Auto Penal Nº 474/2007, A...re de 2007

Última revisión
23/11/2007

Auto Penal Nº 474/2007, Audiencia Provincial de Pontevedra, Sección 2, Rec 533/2007 de 23 de Noviembre de 2007

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Orden: Penal

Fecha: 23 de Noviembre de 2007

Tribunal: AP - Pontevedra

Ponente: BARREIRO PRADO, JOSE JUAN RAMON

Nº de sentencia: 474/2007

Núm. Cendoj: 36038370022007200539

Resumen:
DELITO SIN ESPECIFICAR

Encabezamiento

AUD.PROVINCIAL SECCION N. 2

PONTEVEDRA

AUTO: 00474/2007

AUDIENCIA PROVINCIAL DE PONTEVEDRA

Sección núm. 002

Rolo: 0000533 /2007 P

Procedencia: JDO.1A.INST.E INSTRUCCION N.3 de CAMBADOS

Proc. de orixe: DILIGENCIAS PREVIAS PROC. ABREVIADO nº 0000442 /2007

Maxistrados

Don José Juan Ramón Barreiro Prado, Presidente

Dona Mª Mercedes Pérez Martín Esperanza

Dona Rosario Cimadevila Cea

A U T O NÚM. 474

Pontevedra, vinte e tres de novembro de dous mil sete

Antecedentes

Primeiro. Na causa arriba mencionada o Xulgado de Instrución núm. 3 de Cambados ditou o auto do 31 de outubro de 2007 no que se acordaba a prisión provisional comunicada e sen fianza de Pascual .

Segundo. Contra o dito auto, Juan Rivas Castro, letrado en defensa de Pascual , formulou recurso de apelación, e admitido a trámite, remitíronse a este Tribunal para resolución do mesmo.

Expón o parecer da Sala o maxistrado relator don José Juan Ramón Barreiro Prado.

Fundamentos

ÚNICO.- Lembra a recente STC 149/2007, do 18 de xuño , a súa doutrina a partires da STC 128/1995, do 26 de xuño , no atinxente á revisión das resolucións xudiciais a través das cales se decreta a prisión provisional.

"A prisión provisional es una medida cautelar cuya legitimidad constitucional, en tanto que limitativa del derecho a la libertad personal ( art. 17.1 CE ) de quien aún goza del derecho a la presunción de inocencia, exige como presupuesto la existencia de indicios racionales de la comisión de un delito por parte del sujeto pasivo; como objetivo, la consecución de fines constitucionalmente legítimos y congruentes con la naturaleza de la medida (riesgo de fuga, de obstrucción del normal desarrollo del proceso o de reiteración delictiva); y, como objeto, que se la conciba tanto en su adopción como en su mantenimiento como una medida de aplicación excepcional, subsidiaria, provisional y proporcionada a la consecución de dichos fines (por todas, SSTC 128/1995, de 26 de julio [RTC 1995, 128], FF. 3 y 4; 66/1997, de 7 de abril [RTC 1997, 66], F. 4; 33/1999, de 8 de marzo [RTC 1999, 33], F. 3; 47/2000, de 17 de febrero [RTC 2000, 47], F. 3 ; o más recientemente STC 35/2007, de 12 de febrero [RTC 2007, 35], F. 2). Las decisiones relativas a la adopción y mantenimiento de prisión provisional han de expresarse a través de una resolución judicial motivada, motivación que ha de ser «suficiente y razonable», entendiendo por tal no la que colma meramente las exigencias del derecho a la tutela judicial efectiva, sino aquella que respeta el contenido constitucionalmente garantizado del derecho a la libertad afectado, ponderando adecuadamente los intereses en juego y la libertad de la persona cuya inocencia se presume, por un lado; la realización de la administración de la justicia penal, en atención a los fines que hemos reseñado, por otro, a partir de toda la información disponible en el momento de adoptar la decisión y del entendimiento de la prisión provisional como una medida excepcional, subsidiaria y provisional. Para ello, obviamente, la resolución judicial ha de expresar cuál es el presupuesto de la medida y el fin constitucionalmente legítimo perseguido. Y, en relación con la constatación del peligro de fuga, hemos destacado que deberán tomarse en consideración «además de las características y la gravedad del delito imputado y de la pena con que se le amenaza, las circunstancias concretas del caso y las personales del imputado», matizando, que si bien en un primer momento la necesidad de preservar los fines constitucionalmente legítimos de la prisión provisional pueden justificar que se adopte atendiendo sólo a circunstancias objetivas, como el tipo de delito y la gravedad de la pena, el transcurso del tiempo modifica el valor de este dato en la ponderación y obliga a ponderar las circunstancias personales del sujeto privado de libertad y los datos del caso concreto (por todas, SSTC 128/1995, de 26 de julio, F. 4; 66/1997, de 7 de abril, F. 4; 47/2000, de 17 de febrero, F. 3; 35/2007, de 12 de febrero, F. 2 ). Por otra parte, respecto a la proximidad de la celebración del juicio oral como dato a partir del cual sustentar los riesgos que se pretenden evitar, este Tribunal ha sostenido que, al tener un sentido ambivalente o no concluyente, dado que el avance del proceso puede contribuir tanto a cimentar con mayor solidez la imputación como a debilitar los indicios de culpabilidad del acusado, el órgano judicial debe concretar las circunstancias que avalan en el caso concreto una u otra hipótesis (por todas, SSTC 128/1995, de 26 de julio, F. 3; 66/1997, de 7 de abril, F. 6; 146/1997, de 15 de septiembre, F. 5; 33/1999, 8 de marzo, F. 6; 35/2007, de 12 de febrero, F. 2 ). En particular, en el fundamento jurídico 6 de la STC 66/1997 , invocada por el demandante, sostuvimos que «el hecho de que la tramitación se halle avanzada y la vista próxima es en sí mismo considerado un dato ambivalente a los efectos de nuestro enjuiciamiento: es cierto que el paso del tiempo, con el avance de la instrucción y la perfilación de la imputación, puede ir dotando de solidez a ésta, lo que podría a su vez incrementar la probabilidad de una efectiva condena y, con ello, el riesgo de fuga. Sin embargo, no es menos cierto que en otras circunstancias el transcurso del tiempo puede producir efectos contrarios a los que acabamos de indicar, no sólo porque el devenir del procedimiento puede debilitar los indicios que apuntan a la culpabilidad del acusado, sino también porque, como se razonó en la STC 128/1995 con amplia cita de Sentencias del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, el argumento del peligro de fuga "se debilita por el propio paso del tiempo y la consiguiente disminución de las consecuencias punitivas que puede sufrir el preso ( Sentencias del Tribunal Europeo de Derechos Humanos de 27 de junio de 1968 [TEDH 1968, 1 ], caso Wemhoff; de 27 de junio de 1968 [TEDH 1968, 2 ], caso Neumeister; de 10 de noviembre de 1969 [TEDH 1969, 2 ], caso Matznetter)" [fundamento jurídico 4 b)]. Esta ambivalencia es precisamente la que obliga a que, cuando se alude a lo avanzado de la tramitación y al aseguramiento de la celebración del juicio oral, dato puramente objetivo, se concreten las circunstancias específicas derivadas de la tramitación que en cada caso abonan o no la hipótesis de que, en el supuesto enjuiciado, el transcurso del tiempo puede llevar a la fuga del imputado. La simple referencia a lo avanzado de la tramitación carece como tal de fuerza argumentativa para afirmar la posibilidad de que el imputado huya".

A aplicación da anterior reiterada e consolidada doutrina ao caso que nos ocupa, inexorablemente aboca á desestimación da impugnación deducida contra a resolución da instancia.

Os requisitos do artigo 503.1.1º e 2º da Lei de Axuizamento Criminal nun todo concorren no presente caso, posto que, estase en presenza dun delito contra a saúde pública dos artigos 368 e 370 do CódigoPenal , para os que se prevén penas que notoriamente sobrepasan os dous anos de prisión; asemade que, na causa aparecen motivos bastantes para crer responsable criminalmente de tal delito ao recorrente en apelación, a teor das circunstancias fácticas das que dá conta a Xuíz a quo no seo dunhas dilixencias que, por estaren declaradas segredas, non se estima conveniente referenza particular algunha nesta alzada. Só cómpre aludir así ao polo mesmo Fiscal reflectido no seu informe de oposición á petición de liberdade no sentido de estarmos en presenza dun tráfico de sustancias que causan grave dano á saúde (cocaína) en cantidade de notoria importancia e de extrema gravidade, mediante o emprego de buques como medio de transporte daquelas, por unha organización constituída a tal efecto, na que precisamente un irmán do apelante Pascual desempeñaba un ben importante rol.

E se os amentados requisitos concorren, outro tanto cómpre dicir da finalidade ( artigo 503.1.3º da Lei de Axuizamento Criminal ) perseguida coa medida cautelar persoal da prisión sen fianza decretada para o recorrente. Así, a do aseguramento da presenza do imputado no proceso colíxese da natureza dos referidos feitos delituosos, da gravidade das penas que poden impoñerse, e da falta de arraigo e medios de vida propios. Neste orde de cousas resulta sorprendente que no recurso de apelación se faga referenza á ausencia de datos obxetivos no auto recorrido verbo de tales circunstancias familiares, sociais, económicas, etc, cando el mesmo relata, sen máis sustento que o seu propio aserto e con total orfandande probatoria, que ten domicilio coñecido, arraigo na localidade, que non dispón de cuantiosos recursos económicos, etc. E máis sorprendente aínda resulta a mención por parte do apelante a súa imposibilidade de obstruír a instrucción ou obstaculizar a otención de probas cando por ningures se alude a tal finalidade ( artigo 503.1.3ºb da Lei de Axuizamento Criminal ) no auto recorrido para decretar a prisión, senón á de con esta última garantir a presenza do imputado no proceso cando, polo indicado, se presume racionalmente o seu risco de fuxida ( artigo 503.1.3ºa da Lei de Axuizamento Criminal ) nun estado ben inicial da causa por tratarse de feitos ocorridos entre o 27 e 29 de outubro de 2007, e o auto de prisión que se impugna datar do día 31 do mesmo mes.

Polo de agora, cómpre manter a situación de prisión provisional do recorrente, sen prexuízo, claro está, de ulteriores reconsideracións.

Vistos os artigos de xeral e pertinente aplicación.

Fallo

DESESTIMAR O RECURSO DE APELACIÓN formulado por Pascual , e confirmar o auto do 31 de outubro de 2007, ditado polo xulgado de Instrucción núm. 3 de Cambados, nas diligencias previas 442/07 .

Remítase ó xulgado de procedencia xunto un testemuño da presente resolución, contra a que non cabe ningún recurso, para a súa notificación e cumprimento.

Únase un testemuño desta resolución ós autos correspondentes e ó rolo de Sala.

Así, por medio deste auto, o acordamos, mandamos e asinamos.

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