Legislación

RESOLUCIÓN de 12 de junio 2020, de la Dirección General de Política Territorial y Paisaje, respecto de la utilización de la cartografía territorial de los suelos de críticos para la recarga de acuíferos dentro del marco de la ordenación y gestión de la infraestructura verde del territorio en la Comunitat Valenciana. [2020/4628], - Diario Oficial de la Generalitat Valenciana, de 18-06-2020

nuevo

GPT Iberley IA

Copiloto jurídico


Ambito: Comunidad Valenciana

Órgano emisor: CONSELLERIA DE POLITICA TERRITORIAL, OBRAS PUBLICAS Y MOVILIDAD

Boletín: Diario Oficial de la Generalitat Valenciana Número 8838

F. Publicación: 18/06/2020

Esta norma es una reproducción del texto publicado en el Diario Oficial de la Generalitat Valenciana Número 8838 de 18/06/2020 y no contiene posibles reformas posteriores

En el marco de las estrategias de mitigación y adaptación del territorio a efectos del cambio climático, la planificación y gestión de la infraestructura verde del territorio es uno de los instrumentos fundamentales para diseñar un territorio resiliente que sea capaz de adaptarse incluso a los escenarios climáticos más adversos. Para lo cual, la ordenación de la infraestructura verde del territorio tiene que optimizar los servicios ambientales que el territorio produce para el conjunto de la sociedad, integrando aquellos más relevantes y procurando al mismo tiempo una gestión que permita mejorar sus valores y procesos ecológicos sin menoscabar, en ningún caso, su funcionalidad. Dentro de estos servicios ambientales, concretamente de los denominados de regulación, el de mantenimiento y mejora del ciclo hídrico resulta crucial para una región como la nuestra, integrada en un contexto mediterráneo gravemente amenazado por el riesgo de sequías y desertización. Al respeto, la Ley de Ordenación del Territorio, Urbanismo y Paisaje, concretamente en los artículos 5 y 9; determina la obligación de integrar en la infraestructura verde del territorio los suelos críticos por la incidencia de riesgos naturales e inducidos; y exige la identificación de los suelos vulnerables a la contaminación de las aguas.

El diseño de la infraestructura verde, considerada como el sistema territorial básico que tiene que preceder en toda planificación territorial o urbanística, ha de favorecer entre otras funciones la disponibilidad y mejora de los recursos hídricos -imprescindibles para la vida- y reforzar las estrategias de mitigación de los riesgos que pudieran derivarse de su insuficiente calidad o escasez. Por lo tanto, definir cuáles son las áreas críticas para la recarga de los acuíferos y poner de manifiesto la conveniencia de su incorporación a la infraestructura verde del territorio es un objetivo completamente alineado con la declaración de emergencia climática llevada a cabo por el Gobierno Valenciano, así como con los objetivos de desarrollo sostenible 6 [Agua limpia y saneamiento] y 13 [Acción por el Clima] de la Agenda 2030, y con los contenidos del bloque dedicado a la calidad urbana y la salud de la futura Agenda Urbana Valenciana que se encuentra en fase de elaboración y tramitación. Además, los suelos críticos para la recarga de acuíferos están presentes en las líneas de acción más importantes del Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático 2011-2030.

En este contexto, y como muestran los registros de consumo de recursos hídricos en la Comunitat Valenciana, las aguas subterráneas constituyen la principal fuente de obtención de estos recursos, con el 47,5 % del total, muy por encima de los recursos superficiales, 33,1 % del total, y de las otras fuentes no convencionales. Por tanto, los suelos que permiten la recarga y almacenamiento de estos recursos subterráneos en buenas condiciones de calidad y accesibilidad resultan estratégicos para la Comunitat Valenciana, y así tienen que ser considerados por el planeamiento urbanístico, territorial y sectorial en el momento de atribuir los usos y actividades de manera coherente y apropiada a su localización y estado.

Dada la importancia de estos suelos críticos, la Comunitat Valenciana es pionera al dotarse de una cartografía de suelos prioritarios para la recarga de acuíferos y de directrices para su regulación con carácter instrumental. Entendemos que esto puede ser útil para evidenciar el gran peso que tienen los recursos hídricos subterráneos, especialmente en una realidad azotada por amplios periodos de sequía que agudizan la ya de por sí escasez territorial de estos recursos. Esta realidad es consustancial con nuestra posición mediterránea, pero está agravada por unas elevadas demandas de consumo por parte de los diferentes sectores económicos de la Comunitat Valenciana, algunos de ellos muy frágiles dada su gran dependencia de estos recursos escasos. Por otro lado, hay que tener presente que la importancia de la calidad del recurso en el consumo final se puede ver empeorada por la sobreexplotación de los acuíferos y las prácticas agrícolas intensivas. Todos estos efectos se intensifican como consecuencia del cambio climático los escenarios del cual, incluso los más moderados, prevén sustanciales aumentos de temperaturas, y por tanto de la evapotranspiración y reducción de las precipitaciones que comportarán un incremento del déficit hídrico de muchas comarcas de la Comunitat Valenciana.

Por todo esto, esta cartografía tiene como objetivo principal determinar los suelos de mayor interés para la recarga y almacenamiento de agua en los acuíferos de la Comunitat Valenciana, y lo hace a través de una metodología sencilla y rigurosa a la vez, considerando la permeabilidad del territorio en función de su naturaleza litológica, y su relación tanto con el acuífero subyacente como con el estado de las masas de agua subterráneas, y atendiendo además a una doble visión cuantitativa y cualitativa. Con esto se obtienen unas categorías de suelos, destacando como más estratégicos aquellos muy permeables y de alta calidad del agua del subsuelo, como por ejemplo los macizos de Caroig, el Mondúver o los sistemas montañosos de Castellón. La cartografía de las zonas de recarga de acuíferos también distingue las zonas con buena permeabilidad del suelo pero mal estado de las aguas, especialmente en las llanuras litorales por la presión de la agricultura intensiva, así como las zonas que por su baja permeabilidad presentan un escaso interés a escala regional como áreas de recarga de acuíferos, sin perjuicio de su posible relevancia a escala local.

Este trabajo se complementa con el análisis de los usos del suelo que se han producido sobre las masas de agua de la Comunitat Valenciana, especialmente el sellado del suelo, detectando que algunas de estas masas superan el 25 % del sellado de su superficie, lo cual dificulta enormemente la infiltración del agua y amenaza la sostenibilidad de los acuíferos subyacentes. Este análisis del sellado del suelo en las zonas de mayor permeabilidad también se detalla para cada uno de los municipios de la Comunitat Valenciana en la documentación que acompaña a la cartografía de suelos prioritarios para la recarga de los acuíferos.

En definitiva, la cartografía de los suelos críticos para la recarga de acuíferos podrá ser de gran utilidad en los procesos de planificación y gestión del territorio, constituyendo un instrumento básico de conocimiento y análisis del territorio que puede orientar y facilitar el diseño de la infraestructura verde basándolo en decisiones multicriterio en función de cuáles sean los servicios ecosistémicos provistos por cada área territorial. La intención de la Dirección General de Política Territorial y Paisaje es elaborar y difundir otras cartografías temáticas complementarias, con el fin de facilitar la toma de decisiones públicas y el trabajo de elaboración de los planes urbanísticos o territoriales.

Por todo esto, se resuelve:

Primero

La cartografía territorial de las principales zonas de recarga y almacenamiento de masa de agua en los acuíferos, con carácter informativo, tendrá que ser observada en el diseño de la infraestructura verde y en la planificación territorial, municipal y sectorial, así como en los proyectos que tengan un reflejo espacial sobre el territorio, siempre que las decisiones afecten a los suelos considerados críticos para favorecer la infiltración del agua hacia los acuíferos y garantizar la sostenibilidad de estos recursos en la Comunitat Valenciana. Se tendrá que valorar y justificar su consideración en sus diferentes instrumentos de ordenación y gestión, incorporando disposiciones normativas que favorezcan la preservación de estas zonas respecto de la implantación de usos y actividades en el territorio, cuando se estime oportuno.

Segundo

La cartografía elaborada estará disponible para consulta y descarga al visor cartográfico de la Generalitat (https://visor.gva.es/visor/?idioma=es) y la memoria técnica en (http://politicaterritorial.gva.es/es/conselleria).

Tercero

Los instrumentos de planeamiento territorial y urbanístico tendrán que valorar al menos, como elementos significativos de la infraestructura verde del territorio, los suelos de alta permeabilidad que permiten la provisión de agua de buena calidad, identificados como áreas estratégicas en el plano «Áreas para la recarga natural de acuíferos».

Cuarto

Se recomienda el seguimiento de los siguientes criterios para la ordenación y gestión de la infraestructura verde:

a) restricción de usos y actividades que implican un sellado significativo del suelo o una posible contaminación del acuífero en las zonas de alta permeabilidad y buena calidad de las aguas.

b) justificación y regulaciones cuidadosas para la implantación de usos y actividades en función de la capacidad autodepurativa de los suelos en las zonas de permeabilidad mediana y buena calidad de las aguas, para evitar cualquier contaminación del subsuelo.

c) despliegue de prácticas agrícolas no contaminantes y de agricultura ecológica en las zonas de elevada permeabilidad pero de baja calidad de las aguas, planificando de manera progresiva esta medida al menos en una parte sustancial de los suelos que presentan esta problemática y estudiando alternativas temporales para el aprovechamiento de estos recursos.

d) fomento de la recuperación de los acuíferos y la sustitución del uso de los recursos subterráneos por otros convencionales y no convencionales en las zonas de elevada permeabilidad y baja calidad cuantitativa de las aguas, favoreciendo una estrategia de gestión racional a partir de la demanda de los recursos hídricos.

e) priorización de la instalación de usos y actividades de mayor impacto potencial en zonas de escaso interés por su elevado grado de impermeabilización, considerándolas aptas a priori (sin perjuicio otros valores ambientales, territoriales y culturales que tuvieron que ser tenidos en cuenta en las decisiones de localización).

f) priorización de la permeabilización de la superficie de los nuevos usos y actividades que se implantan en el territorio:

En los municipios con más del 20 % de su superficie permeable sellada, conviene que los nuevos usos y actividades que se implantan permeabilicen al menos el 40 % de la superficie prevista para uso residencial, o el 20 % de la superficie prevista para uso industrial o terciario. Si se trata de una renovación urbana, estas superficies mínimas podrían plantearse en torno al 30 % o al 15 % respectivamente.

En los municipios donde la superficie permeable sellada esté entre el 10 % y el 20 %, los nuevos usos y actividades que se implantan tendrían que permeabilizarse, al menos el 30 % de la superficie prevista para uso residencial, o el 15 % de la superficie prevista para uso industrial o terciario. Si se trata de una renovación urbana, estas superficies podrían reducirse al 25 % o el 10 % respectivamente.

Si el término municipal, en todo o parte de su superficie, estuviera situado sobre una masa de agua con una impermeabilización superior al 20 %, los porcentajes anteriores tendrían que incrementarse un 50 %, y si la masa de agua se encontrara impermeabilizada entre el 10 % y el 20 %, este porcentaje de incremento tendría que ser del 25 %.

Para el cálculo de la superficie impermeable se recomienda utilizar metodologías contrastadas en otros ámbitos territoriales. Como ejemplo, se muestra en el anexo de la instrucción la utilizada en otras ciudades europeas y americanas.

g) control y seguimiento de los consumos hídricos de las actividades agrícolas en relación con los cambios de cultivos que sean más consumidores de agua por unidad de superficie, no recomendándose estos en zonas de baja calidad cuantitativa de los recursos hídricos.

h) prioridad del consumo de fuentes de recursos hídricos no convencionales para los nuevos usos y actividades no agrícolas que se implantan en el territorio, dentro de una estrategia racional y de la gestión de la demanda de los recursos.

València, 12 de junio de 2020.- La directora general de Política Territorial y Paisaje: Rosa Pardo Marín.

ANEXO

Los coeficientes de ponderación para calcular el porcentaje final de suelo permeable en la implantación de usos y actividades en el territorio serán los siguientes:

Tipo de superficie Factor de ponderación

Superficie sellada. Superficie impermeable al aire y al agua sin vegetación (cemento, asfalto, enlosados con una base sólida) 0,0

Superficies selladas parcialmente. Son permeables al agua y al aire pero sin vegetación (pavimento de mosaico, enlosados con una subbase de arena o de grava) 0,3

Superficies semiabiertas. Permeables al agua y al aire, pudiendo contener vegetación (gravas con cobertura de vegetación, pavimentos a base de madera, pavimento en forma de panal con vegetación) 0,5

Superficies con vegetación sin conexión con el suelo (1)Suelo sobre cubierta impermeable con menos de 80 cm de profundidad de suelo 0,5

Superficies con vegetación sin conexión con el suelo (2)Suelo sobre cubierta impermeable con más de 80 cm de profundidad de suelo 0,7

Superficies con vegetación. Vegetación implantada sobre el suelo sin base impermeable, favorable para el desarrollo de la flora y la fauna 1,0

Jardines verticales. Jardines vegetales que cubren muros y paredes exteriores sin ventanas. Se computará la superficie hasta los 10 metros de altura 0,5

Tejados verdes. Cubierta extensiva e intensiva de tejados con vegetación 0,7