Última revisión
16/09/2017
Sentencia Penal Nº 232/2016, Audiencia Provincial de Pontevedra, Sección 2, Rec 1055/2016 de 01 de Diciembre de 2016
GPT Iberley IA
Copiloto jurídico
Relacionados:
Tiempo de lectura: 12 min
Orden: Penal
Fecha: 01 de Diciembre de 2016
Tribunal: AP - Pontevedra
Ponente: BARREIRO PRADO, JOSE JUAN RAMON
Nº de sentencia: 232/2016
Núm. Cendoj: 36038370022016100201
Núm. Ecli: ES:APPO:2016:2405
Núm. Roj: SAP PO 2405:2016
Encabezamiento
AUD.PROVINCIAL SECCION N. 2
PONTEVEDRA
SENTENCIA: 00232/2016
ROSALIA DE CASTRO NÚM. 5
Teléfono: 986.80.51.19
N545L0
N.I.G.: 36026 41 2 2015 0002158
ROLO: ADL APELACION JUICIO SOBRE DELITOS LEVES 0001055 /2016 I
Xulgado procedencia: XDO. 1ª INST. E INSTRUCCIÓN N.2 DE MARIN
Procedemento de orixen: XUÍZO SOBRE DELITOS LEVES Nº 1571/2015
Delito/falta: AMENAZAS (TODOS LOS SUPUESTOS NO CONDICIONALES)
RECURRENTE: Iván
Procuradora: MARIA DEL AMOR ANGULO GASCON
Abogado: JUAN ANTONIO PRIETO CERVERA-MERCADILLO
RECURRIDO: MINISTERIO FISCAL
Procurador/a: D/Dª
Abogado/a: D/Dª
SENTENZA NÚM. 232
Ilmo. Sr. Maxistrado-Presidente don José Juan Ramón Barreiro Prado.
Pontevedra, a un de decembro de dous mil dezaseis.
Neste rolo de apelación número 1055/2016 dimanante dos autos de xuízo de faltas número 1571/2015, procedentes do Xulgado de 1ª Instancia e Instrución núm. 2 de Marín, por Delito de Ameazas, son partes: comoapelante,don Iván , e comoapeladosoMinisterio Fiscal.
Antecedentes
Primeiro.-Con data do vinte e cinco de maio, o/a maxistrado/a xuíz/a do Xulgado de 1ª Instancia e Instrución núm. 1571/2015, ditou sentenza nos autos orixinais dos que o presente rolo dimana. Os feitos probados da sentenza din literalmente:
'ÚNICO.- Resulta probado y así se declara que sobre las 02:00 horas del día 23 de octubre de 2015, Iván , portando un cuchillo en la mano, acudió al domicilio del Sr. Aureliano sito en BARRIADA000 , portal NUM000 , NUM001 de Marín, y comenzó a golpear de forma violenta la ventana del mismo gritándole 'ábreme la puerta', 'voute a atravesar' y diciéndole que 'saliera que lo iba a ajusticiar', causando destrozos en la persiana y rompiendo el cristal. También golpeó la puerta de entrada de la vivienda clavando el cuchillo varias veces en la misma gritando 'ya volveré', para posteriormente marcharse. Ante estos hechos el denunciante llama a la Policía Nacional que acudió al lugar levantando el correspondiente atestado.'
Segundo.-O xulgado ditou a sentenza que contén a seguinte parte dispositiva:
'QUE DEBO CONDENAR Y CONDENO a D. Iván como autor de un delito leve de amenazas previsto y penado en el artículo 171.7 del CP a la pena de 1 mes de multa con una cuota diaria de 46 y a que por vía de responsabilidad civil INDEMNICE a D. Aureliano en la cantidad total de 645E. Imponiéndole el pago de las costas procesales causadas.'
Terceiro.-Notificada a mencionada sentenza ás partes, don Iván interpuxo un recurso de apelación, que foi admitido e tramitado de conformidade co disposto no artigo 795.4 da Lei de axuizamento criminal . Achegadas as actuacións a esta Audiencia, pasaron ao maxistrado relator para ditar resolución.
Acéptanse e danse por reproducidos os feitos probados da sentenza contra a que se recorre.
Fundamentos
Primeiro.- O denunciado, Iván , foi condenado na instancia como autor responsable dun delito leve de ameazas do artigo 171.7 do Código penal . Presentou agora un recurso de apelación contra a sentenza do Xulgadoa quoen que solicita: a nulidade da declaración do denunciante; a súa libre absolución por existir erro na apreciación da proba ou pola carencia de proba de cargo suficiente; a nulidade do xuízo e da sentenza pola vulneración do dereito á tutela xudicial efectiva por non outorgárselle o dereito á última palabra; e, subsidiariamente, que non procede fixar ningunha cantidade en concepto de responsabilidade civil ou que, en todo caso, se limite á cantidade de 80,01 € polos danos na persiana e na fiestra. A fiscala oponse a que acolla o recurso.
Segundo.- Se ben o apelante ao remate do seu recurso realizou as solicitudes a que se alude no anterior fundamento de dereito, no seu previo desenvolvemento e argumentación expúxoas noutra orde. A esta última me vou ater para a súa contestación.
Invoca o recorrente a nulidade do xuízo e da sentenza pronunciada na instancia pola xuíza substituta do Xulgadoa quopor non concedérselle o dereito á última palabra. Como se reflicte no recurso de apelación, practicouse a proba no acto da vista oral realizado na instancia, o avogado da defensa fixo as correspondentes alegacións, mais a xulgadora da instancia non lle ofreceu a Iván a posibilidade de exercer o seu dereito á última palabra. E ren máis. Realízase así unha mera alegación formal de suposta vulneración do dereito recoñecido nos artigos 739 , 786 bis e 969.1 in fine , todos eles da Lei de axuizamento criminal , ao omitir a xulgadora da instancia o trámite da última palabra ao denunciado cando rematou o xuízo sobre delitos leves. Porén, non concreta en que medida a omisión do amentado trámite puido producirlle indefensión ou o menoscabo das súas posibilidades reais e efectivas de defensa. Cómpre así citar a STC 258/2007, do 18 de decembro :
[...] la vulneración del derecho a la última palabra, en tanto que manifestación del derecho a la autodefensa, como una de las garantías contenidas en el derecho a la defensa previsto en el art. 24.2 CE , no se debe configurar como una mera infracción formal desvinculada de la comprobación de que se ha generado una indefensión material, cuya argumentación es una carga procesal del recurrente [...]
[...] no resulta posible apreciar que dicha omisión haya generado a los recurrentes una indefensión material. Si se parte de la base ya referida de que el sentido constitucional del derecho a la última palabra, como manifestación del derecho de autodefensa, radica en que el acusado, una vez que ha tenido pleno conocimiento de toda la actividad probatoria realizada y de los argumentos vertidos en los alegatos de las acusaciones y de su propia defensa, pueda contradecir o someter a contraste el desarrollo de la vista, añadiendo todo aquello que estime pertinente para su mejor defensa, sólo cabrá considerar que se le ha generado una indefensión material con relevancia constitucional cuando no se pueda descartar que el trámite omitido hubiera sido decisivo en términos de defensa, en el sentido de que hubiera podido determinar un fallo diferente. Ello exigiría, al menos, que se indicara por los recurrentes en la demanda de amparo qué concreta actividad probatoria o alegaciones efectuadas en fase de informe son las que pretendían contradecir, someter a contraste o, simplemente, refutar o matizar en el ejercicio del derecho a la última palabra, a los efectos de que este Tribunal pudiera realizar el juicio sobre su eventual incidencia en la resolución impugnada.
Solicita tamén o recorrente a nulidade do xuízo e da sentenza contra a que apela baseándose en que se infrinxiron os artigos 433 , 434 e 436 da Lei de axuizamento criminal , xa que o denunciante, Aureliano , actuou como testemuña dos feitos e a xulgadora da instancia non procedeu do xeito indicado nos amentados preceptos legais. Pois ben, a violación da norma procesual non produce inevitablemente a prohibición de que a correspondente declaración testemuñal poida ser valorada polo xuíz ou tribunal como proba válida. Trátase dunha medida á hora de avaliar a credibilidade do testemuñado. Máis en concreto, a STS, Penal, Sección 1ª, do 30 de abril de 2013 (ROJ: STS 4074/2013 - ECLI:ES:TS:2013:4074) sinala o seguinte:
También son garantías la necesidad de que se advierta al testigo de las penas con que está sancionado el delito de falso testimonio ( art. 433 LECrim .); la prestación de promesa o juramento ( art. 706 y 434 LECrim ., aunque sociológicamente esta garantía esté lamentablemente tan devaluada que en algunos países de tradición continental se ha prescindido de ella); la incomunicación entre sí de los testigos mientras no presten su declaración (art. 704); o la preferencia del intérprete titulado sobre el que carezca de esa habilitación para actuar como traductor (arts. 441 y 711). Pues bien, su conculcación (se omitieron las advertencias legales o la prestación de promesa; un testigo estaba presente en la sala mientras deponían otros testigos; se acudió por comodidad a un intérprete no titulado cuando había disponibilidad de otros cualificados...) no arrastra la nulidad de las actuaciones que puedan verse afectadas por la irregularidad. Si se trata de una actividad probatoria es exigible que se evalúe en cada supuesto cómo ha podido afectar a la fiabilidad esa deficiencia que, en todo caso, ha de reprobarse. Eso es lo que ha proclamado reiteradamente esta Sala en relación a la previsión del art. 704. No significa que se destierren al limbo de lo intrascendente esas irregularidades procesales. Nunca es nimia o despreciable una garantía procesal. En ocasiones la constatación de la vulneración de esas reglas procesales será justamente la causa en virtud de la cual se niega la fuerza convictiva de un testimonio (el testigo de cargo al declarar había escuchado las respuestas dadas por el acusado por lo que la defensa se vio privada de estrategias de interrogatorio aptas para cuestionar su credibilidad). Pero sería no solo contrario a la norma sino también ilógico, que desde esas irregularidades normativas se diese un acrobático salto a la nulidad radical, atribuyendo efectos sustantivos (al modo de una eximente), por el camino de la presunción de inocencia (privación de valor a la actividad probatoria), a lo que es la contravención de una norma que ocupa un nivel inferior en la escala de las garantías. Hay que respetar todas las previsiones legales cualquiera que sea su alcance; y estimular, alentar y exigir su estricto cumplimiento especialmente cuando tienden a tutelar los derechos de las partes y la corrección del enjuiciamiento. Pero no es lo mismo olvidar que un testigo debe prestar juramento; que no conceder por descuido el derecho a la última palabra; omitir las advertencias previstas en el art. 416 LECrim ; celebrar el juicio en ausencia sin que lo haya reclamado alguna de las acusaciones o sobrepasando la pena solicitada la duración de dos años; o practicar unas intervenciones telefónicas sin que medien unos indicios suficientes ( STS 952/2012, de 8 de noviembre ).
Mesmo esta sentenza tamén aparece recentemente citada e aplicada pola SAP de Ourense, Penal, Sección 2ª, do 26 de febreiro de 2016 (ROJ: SAP OU 72/2016 - ECLI:ES:APOU:2016:72).
Terceiro.- O erro na apreciación da proba e a vulneración da presunción de inocencia tamén son alegados polo apelante no seu recurso. E unha vez máis debo subliñar que resulta incompatible a manida mestura de alegacións do tipo das referidas. Así, xúntanse a infracción da presunción de inocencia que inicialmente amparaba o denunciado e o erro por parte da xuíza substituta da instancia na valoración da proba. A pretendida vulneración do artigo 24.2 da Constitución española -presunción de inocencia- suporía a inexistencia de probas de cargo contra o denunciado-apelante. E o erro na valoración das probas xusto parte da nidia admisión da súa existencia, mais, viciadas dunha equivocación interpretativa, da cal se discrepa.
Pero ademais, sen maiores razoamentos e apoios xurisprudenciais a estas alturas, abonda con reparar no sucedido na instancia. Obtívose e practicouse proba de cargo máis que suficiente como para poder ter por desvirtuada a presunción de inocencia, e na avaliación da proba que realizou a xuíza da instancia, ao abeiro dos artigos 741 e 973.1 da Lei de axuizamento criminal , non se albisca nin o máis mínimo erro. Xa non só polo nidio e contundente testemuño do denunciante, Aureliano , polo atestado instruído pola Policía Nacional de Marín ou pola documental que se achegou ás actuacións (facturas e fotografías), senón tamén porque o propio apelante, Iván , recoñeceu que se acercou ao domicilio do amentado denunciante e que bateu na porta e na persiana da fiestra.
Así as cousas, aos danos derivados da súa acción cómpre engadir as expresións ameazantes que con tal ocasión proferiu contra o agora apelado, cuxo contido se reflicte na declaración de feitos probados da sentenza contra a que se apela. Intentar provocar dúbidas verbo da declaración incriminatoria da vítima das ameazas polas malas relacións entre ela e o apelante resulta así inútil polo dito e, precisamente, porque nesas malas relacións está a orixe e causa do realmente sucedido.
En canto á responsabilidade civil, tamén debo confirmar a sentenza da instancia e, xa que logo, rexeitar o recurso contra ela. Pretender que non pode existir conexión entre un delito leve de ameazas e a responsabilidade civil polos danos causados de xeito coetáneo á formulación desas ameazas mesmo podería entenderse como a denuncia da falta dunha condena tamén por un delito leve de danos. Se, cando se producen lesións e insultos, ameazas, etc., se atende á cerna do sucedido e á infracción principal ( artigo 8 do Código penal ), non outra cousa se considera que se fixo no presente caso, no cal se condenou por un delito leve de ameazas no transcurso das cales se causaron os danos e, por mor deles, impúxose a correspondente responsabilidade civil. E, verbo da súa contía, aparece amparada polas tres facturas de pagamento achegadas ás actuacións (polas cantidades de 35, 45 e 565 €, que fan un total de 645 €); e as dúas fotografías demostran o relativo aos danos na porta da vivenda.
Cuarto.- Impoño as custas da presente alzada á parte apelante por mor do rexeitamento do seu recurso.
Tras seren vistos os artigos de xeral e pertinente aplicación,
Fallo
Que debo rexeitar o recurso de apelacióninterposto pola representación procesual de Iván contra a sentenza ditada con data do veinte e cinco de amio de dous mil dezaseis no procedemento Xuízo sobre delitos leves nº 1571/2015, polo Maxistrado/a Xuíz/a do Xulgado de 1ª Instancia e Instrución núm. 2 de Marín, e confirmar esta sentenza. Impóndolle as custas ao apelante.
Contra a presente resolución non cabe recurso ordinario ningún.
Devólvanselle os autos orixinais ao xulgado de procedencia, cun testemuño desta sentenza para o seu coñecemento e cumprimento.
Deste xeito o pronuncio, mando e asino, por medio desta sentenza, da que se achegará certificación ao rolo.
PUBLICACIÓN.-Dada e pronunciada foi a anterior Senteza polo Ilmo. Sr. Maxistrado Ponentenodía da súa data, do que eu o Secretario, dou fe.
