Última revisión
17/09/2017
Sentencia Contencioso-Administrativo Nº 369/2019, Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, Sala de lo Contencioso, Sección 1, Rec 1/2017 de 05 de Abril de 2019
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Orden: Administrativo
Fecha: 05 de Abril de 2019
Tribunal: TSJ Cataluña
Ponente: GIMENEZ YUSTE, EMILIA
Nº de sentencia: 369/2019
Núm. Cendoj: 08019330012019100387
Núm. Ecli: ES:TSJCAT:2019:3729
Núm. Roj: STSJ CAT 3729/2019
Encabezamiento
TRIBUNAL SUPERIOR DE JUSTICIA DE CATALUÑA
SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO
SECCIÓN PRIMERA
RECURSO ORDINARIO (LEY 1998) 1/2017
Partes: EDUARDO PUIG S.A. C/ TEAR
En aplicación de la normativa española y Europea de Protección de Datos de Carácter Personal,
y demás legislación aplicable hágase saber que los datos de carácter personal contenidos en el
procedimiento tienen la condición de confidenciales, y está prohibida la transmisión o comunicación a terceros
por cualquier medio, debiendo ser tratados única y exclusivamente a los efectos propios del proceso en que
constan,bajo apercibimiento de responsabilidad civil y penal.
S E N T E N C I A Nº 369
Ilmos/as. Sres/as.:
PRESIDENTE:
Dª. MARIA ABELLEIRA RODRÍGUEZ
MAGISTRADO/AS
D.ª EMILIA GIMENEZ YUSTE
Dª MARGARITA CUSCÓ TURELL
En la ciudad de Barcelona, a cinco de abril de dos mil diecinueve .
VISTO POR LA SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO DEL TRIBUNAL SUPERIOR
DE JUSTICIA DE CATALUÑA (SECCIÓN PRIMERA), constituida para la resolución de este recurso, ha
pronunciado en el nombre del Rey, la siguiente sentencia en el recurso contencioso administrativo nº 1/2017,
interpuesto por EDUARDO PUIG S.A., representado por el/la Procurador D. JOSE CASTRO CARNERO,
contra TEAR , representado por el ABOGADO DEL ESTADO.
Ha sido Ponente la Ilma. Sra. Magistrada DOÑA EMILIA GIMENEZ YUSTE, quien expresa el parecer
de la SALA.
Antecedentes
PRIMERO: Por el Procurador D. JOSE CASTRO CARNERO, actuando en nombre y representación de la parte actora, se interpuso recurso contencioso administrativo contra la resolución que se cita en el Fundamento de Derecho Primero.
SEGUNDO: Acordada la incoación de los presentes autos, se les dio el cauce procesal previsto por la Ley de esta Jurisdicción, habiendo despachado las partes, llegado su momento y por su orden, los trámites conferidos de demanda y contestación, en cuyos escritos respectivos en virtud de los hechos y fundamentos de derecho que constan en ellos, suplicaron respectivamente la anulación de los actos objeto del recurso y la desestimación de éste, en los términos que aparecen en los mismos.
TERCERO: Continuando el proceso su curso por los trámites que aparecen en autos, se señaló día y hora para la votación y fallo, diligencia que tuvo lugar en la fecha fijada.
CUARTO: En la sustanciación del presente procedimiento se han observado y cumplido las prescripciones legales.
Fundamentos
PRIMERO: El objeto del presente recurso contencioso-administrativo, interpuesto por la representación procesal de Eduardo Puig SA, consiste en determinar la conformidad a derecho de la resolución del Tribunal Económico-Administrativo Regional de Cataluña (TEARC) de fecha 22 de julio de 2016, dictada en la reclamación económico-administrativa nº08/14815/2013, interpuesta contra acuerdo dictado por la AEAT Dependencia Regional de Inspección Financiera y Tributaria de Cataluña, por el concepto de IMPUESTO SOBRE EL VALOR AÑADIDO (IVA).
SEGUNDO: La resolución impugnada trae causa de las actuaciones de comprobación limitada en las que se practicó liquidación provisional que se fundamenta en las siguientes consideraciones: 'Ello de acuerdo con la Consulta 1494-00 de fecha 07/09/2000, elevada a la Dirección General de Tributos por la propia Junta Constructora del Temple Expiatori de la Sagrada Familia. En la consulta, se analiza la exención derivada del Acuerdo entre el Estado Español y la Santa Sede sobre Asuntos Económicos firmado el 03/01/1979 y la Orden de 29/02/1988 por la que se aclara el alcance de la no sujeción y de las exenciones establecidas en el Acuerdo respecto al IVA. Concluye la Consulta: 'Interpretando rectamente los referidos preceptos, la exención relativa a las entregas de bienes inmuebles en el IVA a que se refiere la Orden de 29/02/1988 comprende las siguientes operaciones: 1¬) Ventas o transmisiones de bienes inmuebles.
2¬) Ejecuciones de obra que tengan por objeto la construcción de nuevas edificaciones o ampliación de las existentes.
3¬) Ejecuciones de obra para la rehabilitación de edificaciones preexistentes.
Por el contrario, no estarán exentas del IVA las ejecuciones de obra para la reparación de edificaciones.
Tampoco alcanza la exención a las ejecuciones de obra efectuadas para la construcción o rehabilitación de edificaciones cuando dichas operaciones no tengan la consideración de entregas de bienes con arreglo a lo dispuesto en la normativa reguladora del IVA, bien por efectuarse sin aportaciones de materiales, bien porque el coste de los materiales aportados por el empresario no hubiese excedido del 20% de la base imponible (del 33% a partir de 2010).
Por consiguiente, estarán exentas del IVA aquellas ejecuciones de obra objeto de consulta, efectuadas para la entidad consultante, que tengan por objeto la construcción o rehabilitación, en los términos del art. 20, uno , 22º de la Ley 37/1992 , de una edificación destinada al culto, que tengan la consideración de entregas de bienes, por aportar el empresario que realiza dicha obra parte de los materiales y exceder el coste de los mismos del 20% de la base imponible.
La referida exención es de carácter limitado y afecta exclusivamente a entregas de inmuebles, no comprendiendo ni la adquisición de materiales por parte del empresario que realiza la entrega, ni los servicios prestados por los arquitectos, aparejadores ni ningún otro profesional que intervenga en la operación.
Las prestaciones de servicios de mantenimiento, limpieza, etc. así como las entregas de materiales efectuados para la entidad consultante no se encuentran entre las operaciones no sujetas enumeradas en el artículo III, letra c) del Acuerdo entre el Estado Español y la Santa Sede sobre Asuntos Económicos, ni entre las operaciones exentas reguladas en el artículo IV, número 1, letra c) del mismo, y por consiguiente, dichas operaciones están sujetas y no exentas del IVA'.
En virtud de lo anterior, resulta que las entregas de materiales como contrachapados, etc., a que se refiere la factura mencionada anteriormente, efectuadas para la entidad Junta Constructora del Temple Expiatori de la Sagrada Familia no se encuentran entre las operaciones no sujetas enumeradas en el artículo III, letra c) del Acuerdo entre el Estado Español y la Santa Sede sobre Asuntos Económicos, ni entre las operaciones exentas reguladas en el artículo IV, número 1, letra c) del mismo y, por consiguiente, dichas operaciones están sujetas y no exentas del Impuesto sobre el Valor Añadido. Por tanto, en la factura citada anteriormente debió repercutirse el Impuesto al tipo general del (...).
La sociedad Eduardo Puig SA presenta escrito de alegaciones en fecha (...) en el que manifiesta, en síntesis:.
Que el Tribunal Económico-Administrativo Central, por medio de su resolución de 28 de septiembre de 1998 declaró la exención del Impuesto sobre el Valor Añadido en virtud del Acuerdo entre el Estado Español y la Santa Sede de 3 de enero de 1979, respecto de los trabajos y entregas de bienes corporales a integrar en la construcción del Templo de la Sagrada Familia.
Los argumentos que utilizó el TEAC para declarar el derecho a la exención del IVA reconocen las peculiaridades de la obra que nos ocupa, su extraordinaria duración, su singularidad arquitectónica, la especialidad de su dirección encomendada a un organismo diocesano como es la Junta, así como las especificidades de los materiales empleados que son ejecutados expresamente para edificar la Sagrada Familia. Todo ello permite al TEAC admitir que nos hallamos ante ejecuciones de obra parciales que se hallan indisolublemente relacionadas con la edificación del Templo y que, por tanto, la Junta reúne los requisitos para el reconocimiento de la exención reclamada.
Cita asimismo en su escrito de alegaciones la consulta V2580-07 de fecha 30/11/2007 en la se establece que, si se exhibe el documento en el que Administración Tributaria reconoce la exención con fecha anterior a 31/12/2006, las operaciones estarán exentas aunque se produzcan con posterioridad.
Por otro lado, debemos señalar que el criterio de la DGT en la contestación la consulta 1494-00, planteada por la propia Junta Constructora del Temple Expiatori de la Sagrada Familia, no es contraria a la Resolución del TEAC de 28/09/1998, en la que se declara la exención del Impuesto sobre el Valor Añadido en virtud del Acuerdo entre el Estado Español y la Santa Sede de 3 de enero de 1979, respecto a las colaboraciones y entrega de bienes corporales a integrar en la estructura del Templo Expiatorio de la Sagrada Familia.
Así en el Fundamento de Derecho
CUARTO de la Resolución del TEAC leemos '...La exención no resulta aplicable a las adquisiciones de materiales de construcción realizadas por la entidad religiosa en cuestión, aún cuando dichos materiales se utilicen en la edificación de inmuebles dedicados al culto, a la sustentación del clero, al sagrado apostolado o al ejercicio de la caridad.
No obstante lo expuesto, en el presente expediente se contempla un supuesto con unas particularidades que pueden considerarse únicas...' Y continúa en su Fundamento de Derecho Quinto '... y peculiares son los materiales empleados, dado que éstos han sido ejecutados expresamente para edificar la Sagrada Familia (talla de piedras, mármol, ventanales, vidrieras...), respondiendo a un proyecto exclusivo y excluyente, cual el proyecto gaudiano de construcción. Por la Junta se encarga a artesanos, que ejecutan en sus propios talleres, las obras objeto de encargo según diseños y planos facilitados'.
En el presente caso no puede predicarse la existencia de una peculiaridad en los materiales entregados, (atendiendo a su talla, forma, dimensiones de las obras objeto de encargo según unos diseños específicos) que pudieran tener la consideración de ejecución de obras parciales, en el sentido aludido por el TEAC en su Resolución pues se trata de simple suministro de materiales como aglomerados estándar, contrachapado Spruce III/III, contrachapado red canarium, Listón macizo Flandes, etc, etc'..' - A lo anterior, se añadió: -Respecto a 02: 'Se aumentan las Bases Imponibles y cuotas de IVA devengado al tipo general del 16%, en 5.850,79 euros y 936,13 euros, respectivamente, correspondiente a la factura emitida en fecha 28/02/2010 a la entidad Junta Constructora del Temple Expiatori de la Sagrada Familia, NIF: G58302928, en concepto de entrega de bienes, en concreto 'piezas de mallazo de 20x20', 'Vigas Perfil Heb.', etc. La factura consta anotada en el registro de Facturas emitidas con el número 381755, sin que conste repercutido el IVA. No obstante, la operación a que se refiere la factura está sujeta y no exenta al Impuesto sobre el Valor Añadido, por lo que debió repercutirse el Impuesto al tipo general del 16%'.
-Respecto a 03: 'Se aumentan las Bases Imponibles y cuotas de IVA devengado al tipo general del 16%, en 388,84 euros y 62,21 euros, respectivamente, correspondiente a la factura emitida en fecha 31/03/2010 a la entidad Junta Constructora del Temple Expiatori de la Sagrada Familia, NIF: G58302928, en concepto de entrega de bienes, en concreto 'mallazo', 'tubo laminado cuadrado, rectangular y ángulo laminado en caliente'. La factura consta anotada en el registro de Facturas emitidas con el número 384295, sin que conste repercutido el IVA.
No obstante, la operación a que se refiere la factura está sujeta y no exenta al Impuesto sobre el Valor Añadido, por lo que debió repercutirse el Impuesto al tipo general del 16%'.
-Respecto a 04: 'Se aumentan las Bases Imponibles y cuotas de IVA devengado al tipo general del 16%, en 13.959,93 euros y 2.233,59 euros, respectivamente, correspondiente a la factura emitida en fecha 30/04/2010 a la entidad Junta Constructora del Temple Expiatori de la Sagrada Familia, NIF: G58302928, en concepto de entrega de bienes, en concreto 'tubo laminado cuadrado, rectangular y ángulo laminado en caliente', 'vigas perfil heb.', 'Chapa Pegaso Galv.', etc. La factura consta anotada en el registro de Facturas emitidas con el número 386829, sin que conste repercutido el IVA. No obstante, la operación a que se refiere la factura está sujeta y no exenta al Impuesto sobre el Valor Añadido, por lo que debió repercutirse el Impuesto al tipo general del 16%'.
-Respecto a 05: 'Se aumentan las Bases Imponibles y cuotas de IVA devengado al tipo general del 16%, en 4.408,39 euros y 705,34 euros, respectivamente, correspondiente a la factura emitida en fecha 31/05/2010 a la entidad Junta Constructora del Temple Expiatori de la Sagrada Familia, NIF: G58302928, en concepto de entrega de bienes, en concreto 'tubo laminado cuadrado ', 'vigas perfil heb.' y 'Chapa Pegaso Galv.'. La factura consta anotada en el registro de Facturas emitidas con el número 389674, sin que conste repercutido el IVA. No obstante, la operación a que se refiere la factura está sujeta y no exenta al Impuesto sobre el Valor Añadido, por lo que debió repercutirse el Impuesto al tipo general del 16%'.
-Respecto a 09: 'Se aumentan las Bases Imponibles y cuotas de IVA devengado al tipo general del 18%, en 3.848,38 euros y 692,71 euros, respectivamente, correspondiente a la factura emitida en fecha 30/09/2010 a la entidad Junta Constructora del Temple Expiatori de la Sagrada Familia, NIF: G58302928, en concepto de entrega de bienes, en concreto 'tubo laminado cuadrado ', 'vigas perfil heb.', 'Chapa Pegaso Galv.', 'mallazo', etc.. La factura consta anotada en el registro de Facturas emitidas con el número 399588, sin que conste repercutido el IVA. No obstante, la operación a que se refiere la factura está sujeta y no exenta al Impuesto sobre el Valor Añadido, por lo que debió repercutirse el Impuesto al tipo general del 18%'.
-Respecto a 10: 'Se aumentan las Bases Imponibles y Cuotas de IVA devengado al tipo general del 18%, en 3.577,85 euros y 644,01 euros, respectivamente, correspondiente a la factura emitida en fecha 31/10/2010 a la entidad Junta Constructora del Temple Expiatori de la Sagrada Familia, NIF: G58302928, en concepto de entrega de bienes, en concreto 'tubo laminado cuadrado', 'vigas perfil heb.', 'Chapa Pegaso Galv.', 'mallazo' etc.. La factura consta anotada en el registro de Facturas emitidas con el número 402173, sin que conste repercutido el IVA. No obstante, la operación a que se refiere la factura está sujeta y no exenta al Impuesto sobre el Valor Añadido, por lo que debió repercutirse el Impuesto al tipo general del 18%'.
-Respecto a 11: 'Se aumentan las Bases Imponibles y cuotas de IVA devengado al tipo general del 18%, en 8.434,42 euros y 1.518,20 euros, respectivamente, correspondiente a la factura emitida en fecha 30/11/2010 a la entidad Junta Constructora del Temple Expiatori de la Sagrada Familia, NIF: G58302928, en concepto de entrega de bienes, en concreto 'vigas perfil IPN.', 'Chapa Pegaso Galv.', 'Chapa Ondulada Galva.', etc.. La factura consta anotada en el registro de Facturas emitidas con el número 404804, sin que conste repercutido el IVA. No obstante, la operación a que se refiere la factura está sujeta y no exenta al Impuesto sobre el Valor Añadido, por lo que debió repercutirse el Impuesto al tipo general del 18%'.
TERCERO: En el escrito de demanda se aduce, en síntesis, que la Administración ha infringido el principio de seguridad jurídica, actos propios y confianza legítima, pues el TEAC resolvió en 28 de septiembre de 1998, estimar el recurso de alzada promovido por la Diócesis de Barcelona contra la resolución del TEARC de 31 de julio de 1996 y declaró la exención del Impuesto sobre el Valor Añadido. Pone de relieve que la indicada resolución es firme y se ha venido reconociendo por el TEARC el derecho de la Junta a la devolución de los ingresos indebidos y asimismo ha estimado los recursos promovidos por diversos industriales y proveedores. Añade que el acuerdo de inicio del procedimiento carece de fundamento y que la dependencia de gestión se extralimitó en sus fudi9ones.
El Abogado del Estado se opone a la demanda y mantiene la conformidad a derecho de la resolución impugnada, con similar argumentación a la del acto impugnado, y que no cabe invocar la doctrina del acto propio, además de que considera que no cabe una interpretación extensiva de las operaciones exentas declaradas por el TEAC. Se opone a los defectos de procedimiento que se denuncian, que además no fueron esgrimidos ante el TEARC, siendo el objeto del recurso el examen de la conformidad a derecho de la resolución del TERAC impugnada.
CUARTO: Como se ha visto, mediante Resolución R.G. 261-97 de 28 septiembre 1998, el Tribunal Económico-Administrativo Central (TEAC) estimó parcialmente el recurso de alzada promovido por la Diócesis de Barcelona, contra Acuerdo del Tribunal Económico-Administrativo Regional de Cataluña de 31 de julio de 1996, en el expediente nº 2399/95, relativa a exención del Impuesto sobre el Valor Añadido, respecto a las colaboraciones y entrega de bienes corporales a integrar en la estructura del Templo por parte de los industriales colaboradores y declara la exención del Impuesto sobre el Valor Añadido en virtud del Acuerdo entre el Estado Español y la Santa Sede de 3 de enero de 1979 pero únicamente respecto de operaciones cuyo devengo sea posterior al 17 de mayo de 1994.
La Sala considera preciso, para una más adecuada comprensión de los términos de este recurso, la transcripción de los fundamentos de derecho tercero a séptimo de dicha resolución que son del siguiente tenor: " Tercero.- Tanto por la Administración de Hacienda como por el Tribunal Regional se considera que en el presente caso se está ante una supuesto de entrega de materiales de construcción, no resultando aplicable a tal supuesto la exención del Impuesto solicitada. Centrándose la discusión si las obras realizadas y los materiales suministrados tienen o no cabida en el concepto de ejecución de obras que permitiría considerar aplicable la exención del Impuesto planteada.
Cuarto.- En relación a las ejecuciones de obra los supuestos previstos en la Orden de 29 de febrero de 1988 se refieren al supuesto, general y común, en que una entidad eclesiástica encarga a un empresario la construcción o rehabilitación de una edificación, y en tal supuesto, se entiende que hay ejecución de obra si el empresario aporta materiales por importe superior al 20% del presupuesto de la obra, resultando aplicable en tal caso, siempre que se cumplan el resto de requisitos establecidos por la norma, la exención a efectos del I.V.A. Por el contrario en el mencionado supuesto común la exención no resulta aplicable a las adquisiciones de materiales de construcción realizadas por la entidad religiosa en cuestión, aún cuando dichos materiales se utilicen en la edificación de inmuebles dedicados al culto, a la sustentación del clero, al sagrado apostolado o al ejercicio de la caridad. No obstante lo expuesto, en el presente expediente se contempla un supuesto con una serie de particularidades que pueden considerarse únicas, que no admiten comparación con ningún otro supuesto. Aquí se contemplan las obras de construcción del Templo Expiatorio de la Sagrada Familia, obras que se iniciaron con la colocación de la primera piedra en 1882, y que al día de hoy no han sido culminadas.
Se trata, pues, de unas obras plagadas de incidencias a lo largo de más de un siglo relacionadas con una edificación que constituye un monumento histórico-artístico y emblemático que forma parte del Patrimonio Histórico-Artístico de la Ciudad de Barcelona.
Quinto.- De la construcción del Templo se encarga la 'Junta Constructora del Templo Expiatorio de la Sagrada Familia', constituyendo este hecho una peculiaridad más dado que no se encarga a un empresario la edificación, sino que esta está dirigida por un organismo diocesano cuya finalidad específica es velar por dicha construcción; y peculiares también son los materiales empleados, dado que estos han sido ejecutados expresamente para edificar ... ( talla de piedras, mármol, ventanales , vidrieras,..), respondiendo a un proyecto exclusivo y excluyente, cual el proyecto gaudiano de construcción. Por la Junta se encarga a artesanos, que ejecutan en sus propios talleres, las obras objeto de encargo según diseños y planos facilitados.
Sexto.- Las normas establecidas en un momento determinado, para abarcar una generalidad de acontecimientos que rigen el quehacer diario no deben ser interpretadas con una rigidez tal que impidan una adecuación a la realidad, sin que dicha flexibilidad, por supuesto, suponga, ya dentro del ámbito fiscal, caer en la analogía expresamente prohibida por la Ley General Tributaria que impide extender más allá de sus términos escritos el ámbito de las exenciones; pero también establece dicha Ley que las normas tributarias se interpretarán con arreglo a los criterios admitidos en Derecho. En este sentido el artículo 3 del Código Civil establece que 'las normas se interpretarán según el sentido propio de sus palabras, en relación con el contexto, los antecedentes históricos y legislativos, y la realidad social del tiempo en que han de ser aplicadas...'. La flexibilidad predicada, necesaria a la hora de interpretar determinados preceptos, para evitar así el alejamiento de la realidad jurídica y social que envuelve cada situación, aplicada al presenta caso supone, por el entorno territorial y social, la existencia de una realidad que no puede ser negada por norma tributaria alguna cual es que no está ante 'el típico caso de entrega de materiales', que no podría acogerse a la exención, sino más bien se está ante ejecuciones de obra parciales que se han venido desarrollando a lo largo de más de cien años y que aún no se han concluido.
Séptimo.- De lo hasta aquí expuesto se puede concluir que, en el presente caso, se puede admitir la existencia de ejecuciones de obras relacionadas con una edificación, que independientemente de su carga histórica y artística, está destinada al culto, hecho este que no es objeto de polémica, y que por tanto reúne los requisitos para que se pueda reconocer el derecho a la exención en relación al Impuesto sobre el Valor Añadido soportado, objeto del presente recurso. No obstante lo expuesto debe precisarse que la petición de la exención en su día efectuada, el 17 de mayo de 1994, se refería a los ejercicios 1993 y 1994 y debe tenerse en cuenta que la Resolución interpretativa de la Dirección General de Tributos de 30 de mayo de 1.988, antes mencionada, sólo admite el procedimiento posterior a las operaciones, mediante devolución o reembolso para 'Los saldos resultantes de dichas rectificaciones correspondientes a los años 1986, 1987 y primer trimestre de 1988', y que 'podrán ser regularizados en las declaraciones-liquidaciones que se presenten con posterioridad al momento de la rectificación', lo cual es lógico, pues la Orden Ministerial se aprobó con posterioridad a la vigencia del Impuesto y tenía por objeto hacer efectiva la exención respecto del período transcurrido hasta su aprobación; por su parte, el artículo 5 del Real Decreto 1624/1992, de 29 de diciembre , por el que se aprueba el Reglamento del Impuesto, aplicable a los ejercicios 1993 y 1994, al referirse a las exenciones establecidas en los apartados 6 º y 12º del apartado uno del artículo 20 de la Ley del Impuesto (en los que a diferencia de los restantes supuestos, es necesario el previo reconocimiento de la exención, domo es el caso que se plantea en el presente expediente), dice que el reconocimiento de la exención en cuestión se efectuará por la Delegación o Administración de la A.E.A.T. del domicilio fiscal del sujeto pasivo, previa solicitud del interesado y surtirá efecto respecto de las operaciones cuyo devengo se produzca a partir de la fecha de la solicitud.
Por lo expuesto resulta obligado a estimar el recurso en el sentido de declarar la procedencia de la exención del Impuesto sobre el Valor Añadido en virtud del Acuerdo entre el Estado Español y la Santa Sede de 3 de enero de 1979 pero que aquella sólo puede reconocerse respecto de operaciones posteriores a 17 de mayo de 1994, fecha de la solicitud. "
QUINTO: Pues bien, la resolución impugnada concluye que para los casos como el examinado, ha de estarse a las previsiones del artículo 8 de la Ley 37/1.992 , reguladora del Impuesto sobre el Valor Añadido, que considera dentro del concepto de entrega de bienes a las entregas de edificaciones, así como las ejecuciones de obra que tengan por objeto la construcción o rehabilitación de una edificación, en el sentido del artículo 6 de la ley, cuando el empresario que ejecute la obra aporte una parte de los materiales utilizados, siempre que el coste de los mismos exceda del 20 por 100 de la base imponible.
El TEARC considera que la actuación administrativa precedente a la que dio lugar a los actos impugnados, condujo a reconocer la exención de las operaciones a las que podía alcanzar el Acuerdo, como acredita la resolución del TEAC de 1998. Añade sin embargo que no debe admitirse que la resolución del TEAC, ampliase la exención a supuestos diferentes de los previstos en el Acuerdo, y no puede reconocerse en ella ' una especie de carta de naturaleza que calificó como exentas del IVA todas las adquisiciones de bienes, muebles e inmuebles y servicios efectuados por la Junta de contratación, entonces, ahora y en el futuro ,' con independencia de la calificación que a efectos de IVA corresponda a cada operación. Y ello porque así se infiere de diferentes resoluciones del propio TEAC dictadas en unificación de criterio, sobe el alcance de la exención. Por otra parte, el TEARC rechaza que se haya infringido el principio de confianza legítima, pues el principio de legalidad no sólo permite sino que exige que la Administración se aleje de actuaciones pasadas si no encuentran acomodo en el ordenamiento jurídico, motivándolo debidamente. Y en este marco, considera que el TEAC no ha modificado lo manifestado reiteradamente en alzada para la unificación de criterio, pues la exención se aplica a las operaciones consistentes en la entrega de bienes inmuebles pero no a otras operaciones distintas y en este caso, las operaciones no pueden reputarse entregas de bienes inmuebles.
SEXTO: Así las cosas, hemos de poner de relieve que esta misma Sala y Sección se ha pronunciado sobre la cuestión de fondo controvertida, habiendo estimado los recursos entre otras, en nuestras Sentencias números 689/2018 (recurso núm.841/2016 ), 691/2018 ( recurso núm. 570/2016 ) y 696/2018 ( recurso núm.
771/2016 ).
En concreto, en nuestra Sentencia núm. 717/2018 , hemos resuelto el recurso promovido por la misma entidad Eduardo Puig SA, en la que si bien rechazábamos los defectos procedimentales que igualmente se denuncian en esta demanda, (FJ Cuarto de la sentencia, al que basta remitirse), estimábamos el recurso con arreglo a los mismos razonamientos de las anteriores sentencias, que ahora reproducimos, por razones de seguridad jurídica y de unidad de doctrina.
Así, decíamos y ahora reiteramos: "[...] nos referimos en primer lugar que la Orden de 29 de febrero de 1988 quedó derogada con la entrada en vigor (el 29 de diciembre de 2006) de la Orden EHA/3958/2006, de 28 de diciembre, por la que se establecen el alcance y los efectos temporales de la supresión de la no sujeción y de las exenciones establecidas en los artículos III y IV del Acuerdo entre el Estado Español y la Santa Sede, de 3 de enero de 1979, respecto al Impuesto sobre el Valor Añadido y al Impuesto General Indirecto Canario.
La revisión del sistema de asignación tributaria a la Iglesia Católica regulado en la disposición adicional decimoctava de la Ley de Presupuestos Generales del Estado para 2007 , conlleva la renuncia expresa por parte de la Iglesia Católica a los beneficios fiscales relativos al Impuesto sobre el Valor Añadido. Esta circunstancia se ha concretado, en el marco del mecanismo de consultas y concertación previsto en el artículo VI del Acuerdo sobre Asuntos Económicos de 1979 y en el apartado 2 de su Protocolo Adicional, en el Canje de Notas de 22 de diciembre de 2006 entre el Estado Español y la Santa Sede.
Por lo que respecta al Impuesto sobre el Valor Añadido, el artículo 1 de la Orden EHA/3958/2006 dispone lo siguiente: ' 1. A las operaciones que se entiendan realizadas a partir del 1 de enero de 2007 y que tengan por destinatarias a la Santa Sede, la Conferencia Episcopal, las diócesis, las parroquias y otras circunscripciones territoriales, las Órdenes y Congregaciones religiosas y los Institutos de vida consagrada y sus provincias y sus casas, no les serán de aplicación los supuestos de exención o de no sujeción que se han venido aplicando a estas operaciones hasta el 31 de diciembre de 2006.
Excepcionalmente, las operaciones cuya exención se haya solicitado y reconocido por la Delegación o Administración de la Agencia Estatal de Administración Tributaria antes del 1 de enero de 2007 mantendrán el régimen tributario de exención, en su caso, reconocido, aunque las operaciones se realicen a partir de esta fecha.
Lo dispuesto en este apartado ha de entenderse sin perjuicio de la aplicación de cualesquiera otros beneficios fiscales contenidos en la normativa reguladora del Impuesto '.
En definitiva, según el precepto, para que sea aplicable la exención del IVA en operaciones realizadas a partir del 1 de enero de 2007, es necesario que la misma se hubiese solicitado y reconocido por la Administración antes de dicha fecha.
Pues bien, la Administración tributaria, a la vista de la fecha de la resolución del TEAC citada (28/9/1998), ha considerado exentas de IVA las operaciones de la Junta. En consecuencia, carece de relevancia a los efectos de este pleito la derogación de la orden de 1988, pues no se trata de un cambio normativo, frente a la que no cabría aducir permanencia, frente a la que no cabría aducir permanencia o inalterabilidad (como ocurre vg, en el supuesto que examina la STS de 12/12/2017, rec. 736/2014 ). Tampoco el eventual desacomodo de la resolución del TEAC con el ordenamiento jurídico a que alude el TEARC.
Y es que el debate se centra en determinar si el cambio de criterio que aquí se ha producido, reúne o no los requisitos necesarios como para entender vulnerado el principio de confianza legítima. O lo que es lo mismo, si es legítimo que el ahora recurrente no facturase IVA a la Junta de Contratación, a la vista de que la Administración ha venido reconociendo de forma expresa la exención, desde que la resolución del TEAC de 28/9/1998 declaró procedente la exención del Impuesto sobre el Valor Añadido en su día solicitada por el organismo diocesano, Junta Constructora del Templo Expiatorio de la Sagrada Familia, respecto a las colaboraciones y entrega de bienes corporales, a integrar en la estructura del Templo, por parte de los industriales colaboradores.
SÉPTIMO: El artículo 3.1 de la Ley 30/1992 sujeta la actuación de las Administraciones Públicas al respeto de los principios de buena fe y confianza legítima, y como señala la Exposición de Motivos de la Ley 4/1999, que introdujo estos principios al dar nueva redacción al citado artículo 3 de la Ley 30/1992 , se trata de principios derivados del de seguridad jurídica, que venían siendo aplicados por la jurisprudencia contencioso administrativa, haciendo referencia el segundo a 'la confianza de los ciudadanos en que la actuación de las Administraciones Publicas no puede ser alterada arbitrariamente.' En el mismo sentido, el artículo 3 de la Ley 40/2015, de 1 de octubre, de Régimen Jurídico del Sector Público , dispone que las Administraciones Públicas deberán respetar en su actuación y relaciones, entre otros principios: 'e) Buena fe, confianza legítima y lealtad institucional'.
Conforme a una consolidada doctrina jurisprudencial de la Sala Tercera Sala del Tribunal Supremo, expuesta en la sentencia de Sentencia de 13 de junio de 2018, (rec. 1608/2016 ), la aplicación del principio de confianza legítima se condiciona no tanto al hecho de que se produzca cualquier tipo de convicción psicológica en el particular beneficiado, sino más bien a que se acredite la existencia de signos externos producidos por la Administración suficientemente concluyentes.
En relación con el alcance y significado de la doctrina de los actos propios, la propia Sentencia reitera que en la S.T.C. de 21 de abril de 1988, nº 73/1988 se afirma que la llamada doctrina de los actos propios o regla que decreta la inadmisibilidad de venire contra factum propium surgida originariamente en el ámbito del Derecho privado, significa la vinculación del autor de una declaración de voluntad generalmente de carácter tácito al sentido objetivo de la misma y la imposibilidad de adoptar después un comportamiento contradictorio, lo que encuentra su fundamento último en la protección que objetivamente requiere la confianza que fundadamente se puede haber depositado en el comportamiento ajeno y la regla de la buena fe que impone el deber de coherencia en el comportamiento y limita por ello el ejercicio de los derechos objetivos. Por otra, el principio, bien conocido en el derecho procedimental administrativo europeo y también recogido por la jurisprudencia contencioso- administrativa, de la confianza legítima de los ciudadanos en que la actuación de las Administraciones Públicas no puede ser alterada arbitrariamente.
Por su parte, la Sentencia del Tribunal Supremo de 13-6-2018, (rec. 2800/2017 ) razona: " No parece necesario ahora reproducir literalmente o replicar in extenso las numerosas resoluciones recaídas sobre la cuestión, aunque sí afirmar que nos hallamos ante un principio de creación jurisprudencial cuya eficacia dependerá de las concretas circunstancias de cada caso.
Dicho de otro modo, aunque es posible identificar determinados requisitos generales que acotan la naturaleza, la significación, el alcance y los efectos de tal principio, serán las características del asunto las que permitirán determinar si se ha producido, o no, la infracción de la confianza legítima, en el bien entendido que ésta no es más que una consecuencia de la buena fe que, necesariamente, debe presidir las relaciones entre las Administraciones Públicas y los ciudadanos.
Muy sintéticamente cabe afirmar que el principio en estudio implica la exigencia de un deber de comportamiento de la Administración que consiste en la necesidad de observar en el futuro la conducta que sus actos anteriores hacían prever y aceptar las consecuencias vinculantes que se desprenden de esos propios actos.
Pero para que pueda afirmarse que existe ese deber es menester que concurran determinados requisitos (destacados en la sentencia de 22 de junio de 2016, dictada en el recurso de casación núm.
2218/2015 , con abundante cita de pronunciamientos anteriores), concretamente los siguientes: 1. Que aunque la virtualidad del principio puede suponer la anulación de un acto de la Administración o el reconocimiento de la obligación de ésta de responder de la alteración constatada cuando ésta se produce sin conocimiento anticipado, sin medidas transitorias suficientes para que los sujetos puedan acomodar su conducta y proporcionadas al interés público en juego, y sin las debidas medidas correctoras o compensatorias, el principio no puede amparar creencias subjetivas de los administrados que se crean cubiertos por ese manto de confianza si la misma no viene respaldada por la obligación de la Administración de responder a esa confianza con una conducta que le venga impuesta por normas o principios de derecho que le obliguen a conducirse del modo que espera el demandante.
2. Que no puede descansar la aplicación del principio en la mera expectativa de una invariabilidad de las circunstancias, pues ni este principio, ni el de seguridad jurídica garantizan que las situaciones de ventaja económica que comportan un enriquecimiento que se estima injusto deban mantenerse irreversibles.
3. Que la circunstancia de que no se haya activado la regularización de la situación tributaria en otros ejercicios anteriores no es causa obstativa per separa que, constatada por la Administración la práctica irregular llevada a cabo, se proceda a su regularización a partir de entonces, a lo que debe añadirse que no puede considerarse contraria a la doctrina de los actos propios ni a la buena fe la conducta de una de las partes sin valorar al mismo tiempo la de la otra parte.
4. Que es imprescindible que el comportamiento esperado de la Administración-valga la expresión- derive de actos o signos externos lo suficientemente concluyentes como para generar una razonable convicción en el ciudadano - más allá de aquellas insuficientes creencias subjetivas o expectativas no fundadas- de que existe una voluntad inequívoca de la Administración de ajustar su comportamiento a un determinado modo de proceder ." En definitiva, el principio de confianza legítima (i) no puede amparar creencias subjetivas de los administrados, (ii) ni descansar en meras expectativas de invariabilidad de circunstancias fácticas o jurídicas, ni, en fin, (iii) puede aplicarse con eficacia anulatoria sin actos o signos externos lo suficientemente concluyentes como para generar una razonable convicción en el ciudadano de que existe una voluntad inequívoca de la Administración en el sentido correspondiente.
Este principio es bien conocido en el derecho europeo, y en este sentido el Tribunal de Justicia (UE) Sala 8ª en su Sentencia de 5 de julio de 2018, nº T-88/2017 recuerda: " Según reiterada jurisprudencia, puede invocar el principio de protección de la confianza legítima todo justiciable al que una institución de la Unión haya hecho concebir esperanzas fundadas al darle garantías precisas. Constituyen garantías de esta índole, cualquiera que sea la forma en que hayan sido comunicadas, las informaciones precisas, incondicionales y concordantes. En cambio, nadie puede invocar la violación de dicho principio si no recibió tales garantías precisas (véase la sentencia de 13 de septiembre de 2017, Pappalardo y otros/Comisión, C-350/16 P, EU:C:2017:672 , apartado 39 y jurisprudencia que allí se cita). Este principio puede ser invocado igualmente por un Estado miembro (véase en este sentido la sentencia de 22 de abril de 2015, Polonia/Comisión, T-290/12 , EU:T:2015:221 , apartado 57 y jurisprudencia que allí se cita) ." OCTAVO: La infracción del principio de confianza legítima, como hemos indicado, siempre va a depender de las concretas circunstancias de cada caso.
En el que ahora se examina, a juicio de la Sala, la conducta del recurrente, al no repercutir el IVA a la Junta, se fundamente en actos concluyentes de la Administración y no en meras convicciones, presunciones, expectativas, actos tácitos o creencias subjetivas.
Esta confianza legítima se ve reforzada por: - Resolución R.G. 261-97 de 28 septiembre 1998, del Tribunal Económico-Administrativo Central (TEAC) que declara la exención del Impuesto sobre el Valor Añadido en virtud del Acuerdo entre el Estado Español y la Santa Sede de 3 de enero de 1979 respecto de operaciones cuyo devengo sea posterior al 17 de mayo de 1994, a la vista de las peculiaridades de la obra conforme a los fundamentos jurídicos transcritos con anterioridad.
Esta Resolución no consta impugnada en tiempo y forma en sede jurisdiccional, ni revisada de oficio o declarada lesiva para el interés público, en los términos expresamente previstos para los supuestos de resoluciones económico-administrativas firmes, mediante los procedimientos especiales de revisión administrativa por causa de nulidad de pleno derecho o de anulabilidad, en el artículo 213.2 en relación con los artículos 217 y 218, todos de la Ley 58/2003 de 17 de diciembre General Tributaria .
A su vez, no se acredita (tampoco se alega) que el TEAC haya modificado su criterio respecto a las 'particularidades únicas y que no admiten comparación', de las obras de construcción del Templo, frente al 'supuesto general y común'. En efecto, todas las resoluciones que cita el TEARC no se refieren al caso considerado peculiar por el TEAC, sino al general.
Junto con lo anterior, la expresada Resolución trae causa de la solicitud de exención del Impuesto ' respecto a las colaboraciones y entrega de bienes corporales a integrar en la estructura del Templo por parte de los industriales colaboradores ', según refleja el antecedente de hecho primero.
- Resoluciones del TEARC, de los años 2006 a 2008, que estiman las pretensiones de los reclamantes, reconociendo el derecho a la devolución de los ingresos indebidos a favor de la Junta Constructora.
- Declaraciones anuales de operaciones de la Junta, solicitud de información por parte de la AEAT a la Junta, respecto a las operaciones con terceros exentas de IVA, en aplicación del Acuerdo con la Santa Sede, y listados de operaciones presentados por la Junta en los ejercicios correspondientes - Consulta Vinculante nº V2580/2007 de 30 noviembre 2007, en la que se concluye: " De acuerdo con lo expuesto, en el caso, según se indica en el escrito de consulta, de que el cliente de la entidad consultante, en este caso una determinada diócesis, le exhiba un documento en el que la Administración tributaria correspondiente reconozca, con una fecha anterior al 31 de diciembre de 2006, la exención del tipo de operaciones efectuadas por la consultante para la referida diócesis, estas estarán exentas aunque el devengo de las mismas se produzca a partir del 1 de enero de 2007, de acuerdo con lo establecido en el artículo 1, apartado 1, párrafo segundo de la Orden EHA/3958/2006, anteriormente citada ".
Como se ha visto, a día de hoy existe un documento anterior a 2007 en el que la Administración declara la exención de la Junta Constructora del Templo, del Impuesto sobre el Valor Añadido.
NOVENO: En definitiva, como se ha adelantado, la Sala concluye que el principio de confianza legítima, impide reprochar al demandante no haber declarado correctamente los conceptos e importes contenidos en las autoliquidaciones, al no facturar IVA a la Junta. Antes al contrario, el recurrente ha actuado conforme al trato dispensado por la Administración a la Junta Constructora en años anteriores, a lo que cabe añadir que no se ha alterado la normativa aplicable, como tampoco la resolución de 28 de septiembre de 1998, que declara procedente la exención del Impuesto respecto de operaciones cuyo devengo sea posterior a 1994.
Por lo expuesto, debemos estimar el recurso, al resultar aplicable la exención a las liquidaciones controvertidas, por los fundamentos que se desprenden de la presente resolución. En consecuencia, procede anular la resolución impugnada, así como las liquidaciones que confirma." SÉPTIMO: Los anteriores razonamientos son plenamente trasladables al presente caso, a lo que hemos de añadir que el Tribunal Supremo ha inadmitido los diversos recursos de casación interpuestos por la Abogacía del Estado contra las Sentencias de esta Sala a las que hemos hecho mención.
No se efectúa condena en costas, a tenor de lo previsto en el artículo 139.1 de la Ley 29/1998 , habida cuenta que la cuestión debatida veda estimar que se halle ausente la iusta causa litigandi en la parte vencida.
Fallo
ESTIMAMOS el recurso contencioso-administrativo número1/2017, y en consecuencia anulamos la resolución del Tribunal Económico-Administrativo Regional de Cataluña (TEARC) a la que se contrae la presente litis, así como las liquidaciones que confirma, que igualmente se anulan; sin hacer especial condena en costas.Notifíquese esta sentencia a las partes, contra la que cabe interponer recurso de casación en el plazo de treinta dias.
Firme la presente líbrese certificación de la misma y remítase juntamente con el respectivo expediente administrativo al órgano demandado, quien deberá llevarla a puro y debido efecto, sirviéndose acusar el oportuno recibo.
Así por ésta nuestra sentencia, de la que se llevará testimonio literal a los autos principales, definitivamente juzgando, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.
E/.
PUBLICACIÓN.- La Sentencia anterior ha sido leida y publicada en audiencia pública, por la Magistrada ponente . Doy fe.
