Sentencia Penal Nº 657/2011, Audiencia Provincial de Madrid, Sección 16, Rec 268/2011 de 03 de Noviembre de 2011

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  • Orden: Penal
  • Fecha: 03 de Noviembre de 2011
  • Tribunal: AP - Madrid
  • Ponente: Rebollo Hidalgo, Rosa Esperanza
  • Núm. Sentencia: 657/2011
  • Núm. Recurso: 268/2011
  • Núm. Cendoj: 28079370162011100798

Encabezamiento

Rollo de Apelación nº 268/11 RP

Procedimiento Abreviado Nº 443/10 (Juicio Rápido)

Juzgado de lo Penal nº 15 de MADRID

SENTENCIA Nº 657/11

AUDIENCIA PROVINCIAL DE MADRID

Sección 16ª

Ilmo. /as. Sr. /as:

D. DAVID CUBERO FLORES

Dª ROSA E. REBOLLO HIDALGO (Ponente)

D. EDUARDO CRUZ TORRES

En Madrid, a tres de Noviembre de dos mil once.

VISTO por la Sección 16ª de la Audiencia Provincial de Madrid, el presente recurso de apelación nº 268/11-RP, contra la Sentencia de fecha 24-9-10, dictada por el Magistrado del Juzgado de lo Penal nº 15 de Madrid en el Procedimiento Abreviado nº 443/10 , interpuesto por el Procurador Sr. Delabat Fernández, en representación de Juan Carlos , habiendo sido impugnado por el Ministerio Fiscal.

Ha sido Ponente la Magistrado Sra. Doña ROSA E. REBOLLO HIDALGO, quien expresa el parecer de la Sala.

Antecedentes

PRIMERO.- Por el Magistrado del Juzgado de lo Penal nº 15 de Madrid, en el procedimiento que más arriba se indica, se dictó sentencia, de fecha 24-9-10 , cuya parte dispositiva establece:

" FALLO: CONDENO a Juan Carlos , ya circunstanciado, como autor responsable de un delito Atentado, previsto y penado en los arts. 550 y 551.1 último inciso del Código Penal , sin que concurran circunstancias modificativas de la responsabilidad criminal, a la pena de un año de prisión e inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena.

CONDENO a Juan Carlos , ya circunstanciado, como autor penalmente responsable de una Falta de Amenazas, prevista y penada en el art. 620.2 del C.P ., como autor responsable de una Falta de Daños, prevista y penada en el art. 625 C.P ., y como autor responsable de una Falta de Lesiones, prevista y penada en el art. 617.1, todos del Código Penal , a las siguientes penas: diez días de multa, a razón de 3 euros de cuota diaria, con responsabilidad personal subsidiaria de un día de privación de libertad por cada dos cuotas impagadas, por las Amenazas; diez días de multa, a razón de 3 euros de cuota diaria, con responsabilidad personal subsidiaria de un día de privación de libertad por cada dos cuotas impagadas, por los Daños; y un mes de multa, a razón de 3 euros de cuota diaria, con responsabilidad personal subsidiaria de un día de privación de libertad por cada dos cuotas impagadas, por las Lesiones, respectivamente.

Asimismo, condeno a Juan Carlos a abonar al propietario del establecimiento GOLDEN PARK la cantidad de 350 euros, así como, al Policía Nacional núm. NUM000 en la cantidad de 150 euros, con los intereses del Art. 576 de la L.E.C ., en ambos supuestos.

Finalmente, impongo al condenado las costas de este procedimiento".

SEGUNDO.- Notificada dicha sentencia a las partes personadas, por la representación procesal de Juan Carlos , se formalizó escrito interponiendo el recurso de apelación que autoriza el artículo 795 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal , quien hizo las alegaciones que se contienen en su escrito y que aquí se tienen por reproducidas.

Del referido escrito de formalización se dio traslado por el Magistrado de lo Penal, a las partes por el plazo de diez días comunes para que pudiese adherirse o impugnarlo, habiendo sido impugnado por el Ministerio Fiscal.

TERCERO.- Recibidas las actuaciones en esta Audiencia Provincial se formó el correspondiente rollo de apelación, y se señaló día para la deliberación y resolución del recurso, acto que tuvo lugar el día señalado.

Hechos

Se aceptan los hechos probados de la Sentencia recurrida que se dan por reproducidos.

Fundamentos

PRIMERO.- Se interpone por la representación procesal de Juan Carlos recurso de apelación contra la sentencia dictada en el presente procedimiento alegando como motivo del mismo, error en la valoración de la prueba y vulneración del derecho a la tutela judicial efectiva pro no permitir hacer uso de las pruebas pertinentes para su defensa; en tercer lugar alegó vulneración del principio de presunción de inocencia.

El recurso interpuesto debe ser íntegramente desestimado.

Comenzando por la reiteración de la práctica de la prueba consistente en la declaración del testigo propuesto debemos señalar que la proposición de la declaración del testigo Hanza Issa se efectuó aprovechando la suspensión de la vista señalada para el día 26 de Agosto de 2010, no estando comprendido en la lista de testigos propuestos en el escrito de calificación de la defensa (folios 50 a 52).

En virtud de ello, el testigo debió ser traído por la parte a juicio, según disponen los arts. 784-2 , 785 y 800-6 a los que es de aplicación lo dispuesto en los arts. 728 y 729-3º, todos ellos de la Ley de Enjuiciamiento Criminal y por tanto debió ser la parte quien trajera a las puertas de la Sala de Audiencias al Testigo.

No sólo no lo hizo y se citó por el Tribunal y la defensa solicitó la suspensión de la vista para que comparezca el testigo respecto del que manifiesta se encuentra trabajando sin acreditar documentalmente dicho motivo y causa de incomparecencia. Por todo ello y dado que el testigo no aparece relacionado en la causa, ni consta la necesidad de su testimonio, se deniega la práctica de dicha prueba, máxime cuando la Letrado manifestó en la Vista Oral la poca relación que tiene el acusado con aquél y otro domicilio donde citarle.

Entrando a conocer del fondo del asunto y dado que se alega por el recurrente vulneración del derecho a la presunción de inocencia, debe ser citada la Sentencia de 5 de febrero de 2009, del T.S . que señala:

"No obstante, de tan copiosa y pormenorizada doctrina acerca de la presunción de inocencia aquí invocada, sí que hemos de resaltar al menos: a) que se trata de un derecho fundamental que toda persona ostenta y, en cuya virtud, ha de presumirse inicialmente inocente ante las imputaciones que contra ella se produzcan en el ámbito de un procedimiento de carácter penal o, por extensión, de cualquiera otro tendente a la determinación de una concreta responsabilidad merecedora de cualquier clase de sanción de contenido aflictivo; b) que presenta una naturaleza "reaccional", o pasiva, de modo que no precisa de un comportamiento activo de su titular sino que, antes al contrario, constituye una auténtica e inicial afirmación interina de inculpabilidad, respecto de quien es objeto de acusación, c) pero, por el contrario y así mismo, que tal carácter de interinidad, o de presunción "iuris tantum", es el que posibilita, precisamente, su legal enervación, mediante la aportación, por quien acusa, de material probatorio de cargo, válido y bastante, sometido a la valoración por parte del Juzgador y desde la inmediación, de la real concurrencia de esos dos requisitos, el de su validez, en la que por supuesto se ha de incluir la licitud en la obtención de la prueba, y el de su suficiencia para producir la necesaria convicción racional acerca de la veracidad de los hechos sobre los que se asiente la pretensión acusatoria; y d) correspondiendo, en definitiva, a este Tribuna, en vía casacional y tutela del derecho de quien ante nosotros acude, la comprobación, tanto de la concurrencia de los referidos requisitos exigibles a la actividad probatoria, como de la corrección de la lógica intrínseca en la motivación sobre la que la Resolución impugnada asienta su convicción fáctica y la consecuente conclusión condenatoria".

Pues bien en la presente causa, tras la lectura del procedimiento y el visionado del soporte donde el acto de juicio fue grabado constatamos que ha sido practicada prueba de entidad suficiente para desvirtuar la presunción de inocencia.

Prestó declaración el encargado del local, Daniel , quien relató las amenazas e insultos causados en la máquina recreativa y cuyo importe reclama, hechos que evidentemente son constitutivos de las faltas de daños y amenazas pro las que ha sido condenado.

Igualmente comparecen los agentes de Policía actuantes, los números NUM001 y NUM002 constatan la realidad de los daños ocasionados y la actitud agresiva del acusado. Por su parte el funcionario nº NUM000 relata cómo tras sacarle del calabozo para tomarle las huellas se puso muy agresivo y nervioso y no quería entrar en el calabozo por lo que tuvieron que ayudarle sus compañeros, resultando con lesiones en una muñeca por el forcejeo mantenido y un manotazo.

Dichos hechos consideramos que constituyen un delito de resistencia del art. 556 del Código Penal y no un delito de atentado de los arts. 550 y 551-1 del Código Penal por el que ha sido condenado.

Tradicionalmente nuestra jurisprudencia, en orden a la diferenciación entre delito de resistencia del artículo 556 del Código Penal y delito de atentado del artículo 559 y 551 del mismo texto legal , solía hacer referencia a la actitud activa más propia del atentado. Ahora bien dicho criterio ha recibido matizaciones en Sentencias de 3-10-96 ; 11-3-97 y 21-4-99 de nuestro Tribunal Supremo, en el sentido de admitir como resistencia del artículo 556 del Código Penal , ciertas conductas activas que se enmarcaran dentro de una oposición al designio de los agentes actuantes.

No obstante Sentencias más recientes de 6 de Junio de 2003 , o de 4 de Mayo de 2006 , afinan aún más el concepto, indicando que en todo caso dicha posibilidad de considerar determinadas conductas activas como resistencia del artículo 556 del Código Penal , no es compatible con una iniciativa de los agentes que se vea contrarrestada por la actitud del acusado. Es decir si el acusado es quien toma la iniciativa agresiva, estamos ante un acometimiento y por tanto ante un delito de atentado del artículo 550 y 551 del Código Penal .

En concreto la Sentencia de 4 de Mayo de 2006 no sólo hace referencia a dicho criterio de quien adopta la primera iniciativa, si el acusado o los agentes, para diferenciar la resistencia (556) del atentado (551), sino también la gravedad de la oposición física del sujeto activo.

En el presente caso, dado que el agente manifiesta que se produce un forcejeo y que no sabe en qué momento se hizo daño en la muñeca, notando el dolor cuando ya había finalizado su intervención, entendemos que es de aplicación el art. 556 del Código Penal debiendo ser condenado el acusado como autor de un delito de resistencia.

SEGUNDO.- No apreciándose temeridad o mala fe por las partes procede declarar de oficio las costas causadas conforme a lo dispuesto en los arts. 239 y siguientes de la LECr .

VISTOS los preceptos legales citados y demás de general y pertinente aplicación.

Fallo

ESTIMANDO parcialmente el recurso de apelación interpuesto por el Procurador Sr. Delabat Fernández, en representación de Juan Carlos , contra la sentencia dictada por el Magistrado del Juzgado de lo Penal nº 15 de Madrid con fecha 24-9-2010 , revocamos la misma dejando sin efecto la condena por el delito de atentado.

Condenamos a Juan Carlos como autor responsable de un delito de resistencia ya tipificado a la pena de 6 meses de prisión, inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena, manteniendo el resto de la resolución impugnada.

Se declaran de oficio las costas causadas en esta alzada.

Contra esta sentencia no procede recurso alguno.

Devuélvanse las actuaciones al Juzgado de su procedencia, con testimonio de esta Sentencia, para su conocimiento y ejecución.

Así por esta nuestra sentencia, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.

PUBLICACIÓN.- Leída y publicada ha sido la anterior sentencia por la Magistrado Ponente, estando celebrando Audiencia Pública en la Sección 16ª en el día de su fecha. Doy fe.

Declaración del testigo
Presunción de inocencia
Representación procesal
Derecho a la tutela judicial efectiva
Error en la valoración de la prueba
Prueba pertinente
Principio de presunción de inocencia
Práctica de la prueba
Fondo del asunto
Amenazas
Responsabilidad
Delito de resistencia a la autoridad
Presunción iuris tantum
Mala fe
Temeridad