Última revisión
10/01/2013
Sentencia Penal Nº 7/2010, Audiencia Provincial de Asturias, Sección 3, Rec 182/2009 de 14 de Enero de 2010
GPT Iberley IA
Copiloto jurídico
Relacionados:
Tiempo de lectura: 10 min
Orden: Penal
Fecha: 14 de Enero de 2010
Tribunal: AP - Asturias
Ponente: ALVAREZ RODRIGUEZ, ANA MARIA PILAR
Nº de sentencia: 7/2010
Núm. Cendoj: 33044370032010100023
Encabezamiento
AUD.PROVINCIAL SECCION N. 3
OVIEDO
SENTENCIA: 00007/2010
ROLLO: 182/09
SENTENCIA Nº 7/10
ILMOS. SRES. MAGISTRADOS
D. MANUEL AVELLO CASIELLES
D. JAVIER DOMINGUEZ BEGEGA
Dª ANA ALVAREZ RODRIGUEZ
Oviedo, a 14 de enero de 2.010.
Vistas, en grado de apelación, por la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Oviedo, las diligencias de Juicio Oral nº
172/09, procedentes del Juzgado de lo Penal de Langreo, (Rollo de Apelación nº 182/09), sobre delito de LESIONES, siendo
parte apelante Edemiro , cuyas demás circunstancias personales constan en las Diligencias, representado
en el recurso por el Procurador Sr./Sra. Alonso Sánchez, bajo la dirección del Letrado Sr./Sra. Del Valle Vega, siendo parte el
Ministerio Fiscal y Ponente el Ilmo. Sr. Magistrado Dña. ANA ALVAREZ RODRIGUEZ .
Antecedentes
PRIMERO.- Por el Juzgado de lo Penal de Langreo se dictó sentencia en las referidas diligencias de fecha 22 de octubre de 2009 , cuya parte dispositiva dice:
FALLO: "Que debo condenar y condeno a Edemiro , como autor responsable de un delito de LESIONES DEL ARTÍCULO 153.1 DEL CODIGO PENAL , sin concurrencia de circunstancias modificativas de la responsabilidad criminal, a la pena de TREINTA Y UN DIAS DE TRABAJOS EN BENEFICIO DE LA COMUNIDAD, y abono de costas.
Se dejan sin efecto las medidas cautelares adoptadas en el plazo de diez días".
SEGUNDO.- Contra dicha sentencia se interpuso por la representación del condenado recurso de apelación, del que se dio traslado al Ministerio Fiscal y remitido el asunto a esta Audiencia y repartido a esta Sección Tercera, se registró con el Rollo de Apelación nº 182/09 , pasando para resolver al Ponente que expresa el parecer de la Sala.
TERCERO.- Se aceptan los antecedentes de hecho de la sentencia apelada a excepción de la declaración de hechos probados que se sustituye por la siguiente:
En la franja horaria del mediodía - entre las 14,00 y las 15 horas aproximadamente- del día 2 de abril de 2009, Rosalia acudió desde su lugar de residencia, sito en La Felguera, a la localidad de Pola de Siero y en la calle principal de dicha localidad se encontró con Edemiro , con el que había mantenido una relación sentimental, y dirigiéndose a él le pidió explicaciones acerca de la situación creada por la interposición de una denuncia por parte de la esposa de aquél y la nueva denuncia que en respuesta por ella formalizó Rosalia , ante lo cual Edemiro le manifestó que abandonara el lugar dada la presencia de su esposa en el lugar. No consta que el acusado haya empujado a Rosalia . Sobre las 18,08 horas de ese mismo día Rosalia , que se encontraba embarazada de 14 semanas, acudió al Hospital del Valle Nalón refiriendo haber tenido pérdidas escasas tras un disgusto, siendo diagnosticada de amenaza de aborto.
Fundamentos
No se aceptan los fundamentos de la sentencia apelada y
PRIMERO- El derecho constitucional a la presunción de inocencia opera como una verdad interina de inculpabilidad,en palabras del T.C. en su sentencia de 24 de Octubre de 1991 , que viene a desplazar sobre la acusación la exigencia de una actividad de cargo tendente a la presentación ante el Tribunal de pruebas incriminatorias. Ello supone que los Tribunales como cuestión previa a toda fase valorativa, deben, en primer lugar centrar el estudio en la constatación de la existencia de prueba procesal de cargo, y una vez evidenciada la misma es cuándo se entra en la fase valorativa en orden a analizar las pruebas de cargo y descargo en orden a alcanzar el juicio de certeza sobre la participación del inculpado en los hechos de que se le acusa y la concurrencia de los elementos objetivos del tipo penal; para el caso de dudas, en cuanto al resultado de la valoración de la actividad probatoria, LOS TRIBUNALES DEBEN ACOGERSE AL PRINCIPIO "IN DUBIO PRO REO" SEGÚN EL CUAL SI DEL análisis de la prueba de cargo y de descargo no se llega a una certeza en un contenido penal, y se mantienen las dudas -juicio de probabilidad- respecto de la responsabilidad o no del acusado en el hecho que se le imputa, tal duda debe disiparse a favor del reo, nunca en contra.
En el supuesto de autos nos encontramos ante declaraciones contradictorias sobre la dinámica de los hechos, apreciándose que el testimonio de la denunciante no aparece revestido de las condiciones requeridas para dotarlo de plena virtualidad probatorio en cuanto que aparece influenciado notoriamente por el enfrentamiento derivado de la problemática generada por el fin de la relación sentimental que vinculaba a las partes y por las actuaciones subsiguientes por ellas protagonizadas, sin que el hecho de que la denunciante renunciara a las indemnizaciones que en su caso pudiera corresponderle dote a su declaración de la eficacia requerida para integrar prueba de cargo suficiente a efectos de desvirtuar la presunción de inocencia que ampara al acusado. Efectivamente un examen detenido de las actuaciones permite determinar que el fin de la relación sentimental que mantenían Edemiro y Rosalia generó una problemática que afectó también a la esposa de Edemiro , Edurne , siendo determinante de una denuncia que ésta última interpuso contra aquélla en fecha 9 de marzo de 2009 por presuntos insultos, amenazas y publicación en Internet de fotos de Edemiro y Rosalia en la intimidad, hechos que según relata suceden desde el mes de noviembre de 2008- folios 51 a 54- ; enterada Rosalia de la existencia de tal denuncia acude el día de autos -2 de abril de 2009 - sobre las 13,24 horas a la Comisaría de Policía de Siero, en donde reside Edemiro , e interpone, tras consultar tales hechos con un abogado, una nueva denuncia contra Rosalia por supuestos insultos y amenazas relacionadas con su estado de gestación -folios 51 a 53 de la causa - tras lo cual abandona el lugar y en unión de Juan Luis transita, en un vehículo por él conducido, por el casco urbano de la Pola hasta que al observar por la zona céntrica la presencia de Rosalia y Edemiro abandona el vehículo y se dirige a éste último mostrándole las denuncias y pidiéndole explicaciones al respecto manifestando Edemiro " Rosalia marcha que viene Edurne ". Esta última secuencia es admitida por ambas partes siendo a partir de ese momento cuando comienzan las divergencias al afirmar Rosalia que Edemiro la empujó determinando su caída al suelo mientras éste niega tal acción relatando que se limitó a darle la espalda y seguir su camino en dirección al lugar donde se encontraba su esposa. Y es en este punto donde no se comparte la valoración que contiene la sentencia impugnada como base del pronunciamiento condenatorio dado que únicamente alude a la declaración de la víctima como prueba de cargo eficaz demostrativa de la acción y culpabilidad del recurrente, con olvido del restante material probatorio del que se dispuso que ni siquiera se menciona. Y así la denunciante aporta como testigo al conductor del vehículo en el que transitaba, el citado Juan Luis , quien afirma desde el primer momento que no vió como supuestamente Edemiro empujó a Rosalia por cuanto al abandonar aquélla el vehículo él siguió conduciendo por la zona y al llegar nuevamente al lugar únicamente observó como Edemiro caminaba hacia su coche y Rosalia se levantaba del suelo, insistiendo en que no sabe por que cayó Rosalia , que solo la vió levantarse y luego lo que ella le contó, mostrando una memoria selectiva a la hora de afirmar no recordar si la acompañó a la Comisaría y a algún Centro de Salud. Por su parte la asistencia médica prestada a Rosalia el día de autos no resulta determinante a los efectos interesados por cuanto del contenido del parte de urgencias asistencial emitido por el Hospital Valle del Nalón -folios 6 y 7 de la causa- únicamente permite vislumbrar que la citada acude a dicho servicio a las 18,00 aproximadamente del día de autos aquejada de leves pérdidas siendo diagnosticada de amenaza de aborto reconducida al servicio de ginecología para practicar una ecografía al día siguiente- folio 6- , manifestando ella misma que empezó el sangrado escaso tras una discusión mantenida el mismo día, es decir no se constata mención alguna al supuesto empujón y caída subsiguiente ni tampoco referencia alguna a la supuesta contusión torácica derivada del mismo, de ahí que no se haya emitido por el Hospital parte al Juzgado de Guardia como ocurrió en otras ocasiones en que Rosalia resultó atendida por los servicios médicos por supuesta agresiones tal como resulta de su historia clínica obrante entre otros a los folios 154 y 155, en donde por sus manifestaciones se hace constar su caída tras un empujón, y a los folios 160,164,195 sin que el contenido del informe del médico forense pueda servir de medio para obviar la asistencia facultativa prestada inicialmente. Por su parte los testigos que depusieron en el plenario a instancias del acusado sostienen en forma coincidente que en ningún momento éste empujó a Rosalia . En definitiva solo se cuenta con lo afirmado por la denunciante acerca de la supuesta acción agresiva que determinó el pronunciamiento condenatorio combatido sin que tal afirmación venga corroborada por dato objetivo alguno con la incidencia de las malas relaciones generadas por las características de la relación sentimental que en su día mantuvieron los hoy litigantes.
Ante esta perspectiva no cabe otra alternativa que la absolución del apelante dada la duda que la actividad probatoria desarrollada genera acerca de la realidad de los hechos imputados al acusado, por lo que procede la estimación del recurso de apelación interpuesto y la revocación de la sentencia recurrida absolviendo al apelante del delito de lesiones que se le imputaba declarando de oficio las costas procesales causadas en ambas instancias.
Fallo
Que, ESTIMANDO el recurso de apelación interpuesto por Edemiro contra la sentencia de fecha 22 de octubre de 2009, dictada por el Juzgado de lo Penal de Langreo en autos de juicio oral nº 172/09, del que dimana el presente rollo, debemos revocar y revocamos la misma absolviendo a Edemiro del delito de lesiones de género por el que fue condenado con declaración de oficio de las costas procesales causadas en ambas instancias.
Notifíquese la presente resolución a las partes.
Devuélvanse los autos originales, junto con testimonio de esta Sentencia, de la que, además se llevará certificación al Rollo de Sala, al Juzgado de procedencia a los efectos oportunos.
Así por esta nuestra Sentencia, contra la que no cabe recurso alguno, definitivamente juzgado en segunda instancia, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.
