Última revisión
30/10/2025
Actualización de las guías de actuación Inspectora en materia de Prevención de Riesgos Laborales

El Sistema de Inspección de Trabajo y Seguridad Social ha actualizado sus guías de actuación Inspectora en materia de Prevención de Riesgos Laborales (PRL), consolidando así su compromiso con la mejora continua de las condiciones laborales en España. Estas guías, de carácter orientativo y divulgativo, están destinadas a facilitar el cumplimiento efectivo de la normativa vigente en materia de PRL tanto para las empresas como para los trabajadores autónomos, y forman parte esencial de la estrategia nacional en seguridad y salud en el trabajo.
La actualización abarca un amplio espectro de temáticas fundamentales en el ámbito laboral. Entre las actividades y riesgos abordados por estas guías se encuentran el control de la gestión de la PRL en las empresas, la coordinación de actividades empresariales, la gestión de fenómenos meteorológicos adversos, la prevención en obras de construcción, los trabajos verticales, la selección y uso de equipos de trabajo, el cumplimiento de la normativa sobre el amianto, y la integración de factores ergonómicos y psicosociales. Asimismo, las guías dedican importantes apartados a la seguridad vial dentro del entorno laboral y la implantación de planes de movilidad segura y sostenible en la empresa.
Instrumentos de apoyo y mejora continua
Las guías actualizadas constituyen instrumentos básicos para los inspectores de trabajo y para las empresas, sirviendo como referencia para identificar aspectos de mejora en los sistemas de gestión preventiva y promover un entorno laboral más seguro. Aunque su carácter es divulgativo y no tienen rango de norma, estos documentos están planteados para facilitar la correcta aplicación de la legislación vigente, especialmente en lo relativo a las disposiciones mínimas que debe respetar cualquier organización que participe en el mercado laboral español.
El control de la gestión de la PRL en las empresas es uno de los pilares de la actualización. El documento correspondiente proporciona indicaciones detalladas sobre las actividades preventivas esenciales que toda entidad debe implementar para proteger la seguridad y salud de su personal. De igual modo, la guía sobre coordinación de actividades empresariales resume las principales obligaciones legales que deben cumplir tanto las empresas principales como los contratistas y autónomos cuando concurren diversos actores en un mismo centro de trabajo, cuestión clave para evitar situaciones de riesgo compartido o descontrolado.
Nuevos retos: meteorología, movilidad y factores emergentes
Entre las novedades de esta actualización destaca la inclusión de una guía específica para la gestión preventiva de los riesgos derivados de fenómenos meteorológicos adversos. Este documento aporta criterios para identificar, valorar y controlar situaciones asociadas a condiciones climáticas extremas que puedan afectar a las plantillas, atendiendo especialmente a la realidad cada vez más frecuente de olas de calor, tormentas y otros eventos climatológicos extremos.
La gestión preventiva en obras de construcción también se ve reforzada. La nueva guía identifica a cada uno de los intervinientes en este tipo de proyectos, aclarando las obligaciones y responsabilidades establecidas en el Real Decreto 1627/1997, con el objetivo de clarificar las actuaciones para todas las partes implicadas y reducir la siniestralidad en este sector, tradicionalmente entre los más expuestos a riesgos graves.
En cuanto a los trabajos verticales, caracterizados por los sistemas de acceso y posicionamiento mediante cuerdas, se ha elaborado un documento que revisa las mejores prácticas, así como las principales obligaciones en el uso de este tipo de técnicas. Esto resulta especialmente relevante ante el auge de actividades vinculadas al mantenimiento de edificios, instalaciones industriales o energías renovables, donde este tipo de trabajos es habitual.
Enfoque integral: equipos de trabajo, factores ergonómicos y psicosociales
El correcto manejo de los equipos de trabajo adquiere protagonismo propio. En su guía específica, la Inspección subraya la importancia de una adecuada selección, uso y mantenimiento de los equipos, planteando las principales pautas preventivas a verificar por las empresas dentro de su estrategia de reducción de accidentes.
En materia de salud, la actualización incorpora documentación orientativa sobre riesgo de amianto. Esta guía ayuda a las empresas a garantizar el cumplimiento de la estricta normativa reguladora de la exposición laboral a este material, considerado altamente peligroso para la salud.
Por otra parte, dos documentos clave abordan los factores ergonómicos y psicosociales. La primera guía establece los aspectos ergonómicos que deben ser integrados en la prevención diaria, fundamental para evitar lesiones musculo-esqueléticas y trastornos asociados a la repetición de movimientos o posturas forzadas. La segunda guía pretende facilitar la identificación y gestión de riesgos psicosociales —como el estrés o el acoso laboral—, elementos cada vez más relevantes en entornos laborales modernos y que impactan directamente en la salud mental y el rendimiento de la plantilla.
Movilidad, seguridad vial y sostenibilidad
La seguridad vial en la empresa constituye otra de las áreas reforzadas. La respectiva guía ofrece orientaciones preventivas para reducir los accidentes de tráfico laborales, considerando tanto los desplazamientos ‘in itinere’ como los realizados durante la jornada. Este enfoque se complementa con el nuevo plan tipo de movilidad segura y sostenible, que proporciona a las empresas un modelo de actuación para abordar de forma integral los desplazamientos relacionados con el trabajo, favoreciendo entornos laborales más seguros y respetuosos con el medio ambiente.
Documentación de apoyo en materia de prevención de riesgos laborales (PRL)
