Sentencia SOCIAL Tribunal...re de 2018

Última revisión
17/09/2017

Sentencia SOCIAL Tribunal Superior de Justicia de Castilla y Leon, Sala de lo Social, Sección 1, Rec 1454/2018 de 31 de Octubre de 2018

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Orden: Social

Fecha: 31 de Octubre de 2018

Tribunal: TSJ Castilla y Leon

Ponente: GALAN PARADA, JESUS CARLOS

Núm. Cendoj: 47186340012018101818

Núm. Ecli: ES:TSJCL:2018:4013

Núm. Roj: STSJ CL 4013/2018

Resumen:
DESPIDO DISCIPLINARIO

Encabezamiento


T.S.J.CASTILLA-LEON SOCIAL
VALLADOLID
SENTENCIA: 01813/2018
-
C/ANGUSTIAS S/N (PALACIO DE JUSTICIA) 47003.VALLADOLID
Tfno: 983458462-463
Fax: 983.25.42.04
NIG: 47186 44 4 2018 0000864
Equipo/usuario: JCC
Modelo: 402250
RSU RECURSO SUPLICACION 0001454 /2018G
Procedimiento origen: DSP DESPIDO/CESES EN GENERAL 0000219 /2018
Sobre: DESPIDO DISCIPLINARIO
RECURRENTE/S D/ña RESIDENCIA ASISTIDA DE LA TERCERA EDAD GERENCIA TERRITORIAL
SERVICIOS SOCIALES -JUNTA DE CASTILLA Y LEON-
ABOGADO/A: LETRADO DE LA COMUNIDAD
PROCURADOR:
GRADUADO/A SOCIAL:
RECURRIDO/S D/ña: Custodia
ABOGADO/A: MIGUEL ANGEL ALONSO VICARIO
PROCURADOR:
GRADUADO/A SOCIAL:
Iltmos. Sres.:
D. Manuel Mª Benito López
Presidente de Sección
Dª Susana Mª Molina Gutiérrez
D. Jesús Carlos Galán Parada/
En Valladolid a 31 de octubre de dos mil dieciocho.

La Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León, sede de Valladolid, compuesta
por los Ilmos. Sres. anteriormente citados, de acuerdo con lo prevenido en el artículo 117.1 de la Constitución
Española,
EN NOMBRE DE S.M. EL REY
Y POR LA AUTORIDAD QUE LE CONFIERE
EL PUEBLO ESPAÑOL
ha dictado la siguiente
S E N T E N C I A
En el Recurso de Suplicación núm. 1454/2018, interpuesto por RESIDENCIA ASISTIDA DE LA
TERCERA EDAD GERENCIA TERRRIAL SERVICIOS SOCIALES DE LA JUNTA DE CASTILLA Y LEÓN
contra la Sentencia del Juzgado de lo Social Nº Cuatro de Valladolid, de fecha 20 de junio de 2.018, (Autos
núm. 219/2018), dictada a virtud de demanda promovida por Dª Custodia , contra RESIDENCIA ASISTIDA
DE LA TERCERA EDAD GERENCIA TERRITORIAL SERVICIOS SOCIALES DE LA JUNTA DE CASTILLA
Y LEÓN sobre DESPIDO.
Ha actuado como Ponente el Ilmo. Sr. DON Jesús Carlos Galán Parada.

Antecedentes


PRIMERO. - Con fecha 9 de marzo de 2.018 se presentó en el Juzgado de lo Social núm. Cuatro de Valladolid demanda formulada por Dª Custodia en la que solicitaba se dictase sentencia en los términos que figuran en el Suplico de la misma. Admitida la demanda y celebrado el juicio, se dictó Sentencia en los términos que consta en su parte dispositiva.



SEGUNDO. - En referida Sentencia y como Hechos Probados figuran los siguientes: '
PRIMERO.- La demandante, Dña. Custodia , mayor de edad, con D.N.I. NUM000 , ha venido prestando sus servicios para la GERENCIA TERRITORIAL DE SERVICIOS SOCIALES DE LA CONSEJERÍA DE FAMILIA E IGUALDAD DE OPORTUNIDADES DE LA JUNTA D ECASTILLA Y LEÓN, en la Residencia Asistida de la Tercera Edad de Valladolid, desde el 10.08.2011 en virtud de contrato de trabajo de duración determinada de la misma fecha de interinidad, como Auxiliar de Enfermería, para sustituir a una trabajadora con derecho a reserva del puesto de trabajo, Dña. Lina , mientras se encuentre en incapacidad temporal, con puesto de trabajo NUM001 (posteriormente renumerado NUM002 ). El 13.01.2003 se le añadió una Cláusula Adicional, indicando que el motivo de sustitución de la misma trabajadora era la 'propuesta de incapacidad permanente', y el 22.10.2004 una nueva Cláusula Adicional según la cual la interinidad pasó a ser por vacante, tras ser declarada Dña. Lina en situación de incapacidad permanente total. La actora percibía una retribución salarial mensual, incluida la parte proporcional de pagas extras, de 1.929,45 €.



SEGUNDO.- El 25.01.2018 la actora recibió comunicación escrita de la demandada del siguiente tenor: ' A los efectos oportunos, y de conformidad con lo establecido en el contrato de trabajo suscrito con Vd., al amparo del artículo 15 del Estatuto de los Trabajadores según redacción dada por la Ley 63/1997, de 26 de diciembre, en fecha 10/08/2001, con esta Gerencia Territorial de Servicios Sociales, le comunicamos que con fecha 14/02/2018 cesará en la prestación de sus servicios como Auxiliar de Enfermería en la Residencia Asistida de la Tercera Edad con motivo de la finalización de su contrato de trabajo'.



TERCERO.- El código de puesto NUM002 de la competencia funcional Auxiliar de Enfermería en la Residencia de la Tercera Edad de Valladolid, fue incluido desde el 21.10.2004 ininterrumpidamente en el concurso ordinario de provisión, contemplado en el Convenio Colectivo del Personal Laboral de la Administración General de la Comunidad de Castilla y León y Organismos Autónomos y la Orden PAT09/2006.

Asimismo, la plaza se incluyó en la Oferta de Empleo Público de 2016, ofertada mediante Resolución de 27.06.2016, de la Viceconsejería de Función Pública y Gobierno Abierto por la que se convocaba proceso selectivo para el ingreso por promoción interna en la competencia funcional de Auxiliar de Enfermería, siendo adjudicada por Resolución de 08.01.2018 a Dña. Rita (BOCyL de 18.01.2018), que tomó posesión de la misma el 15.02.2018.'

TERCERO. - Interpuesto recurso de Suplicación contra dicha sentencia por RESIDENCIA TERCERA EDAD GERENCIA DE SERVICIOS SOCIALES DE LA JUNTA DE CASTILLA Y LEÓN que fue impugnado por Dª Custodia y elevados los Autos a esta Sala, se designó Ponente acordándose la participación a las partes de tal designación.

Fundamentos

ÚNICO.-Frente a la sentencia de instancia que, estimando parcialmente la demanda, reconoce a la parte actora una indemnización de 20 días por año de servicio como consecuencia de la extinción de su contrato de trabajo, se alza en suplicación la entidad empleadora con apoyo exclusivo en el artículo 193.c) de la LJS e invocación de infracción de normas sustantivas y jurisprudencia y, en concreto, de los artículos 49.1.c) del ET y sentencia del Tribunal Supremo 257/2017, de 28 de marzo y de los artículos 4.2.b) y 8.2 del RD 2720/1998, de 18 de diciembre en relación con las sentencias del Tribunal de Justicia de la Unión Europea de 5 de junio de 2018, asuntos C-574/16 y C-677/16 y la sentencia de este Tribunal nº 1069/2018, de 11 de junio.

Esta Sala ya se ha pronunciado en diversas ocasiones en asuntos semejantes al que nos ocupa, en el que se discute exclusivamente el abono de la indemnización por extinción de contrato y la cuantía de la misma (contrato de interinidad de larga duración extinguido por finalización de contrato derivada de la cobertura reglamentaria de la plaza). Lo ha hecho, entre otras, en sentencias de 13 de septiembre de 2018, rec. 1182/2018, 1 de octubre de 2018, rec. 1160/18 y 1167/18 y 13 de septiembre de 2018, rec. 392/18.

Hay que tener en cuenta que la interinidad de la demandante se extendió más de 16 años (entre agosto de 2001 y febrero de 2018) 'lo que permite traer a colación la doctrina de sentada por el TJUE en los asuntos Moreira y montero mateos de las que se pueden extraer las siguientes conclusiones: Primera: La condición de trabajador temporal tiene alcance comunitario, de Derecho de la Unión, independientemente de la calificación de Derecho interno, puesto que viene definida en la Directiva 1999/70/ CE, al menos a efectos de aplicación de la misma. Esa definición, propia del Derecho de la Unión, no es necesariamente coincidente con la que se pueda tener en el Derecho interno de cada Estado, pero es la relevante a efectos de aplicar la Directiva 1999/70/CE.

Segunda: Para que un contrato se considere temporal es preciso que en el momento de concertar éste se incorpore al mismo una cláusula extintiva que determine la ruptura de la relación laboral en una fecha concreta o bien, a falta de la misma, en el momento de 'la realización de una obra o servicio determinado o la producción de un hecho o acontecimiento determinado'. Por tanto, para que exista contratación temporal es preciso que la cláusula extintiva esté vinculada a una fecha o a un hecho o acontecimiento determinado, no admitiéndose definiciones del hecho o acontecimiento de naturaleza 'indeterminada'.

Tercera: La forma 'determinada' por excelencia de fijar la extinción del contrato temporal es el uso de una fecha fija. A falta de fecha fija es imprescindible que el hecho o acontecimiento que produce la ruptura de la relación laboral sea 'determinado', esto es, que esté definido de tal manera que permita saber con precisión la causa por la que se producirá la finalización del contrato, de manera que cuando la ruptura del contrato se produzca ello sea conforme con las expectativas que podía tener el trabajador. En la nueva jurisprudencia del TJUE dimanante de las sentencias Moreira y Montero el elemento nuclear y determinante a efectos indemnizatorios es la expectativa del trabajador valorada en el momento de la ruptura del contrato.

Si en el momento de la ruptura del vínculo laboral la apreciación de la causa no es suficiente determinada o resulta sorpresiva, en ese caso la diferencia de trato indemnizatoria no estará justificada.

Esto ocurre en particular cuando la causa de finalización del contrato pactada no permite conocer la fecha en la que la misma se producirá y a esta imprevisibilidad ab initio de la finalización del contrato se añade una duración 'inusualmente larga'.

Quinta: Por ello cuando la causa de finalización consista en una fecha concreta, como ocurre en el caso del contrato de relevo analizado en la sentencia Moreira, la diferencia de trato indemnizatorio está justificada, pero no lo estará si la fecha es imprevisible ab initio y la duración del contrato resulta 'inusualmente larga', porque en tal caso el contrato habrá de considerarse fijo a efectos de aplicación del Derecho de la Unión Europea.

Sexta: Esta evaluación, dirigida a determinar si está justificada la diferencia de trato indemnizatorio, ha de llevarse a cabo desde el momento de la contratación hasta el momento de finalización de la relación laboral, tomando en consideración si la descripción del acontecimiento o hecho extintivo permite decir que la fecha en que se produciría la extinción es suficientemente precisa y, en caso negativo, si la duración del contrato ha sido 'inusualmente larga'.

Séptima: La consecuencia es que tendría derecho a la indemnización propia del despido por razones objetivas sobrevenidas, al no aparecer causa razonable que justifique la diferencia de trato. Además, hay que tener en cuenta que una diferencia de trato no justificada en la aplicación de la Directiva entre supuestos iguales sería contraria al derecho fundamental del artículo 20 de la Carta de Derechos Fundamentales (igualdad ante la Ley). Por tal razón es de aplicación directa en todo tipo de relaciones jurídicas de Derecho interno, verticales u horizontales.

La última de las sentencias referidas, de 5 de junio de 1998, en el asunto C-677/16, Lucía montero mateos contra Agencia Madrileña de Atención Social de la Consejería de Políticas Sociales y Familia de la Comunidad Autónoma de Madrid, también referida a un contrato de interinidad por vacante, el órgano judicial debe 'examinar si, habida cuenta de la imprevisibilidad de la finalización del contrato y de su duración, inusualmente larga, ha lugar a recalificarlo como contrato fijo', en cuyo caso tendrá derecho a la indemnización reclamada.

El requisito de 'imprevisibilidad', en el sentido utilizado por el parágrafo 64 de la sentencia Montero, se cumple en este caso, que es sustancialmente igual, puesto que la mera referencia a la cobertura de la plaza que se hizo en el momento de la contratación es totalmente insuficiente para que la trabajadora pudiera conocer la fecha en que el contrato llegaría a su fin. No consta que en el momento de la contratación se hubiera iniciado ya la tramitación del necesario proceso selectivo para cubrir la plaza y por tal causa se pudiera conocer con cierta precisión la fecha en que la plaza iba a ser cubierta y el contrato extinguido. En este caso la plaza se cubre siete años y medio después de la contratación, lo que a falta de todo dato revela la falta de diligencia de la Administración para solventar la situación de interinidad de la misma. Por consiguiente, aunque el hecho determinante de la extinción constituía una razón objetiva y además era en su configuración para poder identificar, en el momento de la extinción, si dicha causa extintiva se había producido o no (sobre este extremo no hay discusión entre las partes), lo cierto es que no aparece un elemento adicional que permitiera inducir con el nivel mínimo de certeza exigible la fecha en la que tal acontecimiento se produciría.

En tales condiciones de imprevisibilidad de la fecha en la que se produciría el acontecimiento extintivo, entra en juego el segundo factor fijado en la sentencia Montero, que es la duración 'inusualmente' larga del contrato, debiendo decidir esta Sala si el tiempo de siete años y medio que duró éste encaja en ese concepto, puesto que en tal caso, al cumplirse las dos condiciones (imprevisibilidad de la fecha y duración inusualmente larga del contrato) la parte actora tendría derecho a la indemnización.

Lo que se desprende de la sentencia del Tribunal de Justicia es que debe existir un umbral de duración para aquellos contratos temporales cuya fecha no haya sido fijada con precisión, de manera que traspasado dicho umbral la diferencia de trato indemnizatoria deja de estar justificada y debe abonarse la indemnización por despido objetivo a su finalización, sin que se cuestione sin embargo la legalidad de la extinción producida si ésta se ajusta a la causa fijada válidamente en el contrato. Lo idóneo sería que tal límite estuviera fijado de manera objetiva en la legislación vigente, pero al no ser así (lo cual es lógico, dado el carácter novedoso de dicha doctrina europea) corresponde a los órganos judiciales fijarlo por vía interpretativa, con la unificación doctrinal que en su caso produzca la jurisprudencia del Tribunal Supremo, si su interpretación de la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea coincidiese con la nuestra.

Observa la Sala que diferentes versiones lingüísticas del parágrafo 64 de la sentencia Montero ('ungewöhnlich lange Laufzeit'; 'durée inhabituellement longue', 'unusually long duration', 'durata insolitamente lunga', 'duração anormalmente longa'...), proporcionan el mismo significado que la versión española, esto es una duración que excede lo que es habitual o normal. Lo que no define la sentencia Montero es cuál sea el parámetro de lo habitual o normal.



TERCERO. -Por tanto, se aparecen a la Sala prima facie dos criterios objetivos posibles, extraídos de la legislación, sobre lo que debe entenderse como duración 'inusualmente' larga. Uno llevaría a considerar que es la que supere los dos años y el otro a considerar que es la que exceda de los tres años. En este momento no es preciso optar entre ambos, porque en el caso que aquí analizamos ambos umbrales se habían superado, al alcanzarse los siete años y medio de duración.

Por consiguiente, cuando en un contrato de trabajo temporal se determine la duración de la relación laboral por referencia a una razón objetiva que no consista en una fecha, sino en un hecho o acontecimiento cuya fecha de producción sea incierta, si se exceden los dos o tres años de duración (según la interpretación que finalmente se adopte) y el contrato, por sus características (formación exigida, naturaleza de los servicios, tipo de trabajo, etc.) no permite su diferenciación con un contrato fijo, dejará de existir una justificación razonable para la diferencia de trato. La única justificación aceptada por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea es la previsibilidad del fin del contrato que excluye la frustración de expectativas del trabajador y a partir del momento en que la duración pasa a ser 'inusualmente larga', salvo que la fecha de terminación esté determinada con suficiente precisión, se diluye la justificación de la diferencia de trato basada en las expectativas. En tal caso a la finalización del contrato por las razones objetivas predeterminadas en el contrato habrá de abonarse la misma indemnización prevista en el artículo 53 del Estatuto de los Trabajadores para las razones objetivas sobrevenidas, esto es, veinte días de salario por cada año de servicio, prorrateándose por meses los periodos inferiores al año, con el límite de doce mensualidades de salario.

En conclusión, de todo lo anterior, la indemnización del artículo 53 del Estatuto de los Trabajadores habrá de abonarse a los trabajadores con contratos temporales, a la finalización de los mismos por la causa objetiva pactada como cláusula de temporalidad ab initio, siempre que concurran dos requisitos simultáneamente: -Que la causa pactada no consista en una fecha cierta o en un hecho o acontecimiento que por sus propias características permita determinar desde el inicio con suficiente precisión la fecha de extinción; -Que el contrato de trabajo en el momento de su extinción haya superado la duración de dos o tres años (según la interpretación que se adopte finalmente cuando sea preciso para resolver algún concreto litigio en el que sea relevante tal diferencia)'.

En el caso presente, aun cuando la causa de finalización del contrato (cobertura de plaza) fue la pactada, procede el abono de la indemnización, en los términos vistos, porque la fecha de finalización era imposible de determinar cuándo se suscribió el contrato y el mismo se prolongó de forma inusualmente larga, hasta alcanzar los 16 años y medio.

En definitiva, el recurso que nos ocupa debe ser desestimado.

Por lo expuesto, EN NOMBRE DEL REY

Fallo

Que DEBEMOS DESESTIMAR Y DESESTIMAMOS el recurso de suplicación interpuesto por la GERENCIA TERRITORIAL DE SERVICIOS SOCIALES DE LA CONSEJERIA DE FAMILIA E IGUALDAD DE OPORTUNIDADES DE LA JUNTA DE CASTILLA Y LEON contra la sentencia dictada en fecha 20 de junio de 2018 por el Juzgado de lo Social número 4 de Valladolid en autos 219/2018, en virtud de demanda promovida por Dª. Custodia frente a la recurrente en materia de despido y, en consecuencia, confirmamos la citada resolución. Se acuerda la pérdida de los depósitos y consignaciones practicadas por la Gerencia a los efectos del presente recurso, así como su condena en costas por importe de 500 euros.

Notifíquese la presente a las partes y a la Fiscalía de este Tribunal Superior de Justicia en su sede de esta Capital. Para su unión al rollo de su razón, líbrese la correspondiente certificación incorporándose su original al libro de sentencias.

SE ADVIERTE QUE: Contra la presente sentencia cabe recurso de Casación para Unificación de Doctrina, que podrá prepararse dentro de los diez días siguientes al de su notificación, mediante escrito firmado por Abogado y dirigido a esta Sala, con expresión sucinta de la concurrencia de requisitos exigidos, previstos en los números 2 y 3 del artículo 221 de la Ley Reguladora de la Jurisdicción Social.

Todo el que intente interponer dicho recurso sin tener la condición de trabajador o causahabiente suyo, o beneficiario del régimen público de la Seguridad Social consignará como depósito la cantidad de 600,00 euros en la cuenta núm. 4636 0000 66 1454/18 abierta a nombre de la Sección 1ª de la Sala de lo Social de este Tribunal, en la oficina principal en Valladolid del Banco Santander, acreditando el ingreso.

Si se efectúa a través de transferencia bancaria desde otras entidades o por procedimientos telemáticos, se hará en la cuenta número 0049 3569 92 0005001274, código IBAN ES55, y en el campo concepto deberá contener los 16 dígitos que corresponden a la cuenta expediente indicado en el apartado anterior.

Asimismo, deberá consignar separadamente en la referida cuenta la cantidad objeto de condena, debiendo acreditar dicha consignación en el mismo plazo concedido para preparar el Recurso de Casación para Unificación de Doctrina.

Si el recurrente fuera la entidad gestora, y ésta haya sido condenada al pago de prestaciones, deberá acreditar al tiempo de preparar el citado Recurso, que ha dado cumplimiento a lo previsto en el art. 221 en relación con el 230.2.C de la Ley Reguladora de la Jurisdicción Social.

Firme que sea esta sentencia, devuélvanse los autos, junto con la certificación de la misma, al Juzgado de procedencia para su ejecución.

Así lo pronunciamos, mandamos y firmamos.

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