Última revisión
16/02/2023
Sentencia Contencioso-Administrativo 336/2022 del Tribunal Superior de Justicia de Castilla la Mancha . Sala de lo Contencioso-Administrativo, Rec. 491/2020 de 09 de diciembre del 2022
GPT Iberley IA
Copiloto jurídico
Relacionados:
Tiempo de lectura: 50 min
Orden: Administrativo
Fecha: 09 de Diciembre de 2022
Tribunal: TSJ Castilla la Mancha
Ponente: GLORIA GONZALEZ SANCHO
Nº de sentencia: 336/2022
Núm. Cendoj: 02003330022022100692
Núm. Ecli: ES:TSJCLM:2022:3455
Núm. Roj: STSJ CLM 3455:2022
Encabezamiento
Iltmos. Sres.:
Presidenta:
D.ª Raquel Iranzo Prades
Magistrados:
D. Jaime Lozano Ibáñez
D. Miguel Ángel Pérez Yuste
D.ª Gloria González Sancho
En Albacete, a nueve de diciembre de dos mil veintidós.
Vistos por la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha, los presentes autos número
Antecedentes
"1. Acuerde reconocer a mi mandante la condición de empleado público temporal en fraude de ley, con todas las consecuencias que procedan conforme a Derecho.
2. Declare no conformes a Derecho:
2.1. Los actos administrativos - presuntos y expresos - por los que se deniegan las pretensiones formuladas por mi mandante en la vía administrativa previa a esta demanda [documento nº 3].
2.2. Los actos administrativos de nombramiento de mi mandante como personal estatutario interino por parte de la Administración demandada, incluido el último, todavía vigente.
3. Declare la conversión de los actos administrativos de nombramiento de mi mandante como personal estatutario interino por parte de la Administración demandada, incluido el todavía vigente, en un acto administrativo de nombramiento de personal estatutario fijo o titular en el cuerpo y categoría en que mi mandante viene prestando servicios para esta Administración.
4. O bien, subsidiariamente a lo solicitado en el apartado anterior, acuerde reconocer a mi mandante la condición de personal estatutario de hecho asimilado al de carrera, en su respectivo cuerpo y categoría.
5. O bien, subsidiariamente a lo solicitado en el apartado anterior, acuerde reconocer a mi mandante la condición de empleado público laboral fijo de la Administración demandada y, en caso de estimarse incompetente para este pronunciamiento, declare la competencia del orden jurisdicción social para efectuar el reconocimiento interesado.
6. Declare la responsabilidad patrimonial de la Administración para la que viene prestando servicios mi mandante por los daños sufridos como consecuencia de las irregularidades en su relación de empleo, a computar en ejecución de sentencia.
7. Declare la responsabilidad patrimonial
(1) El equivalente a la indemnización prevista en el Estatuto de los Trabajadores para el despido improcedente.
(2) Subsidiariamente, el equivalente a la indemnización prevista en el Estatuto de los Trabajadores para el despido por causas objetivas.
(3) Subsidiariamente, el equivalente a la indemnización prevista en el Estatuto de los Trabajadores para la finalización de los contratos de trabajo temporal.
(4) Subsidiariamente, la que resulte de los concretos daños que se cuantifiquen, llegado el momento, en ejecución de sentencia.
(5) En todo caso, la cuantía correspondiente a las retribuciones dejadas de percibir correspondientes a la Carrera Profesional desde la fecha en que hubiese tenido derecho al reconocimiento del grado I y los sucesivos, subsidiariamente desde la fecha de reconocimiento de cada uno de los grados, o bien y en cualquier caso, desde los últimos cuatro años anteriores.
(6) En todo caso, el interés devengado de la indemnización que finalmente se acuerde, conforme a lo aquí interesado.
7. Condene en costas a la Administración demandada".
Admitido a trámite el recurso contencioso administrativo, la parte actora se ratificó en la demanda presentada ante el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo.
Fundamentos
Se plantea por la Administración la posible existencia de desviación procesal.
El interesado pidió a la Administración lo siguiente:
Aunque en el seno de la sentencia dictada en el recurso contencioso-administrativo 488/2019, relativa a un caso semejante al de autos, hemos llegado a declarar la existencia de desviación procesal, debemos ahora matizar este punto, aunque sin consecuencia alguna para la decisión final de fondo, como se verá.
En la petición formulada ante la Administración el interesado realizó una referencia expresa al PA 193/2017 del Juzgado nº 8 de Madrid. Pues bien, ello permite inferir sin excesivo esfuerzo (a la vista del contenido de la cuestión prejudicial que en dicha causa se planteó por auto de 30 de enero de 2018, y que daría lugar a la sentencia del TJUE de 19 de marzo de 2020, asunto C-103/18) que lo que la parte actora estaba pidiendo a la Administración era que, a la vista del alegado abuso en la contratación temporal, se le diese un estatus de fijeza y se le abonase una indemnización. Por tanto, aunque es cierto que fue una peculiar forma de pedir la que se utilizó ante la Administración, no puede afirmarse que haya verdadera desviación procesal, pues tal cosa es también lo que se está pidiendo en vía judicial.
Sí existe, por el contrario, incompetencia de Jurisdicción respecto de la petición de que declaremos al interesado personal laboral, por corresponder dicha cuestión al Orden Social.
Por último, en cuanto a la existencia de acto firme respecto del nombramiento, el actor no está accionando frente al nombramiento que se realizó en su día, sino que a la vista del transcurso del tiempo y de su continuidad en régimen de interinidad, lo que sostiene es que se ha producido un abuso por parte de la administración y solicita la conversión de su nombramiento de interino en un nombramiento como personal estatutario fijo.
Planteados en dichos términos el presente recurso, hemos de iniciar el estudio de este, rechazando la invocada falta de motivación e incongruencia de la resolución impugnada. La parte actora se extiende largamente en la alegación de estas imputaciones, pero lo cierto es que la Administración dio cabal respuesta a la petición expresa hecha en vía administrativa, que fue la de ser declarado al hoy demandante trabajador contratado en fraude de ley. Cierto que la parte actora, como hemos visto, introdujo una referencia al PA seguido ante el juzgado de lo Contencioso de Madrid. Pero la vaguedad y la falta de precisión con la que se formulaba esa última petición, sin indicar a la Administración cuáles eran las pretensiones concretas que se estaban ventilando en dicho proceso, hace que no sea reprochable que el SESCAM se ciñera a la petición articulada con carácter principal, rechazándola, y fue congruente con lo que se pedía. Se podrá estar o no de acuerdo con la respuesta obtenida, pero no se puede discutir que la resolución recurrida concluye rechazando esa petición, y lo hace con fundadas razones, que se pueden discutir en el presente recurso contencioso- administrativo.
Alega el demandante que viene prestando servicios para el SESCAM como Técnico Especialista de Tecnologías de la Información desde el 18 de febrero de 2010, en régimen de personal estatutario temporal a través de un nombramiento. Los servicios informáticos del SESCAM han venido siendo desempeñados casi exclusivamente por personal temporal, de forma continuada e ininterrumpida, durante más de quince años.
Así pues, el interesado pide que se le haga estatutario fijo ante el abuso en la contratación temporal. Entiende que tal consecuencia deriva de la cláusula 5.1 del Acuerdo Marco de la Directiva 1999/70/CE y de la jurisprudencia del TJUE que la interpreta. Entendemos que lo que se pide, pues, es que la Sala declare que el interesado es funcionario de carrera, pues el "personal estatutario fijo" es funcionario de carrera, como se desprende del art. 1 del Estatuto Marco aprobado por Ley 55/2003 en relación con el art. 2.4 del EBEP.
Según hemos indicado en la sentencia de fecha 28/6/2021 (recurso nº 675/2019), tal cosa no puede concederse. Como hemos dicho, la actora considera que el derecho que reclama proviene de la cláusula 5, apartado 1, del Acuerdo Marco incorporado a la Directiva 1999/70/CE, y de la jurisprudencia del TJUE que la interpreta. Pues bien, siendo así, será de interés comenzar señalando que en las STJUE de 19 de marzo 2020 (C-103/18 y C-429/18), así como en la de 3 de junio de 2021 (asunto C-726/19, parágrafos 78 a 87) y otras varias, el Tribunal europeo ha dicho lo siguiente:
1.- La cláusula 5, apartado 1, del Acuerdo Marco no es incondicional ni suficientemente precisa para que un particular pueda invocarla ante un juez nacional.
2.- Una disposición del Derecho de la Unión de esta índole, carente de efecto directo, no puede invocarse como tal en un litigio sometido al Derecho de la Unión con el fin de excluir la aplicación de una disposición de Derecho nacional que le sea contraria.
3.- Por consiguiente, un tribunal nacional no está obligado a dejar sin aplicación una disposición de Derecho nacional contraria a la cláusula 5, apartado 1, del Acuerdo Marco.
4.- Es cierto que, al aplicar el Derecho interno, los órganos jurisdiccionales nacionales deben interpretarlo en la medida de lo posible a la luz de la letra y de la finalidad de la directiva de que se trate para alcanzar el resultado que esta persigue y atenerse así a lo dispuesto en el artículo 288 TFUE, párrafo tercero. La exigencia de interpretación conforme del Derecho nacional es inherente al régimen del Tratado FUE, puesto que permite que los órganos jurisdiccionales nacionales garanticen, en el marco de sus competencias, la plena efectividad del Derecho de la Unión cuando resuelven los litigios de que conocen.
5.- Ahora bien, la obligación del juez nacional de utilizar como referencia el contenido de una directiva cuando interpreta y aplica las normas pertinentes de su Derecho interno tiene sus límites en los principios generales del Derecho, en particular en los de seguridad jurídica e irretroactividad, y no puede servir de base para una interpretación contra lege del Derecho nacional.
6.- El principio de interpretación conforme exige que los órganos jurisdiccionales nacionales, tomando en consideración la totalidad de su Derecho interno y aplicando los métodos de interpretación reconocidos por este, hagan todo lo que sea de su competencia a fin de garantizar la plena efectividad de la directiva de que se trate y alcanzar una solución conforme con el objetivo perseguido por esta. De modo que la exigencia de interpretación conforme obliga a los órganos jurisdiccionales nacionales a modificar, en caso necesario, su jurisprudencia reiterada si esta se basa en una interpretación del Derecho interno incompatible con los objetivos de una directiva.
7.- Por consiguiente, corresponde al órgano jurisdiccional remitente comprobar si la normativa nacional controvertida en el litigio principal se presta a una interpretación que sea conforme con la cláusula 5 del Acuerdo Marco.
Pues bien, pertrechados de los anteriores criterios podemos ya afirmar que, aun suponiendo -en simple hipótesis a efectos dialécticos- que en el caso de autos efectivamente concurriese un abuso de la contratación temporal, este Tribunal carece de cualquier posibilidad de interpretar la legislación vigente para transformar a un funcionario temporal en funcionario de carrera sin que el primero haya superado las pruebas que se exige superar al segundo para adquirir su condición.
El sistema español de acceso a la función pública como funcionario de carrera se basa en la realización de ciertas pruebas específicamente diseñadas a tal fin, en las que se reclama un nivel mínimo demostrado de capacidad. Nos remitimos al EBEP (aplicable al caso dado que su art. 2.4 señala que "Cada vez que este Estatuto haga mención del personal funcionario de carrera se entenderá comprendido el personal estatutario de los Servicios de Salud") y al Estatuto Marco del Personal de los Servicios de Salud respecto de las condiciones exigidas para obtener la condición de funcionario de carrera. En particular el art. 62 del EBEP señala como primer requisito para obtener tal condición la "Superación del proceso selectivo".
Las bolsas de personal temporal se forman en muchas ocasiones, precisamente, con las personas que no han superado tales procesos selectivos, de modo que sería radicalmente contrario a los principios de mérito, capacidad e igualdad consagrados por la Constitución el que las consecuencias fueran las mismas para quien ha superado que para quien no ha superado los procesos.
En caso de que se convoque un proceso específico para personal temporal, como en ocasiones sucede cuando las bolsas se agotan, se tratará de un proceso de características muy distintas y exigencia muy inferior a los de los que se convocan para la cobertura definitiva, razón por la cual de nuevo sería radicalmente contrario a los principios de mérito, capacidad e igualdad el que las consecuencias de la superación de un proceso y de otro fuesen las mismas.
La imposibilidad no ya solo legal, sino constitucional, de la pretensión de la parte recurrente se pone bien gráficamente de manifiesto si se analiza la jurisprudencia constitucional en la materia, que imposibilita cualquier convocatoria restringida a los interinos o cualquier valoración excesiva o desproporcionada de los méritos del interino frente a terceros que tratan de acceder en buena lid superando las pruebas selectivas correspondientes; qué diremos entonces de la pretensión aquí formulada de que se les designe directamente como funcionarios de carrera.
Así, por referirnos solamente a la más reciente declaración del Tribunal Constitucional, la Sentencia del Pleno 38/2021, de 18 de febrero de 2021, declara la inconstitucionalidad de una ley autonómica que, haciendo referencia al elevado nivel de interinidad en el empleo, establecía un turno diferenciado de acceso para quienes acreditasen un mínimo de 8 años de antigüedad en la administración convocante. En el proceso constitucional la Administración convocante había invocado expresamente ante el TC, a favor de la medida, la Directiva 1999/70/CE y la sentencia del TJUE de 19 de marzo de 2020 (C-103 y C- 429718). Pese a todo, el Tribunal Constitucional declara la inconstitucionalidad de la norma en los siguientes términos:
Por su parte la sentencia del Tribunal Constitucional 111/2014 señala que:
"
Las anteriores no son sino dos ejemplos de una larga jurisprudencia constitucional en el mismo sentido.
De la doctrina del TJUE se desprende claramente que las medidas establecidas en la legislación española para limitar el abuso de la temporalidad (como la convocatoria de pruebas selectivas, dentro de unos plazos determinados, desde que una plaza se cubre temporalmente, o la necesidad de crear una plaza si se comprueba que las necesidades son permanentes) serían suficientes solo con que la Administración tuviera a bien cumplir con la Ley, cosa que evidentemente no hace. Ello sin embargo no permite, según el propio TJUE dice expresamente, exigir del Juez que dicte una sentencia
Una cosa es que el Estado esté obligado por la Directiva 1999/70/CE a lograr ciertos objetivos, y otra muy distinta que deban ser los Tribunales quienes provean a cumplir dicha obligación en la forma que pretende el demandante cuando las leyes vigentes no permiten lo que se pretende. Razón por la cual no podemos sino rechazar la petición principal de que convirtamos al demandante en personal estatutario fijo.
La conclusión a la que se llega en el presente Fundamento Jurídico ha sido recientemente respaldada por la sentencia del Tribunal Supremo de 23 de junio de 2021, dictada en el recurso 8327/19.
En igual medida se rechaza el pretendido "
En definitiva, con la petición hecha por la parte actora de que se le considere "funcionario de hecho" lo que se está pidiendo, también, es la fijeza, y esa es una condición que en ningún caso se puede reconocer.
Finalmente, como ya hemos apuntado en el primer Fundamento de Derecho, tampoco podemos pronunciarnos sobre una hipotética naturaleza laboral de la relación, precisamente porque no es la que tienen sus nombramientos, que lo son de personal estatutario, y para alterar esa naturaleza en el sentido pretendido por la parte esta Sala carecería de Jurisdicción.
El Tribunal Supremo es contundente en esta conclusión. En sentencias recientes de 30 de noviembre de 2021, recurso de casación nº 6302/18 y de 22 de diciembre de 2021, recurso de casación 6876/19 señala "
El interesado distingue una pretensión indemnizatoria derivada de la situación actual, y otra que se reclama "a futuro", cuando se produzca el cese.
Este Tribunal, en la sentencia nº 95/2020, de 3 de julio de 2020, dictada en el Rec. de Apelación nº 295/2018, trataba, en el FJ CUARTO, la cuestión del supuesto derecho a una indemnización como consecuencia del cese; así, decíamos:
La sentencia anterior menciona a su vez las dos sentencias del TS de 26 de septiembre de 2018, Rec. nº 785/2017, y Rec. 1305/2017; en las citadas sentencias, en el FJ DECIMOQUINTO de la primera y FJ DECIMOSÉPTIMO de la segunda, que tratan la cuestión aquí debatida del siguiente modo:
"
Tanto en vía administrativa como en vía judicial, la pretensión indemnizatoria por responsabilidad patrimonial es absolutamente genérica, en el sentido de que no especifica el menoscabo o daño producido hasta el momento, ni los que supuestamente vayan a producirse a futuro, no siendo admisibles, en palabras del TS,
Por otro lado, ninguna prueba se ha practicado en autos tendente a justificar esta pretensión, por lo que debemos rechazarla.
En este sentido procede traer a colación la reciente sentencia del TS nº 148/2022, de 8 de febrero (rec. 6884/2019) que declara (FJ 4º):
Y para finalizar, en relación con las reclamaciones en la percepción de iguales cantidades y conceptos retributivos que el personal estatutario de carrera, particularmente los derivados de la carrera profesional, este Tribunal ha venido reconociéndolos sin mayor problema; en todo caso, no se concretan aquí qué cantidades ni por qué periodos, amén de que lo derivan a una futura decisión de cese que no consta se haya producido.
Por otro lado, de conformidad con lo recogido en los anteriores fundamentos de derecho, la Sala no advierte motivos para el planteamiento de la cuestión prejudicial que interesa la parte. La cuestión ha sido tratada por TJUE hasta la saciedad y precisamente lo que aquí estamos haciendo es extraer las consecuencias, desde el punto de vista de nuestro vigente Derecho interno y del Derecho europeo, de todo lo que se ha declarado por aquel Tribunal. El estudio de la cuestión está totalmente apurado y como ya hemos dicho no existe a nivel judicial la posibilidad de armonizar debidamente la normativa europea con la interna, cosa que habrá de ser acometida por otras instancias del Estado.
En cuanto a las costas, no procede hacer imposición de las mismas, vista la complejidad y las dudas de Derecho que plantea la cuestión.
Vistos los preceptos citados y demás de pertinente aplicación,
Fallo
Notifíquese, con indicación de que contra la presente sentencia cabe recurso de casación para ante la Sala 3ª del Tribunal Supremo, que habrá de prepararse por medio de escrito presentado ante esta Sala en el plazo de treinta días, contados desde el siguiente al de su notificación, estando legitimados para ello quienes hayan sido parte en el proceso, o debieran haberlo sido, debiendo hacerse mención en el escrito de preparación al cumplimiento de los requisitos señalados en el art. 89.2 de la LJCA.
Así, por esta nuestra Sentencia, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.

