Última revisión
06/01/2017
Sentencia Penal Nº 183/2016, Audiencia Provincial de Pontevedra, Sección 2, Rec 752/2016 de 30 de Septiembre de 2016
GPT Iberley IA
Copiloto jurídico
Relacionados:
Tiempo de lectura: 33 min
Orden: Penal
Fecha: 30 de Septiembre de 2016
Tribunal: AP - Pontevedra
Ponente: BARREIRO PRADO, JOSE JUAN RAMON
Nº de sentencia: 183/2016
Núm. Cendoj: 36038370022016100156
Núm. Ecli: ES:APPO:2016:1881
Encabezamiento
AUD.PROVINCIAL SECCION N. 2
PONTEVEDRA
SENTENCIA: 00183/2016
ROSALIA DE CASTRO NÚM. 5
Teléfono: 986.80.51.19
N545L0
N.I.G.: 36038 43 2 2013 0000308
ROLLO: ADL APELACION JUICIO SOBRE DELITOS LEVES 0000752 /2016 I
Juzgado procedencia: XDO. VIXILANCIA PENITENCIARIA N.1 DE PONTEVEDRA
Procedimiento origen: JUICIO DE FALTAS 144/2013
Delito/falta: LESIONES POR IMPRUDENCIA
APELANTE: Jose Carlos , Marta ,
Abogado: FRANCISCO BENITO LOIRA RUA, FRANCISCO BENITO LOIRA RUA
APELADO: ATLANTIS
Procurador: PEDRO ANTONIO LOPEZ LOPEZ
Abogado: PAULINO ARAUJO VILAR
SENTENZA NÚM. 183
Ilmo. Sr. Magistrado don José Juan Ramón Barreiro Prado.
Pontevedra, a treinta de septiembre de dos mil dieciséis.
Neste rolo de apelación número 752/2016 dimanante dos autos de xuízo de faltas número 144/2013, procedentes do Xulgado de 1ª Instancia e Instrución núm. 1 de Pontevedra, por Lesión por imprudencia, son partes: comoapelante,don Jose Carlos , e comoapelados,Atlantis, e oMinisterio Fiscal.
Antecedentes
Primeiro.-Con data do un de xuño de dous mil dezaseis, o/a maxistrado/a xuíz/a do Xulgado de 1ª Instancia e Instrución núm.1 de Pontevedra, ditou sentenza nos autos orixinais dos que o presente rolo dimana. Os feitos probados da sentenza din literalmente:
'Sobre las 17:30 horas del día 5 de enero de 2013 se produjo un accidente de circulación en el punto kilométrico 11500 de la carretera autonómica PO-546
una motocicleta QINGQI QM 125-10V matrícula ....-XMS , conducida por Jose Carlos , en el que viajaba como ocupante Marta , y asegurada en la entidad ALLIANZ con póliza número NUM000 ; y un turismo Mercedes Benz C220CDI matrícula ....-KT.K , conducido por Celso y asegurado en la entidad ATLANTIS SEGUROS con póliza número NUM001 .
El accidente consistió en colisión fronto-lateral entre ambos vehículos; en concreto, el accidente se produjo cuando el turismo Mercedes Benz -que circulaba sentido Marín- comenzó a realizar una maniobra de cambio de dirección a la izquierda para dirigirse al lugar de Pontemuiños sin percatarse de que por el carril izquierdo de la calzada y en sentido contrario circulaba la motocicleta QINGQI, colisionando ambos vehículos de forma fronto-lateral.
En el citado punto kilométrico 11500 existe una intersección en forma de 'T' con un carril central de giro a la izquierda y de incorporación.
A resultas de la colisión el conductor y la ocupante de la motocicleta sufrieron lesiones que precisaron tratamiento médico para su curación.
- Jose Carlos tardó en curarse 642 días de los cuales de los cuales 49 días fueron hospitalarios, 382 días fueron impeditivos y 211 días fueron días de curación no impeditivos.
Le restaron secuelas consistentes en:
1. Algia postraumática sin compromiso radicular a nivel de columna lumbar de carácter leve.
2. Artrosis postraumática y/o antebrazo-muñeca izquierda dolorosa de carácter moderado.
3. Artrosis postraumática y/o dolor en mano derecha tras fractura piramidal de carácter muy leve.
4. Prótesis total de cadera derecha con limitación en la movilidad de carácter grave-muy grave.
5. Gonalgia postraumática inespecífica a nivel de rodilla izquierda de carácter moderado.
Perjuicio estético: cicatrices
.Dos cicatrices paralelas quirúrgicas a nivel de cadera-cara externa de muslo derecho, de 200mm y de 275 mm.
.Cicatrices en cara anterior de miembro inferior derecho (muslo), la inferior de 90 mm y de 80 mm la superior.
.Cicatriz a nivel de 40 dedo de mano derecha.
Jose Carlos está limitado para cargar pesos y actividades que precisen flexión máxima de la cadera. Presenta limitación para estar de cuclillas, agacharse y ponerse de rodillas, y está limitado para actividades deportivas de carrera, salto o marcha en trayectos largos.
Jose Carlos ha sido declarado en situación de incapacidad permanente total para su profesión habitual en resolución del INSS.
- Marta tardó en curarse 654 días de los cuales 45 días fueron hospitalarios, 413 días fueron impeditivos, 196 fueron días de curación no impeditivos. Le restaron secuelas consistentes en:
1. Fractura de costillas con neuralgias intercostales esporádicas localizadas a nivel de tórax izquierdo de carácter leve.
2. Coxalgia postraumática inespecífica de carácter grave-muy grave.
3. Gonalgia postraumática inespecífica de carácter grave-muy grave.
4. Secuelas de lesiones meniscales operadas con sintomatología de carácter muy leve.
5. Lesiones de ligamentos cruzados (operados o no) con sintomatología de carácter muy leve.
6. Artrosis postraumática en tobillo de carácter leve.
7. Material de osteosíntesis en tobillo.
8. Parestesias de partes acras incluyendo las hipostesia que resta a nivel de miembro inferior derecho de carácter grave.
Perjuicio estético: cicatrices:
.cicatriz quir6rgica a nivel de cara interna de tobillo derecho de 50 mm x 25 mm.
.cicatrices a nivel de cara interna de rodilla derecha, la mayor es hipertrófica y mide 68mm x 30mm y bajo ésta hay una lineal de 34 mm, hay una cicatriz adyacente de 30mm y 15mm. .cicatrices en cara externa de miembro inferior derecho: cadera, 85mm x 25mm, con hundimiento; muslo, 45mm x 20mm, cicatriz hipopigmentada redondeada de 18mm de diámetro y dos más pequeñas de artroscopia de 15mm; rodilla, pequeña cicatriz violácea de 15mm x 15mm.
Marta sufrirá mayor penosidad para subir o bajar escaleras y para caminar por superficies resbaladizas o no uniformes comparándola con individuo de su misma edad y condición, y tiene restringidas ciertas actividades deportivas de carrera, salto o marcha en trayectos largos.'
Segundo.-O xulgado ditou a sentenza que contén a seguinte parte dispositiva:
'QUE CONDENO A LA ENTIDAD ASEGURADORA ATLANTIS SEGUROS, como responsable civil directo, a que indemnice en las siguientes cantidades más los intereses legales que correspondan:
A Jose Carlos :
1. Por incapacidad temporal: 35.710,961 euros.
2. Por secuelas: 54.741,632 euros.
3. Porperjuicio estético: 16.575,6 euros.
4. Factor de corrección por lesiones permanentes que constituyan incapacidad: 15.000 euros.
5. Nóminas de auxiliar de ayuda a domicilio y pago de cuotas a la seguridad social: 3.189,32 euros.
6. Adaptacion de vivienda: 360 euros.
7. Farmacia y ortopedia: 450,20 euros.
A Marta :
1. Por incapacidad temporal: 36.868,051 euros.
2. Por secuelas: 31.842,58 euros.
3. Por perjuicio estético: 16.575,6 euros. _
4. Factor de corrección por lesiones permanentes que constituyen incapacidad: 15.000 euros.
5. Gastos de farmacia y ortopedia: 479,42 euros.
El total de las cantidades anteriores se reducirá en atención a las cantidades ya abonadas a Jose Carlos y a Marta por la entidad aseguradora Atlantis Seguros.'
Terceiro.-Notificada a mencionada sentenza ás partes, don Jose Carlos e Marta interpuxo un recurso de apelación, que foi admitido e tramitado de conformidade co disposto no artigo 795.4 da Lei de axuizamento criminal . Achegadas as actuacións a esta Audiencia, pasaron ao maxistrado relator para ditar resolución.
Acéptanse e danse por reproducidos os feitos probados da sentenza contra a que se recorre.
Fundamentos
Primeiro.- A entidade Atlantis Seguros foi condenada na instancia, como responsable civil directa, a indemnizar a Jose Carlos e Marta en determinadas cantidades, mais os xuros legais correspondentes, coa redución das cantidades que xa percibiran con anterioridade. Recorren agora ambos en apelación perante esta alzada e solicitan a revogación parcial da sentenza do Xulgadoa quopara que se condene a Celso e solidariamente con el a entidade Atlantis, Compañía de Seguros y Reaseguros, SA, a que os indemnicen polos conceptos e nas cantidades que especifican. A amentada aseguradora oponse ao recurso, agás no relativo á indemnización polas secuelas de Jose Carlos .
Segundo.- A sentenza contra a que se apela aplicou a Lei orgánica 1/2015, do 30 de marzo , e, en concreto, a súa disposición transitoria 4.2. A teor dela, a maxistrada xuízaa quolimitouse a tan só fixar as correspondentes responsabilidades civís. Por iso, se cadra, na parte dispositiva xa non se fixo mención a Celso . Por maior abastanza, a remisión á lectura do primeiro dos fundamentos de dereito da sentenza da instancia abonda para contestar o motivo de apelación de Jose Carlos e Marta , consistente no suposto erro da resolución ao condenar só a aseguradora e non o amentado asegurado. Mesmo toda posibilidade de condena nesta alzada de Celso se vería imposibilitada por mor dunha notoria e ben coñecida doutrina xurisprudencial. Neste sentido, a recente STC 105/2016 , do 6 de xuño, lémbranos a ben consolidada xurisprudencia sobre as esixencias que debe reunir unha condena penal ou agravación na segunda instancia para ser conforme co dereito a un proceso con todas as garantías, xurisprudencia que se iniciou coa coñecida STC 167/2002, do 18 de setembro . En concreto:
La STC de Pleno 88/2013, de 11 de abril , FFJJ 7 a 9, efectuó un extenso resumen de dicha doctrina y de su evolución a la luz de la jurisprudencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, concluyendo que 'de conformidad con la doctrina constitucional establecida en las SSTC 167/2002 y 184/2009 vulnera el derecho a un proceso con todas las garantías ( art. 24.2 CE ) que un órgano judicial, conociendo en vía de recurso, condene a quien había sido absuelto en la instancia o empeore su situación a partir de una nueva valoración de pruebas personales o de una reconsideración de los hechos estimados probados para establecer su culpabilidad, siempre que no haya celebrado una audiencia pública en que se desarrolle la necesaria actividad probatoria, con las garantías de publicidad, inmediación y contradicción que le son propias, y se dé al acusado la posibilidad de defenderse exponiendo su testimonio personal' (FJ 9).
En el desarrollo de esa jurisprudencia sobre las garantías procesales respecto a una condena o agravación penal en segunda instancia, se ha abordado específicamente por este Tribunal su proyección a los elementos subjetivos del tipo. Al respecto, y de nuevo en los términos de la STC 88/2013 , hemos subrayado que 'también el enjuiciamiento sobre la concurrencia de los elementos subjetivos del delito forma parte, a estos efectos, de la vertiente fáctica del juicio que corresponde efectuar a los órganos judiciales, debiendo distinguirse del mismo el relativo a la estricta calificación jurídica que deba asignarse a los hechos una vez acreditada su existencia. De este modo, si bien la revisión de la razonabilidad de las inferencias a partir de la cual el órgano a quo llega a su conclusión sobre la inexistencia de dolo -u otro elemento subjetivo del tipo- no precisará de la garantía de inmediación si tal enjuiciamiento no se produce a partir de la valoración de declaraciones testificales, sí deberá venir presidido, en todo caso, por la previa audiencia al acusado' (fundamento jurídico 8 citando la STC 126/2012, de 18 de junio , FJ 4). Este segundo criterio, reiterado en las SSTC 157/2013, de 23 de septiembre, FJ 7 ; 205/2013, de 5 de diciembre , FJ 5; o en el ATC 44/2015, de 25 de febrero , FJ 2, traduce la consideración del Tribunal Europeo de Derechos Humanos de que la revisión de los elementos subjetivos del delito es una cuestión de hecho y no una cuestión de calificación jurídica y, por ello, precisa la audiencia del acusado ( SSTEDH de 10 de marzo de 2009, casoIgual Coll c. España ; 22 de noviembre de 2011, caso Lacadena Calero c. España ; 13 de diciembre de 2011, caso Valbuena Redondo c. España ; 20 marzo 2012, caso Serrano Contreras c. España ; 27 de noviembre de 2012, caso Vilanova Goterris c. España ; 8 de octubre de 2013, caso Nieto Macero c. España ; 8 de octubre de 2013, caso Román Zurdo c. España ; 12 de noviembre de 2013, caso Sainz Casla c. España ; 8 de marzo de 2016, caso Porcel Terribas y otros c. España ; o 29 de marzo de 2016 caso Gómez Olmeda c. España ).
Terceiro.- Recurso de Jose Carlos .
1.-O factor de corrección pola incapacidade permanente.
A sentenza contra a que se apela aplica a resolución do 5 de marzo de 2014, da Dirección Xeral de Seguros e Fondos de Pensións, pola que se publican as contías das indemnizacións por morte, lesións permanentes e incapacidade temporal que resulten de aplicar durante 2014 o sistema para a valoración dos danos e perdas causados ás persoas en accidentes de circulación.
Seguindo o informe da médica forense, a maxistrada xuízaa quorazoou que o amentado recorrente quedou limitado: para cargar pesos e realizar actividades que precisen flexión máxima da cadeira; para estar de crequenas, agacharse e axeonllarse; e para levar a cabo actividades deportivas de carreira, salto ou marcha en traxectos longos. Considerou que estas limitacións debían ser corrixidas mediante a aplicación do factor correspondente ás secuelas permanentes que limitan parcialmente unha ocupación sen impedir a realización de tarefas de ocupación habitual do incapacitado, e, por iso, concedeulle unha indemnización pola cantidade de 15 000 €. E engadiu a xulgadora da instancia o seguinte: que, fronte á solicitude do apelante de que se lle aplicase a corrección correspondente á incapacidade permanente absoluta, do informe médico-forense non se tiraba que as secuelas inhabilitasen a Jose Carlos para a realización de calquera ocupación ou actividade; que esta actividade debía ser a habitual para poder solicitar o factor de corrección que pedía o recorrente; e que o INSS o declarara en incapacidade permanente total (IPT) para a súa profesión habitual, e que, entón, podía optar por outra profesión que non esixise os esforzos físicos daquela.
Na táboa IV (factores de corrección para as indemnizacións básicas por lesións permanentes) da amentada resolución do 5 de marzo de 2014, da Dirección Xeral de Seguros e Fondos de Pensións, para as lesións permanentes que constitúan unha incapacidade para a ocupación ou actividade habitual da vítima, prevese:
- Para a permanente parcial, con secuelas permanentes que limiten parcialmente a ocupación ou actividade habitual, sen impedir a realización das tarefas fundamentais desta, ata 19 172,54 €.
- Para a permanente total, con secuelas permanentes que impidan totalmente a realización das tarefas da ocupación ou actividade habitual do incapacitado, dende 19 172,55 ata 95 862,67 €.
- E para a permanente absoluta, con secuelas que inhabiliten o incapacitado para a realización de calquera ocupación ou actividade, dende 95 862,68 a 191 725,34 €.
Como se pode comprobar a partir de todo o anterior, a maxistrada xuízaa quo,coa concesión de 15 000 €, situouse dentro da cantidade prevista para a incapacidade permanente parcial, mentres que o agora apelante solicita o máximo de 95 862,67 € previstos para a incapacidade permanente total. E considero que, en parte, lle asiste a razón ao recorrente.
O apelante Jose Carlos naceu o NUM002 de 1985. Na data do accidente de circulación -5 de xaneiro de 2013- contaba con 27 anos de idade. Traballaba para a entidade Galdisnoser, SL, na instalación, transporte e mantemento de equipos para o despacho de cervexa de bocoi e no arranxo e instalación de electrodomésticos. E para iso precisaba conducir vehículos, manexar mobles pesados, utilizar escadas ou estadas para a súa instalación ou reparación, carga e descarga, usar ferramentas manuais e empregar máquinas e ferramentas eléctricas. Segundo o informe da médica forense Rosana , o recorrente está limitado, nas actividades da vida diaria, para cargar pesos e para calquera actividade que precise unha flexión máxima da cadeira (como para poñer os calcetíns); na actividade profesional, está limitado para realizar actividades que requiran camiñar por superficies esvaradías ou con desnivel, e para a elevación ou traslado de pesos, cunha importante limitación para estar de crequenas, agacharse e axeonllarse; e, se ben pode realizar actividades sociais e familiares, ou conducir un automóbil sen adaptacións e sen restricións, está moi limitado para as actividades deportivas de carreira, salto ou marcha en percorridos longos.
O ben sinxelo contraste entre os traballos e actividades que antes desenvolvía o recorrente e as limitacións de todo tipo que lle quedan ao lesionado, ás cales alude a forense no seu devandito informe, reflicte a necesidade e xustiza da aplicación do factor de corrección relativo á incapacidade permanente total e non da parcial -como se realiza na sentenza contra a que se apela- nin da absoluta -que, por outra parte, o propio apelante tampouco solicitou-. O lesionado, se ben non quedou incapacitado para a realización de calquera ocupación ou actividade -incluso podería desenvolver actividades das denominadas sedentarias, si que quedou incapacitado para o desenvolvemento das tarefas da ocupación ou actividade habitual como mecánico na hostalaría, o que supón unha incapacidade permanente total para a que non cabe melloría, senón empeoramento.
Noutra orde de cousas, e por maior abastanza, sabido é que os ditames dos técnicos do Equipo de Avaliación de Incapacidades e as conseguintes resolucións das entidades xestoras, aínda que de considerable valor para formar un criterio adecuado, non vinculan o xulgador, como non podía ser doutro xeito. Mais, abundando nas razóns ata aquí expostas, resulta que o propio INSS lle recoñeceu ao recorrente a amentada incapacidade permanente total.
En conclusión, e como solicita Jose Carlos , débese aplicar o factor de corrección relativo a unha incapacidade permanente total, mais non no seu máximo, senón pola cantidade de 55 000 €, que considero, a teor das circunstancias, máis ponderada, prudencial e equitativa.
2.- Os elementos correctores do apartado primeiro.7 do anexo do Real decreto lexislativo 8/2004, do 29 de outubro, polo que se aproba o texto refundido da Lei sobre responsabilidade civil e seguro na circulación de vehículos de motor.
Nese apartado prevense uns criterios para a determinación da responsabilidade e a indemnización. E, para asegurar a total indemnidade dos danos e perdas causados, ten en conta, ademais, as circunstancias económicas, incluídas as que afectan a capacidade de traballo e perda de ingresos da vítima, as circunstancias familiares e persoais e a posible existencia de circunstancias excepcionais que poidan servir para a exacta valoración do dano causado. En tal concepto, o recorrente solicitou na instancia 25 000 € que, dun xeito tácito, foron rexeitados na instancia, rexeitamento que agora, dun xeito expreso, cómpre confirmar.
Parte o recorrente da súa perda de capacidade para o traballo e, xa que logo, de que non pode desenvolver ningunha profesión. Mais isto non é así, e mesmo contradí o seu anterior motivo de apelación, que en parte acollo, de que a súa incapacidade permanente é a total e non a absoluta que el mesmo nunca reclamou. Se ben está incapacitado para a súa actividade ou profesión habitual, non o está -afortunadamente- para o desenvolvemento doutras sedentarias ou case sedentarias polas que pode percibir unhas retribucións económicas posiblemente compatibles coa pensión que, pola IPT e por cantidade de 629,49 €, está a percibir dende hai tempo. É certo que, de momento, semella que existe unha mingua na entrada de cartos na unidade familiar que o recorrente forma coa súa dona, Marta -tamén apelante-. Mais non o é menos que, a teor de todo o dito e, sobre todo, a partir da STS do 25 de marzo de 2010 , se vén afirmando que a regulación do factor de corrección por incapacidade permanente parcial, total ou absoluta demostra que ten como obxecto principal reparar o dano moral ligado aos impedimentos de calquera ocupación ou actividade, sempre que mereza o cualificativo de habitual, e que, do mesmo modo, tamén o factor de corrección por prexuízos económicos cobre danos morais, aínda que non os cubra unicamente -pois nunha proporción razoable pode estar destinado a cubrir prexuízos patrimoniais por diminución dos ingresos da vítima- (así, a recente STS, Civil, Sección 1ª, do 8 de abril de 2016 -ROJ: STS 1420/2016 - ECLI:ES:TS:2016:1420 -).
Permítese que, ao abeiro do ordinal 1.7 do anexo de referencia, se superen os límites máximos do baremo, especialmente en supostos de grandes inválidos -que tampouco é o caso-, se ben esta posibilidade non é ilimitada, senón que se configura dentro dos coeficientes do baremo e debe suxeitarse aos límites e normas de aplicación establecidos nel, xa que, do contrario, como lembra a STS, Civil, Sección 1ª, do 27 de maio de 2015 (ROJ: STS 2565/2015 - ECLI:ES:TS:2015:2565, suporía descoñecer o valor vinculante do sistema. Polo tanto, só é posible aplicar esa doutrina se concorren os presupostos a que se refire a xa citada STS do 25 de marzo de 2010 existencia dun grave desaxuste entre o factor corrector por prexuízos económicos e lucro cesante real e efectivo, e que o resto de factores correctores non compensen de forma efectiva a perda sufrida), e non é o caso.
3.- Indemnización por dano futuro.
Alega o apelante que esta indemnización consiste en tres recambios de próteses totais de cadeira, coa incapacidade temporal posterior a tres intervencións cirúrxicas, a teor dos informes periciais do médico Cirilo , e polos importes que deseguido concreta pormenorizadamente no seu recurso. A amentada indemnización foi rexeitada na instancia por non considerarse producidos os danos, porque nin tan sequera se podía afirmar con seguridade que se ían producir e por non estar prevista esa indemnización no sistema de valoración dos danos e perdas causados ás persoas en accidentes de circulación. Así e todo, a xulgadoraa quodeixou aberta a vía para reclamar todos aqueles danos e perdas que se vaian producindo e que sexan consecuencia directa do accidente.
Pois ben, a posibilidade de indemnizar polos gastos futuros causados por un accidente de tráfico, como prexuízo patrimonial, xa se trate de gastos derivados de actos médicos curativos, paliativos da dor, de rehabilitación, etc., ben estean encamiñados ao restablecemento do dereito á saúde ou, cando menos, dirixidos a asegurar á vítima un mínimo de calidade de vida en atención á perda de saúde que comporta o menoscabo psicofísico sufrido, está recoñecida pola xurisprudencia do Tribunal Supremo ( STS do 22 de novembro de 2010 ). Entende a xurisprudencia os danos psicofísicos na súa acepción integral de respecto ou restauración do dereito á saúde e aplica como elemento de integración os Principios de dereito europeo de responsabilidade civil, que consideran dano patrimonial resarcible toda diminución do patrimonio da vítima causada polo evento danoso e que, ao referirse á indemnización do referido dano corporal, establecen (artigo 10:202) que o dito dano patrimonial inclúe a perda de ingresos, o prexuízo da capacidade de obtelos (incluso se non vai acompañado dunha perda destes) e os gastos razoables, como o custo da atención médica. Máis recentemente, a STS, Civil, Sección 1ª, do 6 de abril de 2016 (ROJ: STS 1415/2016 - ECLI:ES:TS:2016:1415 estableceu o seguinte na mesma liña:
Este criterio ha sido recogido en la Ley 35/2015 de 22 de septiembre, de reforma del sistema para la valoración de los daños y perjuicios causados a las personas en accidentes de circulación, al establecer expresamente en su artículo 115 , el directo resarcimiento al lesionado del importe de las prótesis y órtesis que precise a lo largo de su vida, debiendo la necesidad, periodicidad y cuantía de los gastos de las prótesis y órtesis futuras acreditarse mediante el correspondiente informe médico desde la fecha de estabilización de las secuelas, teniéndose en cuenta para su valoración el tipo de secuela, la edad del lesionado, la periodicidad de la renovación de la prótesis y órtesis en función de su vida útil y el coste de las mismas, atendiendo a las necesidades y circunstancias personales del lesionado; gastos que se podrán indemnizar en forma de capital utilizándose el correspondiente factor actuarial de conversión establecido en la tabla técnica de coeficientes de capitalización de prótesis y órtesis incluida en las bases técnicas actuariales a las que hace referencia el art. 48 de la citada Ley .
La controversia queda así constreñida a la valoración económica del daño objeto de resarcimiento. Es cierto, como sostiene el recurrente que el cálculo de la indemnización por prótesis futuras ha de ser probado en las actuaciones, al tratarse de un hecho constitutivo de la demanda con lo que la carga de la prueba sólo corresponde al demandante, que no ha aportado prueba actuarial alguna. Lo que no es cierto es que no se haya practicado prueba al respecto. Las conclusiones de la sentencia para resarcir este daño futuro no son absurdas, desorbitadas ni irracionales. Tienen como referencia el informe [de] Don Iván y del perito médico de la demandada. El primero refirió que la revisión de la prótesis femoral debía efectuarse periódicamente, en algunos tramos incluso con carácter anual y en otros trianual. El segundo, señaló que la garantía de tres años que se reconoce a la prótesis no necesariamente ha de coincidir con la vida útil de la misma sino que depende de la utilización que se le dé y que todo control o revisión no conlleva su cambio. La previsión de la sentencia se extrae, por tanto, de los medios probatorios de los que obtiene el dato de la necesaria sustitución de la prótesis femoral cada cinco años con una proyección de vida de 35 años siete sustituciones), y ello es razonable. No se ignora, sin duda, que la esperanza de vida del perjudicado es un dato aleatorio sujeto a avatares diversos, los cuales no resultan ajenos los problemas inherentes a su propio estado de salud que no consta sea deficitario, y que cuando se trata de gastos de reposición del material o bienes que precisa la víctima para el disfrute de un mínimo de calidad de vida, también se maneja un dato incierto, obtenido por estimación, consistente en el tiempo medio de vida útil de cada uno de los bienes; razón por la que la sentencia de 22 de noviembre de 2010 utilizó un criterio de equidad para moderar la indemnización concedida; criterio que no se estima pertinente aplicar en este caso, en el que la vida del perjudicado (nacido el año 1980) puede superar el límite calculado y que el valor de las prótesis, e incluso el del IVA de aplicación, puede verse abaratado o incrementado con el paso del tiempo.
O apelante ten unha prótese total de cadeira que precisará o seu cambio nun tempo aproximado de 15 anos, segundo o informe da médica forense. Se a primeira lla puxeron con 28 anos de idade, resulta ben lóxico o seu prognóstico de que terá que mudala outras tres veces (aos 43, 58 e 73 anos de idade). Mais o que solicita polo recambio das tres próteses totais de cadeira (63 357 € fronte aos 13 496,55 € que lle ofreceu a entidade apelada na súa oferta motivada), polos 50 días de hospitalización para as tres conseguintes intervencións cirúrxicas (3 592 €), polos 310 días impeditivos (18 107,10 €) e polos 420 días non impeditivos posteriores ás devanditas intervencións cirúrxicas (13 200,60 €) non quedou debidamente acreditado e mesmo contrasta co informado pola médica forense.
Así, esta dixo, entre outras cousas, que o tempo estimado de hospitalización para cada intervención cirúrxica era duns 7 días, e que o tempo estimado de estabilización do proceso curativo, tras cada unha das amentadas intervencións, sería de arredor duns 90 días. Por iso, resulta imposible cuantificar polo de agora cunha mínima seguridade, xa non só os días de hospitalización, os impeditivos e non impeditivos relacionados cos inevitables cambios de próteses de cadeira do recorrente, senón incluso o calculado para as próteses en si mesmas, pois tamén pode mudar ao longo de tanto tempo.
En consecuencia, queda recoñecido o dereito que o apelante ten a ser indemnizado por todos os gastos necesarios e mencionados por mor dos cambios da prótese de cadeira que se poidan acreditar no seu momento.
4.- A indemnización pola incapacidade temporal.
Solicitou o apelante, polos 49 días de hospitalización, 3 529,16 €; polos 593 días impeditivos, 34 637,13 €; e polo 10% do factor de corrección, 3 815,73 €. A sentenza contra a que apela, con base no informe da médica forense, fixou os mesmos 49 días de hospitalización; mais non considerou que aqueles 593 días fosen todos eles impeditivos, senón que 382 días si o foron, pero os restantes 211 días non foron impeditivos. E o recorrente teima agora en que todos os amentados días si que foron impeditivos coa conseguinte repercusión económica a prol da indemnización que reclama.
A táboa V do baremo de aplicación dentro das indemnizacións básicas por incapacidade temporal distingue entre os días impeditivos e os non impeditivos, e alude ao día de baixa impeditivo como aquel en que a vítima está incapacitada para desenvolver a súa ocupación ou actividade habitual. Porén, esta ocupación ou actividade habitual non se identifica coa actividade laboral e inclúe todas as actividades físicas e mentais que habitualmente ocupan a vida diaria dunha persoa, non só as básicas, supoñendo a incapacidade unha limitación significativa desas actividades por padecementos, dores, molestias, etc., ou pola necesidade de axuda doutra persoa, fronte á menor limitación que implica a conceptuación como días non impeditivos.
Nesta orde de cousas, o perito da entidade aseguradora apelada, Darío , informou de que foran 48 os días de hospitalización (un menos), 432 días os impeditivos e 162 días os non impeditivos. Mesmo Atlantis Seguros, SL, reflectiu estes mesmos días impeditivos e non impeditivos na súa xa aludida oferta motivada. Semella así que, aceptados e recoñecidos pola apelada un número de días impeditivos superior aos indicados pola médica forense (432 fronte a 382), deba de favorecer tal particular a vítima do accidente de circulación. Deste xeito, mantéñense os indiscutidos 49 días de hospitalización, que, a razón de 71,84 €, fan un total de 3 520,16 €; establécense os días impeditivos en 432, que, a razón de 58,41 €, fan un total de 25 233,12 €; e en 161 días os non impeditivos, que, a razón de 31,43 €, fan un total de 5 060,23 €. E obtense así un total de 33 813,51 € que, co seu 10% por mor do factor de corrección (3 381,36 €), dá unha cantidade final de 37 194,87 €.
5.- A indemnización por secuelas.
Verbo deste motivo de apelación, a entidade aseguradora apelada amosou a súa conformidade, xa que, efectivamente, a puntuación total polas secuelas funcionais sería de 33 puntos. En resumo, pois, e por este particular, correspóndelle ao apelante a cantidade total de 56 452,30 €.
6.- Os xuros por demora do artigo 20 da Lei de contrato de seguro .
A sentenza contra a que se apela condena a entidade Atlantis Seguros, SL, a indemnizar os dous lesionados por mor do accidente de tráfico nas cantidades que reflicte, mais os xuros legais que correspondan. Nin os agora apelantes nin a amentada compañía aseguradora solicitaron na instancia ningunha aclaración ao respecto. E os prexudicados abren agora o debate verbo dos xuros por demora do referido artigo 20 da Lei de contrato de seguro (
O artigo 576 da Lei de axuizamento civil (LAC) aplícaseope legis, isto é, sen que sexa precisa a súa expresa invocación. Se na sentenza de instancia se reflectiu a condena ao pagamento dos xuros legais correspondentes dentro deles, se cadra, cómpre entender abranguidos non só os do amentado e inexorable artigo 576 da LAC, senón calquera outro non menos legal, como os do tamén citado artigo 20 da LCS . Verbo destes últimos, a recente STS, Social, Sección 1ª, do 5 de maio de 2016 (ROJ: STS 2764/2016 - ECLI:ES:TS:2016:2764 -pronunciada, por certo, noutro caso en que tamén se condenou na instancia ao pagamento dos xuros legais correspondentes-, con cita, á súa vez, da STS, Civil, Sección 1ª, Pleno do 1 de marzo de 2007 (rec. 2302/2001 ), e das da mesma Sala do 17 de setembro de 2008 (rec. 653/2002 ), do 10 de decembro de 2009 (rec. 1090/2005 ), do 31 de maio de 2010 (rec. 1221/2005 ), do 12 de xullo de 2010 (rec. 694/2006 ), do 29 de setembro de 2010 (rec. 1222/2006 ), do 1 de outubro de 2010 (rec. 657/2006 ) e do 26 de outubro de 2010 (rec. 702/2007 ), sinalou o seguinte:
Durante los dos primeros años desde la producción del siniestro, la indemnización por mora consistirá en el pago de un interés anual igual al del interés legal del dinero al tipo vigente cada día, que será el correspondiente a esa anualidad incrementado en un 50%. Y, a partir de esa fecha, el interés se devengará con un tipo mínimo del 20%, si no lo supera, y sin modificar por tanto los intereses ya devengados diariamente hasta dicho momento.
Deste xeito, aclarado o anterior, será na instancia e na fase de execución de sentenza cando, de existir desavinzas ao respecto, as partes poderán dirimilas.
Cuarto.- Recurso de Marta .
1.- O factor de corrección por incapacidade permanente parcial.
A sentenza contra a que se apela aplica a resolución do 5 de marzo de 2014, da Dirección Xeral de Seguros e Fondos de Pensións, pola que se publican as contías das indemnizacións por morte, lesións permanentes e incapacidade temporal que resulten de aplicar durante 2014 o sistema para a valoración dos danos e perdas causados ás persoas en accidentes de circulación.
Seguindo o informe da médica forense, a maxistrada xuízaa quorazoou que a amentada recorrente padecería unha maior penosidade para subir e baixar escaleiras, para camiñar por superficies esvaradías ou non uniformes, e que tiña restrinxidas certas actividades deportivas de carreira, salto ou marcha en percorridos longos. Considerou que todo o anterior debía ser corrixido mediante a aplicación do factor relativo á incapacidade permanente parcial, e, por iso, concedeulle unha indemnización pola cantidade de 15 000 €.
Na táboa IV (factores de corrección para as indemnizacións básicas por lesións permanentes) da amentada resolución do 5 de marzo de 2014, da Dirección Xeral de Seguros e Fondos de Pensións, para as lesións permanentes que constitúan unha incapacidade para a ocupación ou actividade habitual da vítima, prevese:
- Para a permanente parcial, con secuelas permanentes que limiten parcialmente a ocupación ou actividade habitual, sen impedir a realización das tarefas fundamentais desta, ata 19 172,54 €.
Esta última cantidade foi a que solicitou na instancia a apelante e reitera agora nesta alzada.
A recorrente Marta naceu o NUM003 de 1986. Na data do accidente de circulación -5 de xaneiro de 2013- contaba con 26 anos de idade e era, segundo ela mesma di, ama de casa. Segundo o informe da médica forense Rosana , é moi probable que a apelante co paso do tempo presente unha artrose do xeonllo e do nocello dereitos, cunha maior dor e limitacións funcionais; na actividade da vida diaria, presentará unha maior penosidade para subir e baixar escaleiras e para camiñar por superficies esvaradías ou non uniformes, en comparación con persoas da súa mesma idade e condición; e, se ben pode realizar actividades sociais e familiares, conducir un automóbil sen adaptacións e restricións -aínda que non ten permiso de conducir-, está restrinxida para levar a cabo certas actividades deportivas de carreira, salto ou marcha en longos percorridos.
Ninguén discute que a apelante, desgraciadamente, padece unha incapacidade permanente que limita de xeito parcial a súa ocupación ou actividade habitual, sen chegar a impedirlle a realización das tarefas fundamentais. Ela mesma solicitou o recoñecemento desta incapacidade e tan só amosa agora a súa desconformidade para coa súa indemnización e loita polo seu máximo legal posible de 19 172,54 €, fronte aos 15 000 € concedidos na instancia. Mais para modificar, á alza, esta última cantidade, non se nos ofrecen méritos abondos, agás o lóxico pero sempre comenenciudo interese da parte. Resulta así imposible albiscar en que consistiu o suposto erro cometido na instancia, e a cantidade fixada nela, que está preto do máximo posible por tal particular, téñoa por correcta, ponderada e prudencial, vistas as concretas circunstancias.
2.- Os elementos correctores do apartado primeiro.7 do anexo do Real decreto lexislativo 8/2004, do 29 de outubro, polo que se aproba o texto refundido da Lei sobre responsabilidade civil e seguro na circulación de vehículos de motor.
Nese apartado prevense uns criterios para a determinación da responsabilidade e a indemnización. E para asegurar a total indemnidade dos danos e perdas causados, ten en conta, ademais, as circunstancias económicas, incluídas as que afectan a capacidade de traballo e perda de ingresos da vítima, as circunstancias familiares e persoais e a posible existencia de circunstancias excepcionais que poden servir para a exacta valoración do dano causado. En tal concepto, a recorrente solicitou na instancia 15 000 € que, dun xeito tácito, foron rexeitados na instancia, rexeitamento que agora, dun xeito expreso, cómpre confirmar polas mesmas razóns xa expostas ao tratar do recurso do seu marido, Jose Carlos , ás cales me remito. Só cómpre engadir que, no relativo á perda de capacidade da apelante para incorporarse ao traballo, semella que, con independencia de que sexa ama de casa -xa o era cando ocorreu o accidente de circulación e tamén na actualidade-, a súa profesión era a de auxiliar de enfermería, se ben nunca desenvolveu esta actividade laboral.
3.- Indemnización por secuelas.
Só recorre a apelante contra o relativo á puntuación outorgada pola artrose postraumática de carácter leve que padece no xeonllo. A sentenza recoñeceulle por tal concepto 2 puntos e ela solicita 4 coa conseguinte repercusión económica ao seu favor. E, neste particular, si que acollo a súa impugnación, pois, se o previsto na táboa VI (clasificación e valoración de secuelas), capítulo 5 (extremidade inferior e cadeira), do anexo do Real decreto lexislativo 8/2004, do 29 de outubro, polo que se aproba o texto refundido da Lei sobre responsabilidade civil e seguro na circulación de vehículos de motor, para a artrose postraumática do nocello (con inclusión das limitacións funcionais e a dor), é entre 1 e 8 puntos, considero máis correcta, prudencial e ponderada a de 4 puntos. Neste sentido, a médica forense considerou a secuela non moi leve, senón leve. E, en diferentes momentos, a propia compañía de seguros chegou a ofrecer por esa secuela a indemnización correspondente a 3 e 4 puntos. Xa que logo, a indemnización por secuelas cómpre aumentala con eses dous puntos ata un total de 25, que supoñen unha indemnización de 35 293,75 €, que, sumados ao seu 10% -3 529,37 €-, fan un total de 38 823,12 €.
4.- Os xuros por demora do artigo 20 da Lei de contrato de seguro .
Remítome ao que xa dixen en contestación ao idéntico motivo de apelación do seu marido e tamén apelante, Jose Carlos .
Quinto.- Declaro de oficio as custas que se puidesen ocasionar nesta segunda instancia.
Tras seren vistos os artigos de xeral e pertinente aplicación,
Fallo
Acoller en parte o recurso de apelaciónde Jose Carlos e Marta contra a sentenza do 1 de xuño de 2016, pronunciada pola maxistrada xuíza do Xulgado de Instrución número 1 de Pontevedra no xuízo de faltas 144/2013 (rolo de apelación ADL 63/2016-I). En consecuencia, econ revogación parcialda amentada sentenza, modifícanse os seguintes particulares:
Polo factor de corrección debido á incapacidade permanente que padece Jose Carlos , correspóndenlle 55 000 € en lugar de 15 000 €.
A indemnización por incapacidade temporal de Jose Carlos será de 37 194,87 € en lugar de 35 710,96 €.
A indemnización polas secuelas de Jose Carlos será de 56 452,30 € en lugar de 54 741,63 €.
A indemnización polas secuelas de Marta será de 38 823,12 € en lugar de 31 842,58 €.
Queda recoñecido o dereito do apelante Jose Carlos a ser indemnizado por todos os gastos necesarios e mencionados por mor dos cambios da prótese de cadeira que se poidan acreditar no seu momento.
No relativo aos xuros, con liberdade de criterio poderá acordarse o que corresponda na fase de execución de sentenza.
No resto confirmo expresamente os demais pronunciamentos da instancia.
Declaro de oficio as custas que se puidesen ocasionar nesta alzada.
Contra a presente resolución non cabe recurso ordinario ningún.
Devólvanselle os autos orixinais ao xulgado de procedencia, cun testemuño desta sentenza para o seu coñecemento e cumprimento.
Deste xeito o pronuncio, mando e asino, por medio desta sentenza, da que se achegará certificación ao rolo.
PUBLICACIÓN.-Dada e pronunciada foi a anterior Senteza polo Ilmo. Sr. Maxistrado Ponentenodía da súa data, do que eu o Secretario, dou fe.
