Última revisión
16/11/2023
Sentencia Social 89/2023 Juzgado de lo Social de Cartagena nº 1, Rec. 188/2023 de 21 de junio del 2023
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Orden: Social
Fecha: 21 de Junio de 2023
Tribunal: Juzgado de lo Social Cartagena
Ponente: CARLOS CONTRERAS DE MIGUEL
Nº de sentencia: 89/2023
Núm. Cendoj: 30016440012023100038
Núm. Ecli: ES:JSO:2023:2623
Núm. Roj: SJSO 2623:2023
Encabezamiento
SENTENCIA: 00089/2023
En Cartagena, a 21 de junio de 2023.
Vistos en juicio oral y público por el Ilmo. Sr. D. CARLOS CONTRERAS DE MIGUEL, Magistrado-Juez del Juzgado de lo Social nº 1 de Cartagena, los presentes autos nº 188/2023 sobre despido, tutela de derechos fundamentales y reclamación de cantidad, seguidos a instancias de D. Alexis, asistido por el letrado D. Manuel Lorente Sánchez, contra las empresas "PRODUCCIONES AGRÍCOLAS LOS TRIVIÑOS, S.L." y "HORTALIZAS LOS TRIVIÑOS, S.L.", Dª Isabel, D. Anibal, D. Antonio y D. Juan Pablo, representados por la letrada Dª Pilar Lahera Chamorro, y contra "INTEREMPLEO ETT, S.L.", representada por el letrado D. Juan Antonio Murcia Dussac, con citación del MINISTERIO FISCAL, se procede, EN NOMBRE DE S. M. EL REY, a dictar la presente resolución.
Antecedentes
Hechos
Fundamentos
Frente a las pretensiones de la parte actora, la codemandada "Interempleo ETT, S.L." planteó la excepción de falta de legitimación pasiva y falta de acción, mientras que los restantes codemandados alegaron que no ha existido despido, sino interrupción de la actividad de los trabajadores fijos-discontinuos por disminución de la actividad en la campaña del apio y el pimiento.
Además, hay que aclarar que la codemandada Dª Isabel quedará al margen de los pronunciamientos de esta sentencia ante el desistimiento formulado por la parte actora.
En cuanto al resto de los codemandados, su representación procesal admitió en el acto del juicio que constituyen un grupo de empresas a efectos laborales, tal y como se ha declarado en anteriores sentencias dictadas por este juzgado, confirmadas por el Tribunal Superior de Justicia. Por tanto, todos ellos responderán solidariamente de los eventuales pronunciamientos condenatorios de esta sentencia, sin que sea preciso ningún razonamiento adicional al respecto.
Comenzando por el salario, se ha declarado probado el de 70,36 euros diarios, alegado por la parte demandada y aceptado por la actora.
En cuanto a la antigüedad, el actor ha prestado servicios para las empresas demandadas desde el año 2008, pero en distintos períodos, según consta en el certificado de vida laboral, jornadas reales declaradas y nóminas obrantes en autos. En este punto, la parte actora mantienen que la antigüedad a computar ha de ser la de 04-07-2011, alegando que desde esa fecha no ha existido ninguna interrupción significativa en la prestación de servicios e invocando la doctrina de la "unidad esencial del vínculo" elaborada por la Sala 4ª del Tribunal Supremo. Frente a ello, la parte demandada alega que la antigüedad ha de ser la de 30-01-2019, fecha en la que el actor fue contratado como trabajador fijo-discontinuo.
Para resolver esta cuestión, hay que realidad dos consideraciones preliminares que son, por una parte, que la parte actora no ha alegado la existencia de fraude de ley en los contratos celebrados entre las partes, por lo que los contratos previos a la adquisición de la condición de fijos-discontinuos serán considerados como contratos de duración determinada a los efectos del cómputo de antigüedad. En segundo lugar, el hecho de que el trabajador no hubiera accionado en su momento frente a la extinción de los contratos temporales, o incluso que haya podido firmar alguna baja voluntaria al finalizar alguno de ellos, no impide que se puedan computar a estos efectos los períodos correspondientes, siempre que se aprecie la unidad esencial en el vínculo que exige el Tribunal Supremo.
Aplicando los anteriores criterios al supuesto de autos, entre los distintos contratos suscritos entre las partes se aprecian interrupciones significativas, siendo la más reciente la del año y tres meses transcurridos entre el 04-08-2016 y el 08- 11-2017. Sin embargo, la posterior interrupción de cuatro meses, entre el 28-09-2018 y el 30-01-2019, no se considera suficiente, teniendo en cuenta la duración total de la relación entre la partes y la identidad en el objeto de la misma, para entender rota la unidad esencial del vínculo. Por tanto, la fecha de antigüedad quedará establecida en el 08-11-2017 y se computarán las 1121 jornadas trabajadas entre esta fecha y la del despido.
Por tanto, deberá aplicarse la norma sobre carga de la prueba contenida en el artículo 181.2 de la Ley Reguladora de la Jurisdicción Social, según la cual corresponde a la parte demandante justificar la concurrencia de indicios de que se ha producido violación del derecho fundamental o libertad pública, tras lo cual corresponderá a la parte demandada la aportación de una justificación objetiva y razonable, suficientemente probada, de las medidas adoptadas y de su proporcionalidad.
En cuanto a la aplicación de esta norma probatoria, la Sala 4ª explica los dos momentos contemplados en el precepto citado:
1º
2º
Para analizar esta alegación, hay que comenzar por señalar que la garantía de indemnidad constituye una manifestación del derecho a la tutela judicial efectiva consagrado en el artículo 24 de la Constitución. La vulneración de este derecho, como ha declarado el Tribunal Constitucional, entre otras, en sentencias 6/2011, de 14 de febrero, y 183/2015, de 10 de septiembre, no sólo se produce por irregularidades acaecidas dentro del proceso judicial que ocasionen privación de garantías procesales, sino que, asimismo, tal derecho puede verse también lesionado cuando su ejercicio, o la realización por el trabajador de actos preparatorios o previos necesarios para una acción judicial, produzca como consecuencia una represalia empresarial o, en todo caso, un efecto negativo en su posición y patrimonio de derechos. Las mismas sentencias señalan que, en el ámbito laboral, la garantía de indemnidad consiste "en la imposibilidad de adoptar medidas intencionales de represalia derivadas del ejercicio por el trabajador de la tutela de sus derechos [...] de suerte que una actuación empresarial que cause un perjuicio y esté motivada por el hecho de haber ejercitado una acción judicial tendente al reconocimiento de unos derechos de los que el trabajador se creía asistido (en el sentido amplio anteriormente indicado) debe ser calificada como radicalmente nula, por contraria a ese derecho fundamental, ya que entre los derechos laborales básicos de todo trabajador se encuentra el de ejercitar las acciones derivadas de su contrato de trabajo".
En el supuesto de autos, pese a que es cierto que el demandante interpuso una anterior demanda por despido frente a la empresa que está pendiente de resolución judicial, la valoración de las circunstancias concurrentes lleva a afirmar que tampoco esta circunstancia puede ser valorada como un indicio de vulneración de derechos fundamentales. En este sentido, hay que resaltar que las interrupciones y el pase a situación de inactividad son consustanciales a la relación de trabajo fijo-discontinuo, de modo que el hecho de que el trabajador haya impugnado un cese previo por fin de campaña, ejerciendo una acción de despido que luego fue transformada en una reclamación de salarios al haber sido llamado de nuevo, no puede operar como un indicio que lleve a sospechar que las interrupciones posteriores pueden constituir una represalia por aquella reclamación. Además, hay que tener en cuenta que el propio demandante afirma en el hecho sexto de la demanda que la empresa no solo ha cesado a trabajadores que habían interpuesto demandas con anterioridad, sino también a otros trabajadores.
Por lo expuesto, procede desestimar la pretensión de declaración de nulidad por vulneración de derechos fundamentales y, con ella, la reclamación de indemnización de daños y perjuicios derivada de aquella alegación.
Planteados en estos términos la cuestión, hay que indicar por un lado que la prueba practicada por la parte actora para respaldar su pretensión ha resultado insuficiente, puesto que el vídeo aportado carece de valor probatorio, ya que se desconoce en qué lugar y circunstancias pudo ser grabado y, respecto a la empresa de trabajo temporal, la documental aportada acredita que no se ha celebrado ningún contrato de puesta a disposición desde agosto de 2022.
Sin embargo, y como ya se razonaba en las otras sentencias que se han dictado con anterioridad (por ejemplo, la dictada en este juzgado en fecha 10-03-2021 en autos 396/2020, confirmada por el Tribunal Superior de Justicia por sentencia de 26-02-2022 (rec. 771/2021), en las que se analizaban situaciones semejantes a las de autos, aunque ciertamente la prestación de servicios de forma cíclica o intermitente constituye la nota esencial del contrato de trabajo fijo-discontinuo regulado en el artículo 16 del Estatuto de los Trabajadores, esto no puede suponer que la interrupción de la prestación de servicios del trabajador fijo-discontinuo pueda producirse cuando la empresa tenga por conveniente, sino que, ante la reclamación del trabajador, deberá acreditarse de forma suficiente el fin de la campaña o, al menos, el descenso en la actividad que justifique la decisión.
Pues bien, en el presente supuesto la parte demandada no ha aportado ninguna prueba del motivo por el que el trabajador fue pasado a situación de inactividad, limitándose a afirmar que la actividad en la campaña había disminuido y que por ello se inició el cese paulatino de los fijos-discontinuos. Además, a este respecto hay que valorar circunstancias como la incomparecencia al acto del juicio de D. Anibal, D. Antonio y D. Juan Pablo, cuyo interrogatorio había propuesto la parte demandada, que el cese se produjo en el mes de febrero, cuando, según los informes de jornadas reales, en campañas anteriores la prestación de servicios continuó hasta el mes de julio o incluso agosto, que se desconoce cuántos trabajadores pudieron seguir prestando servicios tras el cese del actor y, finalmente y respecto a la empresa de trabajo temporal, que el hecho de que no se hayan celebrado nuevos contratos de puesta a disposición desde una fecha determinada no implica necesariamente que los contratos celebrados con anterioridad hayan finalizado.
En cuanto al cálculo de la indemnización, se han tomado los 1121 días trabajados, que equivalen a 38 meses, con el salario diario de 70,36 €, lo que supone una indemnización de 7.352,62 €.
Vistos los artículos citados y demás de general y pertinente aplicación.
Fallo
Que, estimando la excepción de falta de legitimación pasiva, absuelvo a la empresa "INTEREMPLEO ETT, S.L." de las pretensiones deducidas en su contra; y que, estimando parcialmente la demanda interpuesta por D. Alexis contra las empresas "PRODUCCIONES AGRÍCOLAS LOS TRIVIÑOS, S.L.", "HORTALIZAS LOS TRIVIÑOS, S.L.", D. Anibal, D. Antonio y D. Juan Pablo, declaro IMPROCEDENTE el despido del actor y condeno de modo solidario a las empresas demandadas a readmitir al trabajador en las mismas condiciones que regían antes de producirse el despido, con abono de los salarios dejados de percibir desde la fecha de despido (16-02-2023) hasta la notificación de la sentencia, a razón de 70,36 € diarios o, a elección de la parte demandada, a abonarle la cantidad de 7.352,62 € en concepto de indemnización, en cuyo caso el contrato de trabajo se entenderá extinguido en la fecha del cese efectivo en el trabajo. Además, las condenadas deberán abonar al actor la cantidad de 1.247,94 €, con el interés anual del 10 %, en concepto de paga de antigüedad.
Incorpórese la presente sentencia al libro correspondiente, expídase testimonio para su unión a los autos, y hágase saber a las partes que contra ella cabe recurso de Suplicación ante la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia, recurso que habrá de anunciarse ante este Juzgado en el plazo de cinco días a contar desde el siguiente al de la notificación de esta resolución. En cuanto a la condenada al pago, para hacer uso de este derecho deberá ingresar las cantidades a que el fallo se contrae y constituir un depósito de 300 euros en la cuenta de consignaciones y depósitos de este Juzgado.
Así por esta mi sentencia lo pronuncio, mando y firmo.
