El contrato de transporte terrestre de mercancías

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  • Estado: Redacción actual VIGENTE
  • Orden: Mercantil
  • Fecha última revisión: 10/10/2017

El Art. 2 de la Ley 15/2009, de 11 de noviembre, del contrato de tranporte terrestre nos da la definición de lo que debemos entender por transporte terrestre de mercancías, así, el contrato de transporte de mercancías será aquel por el que el porteador se obliga frente al cargador, a cambio de un precio, a trasladar mercancías de un lugar a otro y ponerlas a disposición de la persona designada en el contrato.

Los contratos de transporte terrestre de mercancías se regirán, además de por la Ley 15/2009 de 11 de Nov (Contrato de transporte terrestre de mercancías), por los Tratados internacionales vigentes en España y por las normas de la Unión Europea, y supletoriamente por las normas relativas a la contratación mercantil.

Serán los sujetos en este contrato, o sea, constituirán el elemento personal del contrato de transporte terrestre de mercancías el cargador, el porteador, el destinatario y el expedidor, siendo el cargador el sujeto que contrato en nombre propio la realización de un transporte frente al cual el porteador se obliga a efectuarlo; el porteador será quien asuma la obligación de realizar el transporte en nombre propio con independencia de que lo ejecute por sus medios o contrate su realización con otros sujetos.

El destinatario, por su parte, será la persona a quien el porteador ha de entregar las mercancías en el lugar de destino y el expedidor será el tercero que por cuenta del cargador haga entrega de las mercancías al transportista en el lugar de recepción de la mercancía.

Señala el Art. 5, que los contratos de transporte terrestre de mercancías se presupondrán celebrados siempre en nombre propio, pero, excepcionalmente podrá alegarse la contratación en nombre ajeno.

Cuando se contrate en nombre ajeno deberá acreditarse de forma expresa y suficiente en el momento de contratar, indicando la identidad de la persona en cuyo nombre se contrata, y que la intermediación se hizo con carácter gratuito.

Asimismo, la propia Ley hace la siguientes puntualización, los empresarios transportistas, las cooperativas de trabajo asociado dedicadas al transporte, las cooperativas de transportistas y sociedades de comercialización de transportes, los operadores y agencias de transporte, los transitarios, los almacenistas-distribuidores, los operadores logísticos, así como cualesquiera otros que contraten habitualmente transportes o intermedien habitualmente en su contratación, solo podrán contratar en nombre propio. La relación de las cooperativas de transportistas y sociedades de comercialización de transporte con el socio transportista que realice el transporte se regirán por lo que al respecto se encuentre determinado en los estatutos de cada cooperativa o sociedad, sin que lo dispuesto en dichos estatutos pueda implicar, en ningún caso, la inaplicación de lo dispuesto en la presente Ley en los contratos celebrados por la cooperativa o sociedad de que se trate con terceros.

Además, los socios de las cooperativas de trabajo asociado dedicadas al transporte solo podrán contratar transportes en nombre de la cooperativa a la que pertenecen, quedando ésta obligada como portador frente al cargador con quien contraten aquellos.

En cuanto a la responsabilidad de los porteadores, el porteador que contrate con el cargador responderá frente a éste de la realización íntegra del transporte conforme a lo previsto en la Ley 15/2009, aún cuando no la lleve a cabo por sí mismo en todo o en parte. Cuando el porteador que haya contratado directamente con el cargador contrate, a su vez, la realización efectiva de la totalidad o una parte del transporte con otro porteador, quedará obligado frente a éste como cargador conforme a lo dispuesto en la Ley y en el contrato que con él haya celebrado.

Los Art. 5Art. 8 dan la definición de lo que debemos entender por bultos y envíos y transporte continuado respectivamente.

Así, se entiende por bulto cada unidad material de carga diferenciada que forma la mercancía objeto de transporte con independencia de su volumen, dimensiones y contenido.

Se considerará envío, por su parte, o remesa, la mercancía que el cargador entregue simultáneamente al porteador para su transporte, y entrega a un único destinatario, desde un único lugar de la carga a un único lugar de destino. El contrato de transporte podrá tener por objeto un solo envío o una serie de ellos.

El contrato de transporte continuado es aquel por el que el porteador se obliga frente a un mismo cargador a realizar una pluralidad de envíos de forma sucesiva en el tiempo. El momento de determinar el número, frecuencia, características y destino de los envíos será cuando se contrate o antes de su inicio. El contrato de transporte continuado se formalizará por escrito cuando lo exija cualquier de las partes. Este contrato servirá de marco a las cartas de porte que hayan de emitirse para concretar los términos y condiciones de cada uno de los envíos a que diera lugar. Cuando la parte contratante requerida a formalizar por escrito el contrato se negase a ello, la otra podrá considerarla desistida de éste.

La nota más característica del contrato de transporte terrestre de mercancías es la carta de porte. En el Art. 10 se dispone que cualquiera de las partes del contrato podrá exigir a la otra que se extienda una carta de porte. Cuando la parte contratante requerida para formalizar la carta de porte se negase a ello, la otra parte podrá considerarla desistida del contrato.

Cuando se extienda carta de porte, ésta deberá contener:

- Lugar y fecha de la emisión.

- Nombre y dirección del cargador y, en su caso, del expedidor.

- Nombre y dirección del porteador y, en su caso, del tercero que reciba las mercancías para su transporte.

- Lugar y fecha de la recepción de la mercancía por el porteador.

- Lugar y, en su caso, fecha prevista de entrega de la mercancía de destino.

- Nombre y dirección del destinatario, así como eventualmente un domicilio para recibir notificaciones.

- Naturaleza de las mercancías, número de bultos y signos y señales de identificación.

- Identificación del carácter peligros de la mercancía enviada, así como la denominación prevista en la legislación sobre transporte de mercancías peligrosas.

- Cantidad de mercancías enviadas, determinada por su peso o expresada de otra menra.

- Clase de embalaje utilizado para acondicionar los envíos.

- Precio convenido del transporte, así como el importe de los gastos previsibles relacionados con el transporte.

- Indicación de si el precio del transporte se paga por el cargador o por el destinatario.

- En su caso, declaración de valor de las mercancías o de interés especial en la entrega, de acuerdo con lo dispuesto en el Art. 61

- Instrucciones para el cumplimiento de formalidades y trámites administrativos preceptivos en relación con la mercancía.

Además del contenido obligatorio que se acaba de mencionar, y el que pueda establecer la legislación, la carta de porte podrá contener cualquier otra mención, tal como:

- La referencia expresa de prohibición de trasbordo.

- Los gastos que el remitente toma a su cargo.

- La suma del reembolso a percibir en el momento de la entrega de la mercancía.

- El valor declarado de la mercancía y la suma que representa el interés especial en la entrega.

- Instrucciones del remitente al transportista concernientes al seguro de las mercancías.

- El plazo convenido en el que el transporte ha de ser efectuado.

- La lista de documentos entregados al transportista.

Aunque dice este artículo que, para cada envío habrá de emitirse una carta de porte, también dispone que el porteador o el cargador podrán exigir que se emita una carta de porte por cada vehículo cuando el envío se distribuya en varios vehículos.

La carta de porte deberá ser emitida en tres ejemplares originales que serán firmados por el cargador y el porteador. Será válida la firma de la carta de porte por medios mecánicos, mediante estampación de un sello, o por cualquier otro medio que resulte adecuado, siempre que quede acreditada la identidad del firmante. El primer ejemplar de la carta de porte será entregado al cargador, el segundo viajará con las mercancías transportadas y el tercero quedará en poder del porteador.

Una vez las mercancías en destino, el destinatario podrá exigir que la mercancía sea entregada con el segundo ejemplar de la carta de porte. El porteador podrá exigir al destinatario que le extienda en su ejemplar de la carta de porte, o en documento separado y firmado por ambos, un recibo sobre las mercancías entregadas. Esto es así, por que la carta de porte firmada por ambas partes hará fe de la conclusión del contenido del contrato, así como de la recepción de la mercancía por el porteador, salvo prueba en contrario. En ausencia de anotación en la carta de porte o del documento separado firmado por el porteador y cargador o expedidor, se presumirá que las mercancías y su embalaje están en el estado descrito en la carta de porte y con los signos y señales que en ella estuvieran indicados.

→ Contenido del contrato de transporte terrestre de mercancías

El porteador deberá utilizar un vehículo que sea adecuado para el tipo y circunstancias del transporte que deba realizar, de acuerdo con la información que le suministre el cargador. El porteador deberá poner el vehículo a disposición del cargador en el lugar y tiempo pactados. Si nada se pacta respecto a la hora, el porteador cumplirá su obligación poniendo el vehículo a disposición del cargador con antelación suficiente para que pueda ser cargado el día señalado.

Si se tratase de un contrato de transporte de mercancías por carretera, y no se hubiere pacto el plazo, el transportista cumplirá con su obligación poniendo a disposición el vehículo para su carga antes de las 18 horas del día señalado. Si existe pacto expreso previo entre las partes, acerca del día y la hora u hora límite para la puesta a disposición del vehículo y el porteador no cumple dicho plazo, el cargador podrá desistir de la expedición de que se trate y buscar inmediatamente otro porteador.

Cuando el cargador haya sufrido perjuicios como consecuencia de la demora, y ésta fuere imputable al porteador, podrá además exigir la indemnización que proceda.

Por lo que respecta a la entrega de las mercancías al porteador, el Art. 19 dice que el cargador deberá entregar las mercancías al porteador en el lugar y en el tiempo pactados.

En caso de incumplimiento, el cargador le indemnizará en cuantía equivalente al precio del transporte previsto, o bien le ofrecerá la realización de un transporte de similares características que se encuentre inmediatamente disponible. Si el cargador solo entrega al porteador una parte de las mercancías deberá, sin perjuicio del pago del precio del transporte de esa parte, abonarle una indemnización igual al precio del transporte de la mercancía no entregada, o bien ofrecerle la inmediata realización de otro transporte de similares características al inicialmente convenido.

Los sujetos obligados a realizar la carga y la descarga son respectivamente de cargador y porteador, salvo que expresamente se estipule que serán a cargo de porteador antes de la efectiva presentación del vehículo para su carga o descarga.

El cargador y el destinatario soportarán las consecuencias de los daños derivados de las operaciones que les corresponda realizar. Sin embargo, el porteador responderá de los daños sufridos por las mercancías debidos a una estiba inadecuada cuando tal operación se lleve a cabo por el cargador siguiendo las instrucciones del porteador.

No obstante, en los servicios de paquetería y cualesquiera otros similares que impliquen la recogida o el reparto de envíos de mercancías consistentes en un reducido número de bultos que puedan ser fácilmente manipulados por una persona sin otra ayuda que las máquinas o herramientas que lleve a bordo el vehículo utilizado, las operaciones de carga y descarga, salvo que se pacte otra cosa, serán cuenta del porteador. En esta clase de servicios, la estiba y desestiba de las mercancías corresponderán, en todo caso, al porteador. El porteador soportará las consecuencias de los daños causados en las operaciones que le corresponda realizar.

En lo que se refiere al acondicionamiento e identificación de las mercancías, salvo que se haya pactado otra cosa, el cargador deberá acondicionar las mercancías para su transporte.

Los bultos que componen cada envío deberán estar claramente identificados y señalizados mediante los correspondientes signos, coincidiendo con la descripción de los mismos contenida en la carta de porte.

Cuando su naturaleza o las circunstancias del transporte así lo exijan, las mercancías deberán ser entregadas al porteador convenientemente acondicionadas, embaladas y en su caso, identificadas y señalizadas mediante las oportunas marcas o inscripciones que avisen del riesgo que su manipulación pueda entrañar para las personas o para las propias mercancías. El cargador responderá ante el porteador de los daños a personas, al material de transporte o a otras mercancías, así como de los gastos ocasionados por defectos en el embalaje de las mercancías, a menos que tales defectos sean manifiestos o ya conocidos por el porteador en el momento de hacerse cargo de las mercancías y no hay hecho las oportunas reservas. Asimismo, el cargador deberá adjuntar a la carta de porte o poner a disposición del porteador la documentación relativa a la mercancía que sea necesaria para la realización del transporte y de todos aquellos trámites que el porteador haya de efectuar antes de proceder a la entrega en el punto de destino. A estos efectos, deberá suministrarle la información necesaria sobre la mercancía y los indicados trámites.

El porteador no está obligado a verificar si estos documentos o informaciones son exactos o suficientes. El cargador es responsable ante el porteador de todos los daños que pudieran resultar de la ausencia, insuficiencia o irregularidad de estos documentos e informaciones, salvo en caso de culpa por parte del porteador. El porteador responderá de las consecuencias derivadas de la pérdida o mala utilización de los citados documentos. En todo caso, la indemnización a su cargo no excederá de la que correspondería en caso de pérdida de la mercancía.

Si el cargador entregara al porteador mercancías peligrosas, habrá de especificar la naturaleza exacta del peligro que representan, indicándole las precauciones a tomar. En caso de que este aviso no haya sido consignado en la carta de porte, recaerá sobre el cargador o destinatario la carga de la prueba de que el porteador tuvo conocimiento de la naturaleza exacta del peligro que presentaba el transporte de dichas mercancías. El porteador que no haya sido informado de la peligrosidad de las mercancías no estará obligado a continuar el transporte y podrá descargarlas, depositarlas, neutralizar su peligro, devolverlas a su origen o adoptar cualquiera otra medida que resulte razonable en atención a las circunstancias del caso. El porteador deberá comunicarlo inmediatamente al cargador, el cual asumirá los gastos y daños derivados de tales operaciones.

En el momento de hacerse cargo de las mercancías, el porteador deberá comprobar su estado aparente y el de su embalaje, así como la exactitud de las menciones de la carta de porte relativas al número y señales de los bultos. Los defectos apreciados se anotarán por el porteador en la carta de porte, mediante la formulación singularizada de reservas suficientemente motivadas.

El porteador que carezca de medios adecuados para verificar la coincidencia del número y las señales de los bultos lo hará constar justificadamente en la carta de porte. Cuando existan fundadas sospechas de falsedad en torno a la declaración del cargador, el porteador podrá verificar el peso y las medidas de las mercancías, así como proceder al registro de los bultos. Si la declaración del cargador resulta cierta, los gastos derivados de esas actuaciones serán por cuenta del porteador y, en caso contrario, del cargador. El cargador podrá asimismo exigir la realización de todas o alguna de estas comprobaciones y el porteador accederá a ello con tal que el peticionario asuma expresamente el pago de los gastos a que den lugar. Este tipo de comprobaciones se llevará a cabo por el porteador en presencia del cargador o sus auxiliares. No siendo ello posible, el reconocimiento y registro de los bultos se hará ante Notario o con asistencia del Presidente de la Junta Arbitral del Transporte competente o persona por él designada. El resultado del reconocimiento se hará constar en la carta de porte o mediante acta levantada al efecto. El porteador podrá rechazar los bultos que se presenten mal acondicionados o identificados para el transporte, que no vayan acompañados de la documentación necesaria o cuya naturaleza o características no coincidan con las declaradas por el cargador. El porteador comunicará inmediatamente al cargador este rechazo. De igual modo, el porteador podrá supeditar la admisión de los bultos a la aceptación de las reservas que se proponga formular en la carta de porte, dejando constancia de los defectos apreciados.

Por lo que se refiere al riesgo o pérdida o daño de las mercancías, si a pesar de las medidas que se hayan adoptado, las mercancías transportadas corren riesgo de perderse o de sufrir daños graves, el porteador lo comunicará de inmediato al titular del derecho de disposición de las mercancías, solicitando instrucciones. La persona que hubiera impartido las instrucciones asumirá los gastos que se deriven de su solicitud y ejecución, a no ser que haya habido culpa del porteador. El porteador podrá solicitar ante el órgano judicial o la Junta arbitral del Transporte competente la venta de la mercancía sin esperar instrucciones, cuando así lo justifique la naturaleza o el estado de la mercancía. El producto de dicha venta quedará a disposición de quien corresponda, previa deducción del precio del transporte y de los gastos ocasionados.

El derecho de disposición

El cargador tiene derecho a disponer de la mercancía, en particular ordenando al porteador que detenga el transporte, que devuelva la mercancía a su origen o que la entregue en un lugar o a un destinatario diferente de los indicados en la carta de porte. Sin embargo, ese derecho de disposición corresponderá al destinatario cuando así se hubiese pactado expresamente. Si el destinatario ejercita este derecho ordenando entregar la mercancía a otra persona, ésta, a su vez, no puede designar un nuevo destinatario.

El ejercicio del derecho de disposición está subordinado a las condiciones siguientes:

- el cargador o el destinatario debe presentar al porteador el primer ejemplar de la carta de porte, en el que constarán las nuevas instrucciones, y resarcirle de los gastos y daños que se ocasiones por la ejecución de tales instrucciones.

- La ejecución de las nuevas instrucciones debe ser posible en el momento en que se comuniquen al porteador, sin dificultar la explotación normal de su empresa ni perjudicar a cargadores o destinatarios de otros envíos. En caso contrario, el porteador deberá comunicar inmediatamente la imposibilidad de cumplir tales instrucciones a quien se las dio.

- Las instrucciones no podrán tener como efecto la división del envío.

El porteador que no ejecute las instrucciones que se le hayan dado en las condiciones anteriormente señaladas, o que las haya ejecutado sin haber exigido la presentación del primer ejemplar de la carta deporte, responderá de los perjuicios causados por este hecho.

Este derecho del cargador se extingue cuando el segundo ejemplar de la carta de porte se entregue al destinatario o cuando éste reclame la entrega de la mercancía o haga uso de los derechos que le corresponden en caso de pérdida o retraso en la entrega. A partir de ese momento el porteador deberá someterse a las instrucciones del destinatario.

En cuanto al lugar y el plazo de entrega de las mercancías al destinatario, dispone el Art. 33 que, el porteador deberá entregar la mercancía transportada al destinatario en el lugar en el plazo pactados en el contrato. En defecto de plazo señalado, la mercancía deberá ser entregada al destinatario dentro del término que razonablemente emplearía un porteador diligente en realizar el transporte, atendiendo e las circunstancias del caso.

En el transporte ferroviario, en ausencia de acuerdo los plazos de transporte no podrán superar los siguientes límites:

- Para vagones completos: plazo de expedición: 12 horas; plazo de transporte, por cada fracción indivisible de 400 kilómetros: 24 horas.

- Para envíos en régimen de paquetería: plazo de expedición: 24 horas; plazo de transporte por cada fracción indivisible de 200 kilómetros: 24 horas.

Cuando se trate de transporte ferroviario, el porteador podrá ampliar el plazo de duración del transporte en lo estrictamente necesario cuando los envíos se transporte por líneas con diferente ancho de vía, por mar o por carretera cuando no exista conexión ferroviaria; o, cuando por circunstancias extraordinarias entrañen un aumento anormal del tráfico o dificultades anormales de explotación.

En cuanto al estado de las mercancías en el momento de entrega al destinatario de las mercancías, el Art. 34 nos dice que la mercancía transportada deberá ser entregada al destinatario en el mismo estado en que se hallaba al ser recibida por el porteador, sin pérdida ni menoscabo alguno, atendiendo a las condiciones a la descripción de la misma que resultan de la carta de porte. Si el porteador y el destinatario no consiguen ponerse de acuerdo en torno al estado de las mercancías entregadas o a las causas que hayan motivado los daños, podrán disponer su reconocimiento por un perito designado a tal efecto por ellos mismos o por el órgano judicial o la Junta Arbitral del Transporte que corresponda. Cuando no se conformen con el dictamen pericial que, en su caso, se hubiese realizado ni transijan de otro modo sus diferencias, cada una de las partes usará de su derecho como corresponda. 

Serán derechos del destinatario, los contenidos en el Art. 35Así, el destinatario podrá ejercitar frente al porteador los derechos derivados del contrato de transporte desde el momento en que, habiendo llegado las mercancías a destino o transcurrido el plazo en que deberían haber llegado, solicite su entrega; y, el destinatario que se prevalga de lo antedicho estará obligado a hacer efectivo el precio del transporte y los gastos causados o, en caso de disputa sobre estos conceptos, a prestar la caución suficiente. 

Impedimentos a la entrega

Cuando no se realice la entrega por no hallarse el destinatario en el domicilio indicado en la carta de porte, por no hacerse cargo de las mercancías en las condiciones establecidas en el contrato, por no realizar la descarga correspondiéndole hacerlo o por negarse a firmar el documento de entrega, el porteador lo hará saber al cargador en el plazo más breve posible y aguardará sus instrucciones. Si el impedimento cesa antes de que el porteador haya recibido instrucciones, entregará las mercancías al destinatario, notificándolo inmediatamente al cargador. El porteador tiene derecho a exigir del cargador el pago de los gastos y perjuicios que le ocasionen la petición y ejecución de instrucciones, así como el retraso o la falta de instrucciones, a menos que estos gastos sean causados por su culpa. Si surgen impedimentos a la entrega después de que el destinatario haya dado orden de entregar las mercancías a una tercera persona en el ejercicio de su derecho de disposición, el destinatario sustituye al cargador y el tercero al destinatario a efectos de los dispuesto en el Art. 36

Si no fuera posible para el transportista solicitar nuevas instrucciones al cargador, o si dichas instrucciones no fuera impartidas por éste en el plazo acordado por las partes, el transportista podrá proceder conforme al Art. 44

En cuanto al precio en el contrato de transporte terrestre de mercancías, su régimen jurídico lo encontramos en los artículos comprendidos entre el Art. 37Art. 42

Cuando nada se haya pactado expresamente, se entenderá que la obligación del pago del precio del transporte y demás gastos corresponde al cargador. Cuando se haya pactado el pago del precio del transporte y los gastos por el destinatario, éste asumirá dicha obligación al aceptar las mercancías. No obstante, el cargador responderá subsidiariamente en caso de que el destinatario no pague.

En los transportes por carretera, salvo que otra cosa se hubiera pactado expresamente por escrito, cuando el precio del gasóleo hubiese aumentado entre el día de celebración del contrato y el momento de realizarse el transporte, el porteador podrá incrementar en su factura el precio inicialmente pactado en la cuantía que resulte de aplicar los criterios o fórmulas que, en cada momento, tenga establecidos la Administración en las correspondientes condiciones generales de contratación del transporte de mercancías por carretera. Dichos criterios o fórmulas deberán basarse en la repercusión que la partida de gasóleo tenga sobre la estructura de costes de los vehículos de transporte de mercancías.

De la misma manera, el obligado al pago del transporte podrá exigir una reducción equivalente del precio inicialmente pactado cuando el precio del gasóleo se hubiese reducido entre la fecha de celebración del contrato y la de realización efectiva del transporte.

Los criterios o fórmulas señalados serán de aplicación automática siempre que el precio del gasóleo hubiera experimentado una variación igual o superior al 5%, salvo que, expresamente y por escrito, se hubiera pactado otra cosa distinta previa o simultáneamente a la celebración del contrato. Salvo pacto en contrario, en los contratos de transporte continuado se aplicarán de forma automática los incrementos o reducciones determinados por la aplicación de los anteriores criterios o fórmulas con carácter trimestral en relación con el precio inicialmente pactado, sea cual fuere el porcentaje en que hubiese variado el precio del gasóleo. El pacto en contrario se considerará nulo en todos aquellos casos que tenga un contenido claramente abusivo en perjuicio del porteador y carecerá de efecto cuando se contenga en unas condiciones generales respecto de las que la parte que no las ha propuesto solo pueda mostrar su aceptación o rechazo global.

Cuando otra cosa no se haya pactado, el precio del transporte y los gastos exigibles en virtud de una operación de transporte deberán ser abonados una vez cumplida la obligación de transportar y puestas las mercancías a disposición del destinatario.

En caso de ejecución parcial del transporte, el porteador solo podrá exigir el pago del precio y los gastos en proporción a la parte ejecutada, siempre que ésta reporte algún beneficio para el deudor. No obstante, el porteador conservará su derecho al cobro íntegro cuando la inejecución se haya debido a causas imputables al cargador o al destinatario. En los contratos de transporte continuado, si las partes hubiesen acordado el pago periódico del precio del transporte y de los gastos relativos a los sucesivos envíos, dicho pago no será exigible hasta el vencimiento del plazo convenido. En defecto de pacto entre las partes sobre la fijación del precio del transporte, el precio del transporte será el que resulte usual para el tipo de servicio de que se trate en el momento y lugar en el que el porteador haya de recibir las mercancías. En ningún caso se presumirá que el transporte es gratuito.

Si llegadas las mercancías a destino, el obligado no pagase el precio u otros gastos ocasionados por el transporte, el porteador podrá negarse a entregar las mercancías a no ser que se le garantice el pago mediante caución suficiente. Cuando el porteador retenga las mercancías, deberá solicitar al órgano judicial o a la Junta Arbitral del Transporte competente el depósito de aquéllas y la enajenación de las necesarias para cubrir el precio del transporte y los gastos causados, en el plazo máximo de diez días desde que se produjo el impago.

El obligado al pago del transporte incurrirá en mora en el plazo de 30 días, en los términos previstos en la Ley 3/2004, de 29 de diciembre, por la que se establecen medidas de lucha contra la morosidad en las operaciones comerciales. Cuando la fecha de recibo de la factura o la solicitud de pago equivalente se preste a duda, así como en todos los casos de autofacturación por parte del obligado al pago, los treinta días anteriormente señalados se computarán desde la fecha de entrega de las mercancías en destino. El pacto en contrario se considerará nulo en todos aquellos casos en que tenga un contenido abusivo en perjuicio del porteador, conforme a las reglas que, a tal efecto, se señalan en el Art. 9 ,Ley 3/2004, de 29 de diciembre, por la que se establecen medidas de lucha contra la morosidad en las operaciones comerciales. Asimismo, carecerá de efecto el pacto en contrario cuando se contenga en unas condiciones generales respecto de las que la parte que nos las ha propuesto solo puede mostrar su aceptación o rechazo global.

En cuanto a la entrega contra reembolso, cuando se haya pactado que la mercancía solo puede ser entregada al destinatario a cambio de que éste pague una cantidad de dinero, el porteador deberá percibirla en efectivo o por otro medio expresamente autorizado. Si el destinatario no hace efectivo el reembolso, será de aplicación lo dispuesto en el Art. 36 ,Ley 15/2009, de 11 de noviembre en relación con los impedimentos a la entrega. Recibido el reembolso, el porteador deberá entregar lo cobrado al cargador o a la persona designada por éste en el plazo de diez días, salvo que se haya pactado otro mayor. El porteador que entregue la mercancía sin cobrar la cantidad pactada responderá frente al cargador hasta el importe del reembolso, sin perjuicio de su derecho de repetir contra el destinatario. La entrega contra reembolso podrá concertarse tanto cuando sea el destinatario el obligado al pago del precio del transporte como cuando lo sea el cargador.

→ Responsabilidad del porteador

La responsabilidad del porteador viene contenida en el Capítulo quinto de la Ley 15/2009, teniendo estas normas carácter imperativo, por lo que las cláusulas contractuales que pretendan reducir el régimen de responsabilidad del porteador previsto en la ley serán ineficaces y se tendrán por no puestas.

El porteador responderá de la pérdida total o parcial de las mercancías, así como de las averías que sufran, desde el momento de su recepción para el transporte hasta el de su entrega en destino. Asimismo, el porteador responderá de los daños derivados del retraso en la ejecución del transporte conforme a lo previsto en la Ley 15/2009. A estos efectos, se considerarán también como mercancías los contenedores, bandejas de carga u otros medios similares de agrupación de mercancías utilizados en el transporte cuando hubiesen sido aportados por el cargador.

A falta de regulación específica, el incumplimiento por el porteador de otras obligaciones derivadas del contrato de transporte se regirá por las normas generales de la responsabilidad contractual. El porteador responderá de los actos y omisiones de los auxiliares, dependientes o independientes, a cuyos servicios recurra para el cumplimiento de sus obligaciones. Los administradores de la infraestructura ferroviaria sobre la que se realice el transporte se considerarán, a estos efectos, auxiliares del porteador.

Son causas de exoneración del porteador, las contenidas en el Art. 48 . Así, el porteador no responderá de los hechos mencionados en el Art. 47 si prueba que la pérdida, la avería o el retraso han sido ocasionados por culpa del cargador o del destinatario, por una instrucción de éstos no motivada por una acción negligente del porteador, por vicio propio de las mercancías o por circunstancias que el porteador no pudo evitar y cuyas consecuencias no pudo impedir. En ningún caso podrá alegar como causa de exoneración los defectos de los vehículos empleados para el transporte.

Cuando el daño sea debido simultáneamente a una causa que exonera de responsabilidad al porteador y a otra de la que deba responderá, solo responderá en la medida en que esta última haya contribuido a la producción del daño.

El Art. 49 no habla de las presunciones de exoneración. El porteador quedará exonerado de responsabilidad cuando pruebe que, atendidas las circunstancias del caso concreto, la pérdida o avería han podido resultar verosímilmente de alguno de los siguientes riesgos:

  1. Empleo de vehículos abiertos y no entoldados, cuando tal empleo haya sido convenido o acorde con la costumbre.
  2. Ausencia o deficiencia en el embalaje de mercancías, a causa de las cuales éstas quedan expuestas, por su naturaleza, a pérdidas o daños.
  3. Manipulación, carga, estiba, desestiba o descarga realizadas, respectivamente, por el cargador o por el destinatario, o personas que actúen por cuenta de uno u otro.
  4. Naturaleza de ciertas mercancías expuestas por causas inherentes a la misma o pérdida total o parcial o averías, debidas especialmente a rotura, moho, herrumbre, deterioro interno y espontáneo, merma, derrama, desecación o acción de la polilla y roedores.
  5. Deficiente identificación o señalización de los bultos.
  6. Transporte de animales vivos en las condiciones previstas en el Art. 50

No obstante, el legitimado para reclamar podrá probar que el daño no fue causado, en todo o en parte, por ninguno de tales riesgos. Cuando resulte probado que el daño fue parcialmente causado por una circunstancia imputable al porteador, éste solo responderá en la medida en que la misma haya contribuido a la producción del daño.

En los transportes de animales vivos el porteador tan solo podrá invocar a su favor la presunción de exoneración del Art. 49 cuando pruebe que, teniendo en cuenta las circunstancias del transporte, ha adoptado las medidas que normalmente le incumben y ha seguido las instrucciones especiales que le pudieran haber sido impartidas.

→ Indemnizaciones

El Art. 52, en lo relativo a la indemnización por pérdidas, dispone que en caso de pérdida total o parcial de las mercancías, la cuantía de la indemnización vendrá determinada por el valor de las no entregadas, tomando como base el valor que tuvieran en el momento y lugar en que el porteador las recibió para su transporte.

El Art. 53, respecto de la indemnización por averías, dispone que en caso de averías, el porteador estará obligado a indemnizar la pérdida de valor que experimenten las mercancías. La indemnización equivaldrá a la diferencia entre el valor de las mercancías en el momento y lugar en que el porteador las recibió para su transporte y el valor que esas mismas mercancías habrían tenido con las averías en idéntico tiempo y lugar. Cuando las averías afecten a la totalidad de las mercancías transportadas, la indemnización no podrá exceder de la debida en caso de pérdida total. Cuando las averías ocasionen la depreciación de tan solo una parte de las mercancías transportadas, la indemnización no podrá exceder de la cantidad que correspondería en caso de pérdida de la parte depreciada.

Supuestos de equiparación a pérdida total ⇒ El destinatario podrá rehusar hacerse cargo de las mercancías cuando le sea entregada tan solo una parte de las que componen el envío y pruebe que no puede usarlas sin las no entregadas. Idéntico derecho asistirá al destinatario en los casos de averías, cuando las mismas hagan que las mercancías resulten inútiles para su venta o consumo, atendiendo a la naturaleza y uso corriente de los objetos de que se trate. También podrán considerarse perdidas las mercancías cuando hayan transcurrido veinte días desde la fecha convenida para la entrega sin que ésta se haya efectuado; o, a falta de plazo, cuando hubiesen transcurrido treinta días desde que el porteador se hizo cargo de las mercancías.

El Art. 56 habla de la indemnización por retraso, diciendo que en caso de retraso se indemnizará el perjuicio que se pruebe que ha ocasionado dicho retraso.

El valor de las mercancías se determinará atendiendo al precio de mercado o, en su defecto, al valor de mercancías de su misma naturaleza y calidad. En caso de que las mercancías hayan sido vendidas inmediatamente antes del transporte, se presumirá, salvo pacto en contrario, que su valor de mercado es el precio que aparece en la factura de venta, deducidos el precio y los demás costes del transporte que, en su caso, figuran en dicha factura.

En cuanto a los límites de la indemnización, dispone el Art. 57 que la indemnización por pérdida o avería no podrá exceder de un tercio del Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples/día por cada kilogramo de peso bruto de mercancía perdida o averiada. La indemnización por los perjuicios derivados de retraso no excederá del precio del transporte. En caso de concurrencia de indemnizaciones por varios de estos conceptos, el importe total a satisfacer por el porteador no superará la suma debida en caso de pérdida total de las mercancías.

El que haya sido indemnizado por la pérdida de las mercancías podrá pedir por escrito, en el momento de recibir la indemnización, que se le avise inmediatamente en caso de que reaparezcan en el período de un año. El porteador le extenderá un recibo haciendo constar su petición. En el plazo de treinta días desde el aviso, se podrá exigir la entrega de las mercancías reaparecidas, previo pago de las cantidades previstas en la carta de porte, si la hubiere, y la restitución de la indemnización recibida, deducción hecha de los gastos resarcibles, todo ello sin perjuicio del derecho a la indemnización por retrase en la entrega conforme a la Ley 15/2009. En defecto de petición de aviso o de instrucciones para la entrega o cuando la mercancía reaparezca después de un año contado desde el pago de la indemnización, el porteador dispondrá libremente de la mercancía.

→ Prescripción de acciones

Las normas contenidas en relación a la prescripción de las acciones de la Ley 15/2009 están su capítulo noveno y tienen carácter imperativo.

Las acciones a las que pueda dar lugar el transporte terrestre de mercancías prescribirán en el plazo de un año.

Sin embargo, en el caso de que tales acciones se deriven de una actuación dolosa o con una infracción consciente y voluntaria del deber jurídico asumido que produzca daños que, sin ser directamente queridos, sean consecuencia necesaria de la acción, el plazo de prescripción será de dos años.

El plazo de prescripción comenzará a contarse:

  • En las acciones de indemnización por pérdida parcial o avería en las mercancías o por retraso, desde su entrega al destinatario
  • En las acciones de indemnización por pérdida total de las mercancías, a partir de los veinte días de la expiración del plazo de entrega convenido o, si no se ha pactado plazo de entrega, a partir de los treinta días del momento en que el porteador se hizo cargo de la mercancía.
  • En todos los demás casos, incluida la reclamación del precio del transporte, de la indemnización por paralizaciones o derivada de la entrega contra reembolso y de otros gastos del transporte, transcurridos tres meses a partir de la celebración del contrato de transporte o desde el día en que la acción pudiera ejercitarse, si fuera posterior.

La prescripción de las acciones surgidas del contrato de transporte se interrumpirá por las causas señaladas con carácter general para los contratos mercantiles. Sin perjuicio de ello, la reclamación por escrito suspenderá la referida prescripción, reanudándose su cómputo solo a partir del momento en que el reclamado rechace la reclamación por escrito y devuelva los documentos que, en su caso, acompañaron a la reclamación. Una reclamación posterior que tenga el mismo objeto no suspenderá nuevamente la prescripción.

En el caso de aceptación parcial de la reclamación, la prescripción se reanudará respecto de la parte aún en litigio. La prueba de la recepción de la reclamación o de la contestación y devolución de los documentos justificativos, corresponde a la parte que la invoque. Entre porteadores, la prescripción de las acciones de regreso comenzará a contarse a partir del día en que se haya dictado una sentencia o laudo arbitral firme que fije la indemnización a pagar según lo dispuesto en la Ley 15/2009, y si no existe tal fallo, a partir del día en que el porteador reclamante efectuó el pago.

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Cargador
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Contrato de transporte terrestre de mercancías
Contrato de transporte
Transportista
Sociedad cooperativa
Reembolso
Cooperativa de trabajo asociado
Cooperativas de transportistas
Comercialización
Culpa
Estiba
Transporte de mercancías
Transporte terrestre de mercancías
Responsabilidad de porteador
Reclamación de indemnización
Caución suficiente
Transporte por ferrocarril
Partes del contrato
Socio de la cooperativa
Prueba en contrario
Seguro de las mercancías
Transporte de mercancías peligrosas
Carga de la prueba
Obligación de hacer
Contrato de transporte terrestre
Transporte de mercancías por carretera
Pago de la indemnización
Prescripción de la acción
Infraestructuras ferroviarias
Precio de mercado
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