Última revisión
17/09/2017
Auto Penal Nº 660/2018, Audiencia Provincial de Burgos, Sección 1, Rec 189/2018 de 09 de Agosto de 2018
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Orden: Penal
Fecha: 09 de Agosto de 2018
Tribunal: AP - Burgos
Ponente: MUÑOZ QUINTANA, MARÍA TERESA
Nº de sentencia: 660/2018
Núm. Cendoj: 09059370012018200637
Núm. Ecli: ES:APBU:2018:695A
Núm. Roj: AAP BU 695/2018
Resumen:
DELITO SIN ESPECIFICAR
Encabezamiento
AUD.PROVINCIAL SECCION N. 1BURGOS
ROLLO DE APELACIÓN NÚM. 189/18.
EXPEDIENTE NÚM. 165/18.
RECURSO PERMISO DE SALIDA.
JUZGADO DE VIGILANCIA PENITENCIARIA NÚM. DOS.
CASTILLA Y LEÓN CON SEDE EN BURGOS.
ILMOS/AS. SRS/AS:
D. LUIS ANTONIO CARBALLERA SIMÓN
Dª Mª TERESA MUÑOZ QUINTANA.
D. JOSÉ IGNACIO MELGOSA CAMARERO.
A U T O NUM.00660/2018
En Burgos, a nueve de Agosto del año dos mil dieciocho.
Antecedentes
PRIMERO .- Por la Letrada Dª María Magdalena Rueda Sanz en nombre de Luis se interpuso recurso de Apelación contra el Auto nº 1363/18 de fecha 19 de Junio de 2.018 , que desestima el recurso de Reforma contra el Auto nº 1.131/18 de 23 de Mayo de 2.018 , en el que a su vez no se autoriza el permiso propuesto por la Junta de Tratamiento del Centro Penitenciario de Burgos, en acuerdo de fecha 10 de Mayo de 2.018, al interno Luis . Resoluciones dictadas en el Expediente núm. 165/18 del Juzgado de Vigilancia Penitenciaria núm. Dos de Castilla y León con sede en Burgos , alegando en el escrito de interposición cuantas razones estimó necesarias como fundamento de su pretensión.
SEGUNDO .- Admitido el recurso de apelación, se dio traslado del mismo al Ministerio Fiscal y partes personadas, alegando lo que a su derecho convino, y remitidas las actuaciones para resolución a esta Sala de la Audiencia Provincial, habiéndose designado como ponente a la Ilma. Sra. Magistrada Dª Mª TERESA MUÑOZ QUINTANA, quedaron las actuaciones pendientes para dictar la resolución oportuna.
Fundamentos
PRIMERO .- La parte recurrente en apelación indica en su recurso, entre sus alegaciones, que el recurrente actualmente no consume drogas; está realizando el curso de albañilería (con 12 hojas meritorias); hasta la fecha, no he gozado de permisos, por lo que difícilmente puede hablarse de que no se ofrecen garantías de buen uso del permiso, lo cual supone una vulneración al derecho a la tutela judicial efectiva reconocido en el artículo 24 de la Constitución ; pasaría el permiso con su familia; no se puede argumentar que queda largo período para el cumplimiento de la condena toda vez que la preparación de la vida en libertad, como fin último de los permisos de salida exige, entre otros aspectos, el mantenimiento y el fomento de los vínculos sociales y familiares; la resolución judicial recurrida quebranta el derecho a la tutela judicial efectiva ( artículo 24.1 de la Constitución española ), en el ejercicio de los derechos e intereses legítimos del recurrente originando una grave indefensión, y ello en base a los argumentos expuestos en el escrito de recurso.
Así, una vez más debe indicar esta Sala, como ya lo ha realizado en múltiples resoluciones anteriores (incluso en relación con este mismo recurrente), que nuestro Tribunal Constitucional, entre otras en sentencia de 11 de Noviembre de 1.997 , establece que la concesión de los permisos de salida no es automática, una vez constatados los requisitos objetivos previstos en la Ley, no bastando con que concurran estas, sino que, además, no han de darse otras circunstancias que aconsejen su denegación a la vista de la perturbación que puedan ocasionar en relación con la reeducación y reinserción social del interno, y cuya apreciación corresponde a las autoridades penitenciarias y en último término a los órganos judiciales encargados de la fiscalización de estas decisiones. Así pues la concesión de permisos de salida no tiene la consideración de beneficios penitenciarios o recompensas por buen comportamiento sino que constituye un elemento integrante del tratamiento penitenciario como preparación para la vida en libertad. En consecuencia el cumplimiento de los requisitos que establece el artículo 154 del Reglamento Penitenciario sobre el cumplimiento de la cuarta parte de la condena, no observar mala conducta y estar clasificado dentro del segundo grado penitenciario no suponen «per se» el otorgamiento del permiso siendo determinante el criterio de oportunidad de su concesión dentro del programa de tratamiento.
El disfrute de permisos penitenciarios no constituye un derecho absoluto e incondicionado del interno, sino que está sujeto al cumplimiento de una serie de requisitos objetivos y subjetivos. Tanto unos como otros son necesarios para que proceda la concesión, de modo que, si falta alguno, la decisión deberá ser denegatoria del permiso. Entre los primeros destaca la clasificación del interno en segundo o tercer grado, la extinción de una cuarta parte de la condena y la exigencia de buena conducta penitenciaria, requisitos estos que cumple el recurrente. Como requisitos subjetivos hay que reservar la improbabilidad de que el interno quebrante la condena, la inexistencia de riesgo en orden a la comisión de nuevos delitos, y la falta de repercusión negativa de la salida como preparatoria para la vida en libertad o programa de tratamiento.
Así el artículo 47.2 de la Ley Orgánica General Penitenciaria y el artículo 154 del Reglamento antes citado regulan los permisos ordinarios cuando establecen que: igualmente se podrán conceder permisos de salida hasta de siete días como preparación para la vida en libertad, previo informe del equipo técnico, hasta un total de treinta y seis o cuarenta y ocho días por año a los condenados de segundo o tercer grado, respectivamente, siempre que hayan extinguido la cuarta parte de la condena y no observen mala conducta.
Del anterior precepto legal se concluye que los requisitos que debe cumplir un interno clasificado en segundo grado para disfrutar de permisos ordinarios son: a) haber extinguido la cuarta parte de su condena, b) no observar mala conducta y c) la finalidad del permiso debe ser preparar la vida en libertad.
Como vemos, los permisos ordinarios están sujetos en todo caso al previo cumplimiento por el penado de determinados requisitos sin los cuales ni siquiera se puede entrar a considerar la posible concesión de tal beneficio, dependiente, en todo caso, como decimos, de la discrecionalidad, como se evidencia con la expresión 'se podrán conceder'.
Mientras que el juicio de verificación de la concurrencia de los requisitos objetivos, por la naturaleza propia de éstos, no ofrece problemas, la comprobación de los requisitos subjetivos, por referirse a un comportamiento futuro, solo puede ser deducida mediante un juicio de pronóstico, que tenga en cuenta las circunstancias personales y psicológicas del interno, el tiempo que lleva en prisión, el que le queda para alcanzar la libertad condicional, etc.
Concurrentes los requisitos formales u objetivos es objeto de controversia la concurrencia en el penado del requisito finalista o teleológico de que el permiso contribuya a preparar la vida en libertad, preparación que se debe interpretar como preparación de la vida honrada en libertad; por este motivo el artículo 156.1 del Reglamento Penitenciario aprobado por R.D. 190/1.996 de 9 de Febrero prevé que el informe preceptivo del Equipo Técnico será desfavorable cuando, por la peculiar trayectoria delictiva, la personalidad anómala del interno o por la existencia de variables cualitativas desfavorables, resulte probable el quebrantamiento de la condena, la comisión de nuevos delitos o una repercusión negativa de la salida sobre el interno desde la perspectiva de su preparación para la vida en libertad o de su programa individualizado de tratamiento, supuesto que es el contemplado en el presente recurso, en el que debemos insistir, una vez más, que con la observancia de los requisitos exigidos por los citados preceptos no se adquiere un derecho incondicional al disfrute del permiso, sino que se está en condiciones para su otorgamiento, pudiendo ser negativa la propuesta de los Equipos o el Acuerdo de la Junta de Tratamiento y la resolución del Juzgado de Vigilancia Penitenciaria.
SEGUNDO .- En el presente caso queda acreditado por prueba documental del expediente que: 1.- Luis cumple en el Centro Penitenciario de Burgos un total de 11 años y 43 meses de Prisión, siendo las causas en su mayoría por delitos de robo con fuerza en las cosas, otra de ellas por hurto y otra por quebrantamiento en materia de violencia de género. Así: .- Causa nº 514/14 del Juzgado de lo Penal nº 1 de Gijón por un delito de robo con fuerza la pena de 1 año y 3 meses de Prisión; .- Causa nº 540/15 del Juzgado de lo Penal nº 1 de León por un delito de robo con fuerza la pena de 1 año y 3 meses de Prisión; .- Causa nº 155/11 del Juzgado de lo Penal de Palencia por un delito de robo con fuerza la pena de 1 año y 3 meses de Prisión; .- Causa nº 25/16 de Juzgado de lo Penal nº 2 de Lugo por un delito de robo con fuerza en las cosas la pena de 1 año y 3 meses de Prisión; .- Causa nº 168/15 del Juzgado de lo Penal de Zamora por un delito de robo con fuerza en las cosas la pena de 15 meses de Prisión; .- Causa nº 554/16 del Juzgado de lo Penal nº 2 de Pamplona por un delito de robo con fuerza en las cosas a la pena de 1 año de Prisión; .- Causa nº 471/14 del Juzgado de lo Penal de Palencia por un delito de robo con fuerza en las cosas la pena de 1 año de Prisión; .- Causa nº 281/14 del Juzgado de lo Penal nº 3 de Oviedo por un delito de robo con fuerza en las cosas la pena de 9 meses de Prisión; .- Causa nº 190/14 del Juzgado de lo Penal nº 2 de León por un delito de robo con fuerza en las cosas la pena de 9 meses de Prisión; .- Causa nº 50/14 del Juzgado de lo Penal nº 1 de León por un delito de robo con fuerza en las cosas la pena de 9 meses de Prisión; .- Causa nº 14/11 del Juzgado de lo Penal nº 1 de Lugo por un delito de robo con fuerza en las cosas la pena de 9 meses de Prisión; .- Causa nº 88/10 del Jugado de lo Penal nº 3 de Toledo por un delito de robo con fuerza en las cosas la pena de 7 meses de Prisión; .- Causa nº 108/12 del Juzgado de lo Penal nº 1 de Lugo por un delito de robo con fuerza en las cosas la penad de 6 meses de Prisión; .- Causa nº 751/14 del Juzgado de lo Penal nº 1 de Logroño por un delito de robo con fuerza en las cosas la pena de 6 meses de Prisión; .- Causa nº 266/12 del Juzgado de lo Penal nº 2 de Pamplona por un delito de quebrantamiento en materia de violencia de género la pena de 6 meses de Prisión; .- Causa nº 411/10 del Juzgado de lo Penal de Ávila por un delito de robo con fuerza la pena de 5 meses de Prisión; .- Causa nº 430/17 del Juzgado de lo Penal nº 2 de Oviedo por un delito de robo con fuerza la pena de 2 años y 10 meses de Prisión.
2.- dicho interno fue mantenido en segundo grado penitenciario con efectos desde la fecha de 4 de Diciembre de 2.013.
y 3.- se fija como fecha de cumplimiento de la # parte de su condena la de 17 de Julio de 2.016; la # en fecha 4 de Marzo de 2.020 la de # partes la de 21 de Octubre de 2.023, y dejando totalmente extinguida la pena en fecha 9 de Junio de 2.027.
Con fecha de ingreso en Prisión el 21 de Marzo de 2.013 y en dicho Centro Penitenciario el 5 de Julio de 2.013.
Ello determina el cumplimiento de los requisitos objetivos mínimos e indispensables establecidos por la Ley y el Reglamento General Penitenciario para la concesión del permiso solicitado.
Sin embargo, la mera concurrencia de dichos requisitos no es bastante para la concesión del permiso penitenciario reclamado, debiendo los mismos ser complementados con los subjetivos reseñados, es decir, la improbabilidad de que el interno quebrante la condena, la inexistencia de riesgo en orden a la comisión de nuevos delitos y la falta de repercusión negativa de la salida como preparatoria para la vida en libertad o programa de tratamiento. En este punto se ha emitido, al amparo de lo previsto en el artículo 161.1 del Reglamento Penitenciario , por la Junta de Tratamiento del Centro Penitenciario de Burgos en fecha 10 de Mayo de 2.018 acuerdo favorable al permiso ordinario de tratamiento, a la vista de la positiva trayectoria penitenciaria y como preparación a la vida en libertad; con una valoración del riesgo de quebrantamiento de bastante elevado del 65%.
No obstante, por Auto nº 1.131/18 de fecha 23 de Mayo de 2.018 del Juzgado de Vigilancia Penitenciaria nº 2 de Castilla y León- Burgos , no se autoriza el permiso propuesto por la Junta de Tratamiento del Centro Penitenciario de Burgos, en acuerdo de fecha 10 de Mayo de 2.018, al interno Luis , en base a que el interno se encuentra en la fase inicial de cumplimiento de la condena; la reincidencia en la actividad delictiva, el interno cumple condena por más de quince causas contra el patrimonio y una de violencia de género, circunstancia que permite afirmar que el delito no ha sido un hecho aislado en su trayectoria vital, sino su medio de vida antes de ingresar en prisión; y a su historial toxicológico, del que es dato destacado que su historial delictivo está ligado a su drogodependencia, sin que esté acreditado que haya concluido con éxito el programa de tratamiento que sigue en Cruz Roja. Y, resolución que posteriormente fue confirmada por Auto nº 1.363/18 de fecha 19 de Junio de 2.018 al desestimarse el previo recurso de Reforma interpuesto.
A su vez, cabe volver a reiterar que por esta Sala de Apelación, como ya se indicó con relación a este mismo interno, entre otros, en el Rollo de Apelación nº 27/17 Auto de fecha 24 de Marzo de 2.017; Rollo de Apelación nº 125/17 Auto de 18 de Octubre de 2.017; y más recientemente Rollo de Apelación nº 101/18 Auto de 11 de Mayo de 2.018, que se viene manteniendo de forma reiterada y pacífica, y así lo recoge también la Juez de Vigilancia Penitenciaria 'a quo', que la concesión de dichos permisos tienen como finalidad la preparación de la vida en libertad y facilitar la reinserción del interno en la sociedad, finalidad que se desvirtúa en la concesión de permisos carcelarios excesivamente anticipados cuando la extinción de la condena se difiere en un largo lapso de tiempo', tesis que es sostenida de forma unánime por las resoluciones de las distintas Audiencias Provinciales de la Comunidad de Castilla y León ( Audiencia Provincial de León de fecha 25 de Febrero de 2.004 y 14 de Febrero de 2.005 , Audiencia Provincial de Valladolid de 19 de Enero de 2.004 ), siguiendo la doctrina sustentada por nuestro Tribunal Constitucional entre las que cabe señalar la sentencia de fecha 8 de Noviembre de 1.999 al indicar que 'concretamente, la lejanía de la fecha en la que se cumplen las tres cuartas partes de la condena, que en los autos se utiliza, junto a otros motivos para justificar la denegación, según ha reiterado este Tribunal, puede ser legítimamente aducida ya que cuando más alejado esté el cumplimiento de la condena menor necesidad existirá de aplicar una medida que tiene como finalidad primordial constitucionalmente legítima, aunque la única, 'la preparación para la vida en libertad' ( sentencias del Tribunal Constitucional 2/1997 , 81/1997 , 193/1997 , 88/1998 )'........ Y basta, por último, con comprobar que las razones empleadas para fundamentar el rechazo de la pretensión del recurrente no se encuentran desconectadas con los fines de la institución, que, como ya se ha señalado, son los de preparación del interno para la vida en libertad. En efecto, las resoluciones impugnadas no subordinan la obtención del permiso al cuasi cumplimiento del requisito para acceder a la libertad condicional, añadiendo un requisito no previsto legalmente, sino que se limitan a apreciar que en el caso presente dicha fecha se encuentra, como es manifiesto, todavía lejana, en lo que 'resulta ser la ponderación de una circunstancia que evidentemente guarda conexión con los fines de la institución' ( sentencia del Tribunal Constitucional 81/1997 ), y que, por supuesto, no impide la reiteración de la solicitud y la obtención del permiso en un momento posterior. Todo ello, además, desde unas condiciones de inmediación para la valoración de las circunstancias concretas del caso de las que este Tribunal no goza ( sentencia del Tribunal Constitucional 2/1997 y Auto del Tribunal Constitucional 311/1997 )'.
Es decir, como señala el auto de la Audiencia Provincial de León de fecha 14 de Febrero de 2.005 , 'entre las variables negativas y desfavorables a la concesión de permisos, ha de incluirse, ciertamente, el hecho o circunstancia de la lejanía en el tiempo del cumplimiento de la condena, pues tal lejanía se encuentra en íntima relación con la función de la preparación de la vida en libertad. Y cuanto más alejado esté el cumplimiento de la condena, menos necesidad existirá, en principio, de aplicar una medida que como finalidad primordial es la de preparación para la vida en libertad, conforme se considera en las sentencias del Tribunal Constitucional 2/97 , 81/97 , 193/97 , 88/98 y 204/99 ; y Autos de esta Sala 21/2.004, Rollo Penal 225/03 ; 51/2.004 , Rollo Penal 237/03 ; 90/2.004 , Rollo Penal 77/04 y 108/2.004 , Rollo Penal 102/04 .
De tal forma, que la lejanía de la fecha para el cumplimiento de la pena sí viene a constituir un factor a valorar en orden a la concesión o denegación de un permiso. Careciendo de sentido el otorgarse el permiso para ir preparando el interno su vida en libertad, cuando se presenta lejana dicha vida en libertad y no viene a existir una pronta expectativa de vida en libertad que justifique la preparación de la misma a la que el permiso tiende ( Autos de las Audiencias Provinciales de Valladolid, Sección. 4ª, de 19 de Enero de 2.004 y de León, Sección 2ª de 25 de Febrero de 2.004 , así como de esta propia Sala, que ya se ha pronunciado sobre la misma petición planteada por el ahora recurrente, de fechas 16 de Febrero de 2.004, 8 de Junio de 2.004 y 17 de Noviembre de 2.004)'.
En la misma línea se manifiestan otras Audiencias Provinciales como las de Álava en auto de fecha 5 de Octubre de 2.004 ('si bien cumple los requisitos de haber cumplido una cuarta parte de la condena y estar clasificado en segundo grado, como establece el artículo 154 del Reglamento Penitenciario , 'no concurren las demás circunstancias que el art. 156 del citado cuerpo legal exige para la concesión del permiso de salida solicitado', la lejanía de la fecha del cumplimiento de las 3/4 partes de la condena, Junio de 2009, lo cual indica un factor de riesgo de no reingreso en el Centro Penitenciario muy elevado y que le sitúan en un momento no idóneo para la progresiva preparación para la vida en libertad conforme el propio espíritu y finalidad de la reinserción'), Cádiz en auto de 26 de Febrero de 2.004 ('la interpretación realizada por el órgano jurisdiccional de la normativa aplicable a los permisos de salida en relación con la finalidad constitucionalmente legítima de que serían para preparar al interno en la vida en libertad, no puede ser considerada como arbitraria o irrazonable, sin que se haya subordinado exclusivamente la decisión al cumplimiento de las 3/4 partes de la condena, introduciendo así un requisito no previsto legalmente, sin olvidar que la función de preparación de la vida en libertad está relacionada con la lejanía del tiempo de cumplimiento preciso para obtener la libertad condicional, argumentación que el propio T.C. (sentencias 81/97 y 204/99 ) admite, y que no excluye ni impide la reiteración de la solicitud y la obtención de permisos en un momento posterior'), Castellón en auto de 6 de Julio de 2.002 ('en el presente caso es de ver, primero, que el informe de la Junta de Tratamiento del CP de Castellón es por unanimidad contrario al permiso, por arrojar un resultado baremizado de un 50% de riesgo de quebrantamiento, y segundo que el penado debe extinguir varias condenas por delitos graves, que finalizaría en Febrero de 2012 (las 3/4 partes de la condena total se cumpliría el 18 de Noviembre de 2005), o sea dentro de mucho tiempo. No cabe olvidar que la función de preparación de la vida en libertad de los permisos, está relacionada con la lejanía del tiempo de cumplimiento preciso para obtener la libertad condicional, y la preparación para una situación de libertad relativamente próxima, argumentación que el Tribunal Constitucional ha declarado expresamente compatible con los fines de la institución, sentencias del Tribunal Constitucional 81/1.997 , 204/1.999 y 109/2.000 .'), etc.
En el presente caso, por lo hasta aquí indicado se estima que por sí solo es suficiente para la desestimación del recurso de apelación interpuesto y ahora examinado, toda vez que el interno no cumple las # partes hasta el 21 de Octubre de 2.023, (continuando a fecha actual sin haber cumplido ni tan siquiera la mitad de su condena, que no tendrá lugar hasta el 4 de Marzo de 2.020 ), y restando aún mucho más de año y medio para alcanzar las # partes ( 21 de Octubre de 2.023 ), según criterio de esta Sala, y ello sin perjuicio de que el mismo pueda solicitar nuevos permisos cuando sea razonablemente próximo el comienzo de una vida en libertad o semilibertad, y de continuar en su positiva trayectoria. Igualmente, así se estableció, con respecto al mismo, por esta Sala de la Sección 1ª de la Audiencia Provincial de Burgos, en varias resoluciones: .- Auto de 17 de Diciembre de 2.013 (Rollo de Apelación nº. 133/13, Expediente del Juzgado de Vigilancia Penitenciaria nº. 269/13).
.- Auto de 10 de Abril de 2.014 (Rollo de Apelación nº. 35/14, Expediente del Juzgado de Vigilancia Penitenciaria nº. 321/13).
.- Auto de 10 de Marzo de 2.015 (Rollo de Apelación nº. 49/15, Expediente de Vigilancia Penitenciaria nº. 429/14).
.- Auto de 22 de Septiembre de 2.015 (Rollo de Apelación nº. 173/15, Expediente de Vigilancia Penitenciaria nº. 258/15).
.- Auto de 22 de Marzo de 2.016 (Rollo de Apelación nº. 40/16, Expediente de Vigilancia Penitenciaria nº. 1/16).
.- Auto de 5 de Septiembre de 2.016 (Rollo de Apelación nº. 73/16, Expediente de Vigilancia Penitenciaria nº. 8/16).
.- Auto de 24 de Marzo de 2.017 (Rollo de Apelación nº. 27/17, dimanante del Expediente de Vigilancia Penitenciaria nº. 408/16).
.- Auto de 29 de Julio de 2.017 (Rollo de Apelación nº. 82/17, Expediente de Vigilancia Penitenciaria nº. 3/17).
.- Auto de 19 de Febrero de 2.018 (Rollo de Apelación nº 20/18; Expediente de Vigilancia Penitenciaria nº 261/17).
.- Auto de 11 de Mayo de 2.018 (Rollo de Apelación nº 101/18, Expediente de Vigilancia Penitenciaria nº 96/18).
A lo que se añade también como factor negativo, como igualmente se vuelve a recoger en la resolución recurrida, la reiterada actividad delictiva en relación con la comisión en su mayoría de delitos contra la propiedad y uno en materia de violencia de género, (evidenciándose una dilatada trayectoria delictiva, y descartando que estamos ante un hecho aislado), por lo que cabe tener en cuenta lo que se indica por la Audiencia Provincial de Santander en Auto de 25 de Octubre de 2.011 ' este mismo Tribunal en anterior resolución respecto del mismo interno, es cierto que la gravedad de la actividad delictiva no puede tomarse en consideración a efectos de limitación de derechos por cuanto ello podría suponer una vulneración del principio ' non bis in idem', pero sí debe tenerse en cuenta a efectos criminológicos y relacionarse con la necesidad de un mayor tiempo para lograr la rehabilitación y reinserción social del penado .' Así como continuando sin constar en este expediente, en relación con el interno recurrente, el seguimiento de un programa en el Centro Penitenciario en materia de violencia de género, ante la condena también por un delito de esta naturaleza.
E igualmente, el trabajador social vuelve a referir antecedentes de consumo de drogas, pero se sigue sin constar en el expediente si ha seguido tratamiento al respecto, ni en su caso los resultados obtenidos con el mismo.
En consecuencia, esta Sala concluye una vez más que a la fecha de denegación del permiso, contrastados los elementos positivos del interno (clasificado en segundo grado, haber cumplido # parte de la pena, y su buen comportamiento y adaptación regimentales) con las variables desfavorables apuntadas anteriormente, entendemos que éstas últimas siguen teniendo una mayor prevalencia. Así como que continúan concurriendo iguales circunstancias a las que fueron valoradas en anteriores Autos de esta Sala, y sin que se produzcan todavía, la consolidación de los factores necesarios para la consecución de la finalidad de preparación para la vida en libertad perseguida con la concesión de permisos ordinarios de salida, no encontrándose aún en condiciones de gozar de permisos de salida. En base a lo cual, procede esperar a los futuros informes de la Junta de Tratamiento que evalúen, en su caso, los progresos del recurrente al respecto y se modifiquen los factores de riesgo referidos.
No resultando, en consecuencia, arbitraria ni incorrecta la denegación del permiso, por el Juzgado de Vigilancia Penitenciaria, en base a los argumentos anteriormente expuestos y analizados, (pese al acuerdo favorable de la Junta de Tratamiento del Centro Penitenciario, y al informe del Ministerio Fiscal), puesto como como se indica por esta Sala ' Sin embargo, la Sala, haciéndose eco de la jurisprudencia sentada de forma abrumadora por la prácticamente totalidad de nuestras Audiencias Provinciales, llega a la conclusión de que, en contra de lo argumentado en las dos resoluciones citadas, no puede regir el principio acusatorio en materia penitenciaria, por cuanto no cabe duda, a la luz de doctrina aplicable, que la Sra. Juez de Vigilancia Penitenciaria tiene la potestad tuitiva de entrar a valorar la calificación de la concurrencia de los requisitos exigidos en los preceptos aplicables para la concesión o denegación de un permiso ordinario de salida, precisamente, por la simple razón, de que se trata de una cuestión reglada, de carácter administrativo, que si puede ser sometida a control por parte de la jurisdicción ordinaria, como en el caso ahora examinado, en el que se valora adecuadamente por la juzgadora de instancia, tanto el tiempo que le resta al interno para la condena, como la escasa cuantía de la responsabilidad civil abonada en relación con el delito por el que cumple condena .' A lo que se añade, por último, en relación con la alegación sobre el quebrantamiento del derecho a la tutela judicial efectiva, lo indicado por el Tribunal Constitucional Sala 1ª en la citada sentencia de fecha 14 de Febrero 2.005 , Pte: Casas Baamonde, María Emilia ' Son ya muchas las ocasiones en las que nuestra jurisprudencia se ha ocupado de determinar cuándo una resolución judicial denegatoria de un permiso de salida a un preso constituye un ejercicio efectivo de tutela judicial. El canon de control constitucional resultante es más riguroso que el genérico que repara sólo en si la resolución impugnada es arbitraria, manifiestamente irrazonable o fruto de un error patente ( STC 75/1998, de 31 de marzo ,). La razón estriba en que, aunque tal resolución no pueda nunca vulnerar el derecho a la libertad personal de los internos, 'pues la privación de ésta se ha producido por un título legítimo previo que es la imposición de una Sentencia penal condenatoria a privación de libertad' ( STC 167/2003, de 29 de septiembre ), no cabe duda de que en las decisiones en torno a los permisos de salida está en juego el valor superior de la libertad, pues de la concesión de los mismos va a depender que el preso 'disfrute de una cierta situación de libertad de la que de ordinario, y con fundamento en la propia condena que así lo legitima, carece' ( STC 204/1999, de 8 de noviembre ,). Asimismo, y esta es la segunda razón por la que en estos supuestos es más riguroso el control de la tutela judicial, el permiso de salida sirve a una de las finalidades esenciales que la Constitución impone a la pena privativa de libertad, cual es 'la reeducación y reinserción social' (art. 25.2 ). Este trasfondo constitucional, y con ello no sólo la obvia necesidad social de que la pena no se quebrante, ha de formar parte de la ponderación judicial que informe la decisión sobre el permiso solicitado. No es pues constitucionalmente suficiente que el Auto en cuestión se apoye sin más en el Reglamento Penitenciario -y esté en tal sentido fundado en Derecho- y que así lo exprese -y esté en tal sentido motivado-, sino que es imprescindible que tome en consideración los valores constitucionales en juego y que de un modo u otro exponga tal ponderación. Dicho con las palabras de la STC 204/1999, de 8 de noviembre : 'debido a la relación que la denegación de un permiso de salida guarda con la libertad, como valor superior del Ordenamiento, para que las resoluciones judiciales que confirmen dicha denegación puedan entenderse conformes con el derecho a la tutela judicial efectiva no es suficiente con que quepa deducir de las mismas los criterios jurídicos fundamentadores de la decisión, conforme al canon general exigible para entender respetado dicho derecho (por todas, STC 14/1991, de 28 de enero ), sino que será preciso que estén fundadas en criterios que resulten conformes con los principios constitucionales y legales a los que está orientada la institución'.
En tal sentido hemos considerado motivación suficiente e indicativa de una adecuada ponderación constitucional previa la que sustenta la denegación del permiso de salida en un serio riesgo de quebrantamiento de condena o, por supuesto, en la particular incidencia negativa del concreto permiso en el proceso de reinserción del preso. Se trata, si prefiere expresarse así, de la comprobación de la existencia de intereses relevantes que limitan la inicial inclinación de la decisión pro libertate, a favor de la concesión del permiso .'
TERCERO .- Que procediendo la desestimación del recurso interpuesto por Luis , se deben imponer al recurrente las costas procesales devengadas en la presente apelación, si las hubiere, en virtud de lo previsto en los artículos 239 y siguientes de la Ley de Enjuiciamiento Criminal y del criterio objetivo del vencimiento que rige nuestro derecho procesal penal en materia de costas procesales cuando de interposición de recursos se trate ( artículo 901 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal ).
Por lo expuesto, este Tribunal acuerda:
Fallo
DEBEMOS DESESTIMAR Y DESESTIMAMOS EL RECURSO DE APELACIÓN interpuesto por Luis contra el Auto de fecha 19 de Junio de 2.018 , que desestima el recurso de Reforma contra el Auto nº 1.131/18 de 23 de Mayo de 2.018 , en el que a su vez no se autoriza el permiso propuesto por la Junta de Tratamiento del Centro Penitenciario de Burgos, en acuerdo de fecha 10 de Mayo de 2.018, al interno Luis . Resoluciones dictadas en el Expediente núm. 165/18 del Juzgado de Vigilancia Penitenciaria núm. Dos de Castilla y León con sede en Burgos, y RATIFICAR dichas resoluciones en todos sus pronunciamientos. Todo ello con imposición a la parte recurrente de las costas procesales causadas en la presente apelación, si alguna se acreditase producida.Así por este Auto contra el que no cabe recurso alguno y del que se unirá testimonio al rollo de Sala y se remitirá otro al Juzgado de Vigilancia Penitenciaria, el que acusará recibo para constancia, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.
E/ DILIGENCIA.- Seguidamente se cumple lo acordado. Doy fe.

