Última revisión
17/09/2017
Sentencia Penal Nº 105/2019, Audiencia Provincial de Badajoz, Sección 1, Rec 147/2019 de 18 de Noviembre de 2019
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Orden: Penal
Fecha: 18 de Noviembre de 2019
Tribunal: AP - Badajoz
Ponente: PATROCINIO POLO, JOSE ANTONIO
Nº de sentencia: 105/2019
Núm. Cendoj: 06015370012019100229
Núm. Ecli: ES:APBA:2019:1540
Núm. Roj: SAP BA 1540:2019
Encabezamiento
AUD.PROVINCIAL SECCION N. 1
BADAJOZ
SENTENCIA: 00105/2019
-
AVENIDA DE COLON, 8, PRIMERA PLANTA
Teléfono: 924284203-924284209
Correo electrónico: audiencia.s1.badajoz@justicia.es
Equipo/usuario: 5
Modelo: N45650
N.I.G.: 06070 41 2 2018 0100077
RT APELACION AUTOS 0000147 /2019
Juzgado procedencia: JDO. DE LO PENAL N. 1 de BADAJOZ
Procedimiento de origen: PROCEDIMIENTO ABREVIADO 0000312 /2018
Delito: LESIONES
Recurrente: Gervasio
Procurador/a: D/Dª MANUEL PEREZ GUERRERO
Abogado/a: D/Dª FERNANDO CUMBRES ALVAREZ
Recurrido: MINISTERIO FISCAL, Serafina
Procurador/a: D/Dª , ANDRES ANTONIO CARRASCO BARROSO
Abogado/a: D/Dª , JOSE LUIS DIAZ SANCHEZ
S E N T E N C I A núm. 105/2019
Iltmos. Sres. Magistrados
Presidente
D. José Antonio Patrocinio Polo
(Ponente)
Magistrados
D. Matías Rafael Madrigal Martínez Pereda
D. Emilio Francisco Serrano Molera
En la población de BADAJOZ, a Dieciocho de Noviembre de dos mil diecinueve.
La Sección Primera de esta Audiencia Provincial, formada por los Iltmos. Sres. Magistrados, al margen reseñados, ha visto, en grado de apelación, la precedente causa, [«*Procedimiento Abreviado núm. 312/2018; Recurso Penal núm. 147/2019; Juzgado de lo Penal-1 de Badajoz*»], seguida contra el inculpado Gervasio; representado por el Procurador de los Tribunales D. MANUEL PÉREZ GUERRERO; y defendido por el letrado D. FERNANDO CUMBRES ÁLVAREZ; por un presunto delito de «LESIONES EN EL ÁMBITO DE LA VIOLENCIA DE GÉNERO».
Antecedentes
PRIMERO.-En mencionados autos por la Ilma. Sra. Magistrada Juez de lo Penal-1 de BADAJOZ, se dicta sentencia de fecha 04/03/2019 la que, en lo que aquí interesa, contiene el siguiente:
«FALLO: Que debo CONDENAR Y CONDENO A Gervasio, como autor de un delito de lesiones en el ámbito de la violencia de género,..., y las costas procesales causadas. »
SEGUNDO.- Contra la anterior sentencia, en tiempo y forma, se interpuso, para ante esta Audiencia Provincial, RECURSO DE APELACIÓN por la representación procesal del acusado; dándose traslado del recurso interpuesto a las demás partes por un plazo de diez días; para que pudiesen presentar a su vez recurso impugnando los contrarios o adherirse a los mismos; compareciendo en la alzada a efectos de impugnación el apelado, el MINISTERIO FISCAL, así como Serafina, representada por el Procurador D. ANDRÉS ANTONIO CARRASCO BARROSO y defendida por el letrado D. JOSÉ LUIS DÍAZ SÁNCHEZ; todo lo que fue verificado y, llegados los autos al expresado Tribunal, se forma el rollo de Sala, al que le ha sido asignado el núm. 147/2019 de Registro, dándole a la apelación el trámite oportuno; no habiéndose celebrado vista pública; y conforme al Art. 792 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal se pasaron los autos al Ilmo. Sr. Magistrado Ponente para su resolución.
VISTOS, siendo ponente el Magistrado Ilmo. Sr. D. JOSÉ ANTONIO PATROCINIO POLO;que expresa el parecer unánime de la Sala.
Observadas las prescripciones legales de trámite.
ÚNICO.-Se acepta la relación de hechos probados de la sentencia instancia.
Fundamentos
PRIMERO.- Habiéndose dictado sentencia de condena contra el acusado como autor de un delito de lesiones en el ámbito de la violencia de género, se alega como motivos del recurso por parte de aquél la infracción del artículo 24 CE, el derecho a la presunción de inocencia y el error en la valoración de la prueba, solicitándose por el recurrente la revocación de la sentencia de instancia y la absolución del acusado del delito de lesiones de violencia de género.
El MF y la defensa de la víctima, constituida en acusación particular, interesaron la confirmación de la sentencia por sus propios y acertados fundamentos.
SEGUNDO.- La presunción de inocencia, además de constituir un principio o criterio informador del ordenamiento procesal penal, es ante todo un derecho fundamental en cuya virtud una persona acusada de una infracción no puede ser considerada culpable hasta que así se declare en sentencia condenatoria, siendo sólo admisible y lícita esta condena cuando haya mediado una actividad probatoria que, practicada con la observancia de las garantías procesales y libremente valorada por los tribunales penales, pueda entenderse de cargo ( STC 51/1995, de 23 de febrero ( RTC 19951)'.
Es evidente que en el caso de autos, la condena de Gervasio se realizó después de practicarse en el acto del juicio y con la contradicción de las partes, prueba válida, de signo incriminatorio, motivada y suficiente para enervar el derecho a la presunción de inocencia: la declaración de la víctima y el informe médico emitido con posterioridad a producirse los hechos, que acredita la existencia de contusión en la mano y leve erosión en la región mamaria izquierda, a consecuencia de la discusión y del posterior zarandeo de que fue objeto por su expareja, pruebas directas de carácter personal que han sido valoradas y apreciadas correctamente por la inmediación del tribunal, de la que carece esta Sala. Dicha valoración objetiva, neutral y razonada no puede ser sustituida por la legítima, pero parcial y acomodada a sus intereses sustantivos y procesales del recurrente.
La declaración del acusado y la declaración de la víctima han sido apreciadas, contrastadas y analizadas por el tribunal de instancia. El tribunal, en fin, lleva a cabo una valoración global de todo el acerbo probatorio practicado en el plenario, prueba de cargo y de descargo y llega a una conclusión condenatoria tras una motivación suficiente y sobre la base de prueba directa de carácter personal, fundamentalmente.ç
TERCERO.-Efe ctivamente, en el caso presente el juez efectúa una valoración conjunta de la prueba, en uso de la facultad que el confiere el artículo 741 de la L. E. Criminal y sobre la base de la actividad probatoria desarrollada en el juicio, bajo el imperio de los principios de oralidad, inmediación y contradicción. Principio de inmediación que, en casos como el que nos ocupa, cobra especial relevancia, al poder observar directamente las exposiciones y reacciones de las partes y testigos. Ventajas de las que carece el órgano de apelación, lo que justifica que debe respetarse, en principio, el uso que haya hecho el juez de su facultad de apreciar en conciencia las pruebas practicadas, siempre que el proceso valorativo se motive o razone adecuadamente. La apreciación transfiere al Tribunal de segunda instancia el conocimiento pleno de la cuestión, pero quedando reducida la alzada a verificar si en la valoración conjunta de la prueba ha actuado el juzgador de forma ilógica, arbitraria, contraria a las máximas de experiencia o a las normas de la sana crítica, o si, por el contrario, la apreciación conjunta de la prueba es la procedente por su adecuación a los resultados obtenidos en el proceso ( STS de 26-1-1998 y 15-2-1999).
En resumen, la segunda instancia, cuando se trata de revisar la valoración probatoria realizada por el juzgador de primer grado, se limita a constatar que está suficientemente motivada, como sucede en el caso que nos ocupa, y que la misma no resulta arbitraria, injustificada o injustificable, lo que tampoco ocurre en este supuesto, en el que el juzgador razona pormenorizadamente sobre el resultado de las pruebas realizadas en la vista y que ha tenido en consideración para alcanzar sus conclusiones.
En este sentido, es al Juzgado a quo al que corresponde apreciar las pruebas y, previa la motivación correspondiente, decidir, ya que dar más credibilidad a un testigo frente a otro o decidir, como es el caso, entre la radical oposición entre las manifestaciones de uno u otra es tarea del juzgador 'a quo' que puede ver y oír a los que ante él declaran por el privilegio de la inmediación.
La cuestión de la credibilidad de una u otra versión es un tema sometido al principio de inmediación, principio que aunque no garantice el acierto, permite al juzgador acceder a algunos aspectos de las pruebas personales que resultan irrepetibles, y que pueden influir en la valoración, por ello la decisión del Juzgado, en torno a la credibilidad de quien declara ante él, no puede ser sustituida por otro tribunal que no ha presenciado dicha prueba, salvo supuestos excepcionales en los que se aportan datos o elementos de hecho que, al margen de subjetivas interpretaciones, evidencien de una manera manifiesta una valoración errónea que debe ser corregida, lo que no es del caso.
Todo acusado parte del derecho a la presunción de inocencia y entre las principales garantías que le asisten se encuentra el derecho o menor posibilidad de no decir la verdad o de no declarar sino lo desea, mientras que el testigo, aunque sea denunciante o perjudicado, es siempre testigo en plenitud y con todas las consecuencias y salvo que se acrediten, a juicio del juzgador que preside la prueba, hechos o circunstancias contradictorias que implique una falta de sinceridad o de veracidad de su testimonio, lo que aquí, salvo subjetivas interpretaciones, no acontece, su declaración incriminatoria para el acusado es prueba de cargo legítima que enerva su derecho a la presunción de inocencia.
CUARTO.- La sentencia, que es un paradigma de motivación, explica las bases en que se asienta la sentencia de condena, prueba plural, válida, motivada, suficiente y de signo incriminatorio:
1.- La declaración de la víctima creíble y coherente, corroborada por elementos periféricos, prueba documental médica y forense. A pesar de lo que se afirma en el recurso, no se aprecian contradicciones relevantes en sus declaraciones.
2.- El informe médico del facultativo que atendió a la víctima después de acaecer los hechos, y que acredita la situación de desasosiego a consecuencia del zarandeo y el contacto físico que existió, situación compatible con la existencia de violencia de género, así como las lesiones existentes, corroboradas después por el informe forense.
Todo ello conforma un cuadro probatorio, adecuadamente valorado, en una estructura lógica del razonamiento intelectual apto para enervar el derecho a la presunción de inocencia.
QUINTO.- No existe, por otro lado, infracción de lo establecido en el artículo 153.1 CP, pues existió y así se considera probado, zarandeo y contacto físico en el curso de la discusión que ambos mantuvieron, sin que, tras la reciente jurisprudencia del TS, STS 20 de diciembre de 2018 , se exija que se pruebe una determinada intención machista en la acción, o un ánimo de dominación.
La forma de resolver los problemas entre una pareja o expareja no es el zarandeo o el maltrato, por leve que sea. Las acciones descritas sí revelan el machismo. No se trata, según se afirma en el recurso, de que la sentencia tenga un sesgo de género, 'un indudable sesgo feminista', como se dice literalmente con más celo y rigor que acierto, sino de constatar un hecho objetivo, el zarandeo y la agresión física que ha existido, y esto es indudable, lo que revela por parte del hombre una situación de dominación, al menos en este caso concreto, en este incidente determinado que es el que se está juzgando. Por otro lado, no es necesario que se acredite una concreta 'intención de lesionar', pues desde el momento en que se produce el incidente, el contacto físico, el sujeto activo acepta, al menos a título de dolo eventual, la posibilidad de que se produzca un menoscabo físico, como así ocurrió, por lo que el animus vulnerandi va ínsito en su propio conducta. Y siendo así, a efectos legales, es por completo indiferente que la motivación hubiera sido de querer ver al hijo o de otro tipo, cuando lo cierto es que el acusado hizo uso de la fuerza física para imponer una conducta contra su voluntad a la perjudicada, lo que el derecho penal no puede tolerar.
Por todo lo expuesto, el recurso debe ser desestimado.
SEXTO.- Se declaran de oficio las costas procesales causadas en la alzada.
Vistos los preceptos legales, los aducidos por las partes, y demás de general y pertinente aplicación.
Fallo
Que DESESTIMAMOSel recurso de Apelación formulado por la representación procesal de Gervasio; Procedimiento abreviado n. 312/18, Recurso Penal núm. 147/19; Juzgado de lo Penal n. 1 de Badajoz, contra la SENTENCIA recaída en dicha instancia, debemos CONFIRMARmentada resolución, con declaración de oficio de las costas procesales causadas en la alzada.
Contra la presente Sentencia cabe recurso de casación ante el TS en el plazo de cinco días.
Notifíquese la anterior Sentenciaa las partes personadas y con certificación literala expedir por el Sr. Letrado de la Administración de Justicia de esta Audiencia Provincialy del oportuno despacho,devuélvanse los autos originales al Juzgado de procedencia, para cumplimiento y ejecución de lo acordado. Archívese el original en el Libro-Registro de Sentenciasde esta Sección.
Así, por esta nuestra Sentencia, definitivamente juzgando en esta segunda instancia, lo acordamos, mandamos y firmamos los Iltmos. Sres. al margen relacionados. «* D. José Antonio Patrocinio Polo; D. Matías Rafael Madrigal Martínez Pereda; y D. Emilio Francisco Serrano Molera.Rubricados.*»
E/.
PUBLICACIÓN:Dada, leída y publicada fue la anterior Sentencia, en el día de la fecha, por el Ilmo. Sr. MagistradoD. JOSÉ ANTONIO PATROCINIO POLO, ponente en estos autos, celebrando audiencia pública la Sección Primera de esta Audiencia Provincial, ante mí que como Letrado de la Administración de Justicia, certifico. Badajoz, a de dos mil diecinueve.
