Última revisión
22/06/2023
Sentencia Contencioso-Administrativo Audiencia Nacional. Sala de lo Contencioso-Administrativo. Sección Segunda, Rec. 910/2021 de 10 de mayo del 2023
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Orden: Administrativo
Fecha: 10 de Mayo de 2023
Tribunal: Audiencia Nacional
Ponente: RAFAEL VILLAFAÑEZ GALLEGO
Núm. Cendoj: 28079230022023100342
Núm. Ecli: ES:AN:2023:2681
Núm. Roj: SAN 2681:2023
Encabezamiento
Dª. MARÍA ASUNCIÓN SALVO TAMBO
D. MANUEL FERNÁNDEZ-LOMANA GARCÍA
D. FRANCISCO GERARDO MARTINEZ TRISTAN
D. JOSE FELIX MARTIN CORREDERA
D. RAFAEL VILLAFAÑEZ GALLEGO
Madrid, a diez de mayo de dos mil veintitrés.
Ante la Sala de lo Contencioso-Administrativo de la Audiencia Nacional, se ha tramitado el recurso n.º 910/2021, seguido a instancia de D. Jose Daniel, que comparece representado por D. Javier Huidobro Sánchez Toscano y defendido por D. Fernando Comenge Acosta, contra la Resolución del Ministerio del Interior de 4 de septiembre de 2020, por la que se denegó la solicitud de protección internacional formulada por la parte recurrente. La Administración ha sido representada y defendida por la Abogacía del Estado. La cuantía ha sido fijada en indeterminada.
Antecedentes
Siendo Magistrado Ponente el Ilmo. Sr. D. Rafael Villafáñez Gallego, quien expresa el parecer de la Sala.
Fundamentos
Su padre quería inscribirle en una sociedad secreta llamada "Poro", en la que se realizan sacrificios humanos y en la que sus miembros deben matar a dos de sus hijos para poder ser admitidos. Su padre mató a uno de sus hermanos y a su hermana. Él no estaba de acuerdo con estas prácticas y se fue. Siendo joven su padre le cortó la cara por ciertas desavenencias entre ellos. Refiere después su viaje desde Sierra Leona a Marruecos, pasando por Guinea, Mali y Argelia. En Marruecos estuvo dos años y su viaje en una barca de madera hasta Tenerife. Tanto su padre como su madre han muerto después de que se marchara de Sierra Leona y sus hermanos también abandonaron el país por culpa de la situación que se vive allí. Su hermano se fueron a Gambia y sus hermanas a Mali. El solicitante tiene una hija que vive con su madre en Sierra Leona.
A continuación, en el fundamento de derecho tercero, la resolución detalla y valora la información disponible sobre la situación relativa a las sociedades secretas en Sierra Leona.
La
Por último, en el fundamento de derecho cuarto se rechaza también la procedencia de la protección subsidiaria.
En síntesis, la demanda reitera el relato de persecución referido en vía administrativa y expone que en el caso del recurrente y en el contexto de la situación existente en Sierra Leona se cumplen los requisitos exigidos para el reconocimiento del derecho de asilo.
Alega, además, que el recurrente no fue debidamente asistido de abogado ni de intérprete jurado en la notificación de la resolución impugnada y que ello determina su nulidad de pleno derecho.
En síntesis, la Administración se opone a que se reconozca al recurrente el derecho de asilo o la protección subsidiaria al no apreciarse que concurran los requisitos exigidos al efecto.
En cuanto a las supuestas irregularidades del procedimiento, la contestación sostiene que el interesado renunció a la asistencia letrada y fue asistido de intérprete durante la entrevista por lo que no se ha producido ningún tipo de indefensión.
La Administración entiende que es la falta de asistencia letrada y de intérprete en el acto de la entrevista pero lo que literalmente dice la demanda es que esas infracciones se produjeron porque "
Pues bien, en la diligencia de información de derechos, obligaciones y asistencias solicitadas, que obra al folio 4 del expediente administrativo, consta que el interesado renunció a la asistencia de abogado e interesó ser asistido de intérprete.
En cambio, en la diligencia de notificación de la resolución que se aportó junto con el escrito de interposición (acontecimiento n.º 3 del expediente digital), solo consta la firma del funcionario y del interesado, de lo que se infiere razonablemente que en dicho acto no estuvo asistido de intérprete.
No obstante lo anterior, la Sala no puede acoger este motivo de impugnación.
En primer lugar, porque en la propia diligencia de notificación de la resolución se hizo constar que el interesado quedaba enterado del contenido de aquella.
El recurrente no ha solicitado la ampliación del expediente ni tampoco ha propuesto prueba alguna a fin de desvirtuar este extremo.
Debemos traer a colación, en tal sentido, lo declarado por la sentencia del Tribunal Supremo de 30 de junio de 2011 (ROJ: STS 4193/2011 , FJ 5): "
En segundo lugar, porque en la propia demanda se viene a corroborar la información indicada en la anterior diligencia al señalar que el recurrente ha realizado algún curso de castellano. Si bien se precisa a continuación que ese conocimiento del idioma español por el interesado no alcanza para comprender la resolución notificada, tampoco en este caso disponemos de prueba que avale esta afirmación.
Y, por último, porque no se aprecia indefensión material alguna vinculada a una eventual irregularidad en el sentido indicado en la demanda. Cabe traer a colación, a este respecto, lo declarado en la reciente sentencia del Tribunal Supremo de 2 de noviembre de 2022 (ROJ: STS 4002/2022; FJ 1): "
El motivo se desestima.
Pues bien, en primer lugar, procede subrayar que la información disponible sobre la situación de las sociedades secretas en Sierra Leona que se valora en la resolución impugnada no ha resultado desvirtuada en los presentes autos.
Información de la que se desprende, en síntesis, que no se han reportado casos de sacrificios humanos, que ha habido algunos crímenes por iniciaciones forzadas que son perseguidos por las autoridades del país y que el Gobierno ha decidido prohibir las iniciaciones en estas sociedades en todo el país.
Respecto al relato de persecución, la Sala debe confirmar la apreciación administrativa acerca de la falta de agente de persecución.
Del propio relato del solicitante de asilo se desprende que la persecución narrada procedería únicamente de su padre y que este ya habría fallecido.
No existe ninguna referencia por parte del solicitante de asilo, ni explícita ni implícita, a que esa persecución pudiera proceder de otros agentes.
Por tanto, sin necesidad de valorar siquiera la idoneidad del padre del solicitante de asilo como agente de persecución no estatal a los efectos del art. 13.c) de la Ley 12/2009, debe considerarse inexistente el fundado temor de persecución procedente de aquel. Como concluye la resolución impugnada a estos efectos: "
Aunque en la demanda se alude a una persecución homófoba o a la situación general del país, tales alegaciones carecen de sustento en el relato de persecución del solicitante de asilo.
Por último, cabe subrayar también la opinión desfavorable del ACNUR en relación al reconocimiento de la protección internacional solicitada por el recurrente, como resulta del contenido de la propuesta formulada por la CIAR que obra en el expediente administrativo, folios 19 y siguientes del expediente administrativo, dato que merece especial atención en virtud de la relevancia que legal y jurisprudencialmente se otorga al criterio del ACNUR en esta materia (por todas, la sentencia del Tribunal Supremo de 22 de noviembre de 2013, ROJ: STS 5578/2013, FJ 4).
El motivo se desestima.
El artículo 10 de la Ley 12/2009, por su parte, establece:
Sobre la base de las circunstancias de hecho expuestas en el presente caso, a los efectos de la protección subsidiaria, no cabe considerar que la situación del recurrente resulte subsumible en el ámbito del artículo 4 de la Ley 12/2009.
No se dan, por una parte, las condiciones requeridas en el art. 10.a) y b) de la Ley 12/2009.
Por otra parte, respecto al art. 10.c) de la Ley 12/2009 y según lo que resulta de las actuaciones, la información disponible sobre Sierra Leona no permite estimar acreditado que concurra en dicho país una situación de violencia generalizada como tampoco que la vida del recurrente corra peligro por el solo hecho de volver a su país de origen.
El motivo se desestima.
En el caso que nos ocupa, no apreciando dudas de hecho ni de derecho, procede imponer a la parte recurrente el pago de las costas causadas en esta instancia.
Si bien la Sala considera procedente limitar la cantidad que, por todos los conceptos enumerados en el artículo 241.1 de la Ley de Enjuiciamiento Civil , ha de satisfacer a la parte contraria la condenada al pago de las costas, hasta una cifra máxima total de 1.000 euros ( artículo 139.4 de la Ley 29/1998, de 13 de julio, reguladora de la Jurisdicción Contencioso-Administrativa ).
Por lo expuesto, la Sala dicta el siguiente
Fallo
Una vez firme remítase testimonio de la misma junto con el expediente administrativo al lugar de procedencia de éste.
La presente sentencia es susceptible de recurso de casación que deberá prepararse ante esta Sala en el plazo de 30 días contados desde el siguiente al de su notificación; en el escrito de preparación del recurso deberá acreditarse el cumplimiento de los requisitos establecidos en el art 89.2 de la Ley de la Jurisdicción justificando el interés casacional objetivo que presenta.
