Última revisión
28/12/2007
Auto Penal Nº 540/2007, Audiencia Provincial de Pontevedra, Sección 2, Rec 597/2007 de 28 de Diciembre de 2007
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Orden: Penal
Fecha: 28 de Diciembre de 2007
Tribunal: AP - Pontevedra
Ponente: BARREIRO PRADO, JOSE JUAN RAMON
Nº de sentencia: 540/2007
Núm. Cendoj: 36038370022007200482
Encabezamiento
AUD.PROVINCIAL SECCION N. 2
PONTEVEDRA
AUTO: 00540/2007
AUDIENCIA PROVINCIAL DE PONTEVEDRA
Sección núm. 002
Rolo: 0000597 /2007-M
Procedencia: JDO. INSTRUCCION N. 1 de VIGO
Proc. de orixe: DILIGENCIAS PREVIAS PROC. ABREVIADO nº 0004150 /2007
Maxistrados
Don José Juan Ramón Barreiro Prado, Presidente
Dona Mª Mercedes Pérez Martín Esperanza
Dona Rosario Cimadevila Cea
AUTO NÚM. 540
Pontevedra, vinte e oito de decembro de dous mil sete.
Antecedentes
Primeiro. Na causa arriba mencionada o Xulgado de Instrucción núm. 1 de Vigo ditou o auto do 5 de novembro de 2007 no que acorda a prisión provisional comunicada e sen fianza de Carlos Antonio .
Segundo. Contra o dito auto, pola representación procesual de Carlos Antonio , formulouse recurso de reforma, que foi desestimado por auto do 15 de novembro de 2007 , e admitido a trámite o recurso de apelación, remitíronse a este Tribunal testemuño de particulares para resolución do mesmo.
Expón o parecer da Sala o maxistrado relator don José Juan Ramón Barreiro Prado.
Fundamentos
ÚNICO.- Lembra a recente STC 149/2007, do 18 de xuño , a súa doutrina a partires da STC 128/1995, do 26 de xuño , no atinxente á revisión das resolucións xudiciais a través das cales se decreta a prisión provisional.
"A prisión provisional es una medida cautelar cuya legitimidad constitucional, en tanto que limitativa del derecho a la libertad personal ( art. 17.1 CE ) de quien aún goza del derecho a la presunción de inocencia, exige como presupuesto la existencia de indicios racionales de la comisión de un delito por parte del sujeto pasivo; como objetivo, la consecución de fines constitucionalmente legítimos y congruentes con la naturaleza de la medida (riesgo de fuga, de obstrucción del normal desarrollo del proceso o de reiteración delictiva); y, como objeto, que se la conciba tanto en su adopción como en su mantenimiento como una medida de aplicación excepcional, subsidiaria, provisional y proporcionada a la consecución de dichos fines (por todas, SSTC 128/1995, de 26 de julio [RTC 1995, 128], FF. 3 y 4; 66/1997, de 7 de abril [RTC 1997, 66], F. 4; 33/1999, de 8 de marzo [RTC 1999, 33], F. 3; 47/2000, de 17 de febrero [RTC 2000, 47], F. 3 ; o más recientemente STC 35/2007, de 12 de febrero [RTC 2007, 35], F . 2). Las decisiones relativas a la adopción y mantenimiento de prisión provisional han de expresarse a través de una resolución judicial motivada, motivación que ha de ser «suficiente y razonable», entendiendo por tal no la que colma meramente las exigencias del derecho a la tutela judicial efectiva, sino aquella que respeta el contenido constitucionalmente garantizado del derecho a la libertad afectado, ponderando adecuadamente los intereses en juego y la libertad de la persona cuya inocencia se presume, por un lado; la realización de la administración de la justicia penal, en atención a los fines que hemos reseñado, por otro, a partir de toda la información disponible en el momento de adoptar la decisión y del entendimiento de la prisión provisional como una medida excepcional, subsidiaria y provisional. Para ello, obviamente, la resolución judicial ha de expresar cuál es el presupuesto de la medida y el fin constitucionalmente legítimo perseguido. Y, en relación con la constatación del peligro de fuga, hemos destacado que deberán tomarse en consideración «además de las características y la gravedad del delito imputado y de la pena con que se le amenaza, las circunstancias concretas del caso y las personales del imputado», matizando, que si bien en un primer momento la necesidad de preservar los fines constitucionalmente legítimos de la prisión provisional pueden justificar que se adopte atendiendo sólo a circunstancias objetivas, como el tipo de delito y la gravedad de la pena, el transcurso del tiempo modifica el valor de este dato en la ponderación y obliga a ponderar las circunstancias personales del sujeto privado de libertad y los datos del caso concreto (por todas, SSTC 128/1995, de 26 de julio, F. 4; 66/1997, de 7 de abril, F. 4; 47/2000, de 17 de febrero, F. 3; 35/2007, de 12 de febrero, F. 2 ). Por otra parte, respecto a la proximidad de la celebración del juicio oral como dato a partir del cual sustentar los riesgos que se pretenden evitar, este Tribunal ha sostenido que, al tener un sentido ambivalente o no concluyente, dado que el avance del proceso puede contribuir tanto a cimentar con mayor solidez la imputación como a debilitar los indicios de culpabilidad del acusado, el órgano judicial debe concretar las circunstancias que avalan en el caso concreto una u otra hipótesis (por todas, SSTC 128/1995, de 26 de julio, F. 3; 66/1997, de 7 de abril, F. 6; 146/1997, de 15 de septiembre, F. 5; 33/1999, 8 de marzo, F. 6; 35/2007, de 12 de febrero, F. 2 ). En particular, en el fundamento jurídico 6 de la STC 66/1997 , invocada por el demandante, sostuvimos que «el hecho de que la tramitación se halle avanzada y la vista próxima es en sí mismo considerado un dato ambivalente a los efectos de nuestro enjuiciamiento: es cierto que el paso del tiempo, con el avance de la instrucción y la perfilación de la imputación, puede ir dotando de solidez a ésta, lo que podría a su vez incrementar la probabilidad de una efectiva condena y, con ello, el riesgo de fuga. Sin embargo, no es menos cierto que en otras circunstancias el transcurso del tiempo puede producir efectos contrarios a los que acabamos de indicar, no sólo porque el devenir del procedimiento puede debilitar los indicios que apuntan a la culpabilidad del acusado, sino también porque, como se razonó en la STC 128/1995 con amplia cita de Sentencias del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, el argumento del peligro de fuga "se debilita por el propio paso del tiempo y la consiguiente disminución de las consecuencias punitivas que puede sufrir el preso ( Sentencias del Tribunal Europeo de Derechos Humanos de 27 de junio de 1968 [TEDH 1968, 1 ], caso Wemhoff; de 27 de junio de 1968 [TEDH 1968 , 2], caso Neumeister; de 10 de noviembre de 1969 [TEDH 1969 , 2], caso Matznetter)" [fundamento jurídico 4 b)]. Esta ambivalencia es precisamente la que obliga a que, cuando se alude a lo avanzado de la tramitación y al aseguramiento de la celebración del juicio oral, dato puramente objetivo, se concreten las circunstancias específicas derivadas de la tramitación que en cada caso abonan o no la hipótesis de que, en el supuesto enjuiciado, el transcurso del tiempo puede llevar a la fuga del imputado. La simple referencia a lo avanzado de la tramitación carece como tal de fuerza argumentativa para afirmar la posibilidad de que el imputado huya".
A aplicación da anterior reiterada e consolidada doutrina ao caso que nos ocupa, inexorablemente aboca á desestimación da impugnación deducida contra a resolución da instancia.
Os requisitos do artigo 503.1.1º e 2º da Lei de Axuizamento Criminal nun todo concorren no presente caso, posto que, estase en presenza dun delito contra a saúde pública do artigo 368 en relación, cando menos, co artigo 369.1.6ª do CódigoPenal , por notoriamente sobrepasarse o quilogramo de haxix con independencia da porcentaxe de THC, prevéndose unhas penas que significativamente sobrepasan os dous anos de prisión; asemade que, na causa aparecen motivos bastantes para crer responsable criminalmente de tal delito ao recorrente en apelación, a teor das circunstancias fácticas das que dá conta a Maxistrada-Xuíz a quo e que, resumidamente, refírense á incautación do agora apelante Carlos Antonio a bordo dunha embacación, tipo veleiro, tripulada por el e tres máis, levando uns 116 paquetes ou fardos con cannabis no seu interior e un total peso bruto de 3.480 quilogramos, amais de que o propio recorrente recoñeceu que foi outro dos imputados o que lle dixo que tiñan que levar a mercadoría a Amsterdam, cobrando así cada un deles un total de 25000 euros, o que unido ao número e apariencia dos paquetes, ao seu transbordo dun barco a outro en alta mar, á incorporación en tal intre á tripulación dunha persoa máis (un marroquí), etc., indiciariamente, cando menos, amosa o auténtico e real coñecemento do recorrente do traballo que estaba a levar a cabo.
E se os amentados requisitos concorren, outro tanto cómpre dicir da finalidade ( artigo 503.1.3º da Lei de Axuizamento Criminal ) perseguida coa medida cautelar persoal da prisión sen fianza decretada para o recorrente. Así, a do aseguramento da presenza do imputado no proceso colíxese da natureza dos referidos feitos delituosos, da gravidade das penas que poden impoñerse, e da falta de arraigo e medios de vida propios. A tal respecto, sendo como é o apelante un cidadán británico, el mesmo refire que se atopa casado, convivindo coa súa muller e tres fillos desta última dun anterior matrimonio en Coín-Málaga, onde teñen un apartamento alugado e rexentan un restaurante, mais precisamente, nin esas mesmas circunstancias serveron de freo para el mesmo embarcarse nunha operación que sabía ilícita para obter un importante beneficio económico. Por iso, e atopándose como está a investigación practicamente na súa fase inicial (os feitos ocorreron o 31 de outubro, e o auto de prisión recorrido ditouse o 3 de novembro de 2007 ) certamente que non cabe modificar a actual situación persoal na que se atopa o recorrente en apelación.
Por último, e verbo das consideracións efectuadas no atinxente ao xeito no que se practicou a dilixencia de entrada e rexistro (obxeto de contestación por parte da Xuíz a quo noutra distinta resolución ) e, incluso, a competencia para seguir instruíndo e fallar a causa ás que alude, neste caso, o Ministerio Fiscal, son cuestións que notoriamente sobrepasan o ámbito da resolución agora a dictar nesta alzada, sen prexuízo do que se poida logo acordar ao respecto.
Vistos os artigos de xeral e pertinente aplicación.
Fallo
Que cómpre rexeitar, como rexeitamos, o recurso de apelación interposto por don Carlos Antonio contra o auto do 5 de novembro de 2007 ditado polo Xulgado de Instrución núm. 1 de Vigo , nas dilixencias previas procedemento abreviado núm. 4150/07, confirmando o devandito auto.
Devólvanselle as actuacións ó xulgado de procedencia xunto cun testemuño da presente resolución, contra a que non cabe ningún recurso, para a súa notificación e cumprimento.
Únase un testemuño desta resolución ós autos correspondentes e ó rolo de Sala.
Así, por medio deste auto, o acordamos, mandamos e asinamos.

