Sentencia Penal Nº 297/2010, Audiencia Provincial de Sevilla, Sección 4, Rec 3095/2010 de 14 de Mayo de 2010

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  • Orden: Penal
  • Fecha: 14 de Mayo de 2010
  • Tribunal: AP - Sevilla
  • Ponente: De Paul Velasco, Jose Manuel
  • Núm. Sentencia: 297/2010
  • Núm. Recurso: 3095/2010
  • Núm. Cendoj: 41091370042010100188

Encabezamiento

Juzgado: Sevilla-14

Causa: J.F.115/2010

Rollo: 3095 de 2010

S E N T E N C I A N 297/10

En la ciudad de Sevilla, a catorce de mayo de dos mil diez.

El Ilmo. Sr. D. José Manuel de Paúl Velasco, Magistrado de esta Audiencia Provincial, ha visto en grado de apelación los autos de juicio de faltas número 115 de 2010, seguidos en el Juzgado de Instrucción número 15 de Sevilla y venidos al Tribunal en virtud de recurso interpuesto por el denunciado D. Jon ; siendo parte en la alzada el Ministerio Fiscal, representado por el Ilmo. Sr. D. Francisco J. Cabrera Molina.

Antecedentes

PRIMERO.- Con fecha 12 de marzo de 2010, el Ilmo. Sr. Magistrado titular del Juzgado de Instrucción número 14 de Sevilla dictó sentencia en el juicio de faltas arriba referenciado, declarando probados los siguientes hechos:

Que sobre las 0,15 horas del día 22 de noviembre 2009, en el Campo de Universitario de Medicina, situado en la Avd. Sánchez Pizjuan de esta ciudad, se ha producido un incidente entre Teodulfo , cuando éste ha dejado su vehículo motocicleta en el interior del campus y ha tenido que salir del mismo para entregar un objeto a otra persona, en un momento dado se ha dirigido el vigilante de seguridad existente en dicho lugar llamado Jon , el cual le ha indicado que no podía salir si no lo hacía otra vez con la motocicleta y al indicarle el denunciante que solo iba a salir un momentito, y la repetirle el vigilante otra vez que no podía salir sin no lo hacia con la motocicleta y al indicarle el primero que podía hacerlo en virtud de las normas existente, se ha negado a ello Jon , produciéndose una discusión entre ambos, en el curso de la cual en un momento dado, Jon , le ha dado un golpe en el pecho zarandeándolo, habiendo resultado lesionado Teodulfo , lesiones que han tardado en curar 4 días no precisando para su curación tratamiento médico quirúrgico. Habiendo el denunciante ratificado la denuncia y reclamado la correspondiente indemnización, habiendo quedado acreditado la realidad de los hechos denunciados.

Y sobre esta base fáctica, la parte dispositiva de la sentencia es del tenor literal siguiente:

FALLO que debo condenar y condeno a Jon como autor de la falta prevista en el artículo 617.1 del Código Penal a la pena de multa de un mes, con cuota diaria de 5 euros, estableciéndose la responsabilidad personal subsidiaria de 15 días de privación de libertad en caso de impago y pago de costas y que indemnice por las lesiones padecidas a Teodulfo en la cantidad de 120 euros.

SEGUNDO.- Notificada la sentencia a las partes, el denunciado interpuso contra ella recurso de apelación, alegando sustancialmente error en la apreciación de la prueba y subsiguiente aplicación indebida del artículo 617.1 del Código Penal . Admitido a trámite el recurso, se dio traslado del mismo al Ministerio Fiscal y al denunciante apelado, presentando el primero escrito de impugnación.

TERCERO.- Evacuado así el trámite de alegaciones, se remitieron las actuaciones a la Audiencia Provincial, donde su conocimiento correspondió por reparto al Magistrado que ahora resuelve, al que fue turnado el asunto el día 28 de abril de 2010; quedando el siguiente día 29 el recurso pendiente de sentencia.

Hechos

Se aceptan sustancialmente los que como tales se declaran en la sentencia de primera instancia, que figuran transcritos en el primer antecedente de esta resolución y se dan aquí por reproducidos.

Fundamentos

ÚNICO.- Las alegaciones vertidas por el denunciado apelante en el escrito de interposición del recurso no alcanzan a desvirtuar los fundamentos en que la sentencia condenatoria impugnada sustenta su conclusión de culpabilidad del recurrente como autor de la falta de lesiones por la que ha sido condenado en primera instancia.

En efecto, la juzgadora de primera instancia ha podido apreciar, con la ventaja heurística de una inmediación vedada a este órgano de apelación, el testimonio inculpatorio vertido en el acto del juicio por el denunciante y por una testigo presencial del incidente, frente a la versión exculpatoria del denunciado, apoyada por un testigo de descargo. Sobre esta base cognitiva el Sr. Juez de Instrucción ha podido formar una convicción racional sobre la realidad de los hechos denunciados, mediante un juicio de credibilidad expresado en una motivación sucinta pero suficiente, no exenta de pautas objetivas de valoración y en la que no cabe descubrir infracción alguna de las reglas de la lógica o de las máximas de la experiencia y de la sana crítica probatoria.

En estas condiciones, la apreciación de la prueba basada en la inmediación ha de prevalecer, conforme a una constante doctrina jurisprudencial, de la que pueden citarse por vía de ejemplo sentencias como las 1443/2000, de 20 de septiembre, 1960/2002, de 22 de noviembre, 1080/2003, de 16 de julio, o 936/2006, de 10 de octubre .

Por su parte, el denunciado apelante no proporciona en su recurso datos o elementos de hecho que pudieran revelar una valoración arbitraria del juzgador de primera instancia ni argumentos para poner seriamente en entredicho la racionalidad de su motivación probatoria, en términos de las dos últimas sentencias del Tribunal Supremo citadas en el párrafo anterior; limitándose a proporcionar su propia y sesgada valoración de la prueba, sustentada en argumentos que carecen de consistencia para generar un margen de duda razonable. Lo cierto es que no cabe aventurar un posible móvil espurio para la denuncia y que el denunciante ofrece una explicación razonable de su demora en recabar asistencia facultativa (la pendencia de un examen universitario), demora que por otra parte no resulta anómala en supuestos como éste de agresiones banales, en los que la víctima puede decidir en un primer momento no acudir a un centro médico, haciéndolo sólo cuando persisten los síntomas dolorosos o cuando pretende preconstituir la prueba de la agresión. Que el denunciante no estaba curado cuando acudió al centro sanitario lo demuestra el propio documento clínico de asistencia, que en todo caso se emitió un día antes del plazo de curación establecido por el Médico- forense sobre la base de criterios generales de experiencia médico-legal.

En definitiva, por cuanto se lleva expuesto entiende este órgano de apelación que la prueba practicada en el acto del juicio permitía al juzgador de instancia alcanzar la convicción racional de que el denunciado apelante realizó los hechos constitutivos de la falta por la que ha sido condenado sin margen de duda razonable, como exige su derecho constitucional a la presunción de inocencia, que la apreciación probatoria que conduce a esa conclusión está a cubierto de la crítica rigurosa pero forzosamente extrínseca que permite el recurso de apelación y que el ulterior juicio de subsunción típica de la conducta es irreprochable. Procede, por ello, la desestimación del recurso y la íntegra confirmación de la sentencia impugnada.

VISTOS, además de los preceptos legales citados, los artículos 82.2 y 248.3 de la Ley Orgánica del Poder Judicial y los artículos 239, 240, 741, 792, 976 y 977 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal ,

Fallo

Que desestimando el recurso de apelación interpuesto por el denunciado D. Jon , contra la sentencia dictada el 12 de marzo de 2010 por el Ilmo. Sr. Magistrado titular del Juzgado de Instrucción número 14 de Sevilla , en autos de juicio de faltas número 115 del mismo año, debo confirmar y confirmo íntegramente la sentencia impugnada, declarando de oficio las costas de esta alzada.

Notifíquese esta sentencia a las partes personadas, haciendo saber a las mismas que contra ella no cabe recurso alguno, y devuélvanse los autos recibidos al Juzgado de procedencia, con certificación de lo resuelto para su ejecución.

Así por esta mi sentencia, de la que se llevará certificación al rollo, definitivamente juzgando lo pronuncio, mando y firmo.

PUBLICACIÓN.- La precedente sentencia ha sido publicada en el día de

su fecha por el Ilmo. Sr. Magistrado que la dictó. Doy fe.

Valoración de la prueba
Sentencia de condena
Falta de lesiones
Testigo presencial
Práctica de la prueba
Presunción de inocencia