Última revisión
21/08/2015
Sentencia Social Tribunal Supremo, Sala de lo Social, Sección 1, Rec 2213/2014 de 18 de Junio de 2015
GPT Iberley IA
Copiloto jurídico
Relacionados:
Tiempo de lectura: 18 min
Orden: Social
Fecha: 18 de Junio de 2015
Tribunal: Tribunal Supremo
Ponente: ARASTEY SAHUN, MARIA LOURDES
Núm. Cendoj: 28079140012015100424
Núm. Ecli: ES:TS:2015:3453
Núm. Roj: STS 3453:2015
Encabezamiento
En la Villa de Madrid, a dieciocho de Junio de dos mil quince.
Vistos los presentes autos pendientes ante esta Sala, en virtud del recurso de casación para la unificación de doctrina interpuesto por el letrado Sr. García Copete en nombre y representación de D. Calixto contra la sentencia dictada el 25 de abril de 2014 por la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, en recurso de suplicación nº 1632/13 , interpuesto contra la sentencia de fecha 27 de marzo 2013, dictada por el Juzgado de lo Social nº 13 de Madrid , en autos núm. 1204/08, seguidos a instancias del ahora recurrente contra SEGURISA SERVICIOS INTEGRALES DE SEGURIDAD SA, 'SECURITAS SEGURIDAD ESPAÑA SA' sobre.
Ha comparecido en concepto de recurrido VIGILANCIA INTEGRADA SA representada por el letrado Sr. Cabrera García.
Es Ponente la Excma. Sra. Dª. Maria Lourdes Arastey Sahun,
Antecedentes
En dicha sentencia aparece la siguiente parte dispositiva: 'Estimando en parte la demanda, debo: 1°.- Condenar a la empresa SEGURISA, SERVICIOS INTEGRALES DE SEGURIDAD, S.A a que abone a D. Calixto la cantidad de 150 euros por las diferencias devengadas por horas extraordinarias en el año 2005. 2°.- Condenar a la empresa VIGILANCIA INTEGRADA, S.A. (VINSA) a que abone a D. Calixto la cantidad de 2.558 '20 euros por las diferencias devengadas por horas extraordinarias en los años 2005, 2006 y 2007.'
Fundamentos
2. El demandante inicial acude a la casación para unificación de doctrina con apoyo en la sentencia de la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Madrid de 3 de diciembre de 2012 (rollo 5922/2011 ).
En dicha sentencia se contempla una reclamación por las diferencias en el abono de las horas extraordinarias contra la misma empresa, suscitándose también la cuestión de la prescripción de la acción.
3. Concurre la contradicción exigida por el art. 219 de la Ley Reguladora de la Jurisdicción Social (LRJS ), pues el debate planteado en uno y otro caso es idéntico. Consiste en fijar cual haya de ser el efecto que las sentencias dictadas en relación con el convenio colectivo estatal de empresas de seguridad privada pueden tener sobre la interrupción del plazo de prescripción en las reclamaciones individuales de quienes, como los demandantes de ambos casos, prestan servicios para la empresa como vigilantes de seguridad.
Las dos sentencias deben analizar tal cuestión considerando la circunstancia de que la empresa demandada posee convenio colectivo propio y, mientras la sentencia recurrida entiende que este dato enerva el efecto de aquellas sentencias sobre el devenir del plazo prescriptivo, la sentencia de contraste señala que el texto del convenio colectivo de empresa es idéntico al del convenio estatal en cuanto a la regulación de las horas extraordinarias y, estando el primero obligado a respetar el segundo, la sentencia colectiva sobre su interpretación surtirá efectos vinculantes en los procedimientos individuales.
2. La cuestión del efecto de los procedimientos de conflicto colectivo sobre las acciones individuales de los trabajadores ha sido abordada por esta Sala en anteriores ocasiones y, precisamente, en relación con la determinación cuantitativa o modo de cálculo de las horas extraordinarias realizadas efectivamente por los vigilantes de seguridad. Hasta este momento, los litigios afectaban a empresas en las que resultaba de aplicación el Convenio Colectivo Estatal de Empresas de Seguridad.
Hemos abordado el alcance que sobre la prescripción y su posible interrupción hayan de tener las tres sentencias dictadas por esta Sala de lo Social del Tribunal Supremo en tres distintos procesos de conflicto colectivo a propósito de la forma en que ha de aplicarse el convenio Colectivo Estatal de Empresas de Seguridad para el periodo 2005-2008 sobre la retribución de las hora extraordinarias y la incidencia que en este cálculo y plazo de prescripción ha de tener la anulación parcial del art. 42 del citado Convenio en la STS/4ª de 21 febrero 2007 (rec. 33/2006 ), así como las posteriores STS/4ª de 10 noviembre 2009 (rec. 42/2008 ) y 30 mayo 2011 (rec. 69/2010).
Recordemos que el primero de los conflictos colectivos planteados se instó por diversos Sindicatos solicitando la nulidad del
art. 42 del Convenio Colectivo estatal por entender que dicho precepto vulneraba el
artículo 35.1 ET , que establece que en ningún caso la hora extraordinaria podrá retribuirse con un valor inferior al de la hora ordinaria. Esa reclamación finalizó con un pronunciamiento favorable en parte a la pretensión de los demandantes que se contiene en la
STS citada de 21 febrero 2007 , en la que se declaró la nulidad del contenido del referido precepto relativo a la forma de cálculo de la hora extraordinaria, en relación con el
El segundo pleito se inició por medio de una demanda de conflicto colectivo planteada ante la Sala de lo Social de la Audiencia Nacional por la asociación empresarial APROSER solicitando que se fijara en la forma postulada el precio de la hora extraordinaria en el sector, pretensión que fue estimada por aquélla Sala, en el sentido de entender que el valor de la hora extraordinaria estaba integrado por salario base, más complementos personales, de vencimiento superior al mes, de residencia en Ceuta y Melilla y, en su caso, de puesto de trabajo. Recurrida esa sentencia en casación, fue revocada por la STS/4ª de 10 noviembre 2009 (rec. 42/2008 ), decidiéndose que el valor de la hora extraordinaria no podía ser otro que el de la ordinaria, fijado como mínimo por el legislador, sin que fuese lícita minoración alguna ni por vía convencional ni por vía judicial.
El tercer y último conflicto colectivo se inicia por demanda de varias asociaciones empresariales del Sector, FES, AMPES y ACAES, a las que se unió después APROSER contra una serie de sindicatos firmantes del Convenio Colectivo en cuyo suplico se pedía que las entidades demandadas aceptaran la inaplicación de los conceptos económicos del Convenio Colectivo vigente -el 2005-2008- como consecuencia de haberse roto el equilibrio del mismo, todo ello con efectos de 31.12.04, debiéndose proceder a la renegociación de los mismos, para la recuperación del equilibrio del convenio, aplicándose mientras tanto los conceptos económicos del convenio anterior, correspondiente a los años 2002-2004, hasta que se procediese a la citada renegociación, o hasta que se negociara un convenio nuevo. La razón de la pretensión se basaba en el desequilibrio que la manera de retribuir las horas extraordinarias en el sector habían generado las dos decisiones judiciales de esta Sala antes citadas, anulando en parte el art. 42 del Convenio. Desestimada la demanda por la Audiencia Nacional, el criterio se ratifica en la
STS/4ª de 30 mayo 2011 (rec. 69/2010 ), que desestimó los recursos de casación interpuestos, por entender que ese equilibrio nunca podría considerarse alterado o quebrado por la aplicación de una norma de derecho necesario para retribuir las horas extraordinarias, como es el
art. 35.1 ET , por lo que, se dice en ella,
3. Pues bien, en las
STS/4ª de 11 julio 2013 (rcud. 2364/2012 ), 22 octubre 2013 (rcud. 683/2013), 24 febrero 2014 (rcud. 1591/2013), 4 junio 2014(rcud. 2814/2013) y 5 junio 2014 (rcud. 1639/2013) poníamos de relieve que la doctrina tradicional de esta Sala de lo Social del Tribunal Supremo en esta materia ha mantenido los siguientes principios: '
Recordábamos en aquellas sentencias lo que las
STS/4ª de 10 de octubre de 2006 (rcud. 2149/05 ) y 20 junio 2012 (rcud. 96/11) señalaban respecto del efecto interruptivo de la prescripción que producen los procesos de conflicto colectivo o de impugnación de Convenio Colectivo, el cual tiene su justificación o su base jurídica '
2. Ciertamente, en puridad, las declaraciones contenidas en las sentencias que inciden en la nulidad del precepto del convenio colectivo estatal y su interpretación y aplicación no afectarían a la vigencia y eficacia del clausulado de un convenio colectivo distinto y, por ende, no cabría afirmar el efecto de litispendencia provocado por aquellas demandas sobre pleitos individuales que tengan su apoyo jurídico en un convenio colectivo distinto.
Ahora bien, siendo ése el criterio general, constatamos que nos hallamos ante un supuesto de excepción. Tres son los elementos cualificados que abonan esa solución: a) que la empresa demandada se halla dentro del sector que constituye el ámbito del convenio estatal; b) que el convenio colectivo de empresa regula la materia afectada por aquellos pronunciamientos de carácter colectivo en la misma forma que lo hacía el convenio estatal sectorial; y c) que, como consecuencia de la asunción de esa realidad, las partes aceptaron la suspensión del presente procedimiento individual, precisamente en razón de la pendencia de los indicados pleitos colectivos.
3. Con arreglo al
art. 82.3 ET , '
Téngase en cuenta que nos hallamos ante un supuesto regido por el texto legal vigente hasta 11 de junio de 2011, pues fue el Real Decreto-ley 7/2011, de 10 de junio, de Medidas urgentes para la reforma de la negociación colectiva, que introdujo la prioridad del convenio de empresa en materias tales como el abono o la compensación de las horas extraordinarias ( art. 84.2 b) ET ).
Y, aunque en el caso que examinamos el convenio colectivo de empresa poseía reglas expresas en materia de horas extraordinarias, la relación entre el mismo y el de ámbito sectorial, objeto de las impugnaciones colectivas, era de perfecta equiparación; sin que el de empresa introdujera mejora alguna. El convenio de la empresa, de fecha posterior, se limitaba a reiterar de modo literal la cláusula del convenio estatal, incluidas las cuantías. El respectivo art. 42 en ambos textos es idéntico (BOE de 10 de junio de 2005 -estatal- y BOE de 20 de julio de 2005 -de empresa-).
Por consiguiente, dado que nada nuevo o distinto introducía el convenio colectivo en este punto, el resultado de las controversias colectivas afectantes a la cláusula del convenio sectorial forzosamente había de incidir sobre la conflictividad que, en el seno de la empresa, se suscitara por el correspondiente precepto del convenio, con el mismo efecto que para las empresas sin convenio propio; y así lo entendieron las partes que aceptaron las sucesivas resoluciones del órgano judicial de instancia manteniendo la suspensión a la espera de que se resolviera la controversia colectiva.
2. Procede, en consecuencia, estimar el recurso del trabajador, casar y anular la sentencia recurrida y, resolviendo del debate suscitado en suplicación, desestimar el recurso de dicha clase formulado por la empresa, confirmando así la sentencia del Juzgado de instancia.
3. Con arreglo a lo dispuesto en el art. 235 LRJS , no procede la imposición de costas.
Por lo expuesto, en nombre de S. M. El Rey y por la autoridad conferida por el pueblo español.
Fallo
Estimamos el recurso de casación para la unificación de doctrina interpuesto por la representación de D. Calixto frente a la sentencia dictada el 25 de abril de 2014 por la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, en recurso de suplicación nº 1632/13 , casamos y anulamos la sentencia recurrida y, resolviendo del debate suscitado en suplicación, desestimamos el recurso de dicha clase formulado por la empresa, SEGURISA SERVICIOS INTEGRALES DE SEGURIDAD SA, 'SECURITAS SEGURIDAD ESPAÑA SA', y confirmamos la sentencia del Juzgado de lo Social nº 13 de Madrid. Sin costas.
Devuélvanse las actuaciones al Órgano Jurisprudencial de procedencia ,con la certificación y comunicación de esta resolución.
Así por esta nuestra sentencia, que se insertará en la COLECCIÓN LEGISLATIVA, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.
