Última revisión
14/11/2024
Sentencia Penal 873/2024 Tribunal Supremo. Sala de lo Penal, Rec. 2284/2022 de 16 de octubre del 2024
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Orden: Penal
Fecha: 16 de Octubre de 2024
Tribunal: Tribunal Supremo
Ponente: SUSANA POLO GARCIA
Nº de sentencia: 873/2024
Núm. Cendoj: 28079120012024100879
Núm. Ecli: ES:TS:2024:5154
Núm. Roj: STS 5154:2024
Encabezamiento
Fecha de sentencia: 16/10/2024
Tipo de procedimiento: RECURSO CASACION
Número del procedimiento: NUM000
Fallo/Acuerdo:
Fecha de Votación y Fallo: 15/10/2024
Ponente: Excma. Sra. D.ª Susana Polo García
Procedencia: T.S.J.ANDALUCIA SALA CIV/PE
Letrada de la Administración de Justicia: Ilma. Sra. Dña. María del Carmen Calvo Velasco
Transcrito por: Aga
Nota: ATENCIÓN: NO SE PUEDE ENTREGAR COPIA DE LA PRESENTE SENTENCIA SIN LA PREVIA OCULTACIÓN DE AQUELLOS DATOS QUE PERMITAN SU IDENTIFICACIÓN (NOMBRE, APELLIDOS, FECHA DE NACIMIENTO, NÚMERO DE RECURSO DEL T.S., NÚMERO DE RECURSOS DE ORIGEN, LUGAR DE OCURRENCIA DE LOS HECHOS)
RECURSO CASACION núm.: NUM000
Ponente: Excma. Sra. D.ª Susana Polo García
Letrada de la Administración de Justicia: Ilma. Sra. Dña. María del Carmen Calvo Velasco
Excmos. Sres. y Excma. Sra.
D. Andrés Martínez Arrieta
D. Vicente Magro Servet
D.ª Susana Polo García
D. Eduardo de Porres Ortiz de Urbina
D. Leopoldo Puente Segura
En Madrid, a 16 de octubre de 2024.
Esta Sala ha visto el recurso de casación nº NUM000, interpuesto por D. Conrado, representado por la procuradora Dª. María Josefa Andreu Martínez, bajo la dirección letrada de D. José
Interviene el
Ha sido ponente la Excma. Sra. D.ª Susana Polo García.
Antecedentes
"UNICO.- Probado y así se declara que:
"En fecha no determinada, pero en todo caso desde 2008 hasta 2014, Conrado, mayor de edad y sin antecedentes penales, con la intención de satisfacer sus instintos sexuales, aprovechaba aquellos momentos en que su nieta Mercedes, nacida el NUM003 de 2003, se quedaba a dormir los fines de semana en su domicilio, sito en DIRECCION000 en la localidad de DIRECCION001, para hacerle objeto de toda clase de tocamientos en pechos, trasero y genitales realizando tales actos en reiteradas ocasiones.
De esta manera el procesado aprovechaba cuando el resto de familiares dormían para introducirse en la cama de su nieta y así hacerle tocamientos en el cuerpo llegando a introducir los dedos en la vagina de su nieta al menos en una ocasión.
Estos hechos se repitieron, desde que la menor contaba con 5 años de edad hasta los 10 años, muchas veces de las que Mercedes dormía en casa de su abuelo, aprovechándose éste de su condición de tal.
Así mismo, en una ocasión, el procesado, mientras su nieta se encontraba en la parte de arriba del domicilio jugando, cerró la puerta de la habitación y aprovechando que no había nadie, comenzó a tocarla por encima de la ropa y después acabó metiendo su mano por debajo de la ropa, tocándole e introduciendo el dedo en la vagina de Mercedes, a la vez que le tocaba pechos y trasero.
Cuando Mercedes cumplió los 10 años de edad el procesado guiado por igual ánimo le decía a su nieta que se hiciera fotos desnuda y que se las enseñara a cambio de dinero.
Como consecuencia de estos hechos Mercedes sufrió DIRECCION002 y trastorno relacionado con DIRECCION003 y depresión precisando de tratamiento psicofarmacológico precisando para su curación de 180 días impeditivos para sus ocupaciones habituales y sufriendo como secuelas las siguientes:
Secuelas derivadas de DIRECCION002 grave en su rango medio atendiendo a la intensidad sintomatológica y la repercusión en las diferentes áreas del comportamiento y DIRECCION004, en su rango más alto atendiendo a la intensidad sintomatológica y la repercusión en las diferentes áreas del comportamiento.".
"Que debemos condenar y condenamos a Conrado, como autor de un delito de abuso sexual ya definido, a la pena de diez años de prisión, con inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante ese tiempo y costas.
Con indemnización a Mercedes en 26.996,77 euros por las lesiones y en 40000 euros por daños moral.
Con prohibición de comunicarse en cualquier tiempo, forma y lugar, nunca a menos de 500 metros con Mercedes durante un periodo de 15 años.
Se impone la medida de libertad vigilada por un periodo de 7 años y 6 meses.
Le será de abono para el cumplimiento de las penas impuestas todo el tiempo que haya estado privado de libertad por esta causa de no haberle servido para extinguir otras responsabilidades, lo que se acreditará en ejecución de Sentencia.
Notifíquese la presente resolución a las partes previniéndoles de que contra la misma podrán interponer recurso de apelación en el plazo de diez días ante la Ilma. Sala de Apelación de lo Penal del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, Ceuta y Melilla.".
"Se acepta el relato de hechos probados de la sentencia recurrida.".
"Que desestimando el recurso de apelación interpuesto la procuradora Da Ma Josefa Andreu Martínez, en nombre y representación de Conrado, contra la sentencia dictada por la Sección 2a de la Audiencia Provincial de Almería el día 10 de marzo de 2021, en la causa de que dimana el presente Rollo, confirmamos dicha declaración, declarando de oficio las costas de esta alzada.
Únase certificación de esta sentencia al Rollo de Sala y notifíquese al Ministerio Fiscal y al acusado a través de su procurador, instruyéndoles de que contra la misma cabe interponer recurso de casación ante la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo, que deberá prepararse ante esta Sección de Apelación Penal de la Sala de lo Civil y Penal en el término de cinco días a partir de la última notificación de la misma. Únase certificación al correspondiente rollo de esta Sala.
Una vez firme, devuélvanse los autos originales al tribunal de procedencia, con testimonio de la presente resolución y, en su caso, de la que se dicte por la Sala Segunda del Tribunal Supremo, para que se proceda a la ejecución de lo definitivamente resuelto.".
Motivo Primero.- Infracción de precepto constitucional al amparo de los números 1 , 2 , 3 y 4 del art. 851 y de lo dispuesto en los artículos 852 de la L.E.Crim. y 5.4 de la L.O.P.J., en relación con los artículos 24.1 y 2 de la Constitución Española y por vulneración de los principios
Motivo Segundo.- Al amparo del art. 849.2 de la LECrim, por infracción de Ley, por error en la valoración de la prueba al vulnerarse el principio de presunción de inocencia, dada la existencia de versiones contradictorias, y no reunir el testimonio de la presunta víctima los requisitos necesarios para ser considerada suficiente prueba de cargo.
Motivo Tercero.- Por infracción de Ley, de conformidad con lo prescrito en el 849.2 LECRIM ., al existir error en la valoración de la prueba consistente en los informes técnicos obrantes en los folios 78 a 91 y 98 a 100 de las actuaciones y el material utilizado para la realización de los mismos.
Motivo Cuarto.- Infracción de Ley al amparo del apartado 1 del artículo 849 LECrim, por indebida aplicación del delito de abuso sexual del artículo 183.1 CP .
Motivo Quinto.- Al amparo del art. 850.3 de la LECrim , por quebrantamiento de forma, por haber negado el Presidente del Tribunal a que un testigo conteste a las preguntas que se le dirijan, siendo pertinentes y de manifiesta influencia en la causa.
Motivo Sexto.- Por quebrantamiento de forma, al amparo del núm. 1º, inciso primero, del artículo 851 LECrim ., por no expresar la sentencia clara y terminantemente cuáles son los hechos que se consideran probados o resulte manifiesta contradicción entre ellos o se consignen como hechos probados conceptos que por su carácter jurídico impliquen la predeterminación del fallo.
Fundamentos
Con carácter previo, se advierte de la conveniencia de alterar el orden en la impugnación de los motivos del recurso porque en la técnica casacional, resulta también de importancia el orden sistemático de la articulación de los motivos. La infracción de ley exige el respeto del relato fáctico, por lo que carece de lógica formular en primer lugar motivos de corriente infracción de ley, cuando se articulan posteriormente motivos encaminados a modificar el relato fáctico de la resolución recurrida y por ende, el contexto de debate jurídico, y que, en caso de prosperar, permitirían fundamentar la infracción legal denunciada sobre una base más conveniente. Como tampoco tiene sentido plantear como prioritario el análisis de la subsunción jurídica cuando en un motivo posterior, por quebrantamiento de forma, se interesa la nulidad del juicio, o la de la sentencia, pues lo expuesto al resolver este primer motivo perdería toda efectividad en caso de prosperar el siguiente ( STS 536/2016, de 17 de junio). En consecuencia, se examinan los motivos del recurso siguiendo el orden lógico de una correcta estructura casacional.
En cuanto a la pertinencia, la pregunta en concreto que fue denegada consistía, según el recurso, en preguntar a la menor si había sufrido un aborto, queja que fue planteada en el recurso de apelación y rechazada por la Sala por dos motivos, el primero, por la ausencia de proposición en la alzada de la prueba, de conformidad con lo dispuesto en el art. 790.3 de la LECrim, y el segundo, que con las preguntas inadmitidas la defensa pretendía conocer si Mercedes había tenido una relación de pareja con un joven, y si había abortado recientemente, cuestiones que nada tienen que ver con los hechos enjuiciados, coincidiendo los informes periciales en que las secuelas y la sintomatología que presenta la menor son compatibles con los abusos de que fue objeto, habiendo manifestado su madre que no sufrió ninguna otra experiencia traumática que las pudiera haber provocado.
En consecuencia, el recurrente no ha justificado la idoneidad objetiva de tal pregunta para alterar el resultado del fallo.
Con respecto a la predeterminación del fallo, es claro que éste debe ser congruente con el contenido de los hechos que se han declarado probados, y en ese sentido es evidente que condicionan su sentido. Pero no es esa la predeterminación que la ley considera una causa de nulidad de la sentencia, sino que se refiere a aquella que consiste en suprimir la necesaria relación de los hechos que se consideran probados sustituyéndola por términos jurídicos propios de su calificación ( STS 177/2018, de 12 de abril).
El vicio denunciado no es viable -dice la STS 401/2006 de 10.4 -, cuando el juzgador emplea expresiones en el relato fáctico que están en el lenguaje común, que no son sino meramente descriptivas, pero no técnicas en sentido jurídico, de modo que es válido que se utilicen en la redacción de las sentencias, al conformar su relato histórico, y que desde luego, aunque las emplee el legislador también al describir los tipos penales, no por ello puede decirse que predeterminan el resultado correspondiente a la subsunción judicial, pues en ocasiones se convierten en imprescindibles, arrojando más claridad semántica que, si por un purismo mal entendido, se quisieran construir a base de sinónimos o locuciones equivalentes, muchas veces con aportaciones de frases retorcidas, fruto de un incorrecto léxico, en todo caso, poco comprensible para la ciudadanía. ( STS 194/2018, de 24 de abril).
El recurrente toma por contradicción, no la que pudiera existir (y no existe) entre los contenidos que la Sala enuncia, sino la que pretende hacer ver entre los contenidos de la sentencia y los que el propio recurrente propone como datos fácticos o presupuestos dogmáticos. Así, la noción de contradicción que maneja el recurrente se ciñe a la mera discrepancia entre lo que la Sentencia han declarado probado y lo que la propia parte considera probado que se argumenta como si de una tercera instancia se tratase ahora y sin relación alguna con el quebrantamiento formalmente denunciado. Y eso es totalmente ajeno al ámbito de la forma que se dice quebrantada de la sentencia, en tanto que constituye una impugnación de su contenido, cuyo debate en casación habría de articularse -en su caso- bajo otro amparo procesal.
Los motivos se desestiman.
En los tres motivos se afirma que la presunción de inocencia es una regla de juicio que repele una condena sin apoyo en pruebas de cargo válidas, revestidas de garantías y referidas a todos los elementos esenciales del delito, de las que quepa inferir razonablemente tanto los hechos como la participación del acusado. Se viola tal derecho cuando no concurren pruebas de cargo válidas o cuando no se motiva el resultado de su valoración o cuando por ilógico o por insuficiente no sea razonable el
Concluyendo los motivos segundo y tercero, que no existe motivación suficiente, y que debió ser aplicado el principio
La casación actúa, por tanto, como una tercera instancia de revisión muy limitada que, si bien no ha de descuidar la protección del núcleo esencial del derecho a la presunción de inocencia constitucionalmente garantizada, no puede hacerlo subrogándose en la valoración primaria de las informaciones probatorias producidas en el juicio. Esta función corresponde realizarla en los supuestos de sentencias condenatorias, en primer lugar, al tribunal de instancia y, por vía de la apelación plenamente devolutiva, al Tribunal Superior -vid. SSTC 184/2013, 72/2024, 80/2024-.
Tanto la sentencia de instancia como la de apelación desarrollan un notable esfuerzo analítico de los datos de prueba disponibles, llegando a la conclusión de que la información aportada por la testigo directa es fiable y suficiente, por tanto, para, de forma esencial, sustentar sobre la misma la condena.
Se analiza con rigor la consistencia interna y descriptiva del relato de la menor sin eludir la presencia de contradicciones entre sus distintas declaraciones prestadas a lo largo de la causa, afirmando que el recuerdo disminuye a medida que transcurre el tiempo, y en el caso que nos ocupa, teniendo en cuenta la edad de la menor al inicio de los abusos y, por ende, su desconocimiento a nivel sexual, el periodo de tiempo transcurrido hasta la revelación de los mismos, así como a la existencia de episodios reiterados y de características similares, era esperable que Mercedes recordara de forma más precisa los elementos centrales de los hechos traumáticos y, por el contrario, presentara dificultad a la hora de recuperar ciertos aspectos periféricos, lo cual se pudo constatar en el plenario, celebrado casi tres años después de su exploración.
Se afirma que la menor no incurrió en contradicciones, indicando que si bien es cierto que en sus declaraciones ante la policía y el juez instructor, y también en las entrevistas que le hicieron las psicólogas, relató que el acusado le había introducido los dedos en la vagina en varias ocasiones, mientras que en el plenario declaró que por lo que recordaba, "seguro, seguro" se los había metido una vez, añadiendo que creía que también lo había hecho otras veces, aunque no lo podía asegurar, pero tal discrepancia se debe al tiempo transcurrido desde el acaecimiento de los hechos, habiendo previsto ya las psicólogas que debido a la edad que tenía cuando se produjeron y al transcurso del tiempo los recuerdos se van difuminando. De todas formas, Mercedes insistió en que su abuelo le tocó muchas veces el pecho, el culo y su órgano sexual, a veces por encima de la ropa y otras por dentro.
Junto al análisis de la consistencia interna del relato, la sentencia recurrida, validando la sentencia de instancia, identifica, también, muy significativas corroboraciones periféricas que prestan alta fiabilidad a la información aportada por la testigo, refiriendo, expresamente que:
A partir de estas informaciones, testificales y periciales, la sentencia recurrida, en términos razonables y razonados, no solo considera que el relato de Mercedes es fiable, sino que descarta también que la versión ofrecida por el recurrente sea mínimamente atendible, excluyendo cualquier motivo espurio, de odio, venganza, o resentimiento, hasta tal punto, afirma el tribunal, que si los abusos afloraron no fue porque ella quisiera, ya que había decidido no contarlos a sus padres hasta que murieran sus abuelos, sino porque, "tenía tanto dolor y miedo por dentro", que se lo contó a un par de amigos para que le ayudaran pidiéndoles que no se lo contaran a nadie, pero uno de ellos, llamado Santos, decidió contar a la madre de la menor que estaba muy preocupada por algo que le había pasado con su abuelo, consiguiendo dicha progenitora, tras preguntarle varias veces, que le relatara el calvario que había sufrido durante años.
Las objeciones introducidas por el recurrente o carecen de toda relevancia para contrapesar, aun mínimamente, el grado de conclusividad alcanzado de la hipótesis acusatoria o se construyen sobre afirmaciones fácticas que entrañan, en mayor o menor medida un grado de incompatibilidad con los datos de prueba producidos en el juicio. No se ha vulnerado el derecho a la presunción de inocencia del acusado, pues se ha practicado prueba de cargo suficiente para enervarla, ni se acredita la existencia de un error patente en su valoración. Encontrándose la sentencia suficientemente motivada, por lo que tampoco existe vulneración del art. 120 de la CE.
Reitera la jurisprudencia que el principio informador del sistema probatorio que se acuña bajo la fórmula del
En el presente caso, ni el tribunal de enjuiciamiento, ni la Sala a quo, tuvieron duda alguna sobre la culpabilidad del acusado, no asiste, por tanto, la razón al recurrente, porque sólo se puede hablar de una vulneración del principio
Los motivos se desestiman.
En el desarrollo de los motivos se indica que los hechos no revisten la gravedad por los que se han condenado al acusado, no ha quedado probadas las conductas de haber introducido los dedos en la vagina de la víctima, no se ha dado una persistencia en la incriminación. Así como, con respecto a la continuidad delictiva afirma que conforme a la jurisprudencia que cita, que no se dan los parámetros de pluralidad de hechos delictivos, antológicamente diferenciales, ni se concretan hechos o detalles que hagan diferenciar tales acciones, la duración es bastante extensa según los hechos probados, Mercedes no ha dado detalles pese a la edad que ya tenía en el momento del juicio.
La intangibilidad del hecho probado es condición
Por otro lado, en relación a la continuidad delictiva, el recurrente la cuestiona en la apelación y lo vuelve a hacer en casación con los mismos argumentos, por lo que procede reiterar la motivación de la sentencia de instancia en el sentido de que lo argumentado carece de relevancia desde el momento que la Sala de enjuiciamiento argumentó que no consideraba que estuviéramos ante un delito continuado, al haber dudado la menor de que hubiera un segundo acto de introducción de dedos en la vagina.
Los motivos se desestiman.
Debemos recordar, por ejemplo, con la STS 442/2021, de 25 de mayo, que por la vía del art. 849.2 LECrim. , se circunscribe el motivo al error cometido por el Tribunal sentenciador al establecer los datos fácticos que se recogen en la declaración de hechos probados, incluyendo en la narración histórica elementos fácticos no acaecidos, omitiendo otros de la misma naturaleza por si hubieran tenido lugar o describiendo sucesos de manera diferente a como realmente se produjeron.
En relación al motivo planteado, la doctrina de esta Sala, recordada entre otras en nuestra sentencia 138/2019, de 13 de marzo ( SSTS. 936/2006 de 10 de octubre y 778/2007 de 9 de octubre, entre otras muchas) viene exigiendo para su prosperabilidad la concurrencia de los siguientes elementos: 1) Ha de fundarse, en una verdadera prueba documental, y no de otra clase, como las pruebas personales, aunque estén documentadas en la causa; 2) Ha de evidenciar el error de algún dato o elemento fáctico o material de la Sentencia de instancia, por su propio y literosuficiente poder demostrativo directo, es decir, sin precisar de la adición de ninguna otra prueba ni tener que recurrir a conjeturas o complejas argumentaciones; 3) Que el dato que el documento acredite no se encuentre en contradicción con otros elementos de prueba, pues en esos casos no se trata de un problema de error sino de valoración, la cual corresponde al Tribunal, art. 741 LECrim. 4) Que el dato contradictorio así acreditado documentalmente sea importante en cuanto tenga virtualidad para modificar alguno de los pronunciamientos del fallo, pues si afecta a elementos fácticos carentes de tal virtualidad el motivo no puede prosperar ya que, como reiteradamente tiene dicho esta Sala, el recurso se da contra el fallo y no contra los argumentos de hecho o de derecho que no tienen aptitud para modificarlo.
La denuncia no puede prosperar. Los informes periciales, no son documentos literosuficientes para evidenciar el error en la valoración de la prueba que se denuncia. El primer requisito que exige el artículo 849.2º de la Ley de Enjuiciamiento Criminal es que el error surja de forma incontestable del particular de un documento. Este carácter no puede atribuirse, como se ha dicho, a las pruebas personales. En cuanto a la prueba pericial, esta Sala ha señalado en numerosas ocasiones que, en realidad, se trata de una prueba personal, aunque excepcionalmente le haya reconocido virtualidad para permitir la alteración del relato fáctico cuando el Tribunal haya estimado el dictamen o dictámenes coincidentes como base única de los hechos declarados probados, pero incorporándolos a dicha declaración de un modo incompleto o contradictorio, de modo que se altere relevantemente su sentido originario o bien cuando haya llegado a conclusiones divergentes con las de los citados informes, sin expresar razones que lo justifiquen.
El recurrente, lo único que alega al respecto, es que las psicólogas apreciaron a la menor sintomatología propia del DIRECCION002, en cambio, en el acto del juicio oral sostuvieron que la sintomatología podía estar relacionada con otras vivencias de la vida cotidiana de la menor, lo que implica, sin duda, valoración de prueba personal por parte del tribunal de instancia, sin que estemos ante el supuesto de tener que modificar, suprimir o adicionar el relato histórico mediante la incorporación de datos incontrovertibles acreditados mediante pruebas auténticamente documentales.
El motivo decae.
Dado el traslado a las partes la representación del acusado únicamente interesó la libre absolución del mismo, y el Ministerio Fiscal la confirmación de la sentencia al entender que con la nueva regulación la pena imponible sería la de 12 años, 6 meses y 1 día a 15 años de prisión, conforme a los actuales artículos 181,1, 2 y 4 e), que se corresponden con los aplicados en la sentencia 183.1, 3 y 4 d) del anterior CP, siendo con base a ellos condenado el recurrente a una pena de 10 años de prisión.
De otro lado, la comparación hemos de abordarla a partir de la penalidad impuesta, pues no nos corresponde ahora como Sala de casación efectuar una nueva determinación de la pena emitiendo un juicio de proporcionalidad en atención a la gravedad de la culpabilidad y la ponderación de las circunstancias que permitan detectar una mayor o menor reprochabilidad de los hechos. El control en casación de la corrección de la pena aplicada se contrae a la comprobación de la existencia de un razonamiento en relación con los factores expuestos y que éste no ha sido arbitrario.
Fallo
Por todo lo expuesto, en nombre del Rey y por la autoridad que le confiere la Constitución, esta sala ha decidido
Notifíquese esta resolución a las partes haciéndoles saber que contra la misma no cabe recurso e insértese en la colección legislativa.
Así se acuerda y firma.
