Sentencia Penal Nº 283/20...zo de 2016

Última revisión
21/09/2016

Sentencia Penal Nº 283/2016, Audiencia Provincial de Barcelona, Sección 22, Rec 74/2016 de 29 de Marzo de 2016

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Orden: Penal

Fecha: 29 de Marzo de 2016

Tribunal: AP - Barcelona

Ponente: SOLAZ PONSIRENAS, JULI

Nº de sentencia: 283/2016

Núm. Cendoj: 08019370222016100211


Encabezamiento

Audiència Provincial de Barcelona

Secció Vint-i-dosena

Rotlle apel·lació penals ràpids núm. 74/2016 - L

Referència de procedència:

Jutjat del Penal núm. 2 de Manresa.

Procediment Abreujat núm. 238/2015-B.

Data sentència recorreguda: 20/11/2015 .

SENTÈNCIA NÚM. 283/2016

Magistrats/des:

Joan Francesc Uría Martínez

Juli Solaz Ponsirenas.

Mª Josep Feliu Morell

La dicta la Secció Vint-i-dosena de l'Audiència Provincial de Barcelona en recurs d'apel·lació núm. 74/2016, interposat contra la Sentència pronunciada pel JUTJAT PENAL 2 MANRESA en data 20 de novembre de 2015 , en procediment Abreujat núm. 238/2015. Han estat parts Darío , representat pel procurador Miquel Ylla Rico; i el Ministeri Fiscal. D'aquesta sentència, que expressa l'opinió del Tribunal, ha estat ponent Juli Solaz Ponsirenas.

Barcelona, trenta de març de dos mil setze.

Antecedentes

Primer.El dia 20 de novembre de 2015 el Jutjat del Penal núm. 2 de Manresa dictà sentència amb la decisió següent: ' Que debo condenar y condeno a Darío , con NIE NUM000 como autor criminalmente responsable de un delito de quebrantamiento de medida cautelar, previsto y penado en el Art. 468 del Código Penal ya definido, con la concurrencia de agravante de reincidencia del art. 22.8 del codigo penal a la pena de DIEZ MESES DE PRISION con inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo por el mismo tiempo. Y le condeno igualmente al pago de las costas procesales.'.

A la citada sentència es declaren provats els fets següents: ' que el acusado Darío , con NIE NUM000 mayor de edad con antecedentes penales, condenado ejecutoriamente por sentencia firme de 21 de agosto de 2015 dictada por el Juzgado de Instrucción num. 4 de Vic por un delito de quebrantamiento de medida cautelar del art. 468 del codigo penal .

El acusado con conocimiento de la medida cautelar acordada en virtud de Auto de 25/5/2015 dictado por el Juzgdo de Instrucción num. 1 de Berga de violencia sobre la mujer en las Diligencias Previas 17/15 de prohibición de aproximarse a menos de 500 metros de Marina , en cualquier lugar donde ésta se encuentre, domicilio, lugar de trabajo o cualquier otro lugar frecuentado por la misma, así como de comunicarse por cualquier medio; resolución que fue notificada al acusado el 25/5/2015.

El dia 12/9/2015 sobre las 21.30 horas el acusado y la victima fueron interceptados por los Agentes de la Guardia Urbana de Vic juntos en el interior del vehículo marca Volkswaguen modelo Golf con matricula ....YQY en la calle Pare Gallissà de Vic .'

Segon.Formulat recurs d'apel·lació per la representació processal de Darío , el Jutjat el va admetre a tràmit, li donà curs i finalment va remetre les actuacions originades a aquest Tribunal per a la decisió. El Ministeri Fiscal sol·licità la desestimació del recurs i la confirmació de la sentència impugnada.

Tercer.-D'aquesta sentència, que expressa l'opinió d'aquest Tribunal, ha estat ponent Juli Solaz Ponsirenas.

Fets provats

S'accepten els fets declarats provats en la sentència recorreguda.


Fundamentos

Primer.L'apel·lant impugna la sentència dictada en primera instància adduint, com a únic motiu, l'error en la valoració de la prova, per entendre que el consentiment i comportament de la víctima van provocar un error invencible en l'acusat que no ha estat apreciat pel jutjat del penal que l'ha condemnat.

Segon.El recurs no pot ser estimat, tenint en compte que, correspon al Jutjat d'instància, d'acord amb el que disposa l'article 741 de la Llei d'enjudiciament criminal, fer la valoració de les proves practicades davant seu i que únicament la Sala podrà modificar aquesta valoració si la mateixa es fonamenta en un raonament il·lògic o arbitrari. Aquest supòsit no passa en el cas que ens ocupa.

Així, el jutjat d'instància en el fonament de dret primer de la sentència apel·lada fa una anàlisi detallada de la prova practicada davant seu i, és molt clar, que es pot discrepar d'aquesta valoració però, també és evident, que en l'argumentació de la sentència no es detecta la utilització de criteris il·lògics, irracionals o arbitraris que justifiquin la revocació de la sentència condemnatòria, tal i com pretén, en aquest cas, la part recurrent. Per tant, davant d'una resolució argumentada i suficientment motivada, s'ha de donar prioritat a la valoració imparcial que fa el jutjat del penal, el qual, ha disposat d'una visió directa de les proves practicades en el plenari, per sobre de la interpretació parcial d'una de les parts. A més a més, l'argumentació del recurrent en relació a l'existència de consentiment de la víctima, xoca frontalment amb la doctrina jurisprudencial actual de la Sala Segona del Tribunal Suprem. En aquest sentit, convé fer esment d'una de les sentències de l'Alt Tribunal en resolució de recurs de cassació en que el recorrent també adduïa el mateix que l'apel·lant aquí, com la STS núm. 349/2009, de 30 de mar ç, que diu en el seu fonament jurídic segon '... El motivo no puede prosperar porque el criterio aceptado por la referida sentencia de esta Sala de 26 de septiembre de 2005 , según el cual la existencia del quebrantamiento de condena no puede admitirse cuando se reanuda la convivencia de las personas a las que afecta la prohibición de trato, con el consentimiento de la persona protegida por la sanción penal impuesta a la otra, ha sido abandonado por esta Sala, por entender que, en tales casos, el consentimiento de la víctima protegida por la condena penal no puede eliminar la antijuricidad del hecho (v. STS de 19 de enero de 2007 ). La sanción penal que impone el alejamiento de determinadas personas como consecuencia de la conducta de agresión o amenazas por parte de una de ellas contra la otra, o de la comisión de alguno de los delitos especialmente previstos en la ley (v. arts. 57 y 48 CP ), en cuanto constituye una pena impuesta por la autoridad judicial implica su obligado cumplimiento (v. arts. 988 y 990 LECrim ) -salvo resolución judicial legalmente fundada o concesión de indulto-, pero sin que, en ningún caso, pueda quedar al arbitrio de los particulares afectados, que es lo que aquí viene a sostener la parte recurrente. Como pone de manifiesto la STS de 28 de septiembre de 2007 , 'constituiría, en el presente caso, un verdadero contrasentido el que precisamente la constatada frustración del fin pretendido por la pena precedente, que no era otro que el de la evitación de la ulterior reiteración delictiva, tras resultar desgraciadamente justificada de modo pleno 'a posteriori' esa previa imposición, por la comisión de nuevas infracciones, se venga a permitir la impunidad del autor de semejante quebrantamiento'. En la mateixa línea, es pronuncià la sentència de la mateixa sala segona del Tribunal Suprem, de data 13 de juliol de 2.009 , afirmant que 'es doctrina mayoritaria de esta Sala, de la que constituye excepción la sentencia de 14 de marzo de 2.005 , que como tal delito contra la Administración de Justicia se comete independientemente de la voluntad de la mujer de aceptar'.A més a més, la jurisprudència de la citada Sala Segona tampoc accepta, en situacions com la del cas que ens ocupa, la concurrència del error invencible, al·legat pel recurrent. Així, en la sentència núm. 1.010/2012, de 21 de desembre , esd iu que: 'Consecuentemente, el acusado sabia que pesaba sobre él una orden de alejamiento que le impedía comunicase o aproximarse a su mujer, siendo notorio que las resoluciones judiciales solo pueden ser modificadas o suprimidas por los jueces y tribunales que las han dictado y no por las personas afectadas por las mismas, no siendo elemento determinante para ello el intento de arreglar su matrimonio o los encuentros esporádicos con su cónyuge.

En estas condiciones, aceptar el error de tipo supondría reconocer la posibilidad de una equivocación por parte del autor acerca de la capacidad de cualquier víctima para decidir sobre la vigencia de mandatos judiciales y forma parte de la experiencia comúnmente aceptada que el otorgamiento de esas medidas cautelares, así como las decisiones ulteriores sobre su mantenimiento o derogación, solo incumben al órgano jurisdiccional que la haya dictado.

No puede admitirse tampoco error de prohibición basándose en que no hubo oposición por parte de la mujer a que se aproximara a ella contra lo ordenado por el Juez. No puede ser admitido tal error ante una prohibición tan elementalmente comprensible como lo es la de contravenir una orden expresa del Juez relativa a su obligación de no aproximarse a la mujer maltratada ( STS. 519/2004 de 28.4 ).

El acusado tuvo noticia de la sentencia y de su firmeza -dice la STS. 172/2009 de 24.2 , pues le fue notificada. No puede alegarse error alguno respecto del conocimiento de la obligatoriedad de cumplir lo resuelto por el Juez por encima de los deseos de las partes, pues se trata de un aspecto de general conocimiento. De otro lado, no consta que el recurrente fuera informado de ninguna decisión del Juez que pudiera implicar una suspensión de la pena que le prohibía el acercamiento. Y finalmente, es asimismo claro que el recurrente tuvo a su alcance asesorarse a través de su letrado de sus posibilidades legales de actuación en vista de la condena impuesta, y de las consecuencias que podrían derivarse si incumplía lo acordado.', per la qual cosa, com hem dit abans, el recurs presentat per la representació processal del condemnat, ara recurrent, contra la sentència condemnatòria, dictada contra ell, ha de ser desestimat; i,conseqüentment, la esmentada sentència ha de ser confirmada en tota la seva integritat.

Tercer.D'acord amb els articles 240.2n de la Llei d'enjudiciament criminal i 123 del Codi penal, escau imposar a l'apel·lant les costes causades en aquesta instància.

Fallo

1. Desestimem el recurs expressat en l'antecedent de fet segon d'aquesta sentència.

2. Imposem a l'apel·lant les costes processals causades en aquesta segona instància.

Aquesta sentència és ferma.

Així ho disposa el Tribunal i ho signen els magistrats que el formen.


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