Principio de Relatividad del contrato como efecto del mismo según el Código Civil

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  • Estado: Redacción actual VIGENTE
  • Orden: Civil
  • Fecha última revisión: 23/09/2016

El principio de relatividad de los contratos supone que, lo que crean éstos, ya sean derechos, facultades u obligaciones, no le es aplicable a terceros. En este sentido, el primer párrafo del Art. 1257 ,Código Civil determina que los contratos sólo producen efecto entre las partes que los otorgan y sus herederos; salvo, en cuanto a éstos, el caso en que los derechos y obligaciones que proceden del contrato no sean transmisibles, o por su naturaleza, o por pacto, o por disposición de la ley. 

 

En lo que respecta a la relatividad de los contratos habrá de estarse, fundamentalmente, por lo dispuesto en el Art. 1257 ,Código Civil.

En este sentido, la eficacia del contrato se despliega entre las partes que lo celebran y sus herederos, pues el Art. 1257 ,Código Civil en su párrafo primero afirma que los contratos sólo producen efecto entre las partes que los otorgan y sus herederos; salvo, en cuanto a éstos, el caso en que los derechos y obligaciones que proceden del contrato no sean transmisibles, o por su naturaleza, o por pacto, o por disposición de la ley.

Si el contrato contuviere alguna estipulación en favor de un tercero, el párrafo segundo del mencionado precepto, señala que éste podrá exigir su cumplimiento, siempre que hubiese hecho saber su aceptación al obligado antes de que haya sido aquélla revocada .

Se deduce, por lo tanto, que por regla general no hay eficacia para los terceros, ni tampoco para los causahabientes a título particular. Así, cuando hablamos del principio de eficacia relativa del contrato estamos señalando que la reglamentación que crea, ya sean derechos, facultades u obligaciones no les es aplicable a los terceros.

La TS, Sala de lo Civil, nº 616/2006, de 19/06/2006, Rec. 3710/1999 indica, al respecto que "si el contrato es considerado como una manifestación de la autonomía privada en orden a la reglamentación de los propios intereses, resulta claro que dicha reglamentación ha de afectar, en línea de principio tan sólo a la esfera jurídica de sus autores, porque sólo respecto de ellos por hipótesis la autonomía existe". Lo mismo se deduce, también, del Art. 1091 ,Código Civil al estipular que las obligaciones que nacen de los contratos tienen fuerza de ley entre las partes contratantes, y deben cumplirse al tenor de los mismo. 

No obstante, la TS, Sala de lo Civil, nº 269/2011, de 11/04/2011, Rec. 1414/2007señala que "tanto la doctrina como la jurisprudencia mantienen la relatividad de los efectos de los contratos, no de un modo general y abstracto, sino de manera concreta y muy determinada".

En este sentido, la TS, Sala de lo Civil, nº 517/2015, de 06/10/2015, Rec. 792/2014 indica que " a pesar de la literalidad del precepto el Tribunal Supremo, ya de antiguo (STS de 18 de abril de 1921), ha afirmado, interpretando el  apdo. 1 del Art. 1257 ,Código Civil, que los sucesores a título singular ostentan el mismo carácter que sus causantes. Afirma que el principio de relatividad no es tan absoluto que no pueda extenderse a personas que no han intervenido en lo pactado en el contrato (STS 9 de febrero de 1965), así como que los causahabientes a título singular (compraventa) no son terceros (STS 1 de abril de 1977 y 24 de octubre de 1990), trascendiendo a estos los derechos y obligaciones del contrato, con excepción de los personalísimos, al penetar los causahabientes en la situación jurídica creada mediante el negocio celebrado con el primitivo contratante (STS 2 de noviembre de 1981 y 27 de marzo de 1984)".

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Relatividad contractual
Eficacia de los contratos
Causahabientes
Autonomía privada
Sucesor