Sentencia Penal Nº 45/200...ro de 2008

Última revisión
29/02/2008

Sentencia Penal Nº 45/2008, Audiencia Provincial de Pontevedra, Sección 2, Rec 113/2008 de 29 de Febrero de 2008

nuevo

GPT Iberley IA

Copiloto jurídico


Relacionados:

Tiempo de lectura: 11 min

Orden: Penal

Fecha: 29 de Febrero de 2008

Tribunal: AP - Pontevedra

Ponente: BARREIRO PRADO, JOSE JUAN RAMON

Nº de sentencia: 45/2008

Núm. Cendoj: 36038370022008100093

Resumen:
ATENTADO

Encabezamiento

AUD.PROVINCIAL SECCION N. 2

PONTEVEDRA

SENTENCIA: 00045/2008

AUDIENCIA PROVINCIAL DE PONTEVEDRA

Sección núm. 002

Rolo: 0000113 /2008 P

Procedencia: JDO. DE LO PENAL N. 1 de PONTEVEDRA

Procedemento de orixe: PROCEDIMIENTO ABREVIADO nº 0000174 /2007

SENTENZA NÚM. 45

===========================================================

Maxistrados

Don Jose Juan Barreiro, presidente

Dona Mª Mercedes Pérez Martín Esperanza

Dona Rosario Cimadevila Cea

===========================================================

Pontevedra, vinte e nove de febreiro de dous mil oito

Foi visto, pola Sección 2ª desta Audiencia Provincial na causa instruída co número 174/07, o recurso de apelación interposto

polo procurador don José Manuel Lema Maquieira, na representación de don David , fronte á sentenza

ditada polo Xulgado do Penal núm. 1 de Pontevedra; é parte o Ministerio Fiscal e actúa como maxistrado relator don Jose Juan Barreiro

Antecedentes

Primeiro.- Pronunciouse nos autos de referencia a sentenza con data do 10 de decembro de 2007 , que na súa parte dispositiva di literalmente:

"Que debo condenar y condeno a D. David , como autor criminalmente responsable de un DELITO DE ATENTADO CON USO DE INSTRUMENTO PELIGROSO, concurriendo la circunstancia atenuante cualificada de dilaciones indebidas, a la pena de DOS AÑOS DE PRISION, con la accesoria de INHABILITACIÓN ESPECIAL PARA EL EJERCICIO DEL DERECHO DE SUFRAGIO PASIVO durante el tiempo de la condena, condenándolo asimismo al abono de las costas del juicio".

E como feitos probados expresamente recóllense os da sentenza contra a que se apela:

"Probado y así se declara que sobre las 11.15 horas del día 2 de octubre de 2001, David , mayor de edad y con antecedentes penales no computables por esta causa, fue interceptado por el Agente de la Policía Local de Porriño NUM000 cuando circulaba al volante de una furgoneta por la Avenida Buenos Aires de Porriño. Al preguntarle el acusado al Agente por qué le paraba y después de contestarle éste que la razón estaba en no tener permiso de conducir, encontrándose el Agente en el frontal de la furgoneta, el acusado aceleró de repente el vehículo embistiendo al Agente que tuvo que saltar para evitar ser alcanzado, yendo a caer al carril de circulación contrario".

Segundo.- Contra a dita sentenza, a representación procesual do agora recorrente interpuxo o recurso de apelación que formalizou expondo as alegacións que constan no seu escrito, o cal se atopa unido ás actuacións.

Terceiro.- Tras lle dar a coñece-lo escrito de formalización do recurso ó Ministerio Fiscal, este presentou un escrito de impugnación no que solicita a confirmación da sentenza contra a que se recorre xa que se axusta a dereito.

Hechos

Acéptanse e danse por reproducidos os feitos que na sentenza obxecto de recurso se declaran probados.

Fundamentos

PRIMEIRO.- Fronte á sentenza que na instancia condenou a David como autor responsable dun delito de atentado con uso de instrumento perigoso dos artigos 550 e 552.1ª do Código Penal , recorre aquel en apelación alegando, ao abeiro do artigo 790.2 da Lei de Axuizamento Criminal : infracción de precepto constitucional pola vulneración do dereito á tutela xudicial efetiva ( artigo 24.1 CE ), e a vulneración do dereito á presunción de inocencia ( artigo 24.2 CE ); infracción dos preceptos legais 550, 551.1 e 552.1ª do Código Penal ; así como erro na apreciación da proba.

SEGUNDO.- Verbo do primeiro alegado impugnatorio relativo á suposta vulneración do dereito á tutela xudicial efetiva ( artigo 24.1 CE ) o mesmo resulta de imposible contestación por canto que a parte apelante só se limitou a enuncialo como tal, e ren máis, non albiscándose así nas actuacións e na propia resolución xudicial que se apela onde é que presuntamente se trataba de residenciar aquela falta de tutela xudicial efetiva na instancia.

A tamén invocada vulneración do dereito á presunción de inocencia ( artigo 24.2 CE ) igualmente cómpre rexeitala posto que, proba de cargo se propuxo, practicouse esta na instancia de xeito regulamentario con presenza e intervención do recorrente na mesma, e o seu resultado foi interpretado como de suficiente signo incriminatorio como para poder ter por enervada a amentada presunción constitucional que iniciamente protexía a David dos cargos que sobre el pesaban a teor do escrito de acusación do Ministerio Fiscal. É mester citar entre a proba practicada en tal sentido as declaracións de dous axentes da policía local de O Porriño e, sobre todo, a do axente con identificación profesional NUM000 , sobre a que logo se insistirá con motivo do aducido erro na valoración da proba.

Rexéitase igualmente toda posible vulneración dos preceptos legais atinxentes á figura do atentado ( artigos 550, 551.1 e 552.1ª do Código Penal ). Para contestar tal motivo abonda con remitirnos á doutrina que, nun caso no que un policía mandando parar a un vehículo pensando que este ía deterse por reducir a velocidade de súpeto acelerou poñendo así en perigo a integridade física daquel, deitou o Tribunal Supremo na súa sentenza 5052/2007, do 19 de xullo : "En efecto este delito, como recuerda la STS. 369/2003 de 15.3 , no exige un resultado lesivo del sujeto pasivo que si concurre se penará independientemente. Así la jurisprudencia ha señalado que el atentado se perfecciona incluso cuando el acto de acometimiento no llega a consumarse, calificando éste delito como de pura actividad, de forma que aunque no se llegue a golpear o agredir materialmente al sujeto pasivo como tal delito se consuma con el ataque o acometimiento ( SSTS. 369/2003 de 15.3, 652/2004 de 14.5, 146/2006 de 10.2 ), con independencia de que el acometimiento se parifica con la grave intimidación, que puede consistir en un mero acto formal de iniciación del ataque o en un movimiento revelador del propósito agresivo ( STS. 15.7.88 ).

Por ello embestir a un agente de la autoridad utilizando como medio un vehículo de motor entraña el subtipo agravado del nº 1º del artículo 552 C.P ., que comprende igualmente a los agentes y a los funcionarios públicos, a diferencia del Código anterior que se refería sólo a la autoridad. La utilización de un vehículo de motor -sigue diciendo la STS. 369/2003 de 15.3 -, para apreciar el subtipo agravado incurría en infracción del principio de prohibición de la analogía según la redacción del anterior artículo 232.1 C.P. 1973 , que se refería a la agresión verificada con armas, no pudiéndose equiparar a ellas un automóvil, pero la redacción vigente amplía el subtipo al empleo de otro medio peligroso, en cuyo concepto sí cabe incluir un vehículo de motor.

En igual sentido SSTS. 2251/2001 de 29.11, 930/2000 de 4.6, y 656/2000 de 11.4 , que sientan la doctrina que sin incurrir y descartando cualquier interpretación extensiva del concepto de armas no es dudoso que la utilización de un vehículo en marcha es extremadamente peligroso para quien sufre su acometida e integra un acometimiento incuestionablemente peligroso para el agente de la autoridad que lo sufre. Centrándonos por tanto, en la valoración de esta circunstancia agravatoria debemos concluir que un vehículo de motor rodante, por su estructura y composición, se convierte en un medio o instrumento peligroso que agrava la figura básica del atentado.

Y respecto a que la acción del recurrente fue tan solo un intento de huida que no podría encuadrarse en el delito de atentado, la jurisprudencia precisa que el elemento subjetivo del injusto integrado por el dolo de ofender o desconoce el principio de autoridad, que "va ínsito en los actos desplegados cuando no constan circunstancias concurrentes que permitan inferir otra motivación ajena a las funciones públicas del ofendido", matizándose que la presencia de un animus o dolo especifico....puede manifestarse de forma directa, supuesto de perseguir el sujeto con su acción la ofensa o menoscabo del principio de autoridad o de la función pública, o merced al dolo de segundo grado, también llamado de consecuencias necesarias, cuando, aún persiguiendo aquél otras finalidades, le consta la condición de autoridad o funcionario del sujeto pasivo y acepta que aquel principio quede vulnerado por causa de su proceder" ( STS 431/94, de 3 de marzo; SS.T.S. 602/95, de 27 de abril y 231/2001, de 15 de febrero, 181/2007 de 7 de marzo ). El dolo de este delito en tanto condimento de los elementos del tipo objetivo contiene ya todos los elementos que demuestran que el autor quiso obrar contra un agente de la autoridad pues quien atenta contra quien sabe que se está desempeñando como tal, quiere también hacerlo contra la autoridad que el agente representa ( STS. 9.7.90 ), sin que se requiera una especial decisión del autor de atentar contra la autoridad diferente a la decisión de realizar la acción ( STS. 22.2.91 ). La STS. 676/2005 de 16.5 entendió en un caso de atropello a agentes de la autoridad calificado de atentado que "ciertamente no hubo dolo directo de primer grado, consistente en que la acción vaya dirigida a la obtención del resultado de que se trate. Pero hubo sin suda, dolo eventual: el conductor del coche que dio marcha atrás contra el vehículo oficial que le obstaculizaba su maniobra de huida, forzosamente tuvo que prever y aceptar la posibilidad (o probabilidad) de que, de alguna manera atropellara a alguno de los varios agentes de la autoridad que allí se encontraban".

Corretamente avaliou o material probatorio perante el despregado o Maxistrado-Xuíz a quo consonte o artigo 741 da Lei de Axuizamento Criminal, xa que as declaracións dos axentes da policía local de O Porriño non admiten dúbida. Un (o de carné profesional número 17) manifestando que, o mesmo día pola mañá, inmobilizara o vehículo e que o acusado-apelante cambiara a roda, e levara consigo a furgoneta maila roda co cepo posto; e outro (o de carné profesional NUM000 ) declarando que, como sabía que o acusado-apelante carecía de permiso de conducir, por iso lle deu o alto, participándollo así a aquel ante o motivo da interceptación para, cando o axente se atopaba no frontal do vehículo, David pegar un acelerón ben brusco tendo que apartarse o policía para evitar o atropelo e caendo con tal motivo ao chan. Como se pode comprobar, as declaracións dos axentes policiais rendidas coas garantías propias da celebración da vista oral na instancia, constituíron proba de cargo, apta e suficiente, para enervar a presunción de inocencia (artigo 717 da Lei de Axuizamento Criminal) e non menos correta e atinadamente foron avaliadas polo Xulgador a quo mediante a súa subsunción legal nos amentados preceptos penais do atentado, con estrita observancia, tamén, da aludida doutrina xurisprudencial.

TERCEIRO.- En canto ás circunstancias modificativas da responsabilidade criminal, coincídese co Xulgador a quo que, sendo toxicómano o acusado á data dos feitos axuízados, non existen méritos para de tal mera circunstancia tirar efetos atenuatorios para a súa responsabilidade penal ante a ausencia de cabal demostración da minoración das facultades de toda orde daquel que mesmo semella algo incompatible co xeito de comportarse como se reflicte na sentenza apelada (interpelacións ao axente de por que o paraba, reiteración en tales interpelacións, consciencia de que co acelerón poñíase a bo recaudo do axente, fuxida do lugar, etc).

Mentres que no relativo ás dilacións indebidas, as mesmas xa foron obxeto de consideración como cualificadas con determinación da imposición da pena no grao inferior ao abeiro do actual artigo 66.1.2ª do Código Penal , sendo discrecional a baixada nun segundo grao, e téndose rexeitada esta posibilidade na instancia polo evidente risco que para a integridade física do axente supuxo a conduta do acusado-apelante, coincidíndose así tamén co criterio reflectido na sentenza apelada que, por todo o dito, cómpre confirmar.

CUARTO.- Impóñense as custas da presente alzada á parte apelante por mor do rexeitamento do seu recurso.

Vistos os artigos de xeral e pertinente aplicación.

Fallo

Que debiamos desestimar e desestimamos o recurso de apelación interposto pola representacion procesual de David , fronte á sentenza ditada con data do 10 de decembro de 2007 polo Xulgado do Penal núm. 1 de Pontevedra , no procedimento abreviado núm. 174/07, debemos confirmar a mencionada sentenza. Impoñénselle as custas desta alzada ó recorrente.

Ó notifica-la sentenza, déaselle cumprimento ó disposto no artigo 248-4º da Lei orgánica do poder xudicial .

Así o pronunciamos, mandamos e asinamos por medio desta Sentenza, da que se achegará un testemuño ó Rolo de Sala. Anótese no rexistro correspondente.

Fórmate con Colex en esta materia. Ver libros relacionados.