Resolución No Vinculante de Dirección General de Tributos, 1927-03 de 19 de Noviembre de 2003

TIEMPO DE LECTURA:

  • Órgano: SG de Impuestos sobre la Renta de las Personas Físicas
  • Fecha: 19 de Noviembre de 2003
  • Núm. Resolución: 1927-03

Normativa

Ley 40/1998, Art. 55-1; RD 214/1999, Arts. 51, 52

Cuestión

Si los dos tienen derecho a deducirse por las dos viviendas, en que proporción y si en las cantidades con derecho a deducción se incluyen los intereses de la financiación ajena.

Descripción

Los consultantes, casados en régimen de gananciales, residen en localidades distintas por motivos laborales, en sendas viviendas de titularidad ganancial. Tanto en las obras de ampliación de una (en Ribeira) como en la adquisición de la otra (en Santiago) se está empleando financiación ajena concedida al matrimonio. Ambos practican deducción en sus respectivas declaraciones de Renta por la ampliación de una y por la adquisición de la otra, imputándose al cincuenta por 100 el total de las cantidades satisfechas en cada una. Ella presenta declaración conjunta con los dos hijos del matrimonio, con los que convive.

Contestación

La deducción por inversión en vivienda habitual se recoge en los artículos 55.1 y 64 bis de la Ley 40/1998, de 9 de diciembre del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y otras Normas Tributarias, desarrollándose en los artículos 51 a 55 del Reglamento del Impuesto (Real Decreto 214/1999, de 5 de febrero), siendo el primero de ellos donde se establece la configuración general de la deducción estableciendo que, con arreglo a determinados requisitos y circunstancias, "los contribuyentes podrán aplicar una deducción por inversión en su vivienda habitual". Dicha deducción se aplicará sobre "las cantidades satisfechas en el período de que se trate por la adquisición o rehabilitación de la vivienda que constituya o vaya a constituir la residencia habitual" de los mismos. Igualmente, dispone que "la base máxima de esta deducción será de 9.015,18 euros anuales y estará constituida por las cantidades satisfechas para la adquisición o rehabilitación de la vivienda, incluidos los gastos originados que hayan corrido a cargo del adquirente y, en el caso de financiación ajena, la amortización, los intereses y demás gastos derivados de la misma".
El concepto de vivienda habitual se recoge, en desarrollo del artículo 55.1,3º de la Ley del Impuesto, en el artículo 51 de su Reglamento (Real Decreto 214/1999, de 5 de febrero). Con carácter general se considera vivienda habitual aquella edificación que constituya la residencia del contribuyente durante un plazo continuado de, al menos, tres años.
Por tanto, la práctica de la deducción por adquisición de vivienda requiere la concurrencia en el contribuyente, sin perjuicio de los supuestos en que exista minusvalía, de dos requisitos: adquisición de la vivienda propia, aunque sea compartida, en su caso, y que dicha vivienda constituya o vaya a constituir su residencia habitual. Con independencia de cómo se instrumente su financiación, del estado civil del contribuyente y, en su caso, del régimen económico matrimonial y del lugar de residencia del cónyuge.
Por otra parte, para asimilar la ampliación de vivienda al concepto de adquisición de vivienda habrán de cumplirse las condiciones y circunstancias establecidas en el artículo 52 del Reglamento del Impuesto.
En el presente caso, cónyuges en régimen de gananciales residentes en viviendas separadas, las cuales se están financiando con fondos gananciales, cabe señalar que ambas viviendas pertenecen a los dos, al disponer el artículo 1.347,3 del Código Civil que: "Son bienes gananciales los adquiridos a título oneroso a costa del caudal común, bien se haga la adquisición para la comunidad, bien para uno sólo de los esposos".
En cuanto al alcance de las deducciones por adquisición o ampliación de vivienda habitual, señalar que cada una de las dos viviendas únicamente tiene la condición de habitual para uno de los cónyuges. En concreto lo será para el que cumpla con el requisito de constituir su residencia habitual, aparte del de titularidad.
Así, el varón solo podrá practicar deducción por la ampliación de la vivienda sita en Concello de Ribeira (A), donde reside, tomando como base de deducción, al tratarse de recursos gananciales, la participación que tuviera en dicha sociedad que no es otra que el cincuenta por 100 que le corresponda de los pagos satisfechos por las cantidades adeudadas por ésta. Respecto del cincuenta por ciento de las cantidades, que le corresponden de la sociedad de gananciales, satisfechas en la vivienda en Santiago de Compostela (B), nada podrá deducirse dado que no constituye su vivienda habitual ni su residencia habitual.
Del mismo modo, la mujer únicamente podrá practicar deducción por la adquisición de la vivienda en Santiago de Compostela (B), donde reside, tomando como base de deducción, igualmente, el cincuenta por 100 que le corresponda de los pagos satisfechos por las cantidades adeudadas. Por tanto, el cincuenta por ciento de las cantidades satisfechas en la ampliación de (A) –el correspondiente a ella- no formará parte en la base de deducción por adquisición de vivienda.
La base máxima de deducción para cada uno de los cónyuges, en caso de tributación individual, se establece en 9.015,18 euros anuales conforme dispone el artículo 55.1,1ºa) de la Ley del Impuesto. Base que estará formada por las cantidades satisfechas por cualquier concepto relacionadas con su ampliación o adquisición, respectivamente (amortización del principal, intereses, etc.).
Dado que, según manifiestan en el escrito de consulta, ambos cónyuges se han deducido, durante varios años, por las cantidades totales satisfechas por las dos viviendas, cabe indicar que se ha padecido un error en las declaraciones presentadas por cada uno de ellos, en dichos ejercicios, motivando la realización de un ingreso inferior al que legalmente hubiera correspondido o una devolución superior a la procedente, debiendo regularizarse mediante la presentación de una declaración-liquidación complementaria a las originalmente presentadas, en los impresos correspondientes a cada uno de los ejercicios que sea objeto de regularización.
Por último, los consultantes manifiestan que él "presenta declaración individual de I.R.P.F." y ella "presenta Declaración Conjunta de I.R.P.F. con sus dos hijos con los que convive".
Ante este extremo, es preciso recordar, con independencia de todo lo anterior, el Impuesto es un tributo de carácter personal debiendo presentar la declaración, por el mismo, de forma individual, salvo que optaran por la declaración conjunta, permitida para el conjunto de las personas que integran una unidad familiar.
El artículo 68 configura las distintas modalidades de unidad familiar. En el caso presente, matrimonio cuyos cónyuges no estén separados legalmente, la unidad familiar estará integrada por ambos cónyuges junto con sus hijos, al no vivir estos independientemente. Además, nadie podrá formar parte de dos unidades familiares al mismo tiempo, determinando su composición atendiendo a la situación existente el día 31 de diciembre de cada año.
Por tanto, es incorrecta la manera de proceder por los consultantes. Las posibilidades legales son o declaración individual por cada uno de los miembros de la unidad familiar, independientemente de la obligación o no de presentarla por cada uno de los cuatro que integran la unidad familiar, o una declaración conjunta integrándose las rentas de todos ellos.
De optar por la declaración conjunta, los contribuyentes habrán de observar en cuanto a las deducciones en la cuota, en concreto, lo dispuesto en el primer párrafo del artículo 70.2: "los importes y límites cuantitativos establecidos a efectos de la tributación individual, se aplicarán en idéntica cuantía en la tributación conjunta, sin que proceda su elevación o multiplicación en función del número de miembros de la unidad familiar". Dicha opción no conlleva, necesariamente, que los cónyuges hayan de residir en un mismo domicilio, en consecuencia, podrán coexistir, en su caso, deducciones por ambas viviendas no pudiendo exceder la suma de las cantidades satisfechas objeto de deducción en su conjunto el límite de los 9.015,18 euros establecidos como base máxima de deducción anual.

Vivienda habitual
Residencia habitual
Sociedad de gananciales
Deducción inversión vivienda habitual
Tributación conjunta
Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas
Residencia
Base máxima de deducción
Base de deducción
Unidad familiar
Tributación individual
Minusvalía
Discapacidad
Estado civil
Régimen económico del matrimonio
A título oneroso
Bienes gananciales
Declaraciones-autoliquidaciones
Modelo 564. Impuesto sobre Hidrocarburos
Deducciones en la cuota

Ley 40/1998 de 9 de Dic (IRPF y otras Normas Tributarias) DEROGADO PARCIALMENTE

Boletín: Boletín Oficial del Estado Número: 295 Fecha de Publicación: 10/12/1998 Fecha de entrada en vigor: 01/01/1999 Órgano Emisor: Jefatura Del Estado

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