Última revisión
07/02/2025
Condenado a 12 meses de prisión por maltrato animal el dueño de un perro al borde de la inanición

El Juzgado de lo Penal número 6 de Las Palmas ha dictado sentencia n.º 18/2025, de 3 de febrero, en la que condena a doce meses de prisión por maltrato animal continuado al propietario de un perro de raza cocker. El can fue rescatado de una azotea, donde se encontraba en condiciones críticas, cercanas a la muerte por inanición.
La sentencia, que fue acordada de conformidad con el acusado, establece que el maltratador tuvo en su poder al perro en condiciones infrahumanas, y en un estado lamentable desde el punto de vista higiénico y sanitario durante un período indeterminado, prolongándose hasta el 24 de agosto de 2023. Durante ese tiempo, el animal fue mantenido en una azotea «rodeado de excrementos y micciones», careciendo de la atención básica necesaria para su supervivencia, como comida, agua y asistencia veterinaria.
La resolución del juzgado detalla con precisión el estado crítico en el que fue encontrado el perro. Al momento de su rescate, el animal mostraba múltiples problemas de salud, tales como «(...) estado caquéctico o famélico, siendo claramente visibles todos los salientes óseos (costillas, vértebras lumbares, huesos pélvicos), deshidratación, dermatitis pruriginosa en la entrada del pecho, infecciones cutáneas, grave infestación por pulgas (que además de provocar picor, genera a menuda reacciones alérgicas más grave y puede dar lugar a anemia), uñas largas cuyo roce constante con el suelo puede provocar dolor e infecciones, pelaje totalmente descuidado presentando una masa de pelo de un grosor mayor de 5 cm acumulado en forma de "rasta" en cada uno de los pabellones auriculares que, además de evitar la transpiración de la piel, aumentaba marcadamente el peso de los pabellones auriculares, favoreciendo además la aparición de otitis externas, seborrea (que provoca que la piel se descame y produce grasa en la piel y el pelo), suciedad acumulada y mal olor siendo necesario, entre otros, tratamiento con metronidazol, antiparasitario y antimicrobiano para retornar la salud al animal». Estas condiciones reflejan una desatención médica prolongada y una falta de consideración hacia el bienestar del animal por parte de su propietario.
El rescate se llevó a cabo el 24 de agosto de 2023, tras una inspección realizada por la Policía Local de Las Palmas de Gran Canaria, que alertó sobre la situación del perro. El acusado cedió voluntariamente el animal al Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria que lo ingresó en un albergue, del que posteriormente salió tras una adopción.
En la sentencia se considera probado que «(...) el encausado, propietario del perro, y por tanto, sobre quien pesaba la posición de garante y el deber de cuidado del mismo, ha eludido las más elementales atenciones y cuidados para su mantenimiento en condiciones adecuadas para su salud. Dicha omisión ha generado una situación de maltrato».
Además de la pena de prisión de 12 meses en concepto de autor de un delito continuado de maltrato animal (art. 340 bis 1 y 2 del Código Penal ), la sentencia también impone una inhabilitación de dos años y un mes al acusado, prohibiéndole cualquier tipo de interacción con animales durante este periodo.
