Articulo 59 por el que se aprueban las Instrucciones Generales para la Ordenación de los Montes Arbolados en Castilla y León
- Norma vigente hasta el 25 de septiembre de 2025. - DECRETO 12/2025, de 4 de septiembre, por el que se regula la planificación y ordenación forestal en Castilla y León.
Artículo 59.
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1. A los efectos de estas Instrucciones, se considerarán pinares resineros aquellas masas puras de pino negral, o mixtas con alguna otra especie, en las que existan pies abiertos a la resinación o que hayan sido sometidos a este aprovechamiento. Tendrán asimismo tal consideración los pinares negrales no resinados previamente cuya resinación esté prevista en el futuro.
2. De cara a la división inventarial y a la estimación de existencias, se distinguirán los tres casos siguientes:
Masas formadas por pies cerrados o con una corta proporción de pies abiertos en las que vaya a iniciarse la resinación (caso A).
Masas ya resinadas previamente en su totalidad o en una parte significativa de las mismas cuya resinación vaya a continuar (caso B).
Masas ya resinadas previamente en su totalidad o en una parte significativa de las mismas sin aprovechamiento futuro de resinas (caso C).
Cuando exista duda acerca del futuro resinero de la masa, se optará por los supuestos de trabajo que prevén este aprovechamiento (casos A y B). Los casos mixtos se resolverán, en la medida de lo posible, definiendo tantos cuarteles como situaciones coexistan dentro de la masa.
3. La división inventarial se ajustará a las orientaciones generales contenidas en los artículos 40 a 44 de las presentes instrucciones. Se tendrán en cuenta, además, las siguientes indicaciones:
Caso A: Se procurará agrupar los pies previamente resinados en uno o más rodales, cuando su distribución superficial lo permita. En la definición del resto de los rodales se tendrán también en cuenta criterios relativos a la distribución diamétrica de los pies y a su diámetro medio.
Caso B: Cuando la masa tenga dimensión y condiciones adecuadas para configurar un solo cuartel, se procurará separar las áreas resinadas de las cerradas en rodales independientes. A su vez, dentro de las resinadas, habrá de distinguirse entre las zonas con predominio de pies agotados y aquellas otras todavía sometidas a resinación a vida. Además de los criterios generales citados previamente, podrán tomarse en consideración otros relativos al estado del aprovechamiento resinero, como el orden de entalladura cuando las caras se encuentren incompletas o las proporciones de pies agotados o todavía por abrir.
Cuando las dimensiones o variabilidad interna de la masa hicieran necesaria su división en dos o más cuarteles, se atenderá, ante todo, a que la estructura de edades y el estado de la resinación en los rodales asignados a cada uno de ellos garanticen la continuidad del aprovechamiento resinero.
Caso C: Si la masa fuera a constituir un cuartel único, bastará con separar en rodales diferentes, siempre que sea posible, las zonas no resinadas hasta la fecha, las zonas que se encontraban en resinación normal a vida y las zonas en las que predominen los pies agotados, al objeto de definir unas prioridades lógicas de corta. Se tendrán asimismo en cuenta los criterios generales ya mencionados, con especial atención al estado de la regeneración.
Cuando las dimensiones o variabilidad interna de la masa hicieran necesaria su división en dos o más cuarteles podrá procederse de la manera siguiente: Los rodales poblados por pinos agotados se repartirán entre todos los cuarteles de manera proporcional a su superficie. Si en el resto de la masa predominaran las superficies con pies negros, se procurará agrupar todos los rodales con pies resinados a vida en un solo cuartel, abierto o cerrado, en el que el rango correspondiente a las edades más bajas se completaría con rodales poblados por pinos negros; si, por el contrario, predominaran las superficies resinadas, se dará prioridad a la configuración de, al menos, un cuartel, tan equilibrado en su balance de clases de edad como sea posible, utilizando para ello los rodales de pinos cerrados generalmente más jóvenes y los rodales resinados que se estimen oportunos.
