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Última revisión
05/06/2023

Cancelación del vuelo: la muerte repentina del copiloto no exime de indemnizar a los pasajeros (STJUE de 11/05/2023)

Tiempo de lectura: 11 min

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Autor: Gonzalo de Diego Camarena

Graduado en Derecho. (Universidad de Sevilla. Máster en logística y supply chain management

Materia: mercantil

Fecha: 05/06/2023

Resumen:

La muerte inesperada de un copiloto no exime a la aerolínea de indemnizar a los pasajeros por cancelación del vuelo. Este fue el pronunciamiento del TJUE el pasado 11 de Mayo de 2023 en la sentencia EU:C:2023:393, a raíz de una cuestión prejudicial formulada desde Alemania. Esta sentencia ha concretado el concepto jurídico indeterminado de “circunstancias extraordinarias” respecto a la indemnización de los pasajeros aéreos.


Cancelación del vuelo: la muerte repentina del copiloto no exime de indemnizar a los pasajeros (STJUE de 11/05/2023)
Cancelación del vuelo: la muerte repentina del copiloto no exime de indemnizar a los pasajeros (STJUE de 11/05/2023)

 

Sumario:

I.  Antecedentes

1. Los hechos

2. La cuestión prejudicial

II. Derecho a compensación versus circunstancias extraordinarias

1. El derecho a compensación

2. Las circunstancias extraordinarias exonerantes de responsabilidad

2.1. Concepto

2.2. Interpretación restrictiva

III. Enfermedad o fallecimiento de un miembro de la tripulación

1. Acontecimiento inherente al ejercicio normal de la actividad del transportista

2.  Conclusión

Autor:

Gonzalo de Diego Camarena

Graduado en Derecho

(Universidad de Sevilla)

El derecho a compensación de los pasajeros aéreos, por cancelación y gran retraso, recogido en el artículo 7 del Reglamento (CE) n.º 261/2004, se excluye cuando concurran «circunstancias extraordinarias» (art. 5.3 del Reglamento). La concreción casuística de lo que son «circunstancias extraordinarias» (concepto jurídico indeterminado) suele ser el quid de la cuestión en esta materia.

Una reciente sentencia del TJUE, de 11 de mayo de 2023 (EU:C:2023:393) en los asuntos acumulados C-156/22 a C-158/22, a raíz de una cuestión prejudicial formulada desde Alemania, se ha pronunciado sobre si la muerte inesperada de un copiloto supone una circunstancia extraordinaria que exonera a la aerolínea de indemnizar por cancelación del vuelo.

I. Antecedentes

1. Los hechos

1.1. El 17 de julio de 2019, TAP Air Portugal, como transportista aéreo, debía realizar un vuelo con salida prevista a las 6.05 h desde Stuttgart (Alemania) a Lisboa (Portugal).

1.2. Ese mismo día, a las 4.15 h, el copiloto que debía operar el vuelo de que se trata fue encontrado muerto en la cama de su habitación de hotel. Toda la tripulación quedó conmocionada por este suceso y se declaró no apta para volar. Dado que ningún miembro del personal de sustitución estaba disponible fuera de la base de TAP, el vuelo de las 6.05 h se canceló. Posteriormente, una tripulación de reemplazo se desplazó hasta Stuttgart para trasladar a los pasajeros a Lisboa en un vuelo de sustitución programado para las 16.40 h.

1.3. TAP se negó a pagar la compensación prevista en el artículo 7, apartado 1, del Reglamento n.º 261/2004. Alegó que el fallecimiento imprevisto del copiloto constituía una circunstancia extraordinaria, en el sentido del artículo 5, apartado 3, de dicho Reglamento, que exime al transportista aéreo de su obligación de indemnizar.

2. La cuestión prejudicial

2.1. Llegado el caso en apelación al Landgericht Stuttgart (Tribunal Regional de lo Civil y Penal de Stuttgart, Alemania), este órgano se planteó dudas sobre si la «enfermedad o fallecimiento imprevistos» de un miembro de la tripulación constituye o no un acontecimiento externo que escapa al control del transportista aéreo.

Pese a considerar que el transportista aéreo debe, en principio, constituirse en garante de la aptitud para el vuelo y de la disponibilidad de su personal y que, por lo tanto, también está obligado, en principio, a disponer de una determinada reserva de personal de sustitución, el órgano jurisdiccional remitente señala que la problemática de que se trata es controvertida tanto en la jurisprudencia europea como en la doctrina.

2.2. La petición de decisión prejudicial tenía por objeto la interpretación del artículo 5, apartado 3, del Reglamento (CE) n.º 261/2004, por el que se establecen normas comunes sobre compensación y asistencia a los pasajeros aéreos en caso de denegación de embarque y de cancelación o gran retraso de los vuelos. Concretamente, el tribunal alemán preguntó:

«¿Debe interpretarse el artículo 5, apartado 3, del [Reglamento n.º 261/2004] en el sentido de que existe una circunstancia extraordinaria de acuerdo con dicha disposición cuando se cancela un vuelo procedente de un aeropuerto situado fuera de la base del transportista aéreo encargado de efectuar el vuelo porque un miembro de la tripulación (en este caso, el copiloto) asignado a dicho vuelo, que ha superado sin restricciones los reconocimientos médicos regulares prescritos, poco antes del inicio del vuelo, repentina e imprevisiblemente para el transportista aéreo, fallece o cae tan gravemente enfermo que no puede realizar el mismo?».


II. Derecho a compensación versus circunstancias extraordinarias

Mediante su cuestión prejudicial, el órgano jurisdiccional remitente pregunta, en esencia, si el artículo 5, apartado 3, del Reglamento n.º 261/2004 debe interpretarse en el sentido de que la ausencia imprevista, por enfermedad o fallecimiento, de un miembro de la tripulación indispensable para realizar un vuelo, acaecida poco tiempo antes de la salida prevista de ese vuelo, está comprendida en el concepto de «circunstancias extraordinarias».

1. El derecho a compensación

Los pasajeros afectados por la cancelación de un vuelo o por el denominado  «gran retraso» (igual o superior a tres horas)[1] tienen derecho a una compensación a cargo del transportista aéreo encargado de efectuar el vuelo. Así se determina en el artículo 5.1.c) del Reglamento n.º 261/2004, con remisión a los términos del artículo 7.

Con todo, ni la cancelación ni el gran retraso darán lugar a la compensación de los pasajeros si el transportista aéreo puede acreditar que tales incidencias se debieron a circunstancias extraordinarias, que no podrían haberse evitado incluso si se hubieran tomado todas las medidas razonables. Así lo determina el artículo 5.3 del Reglamento n.º 261/2004, en relación con sus considerandos 14 y 15, como se recuerda por las SSTJUE en los casos Sturgeon y otros[2] y Nelson y otros[3]. La misma exclusión de responsabilidad se encuentra en el artículo 19 del Convenio de Montreal.

2. Las circunstancias extraordinarias exonerantes de responsabilidad

2.1. Concepto

Según reiterada jurisprudencia del Tribunal de Justicia, el concepto de «circunstancias extraordinarias», en el sentido del artículo 5, apartado 3, del Reglamento n.º 261/2004, designa acontecimientos en los que concurren dos requisitos acumulativos, cuyo cumplimiento debe apreciarse caso por caso[4]:

1. No ser, por su naturaleza o su origen, inherentes al ejercicio normal de la actividad del transportista aéreo afectado.

2. Escapar al control efectivo del trasportista, de manera que, incluso utilizando todo el personal o el material y los medios financieros de que dispusiera, le habría resultado manifiestamente imposible evitar que las circunstancias extraordinarias con las que se vio enfrentado provocaran el gran retraso o la cancelación del vuelo.

En consecuencia, aunque el considerando 14 de dicho Reglamento menciona una serie de acontecimientos que podrían llegar a considerarse «circunstancias extraordinarias», su entendimiento como causas de exoneración de la obligación de compensar a los pasajeros no es automática. Ha sido el TJUE quien, a golpe de sentencia, caso por caso, ha ido examinando diversos incidentes a fin de comprobar si cumplen los dos anteriores requisitos para declararlos o no «circunstancias extraordinarias». Y eso, precisamente, es lo que se plantea en la STJUE de 11 de mayo de 2023 (C-156/22 a C-158/22) (EU:C:2023:393), a propósito del fallecimiento inesperado del copiloto.

2.2. Interpretación restrictiva

En cualquier caso, el concepto de «circunstancias extraordinarias» debe ser interpretado de forma estricta por, al menos, dos razones[5]:

1. Porque se trata de una «excepción» al principio general del derecho a compensación de los pasajeros en caso de cancelación de su vuelo.

2. Porque un estándar básico en la interpretación de los derechos recogidos en el Reglamento n.º 261/2004 viene expresado en su objetivo, señalado en el considerando 1: «garantizar un elevado nivel de protección de los pasajeros».

III. Enfermedad o fallecimiento de un miembro de la tripulación

1. Acontecimiento inherente al ejercicio normal de la actividad del transportista

En el caso examinado, el TJUE procede en primer lugar, a determinar si la ausencia imprevista, por enfermedad o fallecimiento, de un miembro de la tripulación indispensable para realizar un vuelo, acaecida poco antes de la salida prevista de este, puede constituir, por su naturaleza o por su origen, un acontecimiento que no es inherente al ejercicio normal de la actividad del transportista aéreo encargado de efectuar un vuelo.

El Tribunal de Justicia recuerda que las medidas relativas al personal del transportista aéreo encargado de efectuar un vuelo forman parte del ejercicio normal de las actividades de este. Así sucede con las medidas relativas a las condiciones de trabajo y de retribución del personal de tal transportista (sentencia de 23 de marzo de 2021, Airhelp, C-28/20, EU:C:2021:226, apartado 29), entre las que se incluyen las medidas relativas a la planificación de las tripulaciones y de los horarios de trabajo del personal.

Por consiguiente, los transportistas aéreos encargados de efectuar un vuelo pueden encontrarse normalmente, en el ejercicio de su actividad, ante la ausencia imprevista, por enfermedad o fallecimiento, de uno o varios miembros del personal indispensables para realizar un vuelo, incluso poco tiempo antes de su salida. Por tanto, la gestión de esa ausencia sigue estando intrínsecamente ligada a la cuestión de la planificación de la tripulación y de los horarios de trabajo del personal, de modo que tal suceso imprevisto es inherente al ejercicio normal de la actividad del transportista aéreo encargado de efectuar el vuelo.

El TJUE insiste en que es la «ausencia» del miembro de la tripulación (sin importar la causa) lo que constituye un acontecimiento inherente al ejercicio normal de la actividad del transportista:

22. Cuando, como sucede en el presente litigio, la ausencia se debe al fallecimiento imprevisto de un miembro del personal indispensable para realizar un vuelo, que se produce poco antes de su salida, tal situación, por muy trágica y extrema que sea, no se distingue, desde un punto de vista jurídico, de aquella en la que un vuelo no puede efectuarse porque dicho miembro del personal ha caído enfermo, de manera imprevista, poco antes de la salida del vuelo.

Así pues, es la propia ausencia, por enfermedad o fallecimiento, de uno o varios miembros de la tripulación, aunque tenga lugar de forma imprevista, y no la causa médica precisa de esa ausencia lo que constituye un acontecimiento inherente al ejercicio normal de la actividad de dicho transportista, de modo que este, al planificar sus tripulaciones y los horarios de trabajo de su personal, debe contar con que se produzcan tales imprevistos.

Y añade que el hecho de que el miembro de la tripulación en cuestión hubiera superado sin restricciones los reconocimientos médicos periódicos prescritos por la normativa aplicable no puede desvirtuar esta conclusión, ya que toda persona puede ser víctima en cualquier momento de una enfermedad o de un fallecimiento imprevistos.

Toda vez que se trata de un acontecimiento inherente al ejercicio normal de la actividad del transportista aéreo afectado y, por ende, no se cumple el primero de los requisitos necesarios para concebir un acontecimiento como «circunstancia extraordinaria», el TJUE excusa examinar el otro requisito acumulado, es decir, que lo sucedido escape o no al control efectivo del trasportista.

2. Conclusión

Habida cuenta de las consideraciones anteriores, el TJUE respondió a la cuestión prejudicial ?sobre si el fallecimiento imprevisto de un miembro de la tripulación podía considerarse una «circunstancia extraordinaria»? del siguiente tenor:

El artículo 5, apartado 3, del Reglamento (CE) n.º 261/2004 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 11 de febrero de 2004 , por el que se establecen normas comunes sobre compensación y asistencia a los pasajeros aéreos en caso de denegación de embarque y de cancelación o gran retraso de los vuelos, y se deroga el Reglamento (CEE) n.º 295/91, debe interpretarse en el sentido de que la ausencia imprevista, por enfermedad o fallecimiento, de un miembro de la tripulación indispensable para realizar un vuelo, acaecida poco tiempo antes de la salida prevista de ese vuelo, no está comprendida en el concepto de «circunstancias extraordinarias», en el sentido de dicha disposición.

 

[1]. La jurisprudencia del TJUE ha equiparado el «gran retraso» a la cancelación a efectos del derecho a compensación de los pasajeros. Pueden verse, en este sentido, las sentencias de 19 de noviembre de 2009, Sturgeon y otros, C-402/07 y C-432/07 (EU:C:2009:716), apartados 60 y 61; y de 23 de octubre de 2012, Nelson y otros, C-581/10 y C-629/10 (EU:C:2012:657), apartados 34 y 40.

[2]. Tribunal de Justicia de la Unión Europea, asuntos C-402/07 y C-432/07. Sentencia de 19 de noviembre de 2009 (EU:C:2009:716), § 69, último inciso.

[3].  Tribunal de Justicia de la Unión Europea,  asuntos C-581/10 y C-629/10. Sentencia de 23 de octubre de 2012 (EU:C:2012:657), § 40, último inciso.

[4]. Véanse, por ejemplo, las siguientes sentencias del TJUE: Wallentin-Hermann (asunto C-549/07), sentencia de 22 de diciembre de 2008 (EU:C:2008:771), § 23; Denise McDonagh (asunto C-12/11), sentencia de 31 de enero de 2013 (EU:C:2013:43), §§ 29 y 38; Van der Lans (asunto C-257/14), sentencia de 17 de septiembre de 2015 (EU:C:2015:618), § 36; Krüsemann (asuntos C-195/17 y otros), sentencia de 17 de abril de 2018 (EU:C:2018:258), §§ 32 y 34; Transportes Aéreos Portugueses (asunto C-74/19), sentencia de 11 de junio de 2020 (EU:C:2020:460), § 37; Airhelp (asunto C-28/20), sentencia de 23 de marzo de 2021 (EU:C:2021:226), § 23; y SATA International - Azores Airlines (asunto C-308/21), sentencia de 7 de julio de 2022 (EU:C:2022:533), § 20.

[5]. Véanse, en este sentido, las SSTJUE de 22 de diciembre de 2008, Wallentin-Hermann, C?549/07 (EU:C:2008:771), § 20; 17 de abril de 2018, Krüsemann, asuntos C-195/17 y otros (EU:C:2018:258) § 36; 23 de marzo de 2021, Airhelp, asunto C-28/20 (EU:C:2021:226), § 24; y 11 de mayo de 2023, TAP Portugal (Décès du copilote), asuntos C-156/22 a C-158/22 (EU:C:2023:393), § 19.

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