Última revisión
28/03/2006
Auto Penal Nº 143/2006, Audiencia Provincial de Pontevedra, Sección 2, Rec 33/2006 de 28 de Marzo de 2006
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Orden: Penal
Fecha: 28 de Marzo de 2006
Tribunal: AP - Pontevedra
Ponente: BARREIRO PRADO, JOSE JUAN RAMON
Nº de sentencia: 143/2006
Núm. Cendoj: 36038370022006200179
Encabezamiento
AUD.PROVINCIAL SECCION N. 2
PONTEVEDRA
AUTO: 00143/2006
AUDIENCIA PROVINCIAL DE PONTEVEDRA
Sección núm. 2
Rolo: 33/06-J
Órgano de procedencia: XDO. VIXILANCIA PENITENCIARIA NÚM. 2 DE PONTEVEDRA
Procedemento de orixe: EXPEDIENTE GENERICO NÚM. 4108/2005
AUTO NÚM. 143
Maxistrados:
Don José Juán Ramón Barreiro Prado, presidente
Don Luciano Varela Castro
Dona Rosario Cimadevila Cea
Pontevedra, vinte e oito de marzo de dous mil seis
Antecedentes
Primeiro. Por medio do auto do 19 de outubro de 2005 o Xulgado de Vixilancia Penitenciaria núm. 2 de Pontevedra desestimou a petición formulada polo interno Anibal sobre os abonos de redención
Segundo. Contra a dita resolución o interno interpuxo o recurso de reforma ante o xulgado; este desestimouno por medio do auto do 14 de decembro de 2005 e admitiu o de apelación formulado. Tras os trámites correspondentes, remitiuse o expediente a este tribunal para a súa resolución.
Expón o parecer da Sala o maxistrado don José Juán Ramón Barreiro Prado.
Fundamentos
ÚNICO.- O que orixinariamente se solicitaba por Anibal era "que se me aplique toda la redención ordinaria y los varios trimestres que tengo de extraordinaria en el período 23/01/99 al 7/02/2001, cuyo tiempo he estado en el CP de A Lama. Y he realizado destinos de limpieza por los cuales me daban un mes de redención extraordinaria cada trimestre".
O que agora en apelación se interesa é que o centro penitenciario proceda a "una nueva refundición de condena, que cumple D. Anibal , que incluya las causas pendientes (PA 31/00) Penal 1 de Pontevedra y Ejec. 20/99 Penal 1 de Santiago); y en su virtud, se abone al penado, los DOS años de redención ordinaria y extraordinaria, que D. Anibal se ganó con su trabajo desde el 23 de enero de 1999 al 7 de febrero de 2001, que correspondían a condenas impuestas por el Código Penal de 1973, y que por ende, le son de aplicación".
Segundo o Acordo do Pleno non Xurisdiccional da Sala 2ª do Tribunal Supremo do 28 de xuño de 2002, as resolucións do Xuíz de Vixilancia Penitenciaria relativas a clasificación dos penados son recorribles en apelación (e queixa) ante o Tribunal sentenzador encargado da execución da condena.
Referido Acordo foi reiterado pola STS 671/2002, do 9 de xullo , e polo Auto do Tribunal Supremo do 5 de abril de 2003 , que levaba a cabo unha aclaración verbo do alcance do mesmo nos seguintes termos:
"El mismo ha de entenderse referido a la materia que los preceptos específicos invocados concretan: «ejecución de pena» o «ejecución penal y régimen de su cumplimiento». Es cierto que el acuerdo se limitó al problema que de forma puntual se trataba de resolver en el Pleno, contraído en aquel caso a una decisión clasificatoria del penado (tercer grado), pero las intervenciones de los Magistrados integrantes del Pleno, aportando argumentos y los propios preceptos legales que se interpretaban, permiten atribuir al acuerdo carácter general, extensivo a cualquier resolución atinente al cumplimiento o ejecución de la pena; y desde luego alcanza a la competencia para conocer las resoluciones sobre libertad condicional".
Por lo demás, el acuerdo resultante de la interpretación literal de los mentados preceptos, halla un contundente respaldo normativo, no sólo en la Constitución española (RCL 1978, 2836), que atribuye al juez que resuelve la facultad de ejecutar lo resuelto ( art. 117-3º CE ), sino a disposiciones de legalidad ordinaria, como son, los arts. 9 y 985 de la LECrim (LEG 1882, 16 ).
No existe precepto alguno que contradiga u oscurezca tal criterio hermenéutico, cohonestable, con la competencia de la Audiencia Provincial del Centro penitenciario de cumplimiento, en todas aquellas resoluciones enderezadas a controlar o «vigilar» (Juez de Vigilancia) la sumisión a la legalidad de la Administración pública en el cumplimiento efectivo de las penas y su orientación a la reinserción, así como a tutelar los derechos fundamentales de los internos y demás que les corresponda, conforme a la legislación penitenciaria, judicializando el normal cumplimiento de la pena privativa de libertad y complementando las facultades de ejecución que corresponden al Tribunal sentenciador.
Lo que el acuerdo del Pleno no resuelve son los supuestos de colisión o concurrencia de órganos jurisdiccionales sentenciadores, y por tanto con facultades ejecutivas de las penas.
Este Tribunal de casación consciente del vacío legal y de la ausencia de una línea interpretativa de esta Sala, estima oportuno sentar unos criterios resolutivos, que sirvan de orientación en lo sucesivo:
1) Siempre se debe partir de que la competencia para ejecutar la sentencia, atribuida por ley al Tribunal sentenciador, cuando concurran varios de los que dictaron las sentencias que se ejecutan, debe ostentarla un solo órgano judicial. El cambio de Tribunal ejecutor será siempre excepcional.
2) En la colisión competencial entre Juzgados de lo Penal y Audiencias, deben prevalecer en la asunción de competencia, estas últimas, no sólo por ofrecer, como Tribunal colegiado, mayores garantías de acierto, sino porque en el organigrama estructural de la Administración de Justicia, las Audiencias Provinciales constituyen funcionalmente los órganos superiores o de apelación de los Juzgados de Vigilancia penitenciaria ( art. 82.1.3º LOPJ [RCL 1985, 1578, 2635 ]).
3) Cuando sólo concurren como órganos ejecutivos Juzgados de lo Penal, o sólo Secciones diversas, bien de la misma Audiencia o de Audiencias diferentes, la competencia deberá ostentarla quien dictó la sentencia con pena mayor o de mayor duración.
Cierto apoyo de tal criterio lo podemos hallar en el orden de prelación de las distintas condenas a efectos de su ejecución. Si se establece un orden de gravedad ( art. 75 Codigo Penal [RCL 1995, 3170 y RCL 1996, 777 ]), ese orden debe dar la pauta para resolver el conflicto.
Con dicho criterio se da seguridad y fijeza en la solución del problema, evitando variaciones competenciales provocadas por el penado o por la administración penitenciaria, según se asigne al penado a uno u otro Centro de cumplimiento".
De tódalas anteriores resolucións xa nos faciamos eco no Auto desta mesma Sección 2ª da Audiencia Provincial de Pontevedra do 11 de outubro de 2005 e, novamente, debemos subliñar que, tratándose dun tema de redención (ordinaria e extraordinaria) de penas, certamente que o que se resolva notoriamente ía incidir ao cumprimento ou execución da pena imposta ao recorrente en apelación Anibal e, xa que logo, o Tribunal chamado a coñecer na segunda instancia será o sentenzador e, entre os que non se atopa o que agora dicta a presente resolución.
Vistos os artigos de xeral e pertinente aplicación,
Fallo
Declarar que non debemos admitir, e non admitimos, a competencia para coñecer do recurso presentado por Anibal contra o auto ditado o 14 de decembro de 2005 polo Maxistrado-Xuíz do Xulgado de Vixilancia Penitenciaria nº 2 dos de Galicia (Pontevedra) no expedente 4108/05 (rolo de apelación 33/06-J), devolvendo as actuacións ao Xulgado a quo de procedencia para que, a súa vez, as remita ao Tribunal sentenzador que corresponda
Achéguese un testemuño desta resolución ó rolo e ó procedemento, cuxo orixinal se devoverá ó xulgado de procedencia, para a súa notificación ás partes comparecidas e ó Ministerio Fiscal e para a súa eficacia e execución.
Así o acordamos, mandamos e asinamos por medio deste auto.
