Sentencia Penal Nº 875/20...re de 2018

Última revisión
17/09/2017

Sentencia Penal Nº 875/2018, Audiencia Provincial de Barcelona, Sección 22, Rec 280/2018 de 19 de Noviembre de 2018

nuevo

GPT Iberley IA

Copiloto jurídico


Relacionados:

Tiempo de lectura: 15 min

Orden: Penal

Fecha: 19 de Noviembre de 2018

Tribunal: AP - Barcelona

Ponente: URÍA MARTÍNEZ, JOAN FRANCESC

Nº de sentencia: 875/2018

Núm. Cendoj: 08019370222018100780

Núm. Ecli: ES:APB:2018:13010

Núm. Roj: SAP B 13010:2018


Encabezamiento

Audiència Provincial de Barcelona

Secció Vint-i-dosena

Rotlle apel lació penals ràpids núm. 280/2018 - MC

Referència de procedència:

JUTJAT PENAL 4 SABADELL

Procediment Abreujat núm. 72/2018

Data sentència recorreguda: 27/07/2018

SENTÈNCIA NÚM. 875/2018

Magistrats/des:

Joan Francesc Uría Martínez

Juli Solaz Ponsirenas

Maria Josep Feliu Morell

La dicta la Secció Vint-i-dosena de l'Audiència Provincial de Barcelona en recurs d'apel lació núm. 280/2018, interposat contra la Sentència pronunciada pel JUTJAT PENAL 4 SABADELL en data 27/07/2018, en procediment Abreujat núm. 72/2018. Han estat parts: l'acusat Hugo, representat pel procurador Francesc Canalias Gómez i defensat per la lletrada Isabel Gallego Pons, i Marisa representada pel procurador Ricard Fernández Ribas i defensada per la lletrada Mª Del Carmen Gómez Martín, i el Ministeri Fiscal. D'aquesta sentència, que expressa l'opinió del Tribunal, ha estat ponent el Magistrat-President Joan Francesc Uría Martínez.

Barcelona, dinou de novembre de dos mil divuit.

Antecedentes

Primer.El 27 de juliol d'enguany el Jutjat Penal núm. 4 de Sabadell dictà sentència amb la decisió següent:'Que debo condenar y condeno a Hugo, como autor penalmente responsable de: a) un delito de maltrato, con la concurrencia de la circunstancia agravante de reincidencia, a la pena de once meses y quince días de prisión e inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el mismo tiempo, privación del derecho a la tenencia y porte de armas durante tres años, con la consiguiente pérdida de vigencia del permiso, y prohibición de aproximarse a menos de 1000 metros a Marisa, a su domicilio, lugar de trabajo y cualquier otro en que la misma se encuentre, así como a comunicarse con ella por cualquier medio, por un periodo de tiempo superior en un año y un día al de la pena de prisión impuesta. b) un delito de amenazas, sin la concurrencia de circunstancias modificativas de responsabilidad criminal, a la pena de siete meses y quince días de prisión e inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el mismo tiempo, privación del derecho a la tenencia y porte de armas durante dos años y seis meses, con la consiguiente pérdida de vigencia del permiso, y prohibición de aproximarse a menos de 1000 metros a Marisa, a su domicilio, lugar de trabajo y cualquier otro en que la misma se encuentre, así como a comunicarse con ella por cualquier medio, por un periodo de tiempo superior en un año y un día al de la pena de prisión impuesta. Que debo absolver y absuelvo a Hugo del otro delito de maltrato del que se le acusaba. Se mantiene la medida cautelar de prisión preventiva, comunicada y sin fianza, de Hugo en tanto no se declare la firmeza de la sentencia y comience su ejecución, sin que dicha medida pueda superar en plazo el límite de la mitad de la pena impuesta en esta sentencia, debiendo computarse para su cumplimiento el periodo en que ha estado privado de libertad por esta causa. Llévese testimonio de la presente resolución a la pieza de situación personal del acusado. Se mantienen vigentes las medidas cautelares consistentes en prohibición de aproximación y comunicación adoptadas durante la instrucción de la presente causa, hasta que se declare firme la presente resolución y hasta que no se haga efectiva la notificación de la liquidación de condena de las penas accesorias aquíimpuestas. Se deniega el beneficio de suspensión de las penas de prisión impuestas, por lo que una vez que la presente resolución haya adquirido firmeza, deben expedirse los oportunos mandamientos al Centro Penitenciario en que se encuentra ingresado el penado a los efectos oportunos. El condenado ha de abonar dos terceras partes de las costas procesales causadas en esta instancia, declarándose de oficio el resto.'.

A la sentència es declaren provats els fets següents: 'Se considera probado que Hugo, mayor de edad, nacido en Venezuela, con nacionalidad española, ejecutoriamente condenado por sentencia firme de fecha 8 de marzo de 2016 de la Sección 20 de la Audiencia Provincial de Barcelona , por un delito de maltrato, a la pena entre otras, de 9 meses de prisión, suspendida por un plazo de 2 años desde el 28 de agosto de 2017, mantuvo una relación sentimental con Marisa, durante 7 meses, conviviendo en el mismo domicilio, sin hijos en común. El día 15 de marzo de 2018, entre las 19:00 y 19:30 horas, en el domicilio familiar sito en la CALLE000 nº NUM000, bloque NUM001 de Sabadell, se inició una discusión entre el acusado y la Sra. Marisa, tras la cual, actuando con ánimo de menoscabar su integridad física, cuando la Sra. Marisa bajaba por las escaleras del domicilio, la empujó acorralándola contra la pared. Posteriormente, cuando la Sra. Marisa regresaba de asistirse del centro médico, se encontró al acusado, quien, con ánimo de amedrentar y menospreciar a la Sra. Marisa, le manifestó 'eres una puta, zorra, te voy a matar'. No se ha acreditado que las lesiones objetivadas a la Sra. Marisa fueran consecuencia de estos hechos, por los que la misma no reclama indemnización. Tampoco se ha probado que el acusado hubiera agredido a la Sra. Marisa el día 10 de marzo de 2018, ni el día 15 en la habitación matrimonial. Por el Juzgado de Violencia Sobre la Mujer número Uno de Sabadell se dictó en fecha 16 de marzo de 2018 orden de protección, por la que se prohibía al acusado aproximarse en un radio no inferior a 300 metros a la Sra. Marisa, a su domicilio, lugar de trabajo o cualquier otro frecuentado por la misma, así como a comunicarse con ella por cualquier medio, medida que fue mantenida por este Juzgado de lo Penal en auto de 14 de junio de 2018, en el que, además, se acordó la prisión provisional, comunicada y sin fianza, del Sr. Hugo.'.

Segon.Formulat recurs d'apel lació contra l'anterior sentència, per la representació processal de Hugo, el Jutjat l'admeté a tràmit, hi donà curs i finalment va remetre les actuacions a aquest Tribunal per a la decisió. Al recurs s'oposaren el Ministeri Fiscal i la representació processal de Marisa.


Acceptem el relat de fets declarats provats en la sentència recorreguda.


Fundamentos

Primer.L'apel lant combat la sentència dictada en primera instància, en el que té de condemnatòria, enunciant tres motius d'impugnació, 'vulneración del derecho a la presunción de inocencia del acusado, al no haberse practicado en el plenario prueba de cargo bastante para acreditar su culpabilidad', 'error en la valoración de la prueba y delito aplicado' i 'error en la valoración probatoria al no aplicar las atenuantes de alteraciones psíquicas y la de encontrarse bajo los efectos de una previa ingesta de bebidas alcohólicas', i sobre la base d'aquests motius demana la lliure absolució o, 'alternativamente, se solicita su condena por un delito de lesiones del art. 147.2 del C.P . y un delito de amenazas del art. 171.7 del C.P ., a la pena de 1 mes de multa a razón de 2 euros/día por cada uno de los delitos, y se le aplique la atenuante analógica de alteraciones psíquicas del art. 20.7 del C.P . en ambos delitos y al delito de amenazas, además de la atenuante analógica de alteraciones psíquicas le sería de aplicación la atenuante del art. 20.2 del C.P . al encontrarse bajo los efectos de la previa ingesta de bebidas alcohólicas'.

Segon.Per donar resposta al primer motiu del recurs cal examinar la gravació digital del judici, que constitueix l'acta de la vista, i d'aquest examen resulta que al plenari es van practicar les proves següents: 1) interrogatori de l'acusat (minuts 2 a 22 del primer arxiu de la gravació); 2) declaració de l'acusadora particular (minuts 23 del primer arxiu a 29 del segon arxiu); 3) testifical de Jose Enrique (minuts 30 a 52 del segon arxiu), i dels agents del cos de Mossos d'Esquadra amb carnets professionals núm. NUM002 (minuts 52 del segon arxiu a 9 del tercer arxiu) i NUM003 (minuts 9 a 14 del tercer arxiu); 4) pericial medicoforense (minuts 16 a 27 del tercer arxiu), i 5) documental, que les parts donaren per reproduïda (minut 27 del tercer arxiu).

A la vista d'aquestes proves es podrà discutir la valoració que de les mateixes efectuà la jutgessa a quo, però de cap manera es pot negar l'existència de prova de càrrec apta per enervar la presumpció d'innocència i afirmar els fets que a la sentència impugnada es declara provat succeïren el dia 15 de març d'enguany, fets envers els quals no és que simplement es produïssin versions contradictòries d'acusat i d'acusadora particular, sinó que es practicà prova testifical directa i apta per acreditar, sense necessitat de cap altra prova, els fets relatats pel testimoni al plenari i que a la sentència apel lada es declaren provats.

Rebutjada així la queixa de vulneració del dret a la presumpció d'innocència, cal entrar en l'anàlisi de la valoració de la prova, que és, exclusivament, de caràcter personal, i en aquest àmbit escau recordar que l'òrgan de la primera instància és qui està en millors condicions per valorar les proves d'aquesta classe que es produeixen al judici oral, per raó de la immediació amb la producció de la font de coneixement, i que la valoració feta per aquell l'ha de respectar l'òrgan d'apel lació sempre que no resulti absurda, il lògica o arbitrària. Doncs bé, aquests defectes no es poden predicar amb rigor de la valoració de les proves personals que queda reflectida en el fonament de dret primer de la sentència recorreguda, valoració que no només està raonada, sinó que és raonable, i aquesta valoració imparcial de la jutgessa a quo de les proves produïdes davant seu, amb plenitud d'immediació i amb totes les garanties, no pot ser substituïda per la parcial de qui té interès personal en el resultat del procés, de manera que el primer motiu del recurs el desestimem.

Tercer.Al segon motiu del recurs, de caràcter subsidiari a l'anterior, sosté el recurrent que en tot cas procediria condemnar-lo 'como autor de un delito de lesiones del art. 147.2 del C.P . y un delito de amenazas del art. 171.7 del C.P .', perquè l'apel lant considera no acreditada 'ni la dominación ni la creencia de superioridad de mi representado'.

Sobre l'al legada d'exigència de prova de l'existència de relació de dominació, hem argumentat repetidament en aquest Tribunal, i és el criteri que mantenim, que, seguint la jurisprudència del Tribunal Suprem segons la qual el tenor literal de l' article 153.1 del Codi penal (Cp) ' no implica excluir toda excepción, como cuando la acción agresiva no tiene connotaciones con la subcultura machista' ( STS 1177/2009, per totes), aquest article 153.1 Cp no estableix cap element addicional a l'existència actual o pretèrita de relació matrimonial o d'anàloga afectivitat entre el subjecte actiu home i la subjecte passiva dona, però com sigui que el que justifica, des d'una perspectiva constitucional, el tractament punitiu desigual entre home i dona és que l'acte violent del que és autor l'home i pateix la dona sigui manifestació del domini de l'home sobre la dona en el marc relacional de la parella ( STC 201/2009), la inexistència d'un marc relacional de dominació de l'home sobre la dona opera com a excepció a l'aplicació d'aquell tipus penal. La conseqüència que d'aquesta concepció es deriva és clara: a l'acusació li correspon la càrrega de provar la relació matrimonial o d'anàloga afectivitat, actual o pretèrita, entre el subjecte actiu home i el subjecte passiu dona, i a la defensa li pertoca provar la inexistència d'un marc relacional de dominació de l'home sobre la dona, de manera que en cap cas es produeix vulneració de la presumpció d'innocència pel fet que l'acusació no provi expressament l'existència d'un marc relacional de dominació de l'home sobre la dona, marc que, en principi, la llei identifica amb l'agressió de l'home a la dona que és o ha estat la seva parella.

Tenint present tot això, és clar que el motiu de recurs examinat en aquest raonament s'ha de desestimar, perquè en la sentència apel lada es declara provat, i ja hem raonat al fonament anterior que escau mantenir aquest relat, que desprès d'una discussió, quant la seva companya sentimental baixava les escales del domicili, l'acusat 'la empujó acorralándola contra la pared', i més tard, al carrer, quan la dona tornava a casa desprès de ser assistida en un centre mèdic, li digué 'eres una puta zorra, te voy a matar', i aquestes agressions física i verbal no es poden entendre, en el context en el qual es produïren, sinó com a manifestació de superioritat de l'agressor i de menyspreu a l'agredida.

Quart.Finalment, el tercer motiu del recurs ha de córrer la mateixa sort que els dos anteriors, perquè la prova practicada al plenari no permet afirmar que l'acusat, en els moments dels fets, tingués llurs facultats superiors afectades al punt de no poder conèixer la significació dels seus actes o, coneixent-la, adequar el seu comportament a les exigències de les normes socials de convivència.

En aquest sentit, és conegut que els fets constitutius de circumstàncies eximents o atenuants de la responsabilitat criminal han d'estar tan provades com els fets constitutius de la infracció penal, amb la diferència que la prova d'aquests fets correspon a l'acusació que els imputa, i la d'aquell a la defensa que els al lega.

En aquest cas, la defensa, per intentar provar que l'acusat pateix alteracions psíquiques, proposà prova pericial medicoforense, però el resultat d'aquesta prova no va poder ser més contrari a la tesi de la part que la proposà, ja que la pèrit, que explorà l'acusat i va examinar una abundant documentació mèdica sobre ell, no va poder més concloent quan dictaminà que l'explorat no té cap trastorn agut ni crònic, i que l'únic trastorn que té és el de personalitat antisocial, què, puntualitzà, no constitueix cap malaltia psiquiàtrica, sinó que és una forma de ser. Certament la pèrit, desprès de concloure que l'explorat té conservades les seves capacitats cognitives, admeté que pot tenir afectades escassament les capacitats volitives per important impulsivitat, però no està acreditat cap estímul d'impulsivitat al temps dels fets, i difícilment es pot parlar d'impulsivitat quan van ser plurals els episodis agressius i, a més, van estar separats espacial i temporalment els uns dels altres: un al domicili a la tarda, i un altre al carrer, ja avançada la nit.

Finalment, i pel que respecta al consum de begudes alcohòliques, sorprèn que es pretenguí acreditar un consum tan important com per produir embriaguesa al legant les declaracions de la víctima i del testimoni directe, els quals, es diu al recurs, ' manifestaron de forma espontánea y sin ningún tipo de duda que cuando mi representado les abordó en la calle iba borracho'. Que s'al legui la declaració de la víctima en aquests termes sorprèn perquè si per al recurrent la declaració de l'acusadora particular no mereix crèdit i, per això, no hauria de servir per afirmar el càrrec, no s'entén tan radical canvi de posició quan del que es tracta és d'acreditar l'embriaguesa. I si fa no fa el mateix es pot dir en relació amb la declaració del testimoni directe. A banda d'això, l'acusadora particular, a pregunta de la defensa, que no 'de forma espontánea y sin ningún tipo de duda', precisà que suposava que l'acusat havia begut, però que no sabia si estava borratxo. I pel que fa al testimoni Jose Enrique, aquest manifestà, a la pregunta de la defensa de si ' diría que había bebido' l'acusat, que ell diria que l'acusat havia begut molt, però no que el veiés borratxo, i el fet de veure'l amb una ampolla de cervesa a la mà podrà ser significatiu de que estava bevent, i fins i tot bevent molt, si el va veure així en dos moments diferents la mateixa tarda/nit, però no és prou significatiu d'embriaguesa, que suposa un nivell d'afectació etílica que impedís o dificultés significativament a l'acusat el coneixement cabal o el control suficient dels seus actes.

Per tant, tampoc apreciem error en la valoració de la prova en relació a fets que poguessin constituir circumstàncies atenuants d'alteració psíquica i/o embriaguesa.

Cinquè.D'acord amb els articles 240.2n de la Llei d'enjudiciament criminal i 123 Cp, escau imposar l'apel lant les costes causades en aquesta instància.

Fallo

1. Desestimem el recurs d'apel lació expressat en l'antecedent de fet segon d'aquesta sentència.

2. Confirmem la sentència apel lada.

3. Imposem l'apel lant les costes processals causades en la substanciació del recurs.

Aquesta sentència no és ferma, i contra la mateixa es pot interposà recurs de cassació per infracció de llei si es considera que, atesos els fets que es declaren provats en la resolució, s'ha infringit un precepte penal de caràcter substantiu o una altra norma jurídica del mateix caràcter que hagi de ser observada en l'aplicació de la llei penal, preparant el recurs mitjançant un escrit autoritzat per un advocat i un procurador, si el recurrent no és el Ministeri fiscal, escrit presentat dins dels cinc dies següents al de l'última notificació de la sentència, i en el qual s'ha de demanar testimoniatge de la sentència i manifestar la classe de recurs que s'intenti utilitzar.

Així ho disposa el Tribunal i ho signen els/la magistrats/ada que el formen.


Fórmate con Colex en esta materia. Ver libros relacionados.