DECRETO 101/2010, de 3 de agosto, de ordenacion de las enseñanzas del primer ciclo de la educacion infantil. - Diario Oficial de Cataluña, de 05-08-2010
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Ambito: Cataluña
Órgano emisor: DEPARTAMENTO DE EDUCACION
Boletín: Diario Oficial de Cataluña Número 5686
F. Publicación: 05/08/2010
De acuerdo con el artículo 131.2.b) del Estatuto de autonomía de Cataluña, la Generalidad tiene competencia exclusiva en la determinación de los contenidos educativos del primer ciclo de la educación infantil.
El artículo 56.6 de la Ley 12/2009, de 10 de julio, de educación, dispone que el Gobierno debe determinar el currículo que, para el primer ciclo de la educación infantil, se debe centrar en los contenidos educativos relacionados con el desarrollo del movimiento, del control corporal, las primeras manifestaciones de la comunicación y el lenguaje, las pautas elementales de convivencia y relación social y el descubrimiento del entorno próximo de los niños.
El artículo 6.1 del Estatuto de autonomía de Cataluña establece que la lengua propia de Cataluña es el catalán, que es también la lengua normalmente utilizada como vehicular y de aprendizaje en la enseñanza. En el mismo sentido, el artículo 9.1 de la Ley 12/2009, de educación, establece el régimen lingüístico que debe regir el sistema educativo.
En la estructura del sistema educativo se define la educación infantil como una etapa educativa única, organizada en dos ciclos, con identidad propia, que debe contribuir al desarrollo emocional y afectivo, físico y motor, social y cognitivo de los niños en colaboración con sus familias, proporcionándoles un clima y un entorno de confianza.
La ordenación de estas enseñanzas se basa en la larga experiencia educativa que tiene Cataluña en la educación de los niños de cero a tres años y en su nivel de calidad y renovación pedagógica en el desarrollo de la acción educativa.
Se establecen los objetivos y los contenidos a desarrollar en cada área, los cuales, junto con las previsiones del Decreto 181/2008, de 9 de septiembre, por el que se establece la ordenación de las enseñanzas del segundo ciclo de la educación infantil, complementan el ordenamiento de la etapa de la educación infantil. Los aprendizajes que hacen los niños y niñas se deben plantear siempre desde una perspectiva de globalidad a fin de que se puedan alcanzar las capacidades que se prevén con voluntad de continuidad en los dos ciclos de la etapa.
La educación de los niños y niñas y los primeros aprendizajes se hacen en la familia, pero en el momento en que entran en el mundo escolar esta responsabilidad educativa se comparte. El centro es un espacio privilegiado que permite la adquisición de conocimientos, de vivencias emocionales y sociales. Es, después de la familia, el primer espacio social de cohesión, integración y participación. El centro debe ofrecer a los niños pleno apoyo y un acompañamiento coherente y eficaz en su desarrollo personal y social.
El centro educativo debe acoger a los niños y niñas y aceptarlos íntegramente con estima, conocerlos y comprenderlos desde el respeto y la afectividad, y asegurar las relaciones de confianza con las personas adultas y con el resto de los niños próximos.
El equipo educativo es el responsable de organizar el espacio, el tiempo y las actividades y de aplicar las estrategias pertinentes con el fin de conseguir el máximo desarrollo de las potencialidades de los niños y niñas, de acuerdo con unas finalidades educativas fijadas, respetando los derechos, los intereses y las aportaciones de los niños, con la colaboración y participación de las familias.
La acción educativa se debe enmarcar en los criterios para la organización pedagógica de los centros del artículo 78 del capítulo II del título VI de la Ley de educación, y debe tener en cuenta los diferentes ritmos de desarrollo de los niños, adecuar la enseñanza a las diversas características personales y sociales que condicionan los aprendizajes, seleccionar y organizar de manera adecuada los contenidos que los niños y niñas aprendan, potenciar que la actividad de clase discurra en las mejores condiciones posibles para que cada niño y el grupo en conjunto se esfuerce para actuar con autonomía, así como establecer los medios necesarios para que cada niño se sienta atendido, orientado y valorado, sin verse condicionado por estereotipos culturales y de género, cuando lo necesite y sin ningún tipo de discriminación.
Este Decreto se ha tramitado de acuerdo con la Ley 13/1989, de 14 de diciembre, de organización, procedimiento y régimen jurídico de la Administración de la Generalidad de Cataluña; la Ley 13/2008, de 5 de noviembre, de la presidencia de la Generalidad y del Gobierno, y el dictamen del Consejo Escolar de Cataluña.
De acuerdo con el dictamen de la Comisión Jurídica Asesora;
En virtud de ello, a propuesta del consejero de Educación y con la deliberación previa del Gobierno,
Decreto:
Artículo 1
Principios generales
1. La educación infantil es la etapa educativa y voluntaria que se imparte a los niños de cero a seis años y que se organiza en dos ciclos. El primero, primera infancia, comprende entre los cero y los tres años, y el segundo, primera enseñanza, comprende entre los tres y los seis años.
2. El primer ciclo de la educación infantil se organiza de acuerdo con los principios de educación inclusiva y coeducadora. Se debe poner una atención especial a la diversidad de los niños, a la detección precoz de las necesidades educativas específicas, a la intervención en las dificultades de desarrollo, tan pronto como se detecten, y a la cooperación estrecha entre los centros y las familias.
3. El catalán, como lengua propia de Cataluña, se debe utilizar normalmente como lengua vehicular y de aprendizaje. Las actividades internas y externas de la comunidad educativa, tanto las orales como las escritas y las comunicaciones con las familias, deben ser normalmente en catalán.
Los niños y las niñas tienen el derecho a recibir la enseñanza en catalán y a no ser separados en centros ni en grupos clase distintos por razón de su lengua habitual. En cualquier caso se respetarán los derechos lingüísticos individuales del alumno o alumna, de acuerdo con la legislación vigente.
Todas las referencias que hace este Decreto al catalán como lengua propia de la enseñanza en Cataluña se extienden al occitano para los centros educativos de Aran.
4. La acción educativa debe procurar la integración de las diversas experiencias de los niños, promover su desarrollo integral y la adaptación a su ritmo evolutivo.
5. Siempre que sea posible se debe establecer una coordinación con el segundo ciclo de la educación infantil, con el fin de asegurar la transición adecuada del alumnado y facilitar la continuidad de su proceso educativo.
Artículo 2
Finalidad
La finalidad de la educación infantil es contribuir al desarrollo emocional y afectivo, físico y motor, social y cognitivo de los niños, proporcionándoles un clima y entorno de confianza donde se sientan acogidos y con expectativas de aprendizaje. La acción educativa debe permitir el desarrollo afectivo, el crecimiento personal de los niños, la formación de una imagen positiva y equilibrada de ellos mismos, el descubrimiento del entorno, de las posibilidades de su propio cuerpo, del movimiento y de los hábitos de control corporal, para que actúen cada vez de una manera más autónoma; la posibilidad de experimentar, de relacionarse y de comunicarse con las otras personas, niños y personas adultas, por medio de los diferentes lenguajes, establecer vínculos y relaciones con las correspondientes pautas elementales de convivencia, de relación y de respeto al principio de no discriminación.
Artículo 3
Relación entre centros y familia
1. Los padres, madres o personas tutoras y los centros deben cooperar estrechamente en la educación de los niños, con el fin de garantizar la coherencia educativa entre la familia y el centro, que son el primer referente afectivo de los niños y tienen la responsabilidad primera en su educación.
2. El centro debe establecer los mecanismos de participación y colaboración necesarios que permitan compartir con las familias los criterios de intervención y responsabilidad educativa, para favorecer la participación en el proceso educativo de sus hijos e hijas, y formular una carta de compromiso educativo con las familias.
3. Para facilitar información a las familias sobre el seguimiento y la evolución educativa del alumnado, cada centro debe establecer, a comienzo de curso, el calendario de reuniones y entrevistas. Se deben garantizar, como mínimo, una entrevista individual al inicio de la escolaridad, otra a lo largo de cada curso y una reunión colectiva al inicio de cada uno de los cursos del ciclo, así como aquellos mecanismos de relación periódica que permitan informar sobre las actividades, las rutinas y los hábitos cotidianos de los niños tanto en el centro como en casa.
4. Las familias deben contribuir a la educación de sus hijos e hijas asistiendo a las convocatorias de reuniones o entrevistas que haga el centro. Igualmente se deben hacer responsables del seguimiento de las orientaciones educativas del centro en aspectos como hábitos de higiene y salud, asistencia al centro y cumplimiento de los horarios, y de conocer las normas de funcionamiento del centro y colaborar en su aplicación.
Artículo 4
Elementos del currículo
En el currículo definido en el anexo 1, a partir de las capacidades de la etapa se establecen los objetivos del ciclo y los contenidos educativos que se deben desarrollar en cada una de las áreas.
Artículo 5
Capacidades
1. Se debe favorecer el desarrollo de las capacidades que deben permitir a los niños crecer integralmente como personas iguales en el mundo actual, con unos aprendizajes continuados y progresivos, que deben seguir en el segundo ciclo de la educación infantil.
2. El desarrollo de estas capacidades es el resultado de lo que se aprende. Así pues, a lo largo de la etapa de la educación infantil los niños deben ir desarrollando las capacidades siguientes:
Progresar en el conocimiento y dominio de su cuerpo, en el movimiento y la coordinación, dándose cuenta de sus posibilidades.
Conseguir progresivamente seguridad afectiva y emocional e ir formándose una imagen positiva de sí mismos y de las otras personas.
Adquirir progresivamente hábitos básicos de autonomía en acciones cotidianas, para actuar con seguridad y eficacia.
Pensar, crear, elaborar explicaciones e iniciarse en las habilidades matemáticas básicas.
Progresar en la comunicación y expresión ajustada a los diferentes contextos y situaciones de comunicación habituales por medio de varios lenguajes.
Observar y explorar el entorno inmediato, natural y físico, con una actitud de curiosidad y respeto y participar, gradualmente, en actividades sociales y culturales.
Mostrar iniciativa para afrontar situaciones de la vida cotidiana, identificar los peligros y aprender a actuar en consecuencia.
Convivir en la diversidad, avanzando en la relación con las otras personas e iniciándose en la resolución pacífica de conflictos.
Comportarse de acuerdo con unas pautas de convivencia que los lleven hacia una autonomía personal, hacia la colaboración con el grupo y hacia la integración social.
3. Los objetivos de ciclo precisan las capacidades que los niños deben haber desarrollado al acabar el primer ciclo de la educación infantil, en relación con los contenidos de las áreas.
Artículo 6
Áreas
1. Las áreas de experiencia y desarrollo son:
Descubrimiento de uno mismo y de los otros.
Descubrimiento del entorno.
Comunicación y lenguajes.
2. Las áreas se interrelacionan para crear unos espacios de aprendizaje globalizados donde se contribuya al desarrollo integral de los niños, acercándolos a la interpretación del mundo, dando significado y facilitando su participación activa.
3. Las actividades y los proyectos de trabajo se deben tratar de forma globalizada y con interés y significado para los niños.
Artículo 7
Organización y horario
1. El Departamento de Educación debe favorecer la autonomía pedagógica y organizativa de los centros.
2. Los centros deben organizar la distribución horaria en función de las actividades cotidianas ligadas a la satisfacción de las necesidades básicas de los niños, el número de alumnos, de espacios y de recursos, y atendiendo a su planificación curricular. Se considera educativo todo el tiempo que el niño permanezca en el centro.
3. La organización del tiempo, los espacios y los materiales deben facilitar la acción autónoma de los niños y la posibilidad de explorar y descubrir.
4. Los diferentes modelos organizativos y de funcionamiento recogidos en el proyecto educativo deben facilitar la protección de los derechos de los niños y la conciliación de la vida laboral con la responsabilidad primordial de las familias en la crianza y educación de sus hijos e hijas.
Artículo 8
Seguimiento del desarrollo del niño
1. El seguimiento del desarrollo del niño, basado en la observación constante y sistemática, debe posibilitar el conocimiento de las condiciones iniciales individuales de cada niño, de los progresos que ha efectuado en su desarrollo y del grado de consecución de los objetivos educativos establecidos. También debe permitir conocer y analizar la pertinencia de los recursos utilizados con el fin de facilitar el proceso de enseñanza y de aprendizaje.
2. El equipo educativo de ciclo decide sobre los aspectos de la observación y la documentación pedagógica que se deben incluir en la programación. Asimismo, elabora los diferentes instrumentos de registro para las observaciones de los progresos del alumnado y la comunicación con las familias.
3. La observación y la documentación pedagógica son las herramientas fundamentales para el seguimiento del desarrollo del niño. La observación permite disponer de información sobre los comportamientos y las actuaciones de los niños mediante instrumentos diferentes y la documentación permite hacer visibles los procesos de los niños, la relación que mantienen con las otras personas y su actividad.
4. Al inicio del ciclo, el centro educativo debe abrir un archivo personal para cada niño con el nombre y apellidos y los datos del centro, del que forman parte los documentos oficiales de evaluación, la ficha de datos básicos, el resumen de escolarización y el informe global individualizado de final de ciclo elaborado por los centros, el cual debe reflejar el proceso educativo seguido por el niño. Este documento se debe enviar a los maestros tutores o tutoras del niño del ciclo siguiente, así como aquellos otros instrumentos de observación y documentación pedagógica establecidos por el equipo educativo de ciclo.
La ficha de datos básicos y el resumen de escolarización se deben ajustar en su contenido a los modelos que establece la normativa vigente para el segundo ciclo de la educación infantil y que figuran en el anexo 2 de este Decreto.
5. Con relación al contenido de los datos personales del alumnado y su cesión, ésta debe ajustarse a lo que dispone la legislación vigente en materia de protección de datos.
6. La Inspección de Educación debe supervisar el procedimiento de seguimiento del desarrollo del niño de cada centro, velar por su adecuada integración en el proceso educativo del niño y su corrección formal, así como las medidas adoptadas de atención a la diversidad, y proponer las medidas que contribuyan a mejorarlo.
Artículo 9
Proyecto educativo
Cada centro educativo, de acuerdo con su autonomía pedagógica y organizativa y en aplicación del capítulo I del título VII de la Ley 12/2009, de educación, debe elaborar un proyecto educativo en el que se deben concretar los principios pedagógicos y organizativos, los valores, los objetivos y las prioridades de actuación, y que debe incluir:
La concreción para el desarrollo del currículo.
Las características del entorno social, cultural y sociolingüístico, y los criterios de uso de la lengua catalana en el centro.
Los criterios de no discriminación y de inclusión educativa.
Los criterios para la atención a la diversidad del alumnado.
La concreción de los criterios metodológicos, organizativos y de seguimiento y observación del niño.
La organización del horario escolar, que incluirá las medidas para la atención y la adaptación de los niños.
La concreción de los medios de relación con las familias.
Artículo 10
Tutoría
1. Cada grupo de niños tiene una tutora o tutor responsable de la atención y el seguimiento, tanto individual como de grupo, del proceso de desarrollo del niño, y de favorecer que todos los niños se sientan seguros y acogidos y con expectativas de aprendizaje.
2. El tutor o tutora debe coordinar la acción del conjunto de personas que intervienen en el grupo de alumnos, vehicular la información a las familias y, si procede, coordinarse con los servicios externos que puedan intervenir en niños del grupo.
Artículo 11
Actuaciones del equipo educativo
1. El equipo educativo debe elaborar, desarrollar y evaluar las programaciones didácticas en coherencia con el currículo establecido en este Decreto y los criterios acordados en el proyecto educativo de centro.
2. Las programaciones didácticas deben tener un tratamiento globalizado. Para la organización de actividades se deben tener presentes los ritmos de desarrollo individual, de juego, de consecución de hábitos y de descanso del niño, así como sus necesidades socioafectivas y educativas.
3. El equipo educativo debe colaborar para prevenir las dificultades que pueda presentar el niño y compartir la información que sea necesaria para trabajar de manera coordinada en el cumplimiento de sus funciones.
Artículo 12
Atención a la diversidad
1. Los proyectos educativos que elaboran los centros deben ser suficientemente flexibles para permitir concreciones individuales ajustadas a las características, los ritmos de desarrollo y aprendizaje y las singularidades de cada niño a fin de que se pueda dar cumplimiento al principio de atención a la diversidad.
2. El centro debe aplicar las medidas necesarias para que el niño con necesidades específicas tenga los apoyos necesarios para alcanzar el máximo desarrollo de sus capacidades personales y los objetivos a lograr.
3. Se deben tener especialmente en cuenta las dificultades de los niños en el momento en que se detecten, con el fin de tomar las decisiones necesarias para favorecer su proceso de desarrollo y aprendizaje.
Disposición derogatoria
Quedan derogados:
El Decreto 75/1992, de 9 de marzo, por el que se establece la ordenación general de las enseñanzas de la educación infantil, la educación primaria y la educación secundaria en Cataluña.
Los artículos 3, 4 y 5 del Decreto 282/2006, de 4 de julio, por el que se regulan el primer ciclo de la educación infantil y los requisitos de los centros.
La Orden de 13 de octubre de 1994, por la que se determinan los documentos y requisitos formales del proceso de evaluación en la educación infantil.
Disposiciones finales
Primera
Implantación
En el curso académico 2010-2011 se deben implantar, con carácter general, los tres cursos de la nueva ordenación del primer ciclo de la educación infantil.
Segunda
Requisitos de los centros
Se modifican el título y el artículo 2 del Decreto 282/2006, de 4 de julio, que quedan redactados de la siguiente manera:
“Decreto 282/2006, de 4 de julio, de los requisitos de los centros del primer ciclo de la educación infantil.”
“Artículo 2
”Objeto
”Este Decreto establece los requisitos mínimos en cuanto al número y la calificación de los profesionales, de los espacios y de las instalaciones donde se produce la acción educativa, el número máximo de niños por unidad, el procedimiento de autorización administrativa de estos centros y la participación de la comunidad educativa, así como la posibilidad de delegar determinadas competencias en los ayuntamientos.”
Barcelona, 3 de agosto de 2010
José Montilla i Aguilera
Presidente de la Generalidad de Cataluña
Ernest Maragall i Mira
Consejero de Educación
Anexo 1
Elementos del currículo
Introducción
La finalidad de la educación infantil es contribuir al desarrollo emocional y afectivo, físico y motor, social y cognitivo de los niños en colaboración con sus familias, proporcionándoles un clima y entorno de confianza donde se sientan acogidos y con expectativas de aprendizaje.
Los niños, ya al inicio de esta etapa, empiezan a experimentar la conexión entre sus familias y el entorno. Un entorno que se ensancha de manera progresiva y que, a partir de los referentes familiares que tienen como propios, integrará a otras personas, objetos, lugares, experiencias, emociones, valores, lenguajes, imágenes, gustos, sonidos y olores, entre otros, hecho que desencadena aprendizaje.
En la convivencia familiar se inicia, pues, la educación de los niños y se hacen los primeros aprendizajes. Cuando posteriormente los niños entran en el mundo escolar la responsabilidad se comparte. Por eso es necesario un vínculo entre escuela y familia, a fin de que las niñas y los niños tengan pleno apoyo y un acompañamiento coherente y eficaz en su desarrollo personal y social.
En esta etapa es imprescindible que los niños sientan que tienen un lugar en su entorno y que confíen en él. Por eso es necesario acogerlos y aceptarlos íntegramente con estima, conocerlos y comprenderlos desde el respeto y la afectividad, y asegurar las relaciones de confianza y la creación de vínculos con las personas adultas y los compañeros y compañeras próximos. Las rutinas, los hábitos y el conocimiento de los límites y las conductas que son aceptadas les harán sentir confortables y les permitirán prever los acontecimientos, así como las consecuencias de sus acciones.
La intención educativa de aprender a vivir y a convivir reclama a los niños un desarrollo personal que promueva la autorregulación, la motivación y el hecho de sentirse más confiados y responsables de sus propios actos.
Es necesario también que se sientan activos e iguales, y tengan la capacidad de ir desarrollando herramientas y recursos para conocer el mundo que los rodea, iniciándose en el uso de estrategias para hacer una exploración activa, vivida, experimentando y razonando para elaborar explicaciones que den sentido, y que lo puedan hacer con la confianza de que serán reconocidos, valorados y ayudados en este camino.
Los centros deben promover la igualdad de oportunidades para niños y niñas, procurar que los patrones sexistas y androcéntricos no generen la imposición de características y aspiraciones en función del sexo y evitar los comportamientos y las actitudes discriminatorias.
Los compañeros y compañeras y las personas adultas del entorno próximo son parte esencial de este proceso. El intercambio con ellos, la comunicación, la empatía y la representación dan información y ofrecen otros puntos de vista que permiten ampliar y ajustar el propio razonamiento y construir de manera conjunta un conocimiento más adaptado al contexto: aprender compartiendo con las otras personas.
Importancia de la función educativa en el primer ciclo de la educación infantil
En el primer ciclo de la educación infantil se deben tener presentes los procesos de conocimiento y dominio del propio cuerpo y de individualización, acompañados de la construcción de la trama de relaciones e interacciones que se dan dentro y fuera de la escuela y de los lenguajes expresivos y comunicativos que la hacen posible, así como del conocimiento sobre el entorno físico y social.
Ya desde los primeros momentos de vida, cada niño tiene un ritmo y una forma particular de manifestarse. Con el fin de ayudar a su desarrollo, se deberán respetar las diferencias individuales del alumnado. Una vinculación afectiva por parte de las personas educadoras y un entorno acogedor harán que los niños tengan confianza y se sientan atendidos y bien acogidos, favoreciendo un desarrollo progresivo de forma adecuada.
Los niños inician las conexiones con el mundo a través de las personas más cercanas, la familia y los educadores o educadoras. El modelo relacional del personal educador orienta y modela el de los niños, en la medida en que éstos imitan y reproducen los comportamientos que ven en las personas adultas con quien se relacionan y practican estrategias relacionales de acuerdo con sus posibilidades. Se deberán identificar, si procede, los mecanismos de discriminación sexual ocultos en las relaciones interactivas presentes en las escuelas. Si las necesidades de cada niño se respetan, éstos aprenderán a respetar las de los otros, y a establecer relaciones positivas dentro del grupo.
Los niños entran en contacto con los objetos, las imágenes, los sonidos, los gustos y los olores, exploran el entorno próximo con interés, con progresión de su autonomía, haciendo transferencia de los aprendizajes obtenidos de unos objetos a otros, dándose cuenta de que si actúan sobre ellos provocan un efecto. El entorno natural debe estar presente en sus observaciones y exploraciones, en un contexto también relacionado con la vida cotidiana.
Las actividades cotidianas ligadas a la satisfacción de las necesidades básicas son el eje de la organización educativa y se convierten en una excelente situación para fortalecer el vínculo con el adulto; para descubrir los propios límites, necesidades y posibilidades; para avanzar en la comunicación y la construcción conjunta de significados; para ir percibiendo ritmos temporales; para ir captando los espacios vividos; para ir oyendo los valores culturales de su entorno, y para ir ganando autonomía.
La manipulación y la experimentación con diferentes materiales de la vida cotidiana favorecen la construcción de las primeras relaciones causales, que los orientarán en sus comportamientos de exploración del entorno y a tomar decisiones más adecuadas. La organización de los espacios y materiales del primer ciclo de la educación infantil debe facilitar la acción autónoma de los niños, la posibilidad de explorar, hacerse preguntas y aventurar posibles respuestas. Compartirlo con las personas adultas y los otros niños asegura el progreso en la organización del pensamiento en las primeras edades.
Somos seres sociales por naturaleza, por lo tanto, la comunicación y el lenguaje son imprescindibles para el desarrollo humano. Desde el momento del nacimiento se ponen en marcha las habilidades comunicativas: la mirada, la escucha, el contacto, el gesto, y el respeto a los turnos de acción entre el niño y el adulto constituyen un diálogo básico que facilitará la comprensión mutua. Un ambiente relajado y una actitud receptiva por parte del adulto estimularán el progreso de los niños en la comunicación en general y en la expresión corporal y oral. La melodía y la claridad en el habla del educador o educadora proporcionarán el modelo adecuado para el desarrollo del lenguaje verbal. En el desarrollo de la tarea educadora se pondrá especial atención en la utilización de un lenguaje no sexista ni androcéntrico.
Las actividades de comunicación, más desarrolladas en la comprensión que en la expresión, también van progresando, tanto en el lenguaje verbal como en el no verbal. Estas habilidades comunicativas se desarrollarán en contextos reales, de juego, escuchando y hablando, preguntando, cantando, repitiendo sonidos y palabras, jugando con la rima y el ritmo.
Poco a poco, el juego individualizado va dejando de ser solitario y el niño va disfrutando del hecho de estar cerca de los otros. De este juego paralelo irá surgiendo el interés por la acción del otro e intentará participar.
Responder a las necesidades de juego quiere decir preverlo en la organización de todos los recursos: los espacios y el tiempo primordial para jugar, materiales específicos y no específicos, personal que sabe acompañar el juego, etc. La actitud del adulto será fundamental para asegurar el disfrute y el avance del niño en el juego. Además, estos recursos deben procurar dar respuesta a los diferentes tipos de juegos propios de la edad: manipulativos, motrices, presimbólicos, de cariz popular, simbólico incipiente, etc.
El juego simbólico reproduce el mundo donde vivimos y así se convierte en un elemento prioritario en la reproducción de las relaciones sociales basadas en la distribución de actividades y comportamientos en función del género, por lo que el papel del personal educador será fundamental para velar para que la distribución de juguetes y la participación en los juegos fomenten relaciones más igualitarias alejadas de la reproducción de estereotipos y roles de género.
Capacidades de la etapa de educación infantil
La educación infantil favorecerá el desarrollo de las capacidades y su interrelación, que debe permitir a los niños y a las niñas crecer integralmente como personas en el mundo actual, con unos aprendizajes continuados y progresivos, que seguirán en la etapa de educación primaria con la adquisición de las competencias básicas que debe alcanzar el alumnado al finalizar la educación obligatoria.
Los objetivos de ciclo precisan las capacidades que los niños deben haber desarrollado en cada ciclo de la etapa de educación infantil, en relación con los contenidos de las áreas.
Objetivos
El primer ciclo de la educación infantil contribuye a desarrollar en el niño las capacidades siguientes:
1. Identificarse como persona, alcanzar el grado de seguridad afectiva y emocional correspondiente a su momento madurativo, y esforzarse para manifestar y expresar las propias emociones y sentimientos.
2. Establecer relaciones afectivas positivas, comprendiendo y apreciando progresivamente su entorno inmediato, iniciándose en la adquisición de comportamientos sociales que faciliten la integración en el grupo.
3. Participar con iniciativa y constancia en las actividades cotidianas de alimentación, reposo e higiene personal, iniciándose en la propia autonomía y orientándose en las secuencias temporales cotidianas y en los espacios que le son habituales.
4. Comprender el lenguaje adulto y de los otros niños, comunicarse y expresarse a través del movimiento, el gesto, el juego y la palabra, con una progresiva mejora del lenguaje oral.
5. Dominar progresivamente el cuerpo y la adquisición de nuevas habilidades motrices, aumentando su autonomía en los desplazamientos, en el uso de los objetos y la orientación en el espacio cotidiano.
6. Actuar sobre la realidad inmediata, descubrir su organización a partir de las propias vivencias y establecer relaciones entre objetos según sus características perceptivas.
7. Proyectar las propias vivencias a través de la actividad lúdica, e ir representándolas a través de un incipiente juego simbólico.
8. Iniciarse en el descubrimiento y el uso del lenguaje corporal, verbal, matemático, musical y plástico.
Áreas
Estructurar la intervención educativa y los aprendizajes de los niños en diferentes ámbitos o áreas de experiencia y desarrollo es una tarea compleja y siempre discutible. Es imprescindible tener presente la globalidad con que los niños actúan y aprenden, por eso las actividades y los proyectos de trabajo se deberán tratar de forma globalizada. Sin embargo, para facilitar a las personas educadoras la identificación de los contenidos y de las actividades que los niños deben llevar a cabo para alcanzar los objetivos, agrupamos los contenidos en los siguientes ámbitos de experiencia y desarrollo:
Descubrimiento de uno mismo y de los otros.
Descubrimiento del entorno.
Comunicación y lenguajes.
Descubrimiento de uno mismo y de los otros
Identificación como persona, conocimiento de algunas características personales propias para alcanzar el grado de seguridad afectiva y emocional correspondiente a su momento madurativo.
Dominio progresivo de las posibilidades expresivas, perceptivas y motoras del propio cuerpo y utilización de los recursos personales de que dispone en la vida cotidiana.
Descubrimiento e identificación de las propias necesidades fisiológicas (hambre, sed, sueño, etc.), mostrando un progresivo control de las mismas.
Manifestación y expresión de las propias emociones y sentimientos, utilizando el lenguaje como medio de expresión y comunicación.
Progreso en la adquisición de hábitos relacionados con el bienestar corporal y la seguridad personal, la higiene y la salud, así como en el inicio de hábitos de orden, constancia y organización en las actividades en que participa.
Progreso en el dominio de la coordinación y el control dinámico del cuerpo, aumentando su autonomía en los desplazamientos, en el uso de los objetos y en la orientación en el espacio cotidiano.
Participación con iniciativa y constancia en las actividades cotidianas de alimentación, reposo e higiene personal, iniciándose en la propia autonomía y orientándose en las secuencias temporales cotidianas y en los espacios que le son habituales.
Dominio progresivo del control y de la coordinación óculo-manual, así como de las habilidades manipulativas necesarias para explorar objetos y para ser cada vez más activo y autónomo en las diferentes situaciones cotidianas (vestirse, ponerse los zapatos, etc.).
Iniciativa para llevar a cabo actividades y juegos, resolviendo las dificultades que se puedan presentar mediante la propia actuación o pidiendo a los otros la ayuda necesaria y aceptando pequeñas frustraciones.
Disposición para establecer relaciones afectivas positivas con las personas adultas y los niños con los que comparte situaciones y actividades de forma cotidiana.
Descubrimiento del entorno
Comprensión y apreciación progresiva del entorno inmediato, iniciándose en el conocimiento y la adquisición de comportamientos sociales que faciliten la integración en los diferentes grupos sociales en que participa.
Orientación con autonomía en los espacios habituales y cotidianos e iniciación en el uso de términos relativos al espacio (aquí, allí, dentro, fuera, arriba, abajo).
Orientación en las secuencias temporales en que se organiza la vida diaria e iniciación en el uso de términos relativos a la organización del tiempo (mañana, tarde, ahora, después, hoy, mañana).
Observación y actuación sobre la realidad inmediata, a partir de las propias vivencias, estableciendo relaciones entre objetos según sus características perceptivas.
Observación y exploración del entorno físico y social, planificando y ordenando la propia acción, constatando los efectos y estableciendo relaciones entre la propia actuación y las consecuencias que se derivan de la misma.
Observación y constatación de algunos de los cambios y modificaciones a que están sometidos todos los elementos del entorno (personas, animales, plantas y objetos).
Interés y curiosidad por el medio físico y social, explorando las características de objetos, materiales y elementos del entorno natural, formulando preguntas sobre algunos acontecimientos y representando vivencias y situaciones mediante el juego simbólico.
Participación en fiestas, tradiciones y costumbres de la comunidad a la que pertenece, mostrando interés y curiosidad.
Iniciación en la diferenciación de algunas cualidades sensoriales fruto de la exploración de los objetos materiales, de elementos del entorno natural y de la comparación de sus propiedades. Inicio de las primeras clasificaciones, ordenaciones y correspondencias en función de las características y los atributos.
Reconocimiento de secuencias espaciales, temporales y lógicas e iniciación en el uso de las primeras nociones cuantitativas en situaciones cotidianas.
Comunicación y lenguajes
Iniciación en el descubrimiento y el uso del lenguaje corporal, verbal, musical y plástico.
Interés por algunas de las técnicas más básicas (pintura, modelado, dibujo, etc.) de los diferentes lenguajes expresivos y formas de representación.
Comprensión de las intenciones y de los mensajes que le dirigen las personas adultas y otros niños, identificando y utilizando las diferentes señales comunicativas (gesto, entonación) y valorando el lenguaje oral como un medio de relación con las otras personas.
Conocimiento y utilización de forma progresiva de las normas que rigen los intercambios, relatos y conversaciones (atención, espera, tono de voz, interés, iniciativa).
Expresión de necesidades, sentimientos e ideas mediante el lenguaje oral, mostrando un progresivo incremento del vocabulario relativo al propio entorno y experiencia, uso de frases simples y comprensión de variaciones morfológicas de género y número.
Iniciación en el uso de diferentes formas de comunicación, esforzándose para hacerse entender y escuchando a los otros.
Recuerdo y relato de experiencias pasadas y relacionarlas con situaciones parecidas o diferentes.
Reconocimiento, retención y memorización de canciones, dichas sencillas, sonsonetes y juegos de regazo y participar en ellas de forma activa, siguiendo la tonada, reproduciendo el gesto, etc.
Reconocimiento y participación activa en danzas sencillas con una progresiva coordinación general del cuerpo y sentido del ritmo.
Anexo 2
Ficha de datos básicos y resumen de escolarización
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(10.209.100)
