Última revisión
17/09/2017
Sentencia Penal Nº 274/2019, Audiencia Provincial de Girona, Sección 4, Rec 72/2019 de 28 de Mayo de 2019
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Orden: Penal
Fecha: 28 de Mayo de 2019
Tribunal: AP - Girona
Ponente: VICTOR CORREAS SITJES
Nº de sentencia: 274/2019
Núm. Cendoj: 17079370042019100162
Núm. Ecli: ES:APGI:2019:1093
Núm. Roj: SAP GI 1093/2019
Encabezamiento
AUDIENCIA PROVINCIAL
SECCIÓN CUARTA (PENAL)
GIRONA
ROLLO APELACIÓN POR DELITOS LEVES Nº 72-2019
PROCEDIMIENTO POR DELITO LEVE Nº 11-2019
JUZGADO DE INSTRUCCIÓN Nº 3 DE LA BISBAL
SENTENCIA Nº 274/19
En Girona, a 28 de mayo de 2019.
Visto por el Ilmo. Sr. Magistrado D. VÍCTOR CORREAS SITJES, el recurso de apelación interpuesto
contra la sentencia dictada en fecha 01-04-2019 por el Juzgado de Instrucción nº 3 de La Bisbal, en el
Procedimiento por Delito Leve nº 11- 2019, seguido por un presunto delito leve de lesiones y de amenazas,
habiendo sido parte apelante D. Leoncio , asistido por el Letrado D. Marc Collell Borrell y parte apelada el
Ministerio Fiscal y D. Maximino .
Antecedentes
PRIMERO : En la expresada sentencia se dictó el Fallo que literalmente copiado es como sigue: '1.- Condenar a don Leoncio por un delito leve de lesiones a la pena de multa de 2 meses a razón de 3 euros diarios con responsabilidad penal subsidiaria en caso de impago de la misma de un día de privación de libertad o de una jornada de trabajos en beneficio de la comunidad por cada dos cuotas impagadas.
2.- Condenar a don Leoncio por un delito leve de amenazas a la pena de multa de 2 meses a razón de 3 euros diarios con responsabilidad penal subsidiaria en caso de impago de la misma de un día de privación de libertad o de una jornada de trabajos en beneficio de la comunidad por cada dos cuotas impagadas.
3.- Condenar a don Leoncio a pagar a don Maximino 245 euros en concepto de responsabilidad civil derivada de delito.
4.- Condenar a don Leoncio al pago de las costas procesales devengadas.
5.- Se deja sin efecto la medida cautelar adiptada por Auto de 2 de abril de 2018 consistente en la prohibición de comunicación y aproximación de don Leoncio a don Maximino , procediento a su anotación en el Siraj'.
SEGUNDO : El recurso contra la mencionada resolución se interpuso por la representación procesal de D. Leoncio , en legal tiempo y forma, con los fundamentos expresados en el escrito en que se deduce el mismo.
TERCERO : Se aceptan los hechos probados de la sentencia impugnada.
Fundamentos
PRIMERO .- Se acepta la fundamentación de la sentencia apelada en todo aquello que no se oponga a los razonamientos siguientes.
SEGUNDO .- 2.1. Contra la sentencia que condena a D. Leoncio como autor de un delito leve de lesiones y un delito leve de amenazas se alza la recurrente alegando que la sentencia recurrida incurre en un error en la valoración de la prueba, razón por la que solicita que se dicte en favor de D. Leoncio una sentencia absolutoria por razón de los hechos enjuiciados en la presente causa.
2.2. El recurso no merece prosperar.
TERCERO.- 3.1. La parte recurrente considera que la sentencia de la instancia incurre en error en la apreciación de las pruebas. Dicho motivo impugnatorio se basa en la supuesta equivocación padecida por la Juzgadora de Instancia al concluir que D. Leoncio amenazó y agredió a D. Maximino el día de autos causándole las lesiones referidas en las actuaciones cuando, a juicio de la recurrente, las pruebas practicadas no permiten sostener en buena lógica tal conclusión; razón por la que solicita que se dicte a favor de D.
Leoncio una sentencia absolutoria por razón de los hechos enjuiciados.
3.2. Como tiene reiteradamente dicho esta Sala, aunque el recurso de apelación tiene carácter ordinario y puede realizarse en él una nueva valoración de la prueba practicada en primera instancia, como consecuencia de la trascendental importancia que en la ponderación de las pruebas personales tiene tanto la percepción directa por el Juez de las diversas declaraciones de las partes y de los testigos, como la inexistencia en nuestro Derecho Penal de pruebas tasadas o de reglas que determinen el valor cierto que haya de darse a cada prueba, la revisión, tratándose precisamente de este tipo de pruebas, queda limitada a examinar, en cuanto a su origen, la validez y regularidad procesal, y a verificar, en cuanto a su valoración, si las conclusiones que el Juez ha obtenido resultan congruentes con los resultados probatorios y se ajustan a los criterios generales de razonamiento lógico según reglas de experiencia comúnmente admitidas; así, en esta instancia, sin haber presenciado personalmente tal prueba, sólo cabrá apartarse de la valoración que de ella tuvo el Juez ante quien se practicó, si se declara como probado en base a ella algo distinto de lo que dijo el declarante y que no resulta de ningún otro medio probatorio, si la valoración de la declaración conduce a un resultado ilógico o absurdo, y, de modo excepcional, si concurren otras circunstancias de las cuales se desprenda de modo inequívoco la falsedad de un testimonio acogido como cierto o la certeza de uno no tenido en cuenta, lo que no acontece en el supuesto enjuiciado.
3.3. Basta la mera lectura de la sentencia combatida para constatar que la Juzgadora de Instancia contó, para fundar su convicción de condena, con prueba de cargo bastante obtenida con pleno respeto a los derechos fundamentales y desarrollada en el juicio oral bajo los principios de publicidad, oralidad, inmediación y contradicción. Véase en tal sentido: 3.3.1. Que D. Maximino , víctima de la agresión enjuiciada, ha prestado un testimonio incriminatorio verosímil, constante y sin contradicciones desde su denuncia policial hasta el acto del juicio; 3.3.2. Que la versión incriminatoria sustentada por D. Maximino resulta corroborada por el parte médico de primera asistencia y por el informe médico forense practicados en autos, de los que se desprende la compatibilidad de las lesiones que presentaba la víctima con el mecanismo de causación descrito por la misma; 3.3.3. Que el testigo D. Salvador confirmó la realidad de la agresión enjuiciada.
3.3.4. Que D. Maximino acudió inmediatamente después de acaecer los hechos enjuiciados al Centro Médico para ser visitado y acto seguido fue a interponer la denuncia, lo que otorga más credibilidad a su testimonio; y 3.4. Los razonamientos expuestos en la sentencia combatida son asumidos como propios por la Sala, sin que puedan ser válidamente cuestionados por los interesados alegatos que la parte recurrente deduce en su escrito impugnatorio, siendo de ver en tal sentido: 3.5. Que la Jurisprudencia es unánime al considerar que la declaración de la víctima de un delito, aun siendo la única prueba, constituye prueba válida para destruir la presunción de inocencia, pero la aptitud y suficiencia como prueba de cargo de la declaración de la víctima del delito viene condicionada a que no existan razones objetivas que invaliden sus afirmaciones o provoquen dudas en el Juzgador que le impidan formar su convicción, incluido el aspecto de la credibilidad cuya apreciación le corresponde en exclusiva ( SSTS., Sala 2ª, de 12-11-1990 , 28-11-1991 , 18-12-1992 , 12-6-1995 y 2-1-1996 , entre otras muchas). En concreto, la Jurisprudencia ( SSTS., Sala 2ª, de 9-9-1992 , 26-5-1993 , 19-12-1997 , 15-6-2000 y 28- 9-2001, entre otras) ofrece unos criterios orientativos para los Tribunales de instancia en orden a la valoración que éstos tienen que hacer de esa prueba en relación con todas las circunstancias que rodearon el hecho y la prestación del testimonio en las distintas fases del procedimiento, cuales son: a) la ausencia de incredibilidad subjetiva derivada de las previas relaciones entre acusado y víctima, que permitan presumir que la segunda actúa y obra por móviles de resentimiento, venganza o enemistad, determinando la incertidumbre del Juzgador; b) la corroboración del testimonio de la víctima por datos objetivos concomitantes y claramente relacionados que contribuyen a la verosimilitud de ese testimonio; y c) la solidez de las manifestaciones incriminantes que han de ser persistentes, plurales y sin cambios sustanciales de unas a otras y sin ambigüedades y contradicciones.
De todas formas debe de tenerse en cuenta que los requisitos exigidos jurisprudencialmente para dotar de valor de prueba a la declaración de la víctima o del perjudicado no son condiciones de validez, sino parámetros de razonable ponderación de su testimonio, controlables en caso de impugnación, y que la valoración propiamente dicha corresponde al Juez o Tribunal de instancia que con las ventajas de la inmediación ve y oye directamente al testigo, percibiendo lo que dice y cómo lo dice, y tiene la posibilidad de valorar en su exacta dimensión sus gestos, palabras concretas y actitudes adoptadas al hacer sus afirmaciones; 3.6. Que la existencia de enemistad, malas relaciones y/o controversias entre los litigantes son circunstancias que no excluyen la eficacia de sus declaraciones incriminatorias como prueba de cargo, sino que obligan a valorarlas con la natural prudencia, exigiendo que las mismas vengan corroboradas por datos objetivos de carácter periférico, tal como acontece en el caso de autos; y 3.7. Por todo lo expuesto podemos afirmar que las conclusiones que la Juzgadora de Instancia ha obtenido, dotando de credibilidad a las declaraciones de D. Maximino en detrimento de las manifestaciones auto-exculpatorias vertidas por el denunciado, quien por su condición de tal no estaba obligado a decir verdad, resultan congruentes con los resultados probatorios y se ajustan a los criterios generales de razonamiento lógico según reglas de experiencia comúnmente admitidas.
3.8. El derecho a presumir la inocencia del acusado (presunción iuris tantum) exige para su condena el acreditamiento de los hechos integrantes de las figuras delictivas que se le imputan y su participación en ellas, a través de prueba obtenida con pleno respeto a los derechos fundamentales y desarrollada en el juicio oral bajo los principios de publicidad, oralidad, inmediación y contradicción, que permita razonablemente estimar cometidos los hechos por el autor al que favorece la presunción (véase 'ad exemplum' la STS, Sala 2ª, de 16-10-2001 ). La revisión de esta Sala alcanza a la estructura racional o juicio crítico que el Juzgador realiza respecto a tales pruebas, que en todo caso debe ser ajustado a las reglas de la lógica, la experiencia y el recto criterio. Comprobados tales extremos en el supuesto enjuiciado, en la forma precedentemente expuesta, no cabe reinterpretar los hechos, ni escudriñar las razones o motivaciones íntimas de la Juzgadora para llegar al convencimiento de que las secuencias reflejadas en el 'factum' ocurrieron de una determinada forma, y fueron o no realizadas por la acusada. Ello es privativo de aquella, consecuencia del principio procesal de inmediación de que ha gozado, y del que esta Sala se halla privado ( art. 741 Ley de Enjuiciamiento Criminal ).
3.9. Por todo lo expuesto, procede la desestimación del motivo de recurso que analizamos y la confirmación en este punto de la fundada, razonable y acertada sentencia dictada en primera instancia.
CUARTO.- Se declaran de oficio las costas procesales causadas en esta alzada.
Vistos los preceptos y principios citados y demás de general y pertinente aplicación
Fallo
DESESTIMANDO el recurso de apelación interpuesto por la representación procesal de D. Leoncio contra la sentencia dictada en fecha 01-04-2019 por el Juzgado de Instrucción nº 3 de La Bisbal d'Empordà en el Procedimiento por Delito Leve nº 11-2019, del que este Rollo dimana, CONFIRMANDO en su integridad la sentencia recurrida y declarando de oficio las costas procesales causadas en la presente alzada.Notifíquese la presente resolución al Ministerio Fiscal y a las partes personadas.
Líbrense certificaciones de la presente resolución para unir al rollo de su razón y remisión al Juzgado de procedencia junto con las actuaciones originales, quien cuidará del cumplimiento de lo acordado.
Así por esta mi sentencia, definitivamente juzgando, lo pronuncio, mando y firmo.
PUBLICACIÓN : La anterior sentencia fue leída y publicada por el mismo Sr. Magistrado que la dictó en el mismo día de su fecha, hallándose en audiencia pública; doy fe.
