Norma Foral 3/1994, de 2 de junio, de montes y administracion de espacios naturales protegidos - Boletín Oficial de Bizkaia de 28-06-1994

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  • Ámbito: Bizkaia
  • Estado: VIGENTE
  • Fecha de entrada en vigor: 18/07/1994
  • Boletín: Boletín Oficial de Bizkaia Número 0
  • Fecha de Publicación: 28/06/1994
  • Este documento NO tiene versiones

Preambulo

Hago saber que las Juntas Generales de Bizkaia han aprobado en su Sesión Plenaria de fecha 2 de junio de 1994, y yo promulgo y ordeno la publicación de la Norma Foral 3/94, de Montes y Administración de Espacios Naturales Protegidos, a los efectos de que todos los ciudadanos, particulares y autoridades, a quienes sea de aplicación,la guarden y hagan guardar.

Bilbao, a 8 de junio de 1994.

 

El Diputado General, Jose Alberto Pradera Jauregi.

PREAMBULO.

Los montes y áreas forestales aparecen cada vez más como unos bienes susceptibles de producir efectos beneficiosos de muy diversa naturaleza. Por un lado son elementos fundamentales para la protección y conservación de los suelos, la preservación de la flora y fauna, el paisaje, el ciclo hídrico; por otro pueden ser objeto de explotación y aprovechamiento forestal, con una incidencia económica considerable en el Territorio Histórico de Bizkaia; por último están llamados a satisfacer las necesidades socio-culturales que una sociedad que ha alcanzado un elevado índice de desarrollo urbano como es la bizkaina, requiere para el disfrute con la naturaleza.

Esta es la situación a que responde la presente Norma Foral, llamada a articular jurídicamente la acción forestal en el Territorio Histórico de Bizkaia. Una actuación ordenada sobre la cubierta forestal conlleva una protección eficaz sobre los suelos y prevención de la erosión, una gestión de los recursos hídricos y manejos de las cuencas hidrográficas estabilizando las partes altas y limitando los daños en las partes bajas o dominadas.

Debe destacarse y acentuarse el esfuerzo por gestionar las masas forestales públicas y privadas a través de instrumentos planificadores, teniendo en cuenta el largo plazo en la consecución de objetivos y resultados. En el aspecto de la investigación deben tomarse medidas para la mejora genética de la planta utilizada en las repoblaciones. Finalmente debe dirigirse la acción pública a la ordenación integrada de los espacios rurales, el uso racional de los suelos, el mantenimiento de la población rural y el incremento del recurso forestal como productor de bienes y servicios.

Por otra parte, es también preciso abordar la regulación de la actuación de los Organos Forales de este Territorio Histórico de aquellos espacios naturales protegidos así declarados cuya gestión les corresponda, dirigida a la consecución de los objetivos de conservación de la naturaleza, protección de especies animales y vegetales, desarrollo de la población rural equilibrado y respetuoso con el medio natural, etc.

La Constitución Española de 1978, en su artículo 45.2 dispone que los poderes públicos velarán por la utilización racional de todos los recursos naturales, con el fin de proteger y mejorar la calidad de vida y defender y restaurar el medio ambiente, apoyándose en la indispensable solidaridad colectiva. Conforme con esta declaración, el artículo 2 de la Ley 4/1989, de 27 de marzo de Conservación de los Espacios Naturales y de la Flora y Fauna Silvestre, establece como principios inspiradores de la misma, entre otros la utilización ordenada de los recursos, garantizando el aprovechamiento sostenido de las especies y de los ecosistemas, su restauración y mejora, y la preservación de la variedad, singularidad y belleza de los ecosistemas naturales y del paisaje.

Encomienda el mismo artículo a las Administraciones Públicas competentes, garantizar que la gestión de los recursos naturales se produzca con los mayores beneficios para las generaciones actuales, sin merma de su potencialidad para satisfacer las necesidades y aspiraciones de las generaciones futuras así como velar por el mantenimiento y conservación de los recursos naturales existentes, con independencia de su titularidad o régimen jurídico, atendiendo a su ordenado aprovechamiento y a la restauración de sus recursos renovables.

Asimismo, el artículo 9.2 de la misma Ley dispone que, la acción de las Administraciones Públicas en materia forestal se orientará a lograr la protección, restauración, mejora y ordenado aprovechamiento de los montes, cualquiera que sea su titularidad y su gestión técnica deberá ser acorde con sus características legales, ecológicas, forestales y socioeconómicas, prevaleciendo en todo caso el interés público sobre el privado.

El Pleno del Parlamento Vasco en sesión de 5 de junio de 1992 examinó la comunicación del Gobierno Vasco sobre Plan Estratégico Rural Vasco. Líneas Generales de Actuación 1992-1996 adoptando varias resoluciones relativas al sector forestal y el medio natural, cuyos principios se incorporan al presente texto.

La actuación pública y privada en materia forestal debe estar atenta también a las orientaciones provenientes de las Instituciones Comunitarias, tendentes a promover planes forestales que permitan la mejor coordinación de las políticas forestales de los países miembros y armonizar mejor las acciones forestales comunitarias con los correspondientes de cada país, dando coherencia a la acción comunitaria en un sector que tantas implicaciones tiene con la agricultura, las formas de población rural, la cultura y la conservación del medio natural.

Se es consciente por último, de que la presente Norma Foral no agota la materia forestal por lo que habrán de proveerse mecanismos de coordinación y cooperación entre las Administraciones con distintas competencias en materias conexas con la materia objeto de la misma, así como entre la Administración Forestal y las Entidades Locales y Asociaciones Públicas y Privadas, para la integración y consecución de los objetivos globales del Sector. En este punto merece especial consideración el establecimiento de mecanismos que permitan la relación entre la ordenación y producción forestal y el sector transformador en sus diversos niveles.

Expuesto cuanto antecede, la Norma Foral, en su Título preliminar define el ámbito de aplicación, que se extiende a todos los montes y áreas forestales ubicadas en el Territorio Histórico de Bizkaia y enuncia los principios rectores y objetivos básicos de la política forestal, en línea con lo antes expuesto.

El Título I, en su único artículo define los órganos que componen la Administración Forestal del Territorio Histórico de Bizkaia,que se centra en el Departamento de Agricultura.

El Título II aborda el concepto legal de monte y la clasificación y régimen de los mismos.

Se define el concepto legal de montes, que nos va a permitir delimitar el ámbito de aplicación de la Norma por razón de la materia.

Se establecen los distintos criterios de clasificación, que darán lugar a la aplicación de un específico régimen jurídico para cada tipo de montes, en función de su titularidad, pública o privada, y sus cualidades, definiendo el modo de utilización de los bienes en este y en los títulos siguientes, entendiendo que esta definición es competencia de los poderes públicos conforme a la función social de la propiedad, recogido en el artículo 33.2 de la Constitución, de especial incidencia en la configuración de la propiedad forestal. Se dedica una mención expresa a los montes integrados en espacios naturales, reconociendo su particular régimen jurídico. Se regulan los Catálogos de Montes de Utilidad Pública y Montes Protectores de Bizkaia, así como aspectos esenciales del régimen jurídico de los montes, especialmente de los montes de utilidad pública, como son el deslinde, amojonamiento y gravámenes u ocupaciones en montes de utilidad pública.

El Título III trata del aprovechamiento de los montes y áreas forestales basado en el objetivo de armonización entre su aprovechamiento forestal con la conservación y mejora del medio natural, estableciendo los instrumentos planificadores, que serán los Planes de Ordenación, donde se determinará el régimen de gestión integral del monte, los Planes Técnicos, donde se plantea un régimen de gestión y explotación parcial del monte y los Planes Anuales de aprovechamiento y mejora. Al mismo tiempo se determina el régimen de aprovechamiento forestal de los distintos montes y se regulan otros aprovechamientos de que son susceptibles, con especial incidencia en el pastoreo, bajo el principio de su compatibilidad con la conservación y mejora de los montes para los de utilidad pública y protectores y del mantenimiento del equilibrio silvo-pastoral en los demás montes y en el uso recreativo, que se somete a determinados criterios. Por último, el presente Título hace referencia a temas importantes como son las industrias forestales y las Agrupaciones, voluntarias u obligatorias, de montes.

El Título IV se dedica al tratamiento del régimen de repoblaciones y mejoras en los distintos montes. Se incorporan novedades importantes en dicho Título, en el que se establece un sistema de tutela más intenso de las repoblaciones en todo tipo de montes, con el fin de que las repoblaciones se realicen con la máxima armonización posible respecto de la conservación de los suelos, la diversidad de fauna y flora y los recursos hídricos. Se preven, conforme a los objetivos perseguidos el establecimiento de un régimen de ayuda técnica, anticipos y subvenciones a los titulares de los distintos montes, para atender a las repoblaciones y trabajos en los montes bajo aquellos criterios así como para el fomento de las repoblaciones forestales en los terrenos adecuados para ello, pudiendo llegar, en los montes de utilidad pública y protectores, previo acuerdo con el titular, a la ejecución de inversiones directas de la Administración, sin necesidad de fijar contraprestación alguna, para determinadas inversiones. Se regula asimismo la problemática de las plagas y enfermedades forestales, atendiendo a los aspectos de vigilancia, prevención, localización y estudio de las mismas, así como actuaciones en determinados casos. En materia de incendios forestales, y teniendo presente la delimitación competencial, se regulan aspectos relativos a la prevención y defensa de los mismos, introduciendo la inmodificabilidad de los usos forestales en montes incendiados, a fin de proceder a su restauración y regeneración. Se aborda, en fin, la problemática de las distancias entre repoblaciones forestales y parcelas colindantes, buscando la necesaria compatibilización entre las mismas.

El Título V trata de la Administración de los Espacios Naturales Protegidos regulando la organización y funciones de los órganos de gestión, las finalidades de dicha gestión y creando el Registro de Espacios Naturales Protegidos.

En esta materia es muy importante la mayor coordinación con los Organos competentes de las Instituciones Comunes de la Comunidad Autónoma para la consecución de los objetivos perseguidos con la declaración de cada espacio protegido, cuyo régimen corresponde definir a aquella administración.

El Título VI actualiza el régimen sancionador, estableciendo las distintas infracciones y sanciones, sus cuantías y los órganos competentes para imponerlas, recogiendo también otros aspectos importantes relativos a la indemnización de daños y perjuicios y la prescripción.

La Ley 27/1983, de 25 de noviembre (Parlamento Vasco. de Relaciones entre las Instituciones Comunes de la Comunidad Autónoma del País Vasco y los Organos Forales de sus Territorios Históricos constituye para Bizkaia el marco competencial actual que le faculta para abordar, con carácter de competencia exclusiva, el régimen jurídico de los montes, aprovechamientos forestales, conservación y mejora de suelos agrícolas y forestales en los términos establecidos en los artículos 7a., 9 y 8.1 de dicha Ley. Asimismo, de acuerdo con lo previsto en el artículo 7c), 3 y 4 y 8.3 de la misma Ley se regula la materia relativa a la Administración de aquellos Espacios Naturales Protegidos cuya gestión corresponde a este Territorio Histórico, y defensa contra incendios. Todo ello con respecto a lo dispuesto en el artículo 149.1.23a de la Constitución, que reserva al estado la legislación básica sobre montes y aprovechamientos forestales y a lo igualmente dispuesto en el Estatuto de Autonomía para el País Vasco y en la ya citada Ley 27/1983, de 25 de noviembre, respecto de las demás materias reguladas en esta Norma Foral.


TÍTULO PRELIMINAR. DISPOSICIONES GENERALES.
Artículo 1. Normativa aplicable.

El régimen jurídico aplicable a los montes o áreas forestales del Territorio Histórico de Bizkaia se regirá por las determinaciones de la presente Norma Foral, por cuantas disposiciones se dicten en su desarrollo y, subsidiariamente, por las normas de derecho público o privado relativas a la materia.

El régimen jurídico aplicable a la Administración de los espacios naturales protegidos se regirá por lo dispuesto en esta Norma Foral y disposiciones de desarrollo, sin perjuicio de lo dispuesto en la legislación vigente en materia de Conservación de la Naturaleza.


Artículo 2. Ambito de aplicación.

La presente Norma Foral es de aplicación a todos los montes y áreas forestales que se hallen ubicadas total o parcialmente en el Territorio Histórico de Bizkaia, sin perjuicio, en este último supuesto, de la pertinente cooperación y coordinación con otras Administraciones públicas, especialmente cuando la efectiva protección del patrimonio forestal así lo requiera, en los términos que la Ley establezca.


Artículo 3. Principios rectores de la política forestal.

1. Toda actuación forestal, cualquiera que sea la naturaleza de ésta y el titular o promotor de la misma, deberá responder al principio de coordinación entre los intereses ecológicos y sociales del patrimonio forestal con los intereses económicos de los que sean susceptibles tales explotaciones, mediante una gestión forestal respetuosa con el Medio Natural y eficaz en el suministro permanente y predecible de bienes y servicios.

2. En cualquier caso, y siempre que el perseguible equilibrio anteriormente señalado no fuera posible lograrlo, toda actuación relativa al uso o aprovechamiento de las áreas forestales estará supeditada a la protección, conservación y fomento de las mismas, garantizando la diversidad y permanencia de los montes arbolados, delimitando, ordenando y articulando el territorio forestal y el continuo ecológico y paisajístico.

3. Con el propósito de defender y corregir los efectos causados por la erosión, deberán prevalecer las acciones tendentes a procurar la conservación y, en su caso, la recuperación de las áreas forestales sobre aquellas otras actuaciones de las que sean susceptibles las citadas áreas.

4. En todo caso, cualquier uso o aprovechamiento de los montes o áreas forestales del Territorio Histórico de Bizkaia, deberá estar precedido de cuantos planes, programas, proyectos, permisos o autorizaciones de la Diputación Foral fueren precisos en aplicación de la presente Norma Foral.


Artículo 4. Objetivos básicos.

Constituyen objetivos básicos de la presente Norma Foral, los siguientes:

  1. Conservar y proteger los valores socio-ecológicos de los montes y áreas forestales del Territorio Histórico, así como promover e impulsar la ampliación y mejora de las mismas, especialmente aquellas con capacidad de autoregeneración y evolución hacia ecosistemas originarios.

  2. Mantener y, en su caso, recuperar las condiciones y características de los terrenos forestales, así como adoptar las medidas tendentes a evitar la erosión y degradación de los mismos.

  3. Recuperar y rescatar para los usos y aprovechamientos que les sean propios, las áreas forestales degradadas por actividades o intervenciones contrarias a sus propias características y naturaleza.

  4. Ordenar y regular el uso y aprovechamiento de los montes y áreas forestales del Territorio Histórico, estableciendo las condiciones y medidas que posibiliten la compatibilidad de las producciones forestales y sus sectores económicos asociados, sin menoscabo de la protección y defensa de sus valores naturales y ecológicos de las citadas áreas.

  5. Fomentar e impulsar la cooperación y coordinación entre las Administraciones con competencias en la materia o materias conexas con los montes o áreas forestales, así como entre la Diputación Foral y Entidades Locales o Asociaciones Públicas o Privadas, con el propósito de hacer real y efectiva la defensa y protección de los suelos forestales.

  6. Impulsar y favorecer las agrupaciones y concentraciones de montes.

  7. Impulsar la elaboración de un Plan de delimitación de los montes de utilidad pública o protectores, según proceda, para aquellos montes o áreas forestales en los que concurran características especiales susceptibles de protección.

  8. Impulsar y favorecer la colaboración y asociacionismo entre los sectores implicados en la producción, explotación, transformación y comercialización de los productos y recursos forestales e, incluso, de aquellas materias que no siendo propiamente forestales, su yacimiento se halle enclavado dentro del área de afección del monte.

  9. Promover y fomentar cuantas actuaciones se dirijan al estudio e investigación silvícola de los montes y áreas forestales del Territorio Histórico.

  10. Impulsar el sostenimiento socio-económico de las poblaciones afectadas a través de la explotación coordinada y equilibrada de los recursos forestales.

  11. Regular las actividades socio-culturales que pudieran practicarse en los terrenos forestales, siempre bajo el principio de respeto a la naturaleza y al entorno en el que se ejerciten.


TÍTULO I. LA ADMINISTRACION FORESTAL DEL TERRITORIO HISTORICO DE BIZKAIA.
Artículo 5. Administración forestal.

La Administración Forestal del Territorio Histórico de Bizkaia, estará constituida por aquellas Autoridades, Organismos, Secciones, Comisiones o Comités que dependan de la Excma. Diputación Foral, a los cuales les corresponderá aplicar y velar por el efectivo cumplimiento de la normativa vigente en esta materia, así como recabar la colaboración de cuantos particulares o Entidades públicas o privadas fuera preciso en orden a procurar la conservación y mejora del patrimonio forestal.


TÍTULO II. CONCEPTO Y CLASIFICACION DE LOS MONTES.
CAPÍTULO I. CONCEPTO LEGAL DE MONTE.
Artículo 6. Concepto.

1. Se entenderá por monte o área forestal a los efectos de la presente Norma Foral, lo siguiente:

  1. Los terrenos rústicos en los que vegeten o puedan vegetar, espontáneamente o previa siembra o plantación, especies o comunidades forestales, sean arbóreas, arbustivas, de matorral o herbáceas.

  2. Los terrenos incultivados o yermos situados en los límites de los montes o áreas forestales que sean necesarios para la protección de éstas, así como aquellos otros que aún habiendo estado sometidos a cultivo agrícola, constituyan enclaves en los montes o áreas forestales cuyo cultivo se haya abandonado por un plazo superior a tres años.

  3. Igualmente, son terrenos forestales aquellas superficies agrícolas que hallándose ubicadas en el interior de los montes o áreas forestales o en los límites de éstas, tengan una extensión inferior a la unidad mínima de cultivo.

  4. Cualesquiera terrenos rústicos que como consecuencia de sus características o situación fueran incluidos por el Departamento de Agricultura dentro de los proyectos de reforestación, protección y corrección de la erosión, mejora paisajística del entorno o cualesquiera otras actuaciones de carácter silvícola.

  5. Se consideran también montes los prados y pastizales de regeneración natural, las pistas y caminos forestales y, en general, las superficies ocupadas por las infraestructuras forestales.

2. Se considerarán como terrenos forestales temporales los terrenos agrícolas que, conforme a los antecedentes catastrales disponibles, hayan tenido un uso agrícola en el pasado y circunstancialmente sean objeto de explotación selvícola.

3. No se reputarán montes a efectos de esta Norma Foral los terrenos que, formando parte de una explotación agropecuaria y sin estar cubiertos apreciablemente con especies de carácter forestal, resultaren necesarios para atender al sostenimiento de la propia explotación.


CAPÍTULO II. CLASIFICACION Y REGIMEN DE LOS MONTES.
SECCIÓN I. CLASIFICACIÓN.
Artículo 7. Clasificación de los montes por razón de su titularidad.

1. Los montes y áreas forestales, por razón de su titularidad, se clasifican en públicos y privados.

2. Son montes públicos los del Territorio Histórico de Bizkaia, los de las Entidades Locales, los de las Asociaciones de Derecho Público y, en general, los de cualquier Institución o Administración Pública del Territorio Histórico de Bizkaia.

3. Se consideran públicos, igualmente, los montes cuyo aprovechamiento, dominio útil o parte de él corresponda a cualesquiera de las Entidades señaladas en el apartado anterior.

4. En los supuestos consignados en el punto 3 del presente artículo, la Institución o Administración de que se trate podrá adquirir la propiedad total del monte, para lo cual será preceptiva la incoación del oportuno expediente expropiatorio.

5. Son montes privados aquellos cuya titularidad la ostentan personas físicas o jurídicas, ya sea individualmente o en régimen de copropiedad, distintas a las indicadas en el punto 2 de este artículo.


Artículo 8. Clasificación de los montes por razón de sus cualidades.

1. Los montes y áreas forestales, por razón de sus cualidades, se clasifican en montes protectores, montes de especial protección y otros montes.

2. Podrán ser declarados protectores aquellos montes o áreas forestales de titularidad pública o privada que se hallen comprendidos en alguno de los siguientes casos:

  1. Los situados en cabeceras de cuencas hidrográficas y aquellos otros que contribuyan decisivamente a la regulación del régimen hidrológico, evitando o reduciendo aludes, riadas e inundaciones y defendiendo poblaciones, cultivos o infraestructuras.

  2. Que se encuentren en las áreas de actuación prioritaria para los trabajos de conservación de suelos frente a procesos de erosión y de corrección hidrológico-forestal.

  3. Que eviten o reduzcan los desprendimientos de tierras o rocas y el aterramiento de embalses y aquellos que protejan cultivos e infraestructuras contra el viento.

  4. Que se encuentren en los perímetros de protección de las captaciones superficiales y subterráneas de agua.

  5. Que se encuentren formando parte de aquellos tramos fluviales de interés ambiental incluidos en los planes hidrológicos de cuencas.

3. La Diputación Foral de Bizkaia podrá declarar de especial protección los montes de titularidad pública o privada que presenten, entre otras, algunas de las siguientes características:

  1. que contribuyan a la conservación de la diversidad biológica, a través del mantenimiento de los sistemas ecológicos, la protección de la flora y la fauna o la preservación de la diversidad genética.

  2. Que constituyan o formen parte de espacios naturales protegidos, áreas de la Red Natura 2000, reservas de la biosfera u otras figuras legales de protección, o se encuentren en sus zonas de influencia, así como los que constituyan elementos relevantes del paisaje.

  3. Que estén incluidos dentro de las zonas de alto riesgo de incendio.

  4. Por la especial significación de sus valores forestales.

4. Los montes públicos podrán ser o no de utilidad pública. Son de utilidad pública los montes públicos ya declarados así y los que se declaren en lo sucesivo por estar comprendidos en alguno de los siguientes supuestos:

  1. Que cumplan alguna de las características enumeradas en los apartados anteriores.

  2. Los que, sin reunir plenamente en su estado actual las características de los montes protectores o de especial protección, sean destinados a la restauración, repoblación o mejora forestal con los fines de protección de aquellos.


Artículo 9. Calificación urbanística de los montes de utilidad pública y protectores.

1. Los montes de utilidad pública y protectores serán considerados y calificados como no urbanizables de protección especial por los distintos instrumentos de Planeamiento Urbanístico. Cualquier modificación de esta calificación requerirá aprobación expresa del Departamento de Agricultura.

2. La anterior calificación no afectará a las obras y trabajos de utilidad pública o interés social así declarados por la Ley, incluidos en instrumentos de Ordenación Territorial o Urbanística o aprobados por las Administraciones competentes para su ejecución los cuales se regirán por su normativa específica, sin perjuicio de lo dispuesto en esta Norma Foral.


Artículo 10. Montes integrados en espacios naturales.

1. Los montes o áreas forestales integradas en espacios naturales protegidos se regirán por la legislación específica vigente en la materia.

2. No obstante, en dichos terrenos forestales será de aplicación lo dispuesto en la presente Norma Foral en todo aquello en lo que no se oponga a lo establecido por la normativa específica.


SECCIÓN II. MONTES DE UTILIDAD PÚBLICA.
Artículo 11. Declaración de la utilidad pública.

Corresponde realizar la declaración de utilidad pública al Consejo de Gobierno, previa incoación del oportuno expediente administrativo, a propuesta de la Entidad titular del monte o del Departamento Foral de Agricultura, en el que necesariamente deberán ser oídas las partes interesadas.


Artículo 12. Procedimiento.

1. El procedimiento para la declaración de la utilidad pública de los montes o áreas forestales del Territorio Histórico se iniciará, de oficio o a instancia de parte, por la Dirección General de Montes y Espacios Naturales del Departamento de Agricultura.

2. Incoado el expediente administrativo, la Dirección General de Montes y Espacios Naturales redactará una Memoria expresiva de las circunstancias que, de conformidad con lo establecido en el artículo 8, acrediten la conveniencia de la declaración.

3. A tal efecto, por la citada Dirección se recabarán cuantos informes y observaciones se consideren oportunos, debiendo tenerse en cuenta tanto las alegaciones formuladas por la Entidad Pública afectada como por los particulares o Instituciones interesadas, para lo cual se abrirá un período de información pública por un plazo mínimo de treinta días a contar desde la publicación del anuncio en el tablón de anuncios del Ayuntamiento del Municipio, o en su caso, Municipios en que radique el monte.

4. Finalizada la tramitación del expediente administrativo, éste se remitirá junto con la propuesta de resolución efectuada al Diputado Foral titular del Departamento, el cual a la vista de lo actuado elevará la correspondiente propuesta a la Diputación Foral que, mediante Decreto acordará en su caso, la declaración de utilidad pública de los montes o áreas forestales que hubieran sido objeto de ella. Contra dicha resolución podrá interponerse recurso contencioso-administrativo, previa comunicación al Organo que dictó el acto impugnado, en los casos y forma previstos en las Leyes.

Transcurridos doce meses desde la presentación de la solicitud instando la declaración de utilidad pública de un monte o área forestal sin que se hubiera adoptado resolución expresa, se entenderá desestimada aquella, con los efectos establecidos en la Ley 30/92 de 26 de noviembre, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común.

5. Los montes o áreas forestales ya declaradas y las que se declaren de utilidad pública, se inscribirán en el Catálogo de Montes de Utilidad Pública del Territorio Histórico de Bizkaia.

6. Cuando las causas que motivaron la declaración de utilidad pública del monte o área forestal de que se trate hubieran desaparecido, éste, previa incoación del oportuno expediente administrativo, el cual se tramitará de conformidad con el procedimiento establecido en los apartados anteriores, será excluído del citado Catálogo.

7. Las reclamaciones sobre inclusión o exclusión de los montes o áreas forestales del Catálogo que no se refieran a cuestiones de índole civil, tendrán carácter administrativo y, por consiguiente, se tramitarán ante este Orden Jurisdiccional.

8. Si la reclamación versare sobre la titularidad del monte asignada en el Catálogo o sobre cualquier otra cuestión de carácter civil, se estará a lo dispuesto en el artículo 18.


Artículo 13. Catálogo de Montes de Utilidad Pública.

1. El Catálogo de Montes de Utilidad Pública es un registro público de carácter administrativo en el que se incluirán todos los montes y áreas forestales que hayan sido declarados de utilidad pública, pertenecientes tanto al Territorio Histórico de Bizkaia como a las Entidades Locales y demás Entidades o Asociaciones de derecho público.

2. Las inclusiones y exclusiones del Catálogo deberán realizarse mediante Decreto Foral del Consejo de Gobierno. Las modificaciones sucesivas que fuera procedente efectuar serán aprobadas mediante Orden del Diputado Foral de Agricultura.


Artículo 14. Formalización.

1. El Catálogo se formalizará en un Registro, el cual estará constituido por libros foliados en los que se reflejarán las circunstancias señaladas en la presente Norma Foral, llevándose un libro por cada Término Municipal.

2. La Oficina del Catálogo radicará en las Dependencias del Departamento de Agricultura, la cual será pública, pudiendo las Entidades o particulares que lo consideren oportuno solicitar cuantas certificaciones estimen pertinentes. Tales certificaciones serán emitidas por el Servicio de Montes y harán referencia a la totalidad de los datos registrales o a circunstancias concretas que hayan sido señaladas en la solicitud.


Artículo 15. Contenido del Catálogo.

1. En el Catálogo se inscribirán, correlativamente numerados, los montes o áreas forestales de utilidad pública del Territorio Histórico, debiendo reflejarse en él las siguientes circunstancias:

  1. La denominación, si la tuviera, y pertenencia.

  2. Los linderos y su cabida con la mayor precisión posible.

  3. La especie o especies principales que lo pueblan.

  4. Las cargas o gravámenes de cualquier clase que recaigan sobre los terrenos catalogados. Se indicará con detalle el titular del derecho, la naturaleza jurídica de la carga o gravamen, sus características y su duración.

  5. Cualquier otra circunstancia que se considere conveniente para una más exacta identificación del monte o área forestal.

2. Se reflejan en el Catálogo los datos registrales del monte o área forestal de que se trate cuando éste hubiera tenido acceso al Registro de la Propiedad.

3. Cuando un monte de utilidad pública estuviera situado en terreno de dos o más Términos Municipales, se abrirán folios independientes en cada uno de los libros, con expresión de todas y cada una de las circunstancias consignadas en los apartados anteriores manteniéndose, no obstante, la misma denominación y pertenencia.

4. Cualquier inscripción que se practique en el Catálogo deberá ir acompañada de un plano del monte o área forestal, a la escala y con los requisitos técnicos que se señalen por la Dirección General de Montes y Espacios Naturales.

5. La denominación del monte catalogado, se hará teniendo en cuenta la documentación histórica municipal, siguiendo las pautas de la toponomástica y de acuerdo con el artículo 10 de la Ley 10/1982 (Ley Básica de Normalización del Uso del Euskera).


Artículo 16. Presunción posesoria.

1. La inclusión de un monte o área forestal en el Catálogo dará lugar a la presunción posesoria en favor de la Entidad Pública a cuyo nombre figure, sin que ésta pueda ser discutida por medio de interdictos o de procedimientos especiales, en los términos establecidos en la vigente Legislación de Montes.

2. El reconocimiento por el Departamento de Agricultura, en la vía administrativa previa a la judicial o en procedimiento de deslinde de una posesión a favor de sujeto distinto del titular, determinará el estado posesorio a reserva del resultado del juicio declarativo correspondiente.


Artículo 17. Inscripción registral.

1. Los montes o áreas forestales catalogadas se inscribirán en el Registro de la Propiedad a favor de su titular según el Catálogo, mediante certificación expedida por la Diputación Foral de Bizkaia, de conformidad con lo dispuesto en la legislación hipotecaria.

2. Igualmente, serán inscritos todos los actos o contratos inscribibles que tengan por objeto un monte catalogado, tales como deslindes, concesiones o servidumbres.


Artículo 18. Reclamación previa.

1. No se admitirá demanda alguna en la que se planteen cuestiones relacionadas con la titularidad de los montes catalogados, sin haberse cumplido el requisito de la reclamación administrativa previa ante la Diputación Foral y la Entidad titular según el Catálogo.

2. La reclamación previa a la que se refiere el apartado anterior se resolverá por el Diputado Foral Titular del Departamento, previa audiencia de la Entidad propietaria por término de 30 días para alegaciones, con la advertencia de que la no evacuación del trámite se entenderá como oposición a la reclamación.

3. Si la Entidad propietaria se opone expresa o tácitamente a la reclamación, se dictará resolución en este sentido abriéndose la vía ordinaria.

4. Si la citada Entidad se allana a la pretensión, el Departamento de Agricultura resolverá lo procedente sin quedar vinculado por el allanamiento.

5. En los supuestos en los que se promuevan juicios declarativos ordinarios de propiedad de montes Catalogados de Utilidad Pública, será parte demandada, aparte de la Entidad propietaria, la Diputación Foral de Bizkaia.


Artículo 19. Prescripción y disposición.

1. Los montes públicos de utilidad pública o catalogados serán imprescriptibles, inalienables e inembargables mientras por la Diputación Foral y previa incoación del oportuno expediente, no hayan sido desafectados del uso o servicio al que estuvieran adscritos.

2. Los montes públicos o áreas forestales de propiedad patrimonial solo podrán adquirirse por prescripción mediante su posesión en concepto de dueño, pública, pacífica y no interrumpida durante treinta años.

3. Se entenderá interrumpida la prescripción cuando la Diputación Foral o Entidad titular del monte haga suyos los aprovechamientos forestales, imponga sanciones por intrusismo o realice cualquier otro acto de carácter posesorio.

4. La disposición de los montes o áreas forestales patrimoniales se regirá por la legislación reguladora de los bienes de las distintas Administraciones o Instituciones Públicas.


Artículo 20. Exclusiones del Catálogo.

1. La exclusión de un monte o área forestal del Catálogo requerirá que por la Administración Forestal se declare la pérdida de la utilidad pública previa incoación del oportuno expediente administrativo, para lo cual se seguirá el mismo procedimiento que el señalado para la inclusión, en el que se deberá acreditar que el monte ya no reune las condiciones que en su día determinaron su catalogación.

2. La exclusión parcial o permuta de una parte no significativa de un monte catalogado podrá ser autorizada por la Diputación Foral de Bizkaia mediante Decreto Foral, siempre que suponga una mejor definición de la superficie del monte o una mejora para su gestión y conservación.


Artículo 21. Tanteo y retracto de enclaves.

1. Las Administraciones públicas propietarias de montes o áreas forestales catalogadas, podrán ejercitar los derechos de tanteo y retracto en toda transmisión a título oneroso de los enclaves a los que se hace referencia en el artículo 6 de la presente Norma Foral.

2. A los efectos de lo dispuesto en el apartado anterior, el transmitente deberá notificar fehacientemente a la Administración pública titular del monte la decisión de transmitir la parcela de que se trate, con la indicación del precio, de las condiciones esenciales de la enajenación y el nombre, domicilio y circunstancias del adquirente.

3. En el plazo de sesenta días hábiles a contar del siguiente a aquel en que se haya efectuado la notificación, la Administración Pública podrá hacer uso del derecho de tanteo en el precio y condiciones acordadas. Transcurrido dicho plazo sin que por la Administración se haya notificado acuerdo alguno, el titular del enclave podrá efectuar la enajenación convenida.

4. Si la transmisión se realizará sin la previa notificación o si se hubiera efectuado omitiendo cualquiera de los requisitos exigidos, la Administración afectada podrá ejercitar el derecho de retracto en el plazo de sesenta días hábiles contados a partir de la notificación defectuosa, si ésta se hubiera realizado o, en caso contrario, de la fecha de inscripción en el Registro de la Propiedad o, en su defecto, desde que se hubiera tenido conocimiento de la transmisión.


SECCIÓN III. MONTES PROTECTORES Y DE ESPECIAL PROTECCIÓN.
Artículo 22. Declaración de montes protectores y de especial protección.

1. La declaración de montes protectores o de especial protección se realizará por el Consejo de Gobierno, a propuesta del Departamento Foral de Agricultura, previa incoación del oportuno expediente administrativo, en el que necesariamente deberán ser oídos los titulares afectados y la Administración del municipio o, en su caso, municipios en que radique.

2. El procedimiento para declarar un monte o área forestal como protector o de especial protección se ajustará, en lo que sea de aplicación, a lo dispuesto en el artículo 12 de la presente Norma Foral.

3. La gestión de los montes protectores y de especial protección de titularidad privada corresponde a sus propietarios, que deberán presentar al Departamento de Agricultura el correspondiente plan de ordenación o plan técnico, en caso de no disponer de instrumento de planificación de ordenación de recursos naturales o forestal vigente en la zona.

Las limitaciones que se establezcan en la gestión de los montes protectores y de especial protección podrán ser compensadas económicamente conforme a lo dispuesto en esta Norma Foral.


Artículo 23. Catálogos de los Montes Protectores y de los Montes de Especial Protección.

1. Los montes o áreas forestales declarados Protectores y los declarados de Especial Protección se registrarán en los Catálogos correspondientes de Montes Protectores y de Montes de Especial Protección del Territorio Histórico de Bizkaia, cuyas características y contenido se ajustará a lo previsto en la presente Norma Foral para el Catálogo de Montes de Utilidad Pública.

2. La exclusión de un monte del Catálogo de Montes Protectores o del Catálogo de Montes de Especial Protección se realizará previa incoación del oportuno expediente, y su tramitación se regirá por los mismos requisitos procedimentales que los señalados para la inclusión en el que deberá acreditarse que han desaparecido las circunstancias que motivaron la declaración.


Artículo 24. Tanteo y retracto.

1. La Diputación Foral podrá ejercitar el derecho de tanteo y retracto en cualesquiera transmisiones onerosas de bienes o derechos relativos a los montes protectores y a los de especial protección, siempre que se transmitan a personas distintas de las administraciones, entidades o asociaciones de Derecho público.

2. A los efectos de lo dispuesto en el apartado anterior, será de aplicación lo señalado en los puntos 2, 3 y 4 del artículo 21 de la presente Norma Foral.


SECCIÓN IV. OTROS MONTES.
Artículo 25. Otros montes.

Los montes no declarados conforme a lo dispuesto en las secciones segunda y tercera, no estarán sujetos al régimen administrativo prescrito para los de utilidad pública y protectores o de especial protección, salvo lo dispuesto en los preceptos de la presente Norma Foral en los que se declare su aplicación.


Artículo 26. Otros catálogos o inventarios.

Con independencia de las disposiciones reguladoras del Catálogo de Montes de Utilidad Pública y de los Catálogos de Montes Protectores y de Montes de Especial Protección, el Departamento de Agricultura podrá crear y regular otros catálogos o inventarios a efectos de conocimiento, estadística y otros fines de interés público, en relación con cualesquiera montes o áreas forestales del Territorio Histórico de Bizkaia.


CAPÍTULO III. REGIMEN JURIDICO.
SECCIÓN I. DESLINDE.
Artículo 27. Competencia.

1. La Diputación Foral será competente para efectuar el deslinde de todos los montes y áreas forestales de utilidad pública del Territorio Histórico de Bizkaia, así como para resolver, en vía administrativa, las cuestiones que con él se relacionen.

2. Igualmente y a petición de las Entidades Públicas o particulares interesados, la Diputación Foral podrá efectuar el deslinde de los montes no catalogados propiedad de éstos, con sometimiento a los mismos requisitos y procedimiento que el señalado para los de utilidad pública, siempre que a juicio de dicha Administración existan intereses públicos cuya defensa se estime pertinente proteger.


Artículo 28. Inicio.

El deslinde de los montes o áreas forestales de utilidad pública podrá acordarse de oficio por el Departamento de Agricultura, o a instancia de las Entidades dueñas de los mismos o de los propietarios de fincas colindantes con ellos.


Artículo 29. Memoria.

1. Previo al acuerdo de deslinde, por los servicios técnicos y jurídicos de la Dirección General de Montes y Espacios Naturales se procederá a redactar una Memoria en la que necesariamente deberá hacerse referencia a los siguientes extremos:

  1. Justificación o conveniencia del deslinde que se propone.

  2. Descripción del monte o área forestal, con expresión de los linderos generales y de los terrenos enclavados, si los tuviere, extensión perimetral y superficie, señalamiento de las vías pecuarias, si existieran y, en general, cualesquiera otras infraestructuras que puedan servir de elementos de referencia.

  3. Título de propiedad y, en su caso, certificado de inscripción en el Registro de la Propiedad.

  4. Cuantos datos puedan resultar de interés para el deslinde.


Artículo 30. Gastos.

1. Si el expediente de deslinde se hubiera iniciado a instancia de parte, en la Memoria reseñada en el artículo anterior se elaborará un presupuesto de gastos de deslinde, los cuales deberán ser satisfechos por los promotores. En este caso, deberá constar expresamente en el expediente la conformidad de los mismos.

2. No obstante, en supuestos especiales en los que así se acuerde por el Departamento de Agricultura, éste podrá efectuar el deslinde con cargo a sus presupuestos.


Artículo 31. Acuerdo de deslinde.

1. Si en la Memoria a la que se hace referencia en el artículo 29 de esta Norma Foral se acreditara la conveniencia de efectuar el deslinde, por el Diputado Foral Titular del Departamento se resolverá la práctica o no del mismo. Esta resolución deberá ser adoptada en el plazo de seis meses, transcurrido el cual sin que haya recaido resolución expresa se entenderá desestimada la solicitud. Dicha resolución será impugnable ante la jurisdicción contencioso-administrativa, previa comunicación al Organo autor del acto, en los casos y forma previstos en las leyes.

2. Dicha resolución será notificada a la Aministración o Entidad propietaria del monte o área forestal, así como a los dueños de las fincas colindantes, si fueran conocidos, y a los titulares de derechos reales constituidos sobre los terrenos afectados, si los hubiera.

3. Sin perjuicio de lo dispuesto en el apartado anterior, el acuerdo de deslinde se anunciará en el Boletín Oficial de Bizkaia y en el Tablón de Anuncios del Ayuntamiento o Ayuntamientos en los que radiquen los montes y parcelas colindantes, indicándose los datos necesarios para la identificación de los terrenos, así como la fecha, hora y lugar en el que vaya a practicarse la operación.

4. En cualquier caso, el período de tiempo que debe mediar entre el anuncio o la notificación y la fecha señalada para la práctica del deslinde no podrá ser inferior a tres meses.


Artículo 32. Anotación preventiva.

1. Una vez acordado realizar el deslinde, por la Dirección General de Montes y Espacios Naturales se comunicará la resolución al Registro de la Propiedad si el monte estuviera inscrito para que se anote al margen de la inscripción de dominio.

2. Finalizado el deslinde y una vez que éste haya adquirido firmeza, el Departamento de Agricultura, de oficio o a instancia de los titulares de bienes o derechos afectados por la anotación a la que se refiere el apartado anterior, interesará la cancelación de dicha anotación registral.


Artículo 33. Efectos.

Acordado el deslinde de un monte o área forestal de utilidad pública, el Servicio de Montes, de oficio o a instancia de parte, podrá sujetar o condicionar los aprovechamientos forestales de las parcelas colindantes al monte objeto del expediente hasta que sea firme el deslinde que se practique.


Artículo 34. Alegaciones.

1. Los interesados podrán presentar en el Registro General del Departamento de Agricultura, las alegaciones y documentos que estimen oportunos en prueba y defensa de sus derechos hasta los treinta días anteriores al comienzo de las operaciones. Transcurrido dicho plazo no se admitirá documento ni alegación alguna.

2. Las alegaciones y documentos aportados serán remitidos a los servicios técnicos y jurídicos del Departamento de Agricultura, para que por éstos se califique la validez y eficacia jurídica de los títulos presentados.

3. En los supuestos en los que la contraposición de datos o documentos así lo exigiera, se acordará el trámite de audiencia a los efectos de que por los interesados que las hubieran aportado manifiesten lo que consideren oportuno. En cualquier caso, dicha audiencia deberá celebrarse veinte días antes del comienzo del deslinde.

4. La Dirección General de Montes y Espacios Naturales, a la vista del resultado de la audiencia practicada, en su caso, y de los informes emitidos resolverá lo que estime pertinente.


Artículo 35. Práctica del deslinde.

1. En la fecha señalada dará comienzo el deslinde, al cual asistirá un técnico con título facultativo adecuado al efecto designado por el Director General. Las Administraciones, Entidades y particulares interesados podrán concurrir al deslinde acompañados de una persona práctica en el terreno.

2. De las operaciones de deslinde se levantará acta en la que deberán constar los siguientes datos:

  1. Día, lugar y hora de inicio de la operación.

  2. Nombre y apellidos de los asistentes y, en su caso, el de los interesados que hayan sido representados.

  3. Descripción de los terrenos, clases de cultivo de sus fincas, y trabajos e instrumentos utilizados para la delimitación.

  4. Dirección y longitud de las líneas perimetrales.

  5. Situación, cabida aproximada de la finca y nombre o denominación si lo tuviera.

  6. Manifestaciones u observaciones que se hayan formulado, sin que en ningún caso quepa la aportación de nuevos documentos por los interesados.

  7. Hora de conclusión del deslinde y la firma de todos los asistentes.

3. Si no pudiera finalizarse el deslinde en un solo acto, proseguirán las operaciones en jornadas sucesivas o en otras que se conviniera, sin necesidad de nueva citación. Si no se hubiera acordado al término de cada jornada la fecha en la que deberán proseguir las actuaciones, la Dirección General de Montes y Espacios Naturales citará formalmente a los interesados. En todo caso, por cada jornada se extenderá el correspondiente acta.

4. Concluido el deslinde, se incorporará al expediente el acta o actas levantadas junto con un plano topográfico en el que figure la delimitación.


Artículo 36. Resolución.

1. Dentro del plazo de los treinta días siguientes a la conclusión del deslinde, la Diputación Foral,mediante Decreto Foral, resolverá el expediente y las reclamaciones presentadas, a la vista de todo lo actuado. Dicha resolución será notificada a los interesados y publicada en el Boletín Oficial de Bizkaia.

2. El Decreto Foral a que se hace referencia en el apartado anterior deberá contener la descripción del monte o área forestal deslindada, denominación, linderos, cabida aproximada, datos registrales si constaren, la referencia que se le haya asignado en el Catálogo, copia del plano topográfico y, en general, cuantas otras circunstancias se consideren de interés en orden a reflejar con mayor claridad la operación realizada.


Artículo 37. Prejudicialidad.

Iniciado el procedimiento administrativo de deslinde de los montes catalogados de Utilidad Pública, no podrá instarse procedimiento judicial con igual pretensión, ni se admitirán interdictos sobre el estado posesorio de los montes o áreas forestales mientras no se lleve a cabo dicha operación conforme a lo establecido en la vigente Legislación de Montes.


Artículo 38. Recursos.

La resolución del deslinde pondrá fin a la vía administrativa, siendo impugnable ante la jurisdicción contencioso-administrativa si se plantearan cuestiones de tramitación o de carácter administrativo; sin perjuicio de que cuantos estimen lesionados sus derechos relativos al dominio o a la posesión del monte o cualquiera otra de naturaleza civil pueden hacerlos valer ante la jurisdicción civil.


SECCIÓN II. AMOJONAMIENTO.
Artículo 39. Tramitación.

1. Dictado el Decreto aprobatoria del deslinde, se procederá al amojonamiento con la intervención de los interesados, en base a los datos obtenidos de conformidad con lo dispuesto en la Sección 1a del Capítulo III de la presente Norma Foral.

2. A tal efecto, se publicará en el Boletín Oficial de Bizkaia con veinte días de antelación la operación de amojonamiento, indicando el plazo para su ejecución, que no podrá ser superior a seis meses, salvo que especiales circunstancias del monte, relativas a su orografía o dimensiones y condiciones climáticas aconsejaran estabecer un plazo mayor, y haciéndose constar que las reclamaciones solo podrán versar sobre la práctica del mismo y no del deslinde.

3. Igualmente, la operación de amojonamiento será notificada con la misma antelación a la Entidad o Administración titular del monte y a los dueños, si fueran conocidos, de los predios colindantes.

4. En plano similar al del deslinde se representará la situación, clase y características de los mojones colocados.

5. Se colocarán mojones en todos los vértices y puntos de referencia significativos del monte o área forestal que permitan una mejor identificación de sus linderos.

6. En los lugares en los que no sea posible la colocación de mojones, éstos serán sustituidos por cualquier otra marca o señal que permita, dadas las características de la zona, cumplir una función de marcaje o señalamiento similar a la de aquellos.

7. Las vicisitudes que puedan surgir durante la práctica del amojonamiento serán resueltas por los técnicos de la Dirección General de Montes y Espacios Naturales a quienes se haya encomendado su ejecución.


Artículo 40. Remisión al Registro de la Propiedad.

Del amojonamiento se levantará el correspondiente acta que será firmada por los técnicos y demás interesados asistentes al mismo, y de la cual se remitirá una copia al Registro de la Propiedad al efecto de que se practiquen las anotaciones oportunas.


Artículo 41. Revisión.

1. Las Administraciones o Entidades titulares de montes o áreas forestales, catalogados o no, están obligadas a revisar y, en su caso, reparar, el amojonamiento efectuado con una periodicidad no superior a cinco años.

2. La revisión deberá realizarse con el conocimiento de los titulares de los predios colindantes, levantándose el correspondiente acta, una copia de la cual se remitirá a la Dirección General de Montes y Espacios Naturales.


SECCIÓN III. GRAVÁMENES Y OCUPACIONES DE LOS MONTES DE UTILIDAD PÚBLICA.
Artículo 42. Gravámenes.

Se considerarán gravámenes a los efectos de lo dispuesto en el artículo 15.1.d. de la presente Norma Foral, las servidumbres y demás derechos reales que recaigan sobre los montes de utilidad pública.


Artículo 43. Hipotecas.

1. Excepcionalmente, podrá constituirse garantía hipotecaria sobre las rentas o aprovechamientos de los montes de utilidad pública por una duración máxima de veinte años a contar desde la total disposición del crédito garantizado.

2. El aprovechamiento que haya de servir de garantía en ningún caso podrá exceder del fijado por el Departamento de Agricultura para el monte gravado en los Planes de Ordenación, Planes Técnicos o Planes Anuales de Aprovechamiento y Mejora.


Artículo 44. Determinación.

La Diputación Foral de oficio o a instancia de parte, a la vista del informe de los servicios jurídicos, determinará el contenido y extensión de las servidumbres y demás derechos reales actualmente existentes, procediéndose a inscribir en el Catálogo previa conformidad de la Entidad titular del monte.


Artículo 45. Legitimación.

1. Cuando de los datos y antecedentes de que se disponga no resultare debidamente justificada la existencia de la servidumbre o derecho real de que se trate, el Departamento de Agricultura, por propia iniciativa o a instancia de la Entidad titular, incoará el oportuno expediente al efecto de resolver sobre la justificación del gravamen.

2. En la tramitación del expediente al que se hace referencia en el apartado anterior, se abrirá un período de veinte días a contar desde la publicación del anuncio en el Boletín Oficial de Bizkaia, durante el cual los interesados podrán formular cuantas alegaciones estimen pertinentes en defensa de sus derechos.

3. La Administración o Entidad propietaria del monte y los afectados cuyo domicilio fuera conocido serán notificados personalmente.

4. La resolución adoptada por la Diputación Foral, previa propuesta de la Dirección General de Montes y Espacios Naturales, será susceptible de recurso ante los tribunales ordinarios una vez sea publicada en el Boletín Oficial de Bizkaia previa reclamación administrativa en los términos establecidos en los artículos 120 y siguientes de la Ley 30/1992 de 26 de noviembre.


Artículo 46. Incompatibilidad de gravámenes.

1. La Diputación Foral está facultada para declarar la incompatibilidad de un gravamen establecido sobre un monte de utilidad pública o declarado protector, aunque esté debidamente legalizado, previa incoación del oportuno expediente, cuando se estime que tales cargas son incompatibles con las características del monte o con el fin al que estuviera afecto.

2. La declaración de incompatibilidad implicará la suspensión temporal o la extinción del gravamen, así como el abono de la correspondiente indemnización cuya cuantía, de no existir acuerdo entre las partes, se determinará de conformidad con lo dispuesto por las normas de expropiación forzosa.

3. Por la Dirección General de Montes y Espacios Naturales se redactará una Memoria en la que se describirá la servidumbre o gravamen de que se trate, el titular o titulares de la misma y las causas que justifiquen la declaración de incompatibilidad.

4. La persona o personas que figuren como titulares del gravamen serán notificadas de la existencia del expediente y del derecho a alegar cuanto a su derecho convenga en el plazo de veinte días a partir de la notificación.

5. A la vista de la Memoria y de las alegaciones formuladas, por la Diputación Foral, a propuesta del Diputado Foral Titular del Departamento de Agricultura, resolverá sobre la incompatibilidad y el derecho de indemnización, con los efectos establecidos en el párrafo 4 del artículo anterior.

6. Firme la declaración de incompatibilidad, se considerará extinguido o suspendido el gravamen, sin perjuicio de que por los interesados se inicie, si lo consideran oportuno, el ejercicio de las acciones legales que estimen pertinentes.


Artículo 47. Ocupaciones.

1. Por razones de interés público y en los casos de concesiones administrativas, podrán autorizarse por el Departamento de Agricultura, previa consulta a la Entidad titular del monte, cuantas servidumbres y ocupaciones temporales de los montes o áreas forestales de utilidad pública fueren imprescindibles para el ejercicio de las mismas.

2. En función de intereses particulares y con carácter excepcional, el Departamento de Agricultura podrá autorizar la constitución de servidumbres y ocupaciones temporales en los montes de utilidad pública, siempre que se acredite su compatibilidad con la utilidad pública del monte y el consentimiento de su titular.


Artículo 48. Autorización.

La autorización de la ocupación se concederá por el Diputado Foral de Agricultura, a propuesta de la Dirección General de Montes y Espacios Naturales, previo expediente en el que se acredite por el promotor la compatibilidad de la ocupación o uso con la utilidad pública a la que está afecto el monte, de conformidad con las cláusulas técnico-jurídicas aprobadas por el Departamento de Agricultura y la Entidad titular del monte.


Artículo 49. Indemnización.

1. La ocupación temporal de un monte o área forestal de utilidad pública, o la constitución sobre el mismo de servidumbres de cualquier clase o naturaleza, sea por razón de interés público sea por motivos particulares, dará lugar al abono al titular de un canon actualizable o indemnización acorde con los perjuicios de cualquier clase que se ocasionen al monte, o con los beneficios que la servidumbre u ocupación proporcione al promotor.

2. La cuantía del canon o indemnización se determinará de mutuo acuerdo entre la Entidad titular del monte y el promotor o beneficiario de la ocupación temporal o servidumbre, teniendo en cuenta el canon básico fijado en las cláusulas a las que se hace referencia en el artículo anterior.

3. En el supuesto de que ambas partes no llegaren a ningún acuerdo, el importe será fijado por el Departamento de Agricultura en la misma resolución en la que se apruebe la autorización.


Artículo 50. Condicionalidad de la autorización.

Cuando la ocupación temporal o servidumbre se solicitare para ejercer la actividad derivada de obras o servicios públicos o concesiones administrativas, la autorización se entenderá siempre condicionada a la adjudicación de la obra, servicio o concesión de que se trate.


TÍTULO III. ORDENACION Y APROVECHAMIENTO DE LOS MONTES Y AREAS FORESTALES.
CAPÍTULO I. DISPOSICIONES GENERALES Y DE ORDENACION.
Artículo 51. Ordenación técnica de los montes.

1. El Departamento de Agricultura establecerá las condiciones generales de ordenación, conservación y mejora de los montes catalogados o de utilidad pública y de los montes protectores, a través de la elaboración de Planes de Ordenación, Planes Técnicos, Planes Anuales de Aprovechamiento y Mejora, así como de cuantos otros planes y proyectos auxiliares reglamentariamente se determine. Tales planes y proyectos podrán establecer el régimen de uno sólo o de varios montes o áreas forestales.

2. Son Planes de Ordenación aquellos en los que se determina el régimen de gestión integral del monte, de duración indefinida, sin perjuicio de su revisión cuando las circunstancias o condiciones que motivaron su elaboración hubieran variado.

3. Son Planes Técnicos aquellos en los que se establece el régimen de gestión y explotación parcial del monte, sin atender necesariamente a todas y cada una de las potencialidades de que sea susceptible, y durante un periodo previamente determinado.

4. En los Planes Anuales de Aprovechamiento y Mejora se concretará la forma y condiciones de los aprovechamientos e inversiones de los montes durante el año al que se refieran, de conformidad con lo dispuesto en los Planes de Ordenación o en los Planes Técnicos.

5. Excepcionalmente, podrán aprobarse Planes Anuales de Aprovechamiento y Mejora sin la previa aprobación de los Planes de Ordenación o Planes Técnicos, debiendo tenerse en cuenta, en todo caso, que no podrán autorizarse actuaciones que pudieran comprometer la futura ordenación del monte.

6. La aprobación de los Planes a los que se hace referencia en la presente Norma Foral, implicará la declaración de utilidad pública de las infraestructuras, obras e inversiones y la necesidad de ocupar los terrenos o parcelas correspondientes, a los fines de expropiación o imposición de servidumbres.


Artículo 52. Contenido.

La Diputación Foral señalará la estructura y contenido de los planes, así como los documentos en los que deberán recogerse tales determinaciones. En cualquier caso, deberá constar un informe sobre la incidencia ambiental de las actuaciones reguladas.


Artículo 53. Iniciativa.

1. Los Planes de Ordenación, los Planes Técnicos, y los Planes Anuales de Aprovechamiento y Mejora, se aprobarán por el Departamento de Agricultura, de oficio o a propuesta de la Entidad titular del monte o de los propietarios interesados.


Artículo 54. Tramitación.

1. En la elaboración de los planes a los que se hace referencia en el presente Título se abrirá un periodo de sesenta días para que por las Asociaciones y particulares interesados se presenten cuantas sugerencias o alternativas estimen pertinentes. En todo caso, una vez finalizado el período señalado con anterioridad, se abrirá un plazo de veinte días para que por la Entidad titular del monte se alegue cuanto estime oportuno al respecto.

2. El plazo señalado en el apartado anterior se computará a partir del día siguiente a la publicación del anuncio en el Boletín Oficial de Bizkaia.

3. La Dirección General de Montes y Espacios Naturales, a la vista de las alegaciones formuladas y de los estudios y proyectos técnicos realizados, acordará lo procedente con las modificaciones que, en su caso, fueran pertinentes.

4. La aprobación definitiva del Plan de Ordenación corresponderá a la Diputación Foral, previa remisión del expediente administrativo, en el plazo de treinta días a contar desde su recepción. En los demás supuestos la aprobación corresponderá al Diputado Foral de Agricultura.

5. Transcurrido dicho plazo sin que por el Organo competente se hubiera dictado resolución alguna, se considerará desestimada la propuesta.

6. El Organo competente para otorgar la aprobación definitiva remitirá dicho acuerdo al Boletín Oficial de Bizkaia para su publicación.

7. Los planes a los que se hace referencia en los apartados anteriores serán inmediatamente ejecutivos una vez publicada su aprobación definitiva.


Artículo 55. Planes de iniciativa privada.

El Departamento de Agricultura tramitará y, en su caso, aprobará los planes efectuados por los dueños de los montes y áreas forestales, siempre que a juicio de ésta dichos instrumentos cumplan los objetivos de conservación y restauración de las masas forestales por el procedimiento establecido en el artículo anterior.


Artículo 56. Ordenación de los montes particulares.

1. El Departamento de Agricultura cuando un monte particular no protector ostente importancia forestal, económica o social acreditada en expediente administrativo previamente incoado al efecto, podrá exigir a su titular la redacción de un Plan Técnico o de Ordenación, según proceda, autorizado por técnico competente, dentro del plazo que en relación a las condiciones del monte la citada Administración haya concedido.

2. Si el propietario del monte no hubiera atendido al requerimiento al que se hace referencia en el apartado anterior dentro del plazo conferido que no podrá ser inferior a seis meses o, en su caso, de la prórroga concedida, el Departamento de Agricultura procederá a la redacción del plan por cuenta de su titular.


CAPÍTULO I BIS. PLANES DE ORDENACIÓN DE LOS RECURSOS FORESTALES.
Artículo 56 bis.

cite>1. Los Planes de Ordenación de los Recursos Forestales (P.O.R.F.) son instrumentos de planificación forestal, constituyéndose en una herramienta en el marco de la ordenación del Territorio, contenida en las Directrices de Ordenación Territorial, aprobada por Decreto 28/1997, de 11 de febrero, del Gobierno Vasco. Tendrán vigencia indefinida, sin perjuicio de su revisión conforme a los criterios incluidos en los propios planes.

2. El contenido de estos planes será obligatorio y ejecutivo en las materias reguladas en esta Norma Foral, prevaleciendo la aplicación de sus determinaciones sobre los instrumentos de ordenación territorial o físicos existentes. Además, tendrán carácter indicativo respecto de cualquier otra actuación, planes o programas sectoriales.

3. El ámbito territorial de los P.O.R.F., podrá ser el Territorio Histórico de Bizkaia o bien territorios forestales con característica geográficas, socio-económicas, ecológicas, culturales o paisajísticas homogéneas. Ello no obstante el ámbito Territorial de los P.O.R.F. se podrá adaptar asimismo a las áreas funcionales establecidas en las Directrices de Ordenación Territorial en los casos en que se estime oportuno.

A estos efectos tendrán la consideración de monte los terrenos así definidos en esta Norma Foral.

4. Los Planes de Ordenación de Recursos Naturales aprobados de conformidad con las leyes sobre Conservación de la Naturaleza y de los Espacios Naturales y de la Flora y Fauna Silvestres tendrán el carácter de P.O.R.F., siempre y cuando cuenten con el informe favorable del Departamento de Agricultura.


Artículo 56 ter.Contenido.

1. Los Planes de Ordenación de los Recursos Forestales, contendrán al menos las siguientes determinaciones:

  1. Delimitación del ámbito territorial y caracterización del medio físico y biológico.

  2. Descripción y análisis de los montes y los paisajes existentes en ese territorio, sus usos y aprovechamientos actuales, en particular los usos tradicionales, así como las figuras de protección existentes.

  3. Aspectos jurídico-administrativos: titularidad, montes catalogados, mancomunidades, agrupaciones de propietarios, proyectos de ordenación u otros instrumentos de gestión o planificación vigentes.

  4. Características socioeconómicas: demografía, disponibilidad de mano de obra especializada, tasas de paro, industrias forestales, incluidas las dedicadas al aprovechamiento energético de la biomasa forestal y las destinadas al desarrollo del turismo rural.

  5. Zonificación por usos y vocación del territorio. Objetivos, compatibilidades y prioridades.

  6. Planificación de las acciones necesarias para el cumplimiento de los objetivos fijados en el plan, incorporando las previsiones de repoblación, restauración hidrológico-forestal, prevención y extinción de incendios, regulación de usos recreativos y ordenación de montes incluyendo, cuando proceda, la ordenación cinegética, piscícola y micológica.

  7. Establecimiento del marco en el que podrán suscribirse acuerdos, convenios y contratos entre Administración y propietarios para la gestión de los montes.

  8. Establecimiento de las directrices para la ordenación y aprovechamiento de los montes, garantizando que no se ponga en peligro la persistencia de los ecosistemas y se mantenga la capacidad productiva de los montes.

  9. Criterios básicos para el control, seguimiento, evaluación y plazos para la revisión del plan.

2. Los P.O.R.F. incluirán los siguientes documentos:

  • Memoria.

  • Planos de información y ordenación.

  • Directrices y normas necesarias para la aplicación de sus determinaciones.

3. Podrán contener también otros documentos adecuados a sus fines y naturaleza.


Artículo 56 quater. Procedimiento.

1. El procedimiento para la elaboración de los P.O.R.F. se iniciará de oficio mediante Orden Foral del Departamento de Agricultura, por sí o a iniciativa de los particulares, entidades o agrupaciones interesadas en el sector forestal.

La Orden Foral contendrá como mínimo la delimitación del ámbito territorial del área sometida a ordenación y los objetivos y directrices para la elaboración del documento.

2. La Dirección de Montes elaborará un documento preliminar del Plan de Ordenación de Recursos Forestales.

3. Este documento será sometido a informe de las Entidades Locales afectadas, así como a entidades y asociaciones representativas de los propietarios forestales privados y demás agentes sociales e institucionales actuantes en su ámbito territorial en materia forestal.

4. El documento será remitido a la Comisión de Montes de Bizkaia, para emisión de informe. Transcurrido un mes desde la recepción del documento sin que el informe requerido se haya emitido, se entenderá aquel dictaminado en sentido favorable.

5. El Plan de Ordenación de los Recursos Forestales será aprobado inicialmente mediante Orden Foral del Departamento de Agricultura. Acto seguido se someterá a información pública durante un periodo de sesenta días.

El Departamento de Agricultura, a la vista del resultado de la información pública procederá a la elaboración final del Plan de Ordenación de los Recursos Forestales, con las modificaciones que, en su caso, procediesen. Si dichas modificaciones significasen un cambio sustancial en los criterios y soluciones del P.O.R.F., será este objeto de un nuevo trámite de información pública con los mismos requisitos que el anterior.

6. Corresponderá la aprobación definitiva del Plan de Ordenación de los Recursos Forestales al Consejo de Gobierno de la Diputación Foral de Bizkaia, mediante Decreto Foral que se publicará en el "Boletín Oficial de Bizkaia".

7. Los P.O.R.F. estarán sometidos al procedimiento de Evaluación Conjunta de Impacto Ambiental regulado por Decreto 183/2003, de 22 de julio.


CAPÍTULO II. APROVECHAMIENTOS FORESTALES.
SECCIÓN I. DISPOSICIONES GENERALES.
Artículo 57. Finalidad del aprovechamiento.

Los aprovechamientos de los montes y áreas forestales, sean públicos o de particulares, se realizarán atendiendo a su carácter de recursos naturales renovables, procurando armonizar la explotación racional de los mismos con la conservación y mejora del medio natural.


Artículo 58. Intervención administrativa.

El Departamento de Agricultura regulará la explotación de los montes o áreas forestales, cualquiera que sea la naturaleza del aprovechamiento, con sujeción a lo dispuesto en la presente Norma Foral y demás disposiciones que sean de aplicación.


SECCIÓN II. EN LOS MONTES DE UTILIDAD PÚBLICA Y PROTECTORES.
Artículo 59. Planificación de los aprovechamientos.

1. El aprovechamiento de los montes o áreas forestales requerirá, además de los Planes de Ordenación Forestales y de los Planes Técnicos, la previa aprobación por el Departamento de Agricultura del correspondiente Plan Anual de Aprovechamiento y Mejora.

2. En los casos en los que las características del monte o de los aprovechamientos de los que éste sea susceptible así lo aconsejen, los planes a los que hace referencia en el apartado anterior podrán tener una periodicidad superior a la anual.

3. En los montes o áreas forestales regulados por un Plan de Ordenación o Plan Técnico, los Planes Anuales de Aprovechamiento y Mejora se ajustarán necesariamente a lo establecido en aquellos.

4. El Departamento de Agricultura dictará las condiciones técnico-facultativas que deberán regir tales aprovechamientos, incluido el precio base. Estas condiciones serán de obligado cumplimiento para los titulares de los montes o áreas forestales.


Artículo 60. Excepciones.

1. No obstante lo dispuesto en el artículo anterior, podrán autorizarse aprovechamientos de restos de incendios, árboles derribados por los agentes naturales y demás supuestos de similar naturaleza cuya extracción no se estime conveniente aplazar.

2. Los rendimientos obtenidos en estos casos se destinarán principalmente a la recuperación de la zona afectada.


Artículo 61. Información sobre los aprovechamientos forestales.

1. Con el fin de que por el Departamento de Agricultura se elabore el Plan Anual de Aprovechamiento y Mejora de los montes de utilidad pública, los Ayuntamientos o Entes públicos titulares de tales montes remitirán un expediente forestal debidamente cumplimentado en el que se indicarán los aprovechamientos de los que aquellos sean susceptibles.

2. Del mismo modo y con idéntico propósito, los propietarios de montes protectores remitirán al Departamento de Agricultura cumplida información sobre los aprovechamientos que se realizaren en ellos.


Artículo 62. Extracción de los aprovechamientos.

1. La extracción de los aprovechamientos forestales de los montes de utilidad pública y protectores se efectuará por las pistas, caminos o arrastraderos existentes, o por los que se determinen en los planes aprobados por el Departamento de Agricultura.

2. Cuando fuera necesario abrir otras vías de extracción distintas a las ya existentes o proyectadas, por los titulares interesados deberá solicitarse del Departamento de Agricultura la pertinente autorización. Finalizada la operación, los solicitantes deberán dejar tales vías en condiciones adecuadas para su uso posterior, o reponer el terreno al estado en el que se hallaba antes de su apertura de conformidad con lo que se haya señalado en la autorización.


SECCIÓN III. EN OTROS MONTES.
Artículo 63. Autorización administrativa.

1. Los aprovechamientos forestales de los montes públicos no catalogados y los de particulares no protectores o de especial protección requerirán la previa autorización del Departamento de Agricultura, previa solicitud del titular, acompañada de certificación catastral acreditativa de que la finca radica en el término municipal correspondiente.

2. En cualquier caso, corresponde a la citada Administración dictar las condiciones técnicas que permitan la correcta ejecución de las operaciones inherentes al aprovechamiento, así como señalar las medidas que fueran necesarias para favorecer la regeneración del arbolado.

3. En la autorización se podrá indicar la necesidad de señalar previamente los ejemplares a apear, así como el reconocimiento final del aprovechamiento, debiendo realizarse tales operaciones por técnicos del Departamento de Agricultura.


Artículo 64. Plazos.

1. Cuando se trate de aprovechamientos en montes o áreas forestales pobladas con las especies determinadas en la Disposición Adicional Tercera, una vez solicitada la pertinente autorización, ésta se entenderá concedida si en el plazo de veinte días la Dirección General de Montes y Espacios Naturales no resuelve sobre la misma.

2. Cuando el aprovechamiento se refiera a montes poblados con otras especies no comprendidas en lo dispuesto en el párrafo anterior, si transcurrido el plazo de sesenta días la Dirección General de Montes y Espacios Naturales no hubiera emitido ninguna resolución al respecto, se entenderá estimada la solicitud.

3. La lista de especies citada en el apartado 1 de este artículo, podrá ser modificada mediante Orden Foral del Departamento de Agricultura.


Artículo 65. Caducidad.

1. La autorización sobre aprovechamientos de un monte o área forestal caducará al año de la fecha de su concesión salvo que, previa petición justificada del interesado, la Dirección General de Montes y Espacios Naturales conceda una prórroga de la misma.

2. En dicha prórroga en modo alguno se podrán variar los aprovechamientos previamente autorizados, ni los lugares en los que aquellos hubieran de realizarse.


Artículo 66. Repoblación de montes deforestados.

1. Las cortas a hecho o aclareos intensivos llevarán aparejada la obligación por parte del titular del monte o área forestal de repoblar el terreno deforestado en el plazo de dos años, quedando prohibido el pastoreo en el área afectada por el tiempo que fuera preciso para permitir el desarrollo de las especies plantadas.

2. La obligación a la que se refiere el apartado anterior se entenderá sin perjuicio de lo dispuesto en los Planes de Ordenación o Planes Técnicos, o de las previsiones que en virtud de la normativa aplicable efectuase el Departamento de Agricultura.


Artículo 67. Extracción de los aprovechamientos.

Para la extracción de los aprovechamientos forestales de los montes a los que se refiere esta sección se estará a lo dispuesto en el artículo 62 de la presente Norma Foral.


CAPÍTULO III. OTROS APROVECHAMIENTOS.
SECCIÓN I. PASTOREO.
Artículo 68. Regla general.

1. El aprovechamiento de los pastos en los montes de utilidad pública y en los declarados protectores se realizará de forma que sea compatible con la conservación y mejora de los mismos, y conforme al Plan de Ordenación, Plan Técnico o Plan Anual de Aprovechamiento y Mejora aprobado.

2. El Departamento de Agricultura ordenará y promoverá el pastoreo en los montes procurando la coordinación y compatibilización entre los aprovechamientos silvopastorales.


Artículo 69. Incompatibilidades.

No obstante lo dispuesto en el artículo anterior, cuando las exigencias silvícolas o las características de los terrenos sobre los que se asientan los montes fueran incompatibles con el pastoreo, éste podrá limitarse a determinadas épocas, zonas, especies o cargas de ganado e, incluso, prohibirse, a juicio del Departamento de Agricultura.


Artículo 70. Atención preferente a las necesidades vecinales.

1. Los planes de aprovechamiento de los montes de utilidad pública regularán el pastoreo en los mismos, atendiendo preferentemente a las necesidades y sostenimiento del ganado de los vecinos de los municipios en los que aquellos se encuentren pero respetando los derechos de aprovechamiento de pastos, que otros pueblos pudieran ostentar en virtud de acuerdo o convenios con los Ayuntamientos titulares del monte.

2. Para que el ganado pueda pastar en los Montes de Utilidad Pública, deberá acreditarse previamente el carácter ganadero o agricultor de los interesados en el aprovechamiento y estar censado el ganado en los Ayuntamientos titulares del monte. Ello no obstante, en caso de carga ganadera excesiva, tendrán prioridad en la adjudicación del aprovechamiento de pastos, aquellos ganaderos/as que trabajen directa y personalmente sus fincas, estén de alta en la Seguridad Social Agraria como trabajador en activo y acrediten que más del 50% de su renta proviene de la actividad agroganadera, de acuerdo con la Entidad titular del monte.

3. Cuando hubiera pastos sobrantes, éstos podrán enajenarse, preferentemente, a aquellos titulares e explotaciones ganaderas que acrediten responder a un adecuado plan de gestión.


Artículo 71. Requisitos previos.

Antes de iniciarse el aprovechamiento de los pastos, deberá acreditarse ante la Entidad titular del monte objeto del aprovechamiento tanto la inscripción del ganado en el registro pecuario correspondiente, como el abono del canon establecido.


Artículo 72. Pastoreo en otros montes.

En el resto de los montes públicos y en los de particulares, el pastoreo se sujetará a los principios generales de equilibrio silvopastoral recogidos en la presente Norma, sin perjuicio de las limitaciones que en virtud de la legislación especial aplicable, principalmente en materia de incendios, pueda imponer el Departamento de Agricultura.


SECCIÓN II. CAMBIOS DE USO FORESTAL.
Artículo 73. Cambios de uso forestal.

1. Podrá procederse al cambio de uso forestal de un monte por razones de interés general o por concurrencia de otra utilidad pública, sin perjuicio de lo dispuesto en la normativa ambiental.

En los demás casos, el cambio de uso forestal tendrá carácter excepcional y requerirá autorización del Departamento Foral de Agricultura y del titular del monte.

2.a) En los supuestos de cambio de uso forestal en los montes catalogados, protectores y de especial protección y, en general, en aquellos montes o áreas forestales en los que concurra alguna de las circunstancias del artículo 8 de esta Norma Foral, el solicitante deberá justificar la prevalencia del interés del nuevo uso sobre el de utilidad pública o el que califica al monte.

  1. En los montes de utilidad pública y en los declarados protectores no podrá realizarse roturación alguna con destino a su cultivo agrícola.

No obstante, cuando la mejora de los pastos o la regeneración forestal requiera la roturación del monte, el Departamento de Agricultura previa solicitud del interesado, podrá concederla siempre que, además, la superficie arbolada no supere el veinte por ciento del terreno.

En cualquier caso, y siempre que ello fuera posible, deberá preverse la roturación de los montes en los Planes Anuales de Aprovechamiento y Mejora.

El Departamento de Agricultura deberá tener en cuenta antes de autorizar la roturación solicitada, entre otras cuestiones, que no existe peligro de erosión o de disminución de la calidad de los terrenos.

  1. También será motivo de denegación la existencia de especies de fauna o flora protegidas o catalogadas por algún régimen de protección.

  2. Transcurrido un plazo de seis meses sin que el Departamento de Agricultura haya dictado y notificado la resolución oportuna, se entenderá desestimada la solicitud.

3. En los demás montes el/la interesado/a deberá presentar proyecto elaborado por un técnico competente y visado por el Colegio correspondiente, acompañado de su correspondiente E.I.A., en la que se justifique la idoneidad de los terrenos para el uso propuesto. El cambio solicitado se denegará cuando por razón de la pendiente, tipo de suelo o por otras causas, exista peligro de erosión o de disminución de la calidad de los terrenos y o de afección al régimen o calidad de las aguas.

4. En los terrenos forestales temporales a que se refiere el artículo 6.2 de esta Norma Foral, para el cambio de uso forestal en usos agrícolas o ganaderos el/la titular del monte presentará la solicitud en el Departamento de Agricultura, que podrá condicionar la autorización del cambio de uso a la adopción de medidas correctoras cuando se aprecie peligro de erosión, así como a la obtención de una dimensión mínima de la explotación resultante.


Artículo 74. Roturación en montes no catalogados y particulares no protectores.
SECCIÓN III. USO RECREATIVO DE LOS MONTES.
Artículo 75.

1. Tendrán carácter público los usos recreativos en montes públicos, protectores y de especial protección respetuosos con el medio natural, siempre que se realicen sin ánimo de lucro y de acuerdo con lo dispuesto en esta Norma Foral y disposiciones de desarrollo y en los planes aplicables, y siempre que sean compatibles con los aprovechamientos, autorizaciones o concesiones legalmente establecidos.

2. La Diputación Foral podrá regular los usos o actividades recreativas de los montes cuando por la afluencia de visitantes o la fragilidad del medio, a la vista de los informes técnicos pertinentes, así lo requiera la defensa y protección del medio natural.


Artículo 76.

El uso recreativo de los montes o áreas forestales deberá responder a los criterios siguientes:

  1. Está prohibida cualquier actividad que limite o perjudique el normal desarrollo de las especies de fauna y flora que pueblen o habiten los montes.

  2. Podrá limitarse o prohibirse el uso de las pistas forestales para la práctica de actividades recreativas. En especial está prohibido el paso de cualquier tipo de vehículo no afecto en las zonas en que se estén ejecutando obras, aprovechamientos forestales o por motivos de prevención de incendios forestales.

  3. Las acampadas en los montes de utilidad pública y protectores se realizarán con arreglo a lo establecido en la normativa vigente en la materia y deberán contar, en las épocas y zonas en las que reglamentariamente se determine, con la autorización del titular del monte y del Departamento de Agricultura. En ningún caso podrá acamparse a menos de cien metros de las fuentes, manantiales o cualesquiera cursos de agua d) Está prohibida la publicidad estática en los montes o áreas forestales.

    1. Deberán mantenerse en todo caso los montes o áreas forestales libres de elementos extraños a los mismos. Los/as visitantes o excursionistas serán responsables de la recogida y extracción del monte de los residuos que originen. En caso de eventos organizados, como marchas a pie, excursiones, etc., los/as promotores/as responderán solidariamente de estas obligaciones.


Artículo 76 bis. Circulación de vehículos.

1. La circulación de todo tipo de vehículos debe respetar tanto el medio como los bienes y derechos de los titulares de los terrenos y los derechos de los peatones y demás usuarios, y no debe causar peligro, perjuicios o molestias innecesarias a las personas y a los ecosistemas naturales.

La velocidad máxima autorizada en las pistas forestales estará limitada a 30 kilómetros por hora.

2. La circulación y aparcamiento de cualquier tipo de vehículos que no estuviera afecto a aprovechamientos forestales, agropecuarios u otros usos específicamente determinados no podrá realizarse fuera de las pistas o lugares especialmente previstos para ello, por los titulares de los montes.

3. Salvo el supuesto previsto en el apartado anterior estará prohibida la circulación de vehículos que se realice campo a través, excepto en los circuitos especialmente habilitados para ello que cuenten con la autorización del Departamento de Agricultura.

4. La realización de actividades de circulación de vehículos en grupo y de competiciones deportivas en los montes precisarán, además de la conformidad de sus titulares y de las licencias, en su caso, autorización del Departamento de Agricultura.

A tal efecto el/la promotor/a de la actividad presentará la correspondiente solicitud en la que indicará el itinerario previsto y régimen de participación. Será responsabilidad del promotor o promotora la señalización del itinerario y protección del mismo, así como la retirada de los materiales empleados y la reparación de los daños producidos en las pistas y caminos afectados. El/la promotor/a será asimismo responsable solidariamente del incumplimiento de las condiciones de la autorización, por los participantes en la actividad.

El Departamento de Agricultura podrá imponer modificaciones o limitaciones en el itinerario propuesto e incluir los condicionantes específicos que se consideren necesarios para garantizar la preservación del medio natural.

Se denegará la autorización cuando la actividad solicitada sea incompatible con lo previsto en los instrumentos de planificación y gestión aplicables.

5. El Departamento de Agricultura podrá autorizar, de oficio o a instancia de las Entidades Locales, Federaciones correspondientes o de los/as particulares interesados/as rutas de bicicletas todo terreno (B.T.T.) o de actividades similares que se puedan realizar en los montes, cuando sea compatible con las características del monte y los instrumentos de gestión aplicables.

El/a promotor/a deberá obtener las autorizaciones y permisos de los/as titulares de los terrenos, infraestructuras y, en general, de cuantos derechos concurran en el trazado del circuito, y le corresponderá su señalización, mantenimiento, financiación y vigilancia.

La entidad federativa competente homologará los proyectos de ruta presentados.

Las rutas creadas serán compatibles con los usos agroforestales, y con la prestación de servicios de carácter público.

Quedará interrumpida la circulación en los tramos de rutas afectados cuando sea necesario por la extracción de aprovechamientos forestales, por ejecución de obras o por prevención de incendios forestales.

El Departamento de Agricultura podrá clausurar las rutas B.T.T. cuando por razones de interés público o por la aprobación de nuevos instrumentos de gestión el uso recreativo sea incompatible con los nuevos objetivos asignados al monte o montes por los que atraviese, en todo o en parte, la ruta.

6. Reglamentariamente se dictarán normas para el desarrollo de las actividades contempladas en este artículo.


Artículo 76 ter. Usos recreativos en montes privados no protectores.

Sin perjuicio de lo dispuesto en los artículos anteriores y en las disposiciones que en su desarrollo se dicten, los usos o actividades recreativas de los montes se establecerán por los y las titulares de los mismos, de acuerdo con la legislación de general aplicación.


SECCIÓN IV. OTROS APROVECHAMIENTOS.
Artículo 77. Aprovechamientos de frutos, plantas u otros productos propios de los montes.

1. El Departamento de Agricultura, en el supuesto de que el aprovechamiento de frutos, plantas aromáticas y medicinales, setas, trufas y demás productos propios de los montes pudieran romper el equilibrio del ecosistema o poner en peligro la pervivencia de las especies, podrá someter dichos aprovechamientos a previa licencia administrativa.

2. Las Entidades Públicas podrán acotar los montes de los que sean titulares con el objeto de regular tales aprovechamientos.

3. Se permitirá, cualquiera que sea la titularidad del monte, la recogida de muestras con fines científicos realizada por Entidades, Asociaciones, Fundaciones u otras Instituciones de similar naturaleza.


Artículo 78. Recursos minero-energéticos.

La explotación de las canteras y de los recursos minero-energéticos, sin perjuicio de lo que se disponga al respecto por la normativa específica aplicable, deberá recogerse en los planes de aprovechamiento de los montes catalogados o protectores y, en los demás casos, someterse a la pertinente autorización forestal.


CAPÍTULO IV. LAS INDUSTRIAS FORESTALES.
Artículo 79. Ordenación de las industrias forestales.

1. El Departamento de Agricultura promoverá la mejora de las industrias forestales. A tal efecto, podrá establecer, en colaboración y coordinación con la Administración competente en materia de industrias forestales y sin perjuicio de las competencias de esta última, un régimen de ayudas que posibiliten tal mejora.

2. Igualmente, dicha Administración impulsará cuantos convenios de colaboración entre los centros de investigación de productos forestales y las empresas del sector fueren necesarios, en orden a lograr la modernización y mejora de los procesos de transformación y la transferencia de la tecnología adecuada.


Artículo 80. Colaboración con la Diputación Foral.

Las industrias forestales, por propia iniciativa o a requerimiento del Departamento de Agricultura, facilitarán información relativa a sus necesidades industriales de productos forestales, con el objetivo de que por dicha Administración se disponga de los conocimientos precisos que le permitan adecuar en la medida de lo posible los planes del aprovechamiento a las exigencias reales del sector.


CAPÍTULO V. AGRUPACION Y CONCENTRACION DE MONTES Y AREAS FORESTALES.
Artículo 81. Agrupaciones voluntarias.

1. Los titulares de terrenos o fincas forestales, públicas o particulares, podrán agruparlas con el objeto de conseguir una ordenación y gestión integral de las mismas.

2. Los titulares afectados pondrán en conocimiento del Departamento de Agricultura la agrupación realizada.


Artículo 82. Agrupaciones obligatorias.

Las agrupaciones serán obligatorias cuando así lo acuerde el Consejo de Gobierno de la Diputación Foral, a propuesta del Diputado Foral de Agricultura, por exigencias de interés público, previa incoación del oportuno expediente administrativo tramitado por la Dirección General de Montes y Espacios Naturales en el que necesariamente deberán ser oídas las partes afectadas.


Artículo 83. Concentraciones parcelarias.

1. Cuando la mejor gestión y aprovechamiento de los montes y áreas forestales situados en una misma zona aconseje la alteración del régimen jurídico de su propiedad, el Departamento de Agricultura podrá promover la concentración parcelaria, la cual se llevará a efecto de conformidad con los dispuesto en la normativa vigente en la materia.

2. En todos los proyectos de concentración parcelaria se definirán las unidades de vegetación que deban ser conservadas. Los setos vivos calificados como de especial valor ecológico no podrán ser eliminados.


CAPÍTULO VI. COMISION DE MONTES DE BIZKAIA.
Artículo 84. Comisión de Montes de Bizkaia.

1. Se constituye la Comisión de Montes de Bizkaia, la cual tendrá carácter de órgano colaborador del Departamento de Agricultura de la Diputación Foral de Bizkaia.

2. La Comisión de Montes de Bizkaia estará presidida por el Diputado Foral titular del Departamento de Agricultura, y formarán parte de ella el Director General de Montes y Espacios Naturales, el Jefe del Servicio de Montes, un representante del Departamento de Medio Ambiente y Acción Territorial, designado por dicho Departamento, tres Alcaldes designados por los demás del Territorio Histórico de Bizkaia cuyos ayuntamientos posean montes de Utilidad Pública o, en su defecto, por el Diputado Foral de Agricultura, previa audiencia a los Ayuntamientos señalados.

3. La Comisión de Montes de Bizkaia ostentará, sin perjuicio de otras funciones que se le puedan encomendar reglamentariamente, las competencias siguientes:

  1. Conocer e informar el plan de mejoras que anualmente redactará el Servicio de Montes y que será aprobado por el Departamento de Agricultura.

  2. Aprobación anual de las cuentas justificativas de los trabajos e inversiones realizados en el Fondo de Mejoras.

  3. Estudiar los planes generales de actuación forestal y las líneas generales de la política forestal del Territorio en los montes de utilidad pública.

  4. Informar sobre los planes de aprovechamientos que con carácter complementario y de manera urgente sean redactados por el Servicio de Montes, en caso de graves oscilaciones de precios o daños imprevistos, y que varíen los plantes anteriormente aprobados.

  5. Reunir y estudiar información sobre incendios forestales y sus causas, sugiriendo medidas para su prevención y extinción.

  6. Conocer e informar sobre la Memoria Anual relativa al cumplimiento de las previsiones del Plan Forestal Vasco en la parte que afecte a Bizkaia.

4. La Comisión de Montes podrá recabar cuanta información estime necesaria en orden a procurar una adecuada fundamentación de sus decisiones así como solicitar la presencia de representantes de las Corporaciones Locales, Instituciones, Asociaciones, Sindicatos y Otras Entidades vinculadas con las materias de competencia de la Comisión, cuando sea conveniente, teniendo en cuenta la índole de los asuntos a tratar.


TÍTULO IV. RECUPERACION DE LOS MONTES Y AREAS FORESTALES.
CAPÍTULO I. REPOBLACIONES Y MEJORAS.
SECCIÓN I. REPOBLACIONES.
Artículo 85. Competencia.

1. La repoblación forestal de los montes o áreas forestales corresponderá a los titulares de las mismas, bajo la supervisión técnica e inspección por parte del Departamento de Agricultura, con sujeción a lo que en cada caso se establezca por dicha Administración en defensa de los suelos, la diversidad de la flora y fauna autóctona, y la conservación de los recursos hídricos.

2. El Departamento de Agricultura velará por la correcta ejecución de las repoblaciones, y tanto en la elaboración de los planes o proyectos como en la supervisión e inspección a la que se refiere el apartado anterior, podrá fijar las condiciones técnicas que estime adecuadas, las cuales serán de obligado cumplimiento.


Artículo 86. Repoblación en montes de utilidad pública y protectores.

1. La repoblación forestal en montes de utilidad pública y protectores se orientará, preferentemente, a la creación de bosques originarios con capacidad de regeneración, posibilitándose la conservación y mejora de las condiciones que determinaron su clasificación.

2. Los planes o proyectos técnicos a los que deberán sujetarse las repoblaciones forestales de los montes a los que se hace referencia en el apartado anterior, serán aprobados por el Departamento de Agricultura, previa consulta al titular del monte. La aprobación de tales planes o proyectos llevará implícita la pertinente autorización.


Artículo 87. Repoblación de montes no catalogados y particulares no protectores.

1. La repoblación de los montes públicos no catalogados y los particulares no declarados protectores requerirá la previa autorización de la Dirección General de Montes y Espacios Naturales. A tal efecto, los promotores de repoblación deberán adjuntar con la solicitud la documentación pertinente sobre el impacto ambiental, información sobre las características y extensión de la operación a realizar, así como de los medios o instrumentos con los que se pretende ejecutar.

2. Transcurrido un mes desde la presentación de la solicitud con la documentación pertinente, o desde que ésta se haya completado en el supuesto de que por la Dirección General se hubiera solicitado la ampliación de la misma, se entenderá concedida la autorización si durante dicho plazo no se hubiera emitido resolución alguna al respecto por la citada Administración.


Artículo 88. Colaboración administrativa.

La Diputación Foral podrá colaborar en la repoblación de montes o áreas forestales, catalogados o no, mediante ayuda técnica, anticipos o subvenciones a las Administraciones, Entidades o particulares, en las condiciones que por ella se determinen, atendiendo en cada caso a la entidad de la repoblación que se trate de ejecutar, así como participar en cuantos convenios se estimen pertinentes en orden a favorecer tales actividades.


Artículo 89. Repoblaciones obligatorias.

1. El Consejo de Gobierno, a propuesta del Diputado Foral de Agricultura, podrá declarar la utilidad pública de la repoblación forestal en un monte o área forestal determinada.

2. A tal efecto, por la Dirección General de Montes y Espacios Naturales se incoará el oportuno expediente administrativo en el que además de justificarse debidamente la necesidad de efectuar la repoblación forestal, se deberá elaborar el presupuesto aproximado de su ejecución e indicar el plazo para llevarla a cabo.

3. La Dirección General de Montes y Espacios Naturales acordará la apertura de información pública por un período de quince días a partir de la publicación del anuncio en el Boletín Oficial de Bizkaia, para que los titulares interesados, a la vista del expediente incoado, formulen cuantas alegaciones estimen oportunas. Cuando fuera conocido el domicilio de los interesados la notificación se realizará personalmente.

4. La declaración a la que se hace referencia en el punto 1 del presente artículo, implicará la obligación de realizar la repoblación forestal por parte del titular o titulares de los terrenos afectados de acuerdo con los planes, condiciones y plazos señalados.

5. En caso de incumplimiento de la obligación de repoblar, el Departamento de Agricultura podrá acordar la realización directa de la repoblación a costa del titular o de los aprovechamientos forestales de los que éste sea propietario, o iniciar expediente de expropiación forzosa.


SECCIÓN II. MEJORAS.
Artículo 90. Plan de mejoras.

1. En todo monte catalogado o protector será obligatorio un plan de mejoras. Los titulares de montes de utilidad pública o protectores estarán obligados al cumplimiento de lo dispuesto en el plan de mejoras que para el monte de que se trate establezca el Departamento de Agricultura al autorizar los aprovechamientos.

2. El importe de la inversión prevista en el plan de mejoras en ningún caso será inferior al quince por ciento del valor de los aprovechamientos, pudiendo ser incrementado dicho porcentaje cuando a juicio del Departamento de Agricultura, el cual deberá motivar tal circunstancia al aprobar el correspondiente plan, así lo aconsejen razones de orden técnico, social o económico.

3. En los supuestos de incumplimiento de lo señalado en el plan de mejoras, el Departamento de Agricultura podrá aplazar hasta que por los titulares de los montes no se hayan ejecutado las mejoras pendientes, la autorización de nuevos aprovechamientos forestales.

4. El fondo de mejoras que se constituya podrá invertirse y administrarse conjuntamente para todos los montes de un mismo titular.


Artículo 91. Promoción de las mejoras forestales.

1. La Diputación Foral podrá conceder, en la cuantía y forma que reglamentariamente se determine, ayuda técnica, anticipos y subvenciones a los titulares de los montes, sean públicos o de particulares, así como concertar cuantos convenios estime pertinente en orden a lograr el propósito enunciado.

2. El Departamento de Agricultura podrá en los montes de utilidad pública y protectores, previo acuerdo con el titular, efectuar cuantas inversiones sean pertinentes, con cargo a sus presupuestos en materia de mantenimiento, inversiones y mejoras.


Artículo 92. Otras mejoras.

El Departamento de Agricultura promocionará, asimismo, la implantación de arbolado junto a los caminos, regatas, setos de separación y otras zonas que permitan incrementar la riqueza ecológica del medio rural.


CAPÍTULO II. PLAGAS Y ENFERMEDADES FORESTALES.
Artículo 93. Regla general.

1. Corresponderá al Departamento de Agricultura la vigilancia, prevención, localización y estudio de las plagas y enfermedades de los montes, semillas y viveros forestales, cualquiera que sea la titularidad de los terrenos y sus productos, así como la prestación de asesoramiento y ayuda técnica para su tratamiento.

2. La Diputación Foral, en la forma que reglamentariamente se determine, podrá formalizar convenios con los titulares públicos o privados de los montes o áreas forestales para la ejecución de trabajos de prevención y extinción de plagas o enfermedades forestales.

3. Cuando la iniciativa de la realización de los trabajos a los que se hace referencia en el apartado anterior partiera de los titulares afectados, la Diputación Foral podrá prestar ayuda técnica u otorgar subvenciones o anticipos en las condiciones que por ella se determinen, entre las que se hallará la de someterse a las prescripciones de los servicios técnicos en orden a procurar mayor eficacia en los tratamientos.


Artículo 94. Obligación de notificar la existencia de enfermedades forestales.

Los titulares de montes, áreas forestales o viveros afectados por plagas o enfermedades, están obligados a dar cuenta de su existencia al Departamento de Agricultura, sin perjuicio del deber general que recae sobre todo persona de poner en conocimiento de dicha Administración la existencia de las enfermedades de las que por cualquier circunstancia tuviera conocimiento.


Artículo 95. Declaración de la existencia de plagas o enfermedades.

1. La Diputación Foral podrá declarar la utilidad pública y tratamiento obligatorio en la lucha contra una plaga o enfermedad forestal. En dicha declaración deberá delimitarse la zona o zonas afectadas, así como aquellas otras que aun no estándolo su tratamiento fuera necesario en orden a garantizar la eficacia de las medidas adoptadas.

2. Los propietarios de los terrenos afectados por la declaración habrán de efectuar, con carácter obligatorio y en la forma y plazos indicados por la Diputación Foral, los trabajos de prevención y extinción correspondientes, pudiendo acogerse para ello al régimen de ayudas que, en su caso, se haya aprobado por la citada Administración.

3. En el caso de que no se realizaren los trabajos en la forma y plazos establecidos podrá el Departamento de Agricultura ejecutarlos por cuenta de los titulares de los terrenos afectados.


Artículo 96. Actuaciones especiales o urgentes.

1. En los casos de urgencia, el Departamento de Agricultura podrá actuar sin esperar a la declaración de plaga o enfermedad forestal en todos los montes, cualquiera que sea su propietario.

2. Cuando sea necesario o imprescindible destruir los elementos afectados mediante corta o quema, ésta podrá realizarse por el Departamento de Agricultura incluso sin autorización del titular, sin que ello, en principio, sea motivo de indemnización. En todo caso, se levantará acta de las actuaciones realizadas en presencia del propietario o titular del terreno, indicándose las causas de las medidas adoptadas y la cantidad de los elementos afectados.


Artículo 97. Intervención administrativa.

Los tratamientos de los montes con plaguicidas cuando afecten a superficies superiores a setenta y cinco hectáreas, así como el uso de herbicidas en superficies continuas para aplicaciones forestales, requerirán la autorización previa del Departamento de Agricultura, que se entenderá denegada si en el plazo de 30 días desde la presentación de la solicitud no recayera resolución expresa.


CAPÍTULO III. INCENDIOS FORESTALES.
Artículo 98. Funciones del Departamento de Agricultura.

Las acciones del Departamento de Agricultura en esta materia, estarán dirigidas a la prevención, detección y colaboración en la extinción de los incendios forestales, la protección de las personas y bienes en ellos implicados, la sanción de las infracciones que se cometan y la adopción de medidas restauradoras de los terrenos afectados.


Artículo 99. Adopción de medidas de prevención y defensa.

1. El Departamento de Agricultura, con el propósito de ordenar las medidas de prevención y defensa contra el riesgo de incendio en los montes y áreas forestales, podrá exigir a los propietarios de los mismos la apertura y conservación de cortafuegos, así como la realización de cuantos otros trabajos preventivos se estimen necesarios. La realización de dichos trabajos tendrán la consideración de mejoras.

2. Igualmente, las empresas explotadoras de redes eléctricas estarán obligadas a mantener la superficie situada debajo de las líneas libre de vegetación arbórea. En los supuestos en los que deban crearse nuevas líneas, el Departamento de Agricultura podrá indicar el trazado de éstas a incluso prohibir que discurra por el monte de que se trate cuando las medidas de protección así lo requieran.


Artículo 100. Control de deficiencias infraestructurales.

La Diputación Foral a propuesta del Departamento de Agricultura elaborará un Plan sobre el estado de los caminos, pistas y accesos a los montes y áreas forestales, al objeto de evitar la existencia de zonas carentes de infraestructuras que permitan el acceso de vehículos en los casos de incendio. La aprobación del Plan implicará la declaración de utilidad pública de las infraestructuras y la necesidad de ocupar los terrenos o parcelas correspondientes a los fines de expropiación o imposición de servidumbres.


Artículo 101. Inmodificabilidad del uso de los terrenos incendiados.

1. El uso de los montes o áreas forestales incendiados, no podrá modificarse durante al menos 30 años, debiendo ser restaurada la cubierta vegetal afectada, bien a través de la regeneración natural de los terrenos, bien mediante la reforestación artificial cuando aquella no fuera viable.

2. Corresponde al Departamento de Agricultura adoptar las medidas tendentes a restaurar las parcelas incendiadas, las cuales serán de obligado cumplimiento para los propietarios de las mismas. Tales medidas incluirán la prohibición de toda actividad incompatible con la regeneración de la cubierta vegetal, en particular el pastoreo, durante un periodo mínimo de tres años y podrán consistir, además, en repoblar la superficie quemada.


Artículo 102. Deber de alertar a la autoridad en caso de incendio.

Toda persona que advierta la existencia de un incendio en un monte o área forestal, deberá poner en conocimiento de la autoridad o sus agentes la existencia del siniestro con la máxima urgencia.


Artículo 103. Quema de pastos, restos y rastrojeras.

1. La quema de especies leñosas y herbáceas en los montes, tanto si tienen por objeto la mejora de los pastos como la eliminación de restos de árboles o malezas, deberá contar preceptivamente con autorización del Departamento de Agricultura.

2. Del mismo modo, también será necesaria autorización administrativa para las quemas en terrenos situados a menos de 200 metros de los montes y en los enclaves de los mismos.

3. Las quemas de pastos no autorizadas podrán implicar la prohibición del pastoreo en la superficie incendiada por un período de uno a diez años, plazo que será determinado por el Departamento de Agricultura en función de las características del terreno y de las especies que lo poblaban.


CAPÍTULO IV. DE LAS DISTANCIAS FORESTALES.
Artículo 104. Licencia administrativa.

1. Los titulares de terrenos forestales próximos a edificaciones destinadas a vivienda o colindantes con terrenos destinados a praderas o pastizales, caminos, cultivos y frutales, deberán respetar las distancias a que hace referencia en el artículo siguiente. Todo ello sin perjuicio del cumplimiento de cuantos otros requisitos se recogen en la presente Norma Foral.

2. Las viviendas construidas con posterioridad a las plantaciones forestales no podrán exigir el respeto y guarda de tales distancias ni siquiera cuando, una vez talado el monte, se proceda a su repoblación.

3. Tampoco deberá guardarse distancia forestal alguna respecto de las edificaciones destinadas a guarda de aperos de labranza y, en general, de conformidad con lo dispuesto en el apartado primero de este artículo, de cualquier construcción cuyo destino no sea el residencial.

4. No se considerarán afectadas por la presente Norma Foral las plantaciones que constituyan alineaciones simples y las que cumplan una función ornamental, siempre que sean pies aislados. Perderán esta condición las alineaciones en las que con posterioridad se plante en el resto del terreno, contándose los plazos establecidos desde la última plantación realizada.

Tampoco se aplicarán las distancias establecidas en esta Norma Foral a los terrenos forestales colindantes con aquellos para los que se haya autorizado un cambio de uso forestal.

5. Las ocupaciones temporales en montes de utilidad pública se regulan por lo establecido en los artículos 54 y siguientes de esta Norma Foral, así como por las cláusulas técnico-jurídicas aprobadas para el Departamento de Agricultura y la Entidad titular del monte, no siéndoles de aplicación, en consecuencia, el régimen de distancias establecido en este capítulo.

En el caso de que concedan ocupaciones de terrenos para plantación forestal y para praderas o pastizales y cultivos entremezclados entre sí, de no establecerse determinación al respecto en las cláusulas técnico-jurídicas rectoras de la ocupación, se aplicará una distancia de cinco metros desde la plantación forestal al límite del terreno..


Artículo 105. Distancias forestales mínimas.

1. Consecuencia de la necesaria compatibilización de las explotaciones forestales y agroganaderas, deberán guardarse las distancias a las que se hace referencia en el apartado siguiente, siempre que se trate de parcelas que dedicándose a tales actividades colinden entre sí. Asimismo, respecto de las viviendas a que se refiere el artículo 104, se guardarán las distancias que se establecen en el apartado 2.a).

2. Las distancias mínimas que deberán respetarse por las plantaciones forestales serán, salvo acuerdo de los titulares respectivos, las siguientes:

  1. Respecto de edificaciones preexistentes cuyo destino sea el de vivienda, sea o no de carácter temporal, la distancia será, al menos, una vez y media la altura media a la edad de la corta de la especie mayoritaria a la que pertenezca la plantación realizada, contados desde la proyección del alero.

  2. La distancia de las plantaciones forestales a los pastizales, praderas, frutales y cultivos, será un tercio de la altura media a la edad de la corta de la especie mayoritaria plantada, a contar desde el lindero común.

  3. Respecto de los caminos y vías pecuarias públicas, la distancia de las plantaciones a la arista exterior del firme de tales vías será de tres metros.

  4. La distancia mínima entre plantaciones realizadas en parcelas incluidas en la zona forestal será de dos metros, respecto de lindero común.

3. Cuando concurran edificaciones con los demás usos a que se refiere el apartado anterior, se aplicará la distancia correspondiente a aquellas.


Artículo 106. Plantaciones indebidas.

1. El titular de una vivienda o terreno que se considere perjudicado por una plantación forestal realizada en la finca próxima a una vivienda o colindante con otros tipos de uso con inobservancia de lo dispuesto en el artículo anterior podrá denunciar el hecho en el plazo de seis meses contados a partir de la fecha de la plantación ante el Departamento de Agricultura, solicitando al mismo tiempo la eliminación de lo indebidamente plantado.

2. En este supuesto los titulares de plantaciones que se realicen sin respetar las distancias mínimas, además de incurrir en infracción administrativa, conforme a lo dispuesto en la presente Norma Foral, estarán obligados a ajustar la plantación realizada a la normativa aplicable y, si no fuera posible, a eliminar lo indebidamente efectuado.


CAPÍTULO V. EXPERIMENTACION FORESTAL.
Artículo 107. Finalidad.

El Departamento de Agricultura promoverá y coordinará la realización de estudios de genética y reforestación, así como de trabajos silvícolas y aplicaciones tecnológicas conducentes a la mejora de la calidad y productividad de los montes y áreas forestales del Territorio Histórico de Bizkaia, sin perjuicio de las competencias que por disposiciones normativas correspondan a otras Administraciones o Instituciones.


Artículo 108. Objetivo.

Los programas de investigación se llevarán a cabo preferentemente, en conexión con centros científicos y técnicos, universitarios o societarios, con los siguientes objetivos:

  1. Difundir entre los particulares y asociaciones del sector las técnicas de actuación y aplicación práctica en materia forestal.

  2. Realizar labores de investigación, análisis, ensayos y demás trabajos experimentales de interés para la mejora de las técnicas forestales.

  3. Cualesquiera otros que persigan el fomento y desarrollo de la actividad forestal.


TÍTULO V. ADMINISTRACION DE ESPACIOS NATURALES PROTEGIDOS.
Artículo 109. Competencia.

1. A la Diputación Foral, en el marco de lo dispuesto en el artículo 7.c).3 de la Ley 27/1983, de 25 de noviembre, de Relaciones entre las Instituciones Comunes de la Comunidad Autónoma y los Organos Forales de sus Territorios Históricos, le corresponderá la gestión y ejecución de cuantas acciones administrativas fueran necesarias en orden a salvaguardar los valores ecológicos de los espacios naturales protegidos.

2. Cuando un espacio natural protegido se asentara, además de en terrenos pertenecientes al Territorio Histórico de Bizkaia en áreas ubicadas en otros Territorios, la gestión a la que se hace referencia en el apartado anterior deberá sujetarse, entre otros, a los principios de coordinación y cooperación interadministrativa.


Artículo 110. Objetivos de la gestión.

La gestión de los espacios naturales protegidos, en consonancia con lo que para cada caso se señale por el correspondiente Plan de Ordenación de los Recursos Naturales, se dirigirá a alcanzar, de acuerdo con lo dispuesto en la Ley vigente en materia de Conservación de la Naturaleza, los objetivos siguientes:

  1. Preservar las especies vegetales y su diversidad, conservando las superficies forestales, fomentando la regeneración de los ecosistemas naturales, en particular, de aquellas especies y masas arboladas autóctonas, promoviendo su recuperación.

  2. Preservar la fauna salvaje evitando la introducción de especies extrañas nocivas, así como conservar y recuperar las especies amenazadas.

  3. Preservar las aguas continentales y litorales de todo tipo de elementos contaminantes, con el objetivo de mantenerlas en condiciones adecuadas para la conservación de la población animal y vegetal, d) Fomentar los usos y actividades, en especial las tradicionales, que en el marco de los Planes de Ordenación favorezcan el desarrollo de las distintas zonas y faciliten el mantenimiento de la población rural.

    1. Facilitar en los espacios naturales lugares suficientes para la investigación, educación y ocio.

    2. Fomentar la formación escolar y ciudadana en las cuestiones relacionadas con la defensa de la naturaleza y medio ambiente.

    3. Controlar el impacto producido por la implantación de elementos artificiales, infraestructuras o cualesquiera otra actuación transformadora del medio natural.

    4. Mantener la diversidad, singularidad y características de los ecosistemas en general impulsando su restauración.


Artículo 111. Organos de gestión.

1. La gestión de los espacios naturales protegidos será llevada a cabo por cuantos órganos unipersonales o colectivos del Departamento Foral competente se estimen convenientes a tenor, tanto del Plan de Ordenación de los Recursos Naturales como del resto de la legislación aplicable en la materia.

2. Para colaborar en la gestión de los espacios naturales protegidos se constituirán cuando proceda, como órganos de participación e integración de intereses concurrentes en la zona, los Patronatos, cuya composición y funciones se determinarán reglamentariamente, de acuerdo con lo establecido en la Ley.


Artículo 112. Funciones de los Organos de Gestión.

Los órganos de gestión de los espacios naturales tendrán las funciones siguientes:

  1. Elaboración del Plan Rector de Uso y Gestión, cuya aprobación definitiva corresponderá al Consejo de Gobierno de la Diputación Foral de Bizkaia, previo expediente tramitado al efecto, conforme al procedimiento previsto en la Ley. Dicho plan deberá contener las directrices y criterios de gestión del espacio natural de que se trate, de conformidad con las determinaciones normativas dispuestas en el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales y cuantas otras determinaciones resulten necesarias de acuerdo con las finalidades que motivaron la declaración del espacio protegido.

  2. Elaborar anualmente el presupuesto y la propuesta del programa de gestión.

  3. Administrar los fondos procedentes de la utilización de los servicios propios y los recursos que pueda recibir del exterior.

  4. Velar por el cumplimiento en el espacio natural de las normas generales de protección de la naturaleza establecidas por la normativa aplicable.

  5. Emitir informe previo a la concesión de autorizaciones necesarias para la ejecución de cualquier plan, obra o aprovechamiento en el espacio natural protegido.

  6. Otras funciones que les encomienden las Leyes.


Artículo 113. Administración conjunta.

La administración de distintos espacios naturales podrá unificarse cuando estos se hallen en una misma unidad geográfica o cuando se den otras circunstancias que, a juicio de la Diputación Foral, la efectiva gestión de los espacios así lo justifiquen.


Artículo 114. Conservación de las especies.

El Departamento de Agricultura, en coordinación con otras Administraciones Públicas e Instituciones, adoptará las medidas necesarias tendentes a la conservación de la flora y de la fauna que vivan en estado silvestre en el Territorio Histórico, con especial atención a las especies autóctonas.


Artículo 115. Registro de Espacios Naturales.

1. El Registro de Espacios Naturales Protegidos es un registro público de carácter administrativo en el que se consignarán los datos de todos los espacios así declarados del Territorio Histórico de Bizkaia, se hallen o no totalmente ubicados en dicho Territorio.

2. La Oficina del Registro radicará en las Dependencias del Departamento de Agricultura, pudiendo las Entidades o particulares solicitar cuantas certificaciones estimen pertinentes.


TÍTULO VI. INFRACCIONES Y SANCIONES.
Artículo 116. Responsabilidad.

1. Incurrirán en responsabilidad administrativa quienes por acción u omisión infrinjan de algún modo lo dispuesto en la presente Norma Foral.

2. Cuando se apreciaren hechos que pudieran ser constitutivos de delito o falta la Diputación Foral los pondrá en conocimiento del órgano jurisdiccional competente, suspendiéndose entre tanto el procedimiento sancionador incoado. De no estimarse la existencia de delito o falta, la Diputación Foral podrá continuar el expediente sancionador con base, en su caso, en los hechos que la jurisdicción competente haya declarado probados.

3. Cuando hubieran participado distintas personas en la realización de la infracción, la responsabilidad será solidaria, sin perjuicio del derecho a repetir frente a los demás participantes por parte de aquel o aquellos que hubieran hecho frente a la sanción.


Artículo 117. Reparación de daños y perjuicios.

1. Sin perjuicio de las sanciones administrativas que en cada caso procedan, el infractor a infractores vendrán obligados a reparar o abonar el daño causado. El objetivo de la reparación será, preferentemente, restituir el medio natural al estado en el que se hallaba antes de cometerse la infracción.

2. La Diputación Foral podrá, en el caso de que el sujeto obligado no lo hiciera voluntariamente, efectuar la reparación a costa de éste.

3. Con el fin de asegurar la eficacia de la Resolución que pudiera recaer, evitar el mantenimiento de los efectos de la infracción y atender a la exigencia de los intereses generales, el Organo competente para la iniciación del procedimiento sancionador o el Organo Instructor podrá adoptar las siguientes medidas cautelares:

  1. suspensión de la licencia o autorización que se hubiere concedido.

  2. prestación de fianza suficiente para asegurar la reparación del daño causado.

  3. suspensión temporal de actividades.

  4. decomiso de cuantos bienes y productos sean fraudulentamente obtenidos en los montes y áreas forestales y los medios utilizados en su realización.

Estas medidas deberán ajustarse a la intensidad, proporcionalidad y necesidades de los objetivos que se pretende garantizar en cada supuesto concreto.


Artículo 118. Infracciones administrativas.

Tendrán consideración de infracciones administrativas las siguientes:

  1. La realización de cualquier clase de aprovechamiento en los montes o áreas forestales sin ajustarse a las prescripciones técnicas señaladas por el Departamento de Agricultura, o sin autorización administrativa.

  2. La tala, corta, arranque, daño o apropiación de árboles o leñas sin autorización administrativa, cuando esta sea preceptiva.

  3. El aprovechamiento de frutos, plantas u otros productos forestales sin autorización, cuando esta fuera preceptiva.

  4. La utilización u ocupación de los montes de dominio público llevada a cabo sin la correspondiente concesión o autorización para aquellos usos que la requieran o con incumplimiento de sus condiciones.

  5. El cambio de uso forestal de los montes o áreas forestales sin autorización o sin ajustarse a las condiciones de la misma.

  6. La ejecución de las repoblaciones sin autorización o sin sujetarse a las condiciones técnicas que, en su caso, hubiera establecido el Departamento de Agricultura.

  7. El pastoreo en los montes o áreas forestales en las épocas, lugares o circunstancias en que esté prohibido o cuando se lleve a cabo sin ajustarse a las condiciones y requisitos establecidos por el Departamento de Agricultura.

  8. La realización de vías de saca, pistas, caminos o cualquier otra obra cuando no esté prevista en los correspondientes proyectos de ordenación o planes regulados en esta Norma Foral, o sin estar expresamente autorizada por el Departamento de Agricultura.

  9. Cualquier incumplimiento grave del contenido de los proyectos de ordenación de recursos forestales, proyectos de ordenación de montes, planes regulados en esta Norma Foral, así como sus correspondientes autorizaciones, sin causa técnica justificada y notificada al Departamento de Agricultura.

  10. El incumplimiento de la obligación de repoblar los montes deforestados o de las disposiciones encaminadas a la restauración y reparación de los daños ocasionados a los montes, así como de las medidas cautelares dictadas al efecto.

  11. El tránsito o la permanencia en caminos o zonas forestales donde exista prohibición expresa en tal sentido.

  12. La circulación o aparcamiento de todo tipo de vehículos, incluidas bicicletas, en los montes con incumplimiento de lo dispuesto en la sección 3.a del capítulo III, título III de esta Norma Foral.

  13. El vertido no autorizado de todo tipo de residuos en terrenos forestales.

  14. La alteración de las señales y mojones que delimitan los montes públicos deslindados.

ñ) La inobservancia de las distancias forestales mínimas en los supuestos contemplados en los artículo104 y 105 de esta Norma Foral.

  1. La obstrucción por acción u omisión de las actuaciones de investigación, inspección y control de la Diputación Foral y de sus agentes, en relación las disposiciones de esta Norma Foral y de sus normas de desarrollo.

  2. La realización de quemas en el monte, enclaves o terrenos próximos sin autorización administrativa, o sin cumplir las condiciones establecidas en ella o en épocas, lugares o actividades en que esté prohibido hacerlo.

  3. El uso de plaguicidas o pesticidas sin autorización cuando esta fuera preceptiva.

  4. Cualquier otro incumplimiento de los requisitos, obligaciones o prohibiciones establecidas en la presente Norma Foral.


Artículo 119. Calificación de las infracciones.

1. Las infracciones podrán ser calificadas como leves, graves o muy graves.

2. Son infracciones leves: la simple inobservancia de las disposiciones de la presente Norma Foral cuando no se cause daño o perjuicio forestal alguno, o éste pueda ser reparado en un plazo inferior a seis meses.

3. Son infracciones graves: la reincidencia en la comisión de infracciones leves y las que conlleven alteración de los montes o áreas forestales cuya posible reparación pueda efectuarse en plazo inferior a diez años.

4. Son infracciones muy graves: la reincidencia en la comisión de faltas graves y las que supongan una modificación sustancial de los montes o áreas forestales cuya reparación o restitución sea imposible o en plazo superior a diez años.

5. Existe reincidencia a los efectos de lo dispuesto en el presente artículo cuando en el momento de cometerse la infracción no hayan transcurrido dos años desde la imposición de sanción por resolución firme con motivo de infracción prevista en el artículo anterior.


Artículo 120. Sanciones.

1. Las infracciones serán sancionadas con las siguientes multas:

  1. Infracciones leves: multa de diez mil a doscientas mil pesetas.

  2. Infracciones graves: multa de doscientas mil una pesetas a diez millones de pesetas.

  3. Infracciones muy graves: multa de diez millones una pesetas a cincuenta millones de pesetas.

2. La cuantía de la multa que corresponda se graduará atendiendo a la intencionalidad del autor o autores de la infracción, a la entidad económica de los hechos objeto de sanción, la reiteración, y la dificultad de la restitución o reparación del perjuicio ocasionado. En ningún caso la multa podrá ser inferior al beneficio obtenido por la infracción cometida, pudiendo incrementarse aquella en cuantía equivalente al duplo del beneficio aunque ello suponga sobrepasar la escala a la que se hace referencia en el punto uno del presente artículo.

3. Podrán imponerse multas coercitivas reiteradas por lapsos de tiempo que sean suficientes para cumplir lo ordenado por los órganos sancionadores, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 99 de la Ley 30/92, de 26 de noviembre, del Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común. La cuantía de cada una de dichas multas no podrá exceder del veinticinco por ciento de la sanción impuesta.


Artículo 121. Competencia sancionadora.

Las autoridades u órganos competentes para imponer las sanciones establecidas serán las siguientes:

  1. El Diputado Foral de Agricultura, para las infracciones leves y graves.

  2. El Consejo de Gobierno de la Diputación Foral de Bizkaia, para las infracciones muy graves.


Artículo 122. Procedimiento.

1. El procedimiento sancionador se ajustará a lo dispuesto en esta materia por las leyes administrativas vigentes en cada momento.

2. En cualquier caso, será pública la acción para exigir el cumplimiento de lo dispuesto en la presente Norma Foral o en las disposiciones, planes o proyectos que la desarrollen.

3. Las resoluciones que pongan fin a la vía administrativa serán inmediatamente ejecutivas y contra las mismas no podrá interponerse recurso administrativo ordinario. Ello no obstante, en los supuestos de interposición de recursos o procedimientos de revisión de oficio, se podrán acordar o mantener las disposiciones cautelares previas para garantizar su eficacia en los términos especificados en el artículo 117.3 de esta Norma Foral.


Artículo 123. Prescripción.

1. Las infracciones administrativas reguladas en la presente Norma Foral prescribirán: en el plazo de tres años, las muy graves; en el de doce meses, las graves; y en el de tres meses, las leves.

2. Las sanciones, cualquiera que fuere su cuantía, prescribirán a los cinco años.


DISPOSICIONES ADICIONALES
DISPOSICIÓN ADICIONAL PRIMERA.

Se faculta a la Diputación Foral para determinar la extensión de la unidad mínima de cultivo, así como para actualizar la cuantía de las multas o sanciones reguladas en el Título VI de esta Norma Foral.


DISPOSICIÓN ADICIONAL SEGUNDA.

1. La Diputación Foral, a propuesta del Diputado Foral de Agricultura, aprobará cuantas disposiciones reglamentarias fueran necesarias para el desarrollo y ejecución de esta Norma.

En el plazo de seis meses a partir de la entrada en vigor de esta Norma Foral, la Diputación Foral determinará mediante Decreto, las distancias a que se refiere el artículo 105 de la misma.

2. Asimismo, la Diputación Foral podrá conceder cuantas ayudas o subvenciones estimare oportuno en orden a contribuir al cumplimiento de las finalidades de la presente Norma Foral, conforme a lo establecido en la misma y en la normativa presupuestaria.


DISPOSICIÓN ADICIONAL TERCERA.

De conformidad con lo señalado en el artículo 64.1 de la presente Norma Foral, las especies cuya solicitud de aprovechamiento se entenderá concedida una vez transcurrido el plazo establecido sin haberse adoptado resolución al respecto, son las siguientes:

  • Pinus radiata D. Don (Pino de Monterrey).

  • Pinus pinaster Ait. (Pino marítimo).

  • Pinus nigra Arn. (Pino laricio).

  • Robinia pseudoacacia L. (Falsa acacia).

  • Pseudotsuga menziesii Franco. (Abeto de Douglas).

  • Quercus rubra Duroi. (Roble americano).

  • Liriondendron tilipifera I. (Tulipero de Virginia).

  • Eucaliptus spp. (Eucaliptos).

  • Populus spp. (Chopos).

  • Chamaceyparis spp. (Cipres de Lawson y otros).

  • Picea spp. (Piceas).

  • Larix spp. (Alerces).


DISPOSICIÓN ADICIONAL CUARTA.

En la medida en que los montes o espacios naturales contasen con algún régimen de protección establecido como bienes integrantes del patrimonio Cultural Vasco o algún elemento con la consideración de bien cultural calificado o inventariado formase parte de los mismos se estará a lo establecido en la normativa vigente sobre protección del patrimonio cultural. El Departamento de Agricultura velará por la perfecta coordinación de las actuaciones a que se refiere esta Norma Foral con respecto a la citada Normativa.


DISPOSICIÓN ADICIONAL QUINTA.

Lo dispuesto en el Capítulo IV del Título IV aplicable a los montes y áreas forestales definidas en la presente Norma Foral se referirá, cuando se apruebe el correspondiente Plan Territorial Sectorial Forestal, a las áreas definidas como forestales en el citado Plan.


DISPOSICIÓN ADICIONAL SEXTA.

En el plazo de seis meses a partir de la entrada en vigor de la presente Norma Foral la Diputación Foral de Bizkaia publicará la relación de los Montes incluidos en el Catálogo de Montes de Utilidad Pública de Bizkaia, indicando nombre del monte, extensión, titular del mismo, término municipal en que se encuentra ubicado así como partido judicial al que pertenece a los efectos derivados del artículo 13 de la misma.


DISPOSICIÓN ADICIONAL SÉPTIMA.

Las personas o entidades que hayan sido sancionadas de manera firme por la comisión de las infracciones de carácter grave o muy grave así como las infracciones contempladas en los apartados a), c), d) y e) del artículo 118 de esta Norma Foral en todo caso, no podrán obtener subvenciones en materia de agricultura durante un periodo de tres años.


DISPOSICIONES TRANSITORIAS
DISPOSICIÓN TRANSITORIA PRIMERA.

Las solicitudes y expedientes de cualquier clase en tramitación a la entrada en vigor de esta Norma Foral, en las materias reguladas por la misma, continuarán rigiendose por lo dispuesto en la legislación anterior.


DISPOSICIÓN TRANSITORIA SEGUNDA.

Se autoriza a la Dirección General de Montes y Espacios Naturales para realizar las operaciones de integración necesarias del actual Catálogo de Montes de Utilidad Pública, adoptándolo a lo dispuesto en el Título II de esta Norma Foral.


DISPOSICIONES FINALES
DISPOSICIÓN FINAL PRIMERA.

Quedan derogadas cuantas disposiciones de igual o inferior rango se opongan a lo dispuesto en esta Norma Foral.


DISPOSICIÓN FINAL SEGUNDA.

La presente Norma Foral entrará en vigor el vigésimo día siguiente al de su publicación en el Boletín Oficial de Bizkaia.

En Bilbao, a 2 de junio de 1994.

 

El Secretario Primero, Francisco Javier González Urkiza. El Presidente, Anton de Aurre Elorrieta.


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