Sentencia Penal Nº 99/201...zo de 2011

Última revisión
30/03/2011

Sentencia Penal Nº 99/2011, Audiencia Provincial de Pontevedra, Sección 2, Rec 39/2011 de 30 de Marzo de 2011

nuevo

GPT Iberley IA

Copiloto jurídico


Relacionados:

Tiempo de lectura: 13 min

Orden: Penal

Fecha: 30 de Marzo de 2011

Tribunal: AP - Pontevedra

Ponente: BARREIRO PRADO, JOSE JUAN RAMON

Nº de sentencia: 99/2011

Núm. Cendoj: 36038370022011100112

Resumen:
CONDUCCIÓN BAJO INFLUENCIAS BEB.ALCOHÓLICAS/DROGAS

Encabezamiento

AUD.PROVINCIAL SECCION N. 2

PONTEVEDRA

SENTENCIA: 00099/2011

AUD.PROVINCIAL SECCION N. 2 de PONTEVEDRA

Domicilio: ROSALIA DE CASTRO NÚM. 5

Telf: 986.80.51.19

Fax: 986.80.51.14

Modelo: 213100

N.I.G.: 36038 43 2 2009 0003090

ROLLO: APELACION PROCTO. ABREVIADO 0000039 /2011CR

Juzgado procedencia: XDO. DO PENAL N. 1 de PONTEVEDRA

Procedimiento de origen: PROCEDIMIENTO ABREVIADO 0000351 /2010

RECURRENTE: Cesar

Procurador/a: CESAR ANGEL ESCARIZ VAZQUEZ

Letrado/a: JAVIER BLANCO GONZALEZ

RECURRIDO/A: MINISTERIO FISCAL FISCAL

Procurador/a:

Letrado/a:

SENTENZA NÚM 99

==========================================================

MAXISTRADOS/AS:

Ilmo. Sr. don José Juan Barreiro Prado, presidente

Ilma. Sra. dona María Mercedes Pérez Martín Esperanza

Ilma. Sra. dona Rosario Cimadevila Cea

==========================================================

En Pontevedra a trinta de marzo do dous mil once.

Visto, pola Sección segunda desta Audiencia Provincial, na causa instruída co número 39 recurso de apelación interposto polo procurador Cesar A. Escariz Vázquez, en representación de Cesar contra a sentenza ditada polo Xulgado do Penal nº 1 de Pontevedra. Constituíronse como partes o mencionado recorrente e o Ministerio Fiscal, na representación que lle é propia, e actuou como relator o maxistrado D. José Juan Barreiro Prado.

Antecedentes

Primeiro.- No acto do xuízo oral de referencia ditouse unha sentenza con data do trece de xaneiro do dous mil once, cuxa parte dispositiva é do teor literal seguinte: " Que debo condenar y condeno a D. Cesar, como autor criminalmente responsable de:

A- Un DELITO CONTRA LA SEGURIDAD DEL TRAFICOEN SU MODALIDAD DE CONDUCCION BAJO LA INFLUENCIA DE BEBIDAS ALCOHOLICAS, a la pena de CUARENTE DIAS DE TRABAJOS EN BENEFICIO DE LA COMUNIDAD, y a LA PRIVACIÓN DEL DERECHO A CONDUCIR VEHICULOS A MOTOR Y CICLOMOTORES POR TIEMPO DE UN AÑO Y TRES MESES.

B- Un DELITO DE ATENTADO, concurriendo la circunstancia atenuante de embriaguez , a la pena de UN AÑO DE PRISION, con la accesoria de INHABILITACION ESPECIAL PARA EL EJERCICIO DEL DERECHO DE SUFRAGIO PASIVO durante el tiempo de la condena.

C- Una FALTA DE LESIONES, a la pena de MULTA DE UN MES, con una cuota diaria de SIETE EUROS, haciendo un total de DOSCIENTOS DIEZ EUROS (210 euros), apercibiéndole de que en caso de impago quedará sujeto a responsabilidad personal subsidiaria de un día de privación de libertad por cada dos cuotas diarias de multa no satisfechas.

D- Una FALTA DE DAÑOS, a la pena de MULTA DE DIEZ DIAS, con una cuota diaria de SIETE EUROS , haciendo un total de SETENTA EUROS (70 euros), apercibiéndole de que en caso de impago queará sujeto a responsabilidad personal subsidiaria de un día de privación de libertd por cada dos cuotas diarias de mudlta no satisfechas condenándole asimismo al abono de las costas del juicio, a excepción de la parte proporcional correspondiente a la falta de daños por la que se le absuelve, que se declaran de oficio.

En materia de responsabilidad civil, Cesar indemnizará a la Dirección General de la Policía y la Guardia Civil, a través de su representante legal, en la suma de 72 ,73 euros."

E, como feitos probados, recóllense expresamente os da sentenza contra a que se apela: " UNICO .- Sobre las 16:50 horas del día 31 de julio de 2.009, el acusado Cesar, maior de edad y sin antecedentes penais ,conducía el vehículo Renault Kango matrícula ....-VT.S. por la carretera PO-531, kilómetro 1,000, en Pontevedra, con sus facultades psicofísicas mermadas por la previa ingesta de bebidas con contenido etílico.

En el referido punto fue sorprendido por Agentes de la Guardia Civil mientras conducía y hablaba por el teléfono móvil, lo que motivo que le dieran el alto, ordenándole que, para evitar entorpecer la circulación, estacionara el vehículo en una explanada que había un pozo más adelante.

Una vez allí , el acusado hizo ademán de reincorporarse a la circulación, por lo que uno de los Agentes le apagó el coche. Cuando el Agente NUM000 se encoentraba hablando con el acusado, este tiro del cable del sistema de comunicación que portaba el Agente,pero no consta que lo hubiera hecho con ánimo de menoscabar el patrimonio ajeno. En tal situación, el Agente NUM001 fue en ayuda de su compañero, momento en que el acusado, con ánimo de menospreciar el principio de autoridad, le dío un mordisco en el brazo y comenzóo a forcejear con el intentando darle patadas y puñetazos.

Una vez reducido y esposado, el acusado fue trasladado a dependencias de la Guardia civil , donde con ánimo de menoscabar el patrimonio ajeno propino un codazo y rompió el cristal del equipo de protección de incendios, causando desperfectos por valor de 72,73 euros.

Sometido a continuación a las pruebas de detección alcohólica , arrojó un resultado positivo de 0,74 miligramos de alcohol por litro de aires espirado en la primera y de 0,69 miligramos de alcohol por litro de aires espirado en la segunda.

A consecuencia de la agresión, el Agente con TIP NUM001 sufrió lesiones consistentes en estigmas de mordedura en antebrazo derecho, para cuya sanidad preciso de una asistencia fcultativa y por las que no reclama.

En el momento de los hechos, el acusado había consumido bebidas alcohólicas, lo que afectaba a sus facultades intelectivas y volitivas."

Segundo.- Contra a devandita sentenza, a representación procesual da recorrente interpuxo un recurso de apelación , que formalizou expondo as alegacións que constan no seu escrito, o cal está unido ás actuacións.

Terceiro.- Logo de trasladarlle o escrito de formalización do recurso ao Ministerio Fiscal e ás outras partes, presentouse un escrito de impugnación baseándose en que a sentenza obxecto de recurso se axusta plenamente a dereito e solicitouse a súa confirmación.

Cuarto.- O xulgado do penal referido anteriormente remitiu a este Tribunal os autos orixinais con todos os escritos presentados.

Fundamentos

Primeiro.- O acusado Cesar foi condenado na instancia como autor dun delito contra a seguridade viaria do artigo 379, dun delito de atentado do artigo 550 coa atenuante de embriaguez, dunha falta de lesións do artigo 617.1 e dunha falta de danos do artigo 625.1, todos eles do Código penal . E no recurso de apelación que formula agora contra a amentada resolución xudicial alega, ao abeiro do artigo 790.2 da Lei de axuizamento criminal, a falla de actividade probatoria suficiente e hábil para enervar a presunción de inocencia e a errónea aplicación das normas do ordenamento xurídico.

Segundo.- Comeza o apelante por argüír que non concorren no presente caso todos os elementos do delito de atentado polo que foi condenado. Os elementos obxectivos e subxectivos do delito de atentado son, segundo a xurisprudencia (por todas, a STS 1010/2009, do 27 de outubro , e a STS 265/2007, do 9 de abril ), os seguintes:

a) El carácter de autoridad, agente de la misma o funcionario publico en el sujeto pasivo, conforme aparecen definidos estos conceptos en el art. 24 CP .

b) Que el sujeto pasivo se halle en el ejercicio de las funciones de su cargo o con ocasión de ellas. Esto es que tal sujeto pasivo se encuentre en el ejercicio de las funciones propias del cargo que desempeña o que el hecho haya sido motivado por una actuación anterior en el ejercicio de tales funciones.

c) Un acto típico constituido por el acometimiento, empleo de fuerza, intimidación grave o resistencia activa también grave. Acometer equivale a agredir y basta con que tal conducta se de con una acción directamente dirigida a atacar a la autoridad, (a sus agentes o a los funcionarios), advirtiendo la jurisprudencia que el atentado se perfecciona incluso cuando el acto de acometimiento no llegar a consumarse. Lo esencial es la embestida o ataque violento. Por ello se ha señalado que este delito no exige un resultado lesivo del sujeto pasivo , que si concurre se penará independientemente ( S.S.T.S. 672/2007 de 19.7 y 309/2003 de 15.3 ), calificando el atentado como delito de pura actividad, de forma que aunque no se llegue a golpear o agredir materialmente al sujeto pasivo, tal delito se consuma con el ataque o acometimiento ( SSTS 652/2004 de 14.5, 146/2006 de 10.2 ), con independencia de que el acometimiento se parifica con la grave intimidación, que puede consistir en un mero acto formal de iniciación del ataque o en un movimiento revelador del propósito agresivo.

Entre los segundos (elementos subjetivos) deben concurrir:

a) conocimiento por parte del sujeto activo de la cualidad y actividad del sujeto pasivo cuya protección no puede depender del uso del uniforme en el momento en que se ejerce la autoridad , dado que el uniforme sólo permite el inmediato reconocimiento del agente, siendo indiscutible que habiéndose identificado el agente como tal y haber tenido conocimiento de ello el acusado, se cumplieron todas las exigencias del elemento cognitivo del mismo.

b) el elemento subjetivo del injusto, integrado por el dolo de ofender, denigrar o desconocer el principio de autoridad , cuya concurrencia en el caso presente no puede ser cuestionada.

En efecto el dolo es un elemento intelectivo, supone la representación o conocimiento del hecho, que comprende el conocimiento de la significación antijurídica de la acción y el conocimiento del resultado de la acción.

El elemento subjetivo del injusto integrado por el dolo de ofender, denigrar o desconocer el principio de autoridad, que "va insito en los actos desplegados cuando no constan circunstancias concurrentes que permitan inferir otra motivación ajena a las funciones públicas del ofendido", entendiéndose que quien agrede, resiste o desobedece conociendo la condición del sujeto pasivo "acepta la ofensa de dicho principio como consecuencia necesaria cubierta por dolo directo de segundo grado", matizándose que "la presencia de un animus o dolo específico ... puede manifestarse de forma directa, supuesto de perseguir el sujeto con su acción la ofensa o menoscabo del principio de autoridad o de la función pública , o merced al dolo de segundo grado , también llamado de consecuencias necesarias, cuando, aún persiguiendo aquél otras finalidades, le consta la condición de autoridad o funcionario del sujeto pasivo y acepta que aquel principio quede vulnerado por causa de su proceder" ( S.T.S. 431/94, de 3 de marzo, ST.S. 602/95 , de 27 de abril y 231/2001, de 15 de febrero ). También esta Sala Segunda, ha declarado que tal animo se presume y que "el dolo de este delito, en tanto conocimiento de los elementos del tipo objetivo contiene ya todos los elementos que demuestran que el autor quiso obrar contra un agente de la autoridad, pues quien atenta contra quien sabe que se está desempeñando como tal, quiere también hacerlo contra la autoridad que el agente representa" , sin que se requiera "una especial decisión del autor de atentar contra la autoridad, diferente a la decisión de realizar la acción" de modo que el dolo consistirá en agresión, resistir o desobedecer a los agentes de la autoridad en el desempeño de sus funciones y deberes, con conocimiento de esa condición y voluntad de ejecutar la acción típica ( STS 743/2004 de 9.6 ).

A pouco que repasemos os feitos declarados probados pola sentenza contra a que se apela, á forza temos que convir en que todos e cada un dos elementos anteriormente mencionados concorren no presente caso. O forcexo cos axentes e a trabada que lle dá a un deles nun antebrazo e as pancadas e puñadas que intentou darlles reflicten ben ás claras a acometida física por parte do acusado. A condición de autoridade dos axentes ninguén a puxo en dúbida nin tampouco que estes se encontraban desenvolvendo as funcións propias do seu cargo. E o ánimo de denigrar ou desprestixiar o principio de autoridade encóntrase ínsito na propia conduta do acusado.

Certo é que, no caso de que os suxeitos pasivos do atentado se excedan das súas funcións ou abusen notoriamente do seu cometido , perden a calidade que fundamenta a especial protección da lei, de xeito que opera a redución a mero particular da autoridade ou axente que así se comporta. Agora ben, no caso que examinamos por ningures se constata o abuso ou extralimitación por parte dos axentes da autoridade. Moi ao contrario , son estes os que son alertados de que un individuo ía conducindo un vehículo de motor baixo a posible influencia de bebidas alcólicas, interceptan o acusado falando polo móbil e conducindo, danlle o alto, teñen que ocuparse de que non fuxa do lugar onde estaciona, e logo deben apandar coas trasgadas do agora apelante do xeito que ben prolixamente se reflicte na sentenza contra a que se apela (arrámplalles co cable do sistema de comunicación que portaba un dos axentes, forcexa con eles, tráballe a un , intenta darlles pancadas e puñadas , etc.).

Terceiro.- Se se amosaron ben nidias e contundentes as probas que levaron á condena do acusado polo amentado delito de atentado , non o son menos as que tamén abocaron á súa condena como autor responsable tanto do delito contra a seguridade viaria, como das dúas faltas -a de lesións e a de danos-.

Sen necesidade de reiterar os mesmos razoamentos xurídicos que levaron ao maxistrado xuíz da instancia a pronunciar a condena que agora se combate, só debemos subliñar que os resultados das probas de alcolemia non deixan lugar a dúbidas. Concentracións alcólicas no aire expirado de 0,74 e 0,69 miligramos de alcol superan os 0,60 miligramos previstos no artigo 379.2 do Código penal, que , en tales supostos , impón a condena en todo caso nos precisos termos que xa indica o maxistrado xuíz da instancia. En nada empece ao anterior que só declarase no xuízo oral un dos axentes que interveu na proba de alcolemia, xa que o seu testemuño resulta máis que suficiente para tales efectos , canto máis cando o propio acusado recoñeceu que bebera viño e un chopo de whisky no xantar. Disto proviña a súa halitose alcólica, que tamén referiu o mesmo axente -o de carné profesional P-00646-K-.

E, no relativo ás faltas, a de lesións foi a consecuencia da acometida física do acusado, perfectamente documentada nos autos, e a de danos foi produto do carácter irascible do agora apelante, tanto en plena vía pública como , despois, xa nas dependencias da Garda Civil. O feito de que os axentes discrepen de se o acusado foi esposado coas mans atrás ou diante non obsta á incontestable realidade dos danos nas devanditas dependencias oficiais.

Cuarto.- De xeito subsidiario, no recurso de apelación reclámase a estimación da circunstancia eximente completa ou a atenuante de alteración psíquica coa conseguinte repercusión penolóxica. Mais non podemos acoller tal solicitude carente de todo reflexo nos feitos probados da sentenza contra a que se apela. É lóxico e razoable, polo demais, se se repara en que, segundo o servizo de psiquiatría do Complexo Hospitalario de Pontevedra, nada no discurso do acusado daba impresión dunha natureza psicótica, só mostraba posibles trazos de caracteriolidad, non presentaba ansiedade , e si un afecto neutro afectado polas circunstancias. Emitindo este servizo un xuízo clínico de embriaguez psicológica?, e trast. personalidad? ( sic ), abofé que non existían méritos para poder apreciar a circunstancia modificadora da responsabilidade criminal que se invocaba.

Quinto.- As custas da presente alzada impoñémosllas á parte apelante por mor do rexeitamento do seu recurso.

Vistos os artigos de xeral e pertinente aplicación,

Fallo

Que debemos desestimar o recurso de apelación interposto pola representación procesual de Cesar contra a sentenza ditada con data do 13 de xaneiro do dous mil once no P.A. 351/2010 polo Xulgado do Penal nº 1 de Pontevedra confirmando esta sentenza, con custas ao apelante.

Ao notificar esta sentenza, déaselle cumprimento ao previsto no artigo 248.4º da Lei orgánica do poder xudicial.

Así o pronunciamos, mandamos e asinamos, mediante esta sentenza, da que se levará certificación ao rolo de sala e que se anotará nos rexistros correspondentes.

PUBLICACIÓN.- A anterior sentenza foi lida e publicada polo maxistrado don José Juan Barreiro Prado durante a audiencia pública. Dou fe.

Fórmate con Colex en esta materia. Ver libros relacionados.