Última revisión
17/09/2017
Sentencia Penal Nº 186/2018, Audiencia Provincial de Barcelona, Sección 22, Rec 25/2018 de 07 de Marzo de 2018
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Orden: Penal
Fecha: 07 de Marzo de 2018
Tribunal: AP - Barcelona
Ponente: URÍA MARTÍNEZ, JOAN FRANCESC
Nº de sentencia: 186/2018
Núm. Cendoj: 08019370222018100179
Núm. Ecli: ES:APB:2018:4638
Núm. Roj: SAP B 4638:2018
Encabezamiento
Audiència Provincial de Barcelona
Secció Vint-i-dosena
Rotlle apel lació penal núm. 25/2018 - B
Referència de procedència:
Jutjat del Penal núm. 27 de Barcelona
Procediment Abreujat núm. 303/2017
Data sentència recorreguda: 13/11/2017
SENTÈNCIA NÚM. 186/18
Magistrats/des:
Joan Francesc Uría Martínez
Juli Solaz Ponsirenas
Maria Josep Feliu Morell
La dicta la Secció Vint-i-dosena de l'Audiència Provincial de Barcelona en recurs d'apel lació núm. 25/2018, interposat contra la Sentència pronunciada pel Jutjat del Penal núm. 27 de Barcelona en data 13/11/2017 , en procediment Abreujat núm. 303/2017. Han estat parts com apel.lant Fermín , asistit pel seu advocat Juan Franco Rodriguez i representat per la procuradora Luisa Lasarte Diaz, i el Ministeri Fiscal. D'aquesta sentència, que expressa l'opinió del Tribunal, ha estat ponent Joan Francesc Uría Martínez.
Barcelona, set de març de dos mil divuit.
Antecedentes
Primer.El 13 de novembre de 2017 el Jutjat Penal núm. 27 de Barcelona dictà sentència amb la decisió següent:'Que debo condenar y condeno a don Fermín como autor criminalmente responsable de un delito contra la seguridad vial en la modalidad de conducción tras haber sido privado judicialmente del permiso de conducir, previsto y penado en el primer inciso del artículo 384.2 del Código Penal , en concurso de normas del artículo 8.1ª del Código Penal con un delito de quebrantamiento de condena, previsto y penado en el artículo 468.1, inciso segundo, del mismo texto legal , sin la concurrencia de circunstancias modificativas de la responsabilidad criminal, a la pena de dieciocho meses de multa con una cuota diaria de siete euros, con una responsabilidad personal subsidiaria de un día de privación de libertad por cada dos cuotas diarias de multa no satisfechas a tenor de lo previsto en el artículo 53 del Código Penal .
Que debo condenar y condeno a don Fermín como autor criminalmente responsable de un delito contra la seguridad vial en su modalidad de conducción temeraria, previsto y penado en el artículo 380 del Código Penal , con la concurrencia de la circunstancia agravante de reincidencia del artículo 22.8ª del Código Penal , a la pena de un año y seis meses de prisión, con inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena, y a la pena de privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por tiempo de cuatro años.
La indicada pena de privación del derecho a conducir comportará la pérdida de vigencia del permiso o licencia que habilite al acusado para la conducción, de conformidad con lo establecido en el artículo 47, párrafo tercero, del Código Penal .
Asimismo condeno al acusado al pago de las costas procesales causadas en esta instancia.
Firme que sea la presente sentencia remítase testimonio de la misma, con expresión de su firmeza, al Juzgado de lo Penal núm. 3 de Sabadell para su unión a la Ejecutoria núm. 161/2016 por si, a la vista del contenido de esta resolución, procediera la revocación de la suspensión por tiempo de dos años de la pena de seis meses de prisión impuesta en la sentencia de fecha 10 de mayo de 2016 de la que dimana dicha Ejecutoria, suspensión acordada y notificada al encausado don Fermín el mismo día 10 de mayo de 2016.'.
A la sentència es declaren provats els fets següents:'Se declara probado que sobre las 16:47 horas del día 20 de octubre de 2016 el acusado don Fermín , mayor de edad en cuanto nacido el día NUM000 de 1988, con D.N.I. nº NUM001 y ejecutoriamente condenado por sentencia firme de fecha 9 de abril de 2015 por el Juzgado de lo Penal núm. 2 de Sabadell como autor de un delito contra la seguridad vial en su modalidad de conducción bajo los efectos de bebidas alcohólicas a la pena de cincuenta días de trabajos en beneficio de la comunidad y a la pena de privación del derecho de conducir vehículos a motor y ciclomotores por tiempo de trece meses y quince días, que extinguió el día 17 de mayo de 2016; y en sentencia firme de fecha 10 de mayo de 2016, dictada por el Juzgado de lo Penal núm. 3 de Sabadell , como autor de un delito contra la seguridad vial en su modalidad de conducción bajo los efectos de bebidas alcohólicas, a la pena de seis meses de multa, con una cuota diaria de seis euros y a la pena de privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por tiempo de un año y un día, conducía a gran velocidad la motocicleta marca Yamaha, modelo T MAX, con matrícula núm. ....-BRL , por el carril bus de la avenida Meridiana de la ciudad de Barcelona, pese a haber sido privado, en virtud de resolución judicial, del permiso de conducción, al haber sido condenado por la precitada sentencia de fecha 10 de mayo de 2016 como autor de dos delitos contra la seguridad vial a la pena de privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por tiempo de un año y un día por cada uno de ellos, siendo la fecha de inicio de cumplimiento de dicha pena el día 10 de mayo de 2016 y la fecha de extinción el día 11 de mayo de 2018, de acuerdo con la liquidación de condena practicada el día 10 de mayo de 2016, notificada al acusado ese mismo día.
El agente de la Guardia Urbana de Barcelona núm. NUM002 , quien circulaba en vehículo no logotipado, al advertir la conducción antirreglamentaria del acusado, le dio orden para que se detuviera y éste, tras percatarse de que se trataba de un vehículo policial, minoró la marcha y efectuó un gesto con la mano como de disculpa, si bien no llegó a detenerse y continuó su marcha hasta que llegó a la confluencia de la avenida Meridiana con la calle Pintor Alzamora, donde el acusado aceleró bruscamente y se introdujo por la calle Pintor Alzamora, siendo perseguido por el referido vehículo policial, que activó sus señales acústicas y luminosas.
Al llegar a la confluencia de la calle Pintor Alzamora con el paseo Andreu Nin el acusado hizo caso omiso a la fase roja del semáforo que le afectaba, obligando con ello a varios vehículos a frenar para evitar la colisión con la motocicleta del acusado.
Tras ello el acusado don Fermín continuó circulando a gran velocidad por el paseo Andreu Nin en sentido Llobregat y, al llegar al cruce con la avenida Río de Janeiro, efectuó un giro a la izquierda sin respetar el paso de peatones, con lo que éstos se vieron obligados a apartarse para no ser atropellados, tras de lo cual continuó por la avenida Río de Janeiro hasta la avenida Meridiana, donde efectuó un giro a la derecha, haciendo nuevamente caso omiso del paso de peatones que en esos momentos estaba siendo utilizado por varios peatones para cruzar la calle.
Seguidamente el acusado subió a la acera del paseo Fabra i Puig, por donde circuló poniendo en riesgo la integridad física de los viandantes que transitaban por dicha acera, hasta llegar a la calle Pardo por la que condujo en sentido contrario a la circulación, rebasando los cruces de la indicada vía con las calles de La Jota, Escocia y Riera de Horta a gran velocidad y sin adoptar ningún tipo de precaución, con el consiguiente riesgo para el resto de usuarios de la vía pública.'.
Segon.Formulat recurs d'apel lació per la representació processal de Fermín , el Jutjat l'admeté a tràmit, hi donà curs i finalment va remetre les actuacions a aquest Tribunal per a la decisió. Al recurs s'oposà el Ministeri Fiscal.
Acceptem el relat de fets declarats provats en la sentència recorreguda.
Fundamentos
Primer.L'apel lant combat la sentència dictada en primera instància al legant un únic motiu d'impugnació, que enuncia 'error en la valoración de laprueba', error que predica, exclusivament, en relació a 'la participación(de l'acusat)en los hechos objeto de acusación y posterior condena'.
Segon.Per donar resposta al motiu de recurs cal examinar la gravació del judici, que constitueix l'acta de la vista, i d'aquest examen resulta que al plenari es van practicar les proves següents: 1) interrogatori de l'acusat (minuts 1 a 3 de la gravació); 2) testifical dels agents de la Guàrdia Urbana de Barcelona amb carnets professionals núm. NUM002 (minuts 5 a 13), NUM003 (minuts 14 a 20), NUM004 (minuts 21 a 23) i NUM005 (minuts 24 a 27), i d' Ezequias (minuts 28 a 31), i 3) documental, que les parts donaren per reproduïda (minut 31).
A la vista d'aquestes proves resulta evident, de tota evidència, que al plenari es practicà prova de càrrec suficient per enervar la presumpció d'innocència que interinament emparava l'acusat i afirmar la seva autoria del delicte, encara que només sigui pel testimoniatge de l'agent de la Guàrdia Urbana de Barcelona amb carnet professional núm. NUM002 , testimoni directe dels fets, la declaració del qual va resultar netament incriminadora de l'acusat, a qui va veure la cara a la curta distància d'uns 20 cm, en moments en què, durant la persecució i provant-se en paral lel els vehicles de perseguidors i perseguit, traient el testimoni part del cos por la finestreta del cotxe de la banda del copilot, requerí el perseguit a detenir la marxa de la motocicleta que conduïa, testimoni que al plenari també identificà l'acusat, present a la sala, com el conductor de la motocicleta, i és conegut amb escreix que, com ja recordava fa temps l' STS de 20 de juliol de 2001 , la 'Sala Casacional ( Sentencia de 10 de febrero de 1992 , entre otras muchas) ha declarado que si bien la presunción de inocencia que consagra el art. 24.2 de nuestra Carta Magna exige para dictar una sentencia condenatoria un mínimo de actividad probatoria de cargo, tal prueba existe aunque estuviera constituida por un solo testimonio, que podría tener suficiente virtualidad para destruir la presunción iuris tantum denunciada. Efectivamente, el sistema de la prueba tasada ha sido derogado por la Ley de Enjuiciamiento Criminal, por lo que uno de los apotegmas del añejo Derecho «testis unus, testis nullus», ha perdido por ello toda su vigencia, siendo ahora en el ordenamiento jurídico vigente lo esencial que exista prueba y que ésta se produzca en el acto del juicio oral. La prueba puede por ello ahora aparecer constituida por un solo testigo (S. 8-10-1990) y... no se produce la desestimación o rechazo del testimonio único... siempre y cuando no existan razones objetivas que invaliden sus afirmaciones o que provoquen que en el Tribunal de instancia aparezca la duda que impida la formación de la convicción (S. 27-5-1988)'.
Afirmada l'existència de prova de càrrec sobre que l'acusat fou efectivament l'autor del delicte, el que hem d'examinar és la valoració que de la prova personal al respecte practicada al plenari efectuà el jutge a quo. Clar que sobre això també cal
recordar un principi bàsic, a saber, que l'òrgan de la primera instància és qui està en millors condicions per valorar les proves de caràcter personal que es produeixen al judici oral, per raó de la immediació amb la producció de la font de coneixement, i la valoració feta per aquell l'ha de respectar l'òrgan d'apel lació sempre que no resulti absurda, il lògica o arbitrària.
Doncs bé, eixos defectes no es poden predicar de la valoració de les proves personals que queda reflectida en el fonament de dret primer de la sentència recorreguda, valoració que no només està raonada, sinó que és raonable, i aquesta valoració imparcial del jutge, de les proves produïdes davant seu, amb plenitud d'immediació i amb totes les garanties, no pot ser substituïda per la parcial de qui té interès personal en el resultat del procés.
Efectivament, l'encert en la identificació de l'acusat per part del testimoni agent de la Guàrdia Urbana de Barcelona amb carnet professional núm. NUM002 , no només està avalat pel testimoniatge de l'agent amb carnet professional núm. NUM003 , el qual no va tenir una visió tan completa de la cara de l'autor dels fets, però tot i així manifestà que l'acusat s'hi assemblava força, sinó pel testimoniatge referencial de l'agent amb carnet professional núm. NUM005 , juntament amb l'exhibició dels braços que l'acusat acceptà fer al plenari, ja que el testimoni manifestà que un ciutadà es dirigí a ell per comunicar-li que havia vist un individu estacionar la motocicleta, treure's la jaqueta que vestia i sortir corrent, i que aquest individu duia tatuatges molt visibles al braç, i, com molt descriptivament diu el jutge a quo a la seva sentència, 'el acusado tiene un tatuaje de grandes dimensiones que cubre todo su brazo izquierdo' (es refereix al braç i l'avantbraç).
Podríem continuar fent servir altres paraules per dir el mateix que el jutge a quo sobre la jaqueta que vestia l'autor dels fets, el document hagut a la butxaca davantera de la jaqueta, la insuficiència del testimoniatge d' Ezequias per
acreditar el descàrrec o introduir dubtes raonables sobre l'encert en la identificació de l'autor dels fets pel testimoni agent de la Guàrdia Urbana de Barcelona amb carnet professional núm. NUM002 , etc., però és innecessari reiterar els arguments que exposà amb claredat meridiana el jutge a quo, i els quals compartim plenament.
En definitiva, no apreciem cap error en la valoració que de la prova practicada al judici oral efectuà el jutge penal, i, conseqüentment, desestimem el recurs formulat contra la seva sentència.
Tercer.D'acord amb els articles 240.2n de la Llei d'enjudiciament criminal i 123 del Codi penal , escau imposar l'apel lant les costes causades en aquesta instància.
Fallo
1. Desestimem el recurs d'apel lació expressat en l'antecedent de fet segon d'aquesta sentència.
2. Confirmem la sentència apel lada.
3. Imposem l'apel lant les costes processals causades en aquesta segona instància.
Aquesta sentència no és ferma, i contra la mateixa es pot interposà recurs de cassació per infracció de llei si es considera que, atesos els fets que es declaren provats en la resolució, s'ha infringit un precepte penal de caràcter substantiu o una altra norma jurídica del mateix caràcter que hagi de ser observada en l'aplicació de
la llei penal, preparant el recurs mitjançant un escrit autoritzat per un advocat i un procurador, si el recurrent no és el Ministeri fiscal, escrit presentat dins dels cinc dies següents al de l'última notificació de la sentència, i en el qual s'ha de demanar testimoniatge de la sentència i manifestar la classe de recurs que s'intenti utilitzar.
Així ho disposa el Tribunal i ho signen els magistrats que el formen.
