Sentencia Penal 371/2023 ...e del 2023

Última revisión
07/03/2024

Sentencia Penal 371/2023 Audiencia Provincial Penal de A Coruña nº 2, Rec. 579/2023 de 30 de octubre del 2023

nuevo

GPT Iberley IA

Copiloto jurídico


Relacionados:

Tiempo de lectura: 57 min

Orden: Penal

Fecha: 30 de Octubre de 2023

Tribunal: AP A Coruña

Ponente: XERMAN VARELA CASTEJON

Nº de sentencia: 371/2023

Núm. Cendoj: 15030370022023100409

Núm. Ecli: ES:APC:2023:2714

Núm. Roj: SAP C 2714:2023

Resumen:
COACCIONES

Encabezamiento

AUD.PROVINCIAL SECCION N. 2

A CORUÑA

SENTENCIA: 00371/2023

-

C/. DE LAS CIGARRERAS Nº 1 - EDIFICIO ANTIGUA FABRICA DE TABACOS. 1ª PLANTA

Teléfono: 981 18 20 74 /75/36

Correo electrónico: seccion2.ap.coruna@xustiza.gal TFNO. 881 881 899 /895/ 896/ 898

Equipo/usuario: AL

Modelo: 213100

N.I.G.: 15009 41 2 2018 0001337

RP APELACION PROCTO. ABREVIADO 0000579 /2023

Juzgado procedencia: XDO. DO PENAL N. 2 de A CORUÑA

Procedimiento de origen: PROCEDIMIENTO ABREVIADO 0000189 /2022

Delito: COACCIONES

Recurrente: Virgilio, Romulo , Emilia

Procurador/a: D/Dª MARIA DEL CARMEN CAMBA MENDEZ, MARIA DEL CARMEN CAMBA MENDEZ , MARIA DEL CARMEN CAMBA MENDEZ

Abogado/a: D/Dª XOAN ANTON PEREZ-LEMA LOPEZ, XOAN ANTON PEREZ-LEMA LOPEZ , XOAN ANTON PEREZ-LEMA LOPEZ

Recurrido: MINISTERIO FISCAL

Procurador/a: D/Dª

Abogado/a: D/Dª

MAXISTRADO/AS:

Ilmo. Sr. Presidente Miguel Filgueira Bouza

Ilmo. Sr. Salvador Pedro Sanz Crego

Ilmo. Sr. Xermán Varela Castejón- relator

A Coruña 30 de outubro de 2023

SENTENZA

Foi visto pola Sección 2ª desta Audiencia Provincial, na causa instruída co número de rolo 579/2023 por esta Audiencia Provincial, o recurso de apelación interposto pola procuradora María del Carmen Camba Méndez en nome e representación de Emilia, asistida pola letrada M.ª Dolores Lista Iglesias, e o recurso de apelación da mesma procuradora en nome e representación de Virgilio e Romulo, asistida polo letrado Xoan Antón Pérez-Lema López, contra a sentenza ditada o 15 de novembro de 2022 no Procedemento Abreviado 189/2022 do Xulgado do Penal nº 2 da Coruña. Constituíronse como partes os mencionados recorrentes, a acusación particular exercida pola procuradora María del Carmén Martí Rivas en nome e representación de Alejo, asistida polo letrado María Blanca Fernández González-Dopeso, e o Ministerio Fiscal na representación que lle é propia; e actuou como relator o maxistrado Xermán Varela Castejón.

Antecedentes

Primeiro.- Tras o acto do xuízo oral, no procedemento de referencia ditouse unha sentenza con data do 15 de novembro de 2022, cuxa parte dispositiva é do teor literal seguinte:

" Que debo condenar y condeno a Emilia, Virgilio, y Romulo, como autores responsable de un delito de coacciones del art. 172.1 párrafo tercero del C.P ., a la pena de dos años de prisión con la accesoria de inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena. En materia de responsabilidad civil, los ahora penados, conjunta y solidariamente indemnizarán a Alejo en la cuantía de 5.776 euros por los perjuicios causados, más los intereses legales de dicha cantidad. Todo ello con expresa imposición de las costas procesales causadas, incluidas las de la acusación particular. "

E, como feitos probados, recóllense expresamente os da sentenza contra a que se apela:

" Valorada la prueba practicada en el acto del juicio oral, con arreglo a lo dispuesto en el artículo 741 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal , cabe declarar como tales, que:

El día 5 de agosto de 2018, sobre las 15:30 horas, Emilia, Virgilio, y Romulo, de común acuerdo y en compañía de cinco personas más no identificadas, se citaron en la vivienda propiedad de Emilia sita en DIRECCION000, NUM000, DIRECCION001-A Coruña, que ésta había arrendado las dos primeras semanas de agosto al perjudicado, Alejo, percibiendo en tal concepto por adelantado cuatro mil cien euros (4.100

euros), coartando gravemente su libertad y la de su familia.

Inicialmente, al llegar a la propiedad, el 1 de agosto de 2018, Alejo había mostrado un desacuerdo con las condiciones de la vivienda y los términos de lo contratado, intentando alcanzar una solución con la propietaria para resolver el contrato sin conseguirlo, y, a consecuencia de tal desavenencia, Emilia, sin mediar explicación alguna, junto con Virgilio y Romulo, y otros acompañantes, el día 5 de agosto invadieron intimidatoriamente la propiedad advirtiéndoles de que se iban a poner a hacer una barbacoa en el exterior de la vivienda ocupando diversas zonas del inmueble, dado que era su propiedad, al tiempo que proferían expresiones tales como: "sinvergüenzas!, ¡aprovechados!, ¡ladrones!, o ¡pagáis todo o de aquí no sale nadie ni Dios!, ¡tenéis que iros!", perturbando la tranquilidad y el libre disfrute de la propiedad al arrendador y su familia, en la que había dos niños de corta edad, llegando a bloquear la entrada de la casa, cerrando la verja con llave, de la que no disponía el perjudicado, e interponiendo un vehículo, marca BMW, para no poder salir de la propiedad.

En este contexto, Alejo salió a buscar ayuda acudiendo al cuartel de la Guardia Civil, si bien la única patrulla disponible se encontraba ocupada en un servicio por lo que hubo de esperar a que la misma quedase libre. Que en el interín transcurrió bastante tiempo, durante el cual, los acusados y las personas que les acompañaban continuaron con su comportamiento y actitud, llegando incluso alguno de ellos a entrar en los anexos de la casa donde se habían refugiado la familia de Alejo, al tiempo que en actitud desafiante proferían palabras despectivas del tipo: "¡sudacas, aprovechaos o ladrones!". La situación llegó a tal tensión que la hija de Alejo sufrió una crisis de ansiedad encontrándose en estado de gestación pero, al llegar una ambulancia que debía atenderla, los acusados que habían cerrado con llave el portalón de salida de la finca, se negaron a abrir la puerta a los servicios sanitarios, por lo que estos no pudieron prestar asistencia a la afectada. No fue hasta que llegó la Guardia Civil y acompañada de Alejo instaron a los acusados para que abrieran la puerta que no se consiguió que depusieran su actitud, sin impórtales el estado de la afectada, que se encontraba realmente mal. Al acceder a la finca, ni siquiera la Guardia Civil fue capaz de convencer a los acusados y sus acompañantes para que dejasen a Alejo y a su familia disfrutar de la vivienda que habían alquilado. Ante la actitud violenta y el número de ocupantes de la casa, y dado que no obedecían siquiera a la guardia Civil, Alejo y su familia, atemorizados y totalmente intimidados, recogieron sus enseres y abandonaron la casa.

No se ha acreditado que el acusado Virgilio, agrediese a Alejo."

Segundo.- Contra a devandita sentenza, interpuxeron recurso de apelación, por un lado, a letrada de Emilia, e, por outro lado, o letrado de Virgilio e Romulo. Ambos constan unidos ás actuacións.

O Xulgado admitiu ambos recursos e deu traslado ás outras partes.

Terceiro.- Logo de trasladarlle o escrito de formalización do recurso as outras partes presentaron cadanseu escrito de impugnación, manifestando a súa oposición o Ministerio Fiscal e a acusación particular e o seu apoio cada unha das defensas ao presentado pola outra.

Cuarto.- O xulgado referido anteriormente remitiu a este tribunal os autos orixinais con todos os escritos presentados e, tras deliberación neste tribunal, emitimos a seguinte sentenza.

Hechos

Aceptamos e damos por reproducidos os feitos que se declaran probados na sentenza obxecto de recurso.

Fundamentos

Primeiro.- Recurso en nome de Emilia

1. Alegación de nulidade.

1.1. Suposto descoñecemento da tramitación ata apertura xuízo oral.

O recurso comeza instando a nulidade do procedemento dende o ditado do auto de apertura de xuízo oral nunha sucesión de argumentacións carentes de apoio suficiente.

A primeira alegación na que pretende fundamentar a pretensión de nulidade é bastante cuestionábel por supor un relato de feitos que, de forma evidente e palmaria, a parte sabe que non se corresponde co sucedido. Así, sostén que Es nulo el procedimiento por haberse acordado la apertura de juicio oral contra Doña Emilia habiendo instruido el procedimiento íntegramente a sus espaldas al estar dirigidos todos los trámites de instrucción frente a Doña Emilia . Dende logo sería sorprendente que así sucedera e ninguén se apercibise nin reclamase anteriormente esa nulidade. Pero resulta que de ningún xeito sucedeu así. Observada a causa pódese verificar que, efectivamente, nun momento inicial ao rexistrar o nome, naquel momento como partícipe fíxose constar a Emilia e non Inocencia. Iso derivou de que no Atestado fíxose constar como persoa denunciada a Emilia. Nese primeiro atestado constaba ese nome no primeiro escrito de denuncia do señor Alejo como persoa de contacto. Con ese nome identifica á persoa que acudiu ao lugar. Porén, no documento que acompaña a ese Atestado xa consta o de Inocencia como quen redacta o recibo que aparece datado en 4 de abril e tamén no que se di de 1 de agosto. Neste último, pese a iso, quen aparece asinando é Emilia cun número de documento de identidade diverso.

Nunha providencia de 14 de outubro de 2020 acordouse tomar declaración como investigada a Emilia. O 8 de xaneiro de 2021 acordouse unir as citacións negativas desa persoa e oficiar á Garda Civil para a súa citación. O 3 de febreiro quen contesta é Inocencia pedindo a suspensión por ter unha cita médica, resultando evidente que ela asumía que era ela, e non Emilia, quen estaba no día dos feitos. O mesmo día acordouse adiar a declaración por esa petición de Inocencia. O 18 de marzo compareceu o letrado que asistiu á agora recorrente en nome de Patricia, dando por documento de identidade o de Emilia ( NUM001) anunciando que será designado, tamén para a representación, mediante apud acta. Pois ben, esa designa e apoderamento é realizado o 31 de marzo supostamente por Emilia ( NUM001).

O 21 de maio de 2021 foi oída en declaración segundo se fixo constar por Dilixencia Patricia. Observada a gravación, precisamente no inicio dela a declarante aclara que ela é Inocencia e non Emilia. Comparece asistida polo letrado Xoan Antón Pérez-Lema López. Cando se lle piden explicacións polo tema do nome, manifesta que como lle obrigaron a asinar un contrato firmé con otro nombre. Acto seguido recoñece que é ela, Inocencia quen participou nos feitos e pleno coñecemento dos que se lle atribuían.

O 20 de outubro de 2021 ditouse auto polo que se acordaba a continuación polos trámites de procedemento abreviado mantendo a mención a Emilia.

O Ministerio Fiscal presentou escrito de acusación dirixido contra Inocencia e o mesmo fixo a acusación particular.

O 9 de marzo de 2022 o Xulgado ditou no que manifestaba rectificar o auto de 20 de outubro no sentido de entender referida a Inocencia e non a Emilia. O mesmo día ditou auto de apertura de xuízo oral contra Inocencia. O 9 de maio foi notificada e requirida esta última (Ac 371). O 10 de maio nunha Dilixencia acordouse ter por deuse traslado á mesma procuradora que no caso dos outros dous acusados. Pasado o prazo dado, acordouse remitir as actuacións ao Xulgado do penal.

No inicio do xuízo fíxose expresa referencia a que se tiña por acusada, presente na sala, a Inocencia sen alegación ningunha en contra.

En resumo, a propia recorrente recoñeceu que foi ela a que xerou esa confusión. Ademais, dende o primeiro momento coñeceu a causa e, de feito, pediu unha suspensión da súa declaración como investigada, asumida polo Xulgado, e acudiu á seguinte manifestando saber que era a ela a quen se citaba como tal investigada.

Non é só que a alegación careza de fundamento, senón que, ademais, supón un acto de mala fe procesual pretender negar o coñecemento dun procedemento no que resulta evidente que participou.

1.2. Suposta superación do prazo de instrución.

Continúa o recurso manifestando que existirían múltiples irregularidades.

A primeira é que, segundo o recurso, superouse el período máximo de 6 meses de instrucción de la causa sin haber acordado la declaración de la investigada. Atendo ás diversas reformas lexislativas bótase en falta que o recurso refira que versión do artigo 324 LACrim, que tampouco menciona, entende aplicábel e que períodos de tempo de suposta paralización levan a esa conclusión. Probabelmente porque a lectura do texto legal amosaría o infundado da súa pretensión.

Efectivamente, a causa é incoada por un auto de un de febreiro de 2019 que acolleu un recurso de reforma contra a decisión anterior de sobresemento. Naquel momento o artigo 324 LACrim prevía que: Las diligencias de instrucción

se practicarán durante el plazo máximo de seis meses desde la fecha del auto de incoación del sumario o de las diligencias previas.

O 5 de abril de 2019 acordouse a transformación do procedemento ao considerar que se trataría en todo caso de delitos leves. Tal decisión supón o sobresemento respecto da posíbel cualificación como delitos menos graves. De aí que dende ese momento debía entenderse interrompido o prazo ao abeiro do apartado 3 dese mesmo precepto na súa versión entón en vigor. O tempo transcorrido apenas pasaba os dous meses.

Dado que os recursos non tiveron efecto suspensivo por non preverse legalmente e non ser así acordado, non se pode reiniciar cómputo ningún ata que o 13 de febreiro de 2020 a Audiencia provincial acolle o recurso e revoga a decisión ordenando que, dende entón, continúen as dilixencias previas. Tal decisión é recibida no Xulgado o 23 de xuño de 2020. Ata ese momento non resultaba posíbel continuar a causa e, xa que logo, como moi pronto sería esa a data a atender. Hai que ter en conta que o artigo refería o prazo das dilixencias de instrución co que só cabe computar tempos nos que fose posíbel practicalas e só era posíbel dende recibida a resposta ao recurso da Audiencia provincial.

Chega entón a data de 29 de xullo de 2020 coa causa en tramitación e sen ter rematado o prazo de seis meses. Nese período se produce a entrada en vigor da reforma lexislativa que operou a Lei 2/2020, de 27 de xullo. Esa reforma supuxo ampliar o prazo, agora da investigación xudicial e non das dilixencias, a doce meses. Pero, é máis, advirte a súa Disposición transitoria que será aplicábel ás causas en tramitación como esta ese novo prazo e engade que el día de entrada en vigor será considerado como día inicial para el cómputo de los plazos máximos de instrucción establecidos en aquél. É dicir doce meses dende o 29 de xullo de 2020. Con posterioridade a esa data de xullo de 2021 non se practicou dilixencia ningunha co que non se entende a petición da parte.

1.3. Suposta ausencia de notificación válida do auto de transformación.

Alega tamén que non se produciu a notificación persoal do auto que acordou a transformación do procedemento abreviado. Consta notificado ao letrado. A previsión do artigo 768 LACrim da resposta suficiente á pretensión da parte que, por outra parte, en ningún momento previo a esta apelación alegou nada sobre ese extremo.

1.4. Outras supostas irregularidades.

Refire, finalmente, o recurso a existencia de supostas irregularidades que non teñen relación ningunha co resultado do proceso e que carecen de fundamento.

Así, sinala a presenza no expediente dun documento que plasma unha declaración esquecendo que en ningún momento tal documento é valorado como proba na sentenza co que ningunha transcendencia ten. Tamén confunde discutir a valoración duns documentos, facturas neste caso, con afirmar que tal cousa sexa motivo de nulidade da sentenza. Ningunha desas alegacións pode ser acollida.

No referido á declaración do señor Alejo por medio dunha videochamada ao seu teléfono particular manifesta que non se verificou a identidade de quen declaraba e tampouco as condicións nas que o facía. Tal forma de proceder pode supor unha irregularidade que noutras circunstancias podería merecer maior atención. Porén neste caso non ten a transcendencia que se lle quere dar no recurso. Por unha banda, a defensa nada opuxo no momento do xuízo a tal proceder, de forma que pretender agora nulidade en tal causa non é aceptábel. Por outra banda, ningunha dúbida houbo da identidade de quen declaraba pois non se trataba de alguén alleo ao conflito senón de quen resultaba coñecido das partes e da súa propia letrada. Desa forma, no caso concreto, é difícil afirmar que se producise indefensión por ese motivo. Por último, dado que, como veremos, neste caso esa declaración é un máis dos medios de proba que son atendidos e tal cousa reduce a transcendencia que puidese ter hipoteticamente tal proceder.

Non hai causa ningunha de nulidade.

2. Suposto erro na valoración probatoria.

A sentenza constrúe a súa argumentación sobre a proba partindo da propia declaración dos dous varóns acusados. Destaca que estes recoñeceron que acudiron para realizar unha churrascada, atoparon ao denunciante e a súa familia que lles dixo que tiñan alugada a vivenda e que non querían que entrasen. Pese a iso, recoñecen que entraron e, sen ter chegado a propietaria Inocencia, comezan a realizar a churrascada coa oposición de quen posuía a vivenda, procedendo ademais a entrar nos anexos contiguos á cociña. Destaca a sentenza que non aparece como críbel que descoñecesen que esas persoas alugaran a vivenda dada a súa relación coa propietaria que dedica a vivenda a tal tipo de aluguer. Pero, en todo caso, valora que o recoñecido supón xa asumir un desprezo pola oposición allea e a decisión de impor a propia decisión de entrar. Por outro lado, no referido á declaración de Inocencia, rexeita que se poida aceptar que o documentado o 1 de agosto fose a resolución do contrato e apela ao contido dese documento unido á causa. Constata que as persoas acusadas negaron diversos extremos (que se pechara a propiedade, que non a abriran cando chegou a ambulancia, que non aceptasen deixala a petición da Garda Civil e que un deles aparcase o coche fronte a entrada). Sobre esas negacións argumenta que son contrarias ao manifestado polos axentes da Garda Civil que analiza. Así, posteriormente, indica o que eses axentes declararon en xuízo. Reproducimos tal parte dado que é o fundamento básico da sentenza para corroborar o que relataron o denunciante e os seus familiares:

.... cuando llegan al lugar se encuentran, tal y como declaran los perjudicados, con una puerta cerrada, que los inquilinos no pueden abrir, y con una ambulancia que ha acudido a asistir a una joven en estado de gestación que los acusados y sus acompañantes se niegan a que pueda ser asistida. Y no es hasta que insisten bastante tiempo que alguien accede a abrir la puerta. Alguien de entre los acusados, no de entre la familia de Alejo. También declara la Guardia Civil que había un vehículo aparcado a la entrada de la propiedad, impidiendo cualquier salida o entrada de vehículos. Y que ante la actitud de los acusados de no abandonar el lugar, es Alejo y su familia el que accede a abandonarlo.

Los propios Agentes de la Guardia Civil informaron a los acusados de que si existía una discusión respecto del alquiler eso habría que discutirlo en los tribunales no actuar por la fuerza. Pero no se les hizo caso.

Es decir, los propios Agentes de la Guardia Civil, reconocen que los acusados actuaban porque había un problema con el alquiler pues ellos mismos se lo informan. Con lo que los acusados sabían que había un alquiler y que Alejo y su familia eran inquilinos. Los propios Guardias Civiles informaron a los acusados que si había un problema debía discutirse en el Juzgado. Y pese a ello los acusados, debidamente informados decidieron permanecer ocupando la propiedad, perturbando el derecho al disfrute de la vivienda de Alejo y su familia y forzarlos a que la abandonasen ellos.

Es tremendamente gráfica la declaración del Agente cuando afirma que la solución al problema se produce cuando Alejo y su familia deciden abandonar la vivienda, porque los acusados y sus acompañantes, ni siquiera a sus requerimientos acceden a hacerlo, pese a que se les informa que si hay un problema con el arrendamiento es el Juzgado el que debe decidir .

Dese resumo da análise probatoria dedúcese sen maior esforzo que a afirmación da que parte o recurso non se corresponde coa sentenza impugnada. En absoluto cabe afirmar que nela no se realiza en la misma una valoración razonada e íntegra de la prueba practicada sino que atiende exclusivamente a la versión conformada por la acusación. No resto de análise convén lembrar algo básico. A proba que é sometida a valoración é a practicada en xuízo oral. O axuizado non é o expediente que contén declaracións previas. Desa forma non se comprende a insistencia do recurso en analizar declaracións previas ou o mesmo Atestado. Ademais de que a introdución desas declaracións previas debe seguir os pasos marcados no artigo 714 LACrim, resulta que só terían valor para cuestionar a credibilidade de quen declara en xuízo, pero non para erixirse, como pretende o recurso, no obxecto de análise. Da mesma forma, que os axentes da Garda Civil valoren se os feitos merecen ou non consideracións de presuntos delitos carece de relevancia ningunha, co que non teñen ningunha relevancia as apelacións repetidas no recurso á consideración que fixeron estes sobre que se trataba dunha cuestión civil. De feito, hai que volver reiterar que a existencia dun conflito contractual non exclúe que o que fagan as partes en disputa nesa relación poida merecer a consideración de delito. Así sucedeu neste caso no que non se ten que discutir se as partes cumpriran ou non o pactado contractualmente, ou como se debe interpretar a resolución contractual. Fose dunha ou outra forma, o que se debate é se os acusados, xunto a outras persoas, empregaron violencia para obrigar a que se fixese aquilo que eles reclamaban e, ao tempo, impediron aos outros, facer o que non tiñan prohibido por Lei. O conflito contractual poderá enmarcar os feitos, pero non exclúe que os feitos sexan delito.

Dende esas premisas, resulta evidente que a crítica que fai o recurso no referido á versión que se puido dar no momento da presentación da denuncia e as supostas variacións posteriores, non varían o relevante que é a análise probatoria que leva á conclusión na instancia. E, ademais de non apreciar esas diferencias como significativas, o certo é que o substancial do relato si aparece confirmado polo conxunto de datos analizados na sentenza. No mesmo sentido, o recurso fai un esforzo ineficaz por recoller das declaracións dos axentes só unha parte que é aquela na que afirman que se produciu a saída da vivenda sen que, nese momento e dada a súa presenza, se producisen agresión. O certo, como destaca a sentenza e non pode negar o recurso, é que os mesmos axentes tamén confirman que o denunciante e a súa familia deixan a vivenda ante a negativa, pese ás peticións policiais, do outro grupo de deixala. É evidente que o conflito produciuse no marco dunha discusión sobre o cumprimento, ou incumprimento, dun contrato de arrendamento. Agora ben, tamén o é que unha das partes decidiu que, para impor a súa vontade, empregaría uns medios que, por si mesmos, constitúen delito. De aí que resulte indiferente a interpretación do contrato e do documento do día un, pois o que resultou ao fin é que o día dos feitos recuperouse a posesión mediante o exercicio de actos que supoñen violencia. As supostas contradicións que atribúe ás manifestacións das testemuñas valoradas en sentenza non son tais pois afectan a elementos periféricos dos feitos e son explicábeis dado o tempo pasado dende eles. Por unha banda, insiste en discutir que era exactamente o acordado, obviando que o relevante era que ese día dos feitos os inquilinos non deixaran a vivenda e que a acción dirixiuse a obrigarlles a facelo. Esa acción implicaba violencia, primeiro pola entrada e ocupación do espazo que nese momento era usado por outra familia, e despois por xerar unha situación na que ou se pregaban á vontade do outro grupo ou a única forma de impedilo era o uso inmediato da propia forza. Que a Garda Civil optase por non impor a saída do grupo pese a, segundo consta na sentenza, requirirlla e ser desatendidos, non altera a realidade do feito.

3. Cualificación xurídica.

No referido á cualificación xurídica discute en primeiro lugar que, partindo xa dos feitos probados, esteamos ante un delito menos grave de coaccións e pretende que sexa considerado como delito leve. Non cabe aceptar esa pretensión. Tratouse dunha acción planificada por un grupo de persoas e lonxe dunha reacción ante un conflito puntual. Actuouse en grupo, referindo a propia sentenza ata cinco persoas máis acompañando ás tres finalmente condenadas. Tratábase de obrigar a abandonar a vivenda que nese momento era empregada como tal aínda que para unha tempada curta de vacacións. E actuouse incluso contra os requirimentos da Garda Civil. Todos eses elementos xustifican considerar grave a coacción.

En segundo lugar, defende que non procede a aplicación da previsión do último inciso do artigo 172.1 do Código penal, que prevé a imposición da pena na súa metade superior: ... cuando la coacción ejercida tuviera por objeto impedir el legítimo disfrute de la vivienda.

En contra desa aplicación alega que non estaríamos ante unha vivenda no sentido indicado no precepto en canto se trata dun uso vacacional temporal da casa. Por outro lado, aínda alegado en segundo lugar de necesaria resolución previa, entende que se vulnera o principio acusatorio ao apreciar ese suposto. Destaca que nos escritos de acusación non se especificou máis que unha referencia ao artigo 171 do Código penal e que non foi ata a emisión de informa definitivo que se instou a aplicación desa previsión. Isto último considera que lle xerou indefensión pois non puido propor a práctica de proba sobre ese extremo. Por último, na orde en que se alegou, entende que non hai proba de que o conflito fose polo abandono da vivenda pois, defende, a familia do denunciante xa ía deixala e só discutía un pago.

Debemos comezar co óbice procesual denunciado que pretende a vulneración do principio acusatorio como xeradora de indefensión. Non cabe acoller tal motivo. Debemos lembrar a xurisprudencia do Tribunal Supremo mencionando a sentenza de 9 de febreiro de 2023 ( ROJ STS 391/2023):

Ciertamente la jurisprudencia citada en el recurso, SSTS 651/2009, de 9-6 ; 777/2009, de 21-6 ; 1143/2011, de 28-10 ; 448/2012, de 30-5 ; 214/2018, de 8-5 ; 704/2018, de 15-1-2019 ; 192/2020, de 20-2 , recuerda que lo que determina los márgenes de la controversia son las conclusiones definitivas. El proceso es de cristalización progresiva. Las conclusiones provisionales ( art. 850 LECrim ) permiten definir los términos de los debates del juicio oral. Pero son las conclusiones definitivas las que delimitan el objeto del proceso, tanto en su dimensión objetiva como subjetiva. Y son precisamente tales conclusiones definitivas formuladas una vez practicadas las pruebas en el juicio oral, las que han de ser tomadas como referencia para determinar la ineludible correlación entre acusación y el fallo, presupuesto inderogable del principio acusatorio.

En efecto, la STS 1185/2004, de 22-10 , ya perfiló con carácter general las relaciones entre el derecho de defensa y el principio acusatorio en relación con el trámite procesal de la modificación de conclusiones, delimitando los recursos de la defensa ante una posible modificación de conclusiones: suspensión del juicio oral por la vía del art. 733 ó 746. Y en la STS. 5.12.2005 puede leerse: "... carece de todo fundamento legal y doctrinal la alegación de que la modificación de las conclusiones acusatorias efectuadas en el acto del Juicio Oral, signifique una reducción de los derechos de defensa del acusado. Dicho trámite, como es notorio, está previsto tanto en el art. 732 como en el 793.6 L.E.Crim . -actual 788.4-, y, en términos generales, su inexistencia convertiría poco menos que en inútil toda la actividad procesal que se desarrolla en el acto trascendental del Juicio Oral y que constituye la fase esencial de todo el proceso (véanse, por ejemplo, SS.T.S. de 28 de octubre de 1.997 , 12 de enero , 20 de julio , 7 de octubre y 18 de noviembre de 1.998 y, 28 de febrero de 2.001 ). De ahí que en dichas resoluciones se haya mantenido que el verdadero instrumento procesal de la acusación es el escrito de conclusiones definitivas, por lo que la sentencia debe resolver sobre ellas y no sobre las provisionales. El derecho a ser informado de la acusación, junto con la interdicción de la indefensión suponen, de un lado, que el acusado ha de tener pleno conocimiento de la acusación contra él formulada, tanto en su contenido fáctico como jurídico, debiendo tener la oportunidad y los medios para defenderse contra ella, y de otro, que el pronunciamiento del Tribunal ha de efectuarse precisamente sobre los términos del debate, tal y como han sido formulados por la acusación y la defensa. El conocimiento de la acusación se garantiza inicialmente mediante las conclusiones provisionales y, una vez finalizada la actividad probatoria en el acto del juicio oral, mediante las definitivas en las que, naturalmente, se pueden introducir las modificaciones fácticas y jurídicas demandadas por aquella actividad, siempre que se respete la identidad esencial de los hechos que han constituido el objeto del proceso. La posibilidad de que en las conclusiones definitivas de la acusación se operen cambios, incluso relevantes, se deduce con toda claridad del art. 788.4 L.E.Crim ., "cuando en sus conclusiones definitivas, la acusación cambie la tipificación penal de los hechos... el Juez o Tribunal podrá considerar un aplazamiento de la sesión hasta el límite de diez días, a petición de la defensa, a fin de que ésta pueda preparar adecuadamente sus alegaciones, y, en su caso, aportar los elementos probatorios y de descargo que estime convenientes..."..

No presente caso, non só estaría a sentenza atendendo ao contido das conclusións definitivas senón que a propia parte recoñece que en todo momento, xa nos escritos iniciais, a cualificación apelaba ao mesmo artigo 171 aplicado. Pero, é máis, os dous escritos pedían penas que se situaban, precisamente nese marco que contempla o último inciso do precepto, e, por último, describían os elementos fácticos que defenden xustifican a súa aplicación.

Inmediatamente, debemos cuestionarnos se os feitos probados permiten a aplicación da previsión do inciso terceiro do artigo 172.1 do Código penal. O recurso alega que tal previsión non pode referirse a supostos dunha residencia alugada temporalmente en período vacacional.

A previsión estudada foi introducida na reforma operada pola Ley Orgánica 5/2010, de 22 de xuño. Na súa Exposición de motivos explicaba que Igualmente, al hilo de la proliferación, durante la última década, de conductas acosadoras en la esfera de la vivienda, se sanciona también el acoso inmobiliario. Con ello se pretende tutelar el derecho al disfrute de la vivienda por parte de propietarios o inquilinos frente a los ataques dirigidos a obligar a unos o a otros a abandonarla para así alcanzar, en la mayoría de los casos, objetivos especuladores. Distintos pronunciamientos judiciales habían venido poniendo de manifiesto las dificultades que para la represión de estas conductas se derivaba de la ausencia hasta el momento de una específica regulación penal de este fenómeno. A mesma Lei reformou o artigo 173 para quen de forma reiterada lleve a cabo actos hostiles o humillantes que, sin llegar a constituir trato degradante, tengan por objeto impedir el legítimo disfrute de la vivienda.

Na interpretación do alcance do precepto é relevante indicar que a previsión lexislativa equipara en consecuencia penal esa conduta á que contempla no segundo inciso cando a coacción teña por obxecto impedir el ejercicio de un derecho fundamental. O obxecto de protección na previsión referida á vivenda é o dereito contemplado no artigo 47 da Constitución, que non sería dereito fundamental, é que preceptúa: Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada.

En canto ao texto lexislativo, refire a agravación cando o afectado sexa la vivienda, e non una vivienda. Esa diferenza pode ser relevante pois aparece como evidente que os bens afectados en caso de afectar á que sexa vivenda habitual dunha persoa ou familia non son iguais no caso de vivendas empregadas temporalmente. Nin a relevancia do uso na vida da persoa, nin o valor patrimonial do uso, nin o grao de intimidade afectados son equiparábeis.

A previsión da imposición da pena na metade superior obriga a xustificar que o sentido do texto legal é necesariamente ese, e, polo que acabamos de ver, entendemos que non é así e que cabe apreciar unha diferencia entre as coaccións referidas ao uso da primeira residencia e as que afecten a outras residencias de uso temporal.

A sentenza impugnada considera suficiente que a vivenda afectada fose a usada no momento dos feitos, pero non analiza esa diferente natureza da vivenda usada como residencia habitual, que outros usos temporais de vivendas. Por iso, neste punto, debemos dar razón ao recurso e acoller a súa pretensión coas consecuencias que logo se verán.

4. Dilacións indebidas.

O recurso pretende que procedía a apreciación dunha atenuante de dilacións indebidas. Non indica o recurso período ningún de paralización e limítase a indicar a data de denuncia, a de incoación e a de ditado de sentenza. Xa na sentenza advertíase da improcedencia de tal forma de alegar e, pese a iso, indicaba que se procurara examinar se existía algún período sen localizalo. Agora no momento de interposición do recurso, insiste a parte en obviar indicar a que período se refire. A resposta non pode ser outra que a de rexeitar tal pretensión.

Segundo.- Recurso en nome de Virgilio e Romulo.

1. Alegacións de nulidade.

Ao igual que no recurso anteriormente analizado, comeza este indicando diversas irregularidades que considera cometidas no procedemento.

A primeira mención, máis que impugnar a resolución, o que fai é reclamar a unión de diversos documentos á causa co que non son motivo de acollemento ou non do recurso.

Acto seguido, de novo, manifesta tamén que a parte impugnou a autenticidade dos documentos que consisten en facturas de gastos e os unidos aos folios 195 e 196 (VID). De novo, confúndese a impugnación dun documento coa imposibilidade do seu uso na valoración. Será no momento de analizar a valoración probatoria cando proceda analizar se eses documentos tiveron ou non algunha relevancia na resolución.

Discute a forma de toma de declaración da testemuña en termos semellantes ao outro recurso, polo que nos remitimos ao xa afirmado para rexeitar esa pretensión.

Finalmente, neste apartado, considera que vulnera o principio acusatorio a apreciación da agravación contemplada no inciso terceiro do artigo 172.1 do Código penal. Remitímonos ao explicado ante a mesma alegación no recurso da outra condenada, sendo que esta alegación perdeu obxecto dende que asumimos que os feitos non permiten a aplicación da previsión dese inciso aínda cando non afecte ao principio acusatorio nos termos pretendidos polas defensas. Queda aquí respondida tamén a quinta alegación do recurso, así como no inicio da sétima en canto á suposta levedade da coacción, pois xa na resposta ao recurso da outra acusada desbotamos tal pretensión.

2. Análise de actuacións previas.

O segundo punto do recurso discute a gravidade dos feitos pero non dos declarados probados, senón dos que di descritos en actos anteriores. Neste punto nin sequera se discute a declaración como probados dos feitos que describimos en contraste coa proba practicada. O que se analiza é o contido das denuncias e do atestado. Ningunha transcendencia pode ter. O único debate admisíbel é o de se os feitos declarados probados resultan así do xuízo, e se os feitos declarados probados merecen a cualificación xurídica que se lles deu. De feito, o uso da expresión denuncia reitora evidencia unha certa confusión coa xurisdición civil. Neste última, a demanda define a pretensión da parte e limita o obxecto do proceso. En ningún sentido a denuncia ten consecuencias semellantes no proceso penal.

3. Sobre a participación dos recorrentes.

Se ben continuando na mestura de análises da instrución cos da proba practicada, o caso é que neste punto defende que respecto destes dous acusados non hai proba máis que do feito de que un deles era o titular do vehículo e outro foi acusado dunha agresión da que resultou absolto. Engade que: Non existe conduta ningunha das descritas no relatorio dos feitos probados da sentenza que lles atribúa a un e outro máis conduta ca de achegarse á propiedade de Patricia con ela e outras cinco persoas ás 15.30 do 05.08.2018 e facer unha barbacoa, sen que conste quen insultou, quen bloqueou entradas ou quen pechou a verxa con chave . Engade que eles non tiñan coñecemento das relacións contractuais da familia que estaba na casa coa outra acusada. Volve reiterar algunhas críticas que tamén realiza o outro recurso ás declaracións do denunciante como apoio da condena (onde localizou á Garda Civil, que o seu fillo non lembrase que saltase un valo para deixar a vivenda, que non se acreditase a agresión e que tivesen todo preparado en 10 minutos como mostra de que, en realidade, xa tiñan intención de marchar).

Debemos remitirnos de novo ao explicado anteriormente. A propia sentenza explica como inicio da súa valoración probatoria o que estes dous acusados declararon. E coincidimos coa sentenza en valorar que, primeiro, da relación que tiñan coa propietaria cabe inferir como máis probábel que soubesen que normalmente alugaba a vivenda. Pero sobre todo, en segundo lugar, que o evidente ao chegar é que unha familia estaba dentro da causa e usaba dela. A partir de aí resulta indiferente os termos exactos da relación contractual, quen opta pola violencia para variar unha situación de feito comete delito. E de aí tamén deriva que son eles tamén quen primeiro recoñecen a súa participación nesa actuación grupal, ata o punto de ter un papel destacado no uso do vehículo, fose cal fose o exacto uso que se lle deu, e ser identificados polo denunciante. Certamente, quizais debeuse identificar a todos os partícipes, pero que outros non fosen identificados non nega a responsabilidade penal dos que si o foron. Por outro lado, as críticas ás supostas eivas da declaración do denunciante non son suficientes para desvirtuar o razoamento probatorio da instancia que se apoia nas del xunto ás dos propios acusados e os axentes da Garda Civil. Remitímonos, pois, ao xa afirmado antes para rexeitar este motivo de recurso.

4. Dilacións indebidas

Ao igual que fixo o recurso da outra acusada, apélase á aplicación da atenuante de dilacións indebidas apelando só ao tempo entre a denuncia e a sentenza, pero sen indicar que período de tempo estivo paralizada a causa. De novo debemos rexeitar esta alegación que non atendeu sequera á advertencia que se lle facía xa na sentenza impugnada.

Terceiro.- Individualización da pena.

A acollida dun dos motivos do recurso, como acabamos de explicar, supón entender aplicábel as previsión do primeiro parágrafo do artigo 172 do Código penal que estabelece:

El que, sin estar legítimamente autorizado, impidiere a otro con violencia hacer lo que la ley no prohíbe, o le compeliere a efectuar lo que no quiere, sea justo o injusto, será castigado con la pena de prisión de seis meses a tres años o con multa de 12 a 24 meses, según la gravedad de la coacción o de los medios empleados.

Compartimos coa sentenza de instancia que procede a imposición da pena de prisión, fronte á alternativa da multa atendendo á persistencia do comportamento, a desatención á presenza dunha muller embarazada e menores, e a negativa a atender, como mínimo, ás indicacións razoábeis da Garda Civil que tentaba mediar. Pero, como fixo a sentenza de instancia en relación ao parágrafo que aplicaba, mantémonos no límite inferior ante a ausencia de xustificacións para superalo unha vez entendido que non se trataba dun dos supostos especialmente protexidos no parágrafo terceiro do mesmo precepto. Por iso impoñerase a cada un dos acusados a pena de seis meses de prisión coa inhabilitación consecuente por ese período.

Cuarto.- Responsabilidade civil.

O escrito de acusación do Ministerio Fiscal instaba o importe da indemnización situándoo en 4.100 euros, pero sen referir o concepto no que o instaba. O da acusación particular solicitaba a condena a pagar 4.100€., así como los gastos derivados de tener que abandonar la vivienda alquilada de manera precipitada, que se fijan en principio en la cantidad de 1676,65 euros.

A sentenza decidiu o referido á responsabilidade civil co seguinte argumento:

En materia de responsabilidad civil, los acusados deberán indemnizar los perjuicios causados. Está claro que estos perjuicios no se limitan a la devolución del alquiler que no pudieron disfrutar. Se trata de una familia numerosa que expulsada de su vivienda debe localizar otro refugio en el que pernoctar. Por ello a los 4.100 euros debe añadirse las facturas de las habitaciones aportadas, que son totalmente moderadas y que ascienden a 1.676 euros. Y desde luego que se consideran moderados puesto que la acusación podía muy bien reclamar también los daños morales.

De aí pasa no Decido ao seguinte pronunciamento:

En materia de responsabilidad civil, los ahora penados, conjunta y solidariamente indemnizarán a Alejo en la cuantía de 5.776 euros por los perjuicios causados, más los intereses legales de dicha cantidad .

A única referencia directa que atopamos no relato de feitos probados é a seguinte:

percibiendo en tal concepto por adelantado cuatro mil cien euros (4.100

euros), ...

O recurso presentado en nome de Inocencia defende diversas impugnacións. En primeiro lugar, considera que non procede a devolución de todo o importe da reserva, pois entende que tal decisión deriva de declarar resolto o contrato por un incumprimento que non foi o obxecto deste xuízo. En todo caso, subsidiariamente, considera que só procedería a devolución reducindo os cinco días de efectiva ocupación que calcula, segundo o documento de 1 de agosto, a razón de 275 euros por día, sendo o resultado 2.725 euros. Considera que non hai proba doutros gastos por ter impugnado as facturas achegadas, pero, de aceptar esa proba, só procedería indemnizar o pago pola primeira noite e non polo resto.

O recurso presentado polos outros dous condenados alega tamén que eles non foron parte no contrato de alugueiro e nada sabían del. Apela tamén á imposibilidade de valorar como proba os documentos referidos aos gastos en hoteis por ter sido impugnados, e, en todo caso, á improcedencia do concepto a indemnizar que, subsidiariamente, entende que debería ir referido só á primeira noite.

A acusación particular sobre este extremo defendeu que si cabía valorar as facturas afirmando ya habían sido aportadas en la Guardia Civil por el denunciante, y posteriormente durante la tramitación del procedimiento, y que dichos documentos no hacen más que justificar los daños y perjuicios derivados de la conducta de los denunciados.

Comezamos a análise pola condena ao pago das cantidades que se din consecuencia de deixar a vivenda. En primeiro lugar, non asiste razón ás defensas cando pretenden que pola súa impugnación, non podía o tribunal valorar os documentos achegados pola acusación. Pola contra, o artigo 326.2 LAC, pois ao pronunciamento civil referíase a documentación, advirte que, producida esa impugnación, en caso de non ser proposta proba sobre autenticidade el tribunal lo valorará conforme a las reglas de la sana crítica. Agora ben, é certo que, como acabamos de ver, o relato de feitos probados non inclúe referencia ningunha a este feito que é fundamento dunha condena dineraria. Tampouco valora propiamente a proba, pois directamente da por certo o feito dos pagos desas contías e as valora, as contías, como moderadas atendendo a que a acusación podía muy bien reclamar también los daños morales. Pero o problema é que non consta que reclamase nada por eses danos morais, co que, dado o principio dispositivo, nada se podía dar por ese concepto. E non se aclara cal é o concepto indemnizado por esta cantidade que se refire ao aloxamento en varios días, sendo, como resulta da proba, que algún tipo de pacto para deixar a vivenda antes do inicialmente pactado si existía por moito que non se acreditase cal era concretamente ese pacto. E isto lévanos ao último motivo polo que acolleremos a impugnación desta contía. No relato de feitos probados non se sustenta facticamente esta decisión pois ningunha referencia hai nel aos gastos posteriores a ese día. Desa forma, non se xustifica na sentenza a decisión tomada e procede acoller o recurso nesa contía.

Máis dúbidas provoca o referido á contía de catro mil cen euros. Parece que tal decisión obedece a entender resolto o contrato de arrendamento. Sobre o sucedido antes do día cinco en relación con ese contrato, os feitos probados afirman:

Inicialmente, al llegar a la propiedad, el 1 de agosto de 2018, Alejo había mostrado un desacuerdo con las condiciones de la vivienda y los términos de lo contratado, intentando alcanzar una solución con la propietaria para resolver el contrato sin conseguirlo... .

Posteriormente, nos razoamentos da sentenza, sobre extremo manifesta:

Inocencia. Pese a tener la misma defensa jurídica su línea exculpatoria es distinta. Había surgido una discusión con el inquilino y el contrato de arrendamiento debía considerarse extinto. Se aporta como prueba de que el contrato debía considerarse extinto un papel firmado entre las partes, (folio 49 de los autos) que claramente indica lo contrario. Se acuerda simplemente una rebaja de precio. ..... Así pues, todo indica que Inocencia reconoció que la vivienda no reunía las condiciones anunciadas, acordó una rebaja del precio y el contrato continuó en vigor.

Certamente non se aclara con precisión na sentenza cal é o fundamento da contía fixada e se atende á reparación do dano, ou a unha resolución contractual. O recurso alega, por iso mesmo, que non procede neste proceso penal resolver o contrato, que o feito de que a familia do denunciante deixase a vivenda era consecuencia do acordado previamente e non dos feitos determinantes da condena, e, en todo caso, discuten o alcance económico. Pese a todo iso, o certo é que consta acreditado que se ingresaron catro mil cen euros por arrendar unha vivenda, que o primeiro día producíronse desavinzas suficientes para negociar unha saída e documentala, aínda que dunha forma moi deficiente. Tamén consta que o quinto día, dos quince totais, produciuse o feito determinante da condena. Tal conduta supón, sen dúbida, un incumprimento das obrigas básicas de toda arrendadora. Iso xa obrigaría a devolver, cando menos a contía restante aos días nos que se tivo a vivenda. Pero a entidade do incumprimento é tal que entendemos que a restitución debe ser íntegra, sendo que, ademais, parece evidente que a alteración da posesión pacífica xa dende o primeiro día supuxo que non se poida afirmar que se gozou desa posesión pacífica nin os días intermedios entre o un e o cinco. Todas esas circunstancias aconsellan, para evitar incluso novos procedementos civís de resultado, neste punto, coincidentes coa solución dada, manter a condena ao pago dos catro mil cen euros indicados na sentenza.

Agora ben, o anterior liga directamente o motivo do pago ás vicisitudes do contrato pois estamos, aínda que a sentenza de instancia non o mencione, ante a consecuencia dunha resolución contractual. E tal decisión só pode afectar a quen é parte na relación contractual e, por iso, por este motivo non cabe condenar aos outros dous acusados que ningunha relación contractual mantiñan. Cabería telos condenados por outros motivos, pero eses outros motivos nin foron explicados, nin xustificados, nin trasladados á argumentación da sentenza.

Tras seren vistos os artigos de xeral e pertinente aplicación,

Fallo

Que debemos acoller parcialmente os recursos de apelación interposto pola procuradora María del Carmen Camba Méndez en nome e representación de Inocencia, asistida pola letrada M.ª Dolores Lista Iglesias, e o recurso de apelación da mesma procuradora en nome e representación de Virgilio e Romulo, asistida polo letrado Xoan Antón Pérez-Lema López, contra a sentenza ditada o 15 de novembro de 2022 no Procedemento Abreviado 189/2022 do Xulgado do Penal nº 2 da Coruña, e, por iso, substituír o seu decido polo seguinte:

Condenar a Inocencia, Virgilio e Romulo, como autores responsábeis dun delito de coaccións do art. 172.1, primeiro parágrafo, do Código penal á pena, a cada un deles, de seis meses de prisión, con pena accesoria de inhabilitación para o dereito de sufraxio pasivo polo tempo de condena.

Condenar a Inocencia, en concepto de responsabilidade civil, a abonar a Alejo a contía de catro mil cen euros máis os xuros legais desa contía.

Rexeitar as outras peticións referidas á responsabilidade civil.

Todo o anterior con declaración de oficio das custas desta segunda instancia.

Ao notificar esta sentenza, déaselle cumprimento ao previsto no artigo 248.4º da Lei orgánica do poder xudicial.

Notifíqueselles a presente sentenza ás partes facéndolles saber que esta resolución non é firme e que contra ela, de conformidade co art. 851.1 da Lei de axuizamento criminal, cabe interpor un recurso de casación, que debe prepararse mediante un escrito autorizado por avogado/a e procurador/a, presentado ante este Tribunal dentro dos dez días seguintes á última notificación, e que deberá conter os requisitos esixidos no art. 856 da Lei de axuizamento criminal.

Así o pronunciamos e mandamos mediante esta sentenza, que asinamos, da cal se levará certificación ao rolo de Sala e que se anotará nos rexistros correspondentes.

Fórmate con Colex en esta materia. Ver libros relacionados.