Última revisión
19/11/2009
Sentencia Administrativo Nº 2162/2009, Tribunal Superior de Justicia de Madrid, Sala de lo Contencioso, Sección 2, Rec 29/2007 de 19 de Noviembre de 2009
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Orden: Administrativo
Fecha: 19 de Noviembre de 2009
Tribunal: TSJ Madrid
Ponente: CANABAL CONEJOS, FRANCISCO JAVIER
Nº de sentencia: 2162/2009
Núm. Cendoj: 28079330022009101373
Encabezamiento
T.S.J.MADRID CON/AD SEC.2
MADRID
SENTENCIA: 02162/2009
Recurso 29/07
SENTENCIA NUMERO 2162
TRIBUNAL SUPERIOR DE JUSTICIA DE MADRID
SALA DE LO CONTENCIOSO-ADMINISTRATIVO
SECCION SEGUNDA
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Ilustrísimos señores:
Presidente.
D. Juan Francisco López de Hontanar Sánchez
Magistrados:
Dª. Elvira Adoración Rodríguez Martí
D. Miguel Ángel García Alonso
D. Francisco Javier Canabal Conejos
Dª. Sandra María González de Lara Mingo
D. Marcial Viñoly Palop
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En la Villa de Madrid, a diecinueve de noviembre de dos mil nueve.
Vistos por la Sala, constituida por los señores del margen, de este Tribunal Superior de Justicia, los autos del recurso contencioso-administrativo número 29/07, interpuesto por la mercantil CALZADOS MERCHE S.L., representada por el Procurador de los Tribunales don Gabriel de Diego Quevedo, contra resolución de la Oficina Española de Patentes y Marcas de fecha 28 de septiembre de 2.006 que confirma, en alzada, acuerdo del mismo órgano de fecha 5 de diciembre de 2.005. Siendo parte la Oficina Española de Patentes y Marcas, representada por el Abogado del Estado; y, don Calixto , representado por la Procuradora de los Tribunales doña Rosa Sorribes Calle.
Antecedentes
PRIMERO.- Interpuesto el recurso y seguidos los trámites prevenidos en la ley, se emplazó a la demandante para que formalizara la demanda, lo que verificó dentro de plazo, mediante escrito en el que se suplica se dicte sentencia declarando no ajustada a derecho la resolución administrativa objeto de impugnación.
SEGUNDO.- El Abogado del Estado y la representación de don Calixto contestan a la demanda mediante escrito en el que suplica se dicte sentencia en la que se confirme la resolución recurrida por encontrarse ajustada a derecho.
TERCERO.- No habiéndose recibido el proceso a prueba tras el trámite de conclusiones prevenido en el art. 78 de la Ley quedaron los autos pendientes para votación y Fallo.
CUARTO.- En este estado se señala para votación el día 19 de noviembre de 2009, teniendo lugar así.
Siendo Ponente el Magistrado Iltmo. Sr. D. Francisco Javier Canabal Conejos.
Fundamentos
PRIMERO.- A través del presente recurso jurisdiccional la mercantil recurrente impugna la resolución de la Oficina Española de Patentes y Marcas de fecha 28 de septiembre de 2.006 que confirma, en alzada, acuerdo del mismo órgano de fecha 5 de diciembre de 2.005 que denegaba el registro de la marca nacional núm. 2.636.616 MANOLO'S ELDA para la clase 25 del Nomenclátor.
SEGUNDO.- La resolución del presente litigio requiere el previo análisis de los siguientes hechos:
a) Con fecha 4 de febrero de 2.005 la mercantil recurrente presentó solicitud de registro de la marca nacional núm. 2.636.616 MANOLO'S ELDA en la clase 25 para "vestidos, calzados y sombrerería".
b) Publicada la solicitud de la marca en el Boletín oficial de la Propiedad Industrial, se acordó la suspensión del expediente por oposición de la marca comunitaria nº 2.773.547 MANOLO en la clase 18 para "productos de cuero e imitaciones de cuero; bolsas; bolsas grandes; mochilas; bolsas de deportes, bolsas para botas, carteras; billeteras; cinturones; monederos; porta-tarjetas; chequeras; paraguas; sombrillas; bolsos de viaje; porta-documentos (carteras); llaveros; carteras de colegio; bolsas de aseo; estuches para corbatas"; y, en la clase 25 para " calzados; calzados de señoras y niños; calzado para caballeros".
c) Por resolución de 8 de julio de 2005 se acordó la suspensión del expediente por hallarse incursa la marca solicitada en la prohibición del artículo 9.1b) de la Ley de Marcas y por oposición de la marca indicada. En el expediente el solicitante presentó contestación al suspenso por escrito de 1 de septiembre de 2005.
d) La Oficina Española de Patentes y Marcas dicta resolución de fecha 5 de diciembre de 2.005 mediante la que deniega el registro de la marca. Dicha resolución es recurrida en alzada por la solicitante con el resultado ya expresado.
TERCERO.- La parte recurrente entiende que la resolución recurrida incurre en infracción del artículo 6.1 de la Ley de Marcas al entender que las marcas enfrentadas son diferentes en un análisis conjunto de su composición habida cuenta que al término MANOLO se añade ELDA. Asimismo, señala que el nombre MANOLO carece de distintividad siendo un nombre popular en nuestro país. Indica que la marca oponente tiene su propio canal de distribución y de consumidores lo que dificulta cualquier tipo de error.
El Abogado del Estado mantiene la validez y legalidad de la resolución recurrida por ser ajustada a derecho en sus términos de comparación. La representación de don Calixto señala que el término ELDA resulta inapropiable máxime cuando se trata de una población conocida por el calzado y sobre la base de esa notoriedad la comparación de las marcas queda en el término MANOLO que es el dominante para la comparación de signos sobre marcas que se extienden a los mismos productos. Indica que su marca es notoria en el mercado del calzado.
CUARTO.- Habiendo quedado planteada la litis como se acaba de exponer, la única cuestión a resolver por la Sección se contrae a determinar si pueden o no convivir en el Registro de la Propiedad Industrial, sin infringir las normas contenidas en el arts. 6.1 y concordantes de la Ley de Marcas y sin riesgo de confusión en el mercado y entre los consumidores, las marcas enfrentadas.
QUINTO.- El Tribunal Supremo, en sentencia de 23 de diciembre de 2008 (RJ 2006/5866 ) ha señalado que bajo el epígrafe de "Prohibiciones relativas", el artículo 6.1 de la Ley de Marcas 17/2001, de 7 de diciembre , establece que: "No podrán registrarse como marcas los signos: a) Que sean idénticos a una marca anterior que designe productos o servicios idénticos. b) Que por ser idénticos o semejantes a una marca anterior y por ser idénticos o similares los productos que designan, exista un riesgo de confusión en el público; el riesgo de confusión incluye el riesgo de asociación con la marca anterior".
El caso más claro de prohibición es el de la doble identidad de signos y productos o servicios. Está previsto en el apartado a) del artículo 6 , pero precisamente por esa claridad, difícilmente se dará un caso que incurra en dicha prohibición, pues nadie se arriesgará a una solicitud de esas características, a sabiendas de que va a ser rechazada si se opusiere el titular de la marca anterior registrada.
Más común serán los casos en que se conjuguen identidades de signos con similitudes de ámbitos aplicativos, o similitudes de signos con identidades de campos aplicativos, o similitudes de signos con similitudes de ámbitos. Siempre se exigirá una correlación entre ambos elementos de la comparación, quedando fuera de la misma, salvo los supuestos de marca renombrada o notoria del artículo 8, los supuestos en que exista una absoluta diferenciación en alguno de los dos elementos que se enfrentan, de tal forma que la prohibición no opera en los supuestos en que los signos no sean semejantes, aunque los campos aplicativos sean iguales o similares, o en que los signos sean iguales o semejantes pero los campos de aplicación sean distintos o no haya relación entre ellos.
Por tanto, el objeto del derecho sobre la marca es un signo puesto en relación con una clase de producto o servicio (regla de la especialidad de la marca). Como señala la doctrina, esta asociación de signo y producto se transforma de esta manera en una verdadera marca cuando la contemplación del signo produce en la mente de los consumidores las representaciones en torno al origen empresarial, calidad y, en su caso, buena fama de los productos.
En principio, no existen sustanciales diferencias respecto de la regulación de esta prohibición relativa que se efectúa en la Ley de Marcas de 2001 , con la que se contenía en la Ley de Marcas 32/1988, de 10 de noviembre , siendo la diferencia más importante, no en su contenido, sino en su procedimiento, el que se suprima la posibilidad que anteriormente tenía la Oficina Española de Patentes y Marcas de oponer de oficio una marca anteriormente inscrita, de tal forma que las prohibiciones relativas sólo serán examinadas por la OEPM cuando un tercero legitimado formule la correspondiente oposición.
A diferencia de la identidad, que es apreciable a simple vista, los conceptos de semejanza, similitud o relación son indeterminados, y requieren en el juzgador una actividad dirigida a dar claridad al ámbito de incertidumbre del concepto. Se trata de una operación que ha de ejecutar en cada caso concreto, pues difícilmente encontrará precedentes que se ajusten al que tiene entre sus manos, dada la variadísima gama de términos, imágenes y signos que puede concebir el ingenio humano, y de actividades, servicios y productos que existen en el comercio de los hombres. De aquí, que las citas jurisprudenciales que se hacen en los escritos de estos recursos tengan un valor relativo, pues sin perjuicio de admitir su trascendencia en orden a fijar los criterios generales a que debe someterse la valoración de los conceptos de semejanza que usa la Ley, sin embargo, en relación con una marca específica es necesario atender a las múltiples y variadas circunstancias que concurren en cada caso concreto, y no cabe la menor duda de que frente a las sentencias que se invocan pueden alegarse otras de sentido contrario, no porque sean contradictorias sino porque responden a casos que revisten peculiaridades diferenciables de ellas.
Bajo esa perspectiva, en el presente caso no se observa que la Oficina haya incurrido en error al realizar la comparación de las marcas enfrentadas. En efecto, el examen de conjunto de ambas marcas, que es el que debe presidir la comparación no permite distinguir claramente la una de la otra, pues la marca denegada sólo añade a la prioritaria el nombre de una población ELDA conocida por la fabricación de zapatos. Es cierto que MANOLO es un nombre muy común dentro de nuestro lenguaje pero es precisamente ese nombre y dentro del sector solicitado esta nomenclatura es la que hace más sugerente para el público el elegir entre una u otra marca, pues será el nombre MANOLO al que acudan los consumidores para adquirir los productos, es el que particularizará el conjunto, al menos de forma excluyente, en cuanto que le mostrará que la solicitante puede ser la oponente, lo que genera claro riesgo de asociación y confusión, pues el consumidor medio no sabrá determinar cual es el origen empresarial de los productos que adquiere. Por esta misma razón, no desaparece el elemento causal de la prohibición que para las marcas notorias se establece el artículo 8.1 de la Ley de Marcas , ya que existe aprovechamiento del prestigio ajeno, cuando el comprador no sabe distinguir los productos en función de sus signos, como ocurre en el presente caso.
SEXTO.- Dadas las circunstancias examinadas y las conclusiones a que se ha llegado, no aprecia este Tribunal la concurrencia de los requisitos necesarios para la imposición de las costas a ninguna de las partes, a tenor de lo preceptuado en el art. 139 de la Ley de la Jurisdicción .
VISTOS.- los artículos citados y demás de general y pertinente aplicación.
Fallo
Que DESESTIMAMOS el presente recurso contencioso administrativo interpuesto por la mercantil CALZADOS MERCHE S.L., representada por el Procurador de los Tribunales don Gabriel de Diego Quevedo, contra resolución de la Oficina Española de Patentes y Marcas de fecha 28 de septiembre de 2.006 que confirma, en alzada, acuerdo del mismo órgano de fecha 5 de diciembre de 2.005.
No ha lugar a hacer especial pronunciamiento sobre las costas causadas en esta instancia.
Notifíquese esta sentencia a las partes, haciéndoles saber que, contra ella cabe interponer el recurso de casación establecido en el articulo 86 Ley 29/1998, de 13 de julio , reguladora de la Jurisdicción Contencioso-administrativa, dentro del plazo de diez días, computados desde el siguiente a su notificación, que se preparará ante esta Sala, a medio de escrito con los requisitos del artículo 89 de dicha Ley , para ante la de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo.
En su momento, devuélvase el expediente administrativo al departamento de su procedencia, con certificación de esta resolución.
Así, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.
