Auto Penal Nº 250/2007, A...io de 2007

Última revisión
12/06/2007

Auto Penal Nº 250/2007, Audiencia Provincial de Pontevedra, Sección 2, Rec 266/2007 de 12 de Junio de 2007

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Orden: Penal

Fecha: 12 de Junio de 2007

Tribunal: AP - Pontevedra

Ponente: BARREIRO PRADO, JOSE JUAN RAMON

Nº de sentencia: 250/2007

Núm. Cendoj: 36038370022007200370

Resumen:
DELITO SIN ESPECIFICAR

Encabezamiento

AUD.PROVINCIAL SECCION N. 2

PONTEVEDRA

AUTO: 00250/2007

AUDIENCIA PROVINCIAL DE PONTEVEDRA

Sección núm. 002

Rolo: 266/2007 A

Procedencia: JDO. INSTRUCCION N. 7 de VIGO

Proc. de orixe: DILIGENCIAS PREVIAS PROC. ABREVIADO nº 1638 /2007

Maxistrados

Don José Juan Ramón Barreiro Prado, Presidente

Dona Mª Mercedes Pérez Martín Esperanza

Dona Rosario Cimadevila Cea

AUTO NÚM. 250

Pontevedra, doce de xuño de dous mil sete.

Antecedentes

Primeiro. Na causa arriba mencionada o Xulgado de Instrucción nº 7 de Vigo ditou o auto do 10.05.07 no que acorda a entrada e rexisto a fin de proceder á identificación das persoas residentes e condicións nas que se encontran no piso NUM000 NUM001 do inmoble sito en DIRECCION000 NUM002 de Vigo.

Segundo. Contra o dito auto a representación de María Purificación , formulou recurso de apelación, e admitido a trámite, remitíronse a este Tribunal testemuño de particulares para resolución do mesmo.

Expón o parecer da Sala o maxistrado relator don José Juan Ramón Barreiro Prado.

Fundamentos

ÚNICO.- O recurso de apelación formulado por María Purificación contra o auto do 10 de maio de 2007 , polo que se acordaba a entrada e rexistro no NUM000 andar NUM001 do inmoble sito no nº NUM002 da rúa DIRECCION000 , de Vigo, para proceder á identificación das persoas no mesmo residentes, das condicións nas que se atopaban, así como a adecuación da vivenda ás normas técnicas, sanitarias, de hixiene e seguridade, no seo dunhas dilixencias informativas incoadas pola adscripción permanente en Vigo da Fiscalía da Audiencia Pronvincial de Pontevedra, logo da recepción dun escrito da Vicepresidencia da Igualdade e do Benestar, verbo da posible existencia en tal andar dun non autorizado nin recoñecido centro de atención a persoas maiores, só se basea no suposto carácter inxusto e desproporcionado da amentada resolución. E ren máis.

Como lembra, entre outras, a STS 9/2005, do 10 de xaneiro , o razoamento mínimo do auto xudicial parcialmente reproducido no artigo 558 da Lei de Axuizamento Criminal esixe a mención de circunstancias tales como:

"-situación del domicilio.

-momento y tiempo para llevar a cabo la entrada y registro.

-efectos en cuya busca es encontrado el registro y delito con el que están relacionados.

-identidad o identidades de las personas que resulten titulares u ocupantes del domicilio objeto de la diligencia, de resultar conocidos.

Estas circunstancias objetivas trasladadas a la parte dispositiva del Auto, habrán de acompañarse de la motivación en sentido propio y sustancial ( STC239/99 ) que habrá de contener las indicaciones precisas en orden a valorar la idoneidad, la necesidad y la proporcionalidad del registro ordenado. Para verificar tales presupuestos habrían de contenerse menciones obligadas sobre:

1.- La naturaleza y gravedad de los hechos investigados, así como la relación con la persona afectada por la medida, y con indicación de si la misma es adoptada en el curso de un proceso judicial ya abierto o si tiene su origen en una petición policial, producida también en el seno de unas diligencias policiales de investigación, que habría de determinar, en este caso, la apertura de un proceso judicial por ese mismo presunto delito hasta entonces solo policialmente investigado. En este supuesto, de ausencia de previa actuación judicial en torno al delito que pretende justificar la medida, se plantea con frecuencia la cuestión referida a la suficiencia de los elementos ofrecidos por la Policía a la hora de reclamar la autorización judicial del registro. Sobre esta cuestión, la doctrina constitucional viene señalando que no es necesario cimentar la medida en la existencia de los indicios racionales de la comisión de un delito y que «basta con la noticia criminis, alentada por la sospecha fundada en circunstancias objetivas de que se pudo haber cometido o se cometerá el delito en cuestión ( SSTC 41/98 y 239/99 )».

Así pues, las meras sospechas de una actividad delictiva no son suficientes para justificar la medida, han de fundarse en «datos fácticos» o «indicios», en «buenas razones» o en «fuertes presunciones» ( STEDH 15.6.92 ) o en los términos en que se exprese el art. 579 LECrm , en «indicios de obtener por estos medios el descubrimiento o la comprobación de algún hecho o circunstancia importante para la causa» o «indicios de responsabilidad criminal» ( SSTC 166/99, 8/2000 ). No será suficiente, por regla general, con la mención policial que se limita a justificar la petición en alusión a «fuentes o noticias confidenciales». Si la confidencialidad está en el origen de la noticia policial de la perpetración delictiva para justificar la medida, habrá de ir acompañada de una previa investigación encaminada a constatar la verosimilitud de la imputación confidencia, investigación añadida y constatación que habrán de estar reseñadas en el oficio policial y que habrá de venir referida tanto del indicio del delito como de su atribución a la persona a la que va a afectar la medida ( STC 8/2000 ).

Por su parte, esta Sala Segunda en repetidas sentencias viene sosteniendo que basta con «una sospecha objetivada en datos concretos» que conduzcan a ella para que la resolución judicial pueda estimarse fundada ( SSTS 22.5.95, 11.10.94, 4.3.99 ). Así la STS 17/6/2003 nos señala «tenemos dicho reiteradamente que en estos casos no bastan meras conjeturas de la policía para autorizar esta diligencia de investigación sumarial. cuando hay solicitud policial, como es el caso, se requiere que en la misma aparezcan datos concretos indicadores de la existencia de un delito y de la relación con tal delito del domicilio que ha de ser objeto de registro, no afirmaciones genéricas sin contenido preciso», para, a continuación precisar: «... la denuncia anónima (o el no querer revelar la Policía la identidad del confidente) es algo frecuente y necesario en la actuación profesional de estos funcionarios públicos. En principio nada hay que objetar a esto. El que tales denuncias no puedan ser un medio de prueba no impide que puedan servir como punto de partida de la investigación».

Este análisis y las menciones antedichas serán obligadas a fin de valorar la idoneidad de la medida en relación con el fin perseguido.

2.- Deberá aludirse a la sospecha fundada de que pudieran encontrarse pruebas de la perpetración delictiva, o que a estas pudieran resultar destruidas; y también sobre la inexistencia o la dificultad de acudir a otros mecanismos menos onerosos para obtener tales pruebas.

Esta referencia es necesaria para valorar la necesidad de la medida como mecanismos menos onerosos al fin investigador buscado.

3.- La existencia de un riesgo cierto y real de que se dañen bienes jurídicos de rango constitucional de no procederse a dicha entrada y registro. En concreto, cuando se adopte en orden a investigar hechos delictivos, ese bien jurídico será el interés constitucional en la persecución de los delitos.

Esta parte de la fundamentación constituye el obligado juicio de proporcionalidad de la medida adoptada, pues, a falta de una mención especifica en el texto constitucional sobre los limites del derecho o la inviolabilidad del domicilio, éste encuentra sus únicos limites en su coexistencia con otros derechos también fundamentales y en los bienes constitucionalmente protegidos".

Pois ben, abonda con reparar e estarmos á aplicación práctica da devandita doutrina xurisprudencial para, de xeito ben doado, poder comprobar como a resolución xudicial que se combate nin se amosaba inxusta nin desproporcionada. O primeiro, porque cumpre con tódolos parámetros legais e doutrinais de mención para a entrada e rexistro nun inmoble; e o segundo, por canto que a definitiva confirmación ou rexeitamento da existenza naquel dun centro de atención a persoas maiores de idade sen o coñecemento, autorización, permiso e seguemento por parte da autoridade administrativa, só podía averiguarse mediante a dilixencia de entrada e rexistro acordada canto máis que coa mesma intentaba saberse, no seo das dilixencias informativas da Fiscalía por un suposto delito contra a liberdade, se os residentes no inmoble sabían do carácter non oficial do lugar no que se atopaban, se pagaban na devandita crenza do carácter do centro, se voluntariamente ingresaran ou quen as levara alí, as condicións de habitabilidade, hixiénicas, sanitarias, etc. En nada empece ao dito o feito de que, con anterioridade, se lograsen levantar ata tres actas por parte da inspección se, con estas, non logrou chegarse ó cerne do que se pretendía definitivamente averiguar e se, como se recoñece, impediuse todo contacto directo entre o amentado servizo de inspección e os residentes para coñecer as súas concretas circunstancias persoais.

A dilixencia que se recorre en apelación semella que efectivamente se practicou o pasado 15 de maio, tal e como se acordara, cun resultado que non consta no testemuño de particulares que se ten enviado a esta alzada ós efectos desta resolución. Por iso, a maior abastanza do dito, con independencia do xeito no que se levou a cabo a dilixencia, e á marxe do que verbo da mesma se poida alegar no futuro, o certo é que o apelado auto que así a acordou debe ser confirmado por no mesmo non albiscarse ningunha eiva procesual e basearse nos mínimos legais e xurisprudenciais de rigor a tal respecto.

Vistos os artigos de xeral e pertinente aplicación.

Fallo

Que debiamos desestimar e desestimamos o recurso de apelación formulado por María Purificación contra o auto dictado o 10 de maio de 2007 polo Xuíz do Xulgado de Instrucción nº 7 de Vigo, no procedemento abreviado 1638/07 (rolo de apelación 266/07-A) e confirmamos a devandita resolución.

Devólvanselle as actuacións ó xulgado de procedencia xunto cun testemuño da presente resolución, contra a que non cabe ningún recurso, para a súa notificación e cumprimento.

Únase un testemuño desta resolución ós autos correspondentes e ó rolo de Sala.

Así, por medio deste auto, o acordamos, mandamos e asinamos.

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