Auto Penal Nº 913/2018, A...re de 2018

Última revisión
17/09/2017

Auto Penal Nº 913/2018, Audiencia Provincial de Burgos, Sección 1, Rec 245/2018 de 27 de Noviembre de 2018

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Orden: Penal

Fecha: 27 de Noviembre de 2018

Tribunal: AP - Burgos

Ponente: FRESCO RODRIGUEZ, MARIA DOLORES

Nº de sentencia: 913/2018

Núm. Cendoj: 09059370012018200888

Núm. Ecli: ES:APBU:2018:979A

Núm. Roj: AAP BU 979/2018

Resumen:
DELITO SIN ESPECIFICAR

Encabezamiento


AUD.PROVINCIAL SECCION N. 1BURGOS
ROLLO DE APELACIÓN NÚM. 245/18.
EXPEDIENTE NÚM. 441/18.
RECURSO PERMISO DE SALIDA.
JUZGADO DE VIGILANCIA PENITENCIARIA NÚM. DOS.
CASTILLA Y LEÓN CON SEDE EN BURGOS.
ILMOS/AS. SRS/AS MAGISTRADOS/AS:
D. FRANCISCO MANUEL MARÍN IBÁÑEZ.
D. LUIS ANTONIO CARBALLERA SIMÓN.
Dª Mª DOLORES FRESCO RODRÍGUEZ.
A U T O NUM.00913/2018
En Burgos, a 27 de Noviembre del año dos mil dieciocho.

Antecedentes


PRIMERO .- Por la Letrada Doña Montserrat Alvarez Saiz en nombre de Sebastián se interpuso recurso de Apelación contra el Auto nº 2214/18 de fecha 23 de Octubre de 2.018 por el que se desestima la queja contra el acuerdo de la Junta de Tratamiento del Centro Penitenciario de Burgos de fecha 13 de Septiembre de 2.018 que, a su vez, le desestimó su solicitud de que se le concediera un permiso de salida ordinario. Resolución dictada en el Expediente núm. 441/18 del Juzgado de Vigilancia Penitenciaria núm.

Dos de Castilla y León con sede en Burgos , alegando en el escrito de interposición cuantas razones estimó necesarias como fundamento de su pretensión.



SEGUNDO .- Admitido el recurso de apelación, se dio traslado del mismo al Ministerio Fiscal y a las partes personadas, alegando lo que a su derecho convino, y remitidas las actuaciones para resolución a esta Sala de la Audiencia Provincial, habiéndose designado como ponente a la Ilma. Sra. Magistrada Dª Mª DOLORES FRESCO RODRÍGUEZ, quedaron las actuaciones pendientes para dictar la resolución oportuna.

Fundamentos


PRIMERO .- La parte recurrente en apelación indica, entre los motivos del recurso, que Sebastián tiene impuesta una pena de prisión de quince años, siendo que ha cumplido la cuarta parte hace más de un año. Que ha cumplido casi la mitad de la condena y tiene acreditado apoyo familiar.

Se alega que tiene acreditado apoyo personal, social e incluso laboral fuera del Centro y realizar así un buen uso del permiso, lo que ya se ha probado fehaciente en el Centro y consta en el expediente, siendo así que el permiso lo disfrutaría en el domicilio familiar junto a sus padres y dos de sus hermanos que conviven con ellos.

La actitud en el Centro Penitenciario de Sebastián es altamente positiva. Se encuentra en el Módulo de Respeto, lo que implica la alta confianza que se deposita sobre él por parte del Centro Penitenciario. Asimismo, participa activamente en el Centro. En el módulo de respeto trabaja en talleres productivos. Igualmente participa en todas las actividades del centro en las que puede, y realizando todas aquellas actividades que el Centro le plantea.

Igualmente, se dice en el recurso que La actitud en prisión de Sebastián ha sido realmente buena, y así consta en el expediente penitenciario, con unos informes excelentes respecto a su trayectoria y personalidad a lo largo de todo el expediente, y una muy considerada evolución positiva en general. No tiene partes ni sanciones y sus relaciones con otros presos y funcionarios es excelente.

Por todo ello se solicita la revocación de la resolución recurrida y que se acuerde la concesión del permiso.

Una vez más debe indicar esta Sala, como ya lo ha realizado en múltiples resoluciones anteriores, que nuestro Tribunal Constitucional, entre otras en sentencia de 11 de Noviembre de 1.997 , establece que la concesión de los permisos de salida no es automática, una vez constatados los requisitos objetivos previstos en la Ley, no bastando con que concurran estas, sino que, además, no han de darse otras circunstancias que aconsejen su denegación a la vista de la perturbación que puedan ocasionar en relación con la reeducación y reinserción social del interno, y cuya apreciación corresponde a las autoridades penitenciarias y en último término a los órganos judiciales encargados de la fiscalización de estas decisiones. Así pues la concesión de permisos de salida no tiene la consideración de beneficios penitenciarios o recompensas por buen comportamiento sino que constituye un elemento integrante del tratamiento penitenciario como preparación para la vida en libertad. En consecuencia el cumplimiento de los requisitos que establece el artículo 154 del Reglamento Penitenciario sobre el cumplimiento de la cuarta parte de la condena, no observar mala conducta y estar clasificado dentro del segundo grado penitenciario no suponen 'per se' el otorgamiento del permiso siendo determinante el criterio de oportunidad de su concesión dentro del programa de tratamiento.

El disfrute de permisos penitenciarios no constituye un derecho absoluto e incondicionado del interno, sino que está sujeto al cumplimiento de una serie de requisitos objetivos y subjetivos. Tanto unos como otros son necesarios para que proceda la concesión, de modo que, si falta alguno, la decisión deberá ser denegatoria del permiso. Entre los primeros destaca la clasificación del interno en segundo o tercer grado, la extinción de una cuarta parte de la condena y la exigencia de buena conducta penitenciaria, requisitos estos que cumple el recurrente. Como requisitos subjetivos hay que reservar la improbabilidad de que el interno quebrante la condena, la inexistencia de riesgo en orden a la comisión de nuevos delitos, y la falta de repercusión negativa de la salida como preparatoria para la vida en libertad o programa de tratamiento.

Así el artículo 47.2 de la Ley Orgánica General Penitenciaria y el artículo 154 del Reglamento antes citado regulan los permisos ordinarios cuando establecen que: igualmente se podrán conceder permisos de salida hasta de siete días como preparación para la vida en libertad, previo informe del equipo técnico, hasta un total de treinta y seis o cuarenta y ocho días por año a los condenados de segundo o tercer grado, respectivamente, siempre que hayan extinguido la cuarta parte de la condena y no observen mala conducta.

Del anterior precepto legal se concluye que los requisitos que debe cumplir un interno clasificado en segundo grado para disfrutar de permisos ordinarios son: a) haber extinguido la cuarta parte de su condena, b) no observar mala conducta y c) la finalidad del permiso debe ser preparar la vida en libertad.

Como vemos, los permisos ordinarios están sujetos en todo caso al previo cumplimiento por el penado de determinados requisitos sin los cuales ni siquiera se puede entrar a considerar la posible concesión de tal beneficio, dependiente, en todo caso, como decimos, de la discrecionalidad, como se evidencia con la expresión 'se podrán conceder'.

Mientras que el juicio de verificación de la concurrencia de los requisitos objetivos, por la naturaleza propia de éstos, no ofrece problemas, la comprobación de los requisitos subjetivos, por referirse a un comportamiento futuro, solo puede ser deducida mediante un juicio de pronóstico, que tenga en cuenta las circunstancias personales y psicológicas del interno, el tiempo que lleva en prisión, el que le queda para alcanzar la libertad condicional, etc.

Concurrentes los requisitos formales u objetivos es objeto de controversia la concurrencia en el penado del requisito finalista o teleológico de que el permiso contribuya a preparar la vida en libertad, preparación que se debe interpretar como preparación de la vida honrada en libertad; por este motivo el artículo 156.1 del Reglamento Penitenciario aprobado por R.D. 190/1.996 de 9 de Febrero prevé que el informe preceptivo del Equipo Técnico será desfavorable cuando, por la peculiar trayectoria delictiva, la personalidad anómala del interno o por la existencia de variables cualitativas desfavorables, resulte probable el quebrantamiento de la condena, la comisión de nuevos delitos o una repercusión negativa de la salida sobre el interno desde la perspectiva de su preparación para la vida en libertad o de su programa individualizado de tratamiento, supuesto que es el contemplado en el presente recurso, en el que debemos insistir, una vez más, que con la observancia de los requisitos exigidos por los citados preceptos no se adquiere un derecho incondicional al disfrute del permiso, sino que se está en condiciones para su otorgamiento, pudiendo ser negativa la propuesta de los Equipos o el Acuerdo de la Junta de Tratamiento y la resolución del Juzgado de Vigilancia Penitenciaria.



SEGUNDO.- En el presente caso queda acreditado por prueba documental del expediente que: 1.- Sebastián cumple condena en el Centro Penitenciario de Burgos por un periodo total de 15 años y 43 meses de Prisión, por la causa nº 20/15 de la Audiencia Provincial de Madrid Sección 27, por un delito de homicidio en el ámbito de la violencia de género la pena de 9 años y 10 meses de Prisión; delito de tenencia de armas sin licencia la pena de 2 años de Prisión; dos delitos de amenazas en el ámbito de la violencia de género la pena, por cada uno de ellos, de 1 año de Prisión; delito de quebrantamiento de condena la pena de 9 meses de Prisión; delito de falsificación de documento la pena de 6 meses de Prisión; delito de amenazas en el ámbito de la violencia de género la pena de 6 meses de Prisión; delito de violencia habitual en el ámbito de la violencia de género la pena de 6 meses de Prisión; delito de malos tratos en el ámbito de la violencia de género la pena de 6 meses de Prisión. Y, causa nº 2.145/16 del Juzgado de lo Penal nº 32 de Madrid, por un delito de amenazas en el ámbito de la violencia de género la pena de 2 años de Prisión.

2.- dicho interno fue mantenido en segundo grado penitenciario con efectos desde la fecha de 15 de Junio de 2.017.

y 3.- se fija como fecha de cumplimiento de la # parte de su condena la de 5 de Octubre de 2.017, de la de # la de 23 de Mayo de 2.022; y la de # partes la de 8 de Enero de 2.027, dejando totalmente extinguida la pena en fecha 27 de Agosto de 2.031.

En Prisión desde el 20 de Febrero de 2.013 y en este Centro desde el 22 de Junio de 2.017.

Ello determina el cumplimiento de los requisitos objetivos mínimos e indispensables establecidos por la Ley y el Reglamento General Penitenciario para la concesión del permiso solicitado.

Sin embargo, la mera concurrencia de dichos requisitos no es bastante para la concesión del permiso penitenciario reclamado, debiendo los mismos ser complementados con los subjetivos reseñados, es decir, la improbabilidad de que el interno quebrante la condena, la inexistencia de riesgo en orden a la comisión de nuevos delitos y la falta de repercusión negativa de la salida como preparatoria para la vida en libertad o programa de tratamiento. En este punto se ha emitido por la Junta de Tratamiento, al amparo de lo previsto en el artículo 161.1 del Reglamento Penitenciario , en reunión de fecha 13 de Septiembre de 2.018, acuerdo denegatorio por unanimidad del permiso ordinario solicitado por dicho interno, una vez visto el informe presentado por el Equipo técnico, señalando como causas específicas una valoración del riesgo de quebrantamiento como elevado (50 %). Y como motivos tenidos en cuenta gravedad de la actividad delictiva, lejanía de la fecha de cumplimiento de los tres cuartos de condena, y falta objetiva de suficientes garantías de hacer buen uso del permiso.

A su vez, el Juzgado de Vigilancia Penitenciaria nº 2 de Castilla y León hace alegación para la denegación del permiso a que el interno se encuentra en la fase inicial de cumplimiento de la condena; a la reincidencia en la actividad delictiva e historia de consumo de tóxicos de etiología delictiva, sin que conste el seguimiento con éxito de tratamiento de deshabituación.

Ante lo cual, cabe tener en cuenta que esta Sala de Apelación mantiene de forma reiterada y pacífica, y así lo recoge también la Juez de Vigilancia Penitenciaria 'a quo', que la concesión de dichos permisos tienen como finalidad la preparación de la vida en libertad y facilitar la reinserción del interno en la sociedad, finalidad que se desvirtúa en la concesión de permisos carcelarios excesivamente anticipados cuando la extinción de la condena se difiere en un largo lapso de tiempo', tesis que es sostenida de forma unánime por las resoluciones de las distintas Audiencias Provinciales de la Comunidad de Castilla y León ( Audiencia Provincial de León de fecha 25 de Febrero de 2.004 y 14 de Febrero de 2.005 , Audiencia Provincial de Valladolid de 19 de Enero de 2.004 ), siguiendo la doctrina sustentada por nuestro Tribunal Constitucional entre las que cabe señalar la sentencia de fecha 8 de Noviembre de 1.999 al indicar que 'concretamente, la lejanía de la fecha en la que se cumplen las tres cuartas partes de la condena, que en los autos se utiliza, junto a otros motivos para justificar la denegación, según ha reiterado este Tribunal, puede ser legítimamente aducida ya que cuando más alejado esté el cumplimiento de la condena menor necesidad existirá de aplicar una medida que tiene como finalidad primordial constitucionalmente legítima, aunque la única, 'la preparación para la vida en libertad' ( sentencias del Tribunal Constitucional 2/1997 , 81/1997 , 193/1997 , 88/1998 )'........ Y basta, por último, con comprobar que las razones empleadas para fundamentar el rechazo de la pretensión del recurrente no se encuentran desconectadas con los fines de la institución, que, como ya se ha señalado, son los de preparación del interno para la vida en libertad. En efecto, las resoluciones impugnadas no subordinan la obtención del permiso al cuasi cumplimiento del requisito para acceder a la libertad condicional, añadiendo un requisito no previsto legalmente, sino que se limitan a apreciar que en el caso presente dicha fecha se encuentra, como es manifiesto, todavía lejana, en lo que 'resulta ser la ponderación de una circunstancia que evidentemente guarda conexión con los fines de la institución' ( sentencia del Tribunal Constitucional 81/1997 ), y que, por supuesto, no impide la reiteración de la solicitud y la obtención del permiso en un momento posterior. Todo ello, además, desde unas condiciones de inmediación para la valoración de las circunstancias concretas del caso de las que este Tribunal no goza ( sentencia del Tribunal Constitucional 2/1997 y Auto del Tribunal Constitucional 311/1997 )'.

Es decir, como señala el auto de la Audiencia Provincial de León de fecha 14 de Febrero de 2.005 , 'entre las variables negativas y desfavorables a la concesión de permisos, ha de incluirse, ciertamente, el hecho o circunstancia de la lejanía en el tiempo del cumplimiento de la condena, pues tal lejanía se encuentra en íntima relación con la función de la preparación de la vida en libertad. Y cuanto más alejado esté el cumplimiento de la condena, menos necesidad existirá, en principio, de aplicar una medida que como finalidad primordial es la de preparación para la vida en libertad, conforme se considera en las sentencias del Tribunal Constitucional 2/97 , 81/97 , 193/97 , 88/98 y 204/99 ; y Autos de esta Sala 21/2.004, Rollo Penal 225/03 ; 51/2.004 , Rollo Penal 237/03 ; 90/2.004 , Rollo Penal 77/04 y 108/2.004 , Rollo Penal 102/04 .

De tal forma, que la lejanía de la fecha para el cumplimiento de la pena sí viene a constituir un factor a valorar en orden a la concesión o denegación de un permiso. Careciendo de sentido el otorgarse el permiso para ir preparando el interno su vida en libertad, cuando se presenta lejana dicha vida en libertad y no viene a existir una pronta expectativa de vida en libertad que justifique la preparación de la misma a la que el permiso tiende ( Autos de las Audiencias Provinciales de Valladolid, Sección. 4ª, de 19 de Enero de 2.004 y de León, Sección 2ª de 25 de Febrero de 2.004 , así como de esta propia Sala, que ya se ha pronunciado sobre la misma petición planteada por el ahora recurrente, de fechas 16 de Febrero de 2.004, 8 de Junio de 2.004 y 17 de Noviembre de 2.004)'.

En la misma línea se manifiestan otras Audiencias Provinciales como las de Álava en auto de fecha 5 de Octubre de 2.004 ('si bien cumple los requisitos de haber cumplido una cuarta parte de la condena y estar clasificado en segundo grado, como establece el artículo 154 del Reglamento Penitenciario , 'no concurren las demás circunstancias que el art. 156 del citado cuerpo legal exige para la concesión del permiso de salida solicitado', la lejanía de la fecha del cumplimiento de las 3/4 partes de la condena, Junio de 2009, lo cual indica un factor de riesgo de no reingreso en el Centro Penitenciario muy elevado y que le sitúan en un momento no idóneo para la progresiva preparación para la vida en libertad conforme el propio espíritu y finalidad de la reinserción'), Cádiz en auto de 26 de Febrero de 2.004 ('la interpretación realizada por el órgano jurisdiccional de la normativa aplicable a los permisos de salida en relación con la finalidad constitucionalmente legítima de que serian para preparar al interno en la vida en libertad, no puede ser considerada como arbitraria o irrazonable, sin que se haya subordinado exclusivamente la decisión al cumplimiento de las 3/4 partes de la condena, introduciendo así un requisito no previsto legalmente, sin olvidar que la función de preparación de la vida en libertad esta relacionada con la lejanía del tiempo de cumplimiento preciso para obtener la libertad condicional, argumentación que el propio T.C. (sentencias 81/97 y 204/99 ) admite, y que no excluye ni impide la reiteración de la solicitud y la obtención de permisos en un momento posterior'), Castellón en auto de 6 de Julio de 2.002 ('en el presente caso es de ver, primero, que el informe de la Junta de Tratamiento del CP de Castellón es por unanimidad contrario al permiso, por arrojar un resultado baremizado de un 50% de riesgo de quebrantamiento, y segundo que el penado debe extinguir varias condenas por delitos graves, que finalizaría en Febrero de 2012 (las 3/4 partes de la condena total se cumpliría el 18 de Noviembre de 2005), o sea dentro de mucho tiempo. No cabe olvidar que la función de preparación de la vida en libertad de lo permisos, está relacionada con la lejanía del tiempo de cumplimiento preciso para obtener la libertad condicional, y la preparación para una situación de libertad relativamente próxima, argumentación que el Tribunal Constitucional ha declarado expresamente compatible con los fines de la institución, sentencias del Tribunal Constitucional 81/1.997 , 204/1.999 y 109/2.000 .'), etc.

Debemos señalar que no es la primera vez que esta Audiencia se pronuncia sobre permisos solicitados por Sebastián y por ello de acuerdo con lo indicado en anteriores resoluciones de esta Audiencia, Auto de fecha 6 de Marzo de 2.018, (Rollo de Apelación nº 34/18; Expediente nº 532/17 ), auto de 18 de Julio de 2018, (Rollo de apelación 169/18, Expediente nº 232/18) y auto de fecha 1 de Octubre de 2018 (Rollo de apelación 205/18, Expediente 365/18) debemos insistir en que el interno no cumple las # partes hasta el 8 de Enero de 2.027 , excediendo con mucho el tiempo que aun queda para alcanzar el periodo de año y medio para los # partes, según criterio de esta Sala, (ni tan siquiera ha cumplido la mitad de la condena, dado que ello no tendrá lugar hasta el 23 de Mayo de 2.022 ), y ello sin perjuicio de que el mismo pueda solicitar nuevos permisos cuando este razonablemente próximo el comienzo de una vida en libertad o semilibertad, y de seguir observando una trayectoria favorable, como se indica en el informe del educador.

A lo que se añade la naturaleza de los delitos por los que cumple condena, comprendidos en su mayor parte en el ámbito de la violencia de género, evidenciando una reiterada actividad delictiva, lo que de conformidad a como se indica por la Audiencia Provincial de Valladolid en Auto de fecha 19 de Diciembre de 2.006 , ' con independencia de las penas impuestas, cabe observar, a los efectos del acceso a los permisos penitenciarios, las características de los hechos en que se concreta la actividad delictiva, a fin de evaluar su repercusión y alcance social y el perfil personal del interno que pueda desprenderse de ellos '.

A lo que se añade lo recogido en el informe psicológico ' Con respecto a los delitos, cuanto relata los mismos intenta mostrar una imagen positiva y de cambio hacía los profesionales que le entrevistan. Una imagen de evolución positiva y de cambio con respecto al pasado. Reitera una y otra vez la obtención de 'mis beneficios'. Es cierto, que solicitó mediante instancia su inclusión en el programa específico de tratamiento, pero de momento no se consideró su inclusión por la lejanía de fechas (ya que la SGIIPP recomienda que sea más avanzada la condena) y porque se presagia una mera motivación extrínseca. No muestra empatía hacía la víctima ni conciencia de las consecuencias de su delito'.

Y, en relación con su toxicología, también en el informe psicológico se indica una historia de consumo de tóxicos, con conciencia de problemática pero utiliza la misma para justificar sus errores y los delitos; así como que el mismo manifiesta mantenerse abstinente desde su ingreso en prisión; (pero sin ningún informe que descarte todo consumo de sustancias tóxicas). En base a lo cual, procede esperar a futuros informes de la Junta de Tratamiento que evalúen, en su caso, los progresos del recurrente al respecto y se modifiquen los factores de riesgo referidos.

Es decir, ello impide volver a deducir por el momento que en la evolución del interno se haya producido aún una modificación suficiente de los factores que influyeron en la comisión de tales delitos, ni que en actualmente hayan producido los efectos necesarios de prevención especial las penas que le fueron impuestas.

En consecuencia, esta Sala concluye que a la fecha de denegación del permiso, una vez contrastados los elementos positivos del interno (clasificado en segundo grado, haber cumplido # parte de la pena) con las variables desfavorables apuntadas anteriormente, entendemos que éstas últimas tienen una mayor prevalencia, considerando por ello que aún no se produce la consolidación de los factores necesarios para la consecución de la finalidad de preparación para la vida en libertad perseguida con la concesión de permisos ordinarios de salida, no encontrándose todavía en condiciones de gozar de permisos de salida.



TERCERO .- Que procediendo la desestimación del recurso interpuesto por Sebastián , se deben imponer al recurrente las costas procesales devengadas en la presente apelación, si las hubiere, en virtud de lo previsto en los artículos 239 y siguientes de la Ley de Enjuiciamiento Criminal y del criterio objetivo del vencimiento que rige nuestro derecho procesal penal en materia de costas procesales cuando de interposición de recursos se trate ( artículo 901 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal ).

Por lo expuesto, este Tribunal acuerda:

Fallo

QUE DEBEMOS DESESTIMAR Y DESESTIMAMOS EL RECURSO DE APELACIÓN interpuesto por Sebastián contra el Auto nº 2.214/18 de fecha 23 de Octubre de 2.018 por el que se desestima la queja contra el acuerdo de la Junta de Tratamiento del Centro Penitenciario de Burgos de fecha 13 de Septiembre de 2.018 que, a su vez, le desestimó su solicitud de que se le concediera un permiso de salida ordinario. Resolución dictada en el Expediente núm. 441/18 del Juzgado de Vigilancia Penitenciaria núm. Dos de Castilla y León con sede en Burgos, y RATIFICAR las referidas resoluciones en todos sus pronunciamientos. Todo ello con imposición a la parte recurrente de las costas procesales causadas en la presente apelación, si alguna se acreditase producida.

Así por este Auto contra el que no cabe recurso alguno y del que se unirá testimonio al rollo de Sala y se remitirá otro al Juzgado de Vigilancia Penitenciaria, el que acusará recibo para constancia, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.

E/ DILIGENCIA.- Seguidamente se cumple lo acordado. Doy fe.

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