Última revisión
16/09/2026
Condenado a prisión por intento de estafa procesal al aportar una factura falsa en una jura de cuentas

La STJ de la Rioja n.º 14/2026, de 16 de julio, ECLI:ES:TSJLR:2026:298, ha confirmado íntegramente la pena de un año de prisión a un particular por intento de estafa procesal, en concurso medial con un delito de falsedad en documento privado.
Una factura para evitar el pago de la procuradora
El acusado había contratado a una procuradora y a un abogado para su representación y defensa en varios procedimientos laborales. Los honorarios de la procuradora ascendían a 309,43 euros, cantidad que no fue abonada pese a las reclamaciones realizadas por correo, teléfono y medios telemáticos.
Ante el impago, la profesional promovió una jura de cuentas ante el Juzgado de lo Social n.º 2 de Logroño. En el procedimiento, el acusado alegó que ya había satisfecho la cantidad a su abogado y aportó una factura de 2.077,60 euros, aparentemente firmada digitalmente por el letrado y con el concepto «minuta de honorarios a profesionales».
El abogado negó que el documento fuera auténtico. Además, la factura presentaba contradicciones relevantes respecto de las utilizadas por el propio letrado. La procuradora terminó cobrando la totalidad de lo adeudado, por lo que no llegó a producirse el perjuicio patrimonial pretendido.
Prueba de cargo suficiente y autoría funcional
El recurso sostenía que se había vulnerado la presunción de inocencia y cuestionaba la valoración de los testimonios y la atribución de la falsificación. El TSJ rechaza estos argumentos porque la condena no se apoyó únicamente en la declaración del abogado, sino también en el testimonio de la procuradora y en el análisis de la documentación exhibida durante el juicio.
La Sala destaca que el acusado conocía que cada profesional emitía su propia factura y que los honorarios del abogado no incluían los de la procuradora. Pese a ello, aportó el documento cuestionado dentro del procedimiento judicial de reclamación.
El tribunal aprecia un supuesto de autoría funcional: fue el acusado quien presentó la factura y quien podía resultar beneficiado por ella. El documento se utilizó para intentar obtener una respuesta judicial favorable y causar un perjuicio patrimonial a la procuradora.
Estafa procesal intentada y falsedad documental
Los hechos se califican como estafa procesal en grado de tentativa de los artículos 250.1.7.º, 16 y 62 del Código Penal, en concurso medial conforme al artículo 77.1 y 3, con un delito de falsedad en documento privado cometido por particular de los artículos 395 y 390.1.2.º del mismo texto legal.
La estafa quedó en grado de tentativa porque la maniobra no produjo el resultado patrimonial perseguido: la procuradora consiguió cobrar todo lo que se le debía. La Sala considera, no obstante, acreditada la utilización del documento falso como instrumento para tratar de influir en la decisión judicial.
En consecuencia, el TSJ desestima la apelación y confirma íntegramente la sentencia de la Audiencia Provincial, evidenciando que la aportación de documentación falsa a un procedimiento para evitar una deuda puede generar responsabilidad penal por falsedad documental y estafa procesal intentada, aunque finalmente no se produzca el perjuicio económico buscado.

