dialogar’ con los filósofos y reconocer la pluralidad de su pensamiento y la historicidad de las tradiciones en que se inscribe. No todos los textos, sin embargo, son igualmente adecuados para implicar a los estudiantes con una formación filosófica muy precaria y que disponen de un tiempo reducido para trabajar en el aula con la asistencia del profesorado y la colaboración de los compañeros. Estas limitaciones hacen que tengan que adoptarse criterios razonables para seleccionar los textos, criterios que se dejan en la discreción de los departamentos de filosofía y que, a modo de ejemplo orientador, podrían ser de esta índole: textos breves relacionados con algún apartado de los bloques de contenidos estudiados en filosofía; artículos, opúsculos, diálogos o ensayos breves; fragmentos que tengan en el seno mismo una cierta consistencia; textos breves que se confronten con otros textos seleccionados que traten desde una perspectiva diferente el mismo problema. En cada periodo tendrá que incluirse algún texto de contenido netamente científico y que esté relacionado con los principales avances científicos, el pensamiento o los problemas de la época. Que el trabajo sobre textos sea el centro en torno al cual tenga que girar la enseñanza de la historia de la filosofía y de la ciencia no quiere decir que ésta sea la única actividad aconsejable para el aprendizaje significativo de la asignatura. Entre otras razones hay que mencionar que la comprensión misma de los textos exige disponer de un bagaje conceptual suficiente, de unas habilidades procedimentales para encarar su análisis y de unas informaciones complementarias sobre el contexto de la obra de la cual se ha extraído el fragmento, sobre el conjunto de la obra del autor y sobre las circunstancias históricas en que fueron escritos. Por eso, aunque no cabe abusar de las clases magistrales, no irá mal que el profesorado explique en algún momento los aspectos más importantes para comprender al autor o el periodo estudiado, aunque es preferible que dé las orientaciones necesarias para que sea el mismo alumnado quien se encargue de buscar la información pertinente en obras de consulta, como un diccionario de filosofía, un libro de texto, algún manual o monografía o en la red de Internet. Estas orientaciones tienen que ayudar a situar las teorías filosóficas y sus autores dentro del marco de las circunstancias históricas y las condiciones socioculturales que las posibilitaron junto a otras producciones literarias, artísticas o científicas. La orientación del profesorado es necesario no sólo para dirigir esta investigación documental sino también, y sobre todo, para ayudar a organizar la información encontrada, relacionarla con los temas, autores o textos estudiados y contextualizarla adecuadamente. La metodología para enseñar filosofía e historia de la filosofía a partir de textos no puede resumirse en una serie de recetas que garanticen la eficacia del aprendizaje. Conviene recordar, sin embargo, que el objetivo nunca es que el alumnado sepa hacer un ejercicio académico siguiendo un esquema rígido o unas pautas fijas, sino que aprenda a leer comprensivamente un texto y a expresar de una manera autónoma el propio pensamiento sobre aquello que se dice. Se trata de favorecer la capacidad del alumnado para aprender por sí mismo y para aplicar los métodos apropiados para el estudio, en nuestro caso, de la historia de la filosofía y de la ciencia. Dentro de este aspecto, se favorecerá el uso de herramientas de trabajo personal que ayuden a la comprensión y estimulen el trabajo del alumnado, como los esquemasresúmenes, los mapas conceptuales, las tablas ordenadas de fechas, hechos, términos, conceptos, expresiones características, etc.. Si el aprendizaje tiene que centrarse en el alumnado mismo, el papel del profesorado tiene que consistir en actuar como un guía experto que da indicaciones para avanzar en la adquisición de conceptos, procedimientos y actitudes proponiendo, imponente o sugiriendo la utilización de instrumentos idóneos para que el alumnado organice su propio aprendizaje. Desde esta perspectiva resultará provechoso programar actividades guiadas, a partir de cuestionarios o de pautas orientadoras, destinadas a alcanzar una asimilación progresiva de los contenidos según la regla cartesiana de ir del más simple al más complejo, partiendo de ejemplos o experiencias concretas para pasar después a conceptos más generales y abstractos, haciendo preceder el análisis a la síntesis y la adquisición de los procedimientos algorítmicos en la aplicación de los heurísticos. Si consideramos que uno de los aprendizajes más valiosos es aquél que consiste en aprender a aprender, no hay duda que los pequeños trabajos de investigación que emprenda el alumnado, siempre que no se reduzcan a la transcripción literal o paráfrasis chapucera de documentos, resultan muy beneficiosos. Para preparar y realizar estos trabajos es imprescindible la guía del profesorado que tiene que procurar orientar la investigación no sólo hacia la recogida de información, sino también y, especialmente, hacia la comprensión de conceptos, razonamientos y teorías que permitan descubrir su interdependencia, compararlos con otras concepciones filosóficas, situarlos en el pertinente contexto histórico y mostrar la significación que puedan tener para la comprensión de los problemas filosóficos del presente. En estas actividades, tanto si se trabaja con fuentes primarias como en secundarias, tiene que tenerse muy presente que ningún problema filosófico está definitivamente clausurado y que no existe una única interpretación de un texto. Por eso, siempre será muy enriquecedor confrontar diversos puntos de vista sobre el mismo problema y organizar el aula de manera que la lectura y el comentario de textos en grupo sea una ocasión excelente para compartir pensamientos y sentimientos explorando el tesoro de las producciones filosóficas que se ha ido produciendo a lo largo de la historia. Para facilitar la disposición del mobiliario adecuada a la fórmula de la comunidad de investigación y poder disponer del material bibliográfico y otros recursos adecuados, cómo pueden ser un proyector de transparencias, aparato de vídeo, proyector de diapositivas, etc., resulta muy útil contar con aulas destinadas exclusivamente a la asignatura.

Finalmente, hay que sintetizar las reflexiones anteriores en propuestas concretas para clarificar la metodología didáctica de la enseñanza. La estructura de contenidos planificada en el currículum (conceptos, procedimientos y actitudes)y las relaciones existentes entre ellos condicionan su desarrollo, y que se concretan en las siguientes pautas: el carácter generalista y común de los contenidos procedimentales y actitudinales planteados los transmiten unos valores en relación a los diferentes temas y conceptos planteados en la parte conceptual; su desarrollo se ajustará a un tratamiento continuo y común a todos los periodos estudiados; la programación didáctica tendrá que especificar su distribución, en coherencia con las decisiones adoptadas para escoger a los dos autores de cada periodo.

Los contenidos conceptuales se articulan en cada periodo en torno a tres claros centros de interés (contextualización, autores, y dos autores escogidos), cuyo desarrollo tendrá que ser equilibrado, y ajustarse a las siguientes orientaciones: la contextualización general de cada uno de los cuatro periodos planteados, tendrá que ser sintética, pero completa y precisa, destacando como puntos claves una panorámica general de las coordenadas históricas que puede incluir, una descripción cronológica y un resumen de las principales manifestaciones políticas, sociales, culturales, con especial atención a los rasgos fundamentales de historia de la ciencia de cada periodo, que tendrá que tener dentro de esta contextualización el elemento primordial de su desarrollo curricular. Un estudio descriptivo del pensamiento de los nombres propios más significativos mencionados en cada periodo, agrupando especialmente los autores en escuelas o corrientes de pensamiento si hace falta, que tendrá que ser necesariamente sintético y dirigido a ilustrar y relacionar los rasgos descritos a la contextualización del periodo, así como también a preparar y a contribuir a una mejor comprensión general del periodo y de los dos autores escogidos para un estudio más pormenorizarlo. El análisis detallado de dos autores escogidos de la lista ofertada en cada periodo, tendrá que conectarse con el contexto general del periodo, con los otros autores del periodo e incluso con los contenidos adecuados de la filosofía de primer curso. Estos dos autores tendrán que tener una presencia significativa en los textos seleccionados por el comentario de texto en cada periodo, y principalmente de sus obras más significativas, de manera que el comentario contribuya a una mejor y mayor profundización del conocimiento de los autores. El desarrollo de los dos autores escogidos para un análisis detallado tendrán que seguir las orientaciones didácticas y metodológicas siguientes se organizarán primero con la presentación del pensamiento de cada autor dentro del contexto histórico y cultural al cual pertenece. Eso implicará una descripción de la escuela de pensamiento donde se inserta, las relaciones de su pensamiento y las contribuciones más originales que aporta a su escuela y época y la trascendencia para el futuro. Después con una explicación sistemática de los núcleos principales del pensamiento de cada autor, haciendo patentes las relaciones con otros autores o escuelas, anteriores o posteriores, y otros contenidos filosóficos. Se realizarán comentarios de textos, extraídos de las obras más significativas o representativas de los dos autores. Como criterio para la selección de textos se tendrá presente su interés por comprender los núcleos temáticos del propio autor, por aclarar las cuestiones generales y primordiales de la filosofía y de la ciencia o por su interés hacia la situación o problemas actuales. El comentario de textos se estimula y ayuda haciendo preguntas y cuestiones significativas sobre el texto, que forman a la vez parte de toda una técnica y son un instrumento muy apreciable para desarrollar diversas capacidades cognitivas generales del alumnado; para ayudar a la sistematización del comentario y en el desarrollo de capacidades se propondrán los siguientes tipos de cuestiones: Terminología para la aclaración del significado de palabras, conceptos y expresiones. Contextuales para situar el texto en el contexto histórico, social y cultural. Temáticas para relacionar la aportación del texto dentro del tema general que plantea. De relación para relacionar el texto con el pensamiento del autor, la escuela de pertenencia, u otros autores o escuelas de pensamiento . Interpretación para comprender el sentido global del texto. Transposición del problema y su solución en la actualidad.

Para la evaluación

En la planificación de este curso, por el hecho de ser terminal de la etapa del Bachillerato, tiene que tenerse presente más que nunca que la evaluación no es sólo un juicio valorativo que se hace sobre cada alumno y que se expresa a través de una calificación. La evaluación es algo más complejo que forma parte del proceso global de enseñanza y aprendizaje y que consiste en la recogida y utilización de informaciones adecuadas y fiables para formular juicios que permitan tomar decisiones para mejorar la calidad de la educación. La evaluación, en este sentido, tiene que ser formativa y no tiene que centrarse exclusivamente a juzgar los resultados obtenidos por el alumnado, sino que tiene que valorar también los procesos de aprendizaje, la adecuación de los contenidos, y la propia práctica docente, con la finalidad de introducir, si hace falta, las oportunas correcciones. Tampoco puede reducirse a considerar sólo la comprensión de los conceptos y el conocimiento de hechos sino que, tomando como referencia los criterios de evaluación estipulados más arriba, tendría que tener en cuenta también el dominio de los procedimientos y la adopción de actitudes, valores y normas aplicando las técnicas de evaluación que se sugieren en el currículum de filosofía. En la medida en que la fuente de información más importante sobre el aprendizaje del alumnado es la observación de las actividades de aprendizaje, la evaluación tiene que ser continua y registrar tanto la realización de ejercicios o trabajos pautados como las intervenciones espontáneas en el desarrollo de las exposiciones orales y en los diálogos o debates. Para que esta observación sea más sistemática será necesario que el profesorado diseñe específicamente actividades destinadas a avanzar hacia la consecución de cada uno de los objetivos. Las instrucciones para realizar estas actividades tienen que ser formuladas al alumnado de manera clara y concisa considerando, sin embargo, que esta precisión no es incompatible con el margen de libertad necesario para responder de una manera divergente a cuestiones filosóficas de las cuales se sepa que no hay una única respuesta. Esta libertad es especialmente indispensable en los ejercicios de disertación y de comentario de texto dónde, además de un conocimiento de los contenidos conceptuales y de un cierto dominio de los procedimientos de análisis textual, es fundamental que el alumnado exprese con su propio estilo y con la secuencia discursiva que considere más oportuna la propia reflexión sobre un tema o un texto. Aunque no pueden despreciarse los instrumentos para conseguir una medida objetiva del trabajo escolar, hay que tener presente que los objetivos y los tipos de contenidos que se pretenden enseñar en la historia de la filosofía y de la ciencia exigen otras técnicas que son igualmente válidas. Efectivamente, la mayor parte de los objetivos de esta asignatura son de tipo expresivo y su consecución no puede ser evaluada de la misma manera que los objetivos instructivos que especifican el tipo de conducta que se espera del alumnado después de una o más actividades de aprendizaje. En los objetivos expresivos, cómo son, por ejemplo, interpretar el significado de la alegoría platónica de la caverna, examinar y valorar las reglas del método de Descartes, razonar sobre el alcance del imperativo categórico de Kant, comentar un texto o discutir lo que tiene de interesante para la comprensión de un problema filosófico del pasado o del presente, los resultados observables no son completamente previsibles y el éxito se consigue precisamente cuándo no hay homogeneidad, sino diferencia en las respuestas. En este contexto expresivo la evaluación es parecida a la crítica de arte, que no se limita a valorar los aspectos técnicos de la realización de la obra, sino que tiene también, y principalmente, en consideración la manera personal de tratar los temas y combinar los elementos en el conjunto de la composición. Así como el profesorado o el crítico de arte no determina de antemano -excepto que se trate de copias cómo tiene que ser la obra acabada, de manera parecida tampoco el profesorado de historia de la filosofía y de la ciencia tiene que dirigir el alumnado hacia la realización de composiciones homogéneas que tengan que adecuarse a uno modelo preestablecido. Los objetivos que se priorizan en la asignatura de la historia de la filosofía y de la ciencia sirven para agrupar una serie de procedimientos que capacitan el alumnado para utilizarlos de una manera autónoma en situaciones de aprendizaje que facilitan el encuentro con unos contenidos, unas cuestiones y unos textos que son, más que nada, una invitación a pensar. Si un objetivo de este tipo, de acuerdo con eso, es más evocador y sugerente que no prescriptivo y normativo, su evaluación supone un reto para el profesorado y el alumnado que, de manera conjunta y cooperativa, tiene que estar dispuesto a dialogar y reflexionar sobre los criterios de evaluación, asumirlos críticamente y aplicarlos de una manera flexible y creativa. Al fin y al cabo, esta consideración reflexiva sobre los criterios que hace falta aplicar para valorar una producción filosófica, sea propia o ajena, sea un texto canónico de un clásico o un ejercicio escolar de un principiante, es también un ejercicio filosófico de primera magnitud.

LENGUA CATALANA Y LITERATURA

1. INTRODUCCIÓN

El estudio de la asignatura de lengua catalana y literatura en la etapa de Bachillerato tiene que dirigirse a la ampliación de la competencia comunicativa del alumnado y, por lo tanto, el trabajo tiene que centrarse básicamente en el uso de la lengua. Las lenguas tienen que considerarse como instrumentos para el intercambio social, para la construcción del pensamiento y para la interpretación de la realidad. El alumnado de esta etapa, que tiene dieciséis años o más, presenta un nivel de madurez intelectual que permite trabajar aspectos más abstractos que en la etapa anterior y, por este motivo, es posible introducir la reflexión como elemento integrante del proceso de enseñanza/aprendizaje.

El Bachillerato, como último peldaño de la educación secundaria, presenta otras especificidades con respecto a la ESO. Sus finalidades básicas son facilitar al alumnado una sólida formación intelectual y humana, los conocimientos y las habilidades necesarias para su inserción laboral y social, y también capacitarlo para acceder a los estudios universitarios y a la formación profesional de grado superior. El lenguaje produce continuamente discursos, orales y escritos, que pertenecen a diversos ámbitos y que presentan diferentes niveles, registros y dialectos. Estos textos se tienen que analizar, definir y clasificar de manera adecuada, a fin de que la reflexión que se derive permita facilitar los procesos de aprendizaje de los usos lingüísticos exigidos en el Bachillerato. Es un buen sistema de enseñanza reunir en un único cuerpo los conocimientos abstractos de la lengua catalana (principios gramaticales, normas gráficas y léxico)y el uso activo y pragmático del idioma. Pueden aprenderse los nuevos contenidos curriculares de esta etapa, o bien reforzar los de la ESO, por medio de una observación conjunta de las principales funciones lingüísticas y de los textos de cariz científico y cultural, en un doble proceso de estudio y de creación. Por eso hay que disponer de una serie de herramientas y de técnicas esencialmente prácticas, con las cuales el alumnado pueda comprender y asimilar la información recibida y al mismo tiempo expresar con coherencia y corrección aquello que tiene que conocer al finalizar el Bachillerato. Sin ninguna duda, la literatura también ayuda al estudiante a ampliar su competencia comunicativa y a perfeccionar sus capacidades como creador. Mediante la formación literaria, el alumnado aprende a desarrollar la imaginación, a ordenar las ideas, a afianzar el hábito de lectura y a conocer la experiencia cultural de otras épocas y otras maneras de pensar. Los medios de comunicación audiovisuales y las nuevas tecnologías informáticas cumplen un rol de peso en la sociedad moderna y por ello, naturalmente, devienen un elemento primordial en el transcurso formativo del alumnado de Bachillerato. Se trata de un complejo entramado que lanza infinidad de mensajes orales y escritos y dónde se utiliza el lenguaje de manera diferente, según el tema y el contexto. Aquello conduce al alumnado a comprobar su capacidad como interlocutor y su dominio en los usos lingüísticos al mismo tiempo que lo ayuda a la reflexión sobre la realidad y a formarse un sentido crítico. Teniendo en cuenta la situación sociolingüística de las Illes Balears, es particularmente necesario que se trabajen actitudes lingüísticas y se eliminen prejuicios a fin de que el alumnado se implique plenamente en el compromiso, hasta ser un ciudadano consciente del proceso de recobro de la normalidad lingüística. Los contenidos de este currículum se presentan divididos en cuatro bloque. La descripción interna de cada bloque cambia según el tratamiento diferente que se hace de los conceptos a primero y a segundo curso de Bachillerato.

Bloque 1. Comunicación y técnicas de trabajo. El primer punto está centrado en la comprensión, el análisis y la producción oral y escrita, preferentemente de textos formales, que les permitirán una formación integral, tanto si se incorporan al mercado laboral como sí optan por estudios superiores. Una segunda dirección va referida a la búsqueda, selección y manipulación de la información, utilizando tanto los medios tradicionales como las tecnologías de la información y de la comunicación (TIC): bases de datos, CD-ROM, Internet, procesador de textos…

Bloque 2. Estudio de la lengua. Orientado a la mejora del uso propio de la lengua y a la reflexión gramatical, para contribuir a sistematizar y a consolidar los aprendizajes sobre las estructuras lingüísticas.

Bloque 3. Lengua y uso. Referido a la comprensión y toma de conciencia de la realidad plurilingüe y multicultural del Estado Español y del mundo, de las variedades internas de la lengua (histórica, geográfica, social y funcional), del conocimiento de su historia y de la situación actual –tanto legal como de uso– de la lengua catalana.

Bloque 4. Literatura. Basado en la ampliación de la competencia comunicativa y lingüística, la consolidación del hábito lector, el desarrollo del sentido crítico, el refuerzo de los saberes relativos al contexto en que se han producido los textos literarios y la aplicación de estos conocimientos a su análisis e interpretación. Además, un aprendizaje muy dirigido de la literatura ayuda al cumplimiento de los restantes objetivos formativos de Bachillerato: autoconocimiento, comprensión del comportamiento humano y enriquecimiento cultural. El trabajo sobre los contenidos de estos bloques irá dirigido también a desvelar actitudes positivas de apertura y diálogo, como también a estimular una actitud crítica y constructiva. En conclusión, la educación lingüística y literaria de esta asignatura en el Bachillerato tiene que garantizar el dominio fluido de la capacidad comunicativa del alumnado en la lengua propia de la Comunidad, el catalán. Esta capacidad se centra básicamente en la reflexión y el análisis, la reelaboración y la producción textuales, referidas especialmente a los ámbitos formales. En lo que concierne al estudio de las unidades de la lengua, de sus relaciones y funciones, se enfocará desde la reflexión y se orientará hacia una mejora de la adecuación, la coherencia, la cohesión y la corrección del texto. Por otra parte, el estudio de la literatura se orientará hacia la consolidación del hábito lector, a la reflexión sobre las obras trabajadas y el contexto en que fueron creadas, y a la adquisición de un criterio propio. En cuanto al conocimiento de las variedades lingüísticas y su uso, tendrá que contribuir a erradicar prejuicios y a promover actitudes críticas ante los usos del lenguaje que representan comportamientos discriminatorios. Finalmente, no hay que olvidar que en el mundo actual, en constante transformación, se requiere un dominio de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación.

2. OBJETIVOS

1. Distinguir, comprender y analizar, diferentes tipos de textos formales orales y escritos.

2. Producir mensajes orales y escritos con adecuación, coherencia, cohesión y corrección textuales.

3. Hacer un uso correcto de las normas que regulan la ortografía, la morfología, la sintaxis y el léxico.

4. Valorar la realidad plurilingüe y multicultural del mundo de hoy, haciendo especial mención a la situación en el área de habla catalana y a las Illes Balears en particular, al Estado Español y a Europa en general.

5. Conocer y respetar las diferentes variedades internas de la lengua y valorar el estándar como elemento unificador.

6. Comprender los factores sociales y legales que condicionan el contacto entre lenguas y apreciar los procesos de despliegue y normalización de la lengua catalana.

7. Conocer las características generales de los periodos más representativos de la literatura catalana, cómo también saber contextualitzar los autores y las obras más destacadas.

8. Leer, analizar, comentar y valorar, las obras programadas y fragmentos significativos de la literatura catalana, haciendo de la lectura una forma de enriquecimiento personal y de apertura al mundo.

9. Valorar la lengua y la literatura como una herencia cultural, como un medio de interpretación de la realidad y de comunicación personal y social.

10. Rebuscar, seleccionar y procesar, información para la elaboración de textos, utilizando tanto los medios tradicionales como las TIC.

3. CONTENIDOS

Primer curso bloque I. Comunicación y técnicas de trabajo

Conceptos

1. La comunicación. Elementos. Los códigos no verbales. La intención comunicativa: las funciones del lenguaje.

2. Las propiedades del texto: coherencia, cohesión, adecuación y corrección (I).

3. Lengua oral y lengua escrita. Características. Tipo de textos: orales (conferencia, debate, tertulia, conversación…), orales y/o escritos (descripción, narración, exposición, argumentación, instrucción, predicción…), escritos (currículum, carta formal…)

4. Metodología para el comentario de texto.

Procedimientos

1. Comprensión y análisis de diferentes tipos de textos formales orales y escritos.

2. Producción de mensajes formales orales y escritos de acuerdo con las propiedades textuales.

3. Identificación de los elementos de la comunicación y de las funciones del lenguaje en diferentes tipos de textos.

4. Recogida, selección y procesamiento de la información, utilizando medios tradicionales y las TIC (diccionarios, CD-ROM, bases de datos, Internet…)

5. Consulta de diccionarios, enciclopedias y otras fuentes de documentación en bibliotecas, archivos, mediatecas y redes telemáticas para la comprensión y la creación de textos en la vida académica.

6. Redacción de trabajos académicos que incorporen los elementos complementarios (fichas, índices, esquemas, glosarios, bibliografía…)

7. Comentario lingüístico y literario de textos teniendo en cuenta el contexto histórico.

Actitudes, valores y normas

1. Valoración de la lengua oral y escrita como una forma de conocimiento, placer, información y persuasión.

2. Respeto por las normas que regulan cada situación comunicativa.

3. Disposición para la participación en actividades orales y escritas y en manifestaciones culturales.

4. Desarrollo de la capacidad crítica y autocrítica.

5. Valoración de la planificación y revisión textuales de acuerdo con los criterios de adecuación, cohesión, coherencia y corrección.

BLOQUE II. ESTUDIO DE LA LENGUA

Conceptos

1. Fonética y ortografía. Particularidades de los elementos fónicos de la lengua. Sonidos y fonemas. La sílaba. Acento y entonación. Los signos de puntuación. Vocalismo y consonantismo: casos especiales.

2. Gramática. Oración (simple y compuesta)y enunciado. Funciones sintácticas. Las categorías gramaticales: pronombres personales, relativos, preposiciones, formas no personales del verbo, usos de ser y estar, los auxiliares… La estructura del texto. Los marcadores y los conectores textuales.

3. El léxico. Estructura de la palabra: lexema y morfema. Mecanismos de formación del léxico: derivación, composición, parasíntesis y acronímia. Locuciones y frases hechas. Relaciones por el significado: las familias léxicas y los campos semánticos. El léxico y el diccionario. Características de las obras lexicográficas básicas. Principios generales del diccionario en soporte CD-ROM y en Internet.

Procedimientos

1. Identificación de unidades lingüísticas, de sus funciones y relaciones.

2. Análisis de los elementos fónicos, morfosintácticos y lexicosemánticos de un texto.

3. Aplicación de las normas ortográficas, morfosintácticas y léxicas en la corrección de textos propios o ajenos.

4. Recogida, selección y procesamiento de la información, utilizando medios tradicionales y las TIC (diccionarios, CD-ROM, bases de datos, Internet…)

5. Consulta de diccionarios, enciclopedias y otras fuentes de documentación en bibliotecas, archivos, mediatecas y redes telemáticas para la comprensión y creación de textos en la vida académica.

6. Redacción de trabajos académicos que incorporen los elementos complementarios (fichas, índices, esquemas, glosarios, bibliografía…)

7. Comentario lingüístico y literario de textos, teniendo en cuenta el contexto histórico.

Actitudes, valores y normas

1. Valoración de la importancia de la reflexión sobre la lengua por regular las producciones lingüísticas propias y por comprender las ajenas.

2. Respeto para{por} las normas de corrección fonética, ortográfica, morfosintáctica y lexicosemàntica.

BLOQUE III. LENGUA Y USO

Conceptos

1. La realidad plurilingüe y multicultural del Estado español, con especial atención al marco legal y a la realidad sociolingüística del área de habla catalana y de las Illes Balears en concreto.

2. La variación lingüística: social, estilística, histórica y geográfica. Las variedades geográficas del catalán. La variedad estándar.

Procedimientos

1. Identificación, análisis y descripción de la realidad plurilingüe y multicultural del Estado Español.

2. Análisis e interpretación de textos en la variedad estándar y en las principales variedades geográficas, históricas, funcionales y sociales de la lengua.

Actitudes, valores y normas

1. Sensibilización por la situación sociolingüística de las Illes Balears y la normalización de su lengua propia, el catalán.

2. Apreciación de la riqueza que supone la diversidad interna de la lengua y del estándar como elemento unificador.

3. Valoración del conocimiento de diversas lenguas como factor de enriquecimiento y promoción personales.

4. Valoración de las lenguas como elementos configuradores de la identidad personal y colectiva.

BLOQUE IV. LITERATURA

Conceptos

1. Características de la lengua literaria.

2. Los géneros literarios (narrativa, poesía, teatro).

3. La obra literaria y el lector: la interpretación de la obra (personajes, temas, tópicos, espacio, tiempo, estructura, estilo).

4. Evolución de los movimientos, obras y autores a lo largo de la historia:

4.1. Edad Media: marco histórico y cultural. La poesía trovadoresca. Ramon Llull. Las crónicas. La literatura religiosa y moral. Las formas dramáticas medievales.

4.2. El siglo XV. El humanismo. Bernat Metge. Ausias March. Curial y Güelfa. Tiránt lo Blanc.

4.3. La literatura culta de los siglos XVI, XVII y XVIII. El Renacimiento. El Barroco. La Ilustración.

4.4. La literatura popular. La rondallística y el cancionero.

Procedimientos

1. Confección e interpretación de cuadros cronológicos y esquemas que permitan relacionar las diversas manifestaciones literarias entre sí, y con la situación política, social y cultural en que se produjeron.

2. Lectura, análisis y comentario de obras literarias y/o fragmentos significativos de los diferentes géneros de los periodos estudiados.

3. Producción de textos literarios de acuerdo con las estructuras de género y los recursos retóricos correspondientes.

Actitudes, valores y normas

1. Interés y curiosidad por la lectura y la escritura como fuente de información, de apertura al mundo, de autoconocimiento, de crecimiento personal, de acceso a la cultura y como forma de ocio.

2. Valoración positiva de los movimientos, las obras y los autores de la tradición literaria como en muestras del patrimonio cultural.

Segundo curso

BLOQUE I. COMUNICACIÓN Y TÉCNICAS DE TRABAJO

Conceptos

1. Las propiedades del texto: coherencia, cohesión, adecuación y corrección (II).

2. Tipo de textos específicos: textos científicos y técnicos, jurídicos y administrativos, humanísticos, periodísticos. La publicidad.

3. Metodología para el comentario de texto.

Procedimientos

1. Comprensión y análisis de diferentes tipos de textos formales orales y escritos.

2. Producción de mensajes formales orales y escritos de acuerdo con las propiedades textuales.

3. Identificación de los elementos de la comunicación y de las funciones del lenguaje en diferentes tipos de textos.

4. Recogida, selección y procesamiento de la información, utilizando medios tradicionales y las TIC (diccionarios, CD-ROM, bases de datos, Internet…)

5. Consulta de diccionarios, enciclopedias y otras fuentes de documentación en bibliotecas, archivos, mediatecas y redes telemáticas para la comprensión y la creación de textos en la vida académica.

6. Redacción de trabajos académicos que incorporen los elementos complementarios (fichas, índices, esquemas, glosarios, bibliografía…)

7. Comentario lingüístico y literario de textos teniendo en cuenta el contexto histórico.

Actitudes, valores y normas

1. Valoración de la lengua oral y escrita como una forma de conocimiento, placer, información y persuasión.

2. Respeto por las normas que regulan cada situación comunicativa.

3. Disposición para la participación en actividades orales y escritas y en manifestaciones culturales.

4. Desarrollo de la capacidad crítica y autocrítica.

5. Valoración de la planificación y revisión textuales de acuerdo con los criterios de adecuación, cohesión, coherencia y corrección.

6. Reconocimiento de la importancia del uso de las diversas fuentes de información, tanto de las tradicionales como de las que provienen de las TIC.

7. Precisión y rigor en la búsqueda y en la reelaboración de la información.

BLOQUE II. ESTUDIO DE LA LENGUA

Conceptos

1. Gramática. Las normas de uso de las categorías gramaticales: casos especiales. Tipo de oraciones (simples y compuestas). Funciones sintácticas. Estructura del texto. Los marcadores y los conectores textuales (II).

2. Léxico. Relaciones por el significado: polisemia y homonimia; sinonimia y antonimia; hiperonimia e hiponimia. La formación del léxico: palabras populares, cultismos, semicultismos y pseudoderivados. Préstamos. Procedimientos lingüísticos para la creación de neologismos. La terminología.

Procedimientos

1. Identificación de unidades lingüísticas, de sus funciones y relaciones.

2. Análisis de los elementos fónicos, morfosintácticos y lexicosemánticos de un texto.

3. Aplicación de las normas ortográficas, morfosintácticas y léxicas en la corrección de textos propios o ajenos.

4. Consulta de diccionarios, enciclopedias y otras fuentes de documentación en bibliotecas, archivos, mediatecas y redes telemáticas para la comprensión y creación de textos en la vida académica.

Actitudes, valores y normas

1. Valoración de la importancia de la reflexión sobre la lengua para regular las producciones lingüísticas propias y para comprender las ajenas.

2. Respeto por las normas de corrección fonética, ortográfica, morfosintáctica y lexicosemàntica.

BLOQUE III. LENGUA Y USO

Conceptos

1. Origen y evolución de la lengua catalana.

2. Las lenguas en el mundo. Lenguas en contacto: Bilingüismo: definición y tipo. La mitificación. Diglosia: concepto. Conflicto lingüístico: definición. Proceso de sustitución lingüística. Lenguas minoritarias y lenguas minorizadas. La planificación lingüística y los procesos de normalización. La situación jurídica de las lenguas en el Estado Español.

3. La situación sociolingüística actual de la lengua catalana.

4. La variación lingüística: social, estilística, histórica y geográfica. Las variedades sociales. Los registros.

Procedimientos

1. Identificación, análisis y descripción de la realidad plurilingüe y multicultural del Estado Español.

2. Reflexión y análisis de la situación sociolingüística de la lengua catalana.

3. Análisis e interpretación de textos en la variedad estándar y en las principales variedades geográficas, funcionales y sociales de la lengua.

4. Reconocimiento del origen de la lengua catalana, observación de su evolución a lo largo de la historia y su estado actual.

5. Análisis y distinción de diferentes situaciones de contacto de lenguas.

Actitudes, valores y normas

1. Sensibilización por la situación sociolingüística de las Illes Balears y la normalización de su lengua propia, el catalán.

2. Apreciación de la riqueza que supone la diversidad interna de la lengua y del estándar como elemento unificador.

3. Valoración del conocimiento de diversas lenguas como factor de enriquecimiento y promoción personales.

4. Valoración de las lenguas como elementos configuradores de la identidad personal y colectiva.

BLOQUE IV. LITERATURA

Conceptos

1. La literatura del siglo XIX: marco histórico y cultural.

1.1. El romanticismo. La Renaixença. Los Juegos Florales.

1.2. Características de la Renaixença en el Principado, en el País Valenciano y en las Illes Balears.

1.3. B. C. Aribau. J. Verdaguer.

1.4. A. Guimerà: del Romanticismo al Realismo.

1.5. El Realismo y el Naturalismo. Narciso Oller.

2. La literatura del siglo XX: marco histórico y cultural.

2.1. El Modernismo. La poesía. Joan Maragall. La narrativa. Víctor Català. El teatro. Santiago Rusiñol.

2.2. El Noucentisme. J. Carner.

2.3. La escuela mallorquina. Joan Alcover. Costa y Llobera.

2.4. La vanguardia. Joan Salvat Papasseit.

2.5. La literatura hasta los años treinta. Carles Orilla. J. M. de Sagarra.

2.6. La literatura de posguerra. Narrativa: Josep Pla, Llorenç Villalonga, Mercè Rodoreda. Poesía: Salvador Espriu, Joan Brossar. Teatro.

2.7. La literatura contemporánea: narrativa, poesía, teatro. El ensayo.

Procedimientos

1. Confección e interpretación de cuadros cronológicos y esquemas que permitan relacionar las diversas manifestaciones literarias entre sí, y con la situación política, social y cultural en que se produjeron.

2. Lectura, análisis y comentario de obras literarias y/o fragmentos significativos de los diferentes géneros de los periodos estudiados.

3. Producción de textos literarios de acuerdo con las estructuras de género y los recursos retóricos correspondientes.

Actitudes, valores y normas

1. Interés y curiosidad por la lectura y la escritura como fuente de información, de apertura al mundo, de autoconocimiento, de crecimiento personal, de acceso a la cultura y como forma de ocio placentero.

2. Valoración positiva de los movimientos, las obras y els/les autors/es de la tradición literaria como muestras del patrimonio cultural.

4. CRITERIOS DE EVALUACIÓN

Primer curso

1. Analizar y sintetizar oralmente y por escrito diferentes tipos de textos formales, señalando las ideas principales y las secundarias y, la intención comunicativa, aportando una opinión personal (bloque 1).

2. Redactar textos formales con cohesión, coherencia, adecuación y corrección, siguiendo las fases del proceso de creación de un texto: planificación, estructuración y redacción (bloque 1).

3. Planificar y exponer oralmente un tema teniendo en cuenta las propiedades textuales (bloque 1).

4. Distinguir y analizar los elementos que forman parte del proceso de comunicación y las funciones del lenguaje predominantes (bloque 1).

5. Elaborar trabajos académicos que se ajusten a unas normas prefijadas, mediante la consulta de fuentes de documentación tradicionales y de las procedentes de las TIC (bloque 1).

6. Aplicar técnicas de comentario lingüístico y literario de textos teniendo en cuenta el contexto histórico (bloque 1).

7. Identificar las diferentes unidades lingüísticas, sus combinaciones, relaciones y funciones (bloque 2).

8. Analizar los elementos fónicos, morfosintácticos y lexicosemánticos de diferentes textos (bloque 2).

9. Aplicar las normas fonéticas, ortográficas, morfosintácticas y léxicas en la corrección de textos propios o ajenos (bloque 2).

10. Distinguir los elementos constitutivos del léxico catalán, y analizar las estructuras (bloque 2).

11. Reflexionar, partiendo del entorno más próximo, sobre la situación plurilingüe y multicultural europea y del Estado español, con especial atención a la realidad sociolingüística del área de habla catalana y de las Illes Balears en concreto (bloque 3).

12. Analizar e interpretar textos en la variedad estándar y en las principales variedades geográficas, históricas, funcionales y sociales de la lengua (bloques 3 y 4).

13. Analizar textos literarios, relacionándolos con las estructuras de género y los procedimientos retóricos utilizados (bloque 4).

14. Leer, analizar y comentar, las obras programadas, valorando el enriquecimiento personal que aportan (bloque 4).

15. Conocer y valorar la evolución histórica de las formas literarias desde la Edad Media hasta el siglo XVIII, relacionándolas con las obras y los autores más destacados de su periodo (bloque 4).

16. Contextualitzar textos literarios dentro de la producción del autor y el marco sociopolítico y cultural de la época (bloque 4).

Segundo curso

1. Analizar y sintetizar oralmente y por escrito diferentes tipos de textos específicos, señalando las ideas principales y las secundarias y la intención comunicativa, y aportando una opinión personal (bloque 1).

2. Redactar textos específicos con cohesión, coherencia, adecuación y corrección, siguiendo las fases del proceso de creación de un texto: planificación, estructura y redacción (bloque 1).

3. Planificar y exponer oralmente un tema teniendo en cuenta las propiedades textuales (bloque 1).

4. Elaborar trabajos académicos que se ajusten a unas normas prefijadas, mediante la consulta de fuentes de documentación tradicionales y de las procedentes de las TIC (bloque 1).

5. Aplicar técnicas de comentario lingüístico y literario de textos teniendo en cuenta el contexto histórico (bloque 1).

6. Identificar las diferentes unidades lingüísticas, sus combinaciones, relaciones y funciones (bloque 2).

7. Analizar los elementos fónicos, morfosintácticos y lexicosemánticos de diferentes textos (bloqueo 2).

8. Aplicar las normas fonéticas, ortográficas, morfosintácticas y léxicas en la corrección de textos propios o ajenos (bloque 2).

9. Distinguir los elementos constitutivos del léxico catalán, y analizar las estructuras (bloque 2). Conocer el origen y la evolución, a lo largo de la historia, de la lengua catalana (bloque 3). Reflexionar sobre la situación sociolingüística actual del catalán (bloque 3).

12. Analizar y distinguir los factores sociales y legales que condicionan el contacto entre lenguas y valorar los procesos de normalización de la lengua catalana (bloque 3).

13. Identificar y analizar situaciones de bilingüismo, diglosia, conflicto, minorización y sustitución con el fin de superar prejuicios lingüísticos (bloque 3).

14. Analizar e interpretar textos en la variedad estándar y en las principales variedades geográficas, funcionales y sociales de la lengua (bloque 3).

15. Analizar textos literarios, relacionándolos con las estructuras de género y los procedimientos retóricos utilizados (bloque 4).

16. Leer, analizar y comentar, las obras programadas, valorando el enriquecimiento personal que aportan (bloque 4).

17. Conocer y valorar la evolución histórica de las formas literarias de la literatura catalana desde el siglo XIX hasta la actualidad, relacionándolas con las obras y los autores más destacados de su periodo (bloque 4).

18. Contextualizar textos literarios dentro de la producción del autor y el marco político y sociocultural de la época (bloque 4).

5. ORIENTACIONES METODOLÓGICAS

Para la enseñanza/aprendizaje

A la hora de hablar del proceso de enseñanza/aprendizaje del alumnado de Bachillerato, hay que tener presente que en la etapa anterior ha tenido que alcanzar una competencia comunicativa en la lengua propia, el catalán, que le permite haber adquirido las destrezas básicas para aplicarlas dentro de una diversidad lo suficientemente amplia de contextos. Este hecho posibilita que el profesorado de esta nueva etapa de enseñanza no obligatoria aproveche este bagaje adquirido y al mismo tiempo pueda hacer una profundización.

A diferencia de la ESO, en el Bachillerato los contenidos conceptuales tienen una mayor presencia, ya que el alumnado tiene que poder acceder a unos estudios superiores en que éstos son esenciales. No obstante, los contenidos procedimentales y actitudinales no tienen que dejarse de lado. La selección y la organización de los objetivos y de los contenidos tienen que ser lo suficientemente flexibles para que el profesorado pueda adaptarlas a cada situación, según las características y necesitados del alumnado. A la hora de trabajar cada uno de los bloques en que se han dividido los contenidos, pueden tenerse presente las sugerencias siguientes:

BLOQUE 1. Comunicación y técnicas de trabajo. El objetivo de este bloque es que el alumnado llegue a adquirir las competencias lingüísticas que le permitan comprender y producir cualquier tipo de texto, respetando las cuatro propiedades textuales básicas. El profesorado tiene que partir de la observación y el análisis de textos que proporcionen modelos suficientes para alcanzar este objetivo. En este nivel tienen que trabajarse especialmente textos formales y específicos, sin dejar de lado la tarea con los textos informales, pero tratados de una manera más esmerada que en la etapa anterior. Hay que recordar que una parte de los contenidos de este bloque son procedimentales y actitudinales, y muy acondicionados por las necesidades del mundo actual. Por este motivo, el uso de los medios de búsqueda tradicional, el acceso a las TIC y su dominio, se hacen imprescindibles, y la tarea del profesorado tiene que ir dirigida a conseguir que el alumnado sea autónomo en su uso y capaz de distinguir entre la avalancha de información que recibe en su vida cotidiana. A partir del trabajo propuesto por el profesor, el alumno tendrá que alcanzar un criterio propio que le permita, a partir de una previa selección, llegar al conocimiento.

BLOQUE 2. Estudio de la lengua. aunque el estudio de la gramática no es una finalidad en sí misma, en el Bachillerato se hace necesaria la reflexión con el fin de conseguir un mayor grado de competencia lingüística del alumnado. En lo que concierne a la fonética y la fonología, el alumnado tiene que llegar a un dominio de la fonética estándar, cosa que el profesorado puede conseguir a partir de la detección y corrección de interferencias y de la reflexión sobre aquellos aspectos más problemáticos. En cuanto a la ortografía, hay que reforzar aquellas cuestiones que no hayan quedado lo suficientemente fijadas a la ESO, tanto a nivel de grupo como individualmente. El refuerzo ortográfico y morfosintáctico se hará de una manera práctica. En este nivel también se introducirán los aspectos más complejos que no se han trabajado en la etapa anterior. En aquello referente al léxico y a la semántica, hay que ampliar el vocabulario del alumnado, introduciendo la terminología específica a partir de textos extraídos de la realidad. Se procurará que el alumnado sea preciso y riguroso en la utilización del léxico.

BLOQUE 3. Lengua y uso. Para trabajar este bloque hay que empezar haciendo noticia a la distribución y a la utilización de las lenguas en el mundo actual, y al continente europeo en concreto. Tendría que partirse de casos reales y concretos, a fin de que el alumnado comprenda la compleja situación sociolingüística en el marco global. Además, conviene dejar muy patente la condición natural de variabilidad de cualquier lengua viva y al mismo tiempo hace falta destacar la importancia de la modalidad estándar como vehículo de comunicación entre los miembros de una misma comunidad lingüística. Por eso, tienen que desglosarse los diferentes modelos dialectales y funcionales de la lengua catalana y con ejemplos de cada uno de ellos.

BLOQUE 4. Literatura. El discurso literario tiene que contribuir a consolidar y ampliar la competencia comunicativa del alumnado, a enriquecer sus conocimientos lingüísticos, a plantear una formación literaria, además de una información literaria, y a formar lectores interesados y competentes, atentos y autónomos. No tiene que olvidarse tampoco el conocimiento sistemático de la literatura catalana como producto de cultura propia y, a la vez, insertado dentro de las corrientes de la literatura universal. Por otra parte, el papel del profesorado de Bachillerato no tendría que ser únicamente de suministrador de información sino que, además, tendría que ejercer como coordinador que proporciona pautas de actuación. Uno de sus objetivos tendría que ser facilitar la autonomía progresiva del alumnado en el proceso de aprendizaje, por lo tanto, la tarea no tendría que estar limitada a darle unas directrices prefijadas, sino a estimular las capacidades para que llegue a descubrimientos propios. Dentro de esta línea, el profesorado tendría que romper la monotonía, proponiendo actividades diversas durante las sesiones lectivas, y aplicar una metodología basada en la propuesta y en la participación activa más que en la recepción pasiva. El aula no tiene que plantearse cómo el único espacio educativo y su distribución, siempre que sea posible, no tiene que ser estática. La distribución flexible del aula facilita la interactividad y el dinamismo, permite la participación de todos y ayuda a romper el esquema tradicional de la relación alumnado-profesorado.

El material didáctico que se utilizará será, siempre que sea posible, próximo al alumnado, capaz de despertar el interés y motivarlo para realizar tareas de investigación y/o búsqueda. El libro de texto puede ser una herramienta más, no necesariamente la única ni la más importante. Pueden complementar la tarea docente materiales de tipo diverso como recursos audiovisuales, reproducciones, software… En cuanto al alumnado, desde el momento en que se trata de una enseñanza no obligatoria, se potenciará que posea un mayor grado de autonomía, de espíritu crítico y de responsabilidad. Su edad y preparación anterior tiene que permitirle llevar a cabo una planificación del tiempo y una racionalización de los esfuerzos. En Bachillerato tampoco puede olvidarse la atención individualizada, necesaria para determinado alumnado, con actividades de refuerzo ortográfico o gramatical. También hace falta introducir actividades de investigación o ampliación para aquel alumnado más aventajado, porque favorecen el trabajo autónomo y permiten que cada alumno se ajuste a su propio ritmo de trabajo.

Para la evaluación

La evaluación, proceso paralelo a la enseñanza/aprendizaje, tiene la función básica de informar sobre el grado de cumplimiento de los objetivos propuestos, tanto al final del proceso como durante su desarrollo. Además, tiene que satisfacer los objetivos siguientes: Informar sobre las características, los intereses y el nivel de conocimientos del alumnado. Facilitar la selección de la estrategia didáctica –conjunto de métodos, técnicas y medios– más adecuado a los rasgos peculiares del alumnado. Conocer las dificultades del alumnado durante el proceso de aprendizaje y, si procede, llevan a término las regulaciones que hagan falta para conseguir los objetivos programados. Facilitar la orientación académica, selección, agrupación y promoción del alumnado.

El proceso de evaluación consta de tres fases: Evaluación inicial, que permitirá concretar los conocimientos previos que tiene el alumnado sobre la materia antes de empezar una nueva situación de aprendizaje. Esta evaluación puede hacerse a partir de la consulta de la trayectoria académica y de la interpretación de las respuestas y los comportamientos del alumnado en cuestiones relacionadas con la nueva situación. Evaluación formativa, que permitirá detectar les progresos o dificultades que afectan al proceso de enseñanza/aprendizaje. Se hará a partir de la observación sistemática de la evolución de cada alumno. Evaluación sumativa, que permitirá saber si se han conseguido los objetivos fijados. Se hará al final del proceso, a partir de la interpretación objetiva de las respuestas y los comportamientos del alumnado en lo que concierne a cuestiones que exigen la utilización de los contenidos aprendidos.

El proceso incluye también la autoevaluación. Ésta afecta tanto al profesorado –en relación con su propia práctica docente y con la revisión constante del proyecto curricular y las programaciones de aula–, como el alumnado. La autoevaluación convertira al alumno protagonista del propio aprendizaje y lo{la} ayudará a valorar su trabajo. También, si el contexto lo permite, pueden aplicarse técnicas de coevaluación para que tome conciencia de su grado de aprendizaje, de sus éxitos y dificultades, y de su implicación a lo largo del proceso. Para que estas técnicas sean efectivas, el alumnado tiene que conocer los criterios de evaluación, los instrumentos que se utilizarán y las valoraciones periódicas que se realizarán durante el proceso. No tendría que utilizarse un único instrumento de evaluación, sino la combinación de diferentes medios, como, entre otros, la observación sistemática, las diversas producciones del alumnado, actividades de expresión oral individuales o colectivas, pruebas específicas, grabaciones en audio o en vídeo… Aunque, tradicionalmente, la importancia de los exámenes basados en la evaluación de los conceptos es bastante elevada en el Bachillerato, tendrían que evaluarse también los contenidos procedimentales y actitudinales. La aplicación correcta de la evaluación se traducirá en una mejora de todo el proceso de enseñanza/aprendizaje, que revertirá en la educación integral del alumnado.

LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA

1. INTRODUCCIÓN

El bachillerato, como segunda etapa de la educación secundaria, sigue el proceso que se ha iniciado y desarrollado a lo largo de los niveles anteriores. Así el enfoque del currículum tiene que dirigirse a la ampliación y consolidación de la competencia comunicativa como condición imprescindible para la consecución de la finalidad formativa y propedéutica de estos estudios. El objetivo de la enseñanza de la lengua castellana y literatura en el bachillerato no es únicamente el estudio del lenguaje como objeto de aprendizaje, sino también el desarrollo armónico de las capacidades lingüísticas del alumnado, el conocimiento de los diferentes tipos de discursos y el estudio de la literatura como memoria universal de la humanidad. Además de consolidar el conocimiento de los principios gramaticales básicos, las clases de palabras, las posibles combinaciones entre éstas y sus funciones sintácticas, tienen que cubrirse las necesidades que se derivan del proceso de ampliación de conocimientos científicos, técnicos, humanísticos, literarios y artísticos, para facilitar los procesos de aprendizaje en todos estos ámbitos. Asimismo se estudiará el discurso de los medios de comunicación para facilitar su comprensión al alumnado y ayudarlo a desarrollar actitudes críticas que le permitan conocer mejor el mundo que lo rodea. El alumnado de bachillerato, como ciudadano, también tiene que conocer las relaciones que se establecen entre lengua y sociedad. El conocimiento de estas relaciones le permitirá comprender el carácter plurilingüe de España, el bilingüismo y la situación actual de la lengua castellana. En las comunidades como la nuestra, que tienen dos lenguas constitucionales, es necesario que se eliminen prejuicios para llegar a la consideración que el bilingüismo es un hecho enriquecedor y favorecedor de la competencia plurilingüe que la sociedad actual requiere. El profesorado de lengua castellana y literatura y el de lengua catalana y literatura tendrían que partir de un marco de referencia común y de unos criterios didácticos coherentes que acerquen y no enfrenten esta realidad sociolingüística. El estudio de la literatura también contribuye a la ampliación de la competencia comunicativa, a la vez que es un medio de conocimiento del mundo y de la condición humana. El alumnado de bachillerato está en una edad decisiva para consolidar el hábito de la lectura y para reflexionar sobre distintos modelos textuales; así, los textos literarios, además de contribuir a la adquisición de una madurez intelectual y humana, pueden desarrollar el sentido crítico y facilitar el acceso al conocimiento de otras épocas y de otras formas de pensar. Para asimilar los conocimientos y adquirir la competencia comunicativa serán necesarias unas técnicas de trabajo de cariz práctico que serán instrumentos para las tareas del alumnado a lo largo de su vida académica, profesional y laboral; por eso tendrán que incorporarse las nuevas tecnologías para la búsqueda, elaboración y presentación de los trabajos encomendados. Hay que añadir que el profesorado de lenguas, con el fin de conseguir la competencia comunicativa adecuada del alumnado, no puede trabajar de manera aislada y será necesario también que el profesorado de otras asignaturas se implique para llegar a este hito, porque sin el dominio del lenguaje no hay una verdadera formación integral.

2. OBJETIVOS

La enseñanza de lengua castellana y literatura en la etapa de bachillerato tendrá como objetivos desarrollar en el alumnado las capacidades siguientes:

1. Utilizar la lengua para expresarse con corrección, oralmente y por escrito, de la forma más adecuada a cada situación comunicativa.

2. Distinguir los diferentes tipos de textos orales y escritos y sus diferentes estructuras formales, así como textos escritos específicos (humanísticos, científicos, periodísticos, etc.).

3. Redactar diferentes tipos de textos (humanísticos, periodísticos, científicos, etc.)atendiendo sus estructuras formales básicas, adecuándolos a la situación comunicativa y utilizando correctamente la lengua y mecanismos lingüísticos que los doten de coherencia y cohesión.

4. Conocer los principios fundamentales de la gramática española, reconociendo las distintas unidades de la lengua y sus posibles combinaciones.

5. Valorar la realidad plurilingüe y pluricultural de España, conocer el origen y el desarrollo de las diferentes lenguas constitucionales y de sus variedades, y dedicando, además, una especial atención al español de América.

6. Conocer las características generales de los periodos más representativos de la literatura española, así como los autores y obras más destacados.

7. Leer y valorar obras literarias representativas e incorporar su lectura como forma de enriquecimiento personal.

8. Utilizar la lengua para adquirir nuevos conocimientos.

9. Utilizar técnicas de investigación, elaboración y presentación de la información utilizando los medios tradicionales y los de las nuevas tecnologías.

3. CONTENIDOS

BLOQUE I. LA COMUNICACIÓN

Conceptos Primer curso

1. La comunicación: elementos. La intención comunicativa. Las funciones del lenguaje.

2. Las variedades de la lengua: espaciales, sociales, de estilo. La realidad plurilingüe de España.

1. El texto. Lengua oral y lengua escrita. Géneros orales: conferencia, debate, tertulia, conversación, etc.. Géneros escritos: descripción, narración, exposición, argumentación, etc..

Segundo curso

1. Lengua y sociedad. -. Origen y evolución de la lengua española. -. Las lenguas constitucionales. El bilingüismo. Las variedades del español. El español de América. Las características lingüísticas del español actual.

2. El texto: mecanismos de coherencia y cohesión.

3. Textos escritos específicos. Textos científicos y técnicos. Textos jurídicos y administrativos. Textos humanísticos. Textos periodísticos y publicitarios. Textos literarios.

Procedimientos

1. Identificación de los elementos de la comunicación y de las funciones del lenguaje en diferentes tipos de textos.

2. Identificación y análisis de diferentes tipos de textos formales orales y escritos.

3. Producción de mensajes formales orales y escritos de acuerdo con las propiedades textuales.

4. Identificación, análisis y descripción de la realidad plurilingüe de España.

5. Análisis de la situación de contacto de lenguas.

6. Análisis e interpretación de textos en las variedades geográficas, sociales y funcionales de la lengua.

7. Reconocimiento del origen de la lengua española, observación de su evolución a lo largo de la historia y de su estado actual.

Actitudes, valores y normas

1. Valoración de la lengua oral y escrita como una forma de conocimiento, placer, información y persuasión.

2. Respeto por las normas que regulan cada situación comunicativa.

3. Desarrollo de la capacidad crítica y autocrítica.

4.Valoración de la planificación textual de acuerdo con los criterios de cohesión y coherencia.

5. Apreciación de la riqueza que supone la diversidad interna de la lengua.

6. Valoración de las lenguas como elementos configuradores de la identidad personal y colectiva.

7. Valoración del conocimiento de diversas lenguas como factor de enriquecimiento y promoción personal.

BLOQUE II. ESTUDIO DE LA LENGUA

Conceptos

Primer curso

1. Principios básicos de las normas ortográficas.

2. La gramática. -. Las categorías gramaticales (I). -. Oración (simple y compuesta)y enunciado. Funciones sintácticas.

3. Estructura del texto. Los marcadores (I).

4. El léxico. Los componentes básicos del léxico de la lengua española (I). Estructura del léxico español. Las locuciones. El léxico y el diccionario. Características de las obras lexicográficas básicas. Principios generales del diccionario en soporte CD-ROM y en las páginas de Internet.

Segundo curso

1. Principios básicos de las normas lingüísticas.

2. La gramática. Las categorías gramaticales (II). Tipo de oraciones (simples y compuestas). Funciones sintácticas.

3. Estructura del texto: los marcadores y los conectores (II).

4. Componentes básicos del léxico de la lengua española (II). La terminología. Procedimientos lingüísticos para la creación de neologismos.

5. La lengua española en Internet. Recursos lingüísticos fundamentales. RAE, agencias de prensa, medios de comunicación digitales, colecciones de textos, etc..

Procedimientos

1. Identificación de unidades lingüísticas, de sus funciones y relaciones.

2. Análisis de los elementos fónicos, morfosintácticos y lexicosemánticos de un texto.

3. Aplicación de las normas ortográficas, morfosintácticas y léxicas en la corrección de textos propios o ajenos.

4. Recogida, selección y procesamiento de la información, utilizando medios tradicionales y las TIC (diccionarios, CD-ROM, bases de datos, Internet…).

5. Consulta de diccionarios, enciclopedias y otras fuentes de documentación en bibliotecas, archivos, mediatecas, y redes telemáticas para la comprensión y creación de textos en la vida académica.

6. Redacción de trabajos académicos que incorporen los elementos complementarios (fichas, índice, esquemas, glosarios, bibliografía…)

7. Comentario lingüístico y literario de textos, teniendo en cuenta la intención comunicativa, su aspecto específico y el contexto histórico.

Actitudes, valores y normas

1. Valoración de la importancia de la reflexión sobre la lengua para regular las producciones lingüísticas propias y para comprender las ajenas.

2. Respeto por las normas de corrección fonética, ortográfica, morfosintáctica y lexicosemántica.

BLOQUE III. TÉCNICAS DE TRABAJO

Conceptos

Primer curso

1. Técnicas de búsqueda de información. Los medios tradicionales y las nuevas tecnologías (CD-R0M, base de datos, Internet, etc.).

2. Técnicas auxiliares para la comprensión y creación de textos en la vida académica. El tratamiento de la información.

Segundo curso

1. Técnicas de análisis y comentario de textos: comentario lingüístico, histórico, literario, etc.

2. Redacción de trabajos académicos que incorporen los elementos complementarios (fichas, índice, esquemas, repertorios, bibliografías, etc.).

Procedimientos

1. Recogida, selección y procesamiento de la información, utilizando medios tradicionales y las TIC (diccionarios, CD-ROM, base de datos, Internet, etc.).

2. Consulta de diccionarios, enciclopedias y otras fuentes de documentación en bibliotecas, archivos, mediatecas y redes telemáticas para la comprensión y la creación de textos en la vida académica.

3. Redacción de trabajos académicos que incorporen los elementos complementarios (fichas, índice, esquemas, glosarios, bibliografía…).

4. Comentario lingüístico y literario de textos teniendo en cuenta su contexto histórico.

Actitudes, valores y normas

1. Reconocimiento de la importancia del uso de las diversas fuentes de información, tanto de las tradicionales como de las que provienen de las TIC.

2. Precisión y rigor en la búsqueda y en la reelaboración de la información.

3. Valoración y selección de la información de las diversas fuentes para la elaboración de textos y trabajos académicos.

BLOQUE IV. LITERATURA

Conceptos

Primer curso

1. Características de la lengua literaria. Los géneros literarios.

2. Evolución histórica de las formas literarias. Edad Media: marco histórico y cultural. La lírica tradicional y la lírica culta: lectura y análisis de poemas representativos. Estudio especial de Gonzalo de Berceo y de Jorge Manrique. La épica medieval: estudio y comentario de algunos fragmentos del Poema de Mío Cid. Lectura y análisis de unas escenas de La Celestina. S. XVI y XVII. Renacimiento y Barroco: marco histórico y cultural. La lírica: temas y estructuras. Lectura y análisis de poemas representativos. Modelos narrativos. Tipología de la novela. La novela picaresca. Miguel de Cervantes y la novela moderna. Lectura de textos. Análisis de capítulos representativos de Don Quijote de la Mancha, Novelas ejemplares y El Buscón. El teatro: lectura y comentario de unas escenas de obras de Lope de Vega y Calderón de la Barca.

3. Análisis y comentario de una obra de cada época y lectura de los fragmentos más representativos de algunas obras de las literaturas de las lenguas constitucionales y de las literaturas extranjeras.

Segundo curso

1. Innovación y modernidad en el siglo XVIII. El ensayo: análisis de textos de José Cadalso y de Gaspar Melchor de Jovellanos. El teatro: lectura y comentario de unas escenas de una obra de Leandro Fernández de Moratín.

2. La literatura en el siglo XIX. El Romanticismo: marco histórico y cultural. Originalidad del Romanticismo. La lírica: análisis de poemas de José de Espronceda y de Gustavo Adolfo Bécquer. La prosa: lectura de un artículo de Mariano José de Larra. El teatro romántico: análisis de escenas de una obra del Duque de Rivas, de Antonio García Gutiérrez o de José Zorrilla. El Realismo: la innovación narrativa en la segunda mitad del siglo XIX: Benito Pérez Galdós y Leopoldo Alas ‘Clarín’.

3. La literatura en el siglo XX. Características generales. Las vanguardias. La lírica en el siglo XX: análisis y comentario de poemas de Antonio Machado, de Juan Ramón Jiménez y de un poeta de la Generación de 1927. Tendencias de la lírica en la segunda mitad del siglo XX. La narrativa en el siglo XX. Los nuevos modelos narrativos. La novela y el cuento hispanoamericano. Evolución y transformación del teatro. El ensayo.

4. Análisis y comentario de una obra de cada época de la literatura castellana.

5. Lectura de los fragmentos más representativos de algunas obras de las literaturas de las lenguas constitucionales y de las literaturas extranjeras.

Procedimientos

1. Confección e interpretación de los cuadros cronológicos y esquemas que permitan relacionar las diversas manifestaciones literarias entre sí, y con la situación política, social y cultural en que se producen.

2. Lectura, análisis y comentario de obras literarias y/o fragmentos significativos de los diferentes géneros de los periodos estudiados.

3. Producción de textos literarios de acuerdo con las estructuras de género y los recursos retóricos correspondientes.

4. Participación en debates sobre las ideas que sugiere la lectura de fragmentos y obras literarias.

Actitudes, valores y normas

1. Interés y curiosidad por la lectura y la escritura como a fuentes de información, de autoconocimiento, de acceso a la cultura, de formación y como fuente de placer.

2. Valoración positiva de los movimientos, las obras y los autores de la tradición literaria como muestras del patrimonio cultural.

3. Estima por las producciones literarias de otras lenguas y culturas como elementos identificadores de una colectividad.

4. Consolidación del hábito de la lectura como a fuente de información y placer.

4. CRITERIOS DE EVALUACIÓN

Los criterios de evaluación establecen los tipos y grados de aprendizaje que se espera que los alumnos hayan alcanzado con respecto a las capacidades que expresan los objetivos generales.

Primer curso

1. Analizar y sintetizar oralmente y por escrito diferentes tipos de textos formales, señalar las ideas principales, las secundarias, la intención comunicativa y reconociendo posibles incoherencias y ambigüedades y, al mismo tiempo, aportar una opinión personal.

2. Redactar textos formales con adecuación, corrección, coherencia y cohesión, siguiendo las fases del proceso de creación de un texto: planificación, estructuración y redacción.

3. Planificar y exponer oralmente un tema teniendo en cuenta las propiedades textuales.

4. Distinguir y analizar los elementos que forman parte del proceso de comunicación y las funciones predominantes del lenguaje.

5. Diferenciar las variedades de la lengua, así como las diferentes lenguas constitucionales de España y sus variedades, conociendo su origen y su evolución.

6. Conocer e identificar las diferentes variedades del español (geográficas, sociales y de estilo)mediante la observación directa.

7. Identificar las diferentes unidades lingüísticas, sus combinaciones, relaciones y funciones.

8. Analizar los elementos fónicos, morfosintácticos y lexicosemánticos de diferentes textos.

9. Aplicar las normas fonéticas, ortográficas, morfosintácticas y léxicas en la corrección de textos propios o ajenos.

10. Distinguir los elementos constitutivos del léxico de la lengua española y analizar las estructuras.

11. Analizar textos literarios, relacionándolos con las estructuras de género y con los procedimientos retóricos utilizados.

12. Leer, analizar y comentar las obras programadas y fragmentos representativos de diferentes géneros y autores, valorando el enriquecimiento personal que aportan.

13. Conocer y valorar la evolución histórica de las formas literarias desde la edad media hasta el siglo XVII, teniendo en cuenta el marco histórico y cultural, y su relación con los autores y obras más destacados.

14. Contextualitzar textos literarios dentro de la producción del autor y el marco histórico y cultural de la época.

15. Conocer y valorar las obras y los autores más representativos de la literatura desde la Edad Media hasta el siglo XVII, en las diversas lenguas constitucionales y de la literatura universal.

16. Elaborar trabajos académicos que se ajusten a unas normas prefijadas, mediante la consulta de fuentes de documentación tradicionales y de las procedentes de las TIC.

Segundo curso

1. Analizar y sintetizar oralmente y por escrito textos de diferente tipo y distintos nivel de formalización, señalando las ideas principales y las secundarias y la intención comunicativa, conociendo posibles incoherencias y ambigüedades y aportando una opinión personal.

2. Redactar textos escritos de diferente tipo adecuados a la situación de comunicación, utilizando mecanismos de cohesión, coherencia y corrección, siguiendo las fases del proceso de creación de un texto: planificación, estructura y redacción.

3. Interpretar y valorar textos escritos específicos (humanísticos, periodísticos, científicos, literarios, etc.), analizando su estructuración interna y las relaciones del autor con el texto y la obra.

4. Planificar y exponer oralmente un tema teniendo en cuenta las propiedades textuales.

5. Conocer el origen y evolución de la lengua española.

6. Distinguir las diferentes lenguas constitucionales de España y conocer su origen y evolución, valorando las situaciones de bilingüismo.

7. Conocer, identificar y valorar, las principales variedades del español (geográficas, funcionales y sociales)mediante la observación directa.

8. Reconocer las características lingüísticas del español actual.

9. Identificar las diferentes unidades lingüísticas, sus combinaciones, relaciones y funciones. Analizar los elementos fónicos, morfosintácticos y lexicosemánticos de diferentes textos.

11. Aplicar las normas fonéticas, ortográficas, morfosintácticas y léxicas en la corrección de textos propios o ajenos.

12. Distinguir los elementos constitutivos del léxico de la lengua española y analizar las estructuras.

13. Analizar y aplicar los mecanismos lingüísticos para la creación de neologismos.

14. Analizar textos literarios, relacionándolos con las estructuras de género y con los procedimientos retóricos utilizados.

15. Leer, analizar y comentar, las obras programadas y fragmentos representativos de diferentes géneros y autores, valorando el enriquecimiento personal que aportan.

16. Analizar la evolución histórica de las formas literarias desde el siglo XVIII hasta la actualidad, teniendo en cuenta el marco histórico y cultural y su relación con las obras y los autores más destacados de su periodo.

17. Conocer y valorar las obras y los autores más representativos de la literatura de los siglos XVIII, XIX y XX en las diversas lenguas constitucionales y de la literatura universal.

18. Contextualizar textos literarios dentro de la producción del autor y el marco histórico y cultural de la época.

19. Elaborar trabajos académicos que se ajusten a unas normas prefijadas, mediante la consulta de fuentes de documentación tradicional y de las procedentes de las TIC.

20. Aplicar técnicas de comentario lingüístico y literario teniendo en cuenta el contexto histórico.

5. ORIENTACIONES METODOLÓGICAS.

Para la enseñanza y aprendizaje

Como segunda etapa de educación secundaria, el alumnado que llega al bachillerato tiene un bagaje adquirido que le permite alcanzar una competencia comunicativa determinada. Ésta tendrá que consolidarse y servir de punto de referencia para ampliar todas aquellas destrezas que le permitan acceder a estudios superiores. Por este motivo los contenidos conceptuales no serán tan sólo presentes sino que adquirirán un valor esencial en el proceso de enseñanzaaprendizaje. A lo largo de los dos cursos de bachillerato, el profesorado de lengua tendrá que compaginar actividades diversas y equilibradas para que el alumnado llegue a conseguir la solidez de unos conocimientos lingüísticos y literarios y un correcto uso del idioma. No tiene que olvidarse la vertiente creativa y personal que puede estimularse desde el aula; así el estudio de los principios gramaticales, léxicos y de las funciones lingüísticas, la observación de los diferentes registros, géneros literarios y estilos, y la lectura reflexiva de textos literarios podrán servir para que el alumnado, al mismo tiempo que amplía conocimientos y se enriquece culturalmente, pueda transmitir sus pensamientos y emociones bien como producto de ficción o de una determinada situación comunicativa. Cada uno de los cuatro bloques en que están divididos los contenidos de esta asignatura pretende llegar a un objetivo. El primer bloque, el de la comunicación, tiene un doble vertiente: que el alumnado adquiera las competencias lingüísticas que le permitan comprender y producir cualquier tipo de textos y que conozca y acepte las variedades de la lengua castellana y la realidad plurilingüe de España. Para trabajar el primer aspecto, tiene que partirse de la lectura y análisis de un número de textos seleccionados que sean suficientes para llegar a comprenderlos y para adquirir la capacidad de producir los propios. Tanto la lectura como la producción tendrá que abarcar todo tipo de textos. En lo que concierne al segundo punto de este bloque, el hecho de ser una comunidad bilingüe no tiene que influir en el trabajo de los aspectos que hacen referencia a la variedad lingüística del castellano sino que, bien al contrario, conocer y reflexionar sobre una lengua tiene que contribuir a dominar mejor la propia de la comunidad, y a comprender y aceptar el bilingüismo y la realidad plurilingüe de las Illes Balears. Partiendo de casos reales y concretos hay que llegar a tener una visión conjunta no tan sólo de la realidad sociolingüística de España sino también del mundo actual. El segundo bloque, el estudio de la lengua, tiene que plantearse como una reflexión sobre los conocimientos adquiridos en la etapa y niveles anteriores para llegar a tener una visión global de la lengua como un sistema donde todos los elementos, fonéticos, fonológicos, morfosintácticos y léxicos van ligados y son interdependientes. No hay que decir que junto con la reflexión habrá que ampliar y reforzar los conocimientos adquiridos mediante ejercicios prácticos que consoliden la ortografía y la morfosintaxis y amplíen el vocabulario del alumnado. Hay que fijarse, sobre todo, en el uso preciso del léxico en cada contexto determinado y trabajar todo tipo de textos de diferentes disciplinas, tanto científicas como humanísticas. El tercer bloque, las técnicas de trabajo, van dirigidas a orientar al alumnado en la búsqueda de información tanto a partir de los medios tradicionales como de las nuevas tecnologías. La tarea del profesorado en este aspecto sería conseguir que el alumnado sea capaz de seleccionar de entre toda la información aquella realmente válida y no dejarse influir más que por aquélla que contribuye a ampliar sus conocimientos y a formar su personalidad. Los trabajos y actividades tienen que estar enfocados hacia la consecución del criterio y la autonomía suficiente del alumnado para distinguir y seleccionar aquello que le es adecuado para su formación. El último bloque, el estudio de la literatura, tiene que encaminar su enseñanza y aprendizaje hacia una visión del hecho literario como manifestación cultural individual y colectiva como medio para el conocimiento de distintos entornos y paisajes, como fondo para el análisis y el estudio del comportamiento humano y como base para el conocimiento de uno mismo. La lectura de textos de diferentes autores servirá también para ampliar la formación literaria, para llegar a ser lectores interesados y competentes y para desarrollar el sentido crítico y la madurez intelectual. Los cuatro bloques en conjunto tendrán que contribuir a formar al alumnado aumentando su nivel de conocimientos, la capacidad de reflexión, la experiencia lectora y la imaginación creadora. La manera de presentar los contenidos y los materiales didácticos tendría que ser estimulante, de manera que despertara el interés y la curiosidad del alumnado para ampliarlos mediante tareas de investigación y búsqueda. En esta labor de investigación y búsqueda el profesor, más que un organizador, tendría que ser un coordinador que, marcando unas pautas, llegue a conseguir una participación activa de todo el alumnado. Los trabajos pueden organizarse tanto individualmente como en grupo. Si es un trabajo en grupo hay que procurar que todos los componentes aporten su punto de vista y el mismo nivel de participación.. La biblioteca y el aula de informática son, además del aula clase, dos espacios donde tendrían que realizarse algunas de las sesiones. Sin duda, el libro de texto es una herramienta importante, pero no tiene que ser la única. Recibir, analizar y sintetizar, informaciones de diferentes fuentes es una manera de adquirir autonomía y capacidad para organizar los conocimientos. Además de la lectura de textos literarios prescritos, se tienen que seleccionar y comentar textos de otras disciplinas, prestando atención a su estructura y al léxico específico. Esta tarea estará encaminada a conseguir la destreza y la capacidad de producir textos propios. Igualmente, mediante la selección de textos, el profesorado intentará transmitir los valores que inspiran las sociedades democráticas y los derechos humanos para que el alumnado llegue a la madurez como persona responsable en una sociedad democrática y pluralista.

Para la evaluación

La evaluación tiene que ser parte del proceso didáctico y tiene que constatar tanto el proceso como la adquisición de los objetivos específicos. El proceso se iniciará concretando los conocimientos previos del alumnado mediante una presa de contacto de preguntas y respuestas que permitirán conocer la situación del alumnado tanto a nivel individual como del grupo clase. Con la observación sistemática podrán constatarse las dificultades de cada alumno en concreto y aplicar las medidas adecuadas para su superación. El profesorado evaluará tanto el grado de consecución de los objetivos por parte del alumnado como su propia práctica docente. Este análisis permitirá modificar o ampliar determinadas metodologías y ampliar los recursos con la finalidad de utilizar aquéllos que sean más adecuados para la consecución de los conocimientos. Finalmente tiene que valorarse el grado de consecución de los objetivos y de los conocimientos partiendo de la valoración objetiva de las respuestas del alumnado, y de su capacidad para expresarlas oralmente y por escrito. El alumnado tiene que ser consciente de que la evaluación es un proceso y no un resultado basado en la demostración de sus conocimientos en un momento dado. Igualmente tendrá que saber cuáles son los criterios y los instrumentos que el profesor aplicará en cada momento de la evaluación.

SOCIEDAD, CULTURA Y RELIGIÓN

1. INTRODUCCIÓN

La asignatura sociedad, cultura y religión en su opción no confesional entiende el hecho religioso como un elemento de la civilización y las manifestaciones y expresiones históricas de las distintas religiones, como fenómenos que han influido en mayor o menor grado en la configuración social y cultural de los pueblos y en su trayectoria histórica. En consecuencia, la opción no confesional de la asignatura de sociedad, cultura y religión viene a contribuir a la formación humanística del alumnado, que completa con ella los conocimientos adquiridos en otras asignaturas. Con este fin, la asignatura de sociedad, cultura y religión en la opción no confesional, encuadrará el hecho religioso en las siguientes dimensiones: La dimensión histórica y cultural que sitúa el conocimiento de las religiones en su realidad histórica concreta con sus proyecciones positivas y negativas tanto en la configuración de las sociedades en que surgen e influyen como en las relaciones entre los pueblos. También tienen cabida los condicionamientos y claves culturales que configuran las manifestaciones de la religión, así como los condicionamientos religiosos que han influido en los hechos políticos, sociales y culturales de la civilización. La dimensión humanística que estará desarrollada mediante la combinación de tres tipos de factores relativos a las religiones: primero, las raíces religiosas de muchas estructuras, costumbres y usos sociales de la actualidad; segundo, las diferencias entre los códigos de conducta individual y de relación que sustentan las distintas religiones, derivadas de sus respectivas concepciones del mundo y; tercero, la importancia determinando de la libertad de las conciencias y de la libertad religiosa como elementos esenciales de un sistema político de libertad y convivencia. La dimensión científica que consiste en la consideración de los hechos religiosos a la luz de la metodología de la historia y de las ciencias sociales y de la naturaleza para distinguir con claridad lo que corresponde a éstas y es propio de la dimensión específicamente religiosa. La dimensión moral, resultado del análisis de los diferentes sistemas morales propios de cada religión y del estudio de las diversas posturas que las distintas religiones mantienen con respecto a los grandes problemas actuales de la humanidad.

Por otra parte, tiene que considerarse que las religiones más importantes transmiten su tradición y contenidos en fuentes escritas de alto valor literario, por lo que la lectura de los documentos que contienen leyendas, narraciones, discursos doctrinales o poesía religiosa tendrá que contribuir a la finalidad propuesta en la totalidad de la programación educativa, que es estimular el interés del alumnado para la lectura, su nivel de información y su capacidad de comprensión de diferentes realidades. Asimismo las representaciones religiosas, como las imágenes, símbolos y rituales de cada sistema religioso, tienen que estimular también el ejercicio de valoración estética de las manifestaciones artísticas, otorgando la importancia que merece a la conservación, reconstrucción y conocimiento del patrimonio religioso de la humanidad por sus valores históricos y artísticos. En este sentido, las tecnologías de la información y la comunicación servirán para facilitar al alumnado el acceso y conocimiento de todo éste rico patrimonio. Dentro del ámbito concreto de las Baleares, la asignatura sociedad, cultura y religión favorecerá que el alumnado aprenda a valorar el patrimonio religioso propio por sus valores históricos y artísticos. Esta asignatura abordará la profundización de las formas y manifestaciones del hecho religioso, así como las filosofías y doctrinas que lo afirman o, por el contrario, lo niegan. Se estudiarán las relaciones de la política, la ética y el estado con la religión, así como la presencia del hecho religioso en la Constitución Española, y en las Illes Balears.

2. OBJETIVOS

1. Analizar la relación en las sociedades abiertas y democráticas entre los valores cívicos y religiosos.

2. Adquirir un juicio personal, crítico y razonado sobre las diversas formas de resolver los conflictos en los cuales intervienen diferentes interpretaciones de los valores cívicos.

3. Analizar las consecuencias de la manipulación totalitaria de la conciencia, manipulando o bien, destruyendo las creencias religiosas, el pluralismo cultural y político, y la libertad de las conciencias.

4. Analizar el papel de la democracia, los derechos humanos y el pluralismo como fundamento de la convivencia.

5. Valorar la importancia del hecho religioso y la tradición religiosa en la sociedad y cultura de las Baleares.

6. Fomentar el respeto y la tolerancia para las diferentes religiones que actualmente coexisten apreciando el valor de la aportación social, cultural y artística de este pluralismo.

3. CONTENIDOS

Conceptos

1. El hecho religioso. Formas y manifestaciones: especificidad de éstas en las Baleares.

2. Dios y el hombre en las religiones monoteístas. Los grandes personajes de las religiones monoteístas.

3. La razón y la fe. Teísmo, agnosciticismo, fideismo, ateísmo. Teología y mística.

4. Política y religión. Las relaciones iglesia-estado. Tolerancia y libertad religiosa. Teocracia y fundamentalismos.

5. Sociedad y religión. La religión civil. Laicismo. El ateísmo como política de estado.

6. Ética y religión. Ética pública y éticas privadas.

7. El hecho religioso en la Constitución Española.

8. Valores cívicos y comunicación social. Tolerancia y pluralismo religioso en el arte, la publicidad y los medios de comunicación social. Arte y literatura religiosa en las Baleares.

9. La responsabilidad frente a un mundo interdependiente. El concepto de solidaridad y humanitarismo. Organizaciones no gubernamentales de carácter religioso en las Illes Balears.

Procedimientos

1. Uso de la cronología para contextualizar históricamente el hecho religioso.

2. Análisis e interpretación de las diferentes variables (religión, sociedad, política, tradiciones)que intervienen en el fenómeno religioso como en la manifestación cultural.

3. Preparación y realización de debates, exposiciones personales y conclusiones mediante la utilización correcta de la expresión oral y escrita.

4. Planteamiento y comprobación de hipótesis formuladas sobre el hecho religioso.

5. Domine de la terminología específica de la asignatura.

6. Búsqueda, obtención y recuperación de referencias, testimonios y noticias de hechos religiosos a partir de diversas fuentes de información.

7. Diferenciación de tipo de manifestaciones religiosas que el alumnado suele confundir: magia, superstición y religión.

8. Identificación del origen religioso de algunas actuaciones, hechos sociales o manifestaciones culturales y artísticas.

9. Lectura de biografías: Llull, Erasmo, Enric VIII, Moro, Luter, Servet.

10. Planificación de actuaciones expositivas y preparación de ponencias sobre temas relacionados con la experiencia religiosa del alumnado.

11. Visitas a monumentos religiosos.

12. Comentario y selección de obras artísticas, musicales, literarias y cinematográficas significativas inspiradas en el hecho religioso.

13. Reflexión filosófica entorno al hecho religioso y sus implicaciones en la sociedad y la cultura.

Actitudes, valores y normas

1. Curiosidad por el entorno sociocultural para buscar explicaciones a determinados fenómenos y comportamientos de cariz religioso.

2. Aceptación del sentido de solidaridad con las personas, las sociedades y las culturas, y concienciación de la importancia que tiene la comprensión de las diferentes actitudes religiosas.

3. Reconocimiento de los principales símbolos religiosos y rasgos culturales de las Baleares, identificando las referencias patrimoniales.

4. Reconocimiento de la realidad de las Baleares como marco referencial esencial para alcanzar el conocimiento y la valoración de nuestras raíces y el contacto entre los pueblos del mar.

5. Actitud crítica en la valoración de las fuentes utilizadas para establecer las bases de las diversas religiones y en particular del Antiguo Testamento como expresión del monoteísmo.

6. Esfuerzo para desarrollar actitudes críticas frente a los medios de comunicación a la hora de crear y transmitir cultura, y provocar un determinado estado de opinión.

7. Conciencia de que la persona puede no ser cristiana en términos religiosos y actuar con actitudes de cultura cristiana.

8. Valoración de la postura integradora de la religión cristiana, fomentando la solidaridad frente a la animadversión, el odio y la fobia por las tendencias religiosas que se han producido constantemente en la historia de la humanidad.

9. Esfuerzo por desarrollar actitudes cívicas fomentando la disposición para colaborar con organizaciones dedicadas a la solidaridad y cooperación con los menos favorecidos.

10. Interés por despertar el sentido socializador para que el alumnado adopte actitudes y valores comprometidos con la sociedad en que vive.

11. Aceptación de los valores de los jóvenes de otras culturas y utilización de su ética cuando se planteen situaciones derivadas de los conflictos de valores.

12. Valoración de la lucha histórica del ser humano en la consecución y defensa de sus derechos sociales e individuales: la defensa de la igualdad, la libertad, la justicia y la paz en el marco constitucional.

13. Reconocimiento de la importancia del conflicto entre el laicismo y el cristianismo.

14. Participación en la hora de desarrollar una sociedad más cohesionada, escrupulosamente respetuosa con la pluralidad de creencias en el mundo, especialmente, en Europa, en España, y en las Baleares.

4. CRITERIOS DE EVALUACIÓN

Los criterios de evaluación establecen los tipos y grado de aprendizaje que se espera que el alumnado haya alcanzado con respecto a las capacidades que expresan los objetivos generales.

1. Analizar la relación con los valores cívicos de la sociedad y la historia de las creencias culturales y religiosas.

2. Identificar la relación existente con derechos y obligaciones.

3. Analizar y explicitar los problemas éticos de los distintos ámbitos de la vida científica, social, cultural y religiosa.

4. Valorar los principales símbolos y rasgos culturales religiosos de las Baleares, identificando las referencias patrimoniales más importantes de su historia, evaluando el proceso modernizador del turismo en las Islas y su influencia en el cambio de las prácticas religiosas de nuestra sociedad.

5. Reconocer la problemática de la sociedad y valorar la tarea de las organizaciones que luchan para mejorar la situación de la desigualdad que sufren diversos sectores de la población, en el marco de los valores democráticos y multiculturales, apreciando nuestro entorno y la propia identidad.

5. ORIENTACIONES METODOLÓGICAS

Para la enseñanza y aprendizaje

La introducción, la asimilación y la comprensión de los hechos y los conceptos propios de la asignatura sociedad, cultura y religión, la adquisición y el aprendizaje de procedimientos tan importantes como la indagación y la investigación, el análisis y la interpretación de fuentes documentales diversas, o la adquisición de actitudes relativas al rigor crítico y la curiosidad científica son elementos indispensables para conseguir la necesaria disciplina intelectual que se exige en el Bachillerato.

En lo que concierne al aprendizaje, de entre las múltiples posibilidades interesa destacar, sobre todo: Las estrategias de carácter expositivo. Son aquéllas en que el profesorado presenta, mediante la exposición oral o escrita, una serie de conocimientos elaborados previamente que el alumnado tiene que asimilar. Las estrategias para la exposición son compatibles con el aprendizaje significativo siempre que cumplan una serie de requerimientos (considerarlas ideas y conocimientos previos del alumnado, incentivar la motivación y tener cuidado de la claridad expositiva)y que vayan acompañadas con actividades complementarias, de indagación, que permita al alumnado relacionar los nuevos conocimientos con los que ya tiene adquiridos. Las estrategias que promueva el aprendizaje significativo parecen las indicadas especialmente cuando se tratan los contenidos conceptuales de la asignatura, sobre todo aquellos más teóricos y abstractos, que el alumnado difícilmente podría alcanzar por él mismo, y son recomendables cuándo tienen que realizarse los planteamientos introductorios, o cuándo tiene que establecerse el marco de referencia general de estos contenidos. En este caso, el profesor facilita el aprendizaje del alumnado y la ayuda en la asimilación de la estructura lógica de las disciplinas. El planteamiento que conviene adoptar en este caso tiene un carácter cuestionador, que da al aprendizaje una dimensión interrogativa, que hace que la sesión lectiva o el trabajo de casa sirva para resolver pequeños problemas de forma individual, en pequeño grupo o grupo clase. Cuando esta resolución se hace de forma colectiva en un grupo pequeño o grande se fomenta la integración y la participación del alumnado.

El proceso de enseñanza/aprendizaje se organiza a través de las actividades. Así, pues, tienen que proponerse actividades que permitan la presentación del tema, el debate, la indagación y la elaboración de la información para hacer posible su incorporación al conocimiento del alumnado. Para la presentación tienen que programarse actividades de conocimientos previos y de introducción/motivación; para el debate, actividades de conflicto cognitivo y de construcción de significados; para la indagación, actividades de ampliación y de ejercitación/memorización, y para la elaboración, actividades de consolidación y de síntesis/resumen. Durante, y al final, algunas de estas actividades tienen que servir para la evaluación. Los materiales de aprendizaje que saldrán de esta organización de actividades tienen que ser potencialmente significativos y eso quiere decir que tienen que ser presentados de acuerdo con la lógica de la asignatura y asequibles para la edad y las características del alumnado. Las estrategias de indagación son aquéllas que van asociadas más directamente con actividades de contenido procedimental y, al mismo tiempo, persiguen tanto el aprendizaje y la asimilación de los hechos y de los conceptos, como el dominio del método y de las técnicas básicas del trabajo científico. También son especialmente indicado para el desarrollo y la adquisición de los hábitos y de los contenidos actitudinales. Estas estrategias de intervención didáctica permiten que el alumnado reflexione sobre la complejidad de los problemas humanos, sociales y, en particular, religiosos, y adquiera el hábito de afrontar la resolución con relativa autonomía, mediante el tratamiento, la consulta y la búsqueda de informaciones documentales, gráficas, estadísticas, etc.. Se trata, en definitiva, de dotar al alumnado de unas herramientas adecuados para que pueda afrontar el análisis crítico de situaciones diversas. Por eso, en las estrategias por indagación, cobran especial importancia los trabajos o proyectos de investigación y el análisis exhaustivo de hechos y casos concretos, sobre todo en lo que concierne al aprendizaje de aquellos procedimientos directamente relacionados con la causalidad múltiple de los hechos y de los fenómenos sociales, culturales y religiosos. La adopción de estrategias didácticas de indagación, el trabajo intensivo centrado en determinados objetos de estudio y la profundización en casos concretos y específicos no presupone tener que renunciar al recurso de la memorización de informaciones o de contenidos. Porque el conocimiento memorizado aparece imprescindible siempre que se realice de manera comprensiva y no exclusivamente verbalista o repetitiva. Desde esta perspectiva, el aprendizaje memorístico representa una actividad cognitiva de primer orden y se convierte en un instrumento esencial para la asimilación de informaciones extensivas. En este caso, y por el hecho de tratarse de un currículum de las Illes Balears, conviene orientar sobre como casar aquello universal y aquello particular. Si las actividades de aprendizaje se presentan como problemas sobre los cuales hay que interrogarse, entonces se presentan problemas particulares, locales, insulares, baleares, sean problemas del pasado o del presente. Acontinuación, se orienta, se interroga, se dirige la lógica del pensamiento social y, una vez elaborada la información, aquella cuestión local, insular o balear podrá ser comparadapor analogías y/o diferencias con cualquier otra cuestión similar de otro ámbito social, cultural o religioso. De esta manera, no solo se pasa del pensamiento particular al universal, sino que se ve la multiplicidad de respuestas que puede tener el mismo problema y se aprovecha para extender el relativismo cultural, una de las características de la asignatura de sociedad, cultura y religión. Atendiendo a las estrategias didácticas que se han expuesto, el profesorado es quien tiene la responsabilidad de dirigir los procesos. Lo hace cuando dirige los recursos expositivos, ya que dirige la atención del alumnado sobre aquellos aspectos del conocimiento que interesa destacar, sin embargo dirige sobre todo el proceso cuando propone las actividades. Una esmerada selección de los materiales y, sobre todo, uno escrupuloso escalonamiento de las actividades resultan imprescindibles para garantizar el éxito de cualquier proceso. De este trabajo del profesorado depende que el alumnado pueda ir construyendo su propio conocimiento. En muchas ocasiones, el trabajo de aula es un trabajo cooperativo en que la interacción se vuelve imprescindible por ir construyendo el conocimiento individual y social. Para acabar, es necesario poner al alcance del profesorado y del alumnado una amplia diversidad de materiales y de recursos didácticos. De todos éstos interesan especialmente: Los materiales escritos, audiovisuales (televisión, vídeo, proyector de diapositivas, de transparencias...), cuya utilidad pedagógica es de sobra conocida. Los recursos informáticos. El ordenador y la tecnología informática ofrecen nuevas perspectivas para la enseñanza y son un recurso de enorme potencial didáctico y educativo.

Las salidas y las visitas organizadas son un complemento ineludible para la enseñanza y la comprensión de los contenidos. Sobre todo, son imprescindibles para el estudio del entorno, preferentemente desde la perspectiva de facilitar el contacto y la experiencia directa con la realidad más próxima al alumnado y el desarrollo de las actitudes de valoración, respeto y conservación del patrimonio histórico, artístico y cultural. Este tipo de actividades son generalmente atractivas y motivadoras para el alumnado y casi son las únicas que posibilitan el conocimiento directo de fuentes materiales tan importantes como son los monumentos y los restos arqueológicos.

Para la evaluación

La evaluación constituye un elemento fundamental en la práctica educativa y, por eso mismo, conforma una parte sustancial del proceso de enseñanza y aprendizaje. El sistema de evaluación es el elemento que más refleja fielmente el currículum real, es decir, la eficacia de las programaciones didácticas de cada una de las asignaturas y la viabilidad de los proyectos educativos de los centros. Los tres referentes básicos de la evaluación de los aprendizajes en la asignatura de sociedad, cultura y religión son: los objetivos generales de la asignatura, los contenidos y los criterios de evaluación. Los objetivos generales de la asignatura de sociedad, cultura y religión expresados en términos de capacidades como identificar, valorar, conocer, etc., tienen una vinculación directa con las diferentes dimensiones del contenido de la asignatura, y formulan de manera genérica lo que el alumnado tiene que adquirir, y tiene que saber hacer a lo largo del Bachillerato. Los objetivos generales conforman el referente primero de la evaluación, ya que establecen las prioridades principales de la asignatura. Los contenidos concretan las intenciones educativas de los objetivos generales. La evaluación tiene que tener en cuenta el aprendizaje que el alumnado ha alcanzado en relación con los tres tipos de contenidos, es decir, además de los conceptos propios de la disciplina, hay que centrar la atención en la evaluación de los aspectos procedimentales y actitudinales, que son fundamentales en la asignatura de sociedad, cultura y religión. En el campo procedimental está donde tendrían que invertirse, precisamente, actuaciones prioritarias: obtener, seleccionar, interpretar y contrastar, informaciones de diferente carácter (medios de comunicación social, datos estadísticos, fuentes documentales y bibliográficas, arqueológicas...), analizar las interdependencias que se producen en la explicación de los hechos, realización de informes y pequeños estudios monográficos que requieren la aplicación de las técnicas básicas del trabajo científico, participar en el debate y la discusión, etc.. En lo que concierne a los contenidos actitudinales, no hay que dudar que la asignatura sociedad, cultura y religión posibilita un tratamiento específico de determinadas actitudes y valores de gran trascendencia para el desarrollo armónico de la sociedad. En este sentido, la evaluación de aquellas actitudes relacionadas con la solidaridad, el respeto, la responsabilidad, el interés, el espíritu crítico y los valores de la paz, el rechazo a la intolerancia, etc., cobra también una especial significación en el Bachillerato. Los criterios de evaluación, finalmente, son el componente del currículum donde se concretan de manera precisa los aprendizajes del alumnado que, en relación con la asignatura, hace falta evaluar cada uno de los criterios de evaluación delimita aquellas capacidades de un ámbito determinado de contenidos que, específicamente, tendrían que alcanzarse, con qué grado y a qué nivel de aprendizaje. Por todo eso, los criterios de evaluación son un instrumento de primer orden para orientar la práctica educativa y un de los elementos del currículum más adecuados para abordar de manera efectiva la progresión individual que, de forma gradual, el alumnado realiza. En resumidas cuentas, la evaluación tiene que ser: Diversa en lo que concierne a los procedimientos de evaluación (trabajo diario, de grupo, pruebas escritas, intervenciones)y en lo que concierne a las técnicas (observación, valoración, autoevaluación, autocorrección). Funcional, porque tiene que corregir. Continua y diferenciada. Dispersa a lo largo del proceso de aprendizaje, ya que tiene que realizarse en tres momentos: al principio, durante y al final del proceso.

En el mejor de los casos la evaluación inicial, que es seguramente la más difícil de plantear y valorar, tendría que poder reducirse a un recordatorio de lo que ya se sabe. Para que eso sea posible, tendrá que tenerse especial noticia en la secuenciación de los contenidos, ya que una esmerada secuenciación permitirá, al iniciar una nueva unidad o un nuevo curso, utilizar los conocimientos del anterior. De la misma manera, tendrá que procurarse finalizar cada unidad didáctica con actividades de síntesis y/o consolidación que refuercen conocimientos que necesariamente se utilizarán en próximas unidades. La evaluación de los procesos de enseñanza consiste en determinar si la práctica educativa utilizada por alcanzar los mencionados objetivos es o no la más eficaz y adecuada. Las informaciones que proporciona la evaluación del aprendizaje del alumnado constituye, al mismo tiempo, uno de los criterios más relevantes para la evaluación de los procesos de enseñanza y de las estrategias educativas diseñadas por el profesorado. Esta evaluación la valoraremos a partir de: Los resultados de la evaluación del aprendizaje del alumnado. La evaluación de los materiales y las técnicas que hará el alumnado. Los debates entre los miembros que integran el departamento. La resolución de los problemas educativos en el aula que habrá formulado el profesorado individualmente o en grupo.

TECNOLOGÍAS DE LA INFORMACIÓN Y DE LA COMUNICACIÓN . MODALIDAD CIENCIAS Y TECNOLOGÍA.

1. INTRODUCCIÓN

Las tecnologías de la información y de la comunicación constituyen una área de conocimientos, con unos fundamentos técnicos y una base científica de gran complejidad; no obstante, su utilización ha adquirido una trascendencia evidente en el mundo actual. A lo largo del proceso formativo en la educación primaria y en la educación secundaria obligatoria, el alumnado se ha ido familiarizando progresivamente con los aspectos básicos del manejo de los ordenadores e Internet. Esta formación tiene que tener la continuidad necesaria cuando el acceso a un nivel superior de conocimiento lo requiera. Para el Bachillerato, en el ámbito de las tecnologías de la información es necesario crear una asignatura específica en la modalidad de ciencias y tecnología a causa de sus contenidos, tan importantes a la hora de utilizar los recursos propios de las asignaturas de esta modalidad y de otros que utilizan las nuevas tecnologías para el desarrollo de sus currículums. La utilización de los medios informáticos, la práctica y la generación de nuevas vías profesionales tienen que coexistir con el procesamiento de la información en general y sus aplicaciones en campos específicos.

La búsqueda de soluciones en los ámbitos de la sociedad, la ciencia y la tecnología constituyen el reto que impulsa el desarrollo de instrumentos lógicos y conocimientos útiles para la labor científica y tecnológica. El objetivo consiste en preparar el alumnado para que pueda desarrollar el tipo de trabajos que la nueva sociedad demanda, y para los que se necesita emplear las herramientas que desarrollan continuamente las nuevas tecnologías. Tiene una gran importancia el paso del trabajo individual delante del ordenador al trabajo en grupo que multiplique la producción del conocimiento y facilite la aplicación de proyectos de interés general. Los contenidos que se plantean están referidos al estado actual de desarrollo de las nuevas tecnologías en el ámbito técnico y tecnológico, pero su permanente evolución hace deseable que se produzca una periódica revisión de estos, a medida que lo exijan las novedades en su desarrollo. En este sentido, hace falta recordar que en los orígenes de las tecnologías de la información se encuentran una serie de descubrimientos en el campo de la electrónica que, con el microprocesador, culmina en un proceso que permitirá que los ordenadores, cada vez con más capacidad de tratamiento de la información y con un coste decreciente en su producción, revolucionen el procesamiento de la información. También los nuevos lenguajes de programación aumentaron su potencialidad y su versatilidad. Las telecomunicaciones incorporaron estos descubrimientos, junto con el desarrollo de nuevos materiales como la fibra óptica, y determinaron el impulso que permite hoy el desarrollo de todo un nueve entorno tecnológico gracias a la constitución de sistemas de información interactivos. Estos sistemas, aplicados a la automatización del sector servicios, aumentaron la productividad en el sector terciario, fuente mayoritaria de ocupación sobre todo a las Illes Balears. El alumnado tiene que conocer todos estos aspectos, y no sólo las aplicaciones ofimáticas o las destinadas al ocio, para poder entender el funcionamiento de las tecnologías más punteras en la actualidad. La robótica y los sistemas de diseño y fabricación asistidos cambian la concepción del trabajo industrial, abren nuevas posibilidades de trabajo productivo y mejoran las condiciones de trabajo. Amediados de los años setenta se produce el desarrollo de los principales productos electrónicos que relacionan las tecnologías de la información con el gran mercado de consumo, como son el ordenador personal y el vídeo comercial. Su difusión en la sociedad aumenta de una manera extraordinaria la dependencia de esta respeto a las industrias de nuevas tecnologías. Es necesario insistir, por lo tanto, en la manera como estas tecnologías han modificado el acceso a la información y a el aprendizaje por parte de la sociedad en la cual vivimos.

2. OBJETIVOS

La enseñanza de la tecnología de la información y la comunicación en la etapa de Bachillerato tendrá como objetivos desarrollar en el alumnado las capacidades siguientes:

1. Conocer la incidencia de las tecnologías de la información en la sociedad y en el propio ámbito del conocimiento.

2. Familiarizarse con los elementos básicos de la interfaz hombre-máquina.

3. Valorar el papel que estas tecnologías ocupan en los procesos productivos, industriales y científicos con sus repercusiones económicas y sociales.

4. Conocer los fundamentos físicos y lógicos de los sistemas atados a estas tecnologías.

5. Manejar las estrategias que permiten convertir estas tecnologías en instrumentos de diseño, simulación, fabricación y control.

6. Utilizar estas herramientas específicas por mejorar la capacidad de interpretación espacial, visual, lógica y matemática del alumnado.

7. Emplear técnicas de búsqueda, elaboración y presentación de la información con criterios de realidad científica.

8. Utilizar las herramientas propias de estas tecnologías por adquirir, analizar y transformar la información, convirtiéndola en fuente de conocimiento.

9. Usar los recursos informáticos como instrumento de resolución de problemas específicos.

10. Fomentar las estrategias que permitan emplear los instrumentos de colaboración a través de la red, de forma que se desarrolle la capacidad de proyectar en común.

3. CONTENIDOS

BLOQUE 1. LA SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN

Conceptos

1. La sociedad de la información. Difusión e implantación.

2. De la sociedad de la información a la sociedad del conocimiento.

3. Expectativas y realidades de las tecnologías de la información.

4. Aplicaciones de las tecnologías de la información al ámbito científico y técnico.

Procedimientos

1. Análisis de los acontecimientos y personajes más importantes a lo largo de la historia de las tecnologías de la información y la comunicación.

2. Análisis de las nuevas tecnologías en la actualidad y especulación del estado de la tecnología en el futuro.

3. Explicación de la utilidad que suponen los diferentes medios informáticos y de control programado a las diferentes profesiones relacionadas con la modalidad.

Actitudes, valores y normas

1. Valoración de las diversas formas de conocimiento técnico y sus aplicaciones.

2. Concienciación del desarrollo acelerado a qué está sometida nuestra comunidad y de la importancia de toda contribución que lo haga sostenible.

3. Valoración des ventajas que implican las tecnologías de la información y la comunicación en el marco de la insularidad .

4. Curiosidad por las nuevas profesiones derivadas de las TIC.

BLOQUE 2. EQUIPOS INFORMÁTICOS Y PROGRAMAS DE USO GENERAL

Conceptos

1. Diversidad de equipos y arquitecturas.

2. Informática distribuida.

3. Principales componentes físicos del ordenador y sus periféricos. Funciones y relaciones.

4. Sistemas operativos. Funciones y características. Entornos gráficos.

Procedimientos

1. Clasificación de los diferentes tipos de equipos, instalaciones y arquitecturas.

2. Análisis de la importancia de las aplicaciones distribuidas en el trabajo de equipo.

3. Reconocimiento de las prestaciones de los ordenadores y periféricos del mercado.

4. Confección del presupuesto de un equipo a medida teniendo cuenta las prestaciones y precios del momento.

5. Comparación de los sistemas operativos más utilizados del momento y descripción de las ventajas e inconvenientes de cada uno.

6. Utilización, con seguridad, de los mandos del sistema operativo utilizado en el aula a nivel de usuario.

7. Explicación de la metodología de trabajo en las instalaciones del centro.

Actitudes, valores y normas

1. Interés por el uso de las instalaciones del centro en el momento de sacar provecho en otras asignaturas.

2. Apreciación de los cambios continuos de las prestaciones y de los precios de los equipos.

3. Valoración de las aplicaciones de libre distribución y de la necesidad de programadores que las hagan.

BLOQUE 3. DISEÑO, SIMULACIÓN Y FABRICACIÓN POR ORDENADOR

Conceptos

1. Diseño asistido por ordenador.

2. Procedimiento de trabajo vectorial.

3. Ingeniería asistida por ordenador.

4. Diseño, simulación y construcción de circuitos.

5. Fabricación asistida por ordenador.

6. Diseño de piezas y verificación de propiedades físicas.

Procedimientos

1. Análisis de las diferentes herramientas existentes en función del tipo de diseño requerido.

2. Comparación del programas de diseño vectorial con los programas basados en mapas de bits.

3. Creación de diferentes dibujos en 2D con el software de diseño vectorial pertinente.

4. Creación de diferentes modelados con el software de diseño en 3D pertinente.

5. Resolución de problemas mucho sencillos de electricidad, electrónica y neumática utilizando el software de simulación adecuada.

6. Reconocimiento de las técnicas y programas CAD-CAM más empleadas en el diseño, fabricación y verificación de piezas industriales.

7. Análisis de las mejoras sociales y económicas que ha supuesto la implantación de las nuevas tecnologías a la industria.

Actitudes, valores y normas

1. Valoración de los recursos informáticos como herramientas que facilitan las tareas de expresión gráfica.

2. Reconocimiento de la importancia de las técnicas de diseño y fabricación industrial a l’hora de mejorar resultados y reducir costes.

3. Disposición a montar circuitos y sistemas de una forma virtual y no física.

BLOQUE 4. CÁLCULO y TRATAMIENTO CUANTITATIVO DE LA INFORMACIÓN

Conceptos

Conceptos básicos y funciones de los hojas de cálculo.

2. Características y finalidad de los paquetes estadísticos.

3. Programas para la resolución de problemas.

4. Lenguajes de programación para resolver problemas del ámbito científico.

5. Adquisición de datos y control por ordenador.

6. Laboratorio asistido por ordenador.

Procedimientos

1. Realización de ejercicios de cariz práctico dónde se ejemplifiquen las funciones más utilizadas en los hojas de cálculo.

2. Vinculación de los datos de una hoja de cálculo a otras aplicaciones ofimáticas.

3. Utilización de programas de análisis y cálculo matemático para la resolución de problemas cientifico-técnicos.

4. Clasificación de los lenguajes de programación más utilizados, valorando las características más destacables de cada uno de ellos.

5. Diseño de algoritmos típicos de tratamiento de datos.

6. Programación de diferentes aplicaciones relacionadas con el tratamiento de datos utilizando lenguajes de programación de alto nivel.

7. Adquisición y análisis de datos procedentes de diferentes sensores.

Actitudes, valores y normas

1. Valoración de la ayuda de las aplicaciones informáticas de cálculo en la resolución de problemas técnicos.

2. Interés por la creación de aplicaciones informáticas.

3. Rigor en el tratamiento de datos con ayuda de sistemas de adquisición.

4. Valoración de la importancia del tratamiento de los datos obtenidos para analizar nuestro entorno de una forma automatizada.

BLOQUE 5. BÚSQUEDA Y TRATAMIENTO DE INFORMACIÓN DOCUMENTAL

Conceptos

1. El tratamiento de la información: bases de datos documentales.

2. Utilización de Internet por acceder a la información.

3. Estrategias de colaboración en la red.

Procedimientos

1. Análisis y comparación de las diferentes bases de datos.

2. Conexiones a diferentes bases de datos.

3. Diseño de base de datos: creación de mesas, informes y consultas utilizando un gestor de base de datos.

4. Realización de diferentes actividades de búsqueda de información utilizando buscadores de Internet y servidores de noticias.

5. Identificación de las diferentes estrategias de colaboración en red utilizando diferentes métodos de comunicación.

Actitudes, valores y normas

1. Valoración de la potencialidad de las herramientas de comunicación utilizadas a la red Internet para los ámbitos de la educación y el trabajo a distancia.

2. Valoración de la necesidad de disponer de sistemas de comunicación fiables que contribuyan al desarrollo económico y social.

3. Valoración de la importancia de la utilización de medios informáticos como ayuda para la gestión de datos.

4. Responsabilidad en el uso de Internet y rechazo a contenidos poco éticos.

BLOQUE 6. CONTROL DE PROCESOS

Conceptos

1. Lenguajes de programación y control de procesos.

2. Componentes de un sistema de adquisición de datos y un sistema de control mediante ordenador. Tratamiento de señales.

3. Lenguajes de programación de autómatas y robots.

4. Métodos de programación.

5. Protocolos de comunicación.

Procedimientos

1. Identificación de los diferentes puertos de comunicación en los ordenadores y valoración de sus características y velocidades de transmisión.

2. Diseño de una interfaz de entrada y salida.

3. Programación de diferentes aplicaciones relacionadas con el control de interfaces de entradas y salidas utilizando lenguajes de programación de alto nivel.

4. Análisis de una instalación domótica doméstica.

5. Reconocimiento de los diferentes lenguajes de programación orientados a la automática y robótica.

6. Descripción de los diferentes protocolos de comunicación estándar entre máquinas.

Actitudes, valores y normas

1. Reconocimiento de los diferentes sistemas automáticos y robóticos.

2. Valoración de la correcta programación de un sistema robotizado por tal de lograr la flexibilidad, agilidad y autonomía en la ejecución de tareas.

3. Valoración de la importancia de la aplicación de la informática en el control de sistemas técnicos.

4. Interés por la aplicación de sistemas automáticos a la solución de problemas reales.

5. Reconocimiento de los ordenadores como pilar fundamental en el desarrollo de la tecnología.

6. Valoración de la utilización de los automatismos y los robots en la realización de tareas repetitivas, peligrosas, o no realizables por el ser humano.

4. CRITERIOS DE EVALUACIÓN

Los criterios de evaluación establecen los tipos y grado de aprendizaje que se espera que el alumnado haya logrado respeto a las capacidades que expresan los objetivos generales:

1. Analizar y valorar las influencias de las tecnologías de la información en la sociedad actual, tanto en los ámbitos de la adquisición de conocimiento, como de la producción específica.

2. Identificar los distintos elementos físicos que componen el ordenador, diferenciar sus funciones y comprender el proceso lógico que mantiene el flujo y proceso de la información.

3. Aplicar herramientas de diseño, verificación y simulación a la elaboración de un producto.

4. Hacer uso de herramientas de simulación aplicadas al análisis de sistemas técnicos.

5. Emplear herramientas de análisis cuantitativo para extraer conclusiones de series de datos objetivos.

6. Utilizar instrumentos informáticos de cálculo y estadísticos para la resolución de problemas propios del itinerario.

7. Entresacar el instrumento más adecuado para un determinado problema científico.

8. Obtener información de varias fuentes documentales, locales y remotas, y estructurar la información necesaria por abordar problemas propios de la modalidad con estas tecnologías.

9. Diseñar proyectos sencillos de control, considerando las diferentes fases de elaboración.

5. ORIENTACIONES METODOLÓGICAS

Orientación sobre la enseñanza/aprendizaje

La tecnología de la información y la comunicación, en general, y la informática, en particular, son disciplinas de un fuerte carácter instrumental. Por esto, conviene insistir mucho en la informática como medio y no como fin por si misma.

Se tienen que pensar actividades de enseñanza /aprendizaje para poner al alcance del alumnado las aplicaciones útiles a otras áreas curriculares, así como las posibilidades y nuevos campos que los abre. Las actividades tienen que ser fundamentalmente prácticas. Sin embargo, se tienen que basar en conceptos sólidos y claros por tal que el alumnado se convierta en un usuario inteligente de las herramientas informáticas. Es decir, que sepa utilizar esta rama de la tecnología en varias situaciones, escoger la herramienta más idónea, utilizar las diferentes posibilidades de búsqueda de información que nos da, conectar correctamente los periféricos principales, etc. Una parte del conocimiento de esta asignatura se imparte en tecnología en la educación secundaria obligatoria. La tecnología tiene carácter optativo desde el tercero curso. Por lo tanto, las actividades de enseñanza /aprendizaje se tienen que diseñar teniendo en cuenta la diversidad de los estudiantes que tendremos en el aula, que vendrá dada por el itinerario seguido antes de llegar al bachillerato y o/bien por la situación personal del alumnado en el sentido de la facilidad de éste por acceder a un ordenador. Para atender esta diversidad, se habrán de incluir actividades de diferente complejidad y, en algunos casos, de carácter voluntario. Se tiene que partir de los conocimientos previos por aplicar las estrategias que tienen que llevarlo a adelantar mediante la construcción de aprendizajes significativos, según los objetivos marcados. Se tiene que planificar de una manera gradual el logro de los objetivos, por tal que el alumnado no llegue a la desmotivación por carencia real de posibilidades de atribuir significado a aquello que aprende, debido al gran abismo entre sus conocimientos previos y los que se pretenden conseguir. El aprendizaje de los conceptos informáticos es muy laborioso por el carácter muy abstracto de estos; por lo tanto, hace falta plantear diferentes actividades de aprendizaje para cada concepto y así permitir que puedan madurar estos conocimientos. Es importante que se trabajen de una manera individual tantos contenidos procedimentales como se pueda, lo cual permitirá que el alumnado vaya a su propio ritmo y vaya construyendo su propio aprendizaje; por esto es necesario que cada usuario disponga de un ordenador dentro del aula. En el caso de ser dos usuarios por ordenador, las parejas se intentarán hacer con agrupaciones de un mismo nivel. Pese a que niveles muy diferentes podrían condicionar que todo el esfuerzo recayera en un de los miembros del grupo, hay la posibilidad que si el alumnado tiene predisposición a guiar a sus compañeros, pueda aparecer algún grupo con dos niveles contrapuestos. Esta asignatura tiene unos bloques muy diversos, pese a estar relacionados. De hecho, uno de sus puntos fuertes es la grande cantidad de aspectos de las TIC que se estudian y no sólo la parte de ofimática. Pero es precisamente esta gran variedad la causante también de una gran diversidad metodológica. Las siguientes orientaciones hacen referencia a los bloques de contenidos mencionados anteriormente: La sociedad de la información: empieza con un despliegue de medios multimedia dónde se estudia la historia y la evolución de los equipos destinados a procesar la información. Las mismas herramientas de exposición servirán por darse cuenta de las posibilidades de los equipos. Una ojeada a tiendas especializadas en ordenadores ayudará a asumir los grandes avances tecnológicos. Equipos informáticos y programas de uso general: el principal recurso de este bloque continúa siendo este gran escaparate que es Internet. La elaboración de un presupuesto con un límite presupuestario es una actividad mucho adecuada. También existe software especializado que muestra el interior de un PC. Si el centro dispone de ordenadores viejos o se puede permitir abrir los que se utilizan normalmente en el aula se tendrá un ejercicio insuperable a la hora de absorber estos conceptos. Diseño, simulación y fabricación por ordenador: en este bloque temático se cambia radicalmente de metodología. El eje vertebral de cada explicación y de cada ejercicio lo constituye el programa elegido para cada apartado. Apesar que existen programas para cada una de las aplicaciones que se han de estudiar, también existen paquetes que aglutinan un conjunto de aplicaciones. Cálculo y tratamiento cuantitativo de la información: en lo referente a la hoja de cálculo, la metodología a emplear se considera tradicional. Cuándo se emplea un software adecuado se procede a la realización de ejercicios, basados en la vida profesional, previa explicación de las funciones y configuraciones elementales. La programación de las celdas del hoja de cálculo proporcionará un punto de partida cuándo, más adelante, se explican algoritmos de programación. Por otra parte, la posibilidad de poder desarrollar sus propios programas hará que una grande parte del alumnado sienta fascinación por los lenguajes de programación de alto nivel. Por eso es por lo que, tras la correspondiente explicación, se diseñan ejercicios que los permita ser creativos. Entre estos ejercicios se podan incluir pequeños videojuegos, siempre mucho sencillos. Búsqueda y tratamiento de información documental: dependiente del gestor de base de datos que utilizamos la metodología que se ha de emplear será muy diferente. Existe un software que facilita la creación de mesas, informes, formularios y consultas. Este software hace esta labor más compleja, aunque proporciona más estabilidad al sistema cuando se realiza un gran volumen de transacción de datos. El tipo de actividad que más se ajusta a los conceptos referentes a la colaboración en red es la simulación de casos prácticos dónde el alumnado tiene que compartir datos utilizando diferentes protocolos. Aquí se puede practicar con clientes ftp, de correo y otro tipo software cliente-servidor. También se podan describir los protocolos VPN y los conceptos de redes inalámbricas y videoconferencia. Control de procesos utilizando una interfaz que permita el control de diferentes operadores electromecánicos. A partir de las señales procedentes de sensores se permitirá la simulación de sistemas de control programado muy similares a los empleados en la industria. Otra actividad muy recomendable es analizar el funcionamiento y programación de un brazo robótico, de autómatas programables y, si es posible, alguna máquina-herramienta de control numérico. La utilización de programas emuladores pueden facilitar este tipo de prácticas.

El carácter práctico de esta asignatura hace indispensable la utilización de una serie de recursos que constituyen su base. La mayor parte de los recursos que se han de utilizar se ubican en el aula de informática, dónde se desarrolla casi toda la actividad docente, aunque la naturaleza virtual de las instalaciones informáticas permiten el trabajo fuera de este espacio: departamentos, terminales portátiles o desde casa. Esta aula ha de estar dotada, como mínimo, del siguiente mobiliario, recursos didácticos y técnicos e instalaciones: Mobiliario. Mesas grandes, adecuadas para la ubicación de los equipos informáticos y con espacio suficiente por tomar apuntes y realizar pruebas teóricas. Asientos que permitan una postura adecuada por hacer trabajo. Armarios y estanterías para una biblioteca de aula. Pizarra, preferiblemente blanca con rotulador.

Recursos técnicos. Ordenadores: Terminales para el alumnado Terminal para el profesorado Servidor de ficheros

Software: Procesador de textos para la elaboración de toda la documentación por parte de l’alumnado. Hoja de cálculo. Programa gestor de base de datos. Programa de diseño vectorial. Software de simulación de los diferentes sistemas físicos que se han de analizar. Software de emulación de los diferentes sistemas informáticos que se han de analizar. Programa de modelado en 3D. Entorno visual de desarrollo de aplicaciones. Programa de análisis matemático. Cliente ftp. Cliente de correo electrónico y de noticias. Navegador de páginas web.

Otros: Impresora Escáner Proyector Red conectada a una línea de banda ancha. Aire acondicionado por compensar el calor producido por los equipos. Interfaz de entradas y salidas y sistemas de adquisición de datos. Componentes electrónicos y operadores electromecánicos.

Recursos didácticos. Libros relacionados con las tecnologías de la información y la comunicación. Tutoriales de lenguajes de programación y conexión de base de datos. Manuales de los equipos. Diccionarios técnicos. Software complementario por el control de la interfaz. Periféricos complementarios (web cam, cámara de fotos, etc.). Componentes y accesorios por mostrar (tarjetas de expansión, unidades de almacenamiento, etc.).

Este recurso tan importante exige una correcta configuración para aprovechar al máximo su potencial. Todos los equipos han de estar conectados en red por los siguientes motivos: Aprovechamiento de los periféricos como impresoras, escáners, etc.. Posibilitado de compartir conexión a Internet a partir de una única línea de banda ancha. Posibilidad de ubicar los ficheros del alumnado en un mismo lugar, esto provoca un ahorro de tiempo, de disquetes y, como no, de errores.

Además, es muy recomendable la conexión de los equipos a un dominio por conseguir las siguientes ventajas: Posibilidad de administrar la gran cantidad de equipos que se precisan en las aulas. La figura de un administrador de dominio facilita notablemente esta tarea. Así se puede hacer la instalación de muchos componentes de forma remota. Configuración de los equipos con un nivel de seguridad elevado. Los usuarios de estos equipos son personas con mucha curiosidad y ganas de aprender cosas, que puede ser no se encuentran en el currículum. Es por eso que a veces se producen desconfiguraciones que resultan fatales para la integridad de los ordenador. Este hecho comporta la pérdida de un terminal de forma temporal. La validación del alumnado como usuario impide fácilmente la desconfiguración del sistema o el borrado de ficheros críticos. Ubicación del trabajo del alumnado a unas carpetas personales, de manera que sólo el usuario y su profesorado pueda acceder a sus ficheros.

Son muchas las razones para la utilización de software libre y aplicaciones gratuitas. La principal de estas es el gran ahorro presupuestario a la hora de montar el aula de informática. Es por esto, y porque permiten cubrir casi todas las necesidades, que se recomienda este tipo de programas. Pero a veces el programa en cuestión tiene una configuración, interfaz o estabilidad que no hace práctica su utilización por parte del alumnado. Es en este caso que se puede valorar esta otra alternativa de pago, siempre y cuando el precio quede justificado por su calidad y horas de uso. En lo referente a los entornos de desarrollo de aplicaciones hace falta decir que no existen demasiados. Uno de los factores que se tienen que considerar es, lógicamente, el grado de conocimiento del lenguaje de programación por parte del profesorado que lo ha de impartir, pero siempre a partir de un presupuesto razonable. Otro factor es el precio. En este aspecto siempre se tiene que considerar el hecho que existen paquetes de desarrollo de franco. También es muy interesante que el entorno elegido tenga alguna de las siguientes características: Que sea visual, basado en componentes. Que sea multiplataforma, es decir, que funcione en diferentes sistemas operativos. Que tenga acceso sencillo a los puertos de comunicación del ordenador. Que tenga la posibilidad de conectarse a diferentes bases de datos.

Para la evaluación

Actualmente existe una grande diversidad con respecto a los conocimientos informáticos del alumnado. Algunos de ellos utilizan el ordenador asiduamente y otros o no tienen o sólo lo utilizan para actividades lúdicas. Por esto es muy necesaria la realización de una exploración de preconceptos mediante una prueba inicial a pesar que no exista una evaluación inicial en Bachillerato. En esta prueba se detectará el grado de conocimientos previos que se tiene de campos como la informática a nivel de usuario, la electricidad, la electrónica, etc. . A partir de aquí las herramientas más importantes para la evaluación del alumnado por parte del profesorado son las siguientes: Realización de ejercicios relacionados con la utilización del software. Realización de trabajos de búsqueda y recopilación de información. Valoración diaria del trabajo desarrollado por el alumnado tanto de forma individualizada como en equipo. Valoración del grado de implicación mediante debates y exposiciones. Realización de pruebas objetivas individuales de cariz teórico. Realización de pruebas prácticas: este tipo de pruebas están condicionadas por el número de usuarios por ordenador. Aun cuando lo ideal sería un único usuario por equipo, también sería viable, con algunas matizaciones, hacer una prueba de forma conjunta entre dos estudiantes. De ninguna manera se recomiendan más de dos usuarios por ordenador. En el caso de no poder hacer las pruebas prácticas de forma individual, el profesorado intentará tener en cuenta que el peso del trabajo no recaiga sólo en uno de los miembros del grupo.


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