Última revisión
01/07/2013
Sentencia Penal Nº 137/2013, Audiencia Provincial de A Coruña, Sección 2, Rec 1491/2012 de 08 de Marzo de 2013
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Orden: Penal
Fecha: 08 de Marzo de 2013
Tribunal: AP A Coruña
Nº de sentencia: 137/2013
Núm. Cendoj: 15030370022013100136
Resumen:
DAÑOS
Encabezamiento
AUD.PROVINCIAL SECCION N. 2 A CORUÑA SENTENCIA: 00137/2013 AUD.PROVINCIAL SECCION N. 2 de A CORUÑA - Domicilio: RÚA CAPITÁN JUAN VARELA S/N Telf: 981 18 20 74/75/36 Fax: 981 18 20 73 Modelo: N54550 N.I.G.: 15028 41 2 2009 0102974 ROLLO: APELACION JUICIO DE FALTAS 0001491 /2012 - M Juzgado procedencia: XDO.1A.INST.E INSTRUCCION N.1 de CORCUBION Procedimiento de origen: JUICIO DE FALTAS 0000604 /2012 RECURRENTE: Belarmino Procurador/a: PEDRO ANTONIO FERNANDEZ LESTON Letrado/a: FRANCISCO JAVIER TAJES SENDON RECURRIDO/A: MINISTERIO FISCAL, Faustino Procurador/a: , MARIA DEL CARMEN RIVEIRO MERI NO Letrado/a: , MARIA MANUELA LEIS CARUNCHO En A Coruña, a ocho de marzo de dos mil trece.El Ilmo. Magistrado D. SALVADOR PEDRO SANZ CREGO, como Tribunal Unipersonal de la SECCIÓN SEGUNDA DE LA AUDIENCIA PROVINCIAL DE A CORUÑA, En nombre de S.M. el Rey Ha dictado la siguiente SENTENCIA En el recurso de apelación interpuesto contra la sentencia dictada por el Juzgado de Instrucción Nº 1 de los de Corcubión, en el Juicio de Faltas Nº 604/2012, seguido por falta de daños, siendo parte apelante Belarmino , representado por el procurador Sr. Fernández Lestón y defendido por el letrado Sr. Tajes Sendón y como apelados Faustino , representado por la procuradora Sra. Rivero Merino y defendido por la letrada Sra. L:eis Caruncho y el MINISTERIO FISCAL en el ejercicio de la acusación pública.
Antecedentes
PRIMERO .- Que por el Juzgado de Instrucción anteriormente citado, se ha dictado sentencia en fecha 2-7-2012 , cuya parte dispositiva dice así:'FALLO: Que DEBO ABSOLVER Y ABSUELVO con todos los pronunciamientos favorables a Faustino de las faltas de daños y de hurto que inicialmente se le imputaban, con declaración de oficio de las costas procesales.' SEGUNDO .- Que notificada dicha sentencia a las partes, se interpuso contra la misma recurso de Apelación por Belarmino , que fue admitido a trámite en ambos efectos y conferidos por el Instructor los traslados a las restantes partes, tal como establece el artículo 795.4º, de la Ley de Enjuiciamiento Criminal y una vez trascurridos los plazos establecidos, se elevaron las actuaciones a la oficina de registro y reparto de la Audiencia Provincial, correspondiendo por reparto a esta Sección Segunda el presente recurso, que fue registrado como Rollo (RJ) Nº 1491/2012.TERCERO. - En la sustanciación del presente recurso se han observado y cumplido las prescripciones legales.
HECHOS PROBADOS Se aceptan los hechos declarados probados de la sentencia apelada, que aquí se dan por reproducidos.
Fundamentos
PRIMERO.- Como ha señalado reiterada jurisprudencia del Tribunal Constitucional, iniciada en la Sentencia 167/2002, de 18 de septiembre , el respeto a los principios de publicidad, inmediación y contradicción contenidos en el derecho a un proceso con todas las garantías, impone que toda condena se fundamente en una actividad probatoria que el órgano judicial haya examinado directa y personalmente y en un debate público en el que se respete la posibilidad de contradicción, por lo que, cuando la apelación se plantee contra una sentencia absolutoria y el motivo de apelación concreto verse sobre cuestiones de hecho suscitadas por la valoración o ponderación de pruebas personales de las que dependa la condena o absolución del acusado, resultará necesaria la celebración de vista pública en la segunda instancia para que el órgano judicial de apelación pueda resolver tomando un conocimiento directo e inmediato de dichas pruebas; por tal motivo se ha apreciado la vulneración de este derecho fundamental en los supuestos en que, tras ser dictada una sentencia penal absolutoria en primera instancia, esta es revocada en apelación y dictada una sentencia condenatoria justificada en una diferente valoración de pruebas, como las declaraciones de los acusados o declaraciones testificales que, por su carácter personal, no podían ser valoradas de nuevo sin su examen directo en un debate público en el que se respete la posibilidad de contradicción; asimismo, el Tribunal Constitucional ha establecido también que concurre la vulneración del derecho a un proceso con todas las garantías cuando, en la segunda instancia, y sobre la base de indicios que provienen inequívocamente de una valoración de pruebas personales, se corrigen las conclusiones del órgano de primera instancia, sin examinar directa y personalmente dichas pruebas. Por último, es igualmente doctrina consolidada del Tribunal Constitucional que la valoración de pruebas personales en la segunda instancia sin la concurrencia de estas garantías elementales significará la vulneración del derecho a la presunción de inocencia si los aludidos medios de prueba son las únicas pruebas de cargo en las que se fundamenta la condena.Asimismo la sentencia 142/2011, de 26 de septiembre, del Tribunal Constitucional , afirma, citando la sentencia 45/2011, de 11 de abril , 'que cuando en el juicio de apelación el debate no sea estrictamente jurídico, esto es, cuando en el mismo se ventilen cuestiones de hecho que afecten a la declaración de inocencia o culpabilidad ... la posibilidad de comparecencia del acusado en el mismo es una expresión del derecho de defensa, de manera que ha de darse a éste la oportunidad de que pueda exponer, ante el Tribunal encargado de revisar la decisión impugnada, su personal versión acerca de su participación en los hechos que se le imputan, lo que ha de concretarse en su citación para ser oído'.
De acuerdo con la doctrina del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, citada en sus sentencias por el Tribunal Constitucional, será indispensable contar con una audiencia pública cuando el Tribunal de apelación «no se ha limitado a efectuar una interpretación diferente en derecho a la del juez a quo en cuanto a un conjunto de elementos objetivos, sino que ha efectuado una nueva apreciación de los hechos estimados probados en primera instancia y los ha reconsiderado, cuestión que se extiende más allá de las consideraciones estrictamente jurídicas» ( STEDH de 10 de marzo de 2009, caso Igual Coll contra España , § 36; en igual sentido, STEDH de 13 de diciembre de 2011, caso Valbuena Redondo contra España , § 32).
Y, en idéntico sentido, la STEDH de 22 de noviembre de 2011 -citada asimismo por el Tribunal Constitucional- dictada en el caso Lacadena Calero contra España en un supuesto en el que el Tribunal Supremo había revocado una absolución por delito de estafa, afirmando que el acusado era conocedor de los documentos que, como notario, había autorizado y que actuó con un dolo eventual de defraudar, señaló que «el Tribunal Supremo se apartó de la sentencia de instancia después de haberse pronunciado sobre elementos de hecho y de derecho que le permitieron determinar la culpabilidad del acusado. A este respecto, es obligado constatar que, cuando la inferencia de un tribunal ha tenido relación con elementos subjetivos (como en este caso la existencia de dolo eventual), no es posible proceder a la valoración jurídica de la actuación del acusado sin haber tratado previamente de probar la realidad de esta actuación, lo que implica necesariamente la verificación de la intención del acusado en relación a los hechos que se le imputan. Ciertamente, el Tribunal Supremo llegó a su valoración de la intención del acusado sobre la base de una inferencia a partir de los hechos acreditados por la instancia inferior (los documentos del expediente). Sin embargo, para llegar a esta inferencia, el Tribunal Supremo no ha oído al acusado, que no ha tenido la oportunidad (inexistente en el recurso de casación) de hacer valer ante el Tribunal las razones por las que negaba haber sido consciente de la ilegalidad de su actuación y tener una voluntad fraudulenta. Como consecuencia, el Tribunal considera que las cuestiones que debía examinar el Tribunal Supremo, requerían la valoración directa del testimonio del acusado, o incluso del de otros testigos» (§§ 47 a 49).
En el presente caso, se recurre una sentencia absolutoria dictada en primera instancia, invocándose en el escrito de recurso un error en la valoración de la prueba practicada en el acto del juicio oral al estimar el recurrente tanto que 'de la prueba practicada se desprende, sin ningún género de dudas, que el terreno en que se encontraban los eucaliptos que el denunciado taló forma parte de la finca de mi representado' como que 'corolario de lo anterior es la existencia del dolo, bien de dañar, bien de enriquecerse de forma ilícita a costa de lo ajeno', solicitando en consecuencia se revocara la referida sentencia absolutoria pronunciada por el Juzgado de Instrucción Número 1 de Corcubión, dictando en su lugar otra por la que se condenara al denunciado como autor de una falta de daños, o alternativamente, de hurto, en los términos que había interesados en el acto del juicio oral,. La estimación del presente recurso de apelación, y la consiguiente revocación de la sentencia absolutoria para dictar en su lugar una sentencia condenatoria, supondría la realización de una nueva valoración de las pruebas personales (la declaraciones del denunciante, del denunciado, y, muy especialmente, de los testigos propuestos por el denunciante) practicadas en la primera instancia no solo para poder modificar el relato de hechos probados en los términos interesados por el recurrente sino, en particular, para poder apreciar la existencia del dolo en el comportamiento del acusado, elemento subjetivo del injusto que sin embargo no fue apreciado en la sentencia impugnada, nueva valoración que, según la doctrina antes expuesta, no cabe realizar sin su examen directo en un debate público en el que se respete la posibilidad de contradicción, celebrando por tanto una vista pública en la segunda instancia, con audiencia del acusado, en la que se tome un conocimiento directo e inmediato de dichas pruebas.
Procede por todo ello, pues el pronunciamiento contrario supondría la vulneración del derecho a la defensa ( artículo 24.2 CE ), confirmar la sentencia impugnada, desestimando en consecuencia el recurso de apelación contra ella interpuesto.
SEGUNDO.- Las costas causadas en este recurso se declaran de oficio.
Vistos los artículos citados y demás de general y pertinente aplicación.
Fallo
Desestimo el recurso de apelación interpuesto por Belarmino contra la sentencia de fecha 2 de julio de 2012 dictada por el Juez del Juzgado de Instrucción Número 1 de Corcubión en el Juicio de Faltas 604/2012 , confirmando en consecuencia la citada sentencia, declarando de oficio las costas de este recurso.La presente sentencia es firme y contra ella no cabe recurso ordinario alguno.
Devuélvanse los autos originales al Juzgado de procedencia, acompañándose testimonio de esta sentencia para su conocimiento y cumplimiento.
Así, por esta mi sentencia, de la que se unirá certificación al Rollo de su razón, lo pronuncio, mando y firmo.
