Auto Penal Nº 102/2008, A...zo de 2008

Última revisión
07/03/2008

Auto Penal Nº 102/2008, Audiencia Provincial de Pontevedra, Sección 2, Rec 133/2008 de 07 de Marzo de 2008

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Orden: Penal

Fecha: 07 de Marzo de 2008

Tribunal: AP - Pontevedra

Ponente: BARREIRO PRADO, JOSE JUAN RAMON

Nº de sentencia: 102/2008

Núm. Cendoj: 36038370022008200395

Resumen:
DELITO SIN ESPECIFICAR

Encabezamiento

AUD.PROVINCIAL SECCION N. 2

PONTEVEDRA

AUTO: 00102/2008

AUDIENCIA PROVINCIAL DE PONTEVEDRA

Sección núm. 002

Rolo: 133/2008 CR

Procedencia: JDO.1A.INST.E INSTRUCCION N.3 de CAMBADOS

Proc. de orixe: DILIGENCIAS PREVIAS PROC. ABREVIADO nº 0000442 /2007

Maxistrados

Don José Juan Ramón Barreiro Prado, Presidente

Dona Rosario Cimadevila Cea

Dona Belen Mª Fernandez Lago

AUTO NÚM. 102

Pontevedra, sete de Marzo de dous mil ocho

Antecedentes

Primeiro. Na causa arriba mencionada o Xulgado de Instrucción núm. 3 de Cambados ditou o auto do 8 de novembro de 2007 no que acordaba a prisión provisional comunicada e sen fianza de Jesús Ángel .

Segundo. Contra dita resolución polo Letrado de Don Jesús Ángel , formulou recurso de reforma e subsidiario de apelación, dictandose Auto de data 30 de novembro de 2007 desestimando o primeiro e admitindo a trámite o segundo, remitiéndose a este Tribunal para resolución do mesmo.

Expón o parecer da Sala o Ilmo. Sr. don José Juan Ramón Barreiro Prado.

Fundamentos

Único.- Tendo por orixe a mesma causa (as dilixencias previas 442/2007 do Xulgado de Instrución núm. 3 de Cambados), esta mesma Sección 2ª da Audiencia Provincial de Pontevedra xa tivo ocasión de ditar precedentes resolucións dos días 23 e 26 de novembro, e 4 e 26 decembro de 2007, nas que rexeitaba recursos de apelación contra autos polos que na instancia se acordaban as prisións provisionais, comunicadas e sen fianza, de Domingo , Fructuoso , Loreto , Ovidio , Teodulfo , Luis Francisco , e Alonso .

Agora en apelación recorre por idéntico motivo Jesús Ángel .

Unha vez máis cómpre referir que a recente STC 149/2007, do 18 de xuño , lembra a súa doutrina a partir da STC 128/1995 , do 26 de xuño, no atinxente á revisión das resolucións xudiciais a través das cales se decreta a prisión provisional:

La prisión provisional es una medida cautelar cuya legitimidad constitucional, en tanto que limitativa del derecho a la libertad personal ( art. 17.1 CE ) de quien aún goza del derecho a la presunción de inocencia, exige como presupuesto la existencia de indicios racionales de la comisión de un delito por parte del sujeto pasivo; como objetivo, la consecución de fines constitucionalmente legítimos y congruentes con la naturaleza de la medida (riesgo de fuga, de obstrucción del normal desarrollo del proceso o de reiteración delictiva); y, como objeto, que se la conciba tanto en su adopción como en su mantenimiento como una medida de aplicación excepcional, subsidiaria, provisional y proporcionada a la consecución de dichos fines (por todas, SSTC 128/1995, de 26 de julio [RTC 1995, 128], FF. 3 y 4; 66/1997, de 7 de abril [RTC 1997, 66], F. 4; 33/1999, de 8 de marzo [RTC 1999, 33], F. 3; 47/2000, de 17 de febrero [RTC 2000, 47], F. 3 ; o más recientemente STC 35/2007, de 12 de febrero [RTC 2007, 35], F. 2 ). Las decisiones relativas a la adopción y mantenimiento de prisión provisional han de expresarse a través de una resolución judicial motivada, motivación que ha de ser «suficiente y razonable», entendiendo por tal no la que colma meramente las exigencias del derecho a la tutela judicial efectiva, sino aquella que respeta el contenido constitucionalmente garantizado del derecho a la libertad afectado, ponderando adecuadamente los intereses en juego y la libertad de la persona cuya inocencia se presume, por un lado; la realización de la administración de la justicia penal, en atención a los fines que hemos reseñado, por otro, a partir de toda la información disponible en el momento de adoptar la decisión y del entendimiento de la prisión provisional como una medida excepcional, subsidiaria y provisional. Para ello, obviamente, la resolución judicial ha de expresar cuál es el presupuesto de la medida y el fin constitucionalmente legítimo perseguido. Y, en relación con la constatación del peligro de fuga, hemos destacado que deberán tomarse en consideración «además de las características y la gravedad del delito imputado y de la pena con que se le amenaza, las circunstancias concretas del caso y las personales del imputado», matizando, que si bien en un primer momento la necesidad de preservar los fines constitucionalmente legítimos de la prisión provisional pueden justificar que se adopte atendiendo sólo a circunstancias objetivas, como el tipo de delito y la gravedad de la pena, el transcurso del tiempo modifica el valor de este dato en la ponderación y obliga a ponderar las circunstancias personales del sujeto privado de libertad y los datos del caso concreto (por todas, SSTC 128/1995, de 26 de julio, F. 4; 66/1997, de 7 de abril, F. 4; 47/2000, de 17 de febrero, F. 3; 35/2007, de 12 de febrero, F. 2 ). Por otra parte, respecto a la proximidad de la celebración del juicio oral como dato a partir del cual sustentar los riesgos que se pretenden evitar, este Tribunal ha sostenido que, al tener un sentido ambivalente o no concluyente, dado que el avance del proceso puede contribuir tanto a cimentar con mayor solidez la imputación como a debilitar los indicios de culpabilidad del acusado, el órgano judicial debe concretar las circunstancias que avalan en el caso concreto una u otra hipótesis (por todas, SSTC 128/1995, de 26 de julio, F. 3; 66/1997, de 7 de abril, F. 6; 146/1997, de 15 de septiembre, F. 5; 33/1999, 8 de marzo, F. 6; 35/2007, de 12 de febrero, F. 2 ). En particular, en el fundamento jurídico 6 de la STC 66/1997 , invocada por el demandante, sostuvimos que «el hecho de que la tramitación se halle avanzada y la vista próxima es en sí mismo considerado un dato ambivalente a los efectos de nuestro enjuiciamiento: es cierto que el paso del tiempo, con el avance de la instrucción y la perfilación de la imputación, puede ir dotando de solidez a ésta, lo que podría a su vez incrementar la probabilidad de una efectiva condena y, con ello, el riesgo de fuga. Sin embargo, no es menos cierto que en otras circunstancias el transcurso del tiempo puede producir efectos contrarios a los que acabamos de indicar, no sólo porque el devenir del procedimiento puede debilitar los indicios que apuntan a la culpabilidad del acusado, sino también porque, como se razonó en la STC 128/1995 con amplia cita de Sentencias del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, el argumento del peligro de fuga "se debilita por el propio paso del tiempo y la consiguiente disminución de las consecuencias punitivas que puede sufrir el preso ( Sentencias del Tribunal Europeo de Derechos Humanos de 27 de junio de 1968 [TEDH 1968, 1], caso Wemhoff; de 27 de junio de 1968 [TEDH 1968, 2], caso Neumeister; de 10 de noviembre de 1969 [TEDH 1969, 2], caso Matznetter )" [fundamento jurídico 4 b)]. Esta ambivalencia es precisamente la que obliga a que, cuando se alude a lo avanzado de la tramitación y al aseguramiento de la celebración del juicio oral, dato puramente objetivo, se concreten las circunstancias específicas derivadas de la tramitación que en cada caso abonan o no la hipótesis de que, en el supuesto enjuiciado, el transcurso del tiempo puede llevar a la fuga del imputado. La simple referencia a lo avanzado de la tramitación carece como tal de fuerza argumentativa para afirmar la posibilidad de que el imputado huya.

A aplicación da anterior reiterada e consolidada doutrina ao caso que nos ocupa inexorablemente aboca á desestimación da impugnación deducida contra a resolución da instancia.

Os requisitos do artigo 503.1.1º e 2º da Lei de axuizamento criminal nun todo concorren no presente caso, posto que se está en presenza dun delito contra a saúde pública dos artigos 368, 369.1.6ª e 370 do Código penal , para os que se prevén penas que notoriamente exceden os dous anos de prisión. Asemade, na causa aparecen motivos bastantes para crer responsable criminalmente de tal delito ao recorrente en apelación, a teor das circunstancias fácticas das que dá conta a xuíza a quo no seo dunhas dilixencias ás que, por estaren declaradas secretas, non se estima conveniente facer referencia particular ningunha nesta alzada. Só cómpre aludir así ao reflectido polo mesmo fiscal no seu informe de oposición á petición de liberdade, no sentido de estarmos en presenza dun tráfico de sustancias que causan grave dano á saúde (cocaína) en cantidade de notoria importancia e de extrema gravidade, mediante o emprego de buques como medio de transporte daquelas, por unha organización constituída para tal efecto. Nela, precisamente o agora recorrente en apelación, Jesús Ángel , desempeñaba o papel que lle viña asignado do concreto xeito reflectido no auto apelado na parte do mesmo que se mantivo á marxe da súa notificación a aquel, canto máis que se negou a declarar e a someterse á correspondente proba de voz logo de negar ser súa a que se escoitaba na gravación telefónica do día 29 de outubro de 2007 ás 2.05.07, tal cal así consta na folla 41 das orixinais actuacións que segue o Xulgado de Instrución.

E se os amentados requisitos concorren, outro tanto cómpre dicir da finalidade ( artigo 503.1.3º da Lei de axuizamento criminal ) perseguida coa medida cautelar persoal da prisión sen fianza decretada para o recorrente. Así, a do aseguramento da presenza do imputado no proceso colíxese da natureza dos referidos feitos delituosos, e da gravidade das penas que poden impoñerse por mor da consideración dos artigos 368, 369.1.6ª e 370 do Código penal , que poderían levar ao apelante a sopesar as mesmas razóns e motivos que alega na pretendida demostración da súa situación familiar, social e de arraigo en Cela, Bueu. A da evitación da ocultación, alteración ou destrución das fontes de proba relevantes para o axuizamento, no xeito ben específico que para o caso do recorrente en apelación polo miúdo se relata no penúltimo dos parágrafos do fundamento de dereito terceiro da resolución obxecto de recurso, non menos xustificada e fundada se presenta. E o estado inicial da causa (en consideración á súa complexidade), por os feitos teren ocorrido entre o 27 e o 29 de outubro de 2007 e o auto de prisión contra o que se recorre datar do 8 de novembro de 2007, determina que, polo de agora, sexa aconsellable manter a situación de prisión provisional do recorrente, sen prexuízo, claro está, de ulteriores reconsideracións.

Vistos os artigos de xeral e pertinente aplicación.

Fallo

DESESTIMAR o recurso de apelación interposto polo Letrado de D. Jesús Ángel , contra o auto de data 8 de novembro de 2007, nas Dilixencias Previas Proc. Abreviado nº 442/07 (Rolo de apelación 133/08) polo Xulgado de Instrucción nº 3 de Cambados, el cual debemos confirmar e confirmamos integramente.

Devólvanselle as actuacións ó xulgado de procedencia xunto cun testemuño da presente resolución, contra a que non cabe ningún recurso, para a súa notificación e cumprimento.

Únase un testemuño desta resolución ós autos correspondentes e ó rolo de Sala.

Así, por medio deste auto, o acordamos, mandamos e asinamos.

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