Última revisión
11/12/2024
Sentencia Social 336/2024 Juzgado de lo Social de Vigo nº 5, Rec. 628/2023 de 26 de junio del 2024
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Orden: Social
Fecha: 26 de Junio de 2024
Tribunal: Juzgado de lo Social nº 5
Ponente: DIEGO JOSE DE LARA ALONSO-BURON
Nº de sentencia: 336/2024
Núm. Cendoj: 36057440052024100019
Núm. Ecli: ES:JSO:2024:1317
Núm. Roj: SJSO 1317:2024
Encabezamiento
En Vigo, a 26 de junio de 2023.
Vistos por mí, don Diego de Lara Alonso-Burón, Magistrado-Juez del Juzgado de lo Social Número Cinco de esta ciudad, los presentes autos sobre Conflicto Colectivo seguidos a instancia de doña Brigida, en calidad de Secretaria de la Sección Sindical de la Confederación Intersindical Galega (CIG), interviniendo asistida por el letrado don Henrique Landesa Martínez, contra la empresa Unísono Soluciones de Negocio, S.A., representada y defendida por la abogada doña María Extremadouro Pereiro, con el llamamiento del sindicato Confederación General del Trabajo (CGT), compareciendo representado y defendido por la letrada doña María del Carmen Blanco Pérez, y contra los sindicatos Unión General de los Trabajadores (UGT) y Comisiones Obreras (CCOO), procede dictar la presente resolución en base a los siguientes:
Antecedentes
Hechos
Fundamentos
De contrario, la Empresa en su contestación oral a la demanda empieza formulando, con carácter preliminar, sendas excepciones vinculadas de incompetencia objetiva de este Juzgado y falta de legitimación activa de la Sección Sindical de la CIG al rebasar el ámbito del conflicto extendido a todos los centros de trabajo que la empresa tiene abiertos en España tanto el ámbito territorial de este órgano como la esfera de actuación de tal sección sindical. En segundo lugar, deduce que la vía procedimental de conflicto colectivo articulada por la parte demandante es inadecuada al afectar a un grupo plural de trabajadores y no a un bloque genérico de trabajadores con intereses comunes u homogéneos. Por último, desde un plano sustantivo rechaza que la dicción de ese artículo 21, en desarrollo del artículo 39 del ET, como condición habilitante para el acceso a una superior categoría ampare la interpretación predicada por el Sindicato demandante, al deber de sumarse únicamente como mérito el número de días de trabajo efectivo en movilidad funcional ascendente.
Al respecto, conviene traer a colación la doctrina jurisprudencial del Tribunal Supremo, recogida por ejemplo en Sentencia de 17 de enero de 2012, de la que cabe extractar que "la competencia para conocer de una pretensión de conflicto colectivo viene dada por el alcance territorial de los efectos del conflicto colectivo planteado", cuyos límites reales e inherentes son indisponibles, sin atender a los "artificialmente diseñados por las partes" y que "desde luego no cabe extender un litigio colectivo basándose en una potencial afectación distinta de la señalada en la demanda o en puras conjeturas o hipótesis de futuro." Añade que "dicha afectación del conflicto no es necesariamente coincidente con el área de la norma aplicable, puesto que, si bien la controversia jurídica no puede plantearse en un ámbito territorial superior al de la norma, el conflicto puede tener un área de afectación coextensa con la de la norma o producirse en una más reducida."
Concluye afirmando que "la competencia para conocer de una demanda de conflicto colectivo no deriva del alcance de la norma o decisión que se trata de interpretar o aplicar sino del alcance o área a la que se contrae el conflicto", y "el hecho de que el mismo conflicto pueda afectar a otros territorios no puede impedir la actuación del sindicato accionante en su territorio, dejando la solución al albur de que exista un organismo sindical con un ámbito de actuación y representación nacional que quiera o pueda plantear el conflicto con carácter general para todo el territorio de la nación, siendo luego a través de la casación correspondiente como puede unificarse la doctrina en el supuesto de que existan sentencias contradictorias de los órganos jurisdiccionales de los distintos territorios en los que se haya producido el conflicto".
Y por lo que respecta al principio de correspondencia entre el ámbito del conflicto y la representatividad de quien acciona a evaluar en el control de legitimación activa de un sindicato, sección sindical o Comité, cuando en la empresa existan otros centros de trabajo que no vengan representados por el accionante, el Tribunal Supremo, por todas la Sentencia de 7 de marzo de 2018, ha recordado su doctrina según la cual la "regla general se asienta en el principio de correspondencia en virtud del cual, - y en su aplicación concreta a los comités de empresa y delegados de personal de la empresa - el ámbito de actuación del órgano de representación promovente del proceso de conflicto colectivo ha de corresponderse con el de afectación del conflicto mismo y, consecuentemente, con el ámbito de afectación de la sentencia que le ponga término...... Es decir lo que la repetida regla jurídica prohíbe es que la decisión judicial alcance a trabajadores no representados por el comité actuante."
En el presente caso, la parte demanda expresa sus reservas a que esta cuestión en torno a la interpretación que haya de darse al párrafo octavo del artículo 21 del Convenio colectivo haya de ser ventilada ante este Juzgado al manifestar que la empresa despliega su actividad entre varios centros de trabajo repartidos por todo el territorio nacional, con específica mención en la contestación a la demanda a los centros de A Coruña, Gijón, Madrid, Valencia o Barcelona.
Sin embargo, esta afirmación adolece de alguna clase de respaldo documental que así lo rubrique o que esta polémica o problemática en torno a la fórmula de cálculo de los períodos exigidos para la consolidación de categoría se extienda a esos supuestos centros de trabajo, en los que se ignora qué sistema de cómputo que articula la empresa para poder optar a un ascenso por realización de funciones de nivel superior, motivo por el cual debe de desecharse la excepción de falta de competencia objetiva planteada por la empresa, sin que contradiga esta perspectiva el hecho de que exista algún precedente judicial del centro de trabajo de Madrid que se remonta al año 2017 en el que ya algún Juzgado había atendido a la tesis que ahora defiende la CIG a través de su Sección Sindical en el centro de Vigo, la cual al circunscribir el ámbito territorial del conflicto a esta delegación obviamente goza de legitimación activa para ejercitar la presente acción de conflicto colectivo
Sobre tal redacción la exégesis jurisprudencial ha mantenido que a la hora de delimitar el objeto del proceso de conflicto colectivo deben confluir necesariamente dos elementos: uno subjetivo, consistente en la ineludible presencia de una pluralidad de trabajadores, entendiendo por tal no la mera pluralidad, suma o agregado de trabajadores singularmente considerados, sino un conjunto estructurado a partir de un elemento de homogeneidad; otro, objetivo, relativo al interés que se pretende defender, que ha de ser general, abstracto e indivisible, de dicha pluralidad, grupo o colectivo, del que, quienes lo integran, participan en él, no en razón de sus individuales o concretas circunstancias, sino por su pertenencia a dicho grupo o colectivo, de manera tal que el mencionado interés general, en tanto que indivisible, no permite su desglose en tantas partes como trabajadores. Como señala la STC 92/88 de 23 de mayo (RTC 1.988, 92), en el Conflicto Colectivo lo que se dilucida son "cuestiones que afectan a un grupo de trabajadores considerado en su conjunto o en abstracto, pues el interés que en el mismo se hace valer no es individual y concreto de cada trabajador, ni tampoco la suma de los intereses de éstos, sino el interés general o colectivo de dicho grupo."
A la vista de este precepto, la pretensión de la parte demandante de obtener un pronunciamiento judicial en que, previa revisión del criterio de la empresa por supuesta vulneración de una norma, imponga a la demandada el sistema de cómputo por días naturales para poder completar el tiempo mínimo de realización de realización de funciones de superiores para promocionar de categoría, sin computar los festivos, días de descanso semanal y vacaciones, versa sobre la interpretación de regla establecida en el artículo 21 del convenio sectorial estatal que, más allá de los trabajadores identificados en demanda, se ajusta a esa premisa normativa de afectar a intereses generales del grupo genérico de trabajadores sin necesidad de descender a una operación de valoración de circunstancias particulares para distintos miembros del grupo de trabajadores, lo que hace que este primer punto del suplico encaje dentro de los contornos de esta modalidad procedimental, lo que, en cambio no ocurre con esa pretensión aneja de condena de consolidación de categoría de toda esa relación de trabajadores identificados en el hecho sector de la demanda, entrar a analizar sus específicos tramos temporales y vicisitudes laborales, que debería de analizarse en un litigio independiente.
Consecuentemente, se acoge parcialmente esta excepción de inadecuación de procedimiento.
Tal precepto se inspira en la regla contenida en el artículo 39.2 del ET la cual reza que "en el caso de encomienda de funciones superiores a las del grupo profesional por un periodo superior a seis meses durante un año u ocho durante dos años, el trabajador podrá reclamar el ascenso, si a ello no obsta lo dispuesto en convenio colectivo o, en todo caso, la cobertura de la vacante correspondiente a las funciones por él realizadas conforme a las reglas en materia de ascensos aplicables en la empresa, sin perjuicio de reclamar la diferencia salarial correspondiente."
Haciendo una exégesis de esta norma legal, el Tribunal Supremo, en una reciente Sentencia de 29 de enero de 2024, ha señalado que "En efecto, el mandato del art. 39.2 del ET
Ahora bien, a la hora de determinar el alcance del art. 39.2 del ET, en lo que a los plazos se refiere, podemos tener presente los criterios que el propio legislador ha establecido en situaciones que, aunque diferentes, pueden atender a las mismas finalidad, como bien refiere la sentencia recurrida al acudir a que se establece en el mentado art. 22.4 del ET, cuando, a los efectos allí contemplados, toma el criterio de desempeño de la actividad durante mayor tiempo, que es lo que en definitiva, pretende también el mandato del art. 39.2 del ET a los efectos allí previstos pero con un más concreto tiempo de actividad..
Pues bien, aunque el legislador ha introducido términos temporales genéricos -meses y años-, es lo cierto que esas referencias hay que interpretarlas en el contexto en el que se están aplicando ya que, si lo que se trata es de que el ascenso lo sea por haber estado trabajando en un actividad correspondiente a un grupo superior,
Por tanto, por un lado,
Con todos esos datos, nos queda por fijar si estos días superan los meses que señala el art. 39 del ET
Partiendo de este criterio, perfectamente extrapolable al artículo 21 del convenio sectorial estatal, para reconocer el derecho al ascenso por encomienda de funciones superiores, deberíamos de averiguar el número de jornadas efectivas que por convenio o acuerdo de empresa o centro de trabajo tienen asignados los trabajadores, que nos sirva de baremo para discernir si los trabajadores que han prestado efectivamente funciones de un nivel superior han superado esa franja de la mitad o un tercio de las jornadas de trabajo de referencia, perspectiva que no es la expuesta en demanda y que impide por tanto que pueda ser acogida en sus exactos términos la solicitud formulada en su suplico, motivo por el cual se desestima la demanda, toda vez que un pronunciamiento judicial en el sentido pautado por el Tribunal Supremo y apartado del enfoque dado en demanda incurriría en un causa de incongruencia extra petita por alteración de la causa de pedir.
Vistos los preceptos citados y demás de general y pertinente aplicación, en nombre de S.M. EL REY,
Fallo
Apreciar parcialmente la excepción de inadecuación del procedimiento respecto a la petición de consolidación a la categoría de coordinador de la relación de trabajadores recogida en demanda y el devengo de efectos económicos a partir del 1 de enero de 2021, y desestimar en lo demás la demanda de conflicto colectivo presentada por DOÑA Brigida, en calidad de SECRETARIA DE LA SECCIÓN SINDICAL DE LA CONFEDERACIÓN INTERSINDICAL GALEGA contra la empresa UNÍSONO SOLUCIONES DE NEGOCIO, S.A., y con el emplazamiento de los sindicatos COMISIONES OBRERAS, UNIÓN GENERAL DE TRABAJADORES y CONFEDERACIÓN GENERAL DEL TRABAJO, absolviendo a la empresa de los pedimentos formulados en su contra.
Previa notificación a la autoridad laboral competente y a las partes se hace saber a éstas de su derecho a interponer contra esta sentencia Recurso de Suplicación ante el Tribunal Superior de Justicia de Galicia, Sala de lo Social, que podrán anunciar ante este Juzgado en el plazo de cinco días, a partir de la notificación, por comparecencia o por escrito. Si la recurrente es la demandada no se le admitirá sin la previa consignación del importe de la condena que deberá ingresar en la cuenta de este Juzgado, abierta en BANCO SANTANDER, cuenta número 3630 0000 65 0628 23, o en caso de hacerse por medio de transferencia, ingrésese en la cuenta nº ES55 0049 3569 92 0005001274 y en el concepto hágase constar 3630 0000 65 0628 23, más 300 euros del depósito especial indicado en el artículo 229 y 230 de la LRJS. Ambos ingresos deberán efectuarse por separado en la misma cuenta corriente antes indicada, pudiendo la empresa sustituir el importe de la consignación por la constitución a disposición de este Juzgado de aval bancario por tiempo indefinido y con responsabilidad solidaria del avalista.
Así por esta mi sentencia, definitivamente juzgando en la instancia, la pronuncio, mando, y firmo.

