Última revisión
29/02/2024
Sentencia Contencioso-Administrativo Audiencia Nacional. Sala de lo Contencioso-Administrativo. Sección Séptima, Rec. 1732/2021 de 02 de febrero del 2024
GPT Iberley IA
Copiloto jurídico
Relacionados:
Tiempo de lectura: 24 min
Orden: Administrativo
Fecha: 02 de Febrero de 2024
Tribunal: Audiencia Nacional
Ponente: MARIA YOLANDA DE LA FUENTE GUERRERO
Núm. Cendoj: 28079230072024100064
Núm. Ecli: ES:AN:2024:536
Núm. Roj: SAN 536:2024
Encabezamiento
D. JOSÉ GUERRERO ZAPLANA
D. JOSÉ GUERRERO ZAPLANA
D. LUIS HELMUTH MOYA MEYER
D. JOSE FELIX MARTIN CORREDERA
D. FELIPE FRESNEDA PLAZA
D. JAVIER RODRIGUEZ MORAL
Dª. YOLANDA DE LA FUENTE GUERRERO
Madrid, a dos de febrero de dos mil veinticuatro.
Visto por la Sección Séptima de la Sala de lo Contencioso Administrativo de la Audiencia Nacional, el recurso contencioso-administrativo nº 1732/2021, promovido por la Procuradora Dña. Maria del Carmen Barrera Rivas, actuando en nombre y representación de DON Luis Andrés, DOÑA María Inés, Adrian, María Purificación, Adela Y Alfredo, contra las Resoluciones del Ministerio del Interior de fecha 14 de agosto de 2020, que deniegan la protección internacional solicitada por la parte recurrente.
Ha sido parte demandada la ADMINISTRACIÓN GENERAL DEL ESTADO, representada y defendida por el Abogado del Estado.
Antecedentes
Admitido a trámite y una vez recibido el expediente administrativo, se emplazó a la parte actora a fin de que formalizara la demanda.
Ha sido Ponente la Ilma. Sra. Dña. Maria Yolanda de la Fuente Guerrero, quien expresa el parecer de la Sección.
Fundamentos
1.- En el presente recurso contencioso-administrativo, la parte demandante, impugna las Resoluciones del Ministerio del Interior, que deniegan la solicitud de asilo, y la protección subsidiaria formulada por la parte recurrente, naturales de Colombia.
2.- El relato que efectúe la parte recurrente es el siguiente: el Sr Luis Andrés manifiesta que en el año 2002, las FARC y el ELN intentaron reclutarlo. En 1995 manifiesta que dichas organizaciones asesinaron a uno de sus hermanos, Borja. En 1998, también fue testigo del asesinato de un niño de 11 años que se resistió a formar parte de dichas organizaciones. En el año 2007, declaró ante el Despacho de Derechos humanos que temia por su vida y de la su familia. Tenía un negocio y en el año 2008, les empezaron a extorsionar, exigiéndoles el pago de "vacunas". En el año 2019, tenían muchos créditos bancarios, por lo que acudió a un prestamista. Llegó un momento en que no pudieron pagar las cuotas del préstamo y un día, dicho prestamista golpeó a su hijo mayor, amenazando al resto de la familia. En septiembre de 2019, deciden ceder el negocio. No denunció los hechos. Llegó a España el 14/12/2019. Solicitó asilo el 19 de diciembre de 2019, haciendo extensiva la solicitud a sus hijos Alfredo, Adrian, Adela, María Purificación ( que llegaron a España en la misma fecha).
El Sr. Luis Andrés aportó el certificado emitido por el Consulado General Central de Colombia en Madrid de fecha 17 de diciembre de 2019, para hacer constar que, el Sr. Luis Andrés se encontraba incluido en el RUV por los hechos victimizantes de desplazamiento forzado y homicidio desde el día 2 de enero de 2007 al 2 de enero de 2014
La Sra. María Inés ratifica el relato de su marido. Llegó a España el 5 de noviembre de 2019. Aporta un certificado expedido el día 28 de noviembre de 2019, del Consultado General Central de Colombia en Madrid, que hace constar que se encuentra incluida en el RUV, por el hecho victimizante de desplazamiento forzado desde el 2 de enero de 2007.
3.- La resolución deniega la protección internacional solicitada por la parte recurrente, razonando
La parte recurrente se refiere a la situación de inestabilidad político-social en Colombia que afecta directamente a los recurrentes. Sigue diciendo que concurren los requisitos necesarios para obtener la protección subsidiaria conforme a los apartados b) y c) del art. 10 de la Ley de Asilo. A tal efecto, menciona el informe de ACNUR de marzo de 2019, Informe de ONU sobre Colombia 2019 y de las fuentes citadas, concluye que los recurrente no pueden encontrar protección por parte del Estado si regresan a su país. Por último, solicita la permanencia por razones humanitarias porque se encuentran amenazados y si regresan a Colombia su vida correría peligro.
Por su parte
1.- Marco normativo.
1.1.- Como es sabido, se configura el asilo como un mecanismo legal de protección para defensa de ciudadanos de otros Estados que se encuentran en una situación de posible vulneración de sus derechos por razón de su raza, religión, nacionalidad, pertenencia a determinado grupo social o de sus opiniones políticas (artículo 1.A.2 de la Convención de Ginebra sobre el Estatuto de los Refugiados de 28 de junio de 1951 y Protocolo sobre el Estatuto de los Refugiados de Nueva York de 31 de enero de 1967).
Por su parte, el artículo 3 de la Ley 12/2009, reguladora del derecho de asilo y de la protección subsidiaria, establece que «la condición de refugiado se reconoce a toda persona que, debido a fundados temores de ser perseguida por motivos de raza, religión, nacionalidad, opiniones políticas, pertenencia a determinado grupo social, de género u orientación sexual, se encuentra fuera del país de su nacionalidad y no puede o, a causa de dichos temores, no quiere acogerse a la protección de tal país, o al apátrida que, careciendo de nacionalidad y hallándose fuera del país donde antes tuviera su residencia habitual, por los mismos motivos no puede o, a causa de dichos temores, no quiere regresar a él, y no esté incurso en alguna de las causas de exclusión del artículo 8 o de las causas de denegación o revocación del artículo 9».
Se resolverá favorablemente la solicitud de asilo cuando aparezcan indicios suficientes, según la naturaleza de cada caso, para deducir que el solicitante cumple con los anteriores requisitos. Y, en consecuencia, no procederá la concesión del derecho de asilo si no aparecen indicios suficientes sobre la existencia de temores fundados de persecución ( STS de 24 de febrero de 2014 -rec. 1658/2013- ).
Pero cuando no existen ni siquiera los indicios suficientes a los que se refiere el artículo 26.2 de la Ley 12/2009 ("Para que se resuelva favorablemente la solicitud bastará que aparezcan indicios suficientes de persecución o de daños graves"), no puede tener éxito la concesión de asilo solicitada ( STS de 9 febrero 2016 -rec. 2575/2015- ), procediendo en tal caso la desestimación del recurso.
1.2.-Dispone el art. 4 de la Ley 12/2009 que: "
Añadiendo el art. 10 de la citada norma que: "
2.- Sobre el asilo.
2.1.- Atendiendo a la normativa antes expuesta, y al relato que motivan la solicitud, no puede considerarse acreditado que la parte recurrente haya sufrido una persecución de las previstas en la Ley de asilo, ni en la Convención de Ginebra.
2.2.- De los hechos expuestos, de las que no se aporta indicio alguno ( salvo el certificado de su inclusión en el RUV por unos hechos que ignoramos y remotos en el tiempo) no se deduce que se encuentren en una de las situaciones contempladas en las normas que regulan el asilo, pues el temor que manifiestan no se fundamenta en una persecución personal por ninguno de los motivos mencionados en la normativa de asilo, ni en la Convención de Ginebra.
2.3.- Asimismo, no se ha justificado que las autoridades de su país se mostraran pasivas o incapaces de prestar protección a la parte demandante (en este sentido, STS de 12 de julio de 2021 -rec. 64/2020-). Cabe reseñar que la solicitante pudo denunciar las amenazas, de ser ciertas, ante las autoridades o la Fiscalía, pero no aporta denuncia alguna, ni alega que la presentara.
2.4.- En el caso de autos, no existe una característica que individualice a la persona afectada frente al resto de personas susceptibles de ser amenazadas por grupos delincuenciales. Es decir
2.5.- El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, en las "
2.6.- Por último, cabe subrayar también la opinión desfavorable del ACNUR en relación al reconocimiento de la protección internacional solicitada por la recurrente, como resulta del contenido de la propuesta formulada por la CIAR que obra en el expediente administrativo, dato que merece especial atención en virtud de la relevancia que legal y jurisprudencialmente se otorga al criterio del ACNUR en esta materia (por todas, la sentencia del Tribunal Supremo de 22 de noviembre de 2013, ROJ: STS 5578/2013, FJ 4).
El motivo se desestima.
3.- Sobre la protección subsidiaria.
3.1.- Sobre la base de las circunstancias de hecho expuestas en el presente caso, a los efectos de la protección subsidiaria, tampoco cabe considerar que la situación de la parte recurrente resulte subsumible en el supuesto previsto en el artículo 4 de la Ley 12/2009. Las amenazas, de existir, se refieren a delincuentes comunes que no tienen encaje en los apartados 10. ) y c) de la Ley de asilo referido.
No se alega motivos distintos para otorgar la protección subsidiaria.
3.2.- No existe en el país de origen una situación de violencia generalizada en los términos exigidos por la STJUE de 30 de enero de 2014 (C-285712). En este sentido se ha pronunciado la Sección 2ª de esta Sala, en la Sentencia de 18 de febrero de 2021, recurso num 48/2020, Sección 6ª de 25 de mayo de 2022, recurso núm 366/2021 y Sección 1ª de 10 de noviembre de 2023 recurso número 1594/2021.
4.- Sobre la permanencia por razones humanitarias, conforme a la interpretación de los arts. 37.b) y 46 de la Ley 12/2009 que se deriva de las sentencias del Tribunal Supremo de 3 de marzo de 2020 ( ROJ: STS 754/2020, FFJJ 8 y 9) y de 16 de noviembre de 2022 ( ROJ: STS 4338/2022, FJ 2), tampoco esta pretensión subsidiaria merece favorable acogida al no apreciarse que la recurrente, haya formulado una solicitud específica y diferenciada a la Administración basada en razones distintas de las señaladas en el estatuto de protección subsidiaria -en lo que afecta al régimen general de este tipo de autorizaciones- ni tampoco que, en el momento actual, se encuentre en una situación de especial vulnerabilidad - por lo que se refiere al régimen especial-.
El motivo se desestima.
Las costas se imponen a la parte recurrente, conforme a la norma general del vencimiento establecida en el artículo 139.1 de la Ley Reguladora de la Jurisdicción Contenciosa Administrativa, al ser la sentencia desestimatoria. Se limitan a la cantidad de 500 euros, por todos los conceptos, de acuerdo con la facultad moderadora que prevé el artículo 139.4 LJCA.
Vistos los preceptos citados y demás de general y pertinente aplicación al caso del pleito, se emite el siguiente,
Fallo
DESESTIMAR el recurso contencioso-administrativo num 1732/2021, interpuesto por Dña. Maria del Carmen Barrera Rivas, actuando en nombre y representación de DON Luis Andrés, DOÑA María Inés, Adrian, María Purificación, Adela Y Alfredo, contra las resoluciones identificadas en el encabezamiento de esta Sentencia, resoluciones que declaramos conforme a Derecho.
Se imponen las costas a la parte demandante en los términos expuestos en el último fundamento de derecho.
Así por esta nuestra sentencia, testimonio de la cual será remitido en su momento a la oficina de origen a los efectos legales, junto con el expediente administrativo, en su caso, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.
Recursos: La presente sentencia es susceptible de recurso de casación que deberá prepararse ante esta Sala en el plazo de 30 días contados desde el siguiente al de su notificación; en el escrito de preparación del recurso deberá acreditarse el cumplimiento de los requisitos establecidos en el artículo 89.2 de la Ley de la Jurisdicción justificando el interés casacional objetivo que presenta, así como la constitución del depósito de 50€, en caso preceptivo.

