Auto Penal Nº 516/2007, A...re de 2007

Última revisión
13/12/2007

Auto Penal Nº 516/2007, Audiencia Provincial de Pontevedra, Sección 2, Rec 569/2007 de 13 de Diciembre de 2007

nuevo

GPT Iberley IA

Copiloto jurídico


Relacionados:

Tiempo de lectura: 8 min

Orden: Penal

Fecha: 13 de Diciembre de 2007

Tribunal: AP - Pontevedra

Ponente: BARREIRO PRADO, JOSE JUAN RAMON

Nº de sentencia: 516/2007

Núm. Cendoj: 36038370022007200471

Resumen:
DELITO SIN ESPECIFICAR

Encabezamiento

AUD.PROVINCIAL SECCION N. 2

PONTEVEDRA

AUTO: 00516/2007

AUDIENCIA PROVINCIAL DE PONTEVEDRA

Sección núm. 002

Rolo: 0000569 /2007-M

Procedencia: JDO. DE INSTRUCCION N. 1 de PONTEVEDRA

Proc. de orixe: DILIGENCIAS PREVIAS PROC. ABREVIADO nº 0001939 /2007

Maxistrados

Don José Juan Ramón Barreiro Prado, Presidente

Dona Mª Mercedes Pérez Martín Esperanza

Dona Rosario Cimadevila Cea

AUTO NÚM. 516

Pontevedra, trece de decembro de dous mil sete.

Antecedentes

Primeiro. Na causa arriba mencionada o Xulgado de Instrucción núm. 1 de Pontevedra ditou o auto do 17 de outubro de 2007 no que acorda a prisión provisional comunicada e sen fianza de don Lázaro .

Segundo. Contra o dito auto o letrado de don Lázaro , formulou recurso de reforma, que foi desestimado mediante o auto do 5 de novembro de 2007 , e admitido a trámite o recurso de apelación posteriormente interposto, remitíronse a este Tribunal testemuño de particulares para resolución do mesmo.

Expón o parecer da Sala o maxistrado relator don José Juan Ramón Barreiro Prado.

Fundamentos

ÚNICO.- Lembra a recente STC 149/2007, do 18 de xuño , a súa doutrina a partires da STC 128/1995, do 26 de xuño , no atinxente á revisión das resolucións xudiciais a través das cales se decreta a prisión provisional.

"A prisión provisional es una medida cautelar cuya legitimidad constitucional, en tanto que limitativa del derecho a la libertad personal ( art. 17.1 CE ) de quien aún goza del derecho a la presunción de inocencia, exige como presupuesto la existencia de indicios racionales de la comisión de un delito por parte del sujeto pasivo; como objetivo, la consecución de fines constitucionalmente legítimos y congruentes con la naturaleza de la medida (riesgo de fuga, de obstrucción del normal desarrollo del proceso o de reiteración delictiva); y, como objeto, que se la conciba tanto en su adopción como en su mantenimiento como una medida de aplicación excepcional, subsidiaria, provisional y proporcionada a la consecución de dichos fines (por todas, SSTC 128/1995, de 26 de julio [RTC 1995, 128], FF. 3 y 4; 66/1997, de 7 de abril [RTC 1997, 66], F. 4; 33/1999, de 8 de marzo [RTC 1999, 33], F. 3; 47/2000, de 17 de febrero [RTC 2000, 47], F. 3 ; o más recientemente STC 35/2007, de 12 de febrero [RTC 2007, 35], F. 2 ). Las decisiones relativas a la adopción y mantenimiento de prisión provisional han de expresarse a través de una resolución judicial motivada, motivación que ha de ser «suficiente y razonable», entendiendo por tal no la que colma meramente las exigencias del derecho a la tutela judicial efectiva, sino aquella que respeta el contenido constitucionalmente garantizado del derecho a la libertad afectado, ponderando adecuadamente los intereses en juego y la libertad de la persona cuya inocencia se presume, por un lado; la realización de la administración de la justicia penal, en atención a los fines que hemos reseñado, por otro, a partir de toda la información disponible en el momento de adoptar la decisión y del entendimiento de la prisión provisional como una medida excepcional, subsidiaria y provisional. Para ello, obviamente, la resolución judicial ha de expresar cuál es el presupuesto de la medida y el fin constitucionalmente legítimo perseguido. Y, en relación con la constatación del peligro de fuga, hemos destacado que deberán tomarse en consideración «además de las características y la gravedad del delito imputado y de la pena con que se le amenaza, las circunstancias concretas del caso y las personales del imputado», matizando, que si bien en un primer momento la necesidad de preservar los fines constitucionalmente legítimos de la prisión provisional pueden justificar que se adopte atendiendo sólo a circunstancias objetivas, como el tipo de delito y la gravedad de la pena, el transcurso del tiempo modifica el valor de este dato en la ponderación y obliga a ponderar las circunstancias personales del sujeto privado de libertad y los datos del caso concreto (por todas, SSTC 128/1995, de 26 de julio, F. 4; 66/1997, de 7 de abril, F. 4; 47/2000, de 17 de febrero, F. 3; 35/2007, de 12 de febrero, F. 2 ). Por otra parte, respecto a la proximidad de la celebración del juicio oral como dato a partir del cual sustentar los riesgos que se pretenden evitar, este Tribunal ha sostenido que, al tener un sentido ambivalente o no concluyente, dado que el avance del proceso puede contribuir tanto a cimentar con mayor solidez la imputación como a debilitar los indicios de culpabilidad del acusado, el órgano judicial debe concretar las circunstancias que avalan en el caso concreto una u otra hipótesis (por todas, SSTC 128/1995, de 26 de julio, F. 3; 66/1997, de 7 de abril, F. 6; 146/1997, de 15 de septiembre, F. 5; 33/1999, 8 de marzo, F. 6; 35/2007, de 12 de febrero, F. 2 ). En particular, en el fundamento jurídico 6 de la STC 66/1997 , invocada por el demandante, sostuvimos que «el hecho de que la tramitación se halle avanzada y la vista próxima es en sí mismo considerado un dato ambivalente a los efectos de nuestro enjuiciamiento: es cierto que el paso del tiempo, con el avance de la instrucción y la perfilación de la imputación, puede ir dotando de solidez a ésta, lo que podría a su vez incrementar la probabilidad de una efectiva condena y, con ello, el riesgo de fuga. Sin embargo, no es menos cierto que en otras circunstancias el transcurso del tiempo puede producir efectos contrarios a los que acabamos de indicar, no sólo porque el devenir del procedimiento puede debilitar los indicios que apuntan a la culpabilidad del acusado, sino también porque, como se razonó en la STC 128/1995 con amplia cita de Sentencias del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, el argumento del peligro de fuga "se debilita por el propio paso del tiempo y la consiguiente disminución de las consecuencias punitivas que puede sufrir el preso ( Sentencias del Tribunal Europeo de Derechos Humanos de 27 de junio de 1968 [TEDH 1968, 1], caso Wemhoff; de 27 de junio de 1968 [TEDH 1968, 2], caso Neumeister; de 10 de noviembre de 1969 [TEDH 1969, 2], caso Matznetter )" [fundamento jurídico 4 b)]. Esta ambivalencia es precisamente la que obliga a que, cuando se alude a lo avanzado de la tramitación y al aseguramiento de la celebración del juicio oral, dato puramente objetivo, se concreten las circunstancias específicas derivadas de la tramitación que en cada caso abonan o no la hipótesis de que, en el supuesto enjuiciado, el transcurso del tiempo puede llevar a la fuga del imputado. La simple referencia a lo avanzado de la tramitación carece como tal de fuerza argumentativa para afirmar la posibilidad de que el imputado huya".

A aplicación da anterior reiterada e consolidada doutrina ao caso que nos ocupa, inexorablemente aboca á desestimación da impugnación deducida contra a resolución da instancia.

Os requisitos do artigo 503.1.1º e 2º da Lei de Axuizamento Criminal nun todo concorren no presente caso, posto que, estase en presenza dun presunto delito de corrupción de menores, previsto e penado no artigo 189.1.b), e posiblemente, no mesmo artigo 189.3.a), b), d), do Código Penal , así como de descobremento e revelación de secretos do artigo 197 do mesmo texto legal, prevéndose unhas penas que significativamente sobrepasan os dous anos de prisión; asemade que, na causa aparecen motivos bastantes para crer responsable criminalmente de tal delito ao recorrente en apelación, a teor das circunstancias fácticas das que dá conta a Maxistrada-Xuíz a quo e que, resumidamente, refírense á incautación de ata 403 arquivos con material pornográfico infantil, de gravacións caseiras efectuadas polo propio apelante no seu domicilio mediante cámaras subrepticiamente instaladas no baño e no dormitorio da filla da compañeira sentimental que con el vive, a aparición en tales gravacións da compañeira, filla e unha amiga desta última espidas ou en actidudes íntimas da vida diaria, etc.,

E se os amentados requisitos concorren, outro tanto cómpre dicir da finalidade ( artigo 503.1.3º da Lei de Axuizamento Criminal ) perseguida coa medida cautelar persoal da prisión sen fianza decretada para o recorrente. Así, a do aseguramento da presenza do imputado no proceso colíxese da natureza dos referidos feitos delituosos, e da gravidade das penas que poden impoñerse. E a consistente na evitación da ocultación, alteración ou destrucción das fontes de proba relevantes para o axuizamento tamén, polo perigo fundado e concreto da incidencia negativa que o agora apelante puidese ter sobre o material informático (arquivos, descargas, grabacións, chats, correos eletrónicos, etc) que aínda restase por descobrer e no que, por residenciarse en aloxamentos comunitarios e virtuais non diretamente dependentes da unidade central do seu propio ordenador, puidese alterar para tentar facer desaparecer as súas pegadas.

En consecuencia, procede polo de agora, manter a situación de prisión provisional e sen fianza do apelante, confirmándose así a resolución xudicial por el recorrida.

Vistos os artigos de xeral e pertinente aplicación.

Fallo

Que cómpre rexeitar, como rexeitamos, o recurso de apelación interposto por Lázaro contra o auto do 17 de outubro de 2007 ditado polo Xulgado de Instrucción núm. 1 de Pontevedra, nas dilixencias previas do procedemento abreviado núm. 1939/07 , confirmando o devandito auto.

Devólvanselle as actuacións ó xulgado de procedencia xunto cun testemuño da presente resolución, contra a que non cabe ningún recurso, para a súa notificación e cumprimento.

Únase un testemuño desta resolución ós autos correspondentes e ó rolo de Sala.

Así, por medio deste auto, o acordamos, mandamos e asinamos.

Fórmate con Colex en esta materia. Ver libros relacionados.