Última revisión
10/01/2013
Sentencia Penal Nº 114/2011, Audiencia Provincial de Girona, Sección 4, Rec 88/2011 de 17 de Febrero de 2011
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Orden: Penal
Fecha: 17 de Febrero de 2011
Tribunal: AP - Girona
Ponente: IGLESIAS CARRERA, MARIA TERESA
Nº de sentencia: 114/2011
Núm. Cendoj: 17079370042011100069
Encabezamiento
AUDIÈNCIA PROVINCIAL
SECCIÓ QUARTA (PENAL)
GIRONA
APEL·LACIÓ PENAL
ROTLLE NÚM. 88/11
JUDICI RÀPID NÚM. 1201/10
JUTJAT PENAL NÚM. 3 DE GIRONA.
SENTÈNCIA NÚM. 114/11
PRESIDENT:
Sr. ADOLFO GARCÍA MORALES.
MAGISTRATS:
Sr. FRANCISCO ORTI PONTE.
Sra. Mª TERESA IGLESIAS i CARRERA.
Girona, 17 de febrer de 2011.
HEM VIST aquest recurs d'apel·lació interposat contra la Sentència dictada en data 09-12-10 pel Jutge del Jutjat Penal núm. 3 de Girona, en el J.R núm. 1201/10 ,
seguida per tres faltes de lesions. Han estat parts recurrents el MINISTERI FISCAL i Teodora representada per la procuradora Sra. Vila
i assistida per la lletrada Sra. Isabel Tarinas Vall-llosera i com a part contra la qual es recorre el MINISTERI FISCAL i Inocencio , representat
per la procuradora Sra. Fernández i assistit pel lletrat Sra. Gerard Costal. Ha actuat com a ponent la Magistrada Mª TERESA IGLESIAS i CARRERA.
Antecedentes
PRIMER. En la sentencia apel·lada es va dictar la decisió que literalment diu:" Condeno al acusado, Inocencio , como autor penalmente responsable de dos faltas de lesiones, ya definidas, sin la concurrencia de circunstancias modificativas de la responsabilidad penal, a las penas de cuarenta y cinco días de multa con cuota diaria de seis euros, por cada una de las faltas, y responsabilidad personal subsidiaria de un día de privación de libertad por cada dos cuotas de multa no satisfechas, y prohibición de que se aproxime a Victoriano y Teodora , en cualquier lugar en que se encuentren, a menos de 50 metros y que comunique con ellas, por cualquier medio, por tiempo de tres meses. Condeno a la acusada Teodora como autora penalmente responsable de una falta de lesiones, ya definida, sin la concurrencia de circunstancias modificativas de la responsabilidad penal, a las penas de cuarenta y cinco días de multa con cuota diaria de seis euros y responsabilidad personal subsidiaria de un día de privación de libertad por cada dos cuotas de multa no satisfechas, y prohibición de que se aproxime a Inocencio , en cualquier lugar en que se encuentre, a menos de 50 metros y que comunique con él, por cualquier medio, por tiempo de tres meses. Les condeno al pago, por mitad, de dos terceras partes de las costas procesales devengadas.
Absuelvo a los acusados Inocencio y Teodora de los delitos de lesiones contra la mujer, lesiones en el ámbito familia y faltas de injurias, por los que venían siendo acusados. Absuelvo a libremente Victoriano de la falta de lesiones y de la falta de injuria por las que venía siendo acusada.
En concepto de responsabilidad civil el acusado Inocencio indemnizará a Teodora en la cantidad de 245 euros y a Victoriano en la cantidad e 140 euros, por las lesiones ocasionadas a ambas. Teodora indemnizará a Inocencio en la cantidad de 140 euros, por las lesiones Inflingidas. Cantidades que deberán incrementarse conforme al interés legal del dinero".
SEGON. El MINISTERI FISCAL i la representació processal de Teodora va interposar recurs contra la Sentència de data 09-12-10, amb el fonament que expressa en l'escrit de què dimana.
TERCER. S'han complert els tràmits establerts a l' article 790 de la Llei d'enjudiciament criminal .
QUART. S'accepta el factum de la Sentència contra la qual s'apel·la.
CINQUÈ. En la tramitació del present recurs s'han observat les prescripcions legals.
Fundamentos
PRIMER. Analitzarem per separat els dos recursos, començant per l'estudi del recurs interposat pel MINISTERI FISCAL.
El Ministeri Fiscal impugna la sentencia d'instància, al·legant infracció de precepte legal, concretament del art: 153 1 i 2 del CP , ja que s'ha condemnat per dues faltes quan en la redacció del Fets Provats es donen tots els elements del tipus de l' art: 153 1 i 2 del CP .
La via d'impugnació escollida exigeix, com antecedent, el respecte més escrupulós pels fets consignats en la sentencia. En efecte, el que s'impugna no es el procés valoratiu de la Jutjadora, es dir l'extracció a partir de la prova rendida en el plenari d'una determinada realitat, sinó la no subsumpció d'aquella realitat a un precepte penal en el que, a parer del recurrent no hi te cabuda.
Per tant la denuncia que es practica te un contingut eminentment tècnic ja que va dirigida exclusivament a comprovar si els fets provats, sense matisacions afegides, puntualitzacions, interpretacions o valoracions diferents al ja fets, resulten ser típics per colmar les exigències dels elements del delicte que es professa inaplicat.
Aquesta Secció Quarta de l'AP de Girona ha tractat en diverses ocasions aquest tema i de manera constant s'ha pronunciat al respecte en el sentit contingut en la St de 8 de març de 2010 que estableix:" Pese a que somos conscientes de que determinadas sentencias de Salas Penales de Audiencias Provinciales son del parecer de exigir que se demuestre la especial situación de superioridad machista o familiar en cuyo seno acaece la violencia, pues en caso contrario lo procedente a su juicio es la condena por una falta de lesiones, hemos venido manteniendo una posición general contraria sobre la base de los siguientes razonamientos: Primero, porque se olvida el que también existe otro tipo de violencia reprobable que es la que se manifiesta entre miembros de la familia diferentes a la relación propia del matrimonio o asimilada, sin que entre ellos medie necesariamente una relación de subordinación, violencia ésta que encuentra su mayor reproche en el atentado a la paz familiar y que merece mayor castigo que la de una simple falta entre otras dos personas sin mayores lazos de unión, tal y como previene el art. 153. 2 del Código Penal . Y, segundo, porque si bien es cierto que en la violencia habitual castigada en el art. 173. 2 de dicho texto, la situación de subordinación, de dominio y de sometimiento de la víctima, intolerables en todo caso, puede encontrar acomodo en la exigencia típica de la habitualidad, en el art. 153. 1 se castigan violencias determinadas y concretas, por lo que no forma parte del tipo en modo alguno el sometimiento de la víctima, que por su propia definición, no existe en las agresiones puntuales.
Sin embargo la problemática que se plantea en este caso es diferente en el fondo, aunque no lo sea en la forma, y no es otra que la de si los hechos deben calificarse también como delito de lesiones leves en el ámbito doméstico y no como simples faltas de lesiones cuando ambos miembros de la pareja se agreden mutuamente, sobre lo que ya nos hemos pronunciado favorablemente sobre la base de los siguientes argumentos.
Ciertamente el precepto no establece excepción alguna, elevando a delito lo que en términos generales culminaría una falta de lesiones o maltrato, en el supuesto de que entre agresor y víctima se de una de las relaciones de parentesco establecidas en el art. 173. 2 del Código Penal . No obstante, como se desprende de reiterada doctrina sentada por el Tribunal Constitucional, la interpretación de la norma penal desde la perspectiva constitucional no puede circunscribirse siempre al tenor literal de la misma, sino que sin desconocerlo y sin sobrepasarlo, debe efectuarse una interpretación basada en criterios científicos usados por la comunidad jurídica, entre los que se encuentra el teleológico, que consideramos el mas adecuado para interpretar los tipos de violencia doméstica al no poder dejar de tener en cuenta la finalidad última perseguida por el legislador sancionando mas severamente como delito conductas que en general serían constitutivas de falta.
Ya desde la LO 11/03 hasta la vigente LO 1/04, el legislador ha abordado esta gravísima problemática pluridisciplinar con medidas de diversa índole, y entre ellas las de carácter penal tratando que los nuevos tipos delictivos alcanzaran a todas las conductas que pudieran afectar al bien jurídico protegido. El art. 153 del Código Penal , a pesar de su ubicación sistemática dentro del Título III relativo a las lesiones, trasciende y se extiende más allá de la integridad personal, al atentar el maltrato familiar a valores constitucionales de primer orden, como el derecho a la dignidad de la persona y al libre desarrollo de su personalidad, art. 10 de la Constitución Española , que como dice nuestro Tribunal Supremo tiene su consecuencia lógica en el derecho no sólo a la vida, sino a la integridad física y moral con interdicción de los malos tratos inhumanos o degradantes y en el derecho a la seguridad, quedando también afectados los principios rectores de la política social y económica, como la protección de la familia y la infancia y la protección integral de los hijos.
En la propia Exposición de Motivos de la LO 1/04 de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, por la que se dio nueva redacción al susodicho art. 153 , se recoge que en la realidad española las agresiones sobre las mujeres tienen una especial incidencia y que los poderes públicos no pueden ser ajenos a la violencia de género, que constituye uno de los ataques mas flagrantes a los derechos fundamentales como la libertad, la igualdad, la vida, la seguridad y la no discriminación proclamados en nuestra Constitución, introduciéndose en el Título III normas de naturaleza penal, mediante las que se pretende incluir, dentro de los tipos agravados de lesiones, uno específico que incremente la sanción penal cuando la lesión se produzca contra quien sea o haya sido la esposa del autor, o mujer que esté o haya estado ligada a él por una análoga relación de afectividad. El art. 1. 1 de la referida Ley establece que la presente ley tiene por objeto actuar contra la violencia que, como manifestación de la discriminación, la situación de desigualdad y las relaciones de poder de los hombres sobre las mujeres, se ejerce sobre éstas por parte de quienes sean o hayan sido sus cónyuges o de quienes estén o hayan estado ligados a ellas por relaciones similares de afectividad, aún sin convivencia.
Es decir que lo que se protege con el tipo de violencia doméstica, entre otras cosas, es la preservación del ámbito familiar que ha de estar presidido por el respeto mutuo y la igualdad, o dicho con otras palabras, la paz familiar, debiendo sancionarse todos aquellos actos que exteriorizan una actitud tendente a convertir ese ámbito familiar en un ambiente regido por el miedo y la dominación, porque nada define mejor los malos tratos en el ámbito doméstico que la situación de dominio y de poder de una persona sobre otra de las referidas el art. 173. 2 del Código Penal .
Precisamente en situaciones habituales no viene a exigirse que esa especial situación de dominación sea demostrada, puesto que deviene necesariamente de la propia estructura de los hechos; sin embargo, en otras ocasiones, podrá evidenciarse sin mayor dificultad que los hechos, pese a producirse entre sujetos a los que la ley obliga con firmeza a mantener la paz familiar, entre otras razones por el respeto que el otro si profesa por ella, no responden a esa naturaleza, como ocurre en los supuestos en que la disputa en la que se produce la agresión acaece allende los límites de la relación persona, como por ejemplo en los supuestos en que los golpes se producen muchísimo tiempo después de que haya cesado la convivencia y por razones bien distintas a esta, o cuando ninguno de los dos sujetos respeta la paz que se ha obligado a mantener por el vínculo cierto o reciente, pues compensa el incumplimiento del uno con el del otro.
Esta última es la situación que ahora examinamos, puesto que se trata de una pelea entre los dos miembros de la pareja con agresiones mutuas, adoptando todos ellos un posicionamiento activo en la pelea, hechos pues que nada tienen que ver con actos realizados por uno sólo de los componentes de la pareja, del hombre sobre la mujer, en el marco de una situación de dominio discriminatoria para la mujer, por lo que castigar conductas como la declarada probada por la vía del art. 153. 1 y 2 del Código Penal , con la pluspunición que este precepto contiene, resultaría contrario a la voluntad del legislador, puesto que la referida conducta no lesionó el complejo de intereses que dicho artículo trata de proteger.
Es por todo ello por lo que entendemos que los hechos cometidos por los recurrentes no son constitutivos de un delito del art. 153. 1 y de otro del art. 153. 2 del Código Penal , aunque no dejan de ser típicos por el hecho de estar en presencia de una pelea mutua, sino que debemos acudir a la normativa general y considerarlos constitutivos de una falta de lesiones del art. 617. 1 de dicho texto punitivo. La pena aplicable será para ambos la de multa de un mes con una cuota diaria de 6 euros.
Para dar mayor seguridad jurídica a esta declaración, que entendemos supone un avance interpretativo de esta Sección en la aplicación del art. 153 del Código Penal en los casos en los que la agresión entre los miembros de la pareja haya sido mutua, excepcionando por ello de su aplicación literal un caso muy concreto, hemos de entender que la apreciación por la Sala de esta pelea mutua que exonera al varón de la responsabilidad del art. 153 del Código Penal se producirá no sólo cuando la acusación pública se dirija contra ambos contendientes, sino también, cuando en la sentencia, como consecuencia o no del ejercicio de otra acusación particular, se recoja la participación activa de la mujer en la pelea, siempre que esa participación no sea considerada como una excepcional legítima defensa, en cualquiera de sus grados. Y todo ello, con independencia de lo que "ab initio" pueda desprenderse del atestado policial o de las diferentes denuncias, que no nos vinculan de la forma y manera en que si que lo hacen las calificaciones de las partes o la narración fáctica de la sentencia de la instancia."
Aplicant el que s'acaba de dir al supòsit que ens ocupa i que s'emmarca perfectament amb el que allí s'ha exposat, en tractar-se d'un baralla mútua en la que s'han agredit tots dos i que han estat acusats tots dos de lesionar-se recíprocament, hem de concloure, com ho fa la Jutgessa d'instància, que ens trobem davant d'unes faltes i no d'un delicte de l' art. 153 del CP . El recurs no pot prosperar i cal confirmar la sentencia en aquest extrem.
SEGON.- . Pel que fa al recurs interpost per la representació processal de Teodora hem de dir que s'alça contra la sentència d'instància al·legant com a motiu que s'ha produït per part de la Jutge d'instància una errada en la valoració de la prova, però en el contingut del recurs no fa esment de on en concret ha errar la Jutgessa, es limita a exposar les dificultat que te per poder complir el regim de vistes que te assignat i acaba sol·licitant que suprimeixi de la Part Dispositiva de la sentència la prohibició d'apropament i de comunicació que la Jutgessa d'instància els hi ha imposat mútuament, i el motiu es que aquelles prohibicions dificultarien encara més l'exercici del règim de vistes que te assignat. Subsidiàriament sol·licita que es suprimeixi la prohibició de comunicació per a tots dos, també.
Te reiteradament declarat aquesta Sala que encara que el recurs d'apel·lació té un caràcter ordinari i es pot realitzar en ell una nova valoració de la prova practicada en primera instància, a conseqüència de la transcendental importància que en la ponderació de les proves personals té, tant la percepció directa pel Jutge de les diverses declaracions de les parts i dels testimonis, com la inexistència en el nostre dret Penal de proves taxades o de regles que determinin el valor cert que hagi de donar-se a cada prova, la revisió, tractant-se, precisament d'aquest tipus de proves, queda limitada a examinar, pel que fa al seu origen, la validesa i regularitat processal, i a verificar pel que fa la valoració, si les conclusions que el Jutge ha obtingut resulten congruents amb els resultats probatoris i s'ajusten als criteris generals de raonament lògic segons les regles de l'experiència comunament admeses; per tant, en aquesta instància sense haver presenciat personalment tal prova, només ens podrem apartar de la valoració efectuada pel Jutge que la va presenciar, si es declara provat alguna cosa diferent del que realment va dir el declarant i que no resulti provat per cap altre mitjà probatori, si la valoració de la declaració porta a un resulta il·lògic o absurd, i de manera excepcional, si concorren altres circumstancies de les que es desprengui de manera inequívoca la falsedat d'un testimoni acollit com cert o bé, la certesa d'un altre que no s'ha tingut en compte, circumstancies que no es donen en el present supòsit.
Dit això, cal tenir en compte que l' art: 57-3 del CP diu que també es podran imposar les prohibicions establertes en l'art: 48,per un període de temps que no excedirà de 6 mesos, per la comissió d'una infracció qualificada com falta contra les persones dels art: 617 i 620 .
L'art. 48-2 regula la prohibició d'apropament i el 48-3 la de comunicació. Al respecte hem de dir tal com posa de manifest la STS de 17 de març de 2004 que:" A tal respecto señala la STS de 17 de marzo de 2004 (RJ 2004 3412) que «el artículo 57 contiene una serie de penas accesorias, cercanas en su naturaleza a las medidas de seguridad, que el Tribunal podrá acordar de modo facultativo en relación a determinados delitos en atención a la gravedad del hecho y al peligro que el delincuente represente , lo que supone una consideración añadida sobre la seguridad y tranquilidad de las víctimas. Se trata de una facultad del Tribunal que no es absolutamente discrecional sino que debe venir expresamente relacionada en la sentencia con los dos aspectos antes mencionados, gravedad del hecho y peligrosidad del delincuente», y la STS de 2 de octubre de 1999 (RJ 1999 7598) que «esta Sala ya declaró en Sentencia de 29 de enero de 1990 (RJ 1990 526) con relación al art. 67 del Código Penal de 1973 (RCL 1973 2255), correspondiente con el 57 del vigente Texto legal, que la valoración de la gravedad del hecho y de la peligrosidad del autor a los efectos de determinar su aplicación no se funda en circunstancias ajenas al hecho mismo, porque la peligrosidad y la gravedad del delito que debe tenerse en cuenta es precisamente la que se expresa en la comisión del hecho y sea deducible de él. En definitiva, la peligrosidad valorable no es la subjetiva o personal del acusado como sujeto de posibles delitos futuros, sino la peligrosidad objetiva que es inherente a la situación material que representa, después de la comisión de determinados delitos, la proximidad personal futura entre el delincuente y la víctima o su familia. Situación objetivamente peligrosa en sí misma, dada la probabilidad de enfrentamientos mutuos, por razón de la propia naturaleza del hecho ya cometido. No es por ello necesario para la aplicación de la referida pena accesoria suplementar ese presupuesto valorativo objetivo con otras consideraciones relativas a la posible peligrosidad personal del condenado».
Aplicant aquesta doctrina al nostre supòsit, hem de dir que la gravetat del fet s'ha de qualificar de lleu i aquesta gravetat no es superior a la que comporta la pròpia falta, en tant que infracció penal. Certament s'ha pogut constatar les dificultats que te la recurrent per a poder donar compliment al regim de vistes que te assignat, dos dies a la setmana, i aquestes dificultats es veurien agreujades amb l'execució d'aquelles penes accessòries, i tractant-se d'una potestat del jutge imposar-les o no en les faltes, en aquest cas, per les seves especials característiques, es considera més ajustat a Dret, ja que redundarà en benefici de la menor, deixar sense efecte aquelles prohibicions a que fa referència l' art: 57-3 del CP .
TERCER.- No és procedent fer especial imposició de les costes causades en l'alçada.
Fallo
Decidim DESESTIMAR el recurs d'apel·lació interposat pel MINISTERI FISCAL, contra la Sentència dictada en data 09.12.10 pel Jutge del Jutjat Penal núm. 3 de Girona, en el J.R. núm. 1201/10 , seguida inicialment per tres faltes de lesions i que CONFIRMEM íntegrament, amb declaració d'ofici de les costes de l'alçada.
I decidim ESTIMAR Parcialment recurs d'apel·lació interposat per la procuradora Sra. Vila en representació de Teodora , contra la Sentència dictada en data 09.12.10 pel Jutge del Jutjat Penal núm. 3 de Girona, en el J.R. núm. 1201/10 , seguida inicialment per tres faltes de lesions i que REVOQUEM , en l'únic sentit de deixar sense efecte les penes accessòries imposades als dos penats en la sentència d'instància de prohibició d'apropament i de comunicació mutus, amb declaració d'ofici de les costes de l'alçada.
Expediu certificacions de la present resolució per a la seva unió al rotlle corresponent i tramesa al Jutjat de la seva procedència, juntament amb les actuacions originals.
Així, per aquesta la nostra sentència, definitivament jutjant, ho manem i ho signem.
PUBLICACIÓ. Avui, el magistrat ponent Mª TERESA IGLESIAS i CARRERA ha llegit i publicat la Sentència anterior en audiència pública. En dono fe.
