Última revisión
30/11/2023
Sentencia Social 959/2023 Tribunal Supremo. Sala de lo Social, Rec. 2195/2022 de 08 de noviembre del 2023
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Orden: Social
Fecha: 08 de Noviembre de 2023
Tribunal: Tribunal Supremo
Ponente: ANGEL ANTONIO BLASCO PELLICER
Nº de sentencia: 959/2023
Núm. Cendoj: 28079140012023100857
Núm. Ecli: ES:TS:2023:4819
Núm. Roj: STS 4819:2023
Encabezamiento
UNIFICACIÓN DOCTRINA núm.: 2195/2022
Ponente: Excmo. Sr. D. Ángel Blasco Pellicer
Letrado de la Administración de Justicia: Ilmo. Sr. D. Santiago Rivera Jiménez
Excmos. Sres. y Excma. Sra.
D. Antonio V. Sempere Navarro
D. Ángel Blasco Pellicer
D.ª María Luz García Paredes
D. Juan Molins García-Atance
En Madrid, a 8 de noviembre de 2023.
Esta Sala ha visto el recurso de casación para la unificación de doctrina interpuesto por el procurador Don Antonio Jaime Enríquez Sánchez, en nombre y representación de Doña Bibiana, Doña Adelina, Doña Africa, Doña Aida, Doña Almudena y Doña Ángela contra la sentencia dictada 10 de febrero de 2022 por la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Canarias, sede Las Palmas, en el recurso de suplicación núm. 1039/2021, formulado contra la sentencia del Juzgado de lo Social núm.3 de Las Palmas, de fecha 28 de diciembre de 2020 autos núm.1149/2019 que resolvió la demanda sobre derecho y cantidad interpuesta por Doña Bibiana, Doña Adelina, Doña Africa, Doña Aida, Doña Almudena y Doña Ángela frente al MINISTERIO DE EDUCACIÓN, CULTURA Y DEPORTES (hoy Ministerio de Educación y Formación Profesional).
Ha comparecido como parte recurrida el MINISTERIO DE EDUCACIÓN, CULTURA Y DEPORTES (hoy Ministerio de Educación y Formación Profesional) representado por la Abogacía del Estado.
Ha sido ponente el Excmo. Sr. D. Ángel Blasco Pellicer.
Antecedentes
"PRIMERO.- Las demandantes prestan servicios por cuenta y bajo la dependencia de la demandada, con categoría profesional de Profesoras de Religión. (conforme)
SEGUNDO.- Con fecha 29/10/14 y 2/12/14 se presentaron ante la Sala de lo Social de la Audiencia Nacional demandas de conflicto colectivo en las que se solicitaba se declarase el derecho del Profesorado de Religión dependiente del Ministerio al devengo y a la retribución del Complemento de Formación permanente en las condiciones y cuantía que les corresponda a los funcionarios interinos docentes del mismo nivel educativo. Con fecha 9 de febrero de 2016 fue dictada Sentencia por la Sala de lo Social del Tribunal Supremo, en recurso de casación 152/2015, confirmatoria de Sentencia de la Nacional Audiencia de 16 de diciembre de 2014, en conflicto colectivo, por la que se declaró el derecho de los profesores de religión a devengar y percibir el complemento de formación (sexenios) en las mismas condiciones que los profesores interinos docentes del mismo nivel educativo.
TERCERO.- Las actoras realizaron las siguientes horas de formación:
1- Ángela:
Del 19/10/01 a 18/10/07 y del 19/10/07 a 18/10/13, al menos 100 horas de formación.
Del 19/10/13 a 18/10/19, cero horas.
Si la actora hubiera devengado tres sexenios, se le adeudaría la cantidad de 12.100,69 euros por el período 16/12/13 a 28/2/20, ambos inclusive.
Si se le reconocieran dos sexenios, por el período de 1/10/18 a 29/2/20 se le adeudaría la cantidad de 2520,94 euros.
2- Bibiana
Del 1/9/95 a 31/8/01, del 1/9/01 a 31/8/2007 y del 1/9/07 a 31/8/13, al menos 100 horas de formación.
Del 1/9/13 a 31/8/19, cero horas.
Si hubiese devengado cuatro sexenios, se le adeudaría la cantidad de 20.271,51 euros por el período 16/12/13 a 28/2/20, ambos inclusive.
Si se le reconocieran tres sexenios, por el período de 1/10/18 a 29/2/20 se le adeudaría la cantidad de 2520,94 euros.
3-Doña Africa:
Del 01/09/2007 al 31/08/2013, al menos 100 horas de formación.
Del 01/09/2013 al 31/08/2019, 0 horas
Si hubiese devengado dos sexenios, se le adeudaría la cantidad de 5.612,27 euros por el período 16/12/13 a 28/2/20.
Si se le reconociera un sexenio, por el período de 1/10/18 a 29/2/20 se le adeudaría la cantidad de 1114,66 euros.
4- Adelina, DEL 13/10/97 A 12/10/2003, DEL 13/10/03 A 12/10/09 Y DEL 13/10/09 A 12/10/15, al menos 100 horas de formación.
Si hubiese devengado tres sexenios, se le adeudaría la cantidad de 17.001,61 euros por el período 16/12/13 a 28/2/20, ambos inclusive.
Si se le reconocieran tres sexenios, por el período de 1/10/18 a 29/2/20 se le adeudaría la cantidad de 2520,94 euros.
5- Almudena
Del 3/12/02 a 2/12/2008 y del 3/12/08 a 2/12/14, al menos 100 horas de formación.
Si hubiese devengado dos sexenios, se le adeudaría la cantidad de 10.130,53 euros por el período 16/12/13 a 28/2/20, ambos inclusive.
Si se le reconocieran dos sexenios, por el período de 1/10/18 a 29/2/20 se le adeudaría la cantidad de 2520,94 euros.
6- Aida:
Del 1/9/07 a 31/8/13, al menos 100 horas de formación.
Del 1/9/13 a 31/8/19 cero horas.
Si hubiese devengado dos sexenios, se le adeudaría del 16/12/13 a 31/8/19, ambos inclusive, la cantidad de 4.495,3 euros.
Si se le reconociera un sexenio, por el período de 1/10/18 a 29/2/20 se le adeudaría la cantidad de 1114,66 euros.
CUARTO.- La demanda se presentó el 18/10/19. Las demandantes solicitaron de la demandada el abono del complemento reclamado en las siguientes fechas: Dª Adelina, el 27/12/16; Dª Ángela, el 10/3/17; Dª Bibiana, el 10/3/17; Dª Africa, el 14/2/17; Dª Aida el 10/4/17 y Dª Almudena, el 22/12/16. Por la Sección Sindical se remitieron correos a la demandada el 22/12/17, 9/1/18 y 23/1/18 solicitando el abono de los sexenios."
En dicha sentencia consta el siguiente fallo:
"Desestimando la excepción de prescripción opuesta por la demandada y estimando la demanda origen de las presentes actuaciones, promovida por Bibiana, Adelina, Africa, Aida, Almudena Y Ángela frente al MINISTERIO DE EDUCACIÓN Y CIENCIA, sobre DERECHOS CANTIDAD, condeno a la demandada al abono a las actoras en concepto de complemento de formación permanente ( sexenios) de los importes que a continuación se indican por el período 16/12/13 a 28/2/20, ambos inclusive, con el abono del interés de mora, sin que haya lugar a imponer a la demandada el abono de las costas procesales:
1- Doña Ángela.....12.100,69 euros.
2- Doña Bibiana.... 20.271,51 euros.
3- Doña Africa...... 1114,66 euros.
4- Doña Adelina...... 17.001,61 euros.
5- Doña Almudena.. 10.130,53 euros.
6- Doña Aida..... 4.495,3 euros."
"Desestimando el recurso de suplicación interpuesto por la representación de Doña Africa contra la sentencia dictada en fecha 28/12/2020 por el Juzgado de lo Social nº 3 de Las Palmas de Gran Canaria en los autos nº 1149/2019 de dicho Juzgado, se estima parcialmente el recurso de suplicación interpuesto por la representación del Ministerio de Educación y Formación Profesional contra dicha sentencia y, revocando parcialmente la misma, acordamos reducir el importe de condena que el Ministerio demandado debe abonar a las demandantes en concepto de sexenios (complemento de formación), correspondiente al periodo comprendido entre el 01/10/2018 y el 29/02/2020, a las siguientes cantidades:
1- Doña Ángela: 2.520,94 euros.
2- Doña Bibiana: 2.520,94 euros.
3- Doña Africa: 1.114,66 euros.
4- Doña Adelina: 2.520,94 euros.
5- Doña Almudena: 2.520,94 euros.
6- Doña Aida: 1.114,66 euros.
Se acoge la excepción de prescripción respecto de los devengos anteriores, de cuya reclamación se absuelve a la parte demandada, manteniendo por lo demás inalterados los demás pronunciamientos de la parte dispositiva de la sentencia recurrida. No se hace pronunciamiento sobre costas."
El 20 de diciembre de 2022 la Abogacía del Estado presentó escrito de impugnación, y por el Ministerio Fiscal se emitió informe en el sentido de considerar que el recurso debía ser parcialmente estimado, debiendo considerar prescritos los sexenios devengados entre las fechas en que las actoras presentaron sus reclamaciones ante la Administración empleadora y el mes de octubre de 2018.
Fundamentos
Dicha sentencia fue parcialmente revocada por la aquí recurrida, de la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Canarias -sede de Las Palmas- en recurso de suplicación 1039/2021, de fecha 10 de febrero de 2022, acogiendo parcialmente el recurso de suplicación formalizado por la Abogacía del Estado y desestimando el de las trabajadoras, pues desde la fecha de presentación de sus reclamaciones transcurrió más de un año sin que aquéllas formulasen nueva reclamación hasta la presentación de su demanda el 18 de octubre de 2019.
En tal caso, el Tribunal estimó el recurso formalizado por la actora por considerar que la doctrina jurisprudencial maneja un concepto amplio del "reconocimiento de deuda" con actuación interruptiva de la prescripción de las acciones, y entender que el contenido de la reunión celebrada el 12 de diciembre de 2017 no era otro que el reconocimiento (tras recaer sentencia firme de la Audiencia Nacional) del deber de abonar los sexenios a los profesores de religión reclamantes, indicando que dado el volumen de reclamaciones y las particularidades de cada caso, precisaría de al menos 16 meses para resolverlas. En cuanto al principio de confianza legítima, arguye que de la actuación de la Administración demandada se derivó una convicción en los trabajadores acerca de que su reclamación sería positivamente resuelta antes de abril de 2019, sin tener que presentar demanda ni asumir costes procesales; de tal suerte que la alegación de prescripción aducida resulta contraria a la doctrina de los actos propios.
Este precepto ha sido objeto de diferentes decisiones de esta Sala, en las que se ha analizado el alcance que debe otorgarse a la previsión legislativa de interrupción del plazo de prescripción al que dicho precepto se destina.
Así, la más reciente doctrina, recogida en las SSTS de 12 de febrero de 2019, Rcuds.4476/2017 y 175/2018 que, precisamente, se identifican y sirven a la sentencia recurrida para emitir su fallo, ha entendido, con carácter general, que la prescripción es una institución no fundada en principios de estricta justicia, sino en la presunción de abandono o dejadez en el ejercicio del propio derecho y seguridad jurídica, por lo que la aplicación que de la misma se haga por los Tribunales no debe ser rigurosa sino cautelar y restrictiva, tal y como viene reconociendo reitera doctrina de esta Sala [STS de 28 de febrero de 2018, Rcud.6/2017, entre otras]. Es por ello por lo que "cualquier duda que al efecto pudiera suscitarse ... habría de resolverse precisamente en el sentido más favorable para el titular del derecho y más restrictivo de la prescripción", y, en consecuencia, "cuando la cesación o abandono en el ejercicio de los derechos no aparece debidamente acreditado y sí por el contrario lo está el afán o deseo de su mantenimiento o conservación, la estimación de la prescripción extintiva se hace imposible a menos de subvertir sus esencias" [ STS de 26 de junio de 2013, Rcud.1161/2012], lo que no impide, en ningún caso, que el ejercicio de las acciones se encuentren sometidas a los plazos legalmente establecidos de forma que no podrá aceptarse el ejercicio de acciones que, a tenor de dichas normas, hayan sido planteadas fuera de esos tiempos, ya que el titular de las mismas no podría plantearlas en una época ulterior.
Más específicamente, en relación con el precepto legal que es objeto del recurso, se ha dicho que "Este efecto de interrupción está vinculado al efecto extintivo que supone la prescripción de forma que, como dice la jurisprudencia "en cuanto aparezca fehacientemente evidenciado el "animus conservandi" por parte del titular de la acción, incompatible con toda idea de abandono de ésta, ha de entenderse queda correlativamente interrumpido el "tempus praescriptionis" [ STS de 26 de junio de 2013, Rcud.1161/2012].
La aplicación de la anterior doctrina al caso que nos ocupa permite entender que es la sentencia de contraste la que contiene la doctrina correcta.
En efecto, pretendiendo la parte actora que se entienda interrumpida la prescripción, es evidente que activó un acto de interrupción de la misma cuando presentó su solicitud de sexenios a la demandada. Esta solicitud quedó sometida al criterio que la propia parte demandada adoptó en orden a resolverla, al fijar un plazo de resolución de la misma. Ese tiempo de tramitación y resolución que la demandada señaló no puede ahora quedar sin efecto alguno y menos para que la misma se beneficie de una prescripción de lo que en la solicitud se reclamaba.
Y ello porque, aunque en el derecho público nos encontramos con el principio de confianza legítima que preside las relaciones entre Administración Pública y administrado (...) el ámbito de dicho principio no es extensible a las relaciones privadas, como las que nos ocupa, entre Administración empleadora y trabajador, porque en este último, y con similar inspiración -esto es, principios de seguridad jurídica y buena fe en las relaciones jurídicas-, nos encontramos con la doctrina de los actos propios aplicable a las controversias que puedan surgir en las relaciones de naturaleza laboral. Doctrina mediante la cual se limita la actuación de quien ha creado una situación concluyente que induce a confiar en que, en el caso que nos ocupa, la solicitud va a ser resuelta en un determinado momento, por lo que aquel está obligado a respetarla. Como refiere la doctrina de este Tribunal, la doctrina de los actos propios "significa, en definitiva, que quien crea en una persona una confianza en una determinada situación aparente y la induce por ello a obrar en un determinado sentido, sobre la base en la que ha confiado, no puede pretender que aquella situación era ficticia y que lo que debe prevalecer es la situación real" ( STS, Sala 1ª, 18 de junio de 2020, Rcud.2765/2017).
De aquellos principios que inspiran aquella doctrina, debemos destacar la buena fe en las relaciones jurídicas que, en el ámbito de las relaciones laborales, se impone como consustancial al contrato de trabajo. Así lo dispone el art. 20.3 del ET al decir que "el trabajador y el empresario se someterán en sus prestaciones recíprocas a las exigencias de la buena fe", habiendo señalado esta Sala que "La buena fe es un criterio objetivo, constituido por una serie de pautas coherentes con el comportamiento en las relaciones humanas y negociales, que en materia contractual no solo funciona como un canon hermenéutico de la voluntad reflejada en el consentimiento, sino también como una fuente de integración del contenido normativo del contrato, que actúa por vía dispositiva, a falta de pacto y abstracción hecha de la intención o de la voluntad de las partes, de tal forma que estas consecuencias que complementan el contrato hayan su fundamento vinculante no solo en el mismo, en sus indicaciones explicitas o implícitas, sino en la norma o principio general de la buena fe" ( STS de 19 de julio de 2010, Rcud.2643/2009, y las que en ella se citan).
Pues bien, a la vista de ello podemos decir que la situación que generó la parte demandada cuando, con fecha 11 de diciembre de 2017 y para dar cumplimiento a una sentencia judicial firme, dictada en proceso de conflicto colectivo, planificó la forma de proceder a su cumplimiento señalando un plazo determinado para dar respuestas a las solicitudes de los trabajadores en las que, consecuencia de aquella decisión judicial, formularan la reclamación de sexenios, no puede quedar libre de efecto alguno. Este proceder de la empleadora, en orden a valorar la existencia de prescripción de la acción, ciertamente, es una manifestación de voluntad de la deudora de mantener activa la reclamación extrajudicial que se le había formulado durante el tiempo que ella misma se dio para dar respuesta a las reclamaciones que presentaron los trabajadores, de forma que, a partir de la conclusión de ese término, el trabajador debería proceder a iniciar una nueva reclamación frente a la demandada.
Esa situación la generó la parte demandada cuando, con fecha 11 de diciembre de 2017 y para dar cumplimiento a una sentencia judicial firme, dictada en proceso de conflicto colectivo, planificó la forma de proceder a su cumplimiento señalando un plazo determinado para dar respuestas a las solicitudes de los trabajadores en las que, consecuencia de aquella decisión judicial, formularan la reclamación de sexenios. Este proceder de la empleadora, en orden a valorar la existencia de prescripción de la acción, ciertamente, es una manifestación de voluntad de la deudora de mantener activa la reclamación extrajudicial que se le había formulado durante el tiempo que ella misma se dio para dar respuesta a las reclamaciones que presentaron los trabajadores, de forma que, a partir de la conclusión de ese término, el trabajador debería proceder a iniciar una nueva reclamación frente a la demandada.
Ello, por tanto, aunque no podría calificarse como acto de reconocimiento de la deuda porque no fue esa la decisión que la demandada adoptó, sí que permite hablar de voluntad o "animus conservandi" del acreedor que se prolonga durante todo el tiempo que la propia deudora ha fijado para dar su respuesta, a modo de una ampliación del espacio de interrupción de la prescripción, que va más allá del legalmente fijado".
En el singular caso que nos ocupa consta acreditado que, tras la declaración de firmeza de la sentencia de conflicto colectivo de la Audiencia Nacional en fecha 9 de febrero de 2016, las actoras dirigieron escritos al Subdirector General de Personal a efectos de que les fueran reconocidos y abonados los sexenios perfeccionados hasta esa fecha. Tales reclamaciones interrumpieron la prescripción dentro del plazo de un año a que se refiere el artículo 59.2 del ET. Posteriormente, se celebró la reunión de 12 de diciembre de 2017 con las consecuencias a que nos hemos referido, abriendo un nuevo plazo para reclamar una vez agotado los tiempos allí indicados para el cumplimiento de la obligación declarada por sentencia firme (esto es, abril de 2019).
Por consiguiente, el plazo el de dieciséis meses para resolver se debe tener por finalizado el 12 de abril de 2019, momento a partir del cual comienza a computar nuevamente el año de prescripción que, en este caso, la actora no agotó al haber presentado su demanda antes de abril de 2020.
De conformidad con lo dispuesto en el artículo 235 LRJS no procede efectuar pronunciamiento alguno sobre imposición de costas.
Fallo
Por todo lo expuesto, en nombre del Rey y por la autoridad que le confiere la Constitución, esta Sala ha decidido
:
1.- Estimar en parte el recurso de casación para la unificación de doctrina interpuesto por la representación procesal de Doña Bibiana, Doña Adelina, Doña Africa, Doña Aida, Doña Almudena y Doña Ángela.
2.- Casar y anular parcialmente la sentencia dictada el 10 de febrero de 2022 por la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Canarias (sede Las Palmas), recurso de suplicación 1039/2021.
3.- Resolver el debate en suplicación estimando en parte el de tal clase entablado por las actoras, desestimado el formalizado por la Abogacía del Estado; y en consecuencia revocar y anular en parte la sentencia del Juzgado de lo Social núm. 3 de Las Palmas de fecha 28 de diciembre de 2020, autos número 1149/2019.
4.- Reconocer el derecho de las actoras a que la entidad demandada les abone la cantidad que corresponda en concepto de sexenios generados desde el 27/12/16 para Doña Adelina; el 10/3/17 para Doña Ángela; el 10/3/17 para Doña Bibiana; el 14/2/17 para Doña Africa; el 10/4/17 para Doña Aida y el 22/12/16 para Doña Almudena.
5.- Mantener el resto de pronunciamientos de la sentencia recurrida.
6.- No efectuar pronunciamiento alguno sobre imposición de costas.
Notifíquese esta resolución a las partes e insértese en la colección legislativa.
Así se acuerda y firma.
