Anexo único el que se establece la ordenacion de las enseñanzas del segundo ciclo de la educacion infantil
Anexo. Currículo del segundo ciclo de la educación infantil
GPT Iberley IA
Copiloto jurídico
Introducción
La finalidad de la educación infantil en los centros es de contribuir al desarrollo emocional y afectivo, físico y motriz, social y cognitivo de los niños en colaboración con sus familias, proporcionándoles un clima y entorno a confianza donde se sientan acogidos y con expectativas de aprendizaje.
Los niños, ya al inicio de la etapa de la educación infantil, empiezan a experimentar la conexión entre sus familias y el entorno. Un entorno que se ensancha de manera progresiva y que a partir de los referentes familiares que tienen como propios, integrarán otras personas, objetos, espacios, experiencias, emociones, valores, lenguajes, imágenes, gustos, sonidos, olores entre otros, lo cual desencadena un aprendizaje.
En la convivencia familiar se inicia la educación de los niños y se realizan los primeros aprendizajes. Cuando posteriormente los niños entran en el mundo escolar la responsabilidad se comparte, por eso, hace falta un vínculo entre escuela y familia a fin de que las niñas y los niños tengan pleno apoyo y un acompañamiento coherente y eficaz en su desarrollo personal y social.
En esta etapa es imprescindible que las niñas y los niños sepan que ocupan un lugar en su entorno y que confían en él, por eso hace falta acogerlos y aceptarlos íntegramente con estima; conocerlos y comprenderlos desde el respeto y la afectividad; y asegurar las relaciones de confianza y la creación de vínculos con las personas adultas y los compañeros y compañeras próximos. Las rutinas, los hábitos y el conocimiento de los límites y las conductas que son aceptadas les harán sentir confortables y les permitirá prever los acontecimientos, así como las consecuencias de sus acciones.
La intención educativa de aprender a vivir y a convivir reclama a los niños y a las niñas un desarrollo personal que promueva la autorregulación, la motivación y el sentirse más confiado y responsable de sus propios actos.
Hace falta también que se sientan activos y sean capaces de ir desarrollando herramientas y recursos para conocer el mundo que los rodea, iniciándose en el uso de estrategias para hacer una exploración activa, vivida, pensando y razonando para elaborar explicaciones que den sentido y que lo puedan hacer con la confianza que serán reconocidos, valorados y ayudados en este camino.
Los compañeros y compañeras y las personas adultas del entorno próximo son parte esencial de este proceso. El intercambio con ellos, la comunicación, la empatía y la representación dan información y ofrecen otros puntos de vista que permiten ampliar y ajustar el propio razonamiento y construir de manera conjunta un conocimiento más adaptado al contexto: aprender compartiendo con los otros.
La experiencia de los niños con el entorno tiene que ayudarlos a ser conscientes de su autonomía y a tomar conciencia de su papel en el grupo y a valorar su aportación.
Las niñas y los niños tienen que percibir y sentir que son capaces de aprender y tener nuevos intereses. Tienen que sentirse respetados en estos intereses, en su ritmo de trabajo, en las opiniones y en los propios procesos de aprendizaje para ir ganando confianza y seguridad, participando de una forma activa en el desarrollo de las actividades y proyectos de trabajo.
Los maestros y las maestras actuarán como facilitadores de un entorno donde se creen expectativas para el alumnado, a través de actividades que tengan interés y significado y les proporcionen las mismas oportunidades de aprender independientemente del género, la habilidad, la edad, el origen sociocultural y sus conocimientos previos.
Se presentan tres áreas de conocimiento y experiencia: el área de conocimiento de uno mismo y de los otros, el área de conocimiento del entorno y el área de comunicación y lenguajes. Esta estructura puede ayudar a sistematizar y planificar la actividad docente, pero no tiene que suponer presentar la realidad parcelada, sino que hay que crear unos espacios de aprendizaje globalizados, estableciendo relaciones entre los contenidos de las diferentes áreas, a fin de que se contribuya al desarrollo de las niñas y los niños, acercándolos a la interpretación del mundo, dando significado y facilitando su participación activa.
Los niños y las niñas se inician y avanzan en el descubrimiento de uno mismo a partir de las relaciones que establecen con los otros. De esta interconexión entre yo y el otro surge el sentido de promover el bienestar con uno mismo y con los otros, en el seno de una sociedad que cada día se vuelve más compleja. La intención de fomentar los valores y el sentido de la democracia, de la pluralidad y de la justicia, las competencias asociadas a la relación intrapersonal y la relación interpersonal, encabezan el despliegue del área de conocimiento de uno mismo y de los otros, cuyos contenidos se dirigirán a impulsar unos aspectos, íntimamente ligados entre sí: el autoconcepto y la autoestima, la formación socioemocional, el movimiento y la acción y la autonomía.
El descubrimiento de uno mismo, pues, no se puede entender sin el descubrimiento del otro: ambos aspectos se encuentran en el proceso de construirse integralmente. Por eso, este área tiene que promover las relaciones y exploración del yo y de los otros, descubriendo y desarrollando posibilidades emocionales, sensoriales, de acción, de expresión, de afectividad, de relación y de regulación, referidas al movimiento, a las emociones y a los sentimientos y a los hábitos.
Hará falta dar al conocimiento del propio cuerpo la importancia que se merece, y promover el juego como actividad natural del niño de esta etapa, que le permitirá integrar espontáneamente la acción con las emociones y el pensamiento, favoreciendo su desarrollo personal y social.
Ya antes de iniciar el segundo ciclo de la educación infantil los niños y las niñas elaboran intuiciones sobre el mundo que los rodea de una manera informal. La escuela tiene que conectar con los intereses y las actitudes que manifiestan aprovechando su curiosidad y entusiasmo para hacer crecer este conocimiento vivido de forma cada vez más estructurada.
El área de conocimiento del entorno tiene que ayudar a los niños a elaborar explicaciones sobre los objetos y las situaciones que les interesan y les preocupan en cada momento y procurar, al mismo tiempo, que se formen una idea de ellos mismos como personas con capacidad de aprender y con recursos para emprender retos.
Asimismo, la matemática se convierte en una herramienta para conocer el entorno: cuantificando, midiendo, localizando; permite que se supere el simple conocimiento físico y vaya hasta predecir, comprobar, generalizar, modelizar, que es una forma de abstracción.
El aprendizaje depende en gran parte de la cantidad y de la calidad de ocasiones que hayan tenido para practicar. Las situaciones de vida diaria proporcionan muchas, pero hace falta que la escuela asegure para todos los niños y niñas experiencias lo bastante ricas y que los acompañe en los aprendizajes, impulsando el planteamiento de interrogantes, encaminando la respuesta a sus preguntas, ofreciendo materiales, recursos y estrategias que ayuden a través de los lenguajes a conectar y hacerles conscientes de las experiencias vividas.
En el área de comunicación y lenguajes las niñas y los niños experimentarán los diferentes usos y funciones de los lenguajes, en un ambiente con condiciones favorables a que lo facilite y donde se desarrolle la comunicación tanto verbal como no verbal. Por eso será imprescindible establecer una relación afectiva positiva entre el niño y la persona adulta, y entre los mismos niños y niñas, así como una comunicación intensa, fluida y agradable entre todos los miembros de la comunidad educativa.
A través del lenguaje oral el niño podrá relatar hechos y vivencias, explorar conocimientos, expresar y comunicar ideas y sentimientos, verbalizar lo que está imaginando, regular su propia conducta y la de los otros, participar en la resolución de conflictos, reconocer y disfrutar de las formas literarias y percibir que la lengua es un instrumento de aprendizaje, de representación, de comunicación y de disfrute.
Los lenguajes plástico, musical, corporal y matemático tienen que dar a los niños los medios para desarrollar sus posibilidades de expresión. La persona adulta se tiene que mostrar atenta para escuchar al niño y observarlo desde el respeto, siguiendo el desarrollo de sus capacidades. Tiene que acompañar al niño y la niña en el proceso creativo, conduciéndolos de la duda a la experimentación, a disfrutar del gesto, del movimiento, de la mirada, de los sonidos, de la voz, motivando, estimulando y apoyándose; potenciando también el sentirse satisfecho de hacer sus propios descubrimientos.
En nuestra sociedad, el entorno próximo del niño está lleno de letra impresa. El niño tiene curiosidad e interés por descubrir para qué sirve y cómo funciona. Se trata de encaminar este interés para que se inicie y se implique en el proceso de descubrimiento y comprensión del funcionamiento del código escrito. Las situaciones de comunicación real en las cuales interviene la lectura y la escritura son las más idóneas para este aprendizaje.
La utilización funcional y significativa de la lectura y de la escritura tiene que encaminarse, pues, con la intervención educativa pertinente, al inicio del conocimiento y características del texto escrito, adquisición a que se llegará en el ciclo inicial de la educación primaria.
Vista la importancia del lenguaje audiovisual y las tecnologías de la información y la comunicación, deberán evidenciarse en los procesos de enseñanza y de aprendizaje, la comprensión y la expresión de mensajes audiovisuales y su uso en las diversas tareas escolares.
También será necesario el desarrollo de actitudes positivas hacia la propia lengua y la de los demás, despertando sensibilidad y curiosidad por conocer la de los otros, así como una primera aproximación, especialmente en el último curso del ciclo, al uso oral de una lengua extranjera. Los recursos comunicativos y lingüísticos serán claves para su desarrollo personal y para la adquisición de nuevos conocimientos.
Capacidades
La educación infantil favorecerá el desarrollo de las capacidades y la interrelación entre ellas que tiene que permitir a los niños y a las niñas crecer integralmente como personas en el mundo de hoy, con unos aprendizajes continuados y progresivos, que seguirán en la etapa de educación primaria con la adquisición de las competencias básicas que tiene que alcanzar el alumnado al finalizar la educación obligatoria.
Los objetivos de ciclo precisan las capacidades que los niños y las niñas tienen que haber desarrollando al acabar el segundo ciclo de la educación infantil, en relación con los contenidos de las áreas y los criterios de evaluación.
El desarrollo de las capacidades es el resultado de lo que se aprende. Así, pues, a lo largo de la etapa de la educación infantil los niños tendrán que desarrollar las capacidades en torno a los ejes siguientes:
1. Aprender a ser y actuar de forma cada vez más autónoma.
El autoconocimiento, la construcción y la aceptación de la propia identidad, la autoestima, la educación de las emociones, la autoexigencia y el desarrollo de estrategias de aprendizaje, del pensamiento crítico y de hábitos responsables son esenciales para aprender a ser y a actuar de manera autónoma.
Tendrá que ser capaz de:
Progresar en el conocimiento y dominio de su propio cuerpo, en el movimiento y la coordinación, dándose cuenta de sus posibilidades.
Alcanzar progresivamente seguridad afectiva y emocional e ir formándose una imagen positiva de ellos mismos y de los otros.
Adquirir progresivamente hábitos básicos de autonomía en acciones cotidianas, para actuar con seguridad y eficacia.
2. Aprender a pensar y a comunicar.
Organizar y exponer las propias vivencias; buscar y gestionar información proveniente de diferentes fuentes y soportes; utilizar diferentes tipos de lenguajes (verbal, escrito, visual, corporal, matemático, digital), en la comunicación de informaciones, sentimientos y conocimientos; trabajar de forma cooperativa y ser consciente de los propios aprendizajes, avanzar en la construcción del conocimiento y el desarrollo del pensamiento propio.
Tendrá que ser capaz de:
Pensar, crear, elaborar explicaciones e iniciarse en las habilidades matemáticas básicas.
Progresar en la comunicación y expresión ajustada a los diferentes contextos y situaciones de comunicación habituales por medio de los diversos lenguajes.
3. Aprender a descubrir y a tener iniciativa.
Explorar, experimentar, formular preguntas y verificar hipótesis, planificar y desarrollar proyectos y buscar alternativas serán elementos básicos en los procesos de formación del alumnado.
Tendrá que ser capaz de:
Observar y explorar el entorno próximo, natural y físico, con una actitud de curiosidad y respeto y participar, gradualmente, en actividades sociales y culturales.
Mostrar iniciativa para afrontar situaciones de la vida cotidiana, identificar los peligros y aprender a actuar en consecuencia.
4. Aprender a convivir y a habitar el mundo.
La concienciación de la pertenencia social y comunitaria, el respeto por la diversidad, el desarrollo de habilidades sociales, el funcionamiento participativo de la institución escolar, el trabajo en equipo, la empatía hacia los otros, la gestión positiva de los conflictos, el desarrollo de proyectos en común, favorecen la cohesión social y la formación de personas comprometidas y solidarias.
Tendrá que ser capaz de:
Convivir en la diversidad, avanzando en la relación con los otros y en la resolución pacífica de conflictos.
Comportarse de acuerdo con unas pautas de convivencia que lo lleven hacia una autonomía personal, hacia la colaboración con el grupo y hacia la integración social.
Objetivos
El segundo ciclo de la educación infantil contribuye a desarrollar las siguientes capacidades en el alumnado:
1. Identificarse como persona sintiendo seguridad y bienestar emocional, conociendo el propio cuerpo, sus necesidades y posibilidades, los hábitos de salud y ganar confianza en la regulación de uno mismo.
2. Ser y actuar de forma cada vez más autónoma, resolviendo situaciones cotidianas con actitud positiva y superando las dificultades.
3. Sentir que pertenece a grupos sociales diversos, participando activamente en ellos y utilizando los hábitos, actitudes, rutinas y normas propias.
4. Aprender con y a través de los otros, disfrutar de la relación e integrarse en el grupo estableciendo relaciones afectivas positivas con actitudes de empatía y colaboración e intentando resolver conflictos de manera pacífica.
5. Observar y experimentar en el entorno próximo con curiosidad e interés, interpretándolo y haciendo preguntas que impulsen la comprensión del mundo natural, social, físico y material.
6. Conocer experiencias, historias y símbolos de la cultura propia del país y de la de otros compañeros y compañeras, generando actitudes de confianza y respeto por las diferencias y valorando las relaciones sociales y afectivas que se establezcan.
7. Representar y evocar aspectos de la realidad vivida, conocida o imaginada y expresarlos mediante las posibilidades simbólicas que les ofrece el juego y otras formas de representación.
8. Comprender las intenciones comunicativas de otros niños y de personas adultas y expresarse mediante la palabra, el gesto y a través del juego.
9. Desarrollar habilidades de comunicación, expresión, comprensión y representación por medio de los lenguajes corporal, verbal, gráfico, musical, audiovisual y plástico; iniciar el proceso de aprendizaje de la lectura y de la escritura, de las habilidades matemáticas básicas y del uso de las tecnologías de la información y de la comunicación.
10. Aprender y disfrutar del aprendizaje, pensar y crear, cuestionarse cosas, hacerlas bien hechas, plantear y aceptar la crítica y hacer crecer el conocimiento de forma cada vez más estructurada.
Áreas
Conocimiento de uno mismo y de los otros
Autoconocimiento y gestión de las emociones
Exploración y reconocimiento de características básicas del propio cuerpo: partes, cambios físicos, crecimiento, necesidades básicas. Integración de los conocimientos en un esquema y una imagen corporales de bases sólidas y flexibles.
Exploración y reconocimiento de las propias posibilidades a través del cuerpo: emocionales, sensoriales y perceptivas, motrices, afectivas y relacionales, expresivas y cognoscitivas.
Aceptación positiva de las propias características, tanto capacidades como limitaciones personales.
Actitud optimista, esfuerzo e iniciativa para ir resolviendo situaciones de dificultad: físicas, emocionales, relacionales e intelectuales; contando con la ayuda de las personas adultas o de los iguales.
Identificación de las emociones básicas: amor, alegría, tristeza, enfado y miedo a partir de las propias vivencias. Asociación con causas y consecuencias. Relación entre conocimiento y acción.
Expresión de las propias emociones a través de los diferentes lenguajes: corporal, plástico, musical y verbal. Adquisición progresiva del vocabulario referido a las emociones.
Confianza y seguridad en los propios progresos. Autorregulación progresiva de emociones para conseguir un crecimiento personal y relacional satisfactorio.
Juego y movimiento.;
Gusto y valoración por el juego, la exploración sensorial y psicomotora como medio de disfrute personal y de relación consigo mismo, con los otros y con los objetos.
Exploración de movimientos en relación con uno mismo, los otros, los objetos, y la situación espacio-tiempo, avanzando en las posibilidades expresivas del propio cuerpo.
Expresión, a partir de la actividad espontánea, de la vida afectiva y relacional mediante el lenguaje corporal.
Dominio progresivo de las habilidades motrices básicas: coordinación, tono muscular, equilibrio, posturas diversas y respiración.
Organización progresiva de la lateralidad.;
Experimentación e interpretación de sensaciones y significados referidos en el espacio: dentro-fuera, delante-detrás, seguro-peligroso, entre otros, y al tiempo: ritmo, orden, duración, simultaneidad, espera.
Crecimiento personal en el desarrollo de juegos diversos: de maternaje, de contrastes, exploratorios, sensoriomotrices, simbólicos.
Comprensión y valoración progresiva de la necesidad de normas en algunos juegos.
Prudencia ante algunas situaciones de riesgo o de peligro.
Relaciones afectivas y comunicativas.
Exploración, aceptación, respeto y valoración positiva de los rasgos característicos de los otros, sin prejuicios ni estereotipos que dificulten la convivencia.
Interés y confianza por acercarse afectivamente a las emociones de las otras personas. Sensibilidad y percepción de las necesidades y deseo de los otros con progresiva actitud de ayuda y de colaboración.
Sentimiento de pertenecer al grupo y compromiso de participación en proyectos compartidos.
Reflexión sobre las relaciones que se establecen en los grupos y participación en la concreción de normas para favorecer la convivencia.
Disposición a la resolución de conflictos mediante el diálogo, a la asunción de responsabilidades y a la flexibilización de actitudes personales para encontrar puntos de encuentro con los otros y llegar a acuerdos.
Autonomía personal y relacional
Autorregulación progresiva de hábitos de autonomía y rutinas referidos a su propio cuidado: higiene, descanso, alimentación, seguridad.
Aplicación de hábitos de autonomía y rutinas en la vida escolar, mostrando iniciativa y esfuerzo por encontrar personalmente soluciones a situaciones y dificultades superables, sabiendo pedir ayuda cuando haga falta y aceptando la ayuda cuando se requiera.
Ejercitación progresiva de hábitos que favorezcan la relación con los otros: cuidado, atención, escucha, diálogo y respeto.
Participación en el cuidado y mantenimiento de los objetos y espacios colectivos.
Incorporación progresiva de hábitos beneficiosos para la salud como bienestar personal e interpersonal.
Iniciativa para hacer propuestas, comunicar experiencias y participar activamente en la toma de decisiones.
Deseo de autonomía e iniciativa propia.
Seguridad y confianza en las propias posibilidades de aprendizaje y satisfacción por los progresos alcanzados.
Conocimiento del entorno
Exploración del entorno
Observación e identificación de diferentes elementos del entorno: materiales, objetos, animales, plantas, paisajes.
Observación e identificación de cualidades de elementos del entorno.
Observación e identificación de fenómenos naturales: día, noche, sol, lluvia, nubes, viento, entre otros, y valoración de su incidencia en la vida cotidiana.
Identificación de figuras tridimensionales: esfera, cilindro y prisma, y planas: triángulo, cuadrilátero y círculo que forman parte de elementos del entorno.
Observación e identificación del entorno social: la escuela, la calle, el barrio, el pueblo o la ciudad. Reconocimiento de pertenencia a la familia, en la escuela, en el grupo clase, y las relaciones que se establecen entre los grupos.
Observación de la diversidad de costumbres, formas de interpretar la realidad, procedencias, lenguas familiares, entre uno mismo y los compañeros y compañeras de clase y aceptación de esta realidad como una forma de aprender.
Identificación de fiestas, tradiciones, historias o leyendas del entorno próximo y de Cataluña. Interés por participar en actividades sociales y culturales y por conocer manifestaciones propias de las culturas de compañeros y compañeras de clase.
Identificación de diferentes ocupaciones y servicios que desarrollan las personas adultas del entorno.
Uso de diferentes recursos gráficos para recoger y comunicar las observaciones como el dibujo o la cámara fotográfica, entre otros.
Valoración de las normas que rigen la convivencia en los grupos sociales, estableciendo relaciones de respeto y colaboración con las personas del entorno próximo.
Respeto por los elementos del entorno natural y social y participación en actuaciones para la conservación del medio.
Experimentación e interpretación
Observación y reconocimiento de semblanzas y diferencias en organismos, objetos y materiales: color, tamaño, medida, plasticidad, utilidad, sensaciones, y otras propiedades.
Experimentación de acciones que provocan cambios en objetos y materiales, haciendo anticipaciones y comparando los resultados.
Uso de instrumentos de observación directa e indirecta para la realización de exploraciones y de experiencias, tanto analógicos como digitales: lupas, balanzas y sensores para la recogida y posterior análisis de datos. Iniciación en el uso de las tecnologías de la información y de la comunicación.
Realización de medidas de objetos manipulables para conocer sus características y compararlos. Uso de estrategias de medidas de longitud, capacidad, masa, tiempo, temperatura, haciendo estimaciones y predicciones y utilizando unidades no convencionales.
Observación de características y comportamientos de algunos animales y plantas en contextos diversos: cómo están, cómo se alimentan, dónde viven, cómo se relacionan.
Reconocimiento de los cambios que se producen en animales y plantas en el transcurso de su desarrollo, interpretando las primeras nociones de ser vivo y ciclo.
Curiosidad e iniciativa por descubrir, para hacer preguntas, buscar información de diferentes fuentes, compartirla con los compañeros y compañeras de clase, y organizarla en los diferentes modelos.
Verbalización de los procesos y de los resultados, evocando la experiencia realizada y valorando las aportaciones de los otros.
Representación gráfica del proceso seguido en la experimentación y de la interpretación de los resultados.
Reconocimiento e interpretación de diferentes roles observables en entornos próximos y cotidianos.
Razonamiento y representación
Comparación, ordenación y clasificación de objetos y materiales, estableciendo relaciones cualitativas y cuantitativas, para reconocer patrones, verbalizar regularidades y hacer anticipaciones.
Construcción de la noción de cantidad e inicio de su representación.
Reconocimiento y representación de números en situaciones diversas dándose cuenta que están presentes en situaciones cotidianas y por qué se utilizan: cantidad, identificación, orden y situación.
Reconocimiento de secuencias y ordenación temporal de hechos y actividades de la vida cotidiana. Identificación de series y predicción de su continuidad.
Aplicación de estrategias de cálculo para añadir, sacar, repartir y agrupar reconociendo la modificación de las cantidades y haciendo estimaciones de resultados.
Situación de los objetos en el espacio reconociendo la posición que ocupan y la distancia respecto de un punto determinado. Orientación en espacios habituales de la vivienda, la escuela y de entornos conocidos, haciendo uso de la memoria espacial.
Uso de estrategias para resolver situaciones que requieran conocimientos matemáticos. Verbalización de los procesos y valoración de los resultados.
Adquisición progresiva de la autonomía cognitiva que genera el trabajo basado en la experimentación y el razonamiento, con la comprobación, el contraste y la justificación como forma habitual de conocer y de elaborar explicaciones.
Identificación de algunos cambios en la vida cotidiana y las costumbres en el paso del tiempo y en situaciones próximas. Conciencia del paso del tiempo, los días, las semanas, los meses y las estaciones. Uso del calendario.
Identificación de cambios que se producen al entorno y en el tiempo, estableciendo relaciones causa-efecto.
Uso del dibujo como medio de representación: observación de la realidad, procesos, cambios.
Elaboración e interpretación de representaciones gráficas sencillas sobre datos de la vida cotidiana.
Identificación de informaciones proporcionadas por los diferentes medios de comunicación, y expresión de la propia opinión.
Comunicación y lenguajes
Observar, escuchar y experimentar
Sensibilidad e interés por la escucha, la observación y la exploración de las posibilidades sonoras, simbólicas, cinéticas y plásticas de elementos del entorno.
Participación y escucha activa en situaciones habituales de comunicación, como conversaciones, contextos de juego, actividades de vida cotidiana y actividades relacionadas con la cultura.
Uso de estrategias para comprender a los demás cuando se expresan verbalmente, adoptando una actitud positiva y de respeto hacia las lenguas.
Comprensión del lenguaje no verbal como expresión de las emociones.
Curiosidad, interés y disfrute ante las creaciones musicales, visuales, literarias, audiovisuales, plásticas, obras escénicas, usando estrategias para escuchar, mirar y leer.
Escucha y comprensión de narraciones, cuentos, canciones, leyendas, poesías, adivinanzas y refranes, tradicionales y contemporáneos, como fuente de placer y de aprendizaje.
Escucha activa de creaciones musicales para la discriminación, identificación y captación de la pulsación y ritmos, estructuras, cualidades de los sonidos, melodías y armonías.
Experimentación con técnicas plásticas y audiovisuales básicas: dibujo, pintura, collage, modelado, estampación, edición gráfica en ordenador e imagen, trabajando el alfabeto visual: punto, línea, mancha, color, textura, volumen, encuadre, puntos de vista, luz.
Ejercitación de destrezas manuales: recortar, rasgar, arrugar, pinchar y doblar, adquiriendo coordinación oculomanual.
Exploración de diferentes instrumentos: lápiz, rotuladores, pinceles, ratón y teclado de ordenador, y tampones, para producir mensajes escritos o gráficos.
Experimentación con el gesto y el movimiento, danzando, jugando a crear diferentes movimientos con el cuerpo, para encontrar la propia capacidad expresiva y las emociones que comporta.
Progresión en el dominio y el uso de la voz, a partir de juegos y de canciones, así como en las habilidades y actitudes necesarias para el uso de los instrumentos musicales.
Iniciación a los usos sociales de la lectura y la escritura. Exploración de materiales del entorno como etiquetas, carteles, libros y revistas, en soporte de papel o digital, que contienen texto escrito.
Satisfacción por los descubrimientos y los progresos individuales y de grupo en las habilidades lingüísticas y expresivas.
Hablar, expresar y comunicar
Interés por compartir interpretaciones, sensaciones y emociones provocadas por las producciones artísticas: literarias, musicales, teatrales, plásticas y audiovisuales.
Uso y valoración progresiva de la lengua oral por evocar y relatar hechos, para expresar y comunicar ideas, deseos y sentimientos, como forma de aclarar, organizar y acceder al propio pensamiento, para regular la propia conducta y la de los demás.
Uso de recursos expresivos del propio cuerpo y de soportes visuales en la comunicación oral.
Expresión y comunicación de hechos, sentimientos y emociones, vivencias o fantasías a través del dibujo y de producciones artísticas: musicales, plásticas, escénicas y audiovisuales.
Utilización de estrategias para hacerse comprender y para comprender a los demás, con imitación de modelos y con un uso de la lengua cada vez más esmerado: pronunciación clara, estructura gramatical correcta, léxico preciso y variado, entonación y tono de voz apropiados.
Gusto por participar en conversaciones con un uso progresivo de las normas que rigen los intercambios lingüísticos: turnos de palabra, atención, mantenimiento y cambio de tema, adecuación al contexto, y de las formas establecidas socialmente para iniciar, mantener y finalizar las conversaciones.
Participación en conversaciones sobre diferentes temas, compartiendo los descubrimientos, hipótesis, deseos, sentimientos y emociones, aprendiendo a contrastar y a incorporar, las aportaciones de los otros.
Uso de la lengua para mostrar acuerdos y desacuerdos y resolver conflictos de manera apropiada y asertiva.
Utilización de instrumentos tecnológicos (TIC) y del lenguaje audiovisual como medio de comunicación, para registrar, escuchar y hablar.
Comunicación a través del código matemático en situaciones de la vida cotidiana.
Interpretar, representar y crear
Uso de los lenguajes verbal, musical, plástico, matemático, audiovisual y corporal como objetos de diversión, de creación y de aprendizaje a través de juegos lingüísticos y expresivos. Apreciación de la estética de las formas literarias .ritmo y rimay artísticas, y de las sensaciones y emociones que provocan.
Descubrimiento y conocimiento progresivo de las relaciones entre el texto oral y el escrito.
Uso de estrategias para aproximarse a la lectura, como identificación de palabras significativas y usuales, uso del contexto y de la forma del escrito, reconocimiento de letras, uso de las ilustraciones, gráficos y otras imágenes que acompañan los textos.
Iniciativa e interés por producir textos escritos en contextos significativos con diferentes funciones y con aproximación progresiva a la escritura convencional.
Utilización de la intuición, la improvisación, la fantasía y la creatividad tanto en la observación y la escucha como en los procesos creativos artísticos.
Uso de materiales y técnicas plásticas para hacer representaciones de forma creativa.
Creación individual y colectiva de diferentes tipos de textos como cuentos, relatos, pareados y adivinanzas, disfrutando del placer de la creación de mundos imaginarios a través de las palabras y las imágenes.
Interpretación de canciones y danzas tradicionales catalanas y de otras partes, y representación de personajes, hechos y juegos de expresión corporal.
Adquisición de actitudes y habilidades necesarias para posicionarse como intérprete, oyente, compositor o director: escuchar, observar, interpretar y crear.
Uso de libros, también en formato multimedia, para imaginar, informarse, divertirse, estar bien.
Utilización de instrumentos tecnológicos en los procesos creativos para el trabajo con la fotografía, el vídeo y el ordenador a través de los programas abiertos de edición de textos, gráficos, presentaciones. Expresión audiovisual para crear historias, dibujar y pintar con editores gráficos y multimedia.
Iniciación en las habilidades para el análisis de la lengua, correspondencia sonido-grafía, segmentación silábica, con uso de vocabulario específico para referirse a algunos de sus elementos básicos: palabra, letra, sonido, título. Gusto para probar, reformular y reflexionar sobre la lengua.
Reconocimiento y uso de lenguaje matemático con números, símbolos y códigos que pueden ser leídos por los otros y que tienen significados compartidos por la sociedad en contextos reales y situaciones progresivamente más complejas.
Uso de procedimientos como: preguntar, negociar, predecir, planificar, razonar, simular.
Construcción de la noción de cantidad e inicio de su representación.
Valoración y respeto por las producciones orales, gráficas y escritas propias y de los compañeros y compañeras.
Criterios de evaluación
1. Saber explorar y reconocer las partes, las posibilidades y características de su propio cuerpo. Expresarse con las propias emociones e iniciarse en su identificación.
2. Participar en el juego, a través del movimiento, asimilando sensaciones referidas al espacio y al tiempo y con una comprensión progresiva de la necesidad de unas normas.
3. Tener interés y confianza en los otros y sentirse parte del grupo, estableciendo relaciones afectivas positivas mutuas.
4. Realizar de forma autónoma, progresivamente, actividades habituales referentes al propio cuidado, a las tareas escolares y en la relación con los otros.
5. Identificar características y regularidades en el entorno natural, social y cultural, y utilizar los recursos gráficos para recoger y comunicar las observaciones.
6. Hacer anticipaciones y comparaciones de los resultados de las experimentaciones, utilizando las medidas adecuadas y su representación gráfica.
7. Aplicar estrategias de cálculo, comparar, ordenar, clasificar, reconocer patrones y verbalizarlo.
8. Utilizar la lengua oral, el gesto y las imágenes para expresar ideas, deseos, sentimientos y emociones; escuchar y participar de forma activa en situaciones habituales de conversación y de aprendizaje con el uso de un lenguaje no discriminatorio, y con actitud de respeto hacia otras culturas y diferentes lenguas.
9. Mostrar interés por el descubrimiento progresivo de las relaciones entre el texto oral y el escrito, iniciarse en el uso funcional de la lectura y la escritura. Crear de forma individual y colectiva pequeños textos y dibujos.
10. Manifestar las habilidades necesarias para poder escuchar, observar, interpretar y crear en los diferentes lenguajes: verbal, corporal, plástico, musical, matemático y audiovisual, e incorporar la iniciación a los instrumentos tecnológicos (TIC).
(08.247.053)
- Modificación realizada por CORRECCION DE ERRATAS en el Decreto 181/2008, de 9 de septiembre, por el que se establece la ordenacion de las enseñanzas del segundo ciclo de la educacion infantil (DOGC num. 5216, pag. 68256, de 16.9.2008).
(GC de 12-02-2009) en vigor desde 17-09-2008
