Última revisión
15/01/2026
Sentencia Penal 1058/2025 Tribunal Supremo. Sala de lo Penal, Rec. 2625/2023 de 19 de diciembre del 2025
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Orden: Penal
Fecha: 19 de Diciembre de 2025
Tribunal: Tribunal Supremo
Ponente: ANA MARIA FERRER GARCIA
Nº de sentencia: 1058/2025
Núm. Cendoj: 28079120012025101065
Núm. Ecli: ES:TS:2025:5941
Núm. Roj: STS 5941:2025
Encabezamiento
Fecha de sentencia: 19/12/2025
Tipo de procedimiento: RECURSO CASACION
Número del procedimiento: 2625/2023
Fallo/Acuerdo:
Fecha de Votación y Fallo: 09/12/2025
Ponente: Excma. Sra. D.ª Ana María Ferrer García
Procedencia: Tribunal Superior de Justicia de Madrid
Letrado de la Administración de Justicia: Ilmo. Sr. D. Tomás Yubero Martínez
Transcrito por: JLA
Nota:
RECURSO CASACION núm.: 2625/2023
Ponente: Excma. Sra. D.ª Ana María Ferrer García
Letrado de la Administración de Justicia: Ilmo. Sr. D. Tomás Yubero Martínez
Excmos. Sres. y Excma. Sra.
D. Andrés Martínez Arrieta, presidente
D. Andrés Palomo Del Arco
D.ª Ana María Ferrer García
D. Vicente Magro Servet
D. Eduardo de Porres Ortiz de Urbina
En Madrid, a 19 de diciembre de 2025.
Esta sala ha visto Esta sala ha visto el recurso de casación núm. 2625/23 por infracción de ley e infracción de precepto constitucional, interpuesto por el Ministerio Fiscal; y D. Geronimo, representado por el procurador D. Adrián Díaz Muñoz, bajo la dirección letrada de Dª. Helena Echeverri Aznar contra la sentencia dictada por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid de fecha 22 de marzo de 2023 (Rollo Apelación 106/23). Han sido partes recurridas Dª Casilda, en representación de su hijo menor de edad Rodrigo, representada por el Procurador D. José Ángel Donaire Gómez, bajo la dirección letrada de Dª Yolanda Corchado Gómez, que ejerce la acusación particular; y el Ministerio Fiscal y D. Geronimo, respectivamente de los recursos en contrario.
Ha sido ponente la Excma. Sra. D.ª Ana María Ferrer García.
Antecedentes
"Se declara probado que, Don Geronimo, mayor de edad, nacido el NUM000 de 1961, natural de Ecuador, con DNI NUM001 y sin antecedentes penales, durante el periodo de verano de 2018 hasta el 21 de julio de 2019, dada la confianza que había generado en la familia del menor Rodrigo, de 1 1 años de edad, en cuanto nacido el NUM002 de 2007, llegando a ser considerado parte de la familia, visitaba el domicilio del menor y su familia, sito en DIRECCION000 de Madrid, una media de dos veces por semana, así como acompañaba al menor y sus hermanas a la piscina municipal.
En ese tiempo y aprovechando las situaciones en las que el menor, Rodrigo se encontraba solo en su habitación, o en la piscina, se acercaba a él, y con intención de satisfacer sus instintos sexuales, le bajaba los pantalones o el bañador, agarrando su pene con la mano y frotando el mismo con movimientos de arriba abajo. Cuando el procesado terminaba dichos hechos, le decía a Rodrigo, en tono intimidatorio, que no contara nada a sus padres o le pegaría.
En alguna ocasión, cuando Rodrigo se encontraba en la piscina, Don Geronimo tras bajarle el bañador, acercó su lengua a la zona del pene, llegando a introducir este en su boca.
El 21 de julio de 2019, cuando Don Geronimo se encontraba cenando en el domicilio familiar de Rodrigo, comenzó a tocarle, por encima del pantalón, primero con la mano y luego con el pie, la zona genital de Rodrigo. Al ser sorprendido por el padre de Rodrigo, este le propinó un golpe en la espalda, echándole de su domicilio.
El menor Rodrigo, se encuentra en tratamiento psicológico por dichos hechos".
"Que debemos CONDENAR Y CONDENAMOS al acusado Don Geronimo, como autor responsable de un delito continuado de abusos sexuales a un menor de dieciséis años ya definido, sin apreciar la concurrencia de circunstancias modificativas de la responsabilidad criminal, a la pena de DIEZ (10) AÑOS Y UN DIA (1) DE PRISION, INHABILITACIÓN ESPECIAL PARA EL DERECHO DE SUFRAGIO PASIVO durante el tiempo de duración de la condena, INHABILITACIÓN ESPECIAL PARA CUALQUIER PROFESIÓN Y OFICIO QUE CONLLEVE CONTACTO REGULAR Y DIRECTO CON MENORES DE EDAD DURANTE CATORCE (14) AÑOS, imponiéndole la PROHIBICION DE APROXIMARSE A MENOS DE 800 METROS Y COMUNICAR C0N LA VICTIMA Rodrigo, POR PLAZO DE DIEZ (10) AÑOS Y UN (1) DIA; LIBERTAD VIGILADA DURANTE CINCO (5) AÑOS a cumplir con posterioridad a la pena privativa de libertad y al pago de las COSTAS PROCESALES incluidas las de la acusación particular.
El acusado Don Geronimo deberá INDEMNIZAR a la víctima en la cantidad de treinta mil euros (30.000 euros), más los intereses legales correspondientes.
Notifíquese la presente sentencia a las partes personadas, haciéndoles saber que contra la misma cabe interponer recurso de apelación, dentro de los diez días siguientes al de la última notificación, para ante la Sala Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia".
"Que, estimando en parte el recurso de apelación interpuesto por la representación de D. Geronimo contra la Sentencia 403/2022, de 4 de julio, dictada por la Sección Vigésimo Tercera de la Audiencia Provincial de Madrid en autos de Procedimiento Sumario Ordinario 1105/2021, DEBEMOS CONDENAR Y CONDENAMOS a Geronimo:
1º. Como autor criminalmente responsable de un delito continuado de abuso sexual a menor de dieciséis años, previsto y penado en el art. 181.1 y 3 del Código Penal actualmente en vigor en relación con el art. 74.1 y 3 del mismo texto legal, a la pena de NUEVE AÑOS y UN DÍA DE PRISIÓN e inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena.
Se impone al acusado la pena de 13 años y 1 día de inhabilitación especial para cualquier profesión u oficio que conlleve contacto regular y directo con personas menores de edad
3º. Confirmamos los demás pronunciamientos de la Sentencia de instancia en cuanto no se opongan a los precedentes.
4º. Se declaran de oficio las costas de esta alzada.
Notifiquese esta resolución al Ministerio Fiscal y a las partes, haciéndoles saber que contra la misma cabe recurso de casación ante la Sala Segunda del Tribunal Supremo, que puede ser interpuesto, dentro del plazo de cinco días, mediante escrito autorizado por un Abogado y suscrito por un Procurador".
El recurso interpuesto por D. Geronimo se basó en los siguientes
Fundamentos
Recurso de D. Geronimo.
Se plantea un primer motivo de recurso que, pese a enunciarse como indebida aplicación de los artículos 181.1 y 3, en relación con el 74 CP, su desarrollo argumental discurre como el propio de un motivo de presunción de inocencia. Se niega la existencia de prueba que sustente el relato de hechos probados y la declaración de culpabilidad que se asienta en el mismo. Niega en definitiva el recurso que el acusado hubiera realizado los tocamientos sobre el menor que se describen, cuestionando de esta manera el valor probatorio de las declaraciones del chico involucrado y de su progenitor.
Por otro lado formaliza un segundo motivo que, enunciado formalmente como un motivo por error en la apreciación de la prueba del artículo 849.2 LECRIM, pretende una revaloración de toda la actividad probatoria desarrollada en la instancia. La declaración del menor practicada como prueba preconstituida, respecto a la que sostiene el recurso que no fue grabada correctamente, lo que impidió su reproducción en condiciones, con la consiguiente afectación de su derecho de defensa. Igualmente cuestiona la valoración de la pericial de la psicólogas forenses, y la del centro DIRECCION001, y enfatiza el valor probatorio de las declaraciones del acusado negando los hechos y facilitando su particular versión de descargo.
Esta Sala mantiene una consolidada doctrina en la fijación de los requisitos necesarios para que el motivo basado en error en la valoración de la prueba del artículo 849.2 LECRIM pueda prosperar. Como exponente de la misma encontramos, entre otras, la STS 769/2024, de 6 de septiembre, que los concreta en los siguientes términos: 1) ha de fundarse, en una verdadera prueba documental, y no de otra clase, como las pruebas personales aunque estén documentadas en la causa; 2) ha de evidenciar el error de algún dato o elemento fáctico o material de la sentencia de instancia, por su propio poder demostrativo directo, es decir, sin precisar de la adición de ninguna otra prueba ni tener que recurrir a conjeturas o complejas argumentaciones; 3) que el dato que el documento acredite no se encuentre en contradicción con otros elementos de prueba, pues en esos casos no se trata de un problema de error sino de valoración, la cual corresponde al Tribunal sentenciador; y 4) que el dato contradictorio así acreditado documentalmente sea importante en cuanto tenga virtualidad para modificar alguno de los pronunciamientos del fallo, pues si afecta a elementos fácticos carentes de tal virtualidad el motivo no puede prosperar ya que, como reiteradamente tiene dicho esta Sala, el recurso se da contra el fallo y no contra los argumentos de hecho o de derecho que no tienen aptitud para modificarlo.
Consecuentemente, este motivo de casación no permite una nueva valoración de la prueba personal, ni tampoco de toda la practicada en la instancia en su conjunto. Exclusivamente autoriza la rectificación del relato de hechos probados para incluir en él un hecho que el Tribunal omitió erróneamente declarar probado, cuando su existencia resulte incuestionablemente del particular del documento designado, o bien para excluir de dicho relato un hecho que el Tribunal declaró probado erróneamente, ya que su inexistencia resulta de la misma forma incuestionable del particular del documento que se designa. En el entendido de que solo son documentos a efectos casacionales las representaciones y textos en cualquier soporte hábil para su constatación, ajenos a la causa e incorporados a la misma y que no lo son, por tanto, otras pruebas personales como los testimonios y pericias practicados en la causa y sujetos en su valoración a la inmediación de su práctica ante el Tribunal sentenciador en el acto del juicio oral bajo los principios característicos de oralidad, inmediación, publicidad, concentración y contradicción. Sólo los documentos, por su carácter invariable y objetivo pueden ser valorados en igualdad de condiciones en las instancias superiores de apelación y casación. Y recordaba expresamente la STS 857/2024, de 10 de octubre que reiteradamente se ha dicho también que las declaraciones de acusados o testigos son pruebas personales y no documentales, que no pierden su naturaleza, aunque aparezcan documentadas en la causa.
Excepcionalmente se ha admitido la virtualidad de los informes periciales para sustentar el error probatorio articulado por vía del artículo 849.2 LECRIM, cuando existiendo un solo dictamen o varios absolutamente coincidentes y no disponiendo el Tribunal de otras pruebas sobre los mismos elementos fácticos: a) se estime el dictamen o dictámenes coincidentes como base única de los hechos declarados probados, pero incorporándolos de forma incompleta, fragmentaria, mutilada, o contradictoria, de modo que se altere su sentido originario; o b) cuando el Tribunal de instancia haya llegado a conclusiones divergentes con los de los citados informes, sin expresar razones que lo justifiquen (entre otras STS 1006/2021, de 17 de diciembre; 685/2022, de 7 de julio; o 320/2023, de 8 de mayo).
Por lo demás la Sala de apelación analizó la actividad probatoria de cargo que la de instancia tomó en consideración. Refrendó el juicio de credibilidad del testimonio del menor afectado, que valoró como exento de causas capaces de cuestionar su credibilidad, ponderando la amplitud y detalle del relato respecto a los hechos y su fiabilidad, precisamente apuntalada a través del refrendo que el mismo obtuvo. Un refrendo doble. Por una parte, a través del testimonio de su padre de presenció los tocamientos que tuvieron lugar el día 21 de julio de 2019, y que fueron el detonante de la denuncia originadora de estas actuaciones, que igualmente consideró fiable; y de otro los rasgos de afectación psicológica adelantados por las psicólogas forenses que emitieron dictamen acerca de la credibilidad del testimonio del menor, y confirmados como derivados de los hechos enjuiciados en el informe emitido por la psicóloga NUM003 de DIRECCION001, centro donde el menor fue tratado. Todo ello sin prescindir del análisis de la versión exculpatoria del acusado, aduciendo una serie de extremos que habrían operado como incitadores de una falaz declaración por parte del del padre del menor, que fueron silenciados por el ahora recurrente hasta el momento del juicio oral, y que no han obtenido el mínimo aval.
A partir del previo examen que sobre esta cuestión realizó el Tribunal de apelación, nos encontramos en condiciones de confirmar desde la perspectiva que en casación nos compete, que la condena del acusado se ha sustentado en prueba legalmente obtenida e introducida en el proceso, de suficiente contenido incriminatorio y razonablemente valorada. El juicio de inferencia que se sustenta en aquella se ajusta a los parámetros de la lógica, las máximas de experiencia y los conocimientos científicos exigibles para alcanzar una conclusión condenatoria por los hechos objeto de autos, que cierra el paso a otra capaz de competir con ella en su solvencia y conclusividad. En consecuencia, la denunciada infracción de la presunción de inocencia queda descartada.
El recurso se desestima.
Lo que cuestiona el recurso del Fiscal es que el Tribunal de apelación no impusiera o adaptara las inhabilitaciones contenidas que por efecto de las sucesivas reformas del artículo 192 CP, también imponibles. En concreto entiende indebidamente omitidas la pena de privación de la patria potestad o de inhabilitación especial para el ejercicio de los derechos de patria potestad, tutela, curatela, guarda o acogimiento por 4 años; que la sentencia ha omitido imponer; y la pena de inhabilitación especial para cualquier profesión u oficio que conlleve contacto regular y directo con personas menores de edad por tiempo superior en 5 años a la pena de prisión impuesta, esto es de 14 años y 1 día, y no de 13 años y 1 día como señala la sentencia recurrida.
El motivo debe prosperar.
Ahora bien, la comparación entre ambas legislaciones ha de hacerse, conforme reiterada jurisprudencia ( SSTS 86/2024, de 26 de enero; 1069/2024, de 21 de noviembre; o 137/2025, de 19 de febrero, entre otras muchas) tomando en cuenta la pena que corresponde al hecho enjuiciado con la aplicación de las normas completas de uno u otro Código. No es dable trocear las mismas, tomando así u omitiendo preceptos de uno y otro Código, para formar un tercero con las disposiciones de ambos más favorables entremezcladas. Como apunta el recurso que analizamos, no existe un tercer Código con disposiciones anteriores y posteriores de una y otra legislación
La aplicación de la LO 10/22 en los términos que analiza la sentencia recurrida supone la rebaja de la pena de prisión, y ello determina que se considere norma más favorable. Pero a su vez implica la aplicación de otras penas no privativas de libertad aunque sí de otros derechos que completan de esta manera el panorama normativo aplicable. La exclusión de alguna de esas penas supone la aplicación de un sistema de punición fragmentado, que esta Sala ha rechazado.
El recurso del Fiscal va a prosperar y en consecuencia procede imponer al condenado la pena de inhabilitación especial para cualquier profesión, oficio o actividades, sean o no retribuidas, que conlleve contacto regular y directo con personas menores de edad superior en cinco años a la pena privativa de libertad impuesta. Lo que se concreta en una duración de 14 años y un día. También la de inhabilitación para el ejercicio de la patria potestad, curatela, guarda o acogimiento prevista en el artículo 192.3. párrafo 1º CP por tiempo de 4 años. Si bien respecto de esta última hemos de precisar que deberá ser el Tribunal de instancia quien determine, previa audiencia de las partes y, en su caso, de los menores que puedan verse afectados, el concreto contenido y alcance de dicha inhabilitación conforme a lo dispuesto en el artículo 46 CP, a la luz del principio del superior interés de estos. Audiencia que, de ordenarse, deberá practicarse en condiciones que minimicen riesgos de victimización o de afectación psicoemocional.
Fallo
Por todo lo expuesto, en nombre del Rey y por la autoridad que le confiere la Constitución, esta sala ha decidido
Imponer a dicho recurrente el pago de las costas ocasionadas en el presente recurso.
Comuníquese esta resolución y la que a continuación se dicta al citado Tribunal Superior de Justicia a los efectos procesales oportunos, con devolución de la causa que en su día remitió, interesando acuse de recibo.
Notifíquese esta resolución a las partes haciéndoles saber que contra la misma no cabe recurso e insértese en la colección legislativa.
Así se acuerda y firma.
Andrés Martínez Arrieta Andrés Palomo del Arco Ana Maria Ferrer García
Vicente Magro Servet Eduardo de Porres Ortiz de Urbina
RECURSO CASACION núm.: 2625/2023
Ponente: Excma. Sra. D.ª Ana María Ferrer García
Letrado de la Administración de Justicia: Ilmo. Sr. D. Tomás Yubero Martínez

