Sentencia Administrativo ...re de 2008

Última revisión
29/10/2008

Sentencia Administrativo Nº 928/2008, Tribunal Superior de Justicia de Extremadura, Sala de lo Contencioso, Sección 1, Rec 273/2007 de 29 de Octubre de 2008

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Orden: Administrativo

Fecha: 29 de Octubre de 2008

Tribunal: TSJ Extremadura

Ponente: VILLALBA LAVA, MERCENARIO

Nº de sentencia: 928/2008

Núm. Cendoj: 10037330012008101116

Resumen:
DERECHO ADMINISTRATIVO

Encabezamiento

de Justicia de Extremadura, integrada por los Iltmos

T.S.J.EXTREMADURA SALA CON/AD

CACERES

SENTENCIA: 00928/2008

La Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Extremadura, integrada por los Iltmos. Sres.

Magistrados del margen, en nombre de S. M. el Rey ha dictado la siguiente:

SENTENCIA Nº928

PRESIDENTE:

DON WENCESLAO OLEA GODOY

MAGISTRADOS:

DOÑA ELENA MENDEZ CANSECO

DON MERCENARIO VILLALBA LAVA

DON RAIMUNDO PRADO BERNABEU

DON DANIEL RUIZ BALLESTEROS

En Cáceres a veintinueve de octubre de dos mil ocho.-

Visto el recurso contencioso administrativo nº 273 de 2007, promovido por el Procurador de los Tribunales Sr. HERNANDEZ LAVADO en nombre y representación de la entidad IBERDROLA DISTRIBUCIÓN ELECTRICA, S.A.U. siendo parte demandada LA JUNTA DE EXTREMADURA, y el Procurador de los Tribunales Sr. CAMPILLO ALVAREZ en nombre y representación de Dª. Carolina , Dª. Catalina Y Dª. Carmen ; recurso que versa sobre: "desestimación presunta por silencio administrativo del Sr. Director General de Ordenación Industrial, Energía y Minas en los recursos de alzada con expedientes de referencia:

A-112243, de 21 de julio de dos mil seis.

A-112599, de 21 de julio de dos mil seis.

A-112600, de 25 de julio de dos mil seis.

A-112607, de 25 de julio de dos mil seis."

C U A N T I A: Indeterminada.-

Antecedentes

PRIMERO: Por la parte actora se presentó escrito mediante el cual interesaba se tuviera por interpuesto recurso contencioso administrativo contra el acto que ha quedado reflejado en el encabezamiento de esta sentencia.

SEGUNDO: Seguido que fue el recurso por sus trámites, se entrego el expediente administrativo a la representación de la parte actora para que formulara la demanda, lo que hizo seguidamente dentro del plazo, sentando los hechos y fundamentos de derecho que estimó pertinentes y terminando suplicando se dictara una sentencia por la que se estime el recurso, con imposición de costas a la demandada ; dado traslado de la demanda a la parte demandada de la Administración para que la contestase, evacuó dicho trámite interesando se dictara una sentencia desestimatoria del recurso, con imposición de costas a la parte actora.

TERCERO: Recibido el recurso a prueba, se admitieron y practicaron todas las propuestas, obrando en los ramos separados de las partes, declarándose concluso este periodo, se pasó al de conclusiones, donde las partes evacuaron por su orden interesando cada una de ellas se dictara sentencia de conformidad a lo solicitado en el suplico de sus escritos de demanda y de contestación a la misma, señalándose seguidamente día para la votación y fallo del presente recurso, que se llevó a efecto en el fijado.

CUARTO: En la tramitación del presente recurso se han observado las prescripciones legales;

Siendo Ponente para este trámite el Iltmo. Sr. Magistrado Especialista D MERCENARIO VILLALBA LAVA.-

Fundamentos

PRIMERO.- El 16 de marzo de 2007 interpuso la recurrente recurso contencioso-administrativo contra la desestimación presunta de diversos recursos de alzada respecto de actos relativos a efectos de exoneración de incidentes en el suministro eléctrico.

En la demanda se solicita que además de las citadas resoluciones, se anule el Decreto 13/2004 , merced a lo acordado por sentencia firme de esta Sala de 31-07-2008 .

El objeto del proceso viene determinado por los actos o normas mencionados en el escrito de interposición, de manera que constituye una desviación procesal, extender, posteriormente, el debate a actos o cuestiones diversas, en tanto que el expediente o la actuación administrativa no puede referirse a ellos.

Que la Sala que conoce del acto pueda pronunciarse en un recurso indirecto contra un reglamento sin plantear la cuestión de ilegalidad, no implica que al interponer el recurso no deba impugnarse también tal norma, a los efectos de remitir el correspondiente expediente etc ...

Por ello la jurisprudencia (STS de 24-6-1995, Aranzadi 5099 ó 3-11-2004 , la Ley-Iuris 10.297/2005 ) declara que existe una desviación procesal determinante de la desestimación del recurso o se margine el contenido del recurso desviado.

Debe decirse también que en la impugnación de disposiciones generales no cabe alegar defectos procedimientales, que únicamente se pueden hacer valer en el recurso directo contra reglamentos, según constante jurisprudencia, por lo que carece de fundamento la alegación del recurrente relativa a la infracción del procedimiento de elaboración de disposiciones de carácter general, debiendo también tenerse presente para el enjuiciamiento del caso la normativa de la Ley 30/92 .

Ha de decirse también, que los Tribunales no pueden añadir apartados a los reglamentos (art. 71.2 de la Ley 29/1998 ), y que el art. 3 de la Ley Autónoma 2/2002 define el concepto de fuerza mayor exoneradora de responsabilidad, a los efectos que nos ocupan. Es la ley citada, también, la que recoge la obligación de suministrar información sobre los cortes y sus consecuencias, de ahí que tal audiencia, en principio, para evitar los descuentos o sanciones no deba de considerarse perniciosa para la recurrente.

SEGUNDO.- Otra cuestión que hemos de abordar, es la relativa a la alegación, respecto de la impugnación de la ley Autonómica 2/2002 ante el Tribunal Constitucional, por el Gobierno de la Nación.

Ha de destacarse el carácter de legislador negativo de nuestro Tribunal Constitucional, de ahí que al no haberse declarado, a la fecha, la inconstitucionalidad de la norma, la misma se encuentra vigente y produce efectos, de ahí su obligatoria aplicación por este órgano constitucional.

Aunque en la resolución impugnada se encuentra la mención en la resolución de 15-12-2004 de la Dirección General de Ordenación Industrial, Energía y Mina, realmente, la cuestión se razona y valora en los parámetros recogidos en la ley 2/2002 citada y el Decreto 13/2004 , relativo a la determinación de la causa de la interrupción.

El art. 7 del Decreto 13/2004 establece que cuando se considere, por la empresa suministradora, que la interrupción obedece a fuerza mayor o a terceros presentará la documentación correspondiente, para su valoración por la Administración en el plazo de un mes, y si no resultare debidamente acreditada se dictará la resolución en tal sentido, a los efectos de la valoración de la continuidad del suministro.

Realmente en el caso que nos ocupa, el objeto del proceso es la determinación de la causa de la interrupción, si es debida o no a tercero o a fuerza mayor, según los parámetros legales que se utilizan, no siendo relevante al caso ni se utiliza en la valoración la citada Resolución, de ahí que carezca de objeto determinar su conformidad o no a Derecho, ya que en realidad, no incidiría en el resultado final de esta sentencia.

Al haberse interpuesto recurso de casación contra la sentencia de esta Sala 581/2006 de 23 de junio , que anulaba el Decreto 13/2004 citado, nos encontramos ante una norma que en su momento fue aplicada correctamente y no ha perdido su vigencia, en ausencia de otra cuestión específica, tal y como expusimos en el Auto de 9-6-2006 , respecto del Decreto 74/02 .

No debe olvidarse, tampoco, que los hitos esenciales de tal Decreto tiene respaldo expreso en la ley, que recoge los estandardes aplicados la calidad del suministro, procedimiento en caso de interrupción superior a 3 minutos y que afecten a más de 100 clientes, sanciones previstas y reducciones de factura.

La Ley recoge la obligación en comunicar lo que son faltas en el suministro eléctrico, y prevé sanciones y descuentos en tal caso, de ahí que la audiencia y presentación de documentación que prevé el art. 7 del Decreto 13/2004 no puede considerarse ilegal, ya que realmente constituye un trámite de audiencia y presentación de documentación a efectos de prueba, para aplicar o no la reducción de facturación.

En el sentido expuesto, el art. 5 señala que la calidad del servicio debe prestarse por las empresas autorizadas con las características técnicas y comerciales debidas, y con la continuidad exigible según el contrato de suministro, estableciendo que la calidad comprende, entre otros extremos, la continuidad.

Debe tenerse presente que la compañía suministradora cobra, en principio, como si no se hubiesen producido interrupciones de suministro, es decir, que tal exigencia de acreditar la causa de las interrupciones, no debe de considerarse como una carga que no se tiene obligación de soportar. Al cobrar como si no se hubiesen producido cortes, o si el suministro se hubiese prestado con la calidad debida si tales incumplimientos existen se debe acreditar la causa. La Cia. suministradora se compromete a prestar el suministro y tales cortes producen unos daños a sus clientes que deben justificarse, y tal exigencia no es sino lo ordinario en cualquier tipo de contrato, en ese caso, también ante la Administración, dada la intervención administrativa existente en la materia.

TERCERO.- Alega la recurrente que no se ha seguido procedimiento en la sustanciación de la causa, vulnerándose los arts. 71,78,79 y 80 de la Ley 30/1992 , respecto de la subsanación y mejora de la solicitud, instrucción del procedimiento, presentación de documentación y prueba.

Hemos de tener presente, que no nos encontramos, en puridad, ante un procedimiento iniciado a instancia de parte, sino de oficio, en el sentido de que la Administración, en legítimo ejercicio de su potestad de policía, le obliga a un interviniente del mercado, a comunicar fallos en el suministro para el que tantas potestades exorbitantes dispone, incluyendo el beneficio de la expropiación forzosa. Propiamente no nos encontramos, por lo tanto, ante un procedimiento que se inicie a instancia de parte, pero además no se ha negado a la recurrente la posibilidad de formular todas las alegaciones que ha tenido por conveniente ni se la han denegado la practica de pruebas ni consta que la Administración no haya practicado las que tuviese por conveniente para resolver, de ahí que, teniendo presente la jurisprudencia antiformalista en la materia, (STS de 12-11-90, Aranzadi 9169, 17-6-91, Aranzadi 6450 ó 4-6-91, Aranzadi 5244 ) que deba de entrarse a conocer del fondo de la cuestión planteada, ya que carece de sentido retrotraer actuaciones para que el procedimiento terminase con una resolución o en situación análoga, y teniendo presente que consta la motivación del acto, el recurrente ha tenido posibilidad de alegar y probar cuanto ha tenido por conveniente y ha interpuesto los recursos administrativos correspondiente.

CUARTO.- La cuestión de fondo, en el asunto que nos ocupa es, realmente, si la Cia. suministradora debe responder de los daños que se imputan a la recurrente en el debido suministro eléctrico.

En un principio general del Derecho, tanto en materia contractual como sancionadora, que nadie debe responder de los casos imprevisibles o inevitables, ni tampoco, a salvo de las excepciones o pormenorizaciones legales, de lo realizado por un tercero.

Quien no cumple con una obligación, en este caso, el suministro de energía eléctrica (prestación constate), es quien debe acreditar la licitud de la causa por la que no la lleva a cabo.

Hemos de tener en cuenta que si la recurrente se enriquece, en el legítimo ejercicio de su actividad del suministro de energía eléctrica, los consumidores no se deben perjudicar de esta falta de suministro, que en principio pagan, sin perjuicio claro está, de que la recurrente pueda reclamar a quien le impide prestarlo adecuadamente.

La Ley de referencia 2/2002 tiene por objeto garantizar la seguridad y regularidad en el suministro eléctrico, con el nivel de calidad que señala, teniendo en cuenta la problemática suscitada con las deficiencias que producen a los consumidores y productores que precisan de tal energía, desarrollando la distribución, con módulos acordes a la realidad del desarrollo tecnológico actual y ajustando la tarifa al real disfrute del fluido.

En el caso que nos ocupa la recurrente presentó informes técnicos que acreditaban que las averías en sus instalaciones habían sido provocadas por la actuación en líneas particulares, lo que se había notificado a estos.

En una racional carga de la prueba, ya que la Administración no lleva a cabo ninguna actuación tendente a desacreditar o desvirtuar tales pruebas técnicas, no solicitando actuaciones, hemos de decir, y exclusivamente a los efectos administrativos que nos ocupan, que debe de considerarse que la actuación de avería no se debe a la recurrente sino a terceros y a los efectos de la normativa de referencia.

Se alega también que en algunos casos se le presentaba la documentación fuera de plazo establecido de un mes.

Se trata de los incidentes 112599 y 112600.

Respecto de la primera, cuando se presenta la documentación tendente a la exoneración el 21/04/2006, respecto de la avería de 20/03/2006, no se había dictado la resolución impugnada, sino que lo fue mucho más tarde, el 20/06/2006, sin que conste la existencia de una resolución que precluyese el trámite, de ahí que por analogía con lo dispuesto en los arts. 71 y 79 de la Ley 30/1992 deba entenderse que tal documentación debía tenerse presente para resolver. En ambos casos existía documentación técnica que determinaba un principio de prueba, no desvirtuada por la Administración, que hacía responsable a un tercero en el corte de los suministros.

Valga lo que decimos igualmente para la exoneración en la incidente 112600.

Con relación a la anomalía 112607 hemos de tener presente que la cuestión que nos interesa es de un ámbito estrictamente administrativo con relación a los descuentos en la facturación acordada por la Administración. En este caso la Administración no realizó conducta alguna tendente a desvirtuar los datos técnicos presentados por la recurrente, de ahí que carezca de toda cobertura la afirmación de la Administración de que no consta debidamente acreditada que se debiera a tercero, mayormente cuando no solicitó ampliaciones, aclaraciones o se basó en un informe técnico que desvirtuara los presentados.

Lo expuesto no enerva que posteriormente tales informes se presenten en una relación contra el concreto responsable que no resulte tal, pero tal cuestión es ajena al procedimiento que nos ocupa y al acto impugnado y procedimiento seguido que es la base de la resolución administrativa impugnada que es lo que se sujeta a examen en este procedimiento contencioso- administrativo, excediéndose de su ámbito la diatriba de la suministradora y la instalación particular.

QUINTO. - Que en materia de costas rige el artículo 139 de la Ley 29/1998 que nos las impone expresamente en el caso que nos ocupa.

Vistos los preceptos citados y demás de general y pertinente aplicación.

Por la potestad que nos confiere la Constitución Española.

Fallo

Que en atención a lo expuesto debemos de estimar y estimamos el recurso contencioso-administrativo interpuesto por Iberdrola Distribución Eléctrica S.A.U. contra las resoluciones de la Consejería de Economía y Trabajo de la Junta de Extremadura recaídas en los expedientes A-112243, de 21 de julio de 2006, A-112599, de 21 de julio de 2006, A-112600, de 25 de julio de 2006 y A-112607 de 25 de julio de 2006 a que se refieren los presentes autos, y en su virtud la debemos de anular y anulamos por no ser conforme a Derecho, desestimando el resto de cuestiones planteadas, y todo ello sin expresa condena en cuanto a costas.

Y para que esta sentencia se lleve a puro y debido efecto, una vez alcanzada la firmeza de la misma, remítase testimonio junto con el expediente administrativo al órgano que dictó la resolución impugnada, que deberá acusar recibo dentro del término de diez días, conforme previene la Ley, y déjese constancia de lo resuelto en el procedimiento.

Así por esta nuestra sentencia, definitivamente juzgando, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.

PUBLICACIÓN: En la misma fecha fue leída y publicada la anterior resolución por el Ilmo. Sr/a. Magistrado que la dictó, celebrando Audiencia Pública. Doy fe.

DILIGENCIA: Seguidamente se procede a cumplimentar la notificación de la anterior resolución. Doy fe.

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